Capítulo editado

Capítulo 8: Decisiones


Después del tiempo acordado Karasu y Usagi finalmente se reunieron en el lugar requerido aunque ambos hubieran preferido permanecer con sus amigos y familiares, aquellos a quienes creyeron no volver a ver, sin embargo no podían olvidar el sentido del deber. Ya habían encontrado a Naruto y a Sasukey aunque este fuera el principal propósito de la misión no podían irse sin conocer la verdad sobre aquel lugar y estar completamente seguros de que no significaba ninguna amenaza para Konoha o para la Alianza Shinobi.

—Supongo que están aquí para tener respuestas sobre lo que ocurre en esta aldea —les dijo el Sabio de los Seis Caminos —yo seré quién se las dé. Después de que Naruto y Sasuke sellaran a Kaguya, mi madre, ambos iniciaron una batalla en el Valle del Fin en la que ambos resultaron heridos. Antes de que llegaran sus compañeros decidí llevarlos a un lugar donde pudieran recuperarse. Necesitaba de ambos para hacer de la Aldea del Origen una realidad.

Itachi y Hinata callaron. Eso explicaba el porqué ni Kakashi ni Sakura lograron encontrarlos y el porqué ninguno de los dos presentaba ninguna herida. Aunque seguía siendo una explicación corta, no decía nada sobre las razones que tuvo para hacer algo así ni porqué accedió a revelarles esa información.

—No hay ninguna amenaza en lo que está pasando. Todos los que revivieron fueron aquellos que merecían una segunda oportunidad pero en su vida anterior no la tuvieron. Sasuke cuenta con el rinnegan así que con un poco de su ayuda romper la barrera entre el mundo de los vivos y los muertos no fue algo especialmente complicado. Por la influencia de Kaguya y su deseo de robar el chakra se dieron incontables guerras, era hora de compensarlos por lo ocurrido. Una nueva era está por comenzar sin embargo dependerá únicamente de ustedes cómo será ese futuro.

Aquellas palabras bastaron para tranquilizar a los shinobis. No había ninguna razón para preocuparse, solo debían confiar en el sabio de los Seis Caminos y en su criterio. Sin embargo aquella pequeña explicación no bastaba para que sus dudas fueran aclaradas.

—¿Por qué la vigilancia? —preguntó Karasu —cuando estuve aquí esa muralla no existía.

—Solo seguridad, muchos no estaban listos para regresar al mundo de los vivos y otros en el exterior podrían aprovecharse de la situación. Son libres de salir en cuanto lo deseen. Fuiste uno de los primeros en aparecer, no ha pasado mucho tiempo pero los cambios son rápidos y todavía faltan más.

—Buscaré a Sasuke —agregó Itachi con absoluta seriedad —. Tú buscaras a Naruto. Debemos regresar a la aldea pronto, no debemos olvidar el propósito de esta misión. Ha sido un placer hablar con usted, Rikudo Senjutsu.

—Hagoromo Ootsutsuki, un placer igualmente —les dijo antes de desaparecer.

Karasu y Usagi decidieron tomar caminos diferentes. La parte más complicada de la misión había terminado y era el momento de terminarla. La aldea no era demasiado grande por lo que no tardaron en encontrarlos.

Naruto seguía en el puesto de ramen solo que esta vez estaba acompañado por una mujer pelirroja y otro hombre de aspecto similar a Naruto. Los tres se veían muy felices, en especial Naruto y la pelirroja quienes parecían estar en una competencia por ver quién comía más tazones de ramen, ambos estaban bastante reñidos.

—Naruto —lo saludó Hinata a la vez que se retiraba la máscara en forma de conejo.

—¡Hola, Hinata! —respondió Naruto con dificultad pues su boca estaba llena de fideos —. Ella es Kushina Uzumaki, mi madre y él mi padre, Minato Namikaze.

—Un gusto conocerlos —respondió Hinata a la vez que hacía una pequeña reverencia.

—El gusto es nuestro ¿Sabes? Naruto nos ha contado sobre ti, eres algo rara pero se nota que quieres a mi hijo y con eso es suficiente para tener mi aprobación.

Aquellas palabras bastaron para que Naruto comenzara a atragantarse con el ramen que poco antes estaba comiendo y para que las mejillas de Hinata adquirieran un tono carmín. No era solo el que rubio le hubiera contado sobre ella, eran las palabras de Kushina ¿eran novios? No, aún era demasiado pronto para pensar en ello. Hinata tenía claro lo que sentía por Naruto pero para el rubio era algo diferente. Durante mucho tiempo le había gustado Sakura e incluso llegó pensar que le gustaba sin embargo ese sentimiento ya era parte del pasado, no sabía mucho de mujeres, menos sobre el amor pero sí que Hinata era importante para él, solo necesitaba de tiempo para aclarar su mente y corazón, lo último que quería era lastimarla.

—¿Regresaras a la aldea? —preguntó tímidamente Hinata. No tenía prisa por irse de ese lugar pero deseaba cambiar el tema de la conversación.

—No quisiera abandonar a mis padres, no después de que los he encontrado —respondió Naruto algo triste ante la posibilidad de separarse de su familia pero seguro de sus palabras.

—No es necesario —se apresuró a responder Hinata —. Ambos pueden regresar a la aldea, no sería la primera vez que alguien regresa a la vida y estoy segura de que ambos serán bien recibidos.

Tenían dos opciones, regresar a la aldea o quedarse en ese lugar, pero no tenían mucho tiempo para tomar una decisión. Hinata debía regresar pronto a la aldea y era de vital importancia que Naruto, Sasuke la acompañaran.

—Regresamos a la aldea —dijo finalmente Kushina con mucha determinación —. Hace mucho tiempo que no estoy en Konoha y me gustaría ver que tanto ha cambiado.

—Apoyo a Kushina —agregó Minato con una sonrisa gentil —. No podemos olvidar que somos shinobis de Konohagakure. Además así podremos estar con Naruto y no lo separaremos de sus amigos.


Para Itachi convencer a Sasuke Uchiha no fue tan sencillo, de hecho fue complicado. Él no quería regresar a la aldea si su clan no lo acompañaba. Para Mikoto no había ningún problema pero para Fugaku no era de ese modo, después de que el Consejo había planeado exterminar a su clan, su orgullo se lo impedía.

Karasu permanecía sentado en el pequeño puesto que había instalado Teyaki Uchiha junto a su esposa Uruchi. Mientras comía algunos dangos escuchaba las mil razones que su padre exponía, ninguna lograba convencerlo pero no tenía deseos de discutir con su padre, sabía lo obstinado y orgulloso que podía ser.

—Y es por eso que no, el Clan Uchiha no regresara a Konoha.

—No creo que sepan sobre el intento de golpe de estado y menos de mi misión —comentó Itachi a la vez que tomaba el último dango de la bandeja. Su voz denotaba aburrimiento pero ya había planeado cuidadosamente lo que diría —, pero si saben que el clan Uchiha no regresó podrían sacar conclusiones poco favorecedoras.

Fugaku Uchiha sabía lo que planeaba hacer su hijo mayor pero entendía lo que sus palabras implicaban. Tenía dos opciones, ceder o, como había dicho Itachi, aceptar posibles rumores. No era un secreto para él que la aldea del Origen cada vez era más conocida.

—Itachi tiene razón—comentó Mikoto quien miraba dulcemente a su hijo mayor, le era imposible guardar resentimientos a pesar de tratarse de su asesino.

Itachi observó cómo Sasuke permanecía callado, pensativo. Ya no era un niño, él lo sabía pues lo había estado observando durante todos esos años y eso lo hacía sentirse orgulloso. Le había dado una oportunidad de regresar a los Uchihas que vivieron pues gracias al sacrificio de Itachi mantenían el nombre limpio pero dudaba que su padre, líder del clan, aceptara.

—Eso sin contar que esperan el regreso de Sasuke, podrían considerarlo una traición —agregó Itachi y aquellas palabras bastaron para convencer al líder Uchiha.

—Regresaremos—había dicho Fugaku Uchiha después de una larga pausa. Esa era probablemente la primera vez en años en la que cedía en algo pero como líder sabía que el clan debía ser su prioridad.

—Antes de regresar hay algo importante que deben saber —les dijo Itachi mientras jugaba con su máscara de cuervo —. El clan Uchiha no tiene deudas con Konoha pero Itachi sí, nadie debe saber que he vuelto a la vida, para el mundo shinobi debo seguir siendo el criminal que traicionó a Konoha y al clan Uchiha.

—Pero, Itachi… —intentó decir Sasuke, él no estaba de acuerdo con la decisión de su hermano, quería que su hermano fuera compensado por todo el dolor y sufrimiento por el que tuvo pasar.

—No hay nada de que discutir —le interrumpió Itachi mientras se colocaba su máscara. Es algo que he decidido, no soy Itachi Uchiha, solo soy Karasu, un Anbu más.

—No fue tu culpa —le dijo Fukagu quien experimentaba una sensación de culpa —. Fueron mis decisiones las que causaron todo, no es justo que cargues con nuestros pecados, estoy dispuesto a asumir las consecuencias de mis actos.

—No lo hagas, eso solo generaría más odio y rencor. Quiero que el clan Uchiha resurja, que deje atrás su pasado. No desapareceré, solo estaré cuidándolos desde las sombras.

Y aquellas palabras bastaron para que aceptaran la decisión de Itachi. Al día siguiente dejarían la seguridad que la aldea del Origen les ofrecía y se enfrentarían a la nueva vida que les esperaba afuera, regresarían a su aldea.

Regresar a Konoha fue sencillo. Aunque tuvieron problemas para entrar como había dicho Hagoromo cualquiera que quisiera salir podría hacerlo. Si fuera la primera vez que algún muerto regresaba al mundo de los vivos podrían preocuparse pero como sabían que no era así decidieron continuar, cosas más extrañas se habían visto en el mundo shinobi además la guerra ya había finalizado.


Llegaron en la noche tratando de pasar desapercibidos. Se registraron en la entrada de Konoha, los guardias estaban sorprendidos al ver a tantos resucitados juntos pero no hicieron ninguna pregunta pues tenían órdenes del hokage.

Se dirigieron al distrito Uchiha. No se encontraba en las mejores condiciones pero era lo único que tenían. Usagi se ofreció a llevarles unos futones para que pasaran la noche mientras hacían de aquel lugar un sitio habitable.

Después de asegurarse que tanto los resucitados como Naruto y Sasuke se habían instalado en el distrito Uchiha, Karasu y Usagi partieron a la oficina del Hokage, debían presentar un informe completo de la misión.

—Hicieron un buen trabajo —les dijo Tsunade en cuanto llegaron —pero no es a mí quien deben rendirles cuentas, yo solo estoy aquí para recoger algunas de mis pertenencias.

Karasu y Usagi compartieron una mirada incrédula. Era cierto que estuvieron fuera de la aldea por un tiempo pero no imaginaron que hubiera cambios tan grandes.

—No es nada grave —se apresuró a responder Tsunade algo divertida, solía aburrirse mucho esos días, entre el hospital y el trabajo no tenía tiempo ni siquiera para salir a los casinos o siquiera tomar una botella de sake —. Ahora Kakashi es el nuevo Hokage, en el hospital se tiene más trabajo que nunca y necesitaba algo de tiempo. Él está en el despacho y ya está informado de la misión.

La Godaime se retiró, probablemente al bar más cercano y ambos shinobis buscaron al nuevo Hokage, necesitaban terminar la misión pues había mucho en juego. Ambos lo sabían desde el principio aquello era una prueba.

Para ninguno fue una sorpresa encontrar a Kakashi leyendo el Icha Icha, el último libro que Jiraiya había escrito antes de morir. Ninguno de los dos lo había visto en la Aldea del Origen y quizás eso significaba que él no había regresado pero prefería no sacar conclusiones apresuradas pues ninguno podía decir con exactitud cuándo terminarían las resurrecciones o cuál era el secreto de tan singular lugar.

—Veo que ya llegaron —les dijo Kakashi a la vez que separaba su vista del libro. Usaba una máscara como era de costumbre pero a diferencia de las veces anteriores llevaba una capa que lo identificaba como el kage de su aldea.

—Tenemos el informe —agregó Karasu a la vez que le extendía un pergamino sellado —. Sasuke y Naruto regresaron a la aldea, allí encontrará una respuesta al fenómeno que hemos llamado "La Aldea del Origen" por ser el lugar en que las extrañas apariciones empezaron. Sabemos que el sabio de los seis caminos y Uchiha Sasuke son los responsables de las resurrecciones pero no el porqué los regresos se dan en este lugar.

—Entiendo, el informe es claro —comentó Kakashi a la vez que leía el pergamino— solo falta un asunto por resolver ¿Aceptan ser miembros oficiales de Anbu?

—Necesito pensarlo—respondió Hinata, no era solo su compañero, aún en tiempos de paz entrar en Anbu no era una decisión que debiera tomarse a la ligera.

—Necesito tiempo para organizar algunos asuntos en el clan —agregó Itachi. No era el momento para que ambos formaran parte de Anbu.