Disclaimer: Los personajes no son míos les pertenecen a sus respectivos dueños.
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Capitulo 2: La bruja de Vigrid
El fantasma de Esparta aún no entendía como un hombre sabía de su existencia, pasó mucho tiempo evadiendo que se revelara su presencia y lo que no quiso, se supo. Xanatos sabía mantener enormes secretos, no tenía intenciones de exponerlo a nadie, solo necesitaba su ayuda. Ambos siguieron recorriendo Europa hasta llegar al próximo lugar, no era muy conocido pero su residente al que iban a visitar era especial. David con Kratos a su lado caminaron hasta llegar a un bar escondido en Vigrid. Entrando, solo encontraron al tabernero, vestía de ropas oscuras y anteojos negros, y al igual que Kratos, era calvo.
-Nuevas caras ¿Que les sirvo caballeros?
-Yo whisky con hielo.
-Cerveza negra. -Kratos se apoyó en la barra.
El tabernero no tardó mucho en servir los tragos. El vaso pequeño con el tintineante ruido del hielo golpeando el cristal era para Xanatos y el vaso de madera con la espuma hasta el borde era para el fantasma de Esparta. Después de dejarles sus tragos, el tabernero también quería beber con ellos.
-Me agrada ver caras nuevas en el bar, en especial si son extranjeros. Rodin, a sus servicios. -Se presentó el tabernero.
-David Xanatos, el es mi amigo Kratos de... Grecia.
-¿Solo es Kratos?
-Solo Kratos. -Dijo y al finalizar, le dio un buen sorbo a su cerveza negra.
-No es casualidad que un empresario Iluminati y un dios de la guerra tomen un trago en Las Puertas del Infierno. Si sé quienes son.
-Pensé que teníamos que fingir por un rato pero me gusta ser sincero. -David dio un pequeño sorbo de su whisky. -Dejando de lado los rodeos, estoy buscando a una mujer y si ambos sabemos quien es, la necesito.
-Para hablar con ella primero tienen que pasar sobre mi. -Rodin se cruzó de brazos. -¿Y para que la quieres?
-La necesito, para proteger y salvar al mundo.
-La última vez que escuché eso, esa persona quiso eliminar a todos, incluyéndome. -Dijo una voz que provenía de una mujer sentada en las sombras. -¿Y que cambiaría si viene de tu boca?
La mujer se acercó revelándose. De pelo corto y negro, anteojos y traje ajustado a su sensual figura. Rodin de la estantería sacó una copa sirviéndole licor en ella. La mujer se colocó en el medio de los hombres y el tabernero le entregó el trago.
-Bueno, Xanatos, estoy esperando.
-Usted es muy famosa en los pueblos europeos. Las leyendas urbanas de que una bruja peleando contra seres sobrenaturales recorren Europa, como el fantasma de Esparta a mi lado. Estoy buscando personas con habilidades especiales para reunir un grupo con el propósito de asegurar nuestra existencia. Y la necesito a usted... Bayonetta.
-No soy una heroína señor Xanatos.
-Yo tampoco lo soy, hago esto por una promesa y por... Redención. Cometí errores en el pasado y ahora los estoy corrigiendo. Sé que tu propio padre te quería eliminar para cumplir su objetivo aunque sus métodos no eran civilizados.
-¿Como lo...? ¿Fue Luka el que contó sobre mí? -La bruja apenas ladeó su vista.
-No contacté con el periodista, digamos que tengo ojos en todo el mundo. Bayonetta, una mujer como usted nos serviría de mucha ayuda, además, las personas dejarían de verte como un monstruo, serías su ideal y no tendrías que trabajar en las sombras.
-Si nos exponemos, no seríamos anónimos. -Dijo ella.
-Algunos nos verán como monstruos, pero necesitamos de ellos para combatir otros monstruos.
-Yo sé sobre eso. -Kratos dijo al finalizar su cerveza negra.
Bayonetta no tenía muchas opciones, ella siempre trabajo lejos de los ojos mortales de las personas, muy pocos la aceptaron como es. Evadía cualquier contacto civil con tal de ser prejuiciada y volver a la época de la inquisición por sus actos. Con su dedo hacía círculos en la copa y de un trago, terminó su licor. Todos sus amigos estarían de acuerdo con la propuesta de Xanatos. Balder tendría que lidiar con más de una persona si trataba de volver. Ella notó la mirada de Rodin sabiendo la decisión que tomó. Caminó hasta la puerta y percatándose de que David y Kratos seguían en la barra, detuvo su marcha poniendo sus manos en sus perfectas caderas.
-¿Que están esperando? Quiero ver como acabará esto.
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Continuará...
