Nota: Hola! Acá les traigo otro cap. Espero que les guste

KHR! No me pertenece sino a Akira Amano.

Sin más a leer

Cosa de niños

Fuuta perseguía a sus amigos, Lambo tomo la delantera. I-pin lo seguía mientras gritaba cosas en chino y por ultimo estaba Fuuta que no podía parar a los últimos dos. Cabe decir que estaba bastante sorprendido con la memoria del pequeño azabache. Lambo buscaba la casa de Haru era la única que le quedaba para que lo ayude. Todos los otros no lo entendían, Lambo quería estar con Tsuna, pero ellos se negaban a decirle donde está. Pregunto a mamma y a Bianchi, pero estas le dijeron muy que pronto iba a volver. Reborn simplemente lo ignoro. Papá últimamente estaba muy distante y a veces le daba miedo así que a él ni se le acerco.

Bakadera y Yamamoto le cambiaban de tema. Kyoko lo miro comprensiva y le dijo lo mismo que las otras mujeres. Lo que quedaba Haru…

Su última esperanza.

Lambo paro su caminata cuando llego a una casa bastante grande, de color marron oscuro por afuera. Se paro delante de la puerta principal y toco con fuerza. Pudo sentir a sus dos amigos detrás de él. Por la puerta salió un hombre de gafas y regordete.

"Oh Lambo-kun ¿Qué te trae por acá?"

"Vengo a ver a Haru" dijo Lambo más calmado de lo esperado.

"Que bien, yo justo me tenía que ir así que pueden pasar y hacerle compañía" Lambo no espero a que el hombre se corra de la puerta y paso debajo de las piernas de este.

"¡Ah Lambo no!" grito Fuuta "Lo siento mucho" se disculpo con el hombre y paso a lado de este seguido de I-pin. Cuando llegaron al cuarto de la chica, esta estaba en su escritorio, al parecer muy concentrada en un libro.

"¡Haru!" grito el niño.

"¡Hahi! ¡Lambo-chan!" la chica se levanto inmediatamente de su silla y se agacho para estar a la altura del niño "¿sucedió algo?" pregunto preocupada por ver pequeñas lagrimas en sus ojos.

"¡La-Lambo quiere ver a Tsuna!"

"Ah Haru-nee, Lambo esta así desde hace un tiempo. No podemos hacerle entender que Tsuna-nii no va a venir en un tiempo" Fuuta se paró a lado de Lambo y miro con tristeza a la chica. Aunque no dijera nada el también extrañaba a su hermano, y lo más probable que I-pin también ya que dijo algo en chino que ninguno pudo entender, pero si comprender por la expresión que puso.

"Solo queda esperar Lambo-chan" trato de razonar la chica.

"¡No quiero! ¡Haru llévame con Tsuna!"

"Pero no sé donde esta… Aunque…" Haru se quedo mirando un lugar en específico.

"¿Qué es Haru-nee?" Fuuta miro a la chica con un poco de esperanza.

"Tsuna-san me mando un regalo, en el paquete está escrito algo que no entiendo" Haru agarro la cajita que contenía esos lindos maquillajes y se la paso a Fuuta.

Fuuta miro la envoltura y comprendió al instante de donde venían.

"Esto está mandado desde Florencia, Italia"

"Pero aun así…" Haru lo medito por unos segundos "Aunque sepamos donde está, no tengo pasaporte, tampoco dinero y todos somos menores de edad"

"Bueno… nosotros llegamos desde otro país" Concluyo Fuuta con una sonrisa, a lo que los otros dos niños también sonrieron.

"Pero alguien tuvo que haberlos traído ¿No?"

Los tres chicos negaron con la cabeza y ensancharon más la sonrisa.

"¿¡Hahi!?" Haru sabía que de esta no se escapaba.

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Y una semana después se encontraba Haru llorando con frio y hambre, dentro de un avión. Y no es como si tuviera aunque sea un asiento, a no… estaba sobre el suelo frio y duro, con la compañía de perros, gatos y no muy lejos pudo ver a un hurón.

Claro que gracias a sus tácticas de camuflaje nadie noto que se coló en ese avión. Por suerte los chicos se habían dormido.

Haru suspiro por quinta vez, solo esperaba que dios la ayude para poder salir de esa sin ser arrestada.

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Haru se recostó sobre la sucia pared de un callejón. Los tres niños también se sentaron junto a ella. Los cuatro trataban de recuperar el aliento.

Como era de esperarse habían llegado a la famosa Florencia, todo marchaba a la perfección solo por el inconveniente de que un guardia del aeropuerto los vio mientras se escabullían hacia la salida. Así que pusieron en funcionamiento sus piernas y dieron a correr con todo lo que tenían. Lograron zafarse de ese guardia, pero al parecer dieron parte a la policía…

Lo que los llevaba al presente, que son exactamente cuatro días después. La cuestión es que como es obvio tuvieron que alojarse en un hotel que no pidiera identificación. Y encontraron uno que no lo hicieran, solo que el hotel parecía sacado de una película de terror.

Para el tercer día ocurrió lo que más temían, la policía llego. Pero no fueron a su cuarto sino al de al lado, unos minutos después sacaron un cuerpo. Al parecer hubo un asesinato, lo que básicamente es normal en lo lugares como esos. Lo que no es normal son unos niños extranjeros, alojados en un cuarto de ese tipo de hotel.

La policía comenzó a perseguirlos por casi un día entero, ya que en los noticieros salió como la principal sospechosa del crimen. Claro que solo tenían una foto de las cámaras de seguridad del aeropuerto, estaba de espaldas y no se veía muy bien su rostro pero si la mirabas detenidamente te dabas cuenta de que esa era ella.

"Lo siento mucho Haru-nee" la miro apenado Fuuta.

"No te preocupes Fuuta-kun, yo acepte correr este riesgo. Y Lambo-chan… vamos a encontrar a Tsuna-san a como dé lugar" Lambo cambio su mirada triste y le sonrió.

Eso es todo lo que ella necesitaba para poder seguir adelante.