Capítulo editado
Capítulo 13: Incómodo
A pesar de que un hombre había perdido la consciencia frente a todos no hubo ningún cambio en el lugar, a nadie le pareció extraño ver a un ebrio inconsciente, no era la primera o la última vez que algo así pasaba, o quizás a nadie le interesaba. El cantinero llamó a uno de los cocineros y le encargó llevarlo a su casa.
—Debió escucharme cuando le dije que se detuviera, llévalo a su casa, ya ha tenido suficiente.
—Está demasiado pálido, esto no es normal.
—Entonces llévalo al hospital pero no pierdas tiempo que todavía no terminas tu turno y tienes trabajo pendiente.
Itachi pagó la cuenta de ambos, era el momento de irse. Dudaba poder conseguir algo de información y su compañera no estaba en condiciones de continuar. De momento dormía pero si hablaba podía revelar información comprometedora sobre la misión.
—Mejor me la llevo, antes de que se lastime así misma y sus familiares me hagan el responsable.
—Eso es tan caballeroso —respondió el cantinero mientras preparaba algunas bebidas —. Si no supiera que se están divorciando pensaría que tiene otras intenciones con ella y no lo culpo, estoy seguro de que muchos aquí desean llevársela a la cama, incluyéndome.
Itachi le dedicó una mirada especialmente fría a ese hombre, no utilizó ningún tipo de genjutsu pero nadie podía negar el estado de terror que experimentaba el mismo y el que no se acercaría a la "esposa de Taichi.
Sabía que la mayoría de los presentes se encontraban en un estado de ebriedad que les impediría recordar que los habían visto pero su intuición le decía lo contrario. Como ninja sabía que debía estar preparado en todo momento, algo extraño ocurría en esa aldea y era su deber descubrirlo.
Si lo que el hombre a su lado había dicho resultaba ser cierto, algo grande debía estarse planeando, lo que explicaría por qué contrataron los servicios de Anbu para esa misión pero no podía descartar un punto importante. Llevaba varias horas en el bar cuando lo vio tomando, no podía decir con seguridad cuánto había tomado pero sí que se trataba de una cantidad considerable, lo había visto quedar inconsciente producto del alcohol. No podía tomar como verdad todo lo que decía pero tampoco ignorarlo cuando existía la probabilidad de que hubiera algo de verdad en sus palabras.
Afortunadamente el hotel no quedaba lejos. Cargar a Hinata no era un inconveniente, ella era ligera, o al menos así lo sería en circunstancias normales, en ese momento era como si cargara un peso muerto.
Ya había tratado con un ebrio antes, poco después de que regresaron a Konoha Shisui había insistido en ir a una cantina, dijo que después de estar muerto y en constante presión por ser un ninja, merecía y debía tener nuevas experiencias y beber sake estaba en la lista. Sabía que era una mala idea pero no por ello lo dejó solo cuando el licor cobró factura. Llevó a Usagi hasta el baño y colocó su cabello detrás de las orejas, con Shisui no fue necesario porque tenía el cabello corto pero también permaneció a su lado, en situaciones como esa existía la posibilidad de que perdiera el equilibrio y se ahogara con el agua del inodoro. Esperó algunos minutos antes de que comenzara a vomitar y no se movió hasta asegurarse de haber terminado.
Le dio algo de agua para que se enjuagara la boca. Cuando cuidó de Shisui él se había quejado por el sabor a vómito que le había quedado.
Intentó acostarla en su cama pero su compañera no se lo permitió. Se aferró a sus brazos de una forma que parecía poco posible para alguien de su contextura y le fue imposible separarse de ella, al parecer debería resignarse a pasar la noche con ella.
—No me deje sola —le había dicho. Su voz sonaba ronca por el alcohol y su rostro más roja que nunca —. Tengo miedo de fallar, de ser una carga para usted.
Lo bueno de ello es que podría colocarla de costado. Se aseguró que su cara apuntara en la misma dirección que su cuerpo, temía que pudiera ahogarse en medio de la noche. De pasar tendría que buscar ayuda pues él no era un ninja médico y tampoco tenía experiencia con algo así pues Shisui ebrio durmió toda la noche y gran parte del día siguiente.
—Te quiero —susurró Hinata antes de dormir profundamente. Nunca supo si era sincera o solo estaba confundida, al día siguiente la Hyuuga no lo recordó y él no lo mencionó. Poco después él también se sumergió en el mundo de los sueños.
Si tuviera que elegir una palabra para describir esa noche sin duda Itachi hubiera elegido "incómodo". El buscar información en ese bar no fue la mejor opción, tenían la declaración de un hombre que llevaba horas bebiendo por lo que no estaba seguro de la validez de esa información y su compañera no pudo manejar las bebidas.
No le molestó cuidar de ella, incluso debía admitir que le pareció tierna cuando le dijo que lo quería pero tampoco que fue incómodo aunque no tanto como el despertar. Hinata no recordaba nada de lo noche anterior ni que se aferró a él por lo que en cuanto lo vio lo lanzó al suelo.
—Disculpe por asustarle pero en las condiciones en las que se encontraba ayer me era imposible dejarla sola —respondió Itachi desde el suelo. No quiso agregar más, eso solo haría la situación más incómoda.
—Lo siento, Karasu —respondió Hinata. Su rostro había alcanzado una tonalidad tan marcada de rojo que la hacía ver como un tomate —. Siento haberle causado tantos problemas.
—No se preocupe, es deber de los compañeros apoyarse mutuamente. Será mejor que continuemos con la misión.
Tomaron caminos diferentes. Itachi fue a investigar el lugar de los hechos mientras que Hinata buscaría información entre los aldeanos, como la habían invitado a las aguas termales no sería ningún problema.
Aquella mañana cuando les llevaron el desayuno, Hinata recibió una invitación para las aguas termales, habían realizado una reunión para mujeres y querían que asistiera a la celebración, una oportunidad perfecta para conseguir información.
La antigua fábrica abandonada no lucía en lo absoluto como Itachi había supuesto. No estaba abandonada como había dicho el hombre del bar. Muchos eran los que se encontraban trabajando en construcciones, un parque de juegos al parecer, incluso habían varias personas observando la construcción por lo que pudo fingir ser solo un turista.
—Espero que construyan pronto el parque, mis hijos están ansiosos por venir y divertirse.
—Pero no te da miedo, este fue el lugar en el que murieron esos niños.
—Por eso me parece muy noble que este lugar sea dedicado a sus almitas. Además sería mejor a que construyeran esa fábrica como lo quería ese bastardo de Sazanami.
—Cierto, eso de que ese día no estaba trabajando en la fábrica nadie se lo cree ¿Por qué después de insistir tanto para que lo dejaran construir allí lo dejaría abandonado?
—¿Crees que fue un accidente?
—Quizás pero eso no lo hace menos responsable. No debió permitir que los niños se acercaran cuando demolía el edificio.
—Creí que fue una explosión de gas.
—Eso dicen para que se crean que fue un accidente pero lo cierto es que usaron explosivos para tirar el edificio.
Itachi había escuchado de Sazanami, un herrero y caza recompensas. Sabía que le había dado problemas a Naruto, a Hinata y a Kiba en una misión hace mucho tiempo, la información con la que contaba era poca, dejó de investigar sobre él en cuanto considero la información poco relevante para su misión.
Se coló dentro del edificio y buscó los permisos de construcción. Los encontró sobre una mesa, demasiado sencillo, incluso estaban las condiciones en las que se dio la construcción, para evitar cargos Sazanami haría de lo que sería su taller un santuario para los niños que murieron. La misión decía que debían asesinar al responsable de la muerte de esos niños no obstante nunca se habló de un asesinato y esos papeles reforzaban la teoría de que todo se trataba de un accidente.
Salió sin que nadie lo notara y continuó pretendiendo que nada pasaba. Aquel descubrimiento no cambiaba en lo absoluto la misión, si todo se trataba de un accidente ellos deberían asesinarlo pues ni la construcción del parque parecía causar efecto en su cliente anónimo.
Asesinarlo no sería demasiado complicado. Muchos deseaban verlo muerto, podía notarlo por la forma en que hablaban de él. Podrían matarlo frente a todos que ninguno "vería" lo sucedido, probablemente si hablaran de ello sería el día en que hubo un indeseable murió.
—Lo justo es que lo ejecutaran pero imagina que regresara como uno de esos apestosos cadáveres caminantes.
Era la segunda vez que escuchaba a alguien refiriéndose a los resucitados de ese modo pero esta vez se trataba de una persona sobria y por lo que veía la persona a su lado opinaba lo mismo. No le pareció extraño ni se sintió ofendido, fueron muchas las personas que resucitaron, era normal que se sintieran amenazados y ciertamente mientras no sobrepasaran el límite podría considerarse aceptable.
—¡Oye! Yo te conozco, te vi ayer en el bar, sentado al lado del que murió ayer. De haber sabido que estaba tan mal podría haberlo ayudado — escuchó como un hombre al que nunca había visto a pesar de que él aseguraba lo contrario —. Pero no te acompaña la hermosa mujer que llevaste ayer al bar.
—Es mi esposa —respondió Itachi con su voz firme, lo suficiente para verse intimidante pero no para mostrarse celoso —. ¿Quién murió ayer?
—Uno de los constructores de lo que sería la herrería, entiendo si no me vio, estaba detrás de usted —continuó hablando el recién llegado, más que ignorar la forma en que Itachi le había hablado parecía ansioso por contar esa historia, algo extraño para alguien que estaba hablando de alguien que falleció —. Cuando llegué a trabajar hoy me dijeron que lo fuera a buscar no había trabajado en varios días y fui al bar donde dijeron verlo. Murió por una intoxicación de alcohol, ese presumido, desde que le dieron ese ascenso se ha comportado extraño.
Aquello era sospechoso pues si estaban hablando de la misma persona era poco probable que hubiera muerto por problemas con el alcohol. Antes de perder la consciencia hablaba fluidamente, no podía asegurar que todas sus palabras tuvieran sentido pero en definitiva no parecía alguien con un nivel de alcohol tan alto que lo llevara a la tumba.
Tampoco podía decir lo contrario. No tenía ninguna pista o evidencia de que se tratara de un asesinato y a simple vista no existía ningún motivo por el que fuera necesario callarlo. La estabilidad de la aldea había mejorado considerablemente después de la guerra. Si bien no tenían los mejores lazos con las naciones ninjas ellos producían las armas que estas necesitarían en la guerra, lo único que opacaba esta situación era el regreso a la vida de muchas personas que provocó un problema de sobrepoblación.
—No le hagas caso a este loco —escuchó decir al encargado de la construcción —. Si no hiciera bien su trabajo ya lo habría despedido. Ha estado así desde que volvió a ver a su hermano muerto, era un buen hombre pero ciertamente estaba mucho mejor muerto.
Se retiró de la construcción. Tenía mucha información con la que trabajar, gran parte de ella era contradictoria y ni siquiera existía una conexión en la misma. Podría ir a la policía, no dudaba que ellos también investigaban lo sucedido y aunque no lo dejaran participar podrían brindarle valiosa información.
En el momento en que el hokage les encomendó esa misión no tenían ningún nombre solo sabían que se trataba pero se suponía que se trataba de una masacre, el deber de ambos consistía en descubrir lo que había sucedido y asesinar al responsable.
Sin embargo todo lo que le habían dicho llegó a carecer de sentido en cuanto la investigación inició. Ya no se trataba de un asesinato sino de un accidente, demolerían la vieja fábrica pero los niños no lo sabían y decidieron convertirla en su zona de juegos en el peor de los momentos.
Había podido percibir un profundo odio contra los que regresaron a la vida pero no la relación con lo ocurrido, quizás debería ignorarlo…
—Dicen que fue un accidente, la demolición ya estaba programada pero muchos quieren ver a Sazanami muerto, aunque diga que él no estaba en el lugar de los hechos —le dijo Hinata una vez tuvieron la oportunidad de intercambiar la información recolectada — ¿Cómo deberíamos proceder?
—La misión es asesinarlo, eso haremos.
—Pero no fue intencional, eso debería cambiar algo.
—Podría preguntarle al hokage pero no garantizo nada. Como Anbus no podemos cuestionar las misiones que nos asignan.
Itachi invocó a uno de sus cuervos para enviar la carta. La primera parte de la misión estaba completada, solo faltaba esperar respuestas.
Notas autora:
¿Tomates o flores? Este capítulo en sí tiene muchas contradicciones con el anterior, si fue un accidente o un homicidio en toda la regla es algo que no puedo revelar de momento solo diré que la situación es más complicada de lo que parece.
También se habló de un coma etílico, perdió la consciencia por la gran cantidad de alcohol ingerido pero no afirmaré ni negare si esa fue la causa de su muerte así como tampoco diré sobre los motivos que lo llevaron a tomar de ese modo.
Sobre Sazanami, es un personaje exclusivo del anime (relleno), hace su debut en el episodio 159 de Naruto. Si conocen su historia podrán darse una idea del camino que tomará el fic.
Gracias por leer y que tengan un buen día.
