Life 1: Ya no soy Humano
Parte 2
—Itadakimasu.
Un ambiente en extremo tenso.
En eso se había convertido el comedor cuando Naruto y Giselle bajaron a desayunar. Ambos tenían los rostros sonrojados y comían en silencio, pues no tenían mucho que decir. Karin y Tayuya también se encontraban en silencio, pues aún se encontraban sorprendidas por lo que la primera había visto en el cuarto de su primo.
-E-eto...esto esta muy delicioso, Karin-san -El silencio fue roto al agradecer la americana. Ella nunca había comido una sopa de miso, y aunque la circunstancias no fueran las mejores aun la disfrutaba.
—S-Sí. Muchas gracias por el cumplido.
Las primas del rubio tenían una expresión extraña en el rostro, cosa que era de esperarse.
La voz de Kari resonó en la mente de Naruto, cosa que si bien le sorprendió un poco no hizo ninguna reacción.- En parte tú provocaste esto al no presentarles a tu amiga. ¿O son algo más, ehhh picarón?
-¡C-callate! -Respondió con brusquedad y un gran sonrojo.- Yo ya tengo novia...¡Y no veas mis recuerdos!
-Jejeje, tranquilo gruñón. No lo haré...aún.
-Serás... -No pudo soltar su ráfaga de improperios, pues notó que Giselle le estaba hablando.
-¿No vas a comer?
-O-ohh, si. Claro´Ttebayo. -Respondió con rapidez y comenzó a poner comida en su boca a gran velocidad...solo para recibir un coscorrón.
—Dije come, no como cerdo. ¿Cuántas veces te he dicho que no comas en una manera tan vulgar?
-...muchas...
Giselle limpió su boca con un pañuelo y suspiro.- Solo come más lento ¿Sí?
-Hai
-¿Seguro que no es tu novia? Te mangonea de una manera excelente.
-Kari...
-Yo solo digo...
-E-entonces...Naruto...-Dijo Karin con voz y una ceja temblorosa al ver la escena frente a ella. Reunió toda la cortesía posible dentro de su ser y preguntó: —¿D-De dónde v-viene esta señorita?
Naruto iba a contestar cuando Giselle negó con la cabeza. Puso sus palillos abajo e inclinó la cabeza hacia abajo.- Lo siento, es culpa mía por no haberle recordado a este tonto el presentarme con ustedes. Mi nombre es Giselle Miller, voy al misma Instituto que Naruto-kun. Es un placer el conocerlos.
Karin se relajó un poco y sonrió.- Ohhh, tu eres Giselle. El nos ha hablado un poco te ti. ¿Eres de un país extranjero, cierto? Eres muy buena hablando japonés.
-N-no tanto. Aún tengo mucho que aprender.
-Si quieres podemos enseñarte. No nos molestará.
-Je, el encanto de Giselle funcionó. -Pensó Naruto al ver lo bien que ya se llevaban, aunque no le agradaba mucho que conversaran sobre lo tonto que era.
-Es cierto, eres un tonto. Un tonto gruñón.
-Haré que no oí eso. Pero...Me alegra ver que haga más amigos.
-Ejem...-Tayuya interrumpió su conversación de una manera brusca. Por su mirada, ella no estaba tan convencida de las palabras de Giselle.—Es Giselle...-san, ¿cierto?
—Sí, Tayuya-san. ¿Qué desea?
—¿Qué tipo de relación tienes con mi bobo?
¡Puff!
El rubio escupió su sopa con fuerza al escuchar la pregunta.
-¡Te dije que comieras más lento! ¡Esto te pasa por inconsciente! -Regañó Giselle dándole palmadas a Naruto. La rubia se volteo y contestó con una leve sonrisa.- Solo soy su mejor amiga, eso y la persona que lo mantiene con vida.
-n-no es para tanto...-Musitó Naruto con un leve puchero limpiándose con una toalla. El podía mantenerse vivo perfectamente.
-Eso no parecía ayer...
—Eso es una mentira. -Tayuya rechaza la respuesta inmediatamente azotando sus manos contra la mesa. Ella es bastante perspicaz, más de lo que parece con su pinta de mafiosa. Esa excusa no serviría, mucho menos ahora que ella había escuchado lo sucedido de Karin.- ¡Dime por qué estaban en la cama!
Giselle se sonrojó fuertemente, vio a Naruto con una mirada que demandaba una explicación clara más tarde y contestó.- S-solo decidí quedarme con el para terminar un trabajo, y cuando nos fuimos a dormir...vi que tenía pesadillas, así queee...
Tayuya no cambió la seriedad de su cara, y volteó a ver a Naruto. Su pelo rojo claro parecía fuego, al igual que sus ojos llenos de ira.- Solo no vuelvan a hacerlo.
Naruto suspiró, sintiéndose aliviado y un poco humillado.- Pudo haber inventado otra cosa...
-¿Pero no era cierto?
-Tal vez...¡Pero eso no es problema de ella, y mucho menos tuyo´Ttebayo!
-¿Seguro? Esos sueños sobre tazones de ramen carnívoros son muy extraños. Deberías ir a un psicólogo.
Tras un muy incomodo sermón sobre no dormir juntos, y que Naruto riñera a Kari por meterse en sus pensamientos, ambos rubios caminaban en silencio a la escuela.
Naruto ya le había explicado lo sucedido a Giselle, quien solo se quedó en silencio. El rubio temía su reacción, tal vez pensaría que estaba loco o que fue solo un sueño.- Tal vez... termine alejándose de mi...-Cabizbajo, esa idea le hizo sentirse mucho más deprimido.
-Oye... -Naruto levantó la mirada y vio a su sonriente amiga con su mano en su hombro.- Tranquilo, te creo. Yo estuve allí, y te vi sangras...y sufrir...por culpa de ese tipo -Tomó su mano suavemente y la apretó.- Me quedaré a tu lado, y te ayudaré a entenderlo todo.
-...¡Arigato, Giselle´Ttebayo!
La abrazó con fuerza, sorprendiéndola. Tras separarse, Giselle con la cara roja tartamudeó algo sobre "llegar y colegio"
Lo que no notaron es que sus manos seguían unidas, cosa que atrajo la atención de varios estudiantes. Principalmente, los que admiraban a Giselle como una belleza extranjera.
—Porque es alguien como él...
—Porque que alguien tan vulgar como él, está al lado de la Señorita Giselle...
Esos y más susurros eran escuchados por ambos, pero ninguno les hizo caso. Giselle solo sonrió y disfruto del momento, sabiendo que como una "Mejor Amiga" el hecho de que él la tomara de la mano era lo máximo que podía esperar.
Una vez llegaron a la entrada se separaron.
-Te veo en clases. Tengo que hablar con alguien, así que no podré ir contigo ahora. No olvides hacer tu tarea. -Ella lo dijo mientras sonreía. Sin embargo, Naruto sintió la amenaza en su última petición.
No estaba seguro, pero caminó hacia el salón de clases. Cuando abrió la puerta, todo el mundo lo estaba mirando. Bueno, eso sería normal, puesto que había llegado a la escuela con Giselle. Aun cuando ellos solo eran amigos, a muchos les extrañaba su asociación.
¡BANG!
Alguien golpeó su cabeza desde atrás. Cuando se dió la vuelta, Matsuda está ahí parado. Motohama está a su lado también.
—¡Maldito guapo! -Matsuda gritaba mientras lloraba. Por su expresión, uno podría suponer lo que quiere decir.—¡Hasta ayer nosotros éramos amigos, tú no tenías novia, eramos felices! ¡Estabas a nuestro nivel!
—Naruto, primero que todo, explícanos. ¿Qué pasó después de que nos separamos? -Contrario a Matsuda que está furioso, Motohama está actuando con calma ajustando sus lentes, aunque sus ojos están muy afilados.
-E-eto...nada?
-¡Di la verdad maldito guapo! ¡¿Por qué llegaste con Giselle-chan este día?!
Naruto solo negó.- Un caballero nunca divulga esas cosas´Ttebayo.
Las chicas del salón suspiraron soñadoras ante sus palabras.
-¡Si! ¡Muéstreles Naru-sama lo que es un verdadero hombre!
-¡Ahhhh! ¡Yo quisiera que mi Kenta-kun fuera así!
-¡Tomen eso, bestias pervertidas!
Ambos bajaron la cabeza, a sabiendas que decir algo podría hundirlos aún más de lo que ya estaban. Una mañana normal, pensó con una sonrisa el rubio.
-¿Oi, hiciste la tarea?
¡Glup!
Ya en la hora del almuerzo, nuestro protagonista disfrutaba de su hora favorita comiendo un buen ramen bajo un árbol. Ese era su lugar favorito, ya que desde allí podía ver la persecución de Matsuda y Motohama a manos del Club de Kendo.- Tal vez deba darles un regalo a Murayama-san y a Katase-san por este espectáculo...
Ese lugar también era su favorito por su buena brisa, y la paz que uno podía encontrar. Tal vez fuese un poco hiperactivo, pero hasta el le gustaba no hacer nada de vez en cuando.- Ahhhh, paz y tranquilidad...nada podría arruinar esto...
-¡Ooooooh! ¡Ramen! ¡Es delicioso!
Bueno, solo había una cosa. Y esa era Kari.
Ahora con una forma semi-transparente que, según ella, solo era visible para él, se encontraba devorando junto a Naruto un buen tazón de Ramen. De hecho, tenía suerte de que el rubio siempre tuviera comida de repuesto.
-Entonces...¿Qué es un Sacred Gear?
Golpeó una de sus manitas con su puño.- ¡Oh! Cierto, dije que te explicaría ¿No? -Naruto asintió.- Bueno, es una historia un poco larga. Dime ¿Sabes de mitología?
Unos...10 minutos después.
-Déjame ver si entendí -Dijo el rubio con vapor saliendo de su cabeza, al parecer de su cerebro frito.- ¿Estas diciendo que todo los seres mitológicos, como los Yōkai y las bestias griegas, son reales? -Ella asintió.- ¿Y que ahora los Demonios, que no son tan...bueno... "Malvados", podrían venir a buscarme para reclutarme?
-Si, debemos tener cuidado Socio. Puedo sentir, al menos, unos 12 o 13 Demonios en este campus.
-¿Sabes quienes son? -Ella negó.
-Mi escáner es bueno, pero no tanto. Si nos acercamos mucho, puedo avisarte...pero poco más.
Naruto negó con la cabeza.- No, tranquila. Ya me has ayudado bastante. Gracias Kari-chan.
-No hay de qué, Socio.
Ambos sonrieron enormemente. Entonces a Naruto se le ocurrió algo. Ahora que iban a estar juntos por mucho tiempo, lo mejor era que se fueran conociendo.- Dime, ¿Tienes algún sueño?
Ella ladeo su cabeza.- ¿Un...sueño?
-¡Si! Un deseo, un sueño, o algo que quieras hacer. Sea lo que sea -Colocó su mano en el pecho y sonrió ampliamente.- ¡Yo te ayudaré a cumplirlo´Ttebayo! Es mi trabajo como tu Socio, después de todo.
Kari se sonrojó visiblemente, y bajo su cabeza. Lo que salió de su boca pareció un susurro.- Yo...yo...quiero tener amigos...-Confesó.- Tal vez es por tu influencia pero... quiero hacer muchos amigos. También... -Tomó firmemente la mano de Naruto.- ¡Quiero que vivas, Socio! ¡Quiero ver que te conviertas en una gran persona!
El rubio se quedó en silencio al escuchar sus palabras. Nunca hubiera pensado que ella quisiera eso. Sonrió un poco y asintió.- No tengo planeado morir de nuevo, así que si podré cumplir su sueño...
-¡Yei! -Ella se le lanzó en un gran abrazo. Mientras sonreía, el rostro del rubio se oscureció un poco.
-Debo...debo ser mucho más fuerte. Quiero la fuerza para cumplir su sueño. -Vio como Kari reía y sonreía como una niña pequeña. El sabía que si no era fuerte, no podría cumplir su sueño. Necesitaba fuerza para que, no solo ella, sino todos sus amigos, estuvieran seguros.- También quiero proteger a mis amigos. Yo quiero...
-¿Y cual es tu sueño, Socio?
-¿Hum? -Se recostó en el césped, contemplando el cielo y las nubes. Era cierto...¿Ahora que soñaba, que anhelaba hacer? Ante pudiera haber dicho simplemente "¡Quiero graduarme, ir a la universidad, y vivir mi vida´Ttebayo!" pero ahora...
Su vida había dado muchos cambios, y su perspectiva del mundo ahora era mucho más grande e interesante. Habían tantas cosa por ver, hacer y experimentar. Tal vez...
- No lo sé...quiero muchas cosas pero...Por el momento solo quiero una cosa. Quiero conocer a estos seres mitológicos, y si es posible...quisiera conocer a Dios.
Eso dejó atónita a Kari. ¿Qué tan imprudente podía ser? No llevaba ni dos días de haber casi muerto y sanado, ¿Y ya quería volver a poner su vida en peligro?
-Jeje, puede que suene extraño, pero también quiero luchar contra ellos. Quiero ser más fuerte -Apretó su puño, sintiendo una fuerza y una emoción que nunca había sentido. La identifico como espíritu combativo, unas poderosas ganas de enfrentarse a enemigos fuertes. Tal vez fuese parte de su sangre de dragón.- Y probar qué tan fuertes son estos seres sobrenaturales. Quiero ver este interesante mundo, y explorar a fondo sus secretos.
-¿Estas seguro de eso? -Dijo ella, llamando la atención del rubio.- Esos seres son muy poderosos, especialmente Dios quién es mi creador. ¿En serio quieres conocerlos, y luchar contra ellos? En este mundo peligroso...solo aquellos con poder, talento y suerte son capaces de sobresalir. ¿En serio quieres involucrarte?
El rubio sonrió ampliamente y asintió.- Si, si quiero. Es mi nuevo objetivo´Ttebayo. Y yo jamás retrocedo, seguiré avanzando...¡Y nadie me detendrá!
Kari sonrió, sabiendo que no podría hacer que cambiara de opinión. Formó un puño.- Entonces cumplamos nuestros sueños...Socio.
Naruto hizo lo mismo, y chocaron puños.- Hai...Socia...¡Juntos!
-Si...¡Juntos!
Parque de Kuoh.
-Ahhh, que cansancio. Esto es más difícil de lo que pensaba... -Exclamó nuestro protagonista sentado en una de las bancas.
Tras terminar la escuela, como no tenía mucho que hacer, decidió recorrer la ciudad esperando que Kari lograra localizar a un ser sobrenatural. Sin embargo, aparentemente estos seres se encontraban muy bien ocultos, pues no había logrado encontrar a ninguno.
-Aquí tampoco hay nada. ¿No podemos ir a comer Ramen?
-¡No! ¡No me rendiré! -Gurururu. Su estomago resonó molesto. A veces esa cosa parecía tener mente propia. Suspiró con fuerza.- Aunque...ahh, yo también quiero Ramen...
Mientras vagaba por el parque, sus pensamientos fueron y vinieron. Ahora tenía un nuevo propósito, el cual nunca hubiera pensado de no haber sido asesinado por Yuuma.
Pero...¿Eso significaba que debía odiar a Yuuma?
Estaba contrariado. Por un lado, ella había sido una amiga tan íntima como Giselle, y su tiempo juntos pese a ser corto fue inmejorable. El que ella lo haya matado solo le había abierto una puerta a un mundo muchas veces más interesante.
-Además, cuando me desvanecía...
"Lo siento mucho, Naruto-kun...pero tenía que hacerlo. Eras una amenaza para nosotros, así que decidimos deshacernos de ti. Si yo no lo hacía, también sería eliminada."
"Realmente disfruté del tiempo que pasamos juntos, Naruto-kun...No espero que puedas perdonarme, yo tampoco lo haría."
-Esas palabras...¡No eran mentira! -Pensó firmemente. Si ella no cumplía con sus ordenes, hubiera muerto junto a el. Si eso hubiera pasado, ¿Algo hubiera cambiado? ¿Algo sería diferente? Negó con la cabeza.- Hizo lo que debía hacer, y yo haré lo mismo. Buscaré a quien la mandó a asesinarme, para sacarle respuestas. Y evitaré que vuelvan a amenazarla de esa forma...
Kari escuchó sus pensamientos, y al parecer estaba de acuerdos con ellos.- Es un ideal noble, Socio. Es bueno que quieras ayudarla. Vi tus recuerdos, y sus ojos no mentían...
-Gracias, Socia. Yo también pensaba eso...No quiero que vuelva a pasar por eso. ¡No quiero que sienta ese miedo otra vez´Ttebayo!
Se quedó parado en silencio viendo a la gran fuente central, donde dos veces había quedado moribundo y sobrevivió. Ahora esa fuente era un recuerdo tanto amargo como dulce. Allí terminó su cita con Yuuma, murió, revivió, se enfrentó a otro Ángel Caído, quedó moribundo y se recuperó. Todo en una semana. Sonrió levemente, y negó con la cabeza. Su vida sin dudas era extraña.
-Oi, Socio. Detecto algo en esos árboles del fondo.
-¿Estos? -Naruto ladeó confundido su cabeza viendo dos robles juntos enfrente de un pequeño templo que quedaba detrás de la fuente. Siempre habían estado allí, y nunca pasó nada raro relacionado con ellos.- ¿Estas segura?
-Si. Siento una potente barrera que cubre el templo, y proviene de esos robles. -Aseguró Kari. Una tenue aura blanca cubrió a Naruto.- Esto debería permitirte entrar en ella, pero ten cuidado.
El rubio tocó suavemente el espacio entre los árboles, esta vez sintiendo una especie de tela invisible resistirse a su toque.- Ok...espera ¿Cómo que debería?
-Etto...bueno...¡Buena suerte! -Se materializó detrás de el y lo empujó dentro de la barrera.
-Tsk, esa niñata...¡Ya vera cuando la atrape!
El rubio se levantó del suelo frotando sus ojos. ¿Quién se creía esa niña para empujarlo de esa manera?
-Grrrr ya ve...¡¿Nani?!
¡El paisaje había cambiado! Ahora las hojas eran en su totalidad naranjas, por el suelo reptaba una densa niebla, y el cielo se había teñido de un negro absoluto. Un leve viento frio hizo que recuperara la conciencia y comenzara a caminar. Ahora era seguro: En ese lugar había una existencia sobrenatural, ¡Y el debía conocerla!
-Me pregunto qué ser será. Tal vez sea un Yōkai -Se imaginó a un gato con muchas colas, o tal vez a un Oni.- También podría ser un Demonio...-Se imaginó a un ser maligno con grandes cuernos.- Pero Kari dijo que ellos tenían una forma más "extravagante" de hacer las cosas...sea lo que sea eso...
Notó que había una persona sentada en seiza frente al templo, el cual ahora se veía con colores mucho más vivos y en mejor estado. Supuso que esa persona ya sabía de su llegada, por lo que dejo de lado el sigilo.
Se paró frente al templo, e hizo una reverencia.- ¡Mucho gusto, ser sobrenatural, soy Uzumaki Naruto!
Al principio esa persona no reaccionó en lo absoluto, solo siguió viendo el templo. Pasados unos minutos, una dulce y melodiosa voz salió de ella.
-Veo que por fin alguien logró atravesar esa barrera. -Se levantó y sacudió el polvo de sus prendas.- Es un gusto, Uzumaki-san. Soy Masami, una Inugami.
A primera vista, una palabra solo podía describirla: Hermosa.
Tenía una figura delicada, como una princesa, pero que dejaba ver una fuerza oculta. No muy voluptuosa, pero tampoco esquelética, un cuerpo bien proporcionado. Era más baja que el, con largos cabellos cerúleos recogidos bajo un lazo blanco y corriendo a través de su espalda. Sus ojos grises lo miraban con cierta intensidad, como si quisiera averiguar el por qué de su llegada e intentar comprenderlo al mismo tiempo. Sobre su cabello se elevaban dos pequeñas orejas caninas, y eso junto a sus prominentes colmillos evidenciaban su existencia sobrenatural.
Sus prendas eran similares a las de una sacerdotisa, un hermoso kimono de un color blanco, decorado con flores de morado y azul oscuro junto a un hakama siguiendo el mismo orden.
Ella soltó una pequeña risa, sacándolo de sus ensoñaciones. Era como el tañido de una campana de cristal.- ¿Ya has terminado de registrarme?
El rubio se sonrojó y avergonzado hizo una reverencia.- E-etto...¡Sumimasen! No pude evitarlo, en verdad eres muy hermosa...
Ella asintió complacida, y comenzó a registrarlo con la mirada. Se acercó a el con su mano cubierta de un aura blanca, y le preguntó:- Dime, ¿Qué circunstancias te han traído aquí? Puedo sentir que no son buenas, pero me gustaría que me contaras.
-Bueno, veras...Todo comenzó cuando...
-Espera -Ella retrocedió y dio una palmada. Con un sonoro "Puff" una pequeña mesa, dos cojines, junto a un juego de té, hicieron aparición. Ella se sentó, y lo invitó con una mirada.- Es mejor hablar de estos temas tomando un poco de té, ¿No crees?
Intentando no soltar un "Sugee´Ttebayo", es asintió y se sentó junto a ella. Comenzó a contarle su historia mientras ella servía el té y lo escuchaba en silencio.
Le contó de Yuuma, del Tipo Desconocido, de su conversión a mitad dragón, y de Kari. Al final, ella solo asintió en silencio, por lo que decidió darle un sorbo a su té. Su sabor era diferente a cualquier otro que hubiera probado, pero no le disgustada.- Ya veo, has pasado por muchas cosas en muy poco tiempo...
-Si. Yo vine a aquí porque Kari sintió una barrera, así que entré a investigar.
Ella desvió su mirada a las hojas otoñales que caían a su alrededor, como si quisiera contarlas.- ¿Así que soy el primer ser sobrenatural que conoces sin que intente matarte? -El asintió.- Yo fui encerrada en este barrera hace mucho tiempo por un monje onmyoji bastante poderoso, "El Rayo Azul" le llamaban. Yo vine por mis viajes en busca de conocimiento, y el llegó buscando espíritus que exorcizar. Ambos luchamos, y aunque yo vencí, el logró encerrarme en esta barrera.
-¿H-hace cuanto estas aquí? -Preguntó Naruto cabizbajo. Debía ser horrible estar solo durante tanto tiempo.
Ella llevó un dedo a su mentón y alzó la mirada.- Eso fue hace unos 50 años, creo. El tiempo fluye de manera distinta en esta barrera, desconozco el por qué pero podría ser un error en su creación.
¡Glup!- ¡¿C-cincuenta años?! ¡Ella podría ser mi abuela o mi madre fácilmente!
-¿De qué te sorprendes? Así serán la mayoría de los seres sobrenaturales con los que te encuentres.
-¿Y cuántos años tienes tú?
Una mano semi-transparente apareció detrás suyo en el aire y le dio un zape.- Eso no se le pregunta a una dama.
-Perdona...Abuela..-Ese comentario le gano otro zape, pero no pudo evitar reírse entre dientes.
Ambos se quedaron en silencio bebiendo su té, formando un silencio solo atenuado el sonido del viento y las hojas cayendo. Masami volvió a cubrir su mano con esa aura blanca y la apoyó suavemente en el pecho del rubio.
Ella entrecerró los ojos un poco, y suspiro.- Al parecer algo salió mal con tu dragonificación. Tus células aparentemente son más inestables de lo normal, y al convertirte en dragón estas se descontrolaron y comenzaron a devorar las humanas. En unas semanas, te habrías convertido en un dragón completo y perdido tu conciencia.
-E-eeh...¡NANI!
Toda fuerza abandono al rubio, que se dejó caer en su asiento con las manos temblorosas. ¿P-perder su c-conciencia? Eso significaba que...- N-no recordaría a Karin y a Tayuya, ni a Shiro-chan, tampoco a Giselle y a Hiroki-san...Inclusive podría...matarlos.
Kari se materializó a su lado con mirada lastimada y avergonzada. Ella lentamente lo abrazo y recargó su mentón en su hombro, pequeñas lagrimas salían de sus ojos y caían sobre el como gotas de rocío.- Lo siento mucho, Naru-kun. N-nunca pensé que esto pasaría...en verdad lo siento...
Con cada palabra que ella pronunciaba más tristeza era vertida en sus lagrimas. El levantó su mano y limpió suavemente sus mejillas, y embozó su mejor sonrisa.- No lo sientas, Kari. Esto es algo que ninguno de los dos sabía que pasaría, así que no te culpes ¿Me oyes? Tu comenzaste el cambio, ahora es responsabilidad mía saber que hacer con el´Ttebayo.
Ella abrió la boca impresionada, pero rápidamente la cerró y embozo una sonrisa. Con un suave brillo, se desvaneció en el aire. Naruto pudo sentir su agradecimiento silencio, mezclado con otras emociones que no alcanzaba a comprender, pero de igual manera sonrió.
-Sabes, Uzumaki-kun, creo que podría evitar que este problema ocurra. -Masami comentó eso con una sonrisa amable, que le recordaba al rubio a la de una madre.- Yo decidí aprender otros usos de la técnica característica de los Yōkai como yo, el Senjutsu (Arte Sabia), y terminé aprendiendo a manipular la carne y la sangre al utilizar el Ki. -Orgullosamente infló su pecho y se cruzó de brazos.- Si es con tiempo, estoy segura de que puedo evitar que termines siendo una bestia. ¿Qué me dices?
-...¡¿Puedes usar el Ki´Ttebayo?!
-¿Are? Claro, es algo natural en los Yōkai como yo -Respondió ella ladeando su cabeza sin entender.
-E-entonces ella podría... -Cerró sus puños con fuerza, pensando si debería o no decirlo.- ¡Enseñarme a ser un Super Saiyajin´Ttebayo!
-...En realidad eso no tiene nada que ver, socio...
...¿Qué?
-Después te lo explico, pero creo que deberías responderle..
-¡Oh, cierto! Bueno, Masami-san...-Rascó un poco nervioso su mejilla, pero rápidamente embozó una gran sonrisa.- ¡Claro que puedes ayudarme! No tengo ningún problema así que...¡Llevémonos bien´Ttebayo!
Su respuesta dejó un poco desconcertada a Masami, pero luego sonrió y le dio la mano.- Si, llevémonos bien.
-¡Espero que todo resulte bien!
-Hai, puedes estar seguro de ello Uzumaki-kun -Infló el pecho y sonrió.- Otra cosa que debemos tratar es sobre tu aprendizaje.
-¿Eh? ¿Aprendizaje? ¿Cual?
-Pienso enseñarte unas cuantas cosas mientras estemos juntos, ya que otros seres sobrenaturales podrían intentar atacarte. Lo mejor es que aprendas sobre ellos y el cómo defenderte -Alzó tres dedos con una mirada seria.- Te enseñaré tres cosas: A defenderte, sobre las criaturas sobrenaturales que habitan Japón, y sobre como utilizar tu aura. En esta barrera puedo alterar el tiempo de forma muy limitada. Puedo hacer que un día sean tres, pero no más. Así que, si aceptas, te tendrás que quedar aquí.
Se quedó pensando unos segundos, antes de estrellar su puño contra su mano. Se levantó e hizo una reverencia.- Ummmmm, dame un momento´Ttebayo. -Salió de la barrera con tranquilidad, suspiró, y llamó a sus primas sudando como loco. El único pensamiento que ocupaba su mente: ¡ESTO NO LES VA A GUSTAR!"
Y hasta aquí llegamos...
Agradezco a todos los que habéis llegado hasta aquí, incluso a aquello que solo lo hicieron para dejar criticas poco constructivas. He visto lo que escribieron, y tienen razón. Quise hacer algo nuevo, y fallé en el intento.
Es por eso que he estado reescribiendo los capítulos, es decir, el que sigue a este no tiene continuidad. Tengo una idea peligrosa, que si es bien llevada a cabo podría hacer que mande al cuerno al canon. Aún no es seguro, pero si lo desean, son libres de leer.
Adiós, al menos por ahora.
