-Po… Por favor no lo haga- se detuvo enseguida y la miro ¿realmente iba a violar a esa humana solo para humillarla?, se había rebajado hasta tal punto, sus ojos regresaron a la normalidad y la soltó.
-No tendrás el placer de estar conmigo de esa forma - Decidió salir de una vez por todas ¿Qué había sucedido? Su propósito era matarla y ahora estaba algo excitado, solo por haber sentido sus labios y saborear su sangre; no, probablemente lo que le atrajo fue su mirada y su olor. Estaba molesto se había humillado al desear una simple humana; tomo su forma de demonio perro y se marchó del palacio mientras trataba de alejar lo sucedido de sus pensamientos, ¡se dejó seducir por la mujer de su hermano!, era lo único que ocupaba su mente.
Rin cayo inconsciente no supo si del cansancio, el dolor por los nuevos golpes o por el hecho de que casi ultraja su cuerpo un demonio; nunca pudo imaginar que las cosas resultarían de esa forma, ser tratada como escoria no le importaba pero ser tratada como una vulgar, de la cual podían tomar su cuerpo era algo que la aterraba.
Poco después entro Azusa con algunas mantas, trapos y plantas curativas, busco al prisionero y noto que era una joven chica cubierta de sangre, esto dejo perpleja a la anciana; lo que más la aterro era el hecho de sus ropas, estaban rasgadas y podía sentir el olor del lord por todas partes de la habitación, incluso en la chica. ¿Acaso el amo trato de…?
No podía creerlo seguramente tenía otra explicación, así que levanto a la joven del suelo con sumo cuidado y la dejo en el futón, fue por agua para limpiar un poco la cara de la niña.
-Qué cosas tan feas te hicieron para terminar en esta situación.
Con delicadeza comenzó a limpiarla, una vez término le aplico una pasta medicinal en las heridas más serias a la vez que usaba los trapos para vendarla; cuando finalizo le coloco un kimono de color verde, decorado con flores de loto, incluso cepillo su larga cabellera.
La chica era hermosa aun en esa situación pero realmente el amo ¿se había fijado en una humana? Miro el kimono destruido tenia apariencia de los que usan en ceremonias de unión los humanos.
-Dime Azusa ¿quieres ayudar a la pequeña?
-M… Mioga no sabía estabas acá-
-Si realmente deseas ayudarla te puedo contar todo sobre ella y los sucesos que la llevaron a esta condición- Dijo la pulga saliendo de un rincón de la habitación.
-La ayudare, pero dime pulga podría ser que… ¿el amo abuso de esta niña?-
Mioga comenzó a contar todo con detalles a la anciana, incluso él no podía creer como resulto todo.
-El amo ordeno hacerme cargo de la humana, pero nunca pensé fuera capaz de comportarse de esa manera.
-Piénsalo mejor Azusa esto no es tan malo, si Sesshomaru se vinculara con Rin, ella se salvaría.
-Si eso pasara ella jamás regresara a la aldea, un macho vinculado es muy peligroso y más alguien de la estirpe del amo, sería catastrófico si ella no le correspondiera.
-Es mejor que sea la señora de estas tierras, a que muera o termine encerrada en esta habitación para siempre.
Al día siguiente Rin comenzó a escuchar varios ruidos y voces, abrió lentamente sus ojos encontrando una anciana quien la miraba sorprendida ¿tan deforme estaba?.
-Mioga tenía razón eres fuerte niña, eso es bueno.
-Pequeña me alegra que estés bien, Ella es Azusa será quien te cuide
-Mioga. No sabía que seguías conmigo luego de... Me hubiera gustado conocerla en otras circunstancias señora Azusa-. Dijo con una sonrisa rota.
Sin golpear la puerta entro Seiya, hizo una pequeña reverencia –Tu debes ser la famosa humana que logro herir al cruel demonio- Dijo en tono divertido.
-Seiya déjala tranquila. Dijo Azusa
-Me alegro que lo divierta. Dijo con ironía Rin.
-Eres una jovencita muy interesante, ten traje algunas prendas que puedes usar.
-¿Por qué son tan atentos conmigo?, no me conocen además soy humana.
-No tenemos razones para odiarte.
-¿Cómo lo sabes seiya? Dijo la anciana
-Anoche casualmente pase por estos lados y pude escuchar algo de tu conversación con la pulga.
-Seiya es un demonio cuervo su oído es muy agudo- Dijo Mioga
-ya veo… ¿Me ayudaran a derrotar al Lord?- Pregunto con algo de esperanza Rin
-Eso es imposible mi niña, muchos lo han intentado; además hasta ahora corriste con suerte, sin embargo en un próximo enfrentamiento puede que no sobrevivas.
-Azusa tiene razón, incluso para mí es un misterio el que aún estés con vida- Dijo Seiya.
Luego de varios minutos más de platica Azusa y Seiya decidieron retirarse y continuar con sus obligaciones, Mioga por su parte se quedó un rato más con Rin hasta que se marchó en busca de noticias sobre Kohaku y shippo. Rin decidió inspeccionar la habitación, había una puerta donde estaba el baño lo cual aprovecho para asearse adecuadamente, cuando salió tomo un kimono sencillo verde adornado con hojas amarillas y el obi de color dorado.
Le tomo más del tiempo retomar el control, incluso por un momento pensó en ir enseguida por su estúpido medio hermano; quitar de sus manos sin vida el colmillo de acero y acabar con todo eso de una buena vez. Finalmente decidió seguir con el plan inicial, acabar con las cosas tan pronto no le darían la satisfacción que quería; con ello en mente regreso de nuevo al palacio.
-¿Cómo se encuentra la humana? Pregunto inmediatamente el Lord en cuanto Azusa llego a la habitación de los pergaminos.
-Despertó en la mañana y me retire para que se cambiara las ropas- Había un pesado aire en el lugar, Azusa deseaba preguntar tantas cosas, sin embargo su lado prudente se lo impedía.
-Espero que no estés pensando en interrogarme sobre la humana, no deberías arriesgar tu pellejo de esa forma. ¡Retírate!- No espero una segunda advertencia puso en marcha sus pies para salir de aquella habitación,
Llego a la aldea luego de 3 días, necesitaba saber noticias sobre Shippo y Kohaku. Cuando llego finalmente a la cabaña de Kaede, pudo ver a los 2 jóvenes en diferentes futones, rodeados por sus amigos.
-Qué bueno verlo amo Inuyasha, ¿Cómo se encuentran Kohaku y Miroku?
-Dime pulga ¿sabes que les sucedió? Los encontramos hace 2 días gravemente heridos.
-Vera amo, un ogro los ataco.
-¿Que dices? Respondió Sango
-Humana el amo ha dado permiso para que salgas a los jardines del ala sur, sin embargo debo cuidarte y será mejor no intente nada- Jaken le coloco un tipo de cadena en la pierna de mala gana; ¿Cuántos días ya habían pasado 3 o 4? Se preguntó Rin; cuando el demonio rana termino comenzó a caminar hasta llegar al jardín.
-Luce sin vida- Dijo rin,
-Este lugar no es usado por nadie, no tiene sentido arreglarlo- Dijo con fastidio la rana. Ella comenzó a caminar observando, había un estanque con una fuente en el centro y al lado un pequeño arrollo atravesando el jardín, algunos árboles alrededor y finalmente un árbol de cerezo en el medio.
Estaban en silencio cuando escucharon rugidos y seguido de eso un gran ruido de tablas al ser destruidas –¿Que sucede? Pregunto Rin. –cómo voy a saber- De la nada aterrizo un dragón de 2 cabezas. –E… Es Ah-Un- Jaken tomo la cadena de rin y la ato rápidamente a un árbol para que no escapara, se giró para enfrentar el dragón con su báculo de 2 cabezas; sin embargo no duro un segundo cuando la cola de Ah-Un lo mando contra una de las paredes quedando la rana inconsciente. Rin comenzó a tratar de liberarse de la cadena, trato de soltar el nudo pero los gruñidos del animal estaban cada vez más cerca.
El animal abrió una de sus bocas para lanzar un tipo de rayo lo cual Rin logro esquivar a tiempo, sin embargo la otra cabeza del dragón ya estaba lanzando también rayos; lograron acorralarla ¿Seria su fin? cuando las dos cabezas estaban por lanzar los rayos ella solo cerro los ojos esperando lo peor. Sintió que era sostenida por dos brazos en el aire, cuando abrió sus ojos vio a Sesshomaru.
-Regresen a su establo- Fue todo lo que dijo el lord y enseguida el dragón se perdió de su vista, estaba tan asustada que no se dio cuenta en que momento sus manos estaban apretando el haori de él.
-No debes demostrarle miedo, enséñales quien manda.
-s… ¿se refiere al dragón?
-¿Podría ser que solo conmigo eres valiente?- Dijo mientras la miraba fijamente; Rin quedo estupefacta, esta vez los ojos de Sesshomaru tenían un poco de brillo, lo cual era extraño ya que las pocas veces que lo miro eran como dos témpanos de hielo.
-por favor déjeme en el suelo- Mientras regresaban al suelo ambos se sostenían la mirada esta vez no había odio en ellos ni temor, podría ser atracción como muchos lo llamaban. ¡Jamás! Pensó nuevamente Sesshomaru, decidió soltarla y alejarse inmediatamente.
Rin por su parte regreso a su "habitación" habían sido demasiadas emociones. Cuando Sesshomaru llego a su habitación necesitaba mantenerse alejado, lo enfurecía sentirse atraído por su olor y el brillo de sus ojos.
-¿Qué quieres seiya, también me vigilaras en mi habitación?
-¿fue la razón por la que te alejaste? Sentiste mi presencia en el ala sur y por eso te marchaste, déjame adivinar estas furioso porque no pudiste besarla ¿verdad?- Justo cuando termino su cuello era sujetado por las garras de Sesshomaru.
-No olvides quien soy ahora lárgate- Lo soltó y Seiya se fue con una mirada divertida en sus ojos. Pasaron varias horas hasta que la noche llego, todo el tiempo había estado ansioso, deseaba verla de nuevo. Con su estoico caminar se dirigió al sur del palacio en busca que aquella sacerdotisa; cuando llego entro a la habitación y pudo verla dormir, aquella humana era hermosa no tenía nada que envidiarle a las mujeres demonio; se sentó mientras la veía dormir y balbucear. ¿Cómo era posible que solo pensara en ella?, ¿Por qué no podía solo matarla?, le molestaba sentir debilidad por una humana; se estaba convirtiendo en su patético padre; con eso en mente se alejó del lugar.
Pasaron algunas semanas donde el demonio no volvió a acercarse a Rin, ahora ella tenía un poco más de libertad, le permitían salir al jardín lo cual ella aprovecho para tratar de darle un poco más de vida al lugar. Por alguna razón cada cosa que le comentaba a Azusa que necesitaba para arreglar aquel lugar le era otorgado desde tierra, herramientas, hasta semillas.
-Solo han pasado algunas semanas y ya se ve distinto este jardín- Era Seiya quien se acercaba a ella para charlar como algunas tardes pasadas.
-Deseaba invertir en algo mí tiempo, no tengo idea cuanto tiempo estaré en este lugar.
-Pronto llegara el invierno, para los humanos es una estación un poco más molesta.
-¿Por qué lo dices?- Pregunto con interés Rin.
- Si no se protegen del frio caen enfermos y en muchos casos llega la muerte.
-Tienes razón, sin embargo me gusta el invierno, ver la nieve cubriendo todo de un blanco manto es realmente maravilloso.
-Aun así el lugar donde te estas quedando es bastante frio, buscare que Azusa te consiga algunas telas.
-Gracias.
Luego de algunos minutos más Seiya finalmente se marchó a vigilar algunas tierras, Rin se quedó trabajando un poco más en el jardín, hasta que sintió una presencia.
-¿Cuánto tiempo más seguirás oculto Sesshomaru?
-Yo no me oculto de nadie y menos en mis propias tierras. Dijo el Lord apareciendo frente a ella en cuestión de segundos.
-Ya veo, tienes razón este es su palacio. Rin comenzó a caminar por el jardín, observando que más cambios hacer y cómo distribuir mejor el lugar. La mirada del Lord la seguía por todo el lugar sin perder detalle de nada; habían pasado algunas semanas desde que decidió alejarse de ella, sin embargo el ver a Seiya tan cerca de ella era algo que realmente lo molestaba.
Rin comenzó a caminar de regreso a su habitación, después de dedicar el día al jardín quedaba exhausta y con tierra por todo su cuerpo; decidió tomar un baño. Hace algunos días la pulga le había recomendado que tratara de seducir a Sesshomaru, pero ella realmente era inexperta y no tenía idea de que podía hacer; Sin embargo mientras buscaba un kimono se le ocurrió una loca idea, solo pensarlo hacia que sus mejillas enrojecieran en segundos. Tomando un copo de valentía se colocó una yukata de un azul claro, tomo algunas esencias que le había regalado Azusa para su aseo personal y se dirigió nuevamente al jardín. Como lo imagino Sesshomaru seguía en ese lugar, pasó por un lado de él hasta llegar al estanque; el invierno aún no llegaba faltaban algunas semanas por lo cual el agua del estanque debía ser soportable; cuando llego hasta el lugar comenzó a meter sus pies descalzos. El agua le llegaba a las caderas, comenzó a caminar y acercarse hasta la fuente para poder mojar completamente su cuerpo.
-¿Que se supone que estás haciendo?- Dijo Sesshomaru con su voz un poco ronca o eso fue lo que le pareció a Rin.
-Tomar un baño- contesto mientras lo miraba con inocencia.
-Tienes un lugar privado para hacer eso- Contesto con enfado el demonio
-Es mi recompensa por trabajar tan duro en este lugar, si le incomoda puede irse- Dijo mientras se giraba para darle la espalda y comenzar a meterse bajo el chorro de agua nuevamente, la yukata poco a poco se iba ajustando a su cuerpo revelando sus tan atractivas curvas.
-No empieces un juego que no puedes ganar- Fue lo que escucho decir a Sesshomaru cerca de su oído, antes de girarla bruscamente. ¿En qué momento se acercó tanto a ella? Cuando sus miradas se encontraron comenzó una guerra entre sus ojos; finalmente fue Rin quien se acercó un poco a él; Sesshomaru lo tomo como una invitación y termino por acortar la distancia entre ellos, cerca de sus labios dijo –Recuerda muy bien que esto lo provocaste tú, luego no te quejes- Terminada esa frase se apodero de sus labios en un beso violento y demandante; Rin hacia lo posible para corresponderle. Los únicos besos de su vida habían sido dados por ese mismo ser con rostro de ángel y mirada de demonio. Sesshomaru comenzó a acariciar con una mano su espalda y con la otra la sujetaba de la cadera a la vez que le acercaba más a él.
-Que rápido olvidaste al mitad bestia- Dijo sesshomaru con aires de grandeza ¿buscaba humillarla? Seguramente después de todo odiaba a los humanos y ella era una; ella lo alejo inmediatamente y comenzó a caminar para salir del estanque.
-Tiene razón, después de todo es Inuyasha a quien me entregare y la persona con quien espero formar una familia- Nada de eso tenía sentido, no amaba a Inuyasha y él ya estaba formando una familia con Aome; pero debía continuar con aquella mentira y de paso tratar de lastimar el orgullo de ese lord.
Esas palabras dichas por ella lograron hacerlo enfadar, sus garras crecieron y sus colmillos se mostraban en clara advertencia de su enojo.
-Sin embargo el inútil no ha dado señales de estar buscándote. Dijo lo más hiriente que pudo.
-En ese caso usted no necesita tenerme más en este lugar. Comenzó a caminar a su habitación dando por terminada la plática. En algo ella tenía razón si Inuyasha no mostraba interés en buscarla no tenía razones para tenerla en el palacio; eso lo sabía desde hace algunas semanas pero por alguna razón no deseaba dejarla ir.
Luego de su encuentro en el estanque, pasaron algunos días en los que Rin no había vuelto a salir al jardín prefería pasar las tardes en la habitación practicando su poder espiritual; busco una yukata para dormir, eligió una de un color rosa pálido, la tela era bastante delgada sin embargo era muy cómoda para dormir; termino de cepillar su cabello y se metió en el futón lentamente comenzó a cerrar sus ojos hasta que quedo profundamente dormida; como varias noches llego el Lord y se acercó a ella; se sentó cerca, por alguna razón sentía tranquilidad al verla dormir.
Rin entreabrió un poco su boca y luego sintió que algo tocaba sus labios, que sueño más extraño y maravilloso se sentía agradable, lentamente comenzó a salir de su sueño y sus ojos comenzaron a abrirse hasta que vio a Sesshomaru ¿la estaba besando?, ¿acaso trataría de hacerle daño nuevamente?, trato de protestar pero el intensifico más el beso, dejo de ser un simple roce de sus labios y paso a ser un tipo de danza ¿en qué momento comenzó a corresponder el beso?, no lo sabía y tampoco le importaba, realmente ambos lo estaban disfrutando. Poco a poco Sesshomaru comenzó a colocarse sobre ella, con una mano se apoyaba y con la otra acariciaba la mejilla de la mujer, comenzó a descender dejando un camino de besos en su cuello hasta su clavícula; sus colmillos rozaban la piel de ella, realmente deseaba probar todo de ella. Con su mano libre comenzó a recorrer su cuello, siguiendo el camino de besos que había dejado; regreso a besar sus labios mientras sus garras comenzaban a abrir lentamente la yukata. Rin sentía un hormigueo por los lugares que el posaba su boca y colmillos. Sesshomaru termino por abrir la yukata desnudando a Rin de la cintura hacia arriba; se alejó un poco de ella solo para ver su cuerpo admitía que no solo su rostro era hermoso tal y como lo imagino sus curvas y atributos no tenían nada que envidiarle a otras mujeres; ella era perfecta pero ¿solo era su cuerpo lo que le atraía? No deseaba responder esa pregunta, solo quería disfrutar del momento. Regreso la tela a su lugar y se colocó de pie.
-¿Sucede algo?- Pregunto Rin con decepción.
Sesshomaru no respondió solo se agacho y la tomo en sus brazos –No tengo intenciones de amanecer en este lugar- Fue todo lo que dijo mientras comenzó a caminar con ella entre sus brazos; pasaron por algunos corredores y pasillos. Rin nunca había estado en esos lugares pero no era realmente importante se sentía demasiado nerviosa como para prestar atención a los detalles del lugar; decidió sujetar el haori de él. Llegaron a unas grandes escaleras donde él subió con completa calma pasaron más pasillos hasta que finalmente llegaron a una gran puerta la cual se abrió dándoles la bienvenida.
Aclaraciones
ningún personaje me pertenece son de la grandiosa Rumiko.
Espero la historia sea de su agrado y seria realmente feliz poder saber sus opiniones respecto a la historia
Rian, sueñen y nunca dejen que nadie les quite sus sueños.
