Disclaimer: todos los personajes de Naruto son de Masashi Kishimoto.

Capítulo 3:


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10 años atrás

Sasuke estaba sentado en una de las mesas que daban a la ventana, tenia un libro frente a él, y una taza de café casi vacía. Hacía casi dos horas que había llegado. Estos últimos días venia al salir de la oficina, se quedaba hasta que Hinata cerrara el lugar, y la acompañaba hasta su casa, aunque todavía faltaban unas horas para que acabe. Cuando no había tanta gente, ella solía ir a sentarse frente a él, hablaban, si Sasuke estaba conversador, o simplemente lo miraba leer mientras él ponía una cara de mucha concentración.

− Ten – Sasuke se volteó y vio que la pelinegra le pasaba otra tasa de café, mientras retiraba la que estaba vacía a un costado en la mesa. − ¿Qué estas leyendo? – pregunto la ojiperla mientras se sentaba frente a el y apoyaba los codos en la mesa, acunando su cara entre las manos.

− Solo un libro de misterio, nada que a la señorita le interese. – Hinata rió, hoy era uno de los días donde Sasuke estaba de humor. Él le pasó el libro para que ella lo vea.

− La verdad, ya lo leí, y si sigues molestando, te contaré el final. Esta mañana no estabas en la oficina de Itachi-kun… − el pelinegro se puso un poco tenso al oír como Hinata se refería a su hermano, contra todo pronostico y a pesar de él, ellos dos se llevaban bien y eso le molestaba. – Él me dijo que no fuiste a trabajar porque algo te pasó. ¿Necesito preocuparme? – A Sasuke le gustaba la forma en que ella preguntaba las cosas, se notaba que no quería molestarlo con preguntas tan directas, así que siempre dejaba que él le cuente lo que le parecía correcto.

− Estás diciendo que te preocupo…? – ese comentario por parte del pelinegro, hizo que Hinata se sonroje. – Me quedé dormido, el idiota de mi hermano pudo ahorrarte las molestias y haber dicho simplemente eso.

− ¿Te quedaras hasta que cierre? – preguntó la Hyuga, Sasuke pudo observar que ella estaba un poco nerviosa, por la forma en la que se rascaba la nuca. Él entrecerró los ojos mientras la miraba, notaba que no era todo lo que quería decir, así que levantó una ceja en forma de interrogante. – Tu hermano me invitó a cenar – de repente Sasuke sentía como un escalofrió recorría su espalda. – Dijo que podía avisarte, ya que siempre estás aquí.

− Tsk… − Sasuke estaba pensando que decir ahora, no sabia cual seria su mejor movimiento, lo que si sabía es que debía hacer algo, si no quería que Itachi le ganara terreno. Se pasó la mano por el pelo, agarro la taza y le dio un sorbo. Se quedó mirándola, apoyo su mejilla en una mano, y suspiró. – Hinata… salgamos. – el pelinegro quería reír ante la cara que puso ella, estaba completamente roja, y boqueaba sin saber que decir. – A cenar, pero sin Itachi. Que te parece si salimos a cenar nosotros dos. Solos.

− Y-yo… t-tu hermano… no sabía que dirías eso.

− Puedo avisarle que no puedes. Volveré para cuando sea momento que salgas del trabajo. Si es que me dices que sí. – se estaban mirando de una nueva manera para ellos, Sasuke la miraba intensamente, quería que notara sus ganas de que diga que sí, mientras Hinata lo miraba de una forma que el no sabía decir qué significaba.

− ¿Podríamos encontrarnos frente a mi casa? Me gustaría cambiarme. – respondió la Hyuga, regalándole una sonrisa tímida.

− Bien, estaré ahí a las 8. Ahora qué tal si continúas trabajando, y me dejas terminar este libro Hyuga.

− Tonto – respondió la chica mientras se levantaba, e iba a atender a los clientes que estaban entrando.

Itachi levantó la vista al ver entrar a su hermano en la oficina, vió la hora, y pensó que venia de hablar con Hinata. Estaba seguro que ella le había dicho sobre la invitación a cenar.

− Hinata y yo no podremos ir a cenar contigo. – el mayor de los Uchiha arqueo una ceja al escuchar lo que decía Sasuke.

− Parece que fue una mala idea decirle que podía invitarte, pero no quería que se ponga nerviosa. – Itachi dejo en la mesa los papeles que estaba leyendo.

− Te dije que ella me gusta. No te metas donde no te llaman. La invite a salir, así que con la respuesta que me dio, es obvio que me prefiere a mi entre los dos. Por lo tanto sé un buen hermano, y ya no molestes.

− Estás tomando esto como una competición, tonto hermano menor. – dijo el mayor mientras se ponía de pie, y caminaba hasta los grandes ventanales de su oficina. – Hinata te ve como un buen amigo, no lo niego, pero a mi no. Y tampoco quiero que lo haga. Quiero que ella me vea de otra forma.

− ¿Yo compito? Siempre fuiste tu el que hizo que todo en nuestras vidas sea una competición. – Sasuke estaba empezando a ponerse nervioso.

− Ahí es donde te equivocas, tú me ves como tu contrincante, pero no lo soy. Solo soy mejor – no pudo agregar nada más, porque Sasuke camino hasta él y le dio un puñetazo en la cara. Antes que pueda volver a reaccionar, Itachi empujo a su hermano, y se acomodó el saco. – Sigues siendo un adolescente. Ese es tu problema. Hinata también me gusta, no por que a ti te guste, esto no tiene nada que ver contigo. Pero eres mi hermano, así que si logras que esta noche ella admita que siente algo por ti, me alejaré. Y solo la veré como la novia de mi hermano pequeño.

− No dudes que eso sucederá. – Sasuke se quedo mirando a su hermano, se paso las manos por el pelo para tranquilizarse, y salió de la oficina.

Itachi volvió a sentarse, pero ya no podía pensar en cosas del trabajo. Se preguntaba si lo que acababa de hacer era lo correcto. Sasuke era su hermano después de todo, y por mas que él lo vea solo como alguien a quien tratar de superar, el mayor se preocupaba por él, entendía que no fuera fácil estar a la sombra de alguien. Pero así también, él era un hombre, y Hinata le gustaba, desde ese momento que la vió sonrojarse por primera vez ante su comentario.

Hinata salió de casa, y vió a Sasuke recostado por las escaleras, mientras la esperaba. Él levanto la vista cuando escuchó la puerta cerrarse, no pudo apartar la mirada de ella, pues estaba realmente hermosa, era la primera vez que la veía sin su uniforme. Tenía puesto unos jeans, una camisa y un suéter encima, con unas botas que la hacían parecer un poco mas alta de lo que era, el cabello lo traía suelto, era la primera vez que él veía su cabello de esa forma, ya que en el trabajo debía recogerlo. Sasuke no salía del asombro, no creía que Hinata pudiera parecerle mas hermosa de lo que ya era. Él carraspeo y se desordeno un poco el pelo con las manos tratando de salir del trance.

− Vamos, que está empezando a hacer frio – dijo él, pero era mentira, la chaqueta de cuero que traía lo protegía del viento, simplemente estaba avergonzado de su forma de reaccionar.

− ¿A dónde iremos? – preguntó la ojiperla sonriendo y poniéndose a su lado, para ponerse en marcha.

− Solo a un lugar por aquí, no tiene tanta gente y la comida está buena. – miró a la joven de reojo, se notaba que estaba tranquila, y él no sabía si eso era bueno o debía preocuparse, porque lo que le había dicho su hermano, seguía haciendo estragos en él.

Mientras comían, los dos hablaban mas relajados, Sasuke no toco el tema que lo tenia preocupado, mas bien lo evito, y se dejo llevar por la conversación que le hacia la chica. Hablaron sobre qué harían al terminar el verano, ya que faltaba solo unas semanas. Él todavía no se decidía dónde estudiaría, si ahí en Londres, o en Japón. Lo que Sasuke no le conto a Hinata, era que el motivo de su duda era ella. Mientras la pelinegra le volvía a hablar sobre sus ganas de estudiar literatura, como su madre, le decía que no sabía si aceptar la ayuda económica de su padre o esperar un semestre más, hasta juntar dinero para su matrícula.

− ¿No te llevas bien con tu padre? – preguntó Sasuke ante lo que le confesó la chica.

− No es eso, lo quiero mucho. Es solo que, vine a este país para sentirme mas cerca de mamá. Y quisiera hacer las mismas cosas que ella. Cuando mi madre era joven, hizo lo mismo, trabajó y se pagó sus estudios ella sola.

− Pero ella no tenia la oportunidad que tu tienes, ¿no crees que te hubiera dicho que aceptaras?

− Posiblemente. Igual no se trata de eso, se trata de lo que yo quiero hacer, quiero demostrar que puedo valerme por mí misma.

− Hinata, no tienes que demostrar nada a nadie, quien te conozca, sabrá de lo que eres capaz. – Sasuke la estaba mirando, quería agarrar su mano. Pero quien tomó la iniciativa fue ella, colocando su delicada mano sobre la de él.

− Ya lo sé, y tu tampoco tienes nada que demostrar, pero aun así lo intestas. Es lo que me gusta de ti Sasuke-kun. – él volteo su mano, para poder agarrar la de ella.

− Me gustas Hinata Hyuga. Y eso me pone nervioso.

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En la actualidad

Sasuke y Hinata seguían sentados en aquella banca, llevaban en silencio unos minutos, pero para ambos, parecían horas.

− ¿Te quedaras en Japón? – pregunto Sasuke.

− Si… Ryo-kun quiere pasar con su abuelo en las vacaciones.

− ¿Quién es su padre?

− Dijiste que hablaríamos cuando vuelvas.

− Tsk… no puedo creer que nos volvamos a ver después de tantos años, y no seas capaz de responderme esa simple pregunta.

− Pues porque no es simple.

− Lo nuestro era simple al principio, fue bueno mientras se mantuvo así.

− Sasuke… éramos adolescentes, solo… se complicaron las cosas, no fue culpa de nadie.

− Aún así te alejaste. Admitiré que tengo culpa en este asunto, pero tú también. E Itachi. – Sasuke apoyo la cara en las manos, sintió de golpe el paso de esos años. − ¿Por qué el sí? Te mantuviste en contacto con él todos estos años.

− Porque verlo a él no dolía tanto como verte a ti.

Sasuke se levantó, eran demasiadas verdades, tan rápido. Su pasado lo volvió a encontrar, y vino con sentimientos que creyó olvidados.

− Te buscaré al volver. – dijo, y se marchó del lugar.

Hinata espero unos momentos, para entrar y buscar a su hijo. Lo encontró en una esquina con Itachi, por lo que ella podía observar desde la distancia, es que Ryo estaba contando algo muy interesante al mayor.

− Ryo-kun, cariño es hora de irnos. Tu abuelo te estará esperando para cenar. Ve por tus cosas. – le dijo al menor para así quedar a solas con Itachi.

− ¿Estás bien? −pregunto él mientras se ponía de pie y la observaba. – Debió ser difícil verlo después de tantos años.

− Pero todavía me faltan cosas más difíciles que afrontar.

− Hinata, estos años nunca te presioné, simplemente quise estar a tu lado para apoyarte. Pero así como Sasuke tiene derecho a saber la verdad, yo también, y Ryo-chan.

− Itachi no otra vez… − Hinata estaba realmente agotada por todas las emociones del día, ya no quería hablar sobre secretos y verdades. Suspiro, porque el pelinegro frente a ella tenia razón. – Hablaremos, todos, cuando vuelva Sasuke. Pero hoy, necesito descansar. – Itachi la abrazo, beso su frente y se apartó.

− Los llevare hasta la mansión Hyuga, Ryo-chan me pidió ese favor. – dijo antes que la pelinegra opine lo contrario.

Sasuke vio esa pequeña escena desde arriba, arrepintiéndose en el acto por haberse quedado a observar. Esas cosas simplemente lo alterarían y nublarían su juicio. Debía estar tranquilo, ya no era un adolescente, y ya no solo se trataba de Hinata. También estaba ese pequeño. Que de alguna u otra forma, estaba seguro tenia su sangre. Y tenia miedo de descubrir qué relación tenían.

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Nota de la autora.

Estoy aprovechando estos momentos libres para escribir, realmente las palabras quieren salir y no puedo dejar de escribir. Espero que les haya gustado este nuevo capítulo. Se agradecen reviews 😊