Bien, como prometí, actualizo rápidamente con este nuevo capítulo que fue bastante divertido de escribir.
Espero lo disfruten!
Perdonen mis errores!
Disfruten de su lectura!
No era que esperaba otra cosa, ni su mente pensar en cosas promiscuas, pero sus expectativas resultaron ser totalmente diferentes a lo que pasaba. Cuando Haruka le dijo que podía ayudarlo con el tema sobre la masturbación, realmente no esperaba que el chico le pasara un libro de educación sexual en donde se describía detalladamente todo el proceso y cómo llevarlo a cabo, por supuesto, era Haruka de quien se trataba, el chico taciturno con muy pocas habilidades socia-afectivas, pero que se esforzaba por ser un buen chico y buen amigo, simplemente era Haruka. De pronto se sintió mal al tener pensamientos algo pecaminosos con su mejor amigo, claro que no, no se imaginó al pelinegro enseñándole con sus propias manos cómo tocarse a sí mismo, al menos no se lo imaginó por mucho tiempo para declararse culpable.
—Ya ves, tienes que usar tu mano para tomar el…
—Está bien Haru, puedo leerlo por mí mismo —Lo detuvo antes de que empezara a decir cosas más vergonzosas, ahora sólo se preguntaba de dónde había sacado ese libro.
—Lo harás bien, eres un buen escritor —Le dio ánimos de forma poco enérgica pero normal para el de orbes oceánicos, Makoto lo encontró dulce de su parte, podría describir a Haruka como un bombón de cubierta de chocolate amargo, pero con un relleno acaramelado, era una pena tener que estar mintiéndole tan descaradamente.
—Gracias —Sonrió y soltó un gran suspiro— Estoy cansado, ¿Vamos a dormir? —Preguntó a lo que el nadador asintió sin problemas.
Ya en su cama, Makoto resopló algo estresado, era imposible que mañana comenzara a grabar una escena así, necesitaba tiempo, aunque era lo que menos tenían, era cuestión de semanas para que llegara el final de mes, no quería ser un fracaso y tampoco quería dar vergüenza en el trabajo, en especial ante Sousuke, por lo que tomó una decisión algo audaz para alguien como él. Tomó su celular con la suma ansiedad que lo abordaba en ese momento y le mandó un mensaje a la chica a la que podría llamar como su jefa, ¿De qué trataba su mensaje? Pidió más tiempo para grabar la escena; la adolescente le contestó de inmediato, dándole sólo el día de mañana, además le mando el enlace de un video que dijo que le ayudaría a entender, cómo debería realizar la escena, pero estaba cansado mentalmente, por lo que decidió dejarlo para el día siguiente.
Era radiante la forma en que el sol marcaba el comenzar de un bello día, el chico de hebras olivas caminaba por los pasillos de la universidad, no tan radiante. Estaba ansioso, tenso por la presión, necesitaba todo el tiempo posible para practicar, no pasaría nada si se saltaba las clases por esta vez, dando pasos rápidos, se dirigió a su lindo rincón de la universidad, lo bueno de estar temprano en la mañana, es que el club estaba vacío, todos tenían clases. Entró suspirando y dejando sus cosas sobre el mesón, recordó el vídeo que Chou le había mandado, no entendía por qué le dijo que lo escuchara con audífonos, pero siguió la orden. Cómodamente, sentado y solitario en el salón, puso el vídeo sin mayores preocupaciones, entendió por el título que se trataba de un Cd drama, pero no sabía más allá de eso; todo empezaba con una conversación que poco a poco fue subiendo de tono, fue entonces, cuando comenzó el vaivén de hermosos sonidos obscenos, Makoto paró el vídeo de inmediato, sintiendo los latidos de su pobre corazón agitado; miró para todos lados en una especie de paranoia, cerciorándose que estaba solo, y es que no podía estar escuchando gemidos así como si nada, no era necesario decir que estaba más rojo que un tomate, ¿De verdad tenía que hacer eso? ¿Realmente haría eso? ¿Frente a todos? Imposible, totalmente imposible, no podría hacerlo. Trató de calmarse, al menos estaba solo y nadie era testigo de este terrible caos mental; volvió a escuchar más que ver el vídeo, no lo mentiría, lo encontraba sublime en el sentido de que estaban haciendo muy bien su trabajo, hasta podría decir que estaba algo estimulado si no fuera que el estrés era más predominante, no tenía la mínima idea de cómo haría algo así, no le llegaba ni a los pies a los actores de voz que estaba escuchando, esto era un ataque directo a su autoestima, ¿Sousuke también tendría que hacer este tipo de escenas? ¿Por qué estaba pensando en él ahora? Volvió su concentración al vídeo, era todo tan vulgarmente perfecto, sentía envidia.
—Makoto-senpai —El precioso chico de orbes esmeralda se dio el susto de su vida al sentir una mano sobre su hombro, y como todo lo lamentable que le sucede, dejó caer el celular, desconectando los audífonos, provocando que los lindos sonidos que estaba escuchando, salieran por el parlante del teléfono a un volumen no tan bajo.
Rápidamente tomó el celular haciendo lucir su torpeza, ya que no lograba parar el vídeo, por lo que simplemente decidió apagarlo. Miró lentamente detrás de él, sudando y con su dignidad ya por el suelo, Rei lo miró asombrado y también algo avergonzado por la penosa escena que tuvo que presenciar
—Qué indecente… —Murmuró desviando la mirada y ajustando sus gafas— Ah, disculpe Makoto-senpai —Se disculpó con el mayor que sólo se tapaba la cara con ambas manos.
—¡No es lo que piensas! —Se excusaba ya asesinado por la vergüenza, ¿Podría llorar? Espera, no, ya estaba muerto— ¡De verdad, no es lo que piensas!
—Relájese Makoto-senpai —Rei ya veía que al otro chico le daba un colapso— No diré nada.
—¿En serio? —Se descubrió la cara para mirar al chico de lentes, aunque no sabía qué cosa el de hebras azules callaría.
—La verdad… —Suspiró y se sentó frente al mayor cruzando sus manos sobre la mesa— Entiendo que tenga esa clase de gustos, bueno… No sabía que era un fan del BL y menos del fuerte, pero es comprensible…
—Espera no… —Muy bien, ya no sabía si explicar las situaciones, pues perdía más que ganaba.
—Aprovechando este momento íntimo, me gustaría confesarle algo —Su tono serio inquietó por completo a Makoto, ¿Íntimo? ¿A qué se refería con íntimo?— Es muy vergonzoso… —Desvió la mirada sonrojado, tratando de buscar las palabras exactas— Yo también tengo gustos peculiares, verá… —Tomó profundamente aire para luego soltarlo en un suspiro— Me gusta cuando los personajes masculinos de anime se visten de mujer… Y tengo algunas fantasías sobre eso, suelo imaginarme a cierta persona vestido de chica…
—¿Te refieres a Nagisa? —Makoto estaba impactado, ¿Era esto un confesionario? Ya entendía a lo que se refería con íntimo. Como Rei pensó que descubrió sus gustos secretos, se vio en la confianza de decir los suyos, estaba claro como el agua.
—¿Có-Cómo lo supo? —Rei se sonrojó por completo, el mayor siempre tan receptivo y observador, pero qué ejemplo de persona.
—Bueno, la verdad es que es un poco obvio tu gusto por Nagisa —Se sinceró, aprovechando de desviar todo el tema de que estaba escuchando un Cd drama de dos chicos teniendo sexo— Está bien Rei, no se lo diré a nadie.
—Muchas gracias, Makoto-senpai —Dijo aliviado, apareciendo un brillo esperanzador en sus ojos— Yo tampoco le diré a nadie que usted es un Fudanshi.
—Un… ¿Qué? —Ni siquiera sabía si eso era un halago o insulto, había muchos términos que no entendía en este nuevo mundo del Yaoi.
Ya llegada la hora de almuerzo, el club estaba completo, todos comían normalmente, sin embargo, Makoto estaba pensando y pensando en cómo hacer su escena, pero no se sentía capaz ni preparado para el trabajo, miró al chico a su lado, Kisumi estudiaba actuación, aunque fuera muy vergonzoso, podría pedirle ayuda, a estas alturas sí era una opción, por lo que le pidió que se quedara después del almuerzo y así poder conversar tranquilamente. Estando los dos solos, no le evitaba sentirse algo nervioso, pues no era un tema cómodo de hablar.
—Siempre me he sentido honrado cuando recurres a mí en vez de Haru —Decía el de hebras rosáceas mientras habría una caja de pockys— ¿Y bien? ¿Para qué puedo servirte?
—Bien… Has estado leyendo mi manga, ¿Verdad? —Bueno, no era su manga, pero trabajaba dándole voz al personaje principal, así que podía darse ese pequeño derecho, o eso creía.
—¡Por supuesto! —Dijo sonriente— Me emociona pensar que podré escuchar todas esas escenas con tu voz.
—Sí, gracias —Makoto no sabía cómo pedirle ayuda, así que prefirió ir directo al grano— Tengo que grabar una escena donde mi personaje se masturba y no sé cómo hacerlo —Lo dijo muy rápido, casi inentendible.
—Hazlo como si lo estuvieras haciendo de verdad —Sí lo había escuchado, y a la perfección. Miró la cara apenada de su amigo, no era necesario hacer toda una especie de peritaje para saber cuál era el problema base de todo. Como se esperaba del dulce Makoto, nunca se había tocado— Ya entiendo, ¿Quieres intentarlo?
—¡¿Eh?! ¡¿Intentar qué?! —Conocía a Kisumi, sabía que le gustaba ser cariñoso con él y jugar con los límites, pero jamás de los jamases se le pasaría por la cabeza que sería capaz de estimularlo.
—Ya sabes —Se encogió de hombros tranquilo, era algo tan normal, Makoto exageraba con ser un santo puro y casto— Masturbarte.
—Imposible —Se negó rotundamente, él sabría cuando empezaría una investigación introspectiva de su cuerpo y era un no por ahora.
—Entonces, ¿Quieres verlo? —Ofreció dulcemente con su juguetona voz. El de hebras olivas se llevó las manos a la boca, ¿Le iba a mostrar cómo hacerlo?
—¿Puedo? —Preguntó tímidamente, sintiendo como su corazón latía animosamente.
—¡Claro! —Se levantó de su lugar y lo tomó del brazo— Vamos a tu departamento, no habrá nadie hasta tarde, ¿Verdad? —Sonrió al ver la respuesta positiva de su amigo— Muy bien.
Por segunda vez en lo que concernía esta situación, su mente quizás imaginó cosas por un segundo, que no debían o estaban totalmente fuera de contexto. Y es que, al llegar a su departamento, realmente pensó que Kisumi le mostraría cómo debía tocarse, pero no pensó que lo haría mostrándole una película Hentai y para darle un mejor toque, que fuera Yaoi. Estaban en su habitación, el chico de hebras rosáceas buscaba por internet qué ver, mientras que el de orbes esmeralda esperaba sentado a su lado.
—Hay muchos títulos bien llamativos, ¿No lo crees? —Decía el de orbes violeta mientras leía las reseñas de algunos.
—Ah… Supongo —Makoto estaba perturbado con toda la publicidad pornográfica que contenían las páginas, tendría que limpiar su computador después.
—Este se ve bien obsceno —Decía apuntando la portada de una— Son unas ovas —El chico de hebras oliva se puso sus gafas para leer el título Boku no…
—Parece un shotacon —No le llamaba la atención para nada ver a niños actuando quizás de qué forma.
—Dices eso y tienes casi todos los tomos de "Kuroshitsuji" —Kisumi miró la estantería donde tenía ordenadamente los tomos del manga y algunas figuras de la franquicia, todo un Otaku.
—Tiene muy buena trama y diseño de personajes, además no está en el género shota —Explicó seriamente y dispuesto a debatir.
—Como sea, veamos este —Conectó los audífonos y se puso cómodo.
—Sensitive Por…
—Ya deja de leer los títulos y concéntrate —Lo interrumpió mientras le ponía el audífono derecho en la oreja— Si llegan a animar el manga, quizás haya escenas así y que tendrás que hacer.
—De acuerdo —Makoto se sentó derechamente, no iba a mentir que estaba más que ansioso, podría decirse que era su primera vez viendo este tipo de contenido, de cierta forma agradecía que fuera con Kisumi.
La animación comenzó, a los diez minutos ya estaba casi con el corazón afuera y con todos los colores subidos a la cabeza, ¿Era esto considerado erótico? No claro que no, esto iba directamente a lo sexual ¡Ni siquiera tenía trama! Le haría una crítica en su blog que nadie leía. Inconscientemente tomó la mano de su amigo, el chico de hebras rosáceas sólo sonrió y le dio unas palmaditas en el hombro, esto era demasiado divertido. Las escenas pasaban y pasaban, y el muchacho de hermosos orbes esmeralda quedaba más asombrado y alterado. Los gemidos eran tan exagerados y sucios, además de los sonidos corporales, Dios, todo era tan pornográfico.
—Qué intenso —Decía Kisumi, quien también se estaba sintiendo algo avergonzado, nunca había visto un Hentai Yaoi— Y pensar que después tienes que grabar una escena así con Sousuke.
—¿Qué? —El mundo de Makoto se detuvo por un segundo— ¿A qué te refieres a que tengo que grabar una escena así con Sousuke? —Bien, su corazón se estaba preparando para el infarto.
—En el siguiente tomo del manga, sus personajes tienen sexo —Kisumi pensó que ya lo sabía, y ese fue su error.
—¡¿Qué?! —Gritó alterado, ¿Tenía que fingir tener relaciones sexuales con Sousuke? ¿Con Sousuke? ¿Tenían que hacerlo cómo lo estaba viendo? ¡No podía ni siquiera fingir un gemido! Y pensar que debería estar gimiendo frente al pelinegro… Ya se estaba sintiendo mareado con toda esa presión, no podría lograrlo, era imposible para él, totalmente imposible. Poco a poco los nervios se fueron colapsando hasta llegar al total. Ya no podía más, y lo peor es que había colapsado de una forma muy especial. Kisumi miró a su amigo al sentirlo temblar, pero en cuanto lo vio se sorprendió y lo sacó de sintonía.
—¿Por qué estás llorando? —No lo entendía, porque su precioso amigo lloraba si no había pasado nada malo, no creía que estaba llorando por el anime que estaban viendo.
—¿Eh? —Makoto no se había dado cuenta de que estaba llorando, ni mucho menos de que su cuerpo temblaba por completo— Yo no… —Y cada palabra que salía de su boca, era con más angustia — Yo no sé qué hacer —Dijo terminando en romper en llanto.
—Vamos Makoto, no llores, cálmate —Bien Kisumi tampoco sabía cómo tranquilizar a su amigo, dejó de lado los audífonos y se concentró en él, tomándolo de ambas manos —Makoto no tienes que llorar, tranquilízate por favor —Pero el chico simplemente no paraba. Lo peor de todo es que la suerte no estaba al lado de ninguno de los dos muchachos.
—¡Makoto! —Interrumpió Haruka en la habitación del de hebras olivas al escucharlo llorar, por esas encantadores casualidades de la vida, le habían suspendido todas las prácticas por mantención de las piscinas. El de orbes oceánicos estaba intentando procesar la escena que veía, estaba su mejor amigo llorando, con el estúpido de Kisumi muy cerca de él y tomándolo de las manos, mientras que en la pantalla del computador se mostraban las escenas de un Hentai.
—Todo… Tiene una explicación —Por primera vez, fue el turno de Kisumi de dar explicaciones, en vez de Makoto.
Y tendría que ser una muy buena explicación, por que aquellos orbes oceánicos se estaban transformando en una tormenta, provocando que el colapso de Makoto aumentara más.
Oh querido, qué mala suerte te han dedicado.
Eso es todo! Espero les haya gustado este capítulo.
Mañana seguiré subiendo los capítulos que restan, ya se me hizo tarde.
También empezaré a escribir el nuevo capítulo de "Juegos de seducción" para poder actualizarlo dentro de esta semana o la otra.
Hasta entonces, se despide su servidora.
Aiiri.
¡Muchos Kissus llenos de amor virtual!
