Hola a todo el mundo nuevamente. Ya habiendo completado la batalla final contra las Enju Maiden, vamos a ver este capítulo, que es todavía una antesala al final de la trilogía.
Los resultados
Las seis Enju Maiden no comprendían cómo había sido posible que perdieran. Todavía no terminaban de procesar que Shinku y Suigintou lograran alcanzar a Alice en plena batalla y sin arrebatarle su Rosa Mística a ninguna otra muñeca. Parecía demasiado irreal, pero sí estaba pasando, y ellas habían podido verlo.
─ Esta es la manera en que nosotras podemos estar a la altura de Alice. Nunca necesitamos realmente las Rosas Místicas de las demás ─ dice Shinku con seriedad ─. El juego de Alice, la obtención de las Rosas Místicas, aplastar a las demás en beneficio propio... Todo eso al final no eran más que viles mentiras. Fuimos bastante ingenuas al creernos aquello y pensar que ese era el camino correcto, olvidando que otou-sama nos amaba a todas ¿Por qué hacernos pelear de esta manera si nos amaba? Por mucho tiempo simplemente avanzábamos sin cuestionar aquello, pero ahora sabemos la verdad, y por eso no vamos a permitir que se vuelva a dar otra batalla para el juego de Alice.
─ Lo que dice Shinku es completamente cierto, y la apoyo completamente ─ dice Shinku mirando en dirección de Magu y Mitaku ─. Estas peleas no son más que una pérdida de tiempo. Ya hemos perdido demasiado con esto, y no estamos dispuestas a volver a pasar por ello.
En ese momento Suigintou va volando rápidamente en dirección de las dos humanas, dejando Shinku sola ante las seis Enju Maiden. Era como si hubiera decidido desampararla, pero la verdad es que las seis enemigas ya no podían pelear. Se habían quedado sin energías. No lograron vencer luchando las seis, perdieron el cañón de taquiones, encontraron que no hacía falta recolectar las Rosas Místicas. Las Enju Maiden no solo se sentían fracasadas, sino que también sentían que todo lo que habían estado haciendo no tenía ningún sentido, y eso las frustraba demasiado.
─ ¿Qué sentido tiene todo lo que hemos estado haciendo? ─ Keikotou parecía que iba a llorar de rabia e impotencia ─ Nuestros esfuerzos, nuestras esperanzas, nuestros sueños... ¿Todo eso fue una mentira? ¿Cómo es eso posible?
Las demás Enju Maiden estaban igualmente frustradas que Keikotou. Eran incapaces de creer que fueran tan lejos para nada. Habían hecho hasta lo imposible, lo dieron todo en campo de batalla, y al final no solo no lograron los objetivos, sino que también se encuentran con que la victoria tampoco les habría servido de nada. Todo el tiempo habían ido tras una ilusión, y eso hería profundamente el orgullo de todas. Shinku se acerca lentamente a Pinku, sabiendo que ni ella ni ninguna de las otras Enju Maiden atacaría ya.
─ Pueden haber perdido una pelea, pero eso no significa que todo se haya acabado ─ dice Shinku seria pero con tacto ─. Ustedes todavía están a tiempo para cambiar y hacer las cosas de una forma diferente. Inténtenlo.
─ Para ti puede ser fácil decirlo. Pudiste hallar otro camino sin ningún problema ─ dice Pinku ─. Nosotras en cambio no tenemos a dónde ir ya. Nuestra razón para vivir era una mentira. No somos más que bas...
─ ¡No se te ocurra decirlo! ─ corta Shinku de forma severa ─ ¡Sí fallaron, y sí habían estado tras una mentira, pero eso no significa el fin! ¡Ustedes mismas tienen la capacidad de decidir el destino que desean tener! No vuelvan a decir que todo se acabó para ustedes. Aún pueden hacer algo por ustedes. Todavía están juntas ─ las Enju Maiden reaccionan de golpe al oír eso último ─. No pueden rendirse ahora que saben la verdad. Ahora mismo pueden ver que hay más caminos que pueden saguir, así que deben unirse y avanzar.
Las Enju Maiden estaban enmudecidas, y también estaban visiblemente conmovidas por las palabras de Shinku. Keikotou es la primera que se levanta, si bien lo hace con dificultad debido al agotamiento y por resentir el daño recibido durante la batalla, y luego se levantan todas las demás, si bien ninguna lo hace mirando a Shinku. Estaban bastante avergonzadas por seguir un ideal que no era suyo ni les iba a dar ningún beneficio real.
─ ¿Y ahora qué? ─ dice Keikotou con voz queda ─ Otou-sama nos mintió, y ahora no sabemos qué hacer ni adónde ir. No tenemos a nadie más que simplemente a nosotras mismas.
─ Eso será suficiente ─ es la respuesta segura de Shinku ─. Con determinación y deseo de avanzar, verán que no necesitan nada más para empezar a avanzar a una vida nueva. Juntas son más fuertes que solas, y en ese sentido han demostrado un sentimiento de unión que incluso nosotras no tuvimos durante mucho tiempo. Les aseguro que serán capaces de encontrar un nuevo propósito en la vida si simplemente lo intentan.
Shinku se alegra al ver que sus palabras alcanzaban a las Enju Maiden. Eso era un cambio bastante importante para el futuro de todos, y quizá signifique que en el futuro pueda llegar a ver a las Enju Maiden, y no como enemigas, sino posiblemente como amigas, y posiblemente como aliadas, pero sin duda lo mejor sería no involucrarlas en la futura batalla contra Barasuishou.
─ Admitimos que nos equivocamos ─ dice Garuda con un tono ligeramente distante ─. Estábamos tan empeñadas en destruirlas que no quisimos ver nada más, y por eso creo que lo mejor es que perdiéramos esta batalla contra ustedes dos. Al final, creo que hemos ganado mucho más que si hubiésemos vencido.
─ ¿Y qué haremos ahora respecto a otou-sama? ─ dice Kokuyouseki con preocupación ─ Él esperaba que ganáramos como sea, y no creo que se tome bien que ahora queramos hacer algo distinto. Para él, la destrucción de las Rozen Maiden es incluso más importante que hacer que alcancemos la perfección que Rozen soñó con la forma de Alice. Otou-sama se pondrá furioso con nosotras en cuanto sepa que nosotras...
─ En ese caso váyanse ─ sugiere Shinku ─. Si en un determinado lugar están con personas que no las quieren, entonces busquen otro lugar en donde haya alguien que les dé la oportunidad de que muestren lo que valen. En algún lugar, en algún momento, podrán encontrar un lugar en el que se sentirán en su hogar.
─ ¿Tú crees...? ─ dice Pinku.
─ No creo, estoy segura.
Era más que claro que las seis muñecas estaban tomando muy enserio lo que Shinku les estaba recomendando. Definitivamente no era esto lo que la había traído hasta el pasado, pero podía darse por satisfecha al haberlo logrado. Ahora había otro asunto del que tenía que ocuparse rápidamente, antes de que el poco tiempo que quedaba se agote, si bien dicho tema ya tenía a Suigintou como encargada.
Con Megu y Mitaku
─ ¡Megu! ¡Megu! ─ grita Suigintou al llegar donde estaba su medium de aquella época ─ ¿Se encuentra bien?
─ Tranquila, Suigintou-chan ─ responde Mitaku con calma ─. Al igual que tú, me llevé una impresión tremenda cuando la vi desplomarse luego de que destruiste aquel arma. Pienso que la conexión entre ustedes dos habría hecho que Megu-san sintiera parte de los efectos desconocidos de la exposición a los taquiones, pero por alguna razón no sufrío ningún daño grave, e incluso puedo sentir que los latidos de su corazón son má regulares. Siéntelo, Suigintou-chan.
Con mucha inseguridad, Suigintou se acerca más y hace lo que le indica Mitaku, llevando una mano hasta la mitad del pecho de Megu, y entonces siente los latidos del corazón, notando que lo que le dijo Mitaku era verdad. El corazón de la Megu de esa época, al igual que la del futuro, presentaba anomalías en su corazón, lo que implicaba que sus latidos fueran irregulares, a veces hasta débiles, pero ahora podía sentir que los latidos eran regulares y vigorosos. No entendía lo que estaba pasando. Suigintou estaba desconcertada.
─ ¿Qué es esto? ¿Cómo es posible...?
─ No hay manera de saberlo. Te lo dije, Suigintou-chan ─ dice Mitaku contenta ─. Los taquines son todavía algo completamente desconocidos para la ciencia, incluso en mi época, y por eso el potencial y la capacidad que poseen están más allá de lo que podría decir o imaginar. Tal vez tú hayas tenido la oportunidad de conocer un poco de lo mejor que pueda tener esa cosa tan misteriosa.
─ Tal vez, tienes razón ─ admite Suigintou ─. Aunque igual preferiría ahorrarme este tipo de sorpresas. Había tenido mucho miedo cuando la vi caerse.
─ Te comprendo, Suigintou-chan.
En ese momento Megu abre los ojos y se sienta lentamente como si nada, lo único que parecía tener era una leve jaqueca, pero nada más. Suigintou estaba feliz de saber que aquella chica tan frágil se había despertado, e incluso se levanta de manera fluida y rápida. Megu misma no comprendía porqué, pero ahora se sentía más fuerte y capaz. Da un par de saltos y no pierde el equilibrio ni se marea. Toma aire profundamente y no siente ningún tipo de molestia en el pecho. Parecía que finalmente se había curado.
─ ¿Q-qué ocurrió? ¿Qué es esta sensación?
─ Eso, Megu-san, significa que tienes otra oportunidad para vivir, y ahora podrás cumplir todos tus sueños sin problemas ─ responde Mitaku mientras se levantaba ─ ¿Qué se siente ya no tener que lidiar con ese problema en tu corazón?
─ Se siente genial... ¡Me siento de maravilla! ─ Megu alza los brazos. No cabía en sí de felicidad ─. Y todo esto, debo suponer, te lo debo agradecer a ti, Suigintou.
─ ¿A mí?
─ Sí. En un principio te convertiste en el ángel que me hizo compañía cuando el resto del mundo ni me miraba. Te convertiste en mi primera amiga de verdad, y ahora estoy curada. Ya no siento que mi pecho me limite, y finalmente podré mirar al mundo apropiadamente. Muchas gracias, Tenshi-san.
─ Vamos, que no hace ninguna falta que me llames así ─ replica Suigintou con un fuerte sonrojo ─. Yo no esperaba salvarte de esa manera. Fue una casualidad que las cosas se dieran de esa manera.
Mitaku y Megu sonríen. Da igual que Suigintou diera esa respuesta o que tratara de no mirar a Megu al decir aquello, pero se notaba a la legua que a la muñeca albina le hacía feliz saber que lo que pasó, sea lo que sea, al final llevara a aquello. Shinku llega al lugar para cerciorarse de lo que estaba pasando
─ ¿Cómo está Megu?
─ Pues estoy de maravilla. Sólo mírame ─ dice Megu antes de dar una vuelta rápida.
Shinku estaba sorprendida al ver que Megu de verdad se encontraba bastante bien. Al igual que Suigintou, había temido lo peor cuando había sido afectada por los taquiones a través de Suigintou, pero tal parecía que todo se había quedado en un simple susto. Era mejor que fuese de ese modo y no de otro.
─ Shinku-chan, Suigintou-chan, ustedes al final salvaron el día, y también el futuro para las Rozen Maiden ─ dice Mitaku muy sonriente ─. Una vez que regrese a mi época, estoy segura de poder conocer finalmente a Hina-chan y Souseiseki-chan. Con ustedes sabiendo la verdad sobre el juego de Alice, es seguro que eso no se volverá a llevar a cabo.
─ Definitivamente no lo permitiremos ─ dice Shinku.
─ Así es. Ahora que sabemos que esto sólo nos alejaba de la verdadera Alice, procuraremos que no hayan más peleas del juego de Alice. Eso ha llegado a su fin ─ asegura Suigintou ─. Ya es hora de irnos, Shinku.
─ ¿Qué? ─ la rubia mira de pronto a su hermana, y estaba un poco confundida ─ ¿No habías dicho que preferías quedarte con la Megu de esta época.
─ No hace ninguna falta que lo haga, Shinku ─ interviene Megu ─. Suigintou todo este tiempo había estado muy preocupada por mí, y sinceramente le agradezco todo el esfuerzo que hizo. Pero ahora que me he sanado, ella puede regresar contigo, donde su verdadera medium la estará esperando.
A pesar de lo que Megu dijera, era evidente que tanto ella como Suigintou estaban tristes por tener que despedirse en ese momento. Shinku prefirió no hacer más preguntas y esta vez miró a Mitaku.
─ ¿Y qué hay de la persona que creó ese cañón de taquiones, o lo que fuese aquello? No creo que sea buena idea dejarlo libre...
─ Nosotras nos encargaremos de él, así que no te preocupes ─ dice Aotenjou, la cual había llegado junto con el resto de sus hermanas.
─ Es lo menos que podemos hacer después de todo lo que ustedes hicieron para mostrarnos la verdad y abrirnos los ojos ─ dice Kiichigo.
─ Ahora que somos conscientes de lo que realmente pensaba otou-sama, no podemos permitir que un nuevo cañón sea creado ─ dice Keikotou.
─ ¿Y cómo piensan lograrlo? ─ dice Shinku con curiosidad.
─ Vamos a destruir su laboratorio ─ responde Garuda ─. El doctor Taiki es un prófugo de la justicia de esta ciudad. Una vez que su laboratorio sea destruido, él se verá obligado a salir, y los demás humanos podrán capturarlo fácilmente, por lo que otou-sama no contará más con él para que cree otro cañón como el que nosotras usamos.
─ ¿Doctor Taiki? ¿Por qué no me extraña que se llame así? ─ dice Mitaku con tono irónico.
─ Tenemos que apurarnos. El tiempo se nos agota ─ Shinku saca su reloj y comprueba que iban bastante justos de tiempo ─. El tren está por llegar a la estación, y tenemos que llegar a tiempo para interceptarlo.
─ Yo les acompañaré para despedirlas ─ dice Megu, a lo que Suigintou asiente en respuesta.
Las Enju Maiden en ese momento se dirigen a la ciudad mientras que Shinku, Suigintou, Mitaku y Megu se dirigen rápidamente a la estación de trenes. Suigintou se adelante volando para asegurarse de que todavía tuviesen oportunidad para lograrlo, mientras que Mitaku, Shinku y Megu irían más adelante para así poner el plan en marcha.
CONTINUARÁ...
Un poco de emotividad, algo de elemento estoico, quizá algo de drama... de todo un poco, en resumen. Falta poco, quizás dos o tres capítulos, pero en todo caso me esforzaré en que el cierre de esta historia sea con broche de oro. Ahora bien, me despido de ustedes hasta el próximo capítulo.
Hasta otra
