¡Hola, queridos lectores! Aquí les tengo la continuación, que espero sea de su agrado. Me alegra que esta idea sea bien recibida, ya que no sabia si sería aceptada. ¡Pero les gustó, y eso es lo que importa!

Cambiaré varias cosas, ya que Naruto no reacciona ni piensa igual que el pervertido Issei lo hace. Además, también introduciré unas cuantas cosas, que serán explicadas dentro de la historia. Es más que nada, lo que hace diferente a esta historia.

Ahora contestaré sus reviews en pocas frases: Me alegra que les guste, en verdad espero terminar esta historia, agradezco su apoyo y espero que este capitulo también les guste.

No tengo mucho más que decirles, salvo que disfruten y dejen sus opiniones en los reviews.


Life 1: Ya no soy Humano

DESPIERTA!, ¡DESPIERTA!, SI NO TE DESPIERTAS VOY A... BESARTE.

—Ummmm.

Un despertador con la voz de una tsundere que le regaló su prima, cuya función es despertar a una persona, pero desafortunadamente no pudo despertar a su dueño. Ese dueño está murmurando en el piso porque se ha caído de la cama. Ese sería nuestro protagonista, Uzumaki Naruto..

Fue un sueño horrible... Vi ese horrible sueño de nuevo.-Fue lo que pensó. Últimamente, había tenido el mismo sueño. El sueño donde era asesinado por Yuuma-chan. Pero se encontraba vivo, tuvo que ser un sueño...¿No?

—Naruto, ¡Despierta! ¡Llegaremos tarde a clases!

La voz de su prima vino desde las escaleras, como cada mañana.

—Ya sé, estoy despierto, Ya voy rayos -Después de responder, se levantó del suelo bostezando.

-Haaa... parece que mi día ha iniciado con un mal comienzo.-Se sentía abatido...Dio un gran suspiro mientras se ponía el uniforme, y se apresuraba antes que su prima subiera y le diera una paliza.

—Me voy.

Salió de casa bostezando. Últimamente he tenido más frío de lo normal, pensó, aunque sea otoño y se acerque el invierno. No sabía porque y no quería saberlo, ya que es cómodo llevar suéter.

También había dormido bastante, mucho más de lo normal. De hecho, es como si no pudiera quedarse despierto más alla de las nueve y se despertaba segundos antes de irse a la escuela.

Puede que no sea adicto a Juegos Online o a espectáculos nocturnos, pero eso no es normal. ¿Qué está pasando con su cuerpo?- ¿Es mi cerebro tratando de mantenerme dormido, para ver el sueño donde mi mejor amiga me mata? -Bueno, esa era sólo su opinión personal, por lo que no puede ser. Sería natural que el cuerpo descanse, pero no tanto.

-Lo bueno es que tengo más energías de lo normal. Muchas más, ahora que lo pienso. -Pensó sonriendo ampliamente mientras aceleraba el paso de su caminar. En unos segundos estaba trotando a una gran velocidad.- Estoy más atento a las cosas, puedo correr más lejos sin cansarme, si me uniera al club de atletismo, fácilmente podría convertirme en el mejor. No me molestan esos cambios, más bien me agradan´Ttebayo. Aunque sean bastante extraños.

La escuela a la que el asistía es una escuela privada, la Academia Kuoh, un nombre que a su parecer demuestra la poca imaginación que tenían los constructores (Pues la ciudad, y la universidad, ¡e inclusive el hospital también tienen ese nombre!). Antes, era una escuela solo para chicas, pero ahora es mixta, así que la proporción de chicas es mayor que los chicos, pero a medida que avanzaron los años, aumentó el número de chicos. Pero, en general, hay más chicas en comparación con los chicos.

Naruto era un estudiante de segundo año de secundaria, en y en su clase, la relación entre chicas y chicos es 7:3. Para los estudiantes de tercer año, es de 8:2. Incluso ahora, las chicas tienen una mayor autoridad y la mayoría de los integrantes del Consejo de Estudiantes son chicas, incluso el Presidente de la Escuela es una chica. A leguas se notaba que era una escuela donde los chicos no pueden hacer lo que quieran, similar a la de Prision School, pero aun así el se unió a esta escuela.

¿La razón? Sus primas lo obligaron a entrar, bajo la excusa de "La familia debe estar unida", por lo que, después de sufrir un estudio intensivo junto a sus primas, logró conseguir un cupo. De hecho, su única razón para estar allí eran sus primas, ya que sus amigos estudiaban muy lejos de esa escuela, en Kioto de hecho.

Sus amigos pervertidos, en cambio, entraron a esta escuela con las oscuras intenciones de estudiar rodeados de chicas. Dado que hay tantas chicas aquí, pensaron que podían tene novias con facilidad.

Naruto no pudo evitar reírse mientras los veía correr siendo perseguidos por el grupo de Kendo, y negó con la cabeza.

-Esos dos no pensaron bien las cosas. -Sólo un grupo de chicos atractivos es popular, y las chicas no miran a nadie fuera de ellos. Para ser más precisos, ellas los ignoran como a la basura tirada en el suelo. Le daban un poco de lastima, pero no Naruto no podía hacer mucho con su actitud incorregible.

Llegó al salón de clases mientras que hacia un gran suspiro, y se sentó en la silla. Frotó sus brazos con un poco de frio.

—Oye, amigo. ¿Cómo estaba el video porno que te presté? Fue un buen material, ¿no?

El tipo que vino a hablar con el tiene una cabeza calva y es uno de sus amigos: Matsuda.

A primera vista se parece a un deportista experimentado, pero él es un pervertido que dice diariamente comentarios que rozan al acoso sexual. Durante la escuela media, era un gran deportista que fijó varios récords, pero ahora, está en el club de fotografía. Él quiere obtener fotos de las chicas desde todos los ángulos, por lo que es apodado "Calvo Pervertido " y "Paparazzi del Acoso Sexual"

—Hmm, el viento era fuerte esta mañana, ¿no? Gracias a eso, pude obtener una buena vista de las panties de las chicas.

El tipo de los lentes que está actuando genial era su amigo número 2: Motohama. Sus lentes tienen una capacidad que le permite obtener el valor numérico de medidas de las chicas. Su apodo es "El Pervertido con Lentes " y "Calculador de BCC (BCC Calculator [Busto, Cintura, Caderas])". Estos dos son mis amigos.

-En serio, cada vez que veo estos dos no puedo evitar como un perdedor´Ttebayo. -Pensó Naruto con una gota de sudor bajando por su nuca.

—Tengo algunas cosas buenas.

Matsuda sacó un montón de revistas inapropiadas y DVD ́s de su bolsa, y los puso sobre su mesa sin dudarlo.

—¡Kyaaa!

Hubo un pequeño grito de una chica al otro lado de la clase. Bueno, eso sería una reacción normal, ya que algo como esto que está sucediendo en la mañana. Para Naruto, era la rutina usual.

—Están enfermos.

—¡Muéranse, bestias inmundas!

—¡Como se atreven a intentar corromper a Naruto-sama!

—¡Aléjense de el!

Tras el grito, hubo comentarios negativos provenientes de otras chicas. Aun desconocía el hecho de que ellas lo quisieran de esa manera, pero no le hacía daño así que las dejaba ser.- Ellas no se comparan con Shiro-chan -Pensó firmemente.

-No, de hecho. Mis primas los quemaron, aunque no se por qué -Dijo con una gran sonrisa, intentando inútilmente contener las risas.- Dijeron que "Si lo vuelven a hacer, los próximos serán ustedes"

¡Gulp!

-Jajaja, desde donde estoy pude escucharlos tragar duro. ¡Eso les enseñará! -Las chicas del salón también lo escucharon y comenzaron a reírse. Ahh, una mañana normal en esta escuela normal. Sus primas tenían fama por su mal temperamento y por su odio casi insano hacia lo pervertidos, por lo que se entendía su reacción.

—¡Maldito seas, Naruto! ¡Como puedes despreciar nuestro porno sagrado!

—¡Deberías arder en el infierno solo por considerarlo!

Gritaron ambos con lágrimas de indignación. Fue entonces que se percató de algo.

—Oi, ¿Dónde esta Issei?

Ambos dejaron de llorar, y pusieron caras pensativas.

—Cierto, no lo hemos visto desde ayer por la tarde -Dijo Matsuda.

—¿Tendrá alguna enfermedad? Eso no puede ser. Ese tipo que es una manifestación de todos los deseos sexuales, no puede estar enfermo.

Fue entonces que cambiaron de tema y me vieron con confusión. Matsuda suspira mientras me mira a la cara.

—¿Y qué pasa contigo? Usualmente a esta hora estas riendo pensando en bromas, pero tu expresión es aburrida.

—¿Qué te pasa? No eres el tú habitual últimamente. Definitivamente es raro.

Motohama también hace un comentario, mientras que empujaba sus lentes.

—De hecho Jejeje -Embozó una amplia y delgada sonrisa, mostró su mano donde un pequeño hilo estaba atado a su dedo y jaló de el.

¡Splat!

Del techo, donde inexplicablemente se abrió una pequeña compuerta, cayó una caja llena de slime, justo sobre las cabezas de Matsuda y Motohama, dejándolos cubiertos de pies a cabezas de plasta color rosado radiactivo.

-No deberían alentar al cazador´Ttebayo, jajajaja

-¡Ahhh! ¡Bastardo, ojalá mueras virgen! -Ambos salieron corriendo furiosos, llenando la escuela con risas. Sus compañeros de clases también se reían a carcajadas.

Pronto otra cosa ocupó sus pensamientos, acabando así con sus risas.

Yuuma. Parecía que se había esfumado del mundo, pues sus amigos no la recordaban, ni nadie de su escuela. Sin duda se recordaba presentarles a Yuuma-chan a Matsuda y Motohama, pues ese día fingieron ser novios para molestarlos. Ellos decían cosas como —¡Cómo es que una monada como ella está saliendo con Naruto! —y —¡Muere, maldito guapo! —y seguían haciendo comentarios groseros.- Jeje, eso fue divertido...

Nada funcionaba, ni su número ni su correo. Era como si nunca hubiera existido. Sus compañeros de escuela nunca habían escuchado su nombre, y su número salía "No existente". Entonces, ¿Quién era sus amiga? ¿Con quién había estado saliendo? ¿Acaso era real, o solo una fantasía?

Suspiró de nuevo, y sintió una mano posarse suavemente sobre su hombro.

-¿Estas bien...eto...Uzumaki-kun, ¿Right?

-Debes practicar más tu japones, Giselle.

-¡H-hai, Hiroki-san!

Alzó la mirada, y sonrió al ver a sus otros amigos discutir amigablemente sobre la falta de aprendizaje de la llamada Giselle. Ellos eran Giselle Miller y Hiroki Kamiya.

Giselle era una estudiante de intercambio proveniente de estados unidos. Pese a conocerse por poco tiempo, había logrado conectar bastante bien con Naruto. Es una chica de baja estatura y piel pálida, con un largo cabello dorado y ojos azules. Su pelo es corto, alcanzando sólo la base de la nuca es bastante desordenado y tiene un aspecto algo puntiagudo, a pesar de que en su mayoría está peinado hacia atrás, algunos flecos cuelgan en su frente.

A pesar de su falta de experiencia con el japonés, ella era su confidente y mejor amiga. De hecho, casi la consideraba su hermana.

Hiroki, por otra parte, era un año mayor que el y por ende mucho más alto y fornido. El, como Bancho, usaba el atuendo de la escuela en color negro, con vendas blancas en las manos. Su pelo es negro y corto, sus ojos son negros también.

Era muy serio y con un poco de mal genio, pero era razonable la mayoría del tiempo. Naruto a veces se quejaba de que era muy protector con Giselle, pero no podía negar que el también la protegía.

Una vez terminada la discusión, Giselle suspiró y le sonrió a Naruto, quien miraba divertido la escena.- Como puedo ver, estas bien. ¿Hiciste tu tarea?

Ese fue solo el comienzo del fin.

-¡Yosh! Por fin libre -Exclamó Naruto al salir de la escuela, con un gran chichón en la cabeza. ¿La razón? Giselle le reprendió por no hacer la tarea, y luego le obligó a hacerla so pena de decirles a sus primas.- No debí darle sus números...

—Nos vemos mañana. -Hiroki se fue primero, probablemente a atender su trabajo en la policía. El, ya con dieciocho, había comenzado a trabajar en la comisaría para conseguir dinero. Al final terminó siendo muy bueno en su trabajo y no quisieron que se fuera. El pelinegro fue de gran ayuda cuando buscaban a Yuuma, gracias a los registros de la ciudad. Aunque no encontraron nada, igual Naruto reconoció el esfuerzo.

Giselle y Naruto se fueron por el otro lado. Como vivían cerca, ellos solían volver juntos. Era tanto por seguridad como por compañía, cosa que ayudaba a hacer más ameno el viaje.

Naruto tomó una bocanada del aire nocturno, frio y hasta cierto punto confortable.- Aun me preocupa lo de Yuuma.

Giselle lo vio con una mirada triste.- A mi también. Yuuma-chan era muy agradable, me pregunto por qué desapareció.

Ella era la única que creía en el, gracias en parte a su gran amistad con Yuuma y Naruto. Juntos habían buscado implacablemente, pero no la habían encontrado. Ninguno estaba dispuesto a rendirse, pero...

Naruto suspiró.- Gracias por ayudarme, Giselle. No tenias que hacerlo, pero te agradezco.

La rubia se sonrojó un poco y negó rápidamente.- ¡No, no! Yo...yo lo hice porque era lo correcto -Tímidamente embozó una sonrisa.- Después de todo...eres mi mejor amigo.

Naruto estaba a punto de responderle, cuando sintió un cambio en el ambiente. Un repentino frio.

Entonces se congelo. Podía sentir que estaba siendo observado por alguien. Esta persona lo está mirando con fríos ojos. Podía sentir una atmósfera de misterio delante de el.

Discretamente, vio quien lo observaba. Era un hombre. Un hombre vestido con un traje que lo estaba mirando con ojos feroces, y sus ojos son muy inquietantes.- Se siente como si mi cuerpo se congelará si miro directamente a sus ojos. -¿No era eso lo que llaman una intención asesina? Definitivamente podrías decir que él lo miraba como si fuera su enemigo. No, esto es algo más peligroso. Esto es definitivamente la

intención de matar.

Tomó con fuerza el brazo de Giselle, y susurró con velocidad.- ¡Corre!

Ella puso cara de extrañeza, pero al ver su rostro contraído del miedo hizo lo pedido. Ambos comenzaron a correr, mientras Naruto intentaba averiguar por qué los seguían.

-Ese tipo era muy extraño. ¿Estoy en problemas? ¿Por qué tengo que encontrar un tipo peligroso, mientras estoy de camino a casa? -Intentó tranquilizarse, pero no lo logró. Algo le decía que estaban en peligro mortal, y su instinto le dictaba evitar que algo le ocurriera a Giselle.- Ella no tiene nada que ver. Todo ese frio era dirigido hacia mi. Debo protegerla.

-N-naruto, no puedo más...-El volteó, y vio como la rubia respiraba agitada. Se detuvieron para que descansara.- Ha ah, ha ah...

—Esto es raro. Encontrar a alguien como tú, en un sitio como este. ¿Esta bien tu presa?

-¡¿

El tipo extraño estaba parado a unos metros en frente de Naruto. El rubio retrocedió un poco, asegurándose de quedar en medio de ese desconocido y Giselle.

—¿Qué, tratando de escapar? ¿Quién es tu amo? Debe ser una persona con un rango muy bajo o con un hobby extraño para elegir este lugar como territorio. ¿Entonces, quién es tu amo?

Naruto rechinó los dientes.- No soy esclavo de nadie. Largate.

El tipo aparentemente lo ignoró, y se acercó unos pasos.- Ya veo, eres un rebelde. Mejor aun, me quita muchos problemas.

-¡Callate!

Lanzó una roca directo a su rostro, tomó a Giselle en brazos y comenzó a correr lo más rápido que pudo. Seguía corriendo y entrando en calles desconocidas.- No estoy cansado ni nada. Puedo seguir corriendo. Si ese es el caso, entonces voy a correr hasta que haya algo de distancia entre nosotros.

Después de unos 15 minutos, entró en una zona con un montón de espacio. Es un parque. Dejé de correr y colocó a Giselle en el suelo.

-¿Q-quién era ese? ¿Lo conoces? -Preguntó Giselle al tiempo que limpiaba la frente de Naruto con un pañuelo.

El negó.- No sé quien es, pero me da mala vibra.

Se acercó a la fuente de agua mientras estaba inhalando aire para calmarse. Miró alrededor del parque bajo la luz de la lámpara. Algo misterioso se siente acerca de este lugar.

Abrió los ojos con sorpresa.- Conozco este lugar. ¡Sí, este es el último lugar que visité en la cita con Yuuma! Hombre, ¡qué coincidencia! ¿o mejor dicho milagro? ¿He venido aquí inconscientemente? Eso no puede ser...

Escalofríos...

Naruto volvió a sentir esa sensación de frio, pero esta vez no la ignoró.- ¡¿Dónde estas?! ¡Sal de una vez desgraciado!

Una pluma de cuervo cayó enfrente el.

—Eres muy valiente lo reconozco, pero eso no te ayudara. ¿Creíste poder huir? Es por eso que un ser de bajo nivel es tan problemático.

Tipo Misterioso bajó del cielo con sus alas negras. Naruto no se sorprendió, pues ya había visto esto.- Tal vez ese sueño no fue solo un sueño...Ese caso...

-Dime que deseas. Yo soy al que buscas, ¿No?

El tipo sonrió.- Entiendes rápido. Qué lastima que debas morir.

Levantó su mano, y un suave sonido de vibración inundó el aire. La luz comenzaba a surgir de su mano, y formó una aguda lanza. Naruto reconoció el diseño, y pudo recordar vagamente su peligrosidad.

-Adiós...

Lo siguiente no estuvo muy claro para Naruto.

Su cuerpo se movió más rápido que nunca, esquivó su lanza, y lo acercó al sujeto. El rubio cerró sus puños, y con toda su furia lo golpeó en la cara.

-¡Guh! -El retrocedió agarrando su rostro, visiblemente herido. Naruto no se detuvo, y siguió golpeándolo con fuerza sin darle tiempo de recomponerse.

-N-no...¡Lastimaras a Giselle! -Lo tomó por el cuello y con toda su fuerza lo estampo en la acera. Sangre escupida por ese tipo salpicó su rostro, pero no detuvo. Lo golpeó sin descanso, decidido a acabarlo.

-Maldito...

¡Shum!

Una lanza de luz se disparó de la mano del sujeto, esta vez con mucha más fuerza, y mandó a volar a Naruto lejos de el.

Su camisa se había desintegrado, y su pecho estaba gravemente quemado y sangraba profusamente. El rubio alcanzó a oír vagamente los gritos de Giselle.

Se levantó lentamente, su rostro cubierto de sangre tanto suya como del sujeto. Sonrió ampliamente como solía hacerlo, y alzó sus puños decidido a continuar.- T-te hará falta más que eso para matarme, maldito. ¡Guh! -Escupió sangre, pero no se detuvo.

El tipo estaba atónito, pues aparentemente nadie había sobrevivido a una lanza de luz. Naruto corrió con toda sus fuerzas hacía el. Tipo Misterioso intentó levantar su mano para lanzar otra lanza de luz, pero no fue lo suficientemente rápido.

-¡Guh! -Gimió con sangre saliendo de su boca al sentir el potente golpe en la base del estomago. No llegó a caer, pues Naruto se aferraba con fuerza a la mano que brillaba.

-Disculpa si me he entusiasmado de más, pero tu lo has querido. Me has provocado, y...¡Ahora no podrás detenerme!

Lo jaló de vuelta y lo golpeó con aún más fuerza. El tipo cayó al suelo escupiendo sangre.- ¡Guh! ¡M-maldito!

Se levantó tembloroso y con una mirada furibunda.- N-no sé qué eres, pero no eres un Demonio. Pero... -Alzó ambas manos llenas de luz.- ¡Te mataré!

Lanzó dos lanzas de luz, y esta vez sí logró atravesar a Naruto.

-¡AHHH! -Abrió intensamente los ojos, sintiendo como sus entrañas ardían por el calor de la lanza. Estas lo mantuvieron unos segundos alzado sobre el suelo, antes de desaparecer y dejarlo en un charco de su sangre.

-¡N-Naruto! -Giselle corrió hacia el con sus ojos llenos de lágrimas. Con sus manos, intentó cubrir el inmenso agujero sangrante.- ¡Por favor, no te mueras! ¡Sigue conmigo, no cierres los ojos!

El tipo se había ido dejando en su lugar un manojo de plumas negras manchadas de sangre. Al parecer, nunca había sido dominado de esa forma.

La visión del rubio se distorsionaba, el dolor comenzaba a desaparecer, un intenso frio se apoderaba de el. Ya conocía esa sensación, en el anterior encuentro con Yuuma. Sabía que nadie lo salvaría esta vez.- Esto debe...ser malo...jeje, que yo me resigne.

Vio fijamente a Giselle, quien desesperadamente intentaba mantenerlo vivo. Sonrió, pues había logrado mantenerla a salvo.

-Me...hubiera gustado pasar más tiempo con todos...

-Otra vez estas herido. ¿Quieres pasar más tiempo con tus amigos?

No era una pregunta. Esa misteriosa voz volvió a aparecer, como si viniera de detrás de su cerebro.

Otra voz contesto, ambas eran femeninas e infantiles.-No puedo sanarle completamente. Herida es muy grande.

Ohh, el ya lo esperaba. Realmente no creía que esa clase de herida pudiera ser sanada.

-Entonces debemos cambiar. Tranquilo, socio, te salvaremos.

Hubo un gran brillo multicolor, y todo se apago.

.

.

.

.

.

[... ... TE MATARÉ SI NO TE DESPIERTAS... ... SERÁS CORTADO EN PEDAZOS SI NO TE DESPIERTAS...]

-Ummmmmm, awawawa...¿Are? ¿Es de día?

Al notar que estaba vivo, ya que si estuviera muerto no vería la luz del sol, el rubio dio un salto e inspeccionó su pecho descubierto. No había rastro de una herida, pero una gran cicatriz circular abarcaba todo su vientre y se extendía un poco hacia su pecho. Suspiro.

-Entonces no fue un sueño.

Fue hasta su mesa y se colocó una camiseta. Entonces recordó algo: ¡Giselle!

—...Unnn

—!

Oyó una dulce voz. Miró a su cama con cuidado.

—...Suu ~ suu.

En su cama estaba Giselle durmiendo tranquilamente, cosa que también lo tranquilizo. Nunca se hubiera perdonado si ella hubiera sido dañada.

-Veo que te encuentras bien.

-¡Uahh!

Detrás de el, sentada sobre el escritorio, estaba una niña pequeña balanceando sus piernas con aburrimiento. Era bastante adorable, con el pelo largo y ondulado de color blanco. Sus ojos eran extraños, siendo una espiral de color dorado y negro. Llevaba puesto un vestido blanco con volantes en capas de color violeta, y unas zapatillas grises.

-Jijiji, ¿Te sorprendí?

-H-hai. ¿Tu sanaste mis heridas?

Ella sonrió y asintió.- Si, después de todo estabas en problemas. Es lo menos que puedo hacer por ti, Socio.

-¿Socio?

-Aun es un poco temprano para que sepas mi nombre -Se bajó de la mesa y tomó su mano.- Llámame Kari.

Naruto, aun mosqueado, aceptó el apretón de manos y compartió su sonrisa.- Creo que ya sabes mi nombre. Un placer, Kari.

Se quedaron en silencio unos segundos, antes de que la peliblanca hablara.- ¿Tienes dulces?

El rubio arqueó la ceja ante esa peculiar petición, pero fue hasta la mesa y sacó del cajón una bolsa de gomitas. Apenas se la dio, ella comenzó a devorarlas con voracidad.- ¿Qué eres? ¿Y cómo me curaste?

Ella terminó sus gomitas, se limpió la boca, y contestó.- Soy una parte de ti, al igual que mi compañera. Ambas te curamos al convertirte tu torso y algunos de tus órganos en los de un dragón.

-¡¿Nani! ¡¿E-eeso es...posible?!

Ella asintió.- Si. Después de todo, tu ya viste lo que sucedió ayer. Soy tu Sacred Gear, o al menos uno de ellos.

Naruto estaba atónito, ahora que su vientre y sus órganos internos eran los de un dragón...¿Habría algún cambio? Luego pensó en otra cosa. Ya había oído sobre los Sacred Gear por parte de Yuuma, pero no sabía casi nada.

Kari puso su dedo sobre sus labios pensativa.- Si te preguntas sobre algún cambio, pues fuera de una fuerza mayor y una mayor debilidad al frio, pues hay pocos.

-Oh, y-ya veo.

—¡Naruto! ¡Despierta! ¡Ya es hora para la escuela!

—¿Ehh, rojita, Naruto todavía esta en su habitación?

—Tayuya los zapatos están en la entrada, así que él volvió a casa. ¡Geez! ¡Quedarse en casa de un amigo hasta tan tarde! ¡Además de eso, llegar tarde a la escuela! ¡Eso no lo voy a perdonar! ¡Y te dije que no me llamaras rojita!

Un poderoso escalofrío recorrió el cuerpo de Naruto al escuchar esas voces. ¡Sus primas iban a subir! Y no creía que les agradara verlo con su mejor amiga y una niña pequeña desconocida en su cuarto.

La conversación entre sus primas en el primer piso se puede incluso escuchar hasta aquí en el cuarto. Entonces le siguieron los pasos subiendo las escaleras. Los pasos llevan un sonido de furia en ellos. Es diferente de sus pasos habituales.

—¡Espera! ¡Ya estoy despierto! ¡Me levantaré ahora!

—¡Geez! ¡No te voy a perdonar nunca más! ¡Necesitamos tener una pequeña charla acerca de esto!

Naruto resistió las ganas de darse un facepalm- ¡Karin está más enojada que nunca! Creo que por culpa de Tayuya. ¡Ya viene! ¡Ella viene a mi habitación! -Vio a su mejor amiga dormir con tranquilidad, y a su nueva socia comer tranquilamente unas gomitas.- ¡No hay manera de que pueda mostrarle la situación en la que estoy!

Se volteó a ver a Kari.- Mira, debes volver a mi interior. Luego podremos hablar todo lo que quieras, ¡pero hazlo rápido!

Ella parpadeó, pero asintió. Se aferró a su mano, y se desvaneció en un brillo blanco.

¡GATCHA! ¡PAM!

A pesar de lograr ocultar a su socia, no pudo hacer lo mismo con Giselle.

La puerta se abrió con fuerza, despertando en el proceso a la pobre rubia durmiente.

Los ojos de Naruto y los ojos de Karin se encuentran. Parece enojada. ¡Ella se ve muy enojada!

—Etto...Buenos días.

Silencio...

Entonces, la expresión facial de su prima quedó helada. Ella mueve sus ojos hacia el de nuevo. Por precaución, Naruto evito el contacto visual, al igual que Giselle. Eso no cambio que el rubio sintiera esa mirada láser intentar hacer un agujero en su cabeza.

¡ZAZZ!

Le dio un poderoso coscorrón, antes de jalar su oreja con furia pura- ¡NO QUIERO SABER QUE PASO! ¡PREPARENSE! ¡CUANDO LLEGUES A BAJO HABLAREMOS!

Lo soltó, y salió del cuarto azotando la puerta. Después de un momento, se produjo un fuerte ruido de pasos bajando las escaleras. Ella tiene mucho carácter, al igual que su otra prima.

-Ehh, rojita, ¿Qué estaba haciendo Naruto?

-¡Ese asqueroso pervertido! ¡Estaba durmiendo con una extranjera!

-¡QUEEE! ¡De seguro esos asquerosos hijos de puta que e hacen llamar sus "Amigos" lo influenciaron! ¡Ya vera, le arrancaré los huevos y haré que se los trague!

Tragó hondo, en verdad sus primas daban miedo. Y a eso se sumaba el hecho de que ellas aún no conocían formalmente a Giselle. Sólo podía cubrir sus cara con ambas manos. Podía fácilmente imaginar lo que está pasando en la planta baja.- ¡Están planeando mi muerte´Ttebayo!

Giselle se restregó el sueño que le quedaba, y de un salto estaba en frente suyo revisándolo.- ¡¿Estas bien?! ¡¿Qué sucedió?! ¡¿Te duele algo?!

Naruto rió un poco, la tomó de los hombros y la apartó suavemente.- Estoy bien, tranquila. Después hablaremos de esto. Por ahora, vallamos a arreglarlo todo.

Ella se vio un poco aturdida, pero asintió y lo abrazó suavemente.- M-me alegra que estés bien. Estaba...muy preocupada...

El rubio correspondió al abrazo, sabedor de que ese momento debió ser muy fuerte para ella. Tenía miedo de sus primas, pero por ahora lo importante era Giselle. No pudo evitar sonrojarse al ver sus prendas de dormir.

Una delgada camiseta blanca de tirantes y unos chorts negros bastante cortos. Ella se dio cuenta de sus prendas y con un "¡Kya!" se separó de el y se cubrió con la sabana.

Naruto solo se rio, y con el tiempo Giselle se unió a el. El rubio quizás nunca lo diría en voz alta, pero disfrutaba mucho de pasar tiempo con ella. De hecho, era con quien pasaba más tiempo fuera y dentro de la escuela. Solo sonrió, y decidió disfrutar del momento.