Hola a todos. Bienvenidos sean todos al último capítulo del año (que no del fanfic), y espero que les agrade lo que a continuación se viene.
Ante las enemigas más difíciles (y III)
(Tema de pelea: What You Want - de Evanescence)
Shinku y Suigintou unen sus fuerzas contra las cinco Enju Maiden, creando un choque de fuerzas algo complicado debido a la desventaja de los números, pero Shunku y Suigintou consiguen vencer la presión de sus enemigas y las hacen retroceder. Era curioso ver que antes tuvieran problemas solamente para lidiar contra Keikotou, pero ahora eran capaces de llevar la pelea también contra Garuda, Kokuyouseki, Aotenjou y Pinku. No lo podían explicar en ese momento, pero igual esa adaptación en combate no había dado espacio a la posibilidad de seguir buscando lo que realmente le interesaba a las dos Rozen Maiden.
─ ¡Toma esto! ─ la enorme Kokuyouseki intenta golpear a Shinku con su guadaña, pero la rubia consigue esquivarla y contraatacarle con pétalos ─ ¡Argh!
─ Tienen muchas cosas por aprender si creen que así nos ganan ─ dice Shinku con seriedad, ganándose una mirada de odio de parte de Kokuyouseki ─. No me mires así. No es culpa nuestra que no lo estén logrando. Nosotras queremos sobrevivir, y son ustedes las que se han propuesto la tarea de derrotarnos. Saben muy bien que no nos vamos a dejar vencer tan fácilmente.
Kokuyoseki intenta nuevamente su ataque, y Shinku usa su bastón para detener la enorme guadaña de su enemiga. La presión a soportar era tremenda, pero Shinku no estaba dispuesta a dejarse vencer por aquello, así que pone todo su esfuerzo para hacer retroceder el ataque, consiguiendo vencerle el pulso a su enemiga.
─ Cae... Tienes que caer ─ dice Kokuyouseki.
─ Eso nunca... Jamás me dejaré caer ─ responde Shinku con seriedad y determinación ─. Sin importar lo que pase, Suigintou y yo saldremos de esta situación a salvo. Los planes perversos de ustedes no van a perseverar.
Kokuyouseki ve con sorpresa y horror la manera en que es superada y empujada por Shinku, y acto seguido la rubia le lanza un ataque de pétalos que la hace volar algunos metros en el aire, siendo así derrotada. Shinku se acerca a Kokuyouseki, sabiendo que ésta intentaría levantarse para atacar otra vez, así que su objetivo principal es la guadaña de la Enju Maiden, la cual consigue destruir con un buen golpe, del mismo modo en que lo hizo con la pistola de Pinku.
─ ¡Noooo!
─ Ya van dos desarmadas. Faltan cuatro, o tal vez debería decir cinco.
La siguiente en atacar a Shinku es Garuda, y Shinku se esfuerza en bloquear cada uno de los golpes que ésta le lanza. Pero al final consigue bloquearla completamente y le da un fuerte golpe.
Suigintou no hacía menos, puesto que Pinku y Keikotou la atacan a la vez, pero a la maiden alada le es posible esquivarlas y darles un golpe usando sus plumas. Las Enju Maiden terminan retrocediendo sin remedio. No encontraban la manera de que pudieran evitar que Shinku y Suigintou hicieran lentamente camino hacia la victoria. Todas estaban furiosas, y más especialmente lo estaba Keikotou. Sentía que ella y sus hermanas estaban siendo pisoteadas por aquellas dos insolentes. Sentía su orgullo bastante herido. Pero todavía tenía el arma que estaba en manos de Kiichigo. En cualquier momento debería estar lista para usar el arma, y ya era una buena ocasión, puesto que Shinku y Suigintou juntas rebasan sin problemas a Aotenjou y la hacen besar el suelo.
─ Ya es hora ─ dice Keikotou entre dientes.
Shinku y Suigintou juntas consiguen rebasar sin probleas a Aotenjou y ya estaban por hacerla caer al suelo, pero Garuda y Keikotou responden rápidamente y dan un golpe sorpresa que las Rozen Maiden no consiguen esquivar, recibiendo de lleno los golpes y teniendo en consecuencia que retroceder para prevenir el tener que sufrir las consecuencias de ello. Habían bajado la guardia, y eso había sido bastante malo.
─ ¿Estás bien, Suigintou?
─ No te preocupes. No me ha hecho ningún daño irreparable ─ asegura Suigintou.
─ Muy bien. No podemos permitirnos estar recibiendo muchos golpes.
Shinku sabía muy bien por qué estaba diciendo eso, y Suigintou también. Puede que se estén imponiendo en la pelea, pero era sencillamente imposible ignorar el tremendo peso que representaban los números, el cual seguía estando claramente a favor de las Enju Maiden, además que también seguían teniendo de su lado el cañón de taquiones. Estaba siendo bastante cansina la pelea, y esperaban que Mitaku y Megu consiguieran el objetivo.
Con Mitaku
La chica ya había cubierto casi toda el área para hacer su búsqueda del cañón de taquiones. Sentía que estaba por encontrar el secreto de Keikotou para manipular el avance de la pelea a conveniencia. Casi le parecía que lo estaba viendo en ese mismo momento, pero todavía le faltaba precisar la ubicación de aquel arma.
─ Demonios. Debe estar por algún lado cerca de aquí. Ya casi he buscado por todos los rincones cercanos y no consigo a esas Enju Maiden ¿Será que estarían usando algo que estén usando como espejo para espiar desde el campo N? No lo creo, no he visto absolutamente nada que pueda tener un reflejo...
De pronto se encuentra con que había un arbusto cercano que se movía de un modo bastante extraño que Mitaku no habría podido asociar con el viento o con un animal pequeño. Ahí tenía que estar lo que estaba buscando, así que se acerca en silencio, procurando no llamar la atención.
Y ahí estaba: Kiichigo estaba viendo la pelea a distancia y a la vez controlaba un aparato parecido a un cañón portátil que parecía estar en proceso de carga. Si aquello era real, significaba que ese cañón no podía ser usado de manera consecutiva inmediatamente, sino que por fuerza había que esperar un tiempo para volver a utilizarlo. Eso era un dato bastante interesante para la chica, pero no era el momento indicado para pensar en cosas curiosas como aquella. Kiichigo no parecía haberse dado cuenta de la presencia de Mitaku, por lo que la chica sentía que tenía una oportunidad invaluable para alejarse y pasar el aviso a las Rozen Maiden, pero no contaba con una raíz elevada con la que se tropieza accidentalmente, cayendo de manera estrepitosamente.
─ ¿Eh?
Kiichigo se levanta alarmada y se da cuenta de la presencia de Mitaku, lo que había acabado con el factor sorpresa. Mitaku se sentía ahora en serios problemas, por lo que se levanta con apuro para huir de allí, pero Kiichigo también se había propuesto el capturar a Mitaku para impedir que delatara su posición, por lo que inmediatamente invoca varios listones para capturar a Mitaku, pero la chica consigue esquivar de manera precaria el intento. Mitaku casi se vuelve a caer en el proceso, pero igual emprende la carrera, y obviamente Kiichigo entra en pánico y empieza a seguirla.
─ ¡No huyas! ¡No hagas esto más difícil, humana!
─ ¡QUE ALGUIEN ME AYUDEEEEE! ─ Mitaku esquiva más listones que lanza Kiichigo y corre con todas sus fuerzas.
Habían varios árboles que podrían ser de utilidad, y Mitaku lo nota prácticamente al instante, así que se dirige hasta allí y se pone a maniobrar a toda velocidad entre los árboles, procurando confundir a Kiichigo y dejarla rezagada.
El esfuerzo parece dar sus frutos desde un primer momento, pues Kiichigo, al ser aproximadamente del mismo tamaño que Hinaichigo, necesitaba más tiempo para moverse entre los árboles, por lo que le costaba mantener a Mitaku en su rango de visión, además que sus ataques con listones se vuelven mucho más imprecisos y son detenidos por los tallos de los árboles que estuvieran atravesados. Era bastante frustrante aquello, pero sus hermanas necesitaban que mantuviera el secreto intacto, por lo que hace todo lo posible para mantener aquella penosa persecusión.
─ ¡Detente ahora o tendré que actuar con dureza! ─ amenaza Kiichigo con agitación.
Mitaku simplemente hace oídos sordos y sigue corriendo hasta que tiene la oportunidad de regresar al campo de batalla. En cuestión de apenas un minuto ya estaba de regreso. Podía ver a las dos Rozen Maiden en batalla, por lo que era el momento justo para advertirles.
─ ¡SHINKU-CHAN, SUIGINTOU-CHAN, EL CAÑÓN DE TAQUIONES ESTÁ EN ESTA DIRECCIÓN! ─ grita con todas sus fuerzas, cuando un listón de Kiichigo le captura una pierna.
Pero ya estaba hecho. Shinku y Suigintou escuchan el aviso y consiguieron ubicar el objetivo, y las Enju Maiden se aterran, y más al ver que Kiichigo no estaba protegiendo el cañón de taquiones.
(Tema de pelea: Peacemaker - de Sonata Arctica)
─ ¡Vamos, Suigintou!
─ ¡Muy bien!
Ambas muñecas empiezan entonces su avance, esquivando ágilmente los ataques de las Enju Maiden, las cuales se desesperan rápidamente. No podían permitir que alcanzasen el cañón de taquiones. Kiichigo ignora entonces a Mitaku, pues ya habia atado sus piernas con listones y lanza su ataque a las dos Rozen Maiden. Siendo que ella era quien estaba al tope de sus fuerzas entre las Enju Maiden, su ataque logra incomodar más que los demás, y tanto Shinku como Suigintou se dispersan para prevenir cualquier daño.
─ ¡Por aquí no van a pasar! ¡Jamás lo permitiré!
─ Tsk. Los problemas jamás acaban ─ dice Suigintou.
Shinku voltea y esquiva los ataques de Aotenjou y Garuda, mientras que Suigintou usa sus alas para escudarse de los ataques unidos de Kokuyouseki, Keikotou y Pinku. Kiichigo, entonces retrocede para recuperar el cañón de taquiones, y Shinku, no queriendo permitir aquello, usa pétalos para cortarle el paso.
─ ¿Se te olvidó que nosotras te estamos atacando, grandísima idiota?
Shinku casi es tomada por sorpresa por un ataque de Garuda, pero consigue crear un escudo de pétalos que frenase aquel ataque, pero en cambio es alcanzada por el ataque de Aotenjou desde un punto ciego, consiguiendo derribarla y desestabilizando la barrera que había atravesado en el camino de Kiichigo.
─ ¡Rápido, ve y cuida el arma, Kiichigo! ─ ordena Garuda.
Kiichigo retoma su carrera, aprovechando que Suigintou se encontraba también detenida por Kokuyouseki, Pinku y Keikotou. La muñeca albina, ahora lo estaba teniendo más difícil para mantener a raya los ataques frenéticos de aquellas tres enemigas. Incluso el alzar vuelo parecía ser bastante peligroso, pues tanto Pinku como Keikotou lucían listas para usar ataques aéreos a la más mínima provocación.
Pero algo con lo que no contaba era que Kokuyoseki también contaba con su propio secreto, y es que la muñeca gigante era capaz de invocar raíces que obligan a Suigintou a desplazarse a toda velocidad para no dejarse alcanzar. Le resultaba un poco sorprendente ver que únicamente en esa situación es que aquellas muñecas intentaran esa estrategia, y ahora lucían más ágiles y fuertes que antes.
─ No lo hacen nada mal. Pero igual siguen siendo demasiado ingenuas para poder entenderlo ─ dice Suigintou luego de cortar un par de raíces que casi la atrapan ─. Ustedes no comprenden que el chiste del juego de Alice era el que las Rozen Maiden nos elimináramos mutuamente para reunir las siete Rosas Místicas en una sola de nosotras. Supongamos que ese método es verdaderamente infalible, pero entonces ¿cuál de ustedes sería la que se quede con todas las Rosas Místicas? Tengan en cuenta que sólo una de ustedes será capaz de alcanzar la perfección de Alice, y que el resto de ustedes no figurarán más ante los ojos de su padre.
─ Insolente. No pretendas confundirnos con tus tonterías ─ Pinku lanza pétalos de color suave de los que Suigintou consigue defenderse ─. La perfección es posible de alcanzar para nosotras. Una vez que tengamos todas las Rosas Místicas, nuestro poder unido nos permitirá alcanzar la perfección de Alice.
─ ¿Y no sienten que pueden ya ser lo bastante buenas sin necesidad de las Rosas Místicas? ─ las palabras de Suigintou sorprende a sus tres enemigas ─ Ustedes de por sí no necesitan de una Rosa Mística para vivir, cosa que las Rozen Maiden no nos podemos permitir. Las Rosas Místicas son nuestra alma y nuestra esencia, y en realidad a ustedes no les serviría de mucho.
─ ¿Acaso pretendes confundirnos? Ya basta de palabrería. Mejor muere ─ Keikotou se lanza sobre Suigintou para golpearla, pero es retenida con un escudo de pétalos de Shinku.
─ ¡Ve, Suigintou! ─ dice Shinku con apuro, pues en ese momento estaba intentando defenderse de Garuda y Aotenjou ─ ¡Vuela y alcanza el cañón de taquiones! ¡Destrúyelo y pon fin a esta locura!
─ Shinku...
─ ¡No interfieras! ─ Kokuyouseki vuelve a invocar raíces que atacan a Shinku, la cual no consigue defenderse efectivamente de ellas.
─ ¡HAZLO, SUIGINTOU!
Era arriesgado, pero Suigintou decide hacer caso a Shinku y emprende vuelo a toda velocidad. Kiichigo estaba por alcanzar el escondite del cañón de taquiones, el cual ya estaba totalmente cargado y listo para ser usado nuevamente. No podía permitirse que Kiichigo consiguiera utilizarlo. Ello implicaría complicar las cosas más de lo que ya estaban. Mitaku, Shinku y Megu (la cual estaba viendo todo desde una distancia) esperaban que Suigintou lo lograse.
Pero Kiichigo estaba demasiado cerca y no era posible ya alcanzarla, así que Suigintou recurre a su última carta para acabar con todo: usa una de sus alas y dirige ataque hacia el escondite. Era su ataque más rápido y estaba con su máxima potencia, por lo que Kiichigo no lo tendría fácil para detenerlo por sí misma, pero la Enju Maiden consigue recuperar el cañón de taquiones.
─ Ahora verás...
El momento siguiente resulta bastante confuso, pues el ataque de Suigintou sí consigue alcanzar el cañón, pero aparentemente lo hace al mismo tiempo que Kiichigo lo había activado para retroceder el tiempo. Shinku, Mitaku y Suigintou estaban esperando a ver que todo volviera a retroceder, pero aquello no ocurre, y la misma Suigintou siente una extraña y molesta corriente alcanzarla, al parecer proveniente del cañón. Aquello era algo que bien podría soportar, pero su preocupación llega cuando ve que la Megu de esa época se derrumba al suelo mientras se lleva una mano al pecho. Al parecer también ella había sentido aquella extraña corriente.
─ ¡MEGU!
─ No te distraigas a mitad de una pelea ─ dice Pinku al momento de golpear por la espalda a Suigintou, usando sus pétalos para maximizar el daño ─. Esto se ha acabado para ti.
CONTINUARÁ...
Ahora sí que la pelea llega al clímax ¿no les parece? Como había dicho antes, este es el último capítulo de 2018, así que será para la primera semana de 2019 que toque el siguiente, así que no hay ninguna razón para preocuparse, ¿no creen?
Hasta otra
