PERDON! (TT-TT)9
Enserio lo siento... creo que en el anterior fic debí decir las razones por las cuales no pude actualizar... y fue que tuve un duro mes de exámenes... u_u ¡pero lo bueno es que le di duro a física! :3 y también porque mis dos Betas se tardaron mucho...
Hace unos minutos esta echada en mi camita... y me di cuenta que estaba vagueando... e_eU y dije: joder... que hago aquí debería estar escribiendo...
Bueno... u_u también quiero decir que es el cap. mas largo que escrito hasta ahora... me pidieron que aparezca Eren de una buena vez... y era la parte que me faltaba.
EL CAPITULO NO ESTA CORREGIDO ... así que encontraran horrores (?) de puntuación, de acentuación, redacción... disculpen U_U
Gracias por los reviews!
Ya había acabo sus clases y para su buena suerte la facultad de ciencias no haría ningún experimento gracias a Hanji que sin tener a su ayudante estrella, Rivaille, hiso explotar sala de pruebas, dejando a los estudiantes sin experimentos por un tiempo y a Hnaji con quemaduras de primer grado.
Le dijo a su madre que se quedaría en la biblioteca hacer unos trabajos y que ya había llamado para reservar una cita en el hospital, y también en el caso que necesitase algo que lo llama a él o a Hanji.
Ahora estaba esperando en la oficina de la señora Rosa, la cual no se dignaba en aparecer siendo ella quien le estuviera ahí de inmediato.
-Disculpa la tardanza. –dijo entrando a la oficina y se sentó en el escritorio que estaba frente a él.
-Muy bien ¿Dónde firmo? –hablo seco, quería terminar rápido y volver donde su madre.
-Tranquilo hijo... –saco un folder crema de uno de los cajones del escritorio- antes que nada… debo decirte algunos detalles de este trabajo…
-¿Qué detalles?
-Bueno como sabrás esta empresa se llama Shitsuji&Maid… y se encarga de contratar a mayordomos y sirvientas principalmente, pero también a cocineros, jardineros, choferes… para las familias adineradas y…
-¿Puede ir directo al grano? –la poca paciencia que tenia se estaba acabando.
-Está bien, tu madre era una maid de la familia Jaeger y como ya no va a trabajar ese espacio a quedado vacío… y necesita ser llenado.
-¿Qué me quiere decir?
-que vas a trabajar como maid.
La oficina quedo en completo silencio, ambos se miraban Rivaille buscaba alguna señal en el rostro de esa mujer que le dijera que solo le estaba haciendo una jodida broma.
-¡¿Pero qué carajos está diciendo?! –Por fin exploto, se levantó de la silla y con las manos golpeo la mesa- ¡deje de decir estupideces, vine hablar sobre el maldito trabajo!
-No es una estupidez, es la verdad yo nunca te dije que trabajarías como mayordomo.
-¡¿Y porque no puedo ser mayordomo?! ¡¿Acaso tengo cara de un maldito travesti?!
-Porque ese puesto ya está ocupado y no puede haber dos mayordomos ¡no se ve bien! Además no te hagas todo un drama hay mujeres que trabajan como mayordomos.
-Váyase al demonio… no pienso ponerme un puto vestido. –se dio la vuelta para irse de ese lugar.
-Entonces… ¿no te importa tu madre? ¿La dejaras sin un seguro? ¿Podrás cargar con todo?
Soltó la perilla de la puerta, volteo a ver a esa mujer y noto que su expresión mostraba frialdad, ella abrió el folder y saco lo que pareció un contrato, y le ofreció un lapicero.
"Maldición… esta vieja… sabe que estoy desesperado… ¡a la mierda todo!" pensó acercándose al escritorio, tomo el lapicero y firmo.
-Gracias por aceptar trabajar con nosotros. –sonrió victoriosamente.
-Como sea… ya me voy.
-¡Hey espera! Aun debemos escoger los uniformes.
-¿Qué cosa?
-Ven conmigo.
Ambos salieron de la oficina y comenzaron a caminar por los pasillo hasta llegas a una puerta donde estaba un cartel que decía "Vestidores" y entraron, adentro habían unos vestidores, espejos de cuerpo completo y un chico de alto y cabello rubio corto que miraba los espejos.
-Nanaba es el Rivaille será tu compañero vayan concomiéndose ahora vuelvo. –antes de salir de la habitación.
-Debe ser difícil que siendo un mujer debas vestirte como un hombre. –hablo Rivaille "entendiendo" como se sentía su compañera de penitencia.
-Pero debe ser más difícil ser un hombre y ponerse un vestido. –contesto- y por cierto soy hombre. –trataba de que no se le escapara una risilla.
-Ah… creí que eras mujer…
-La mayoría se confunde… asique ¿serás la maid?
-Sí, lamentablemente.
-No están malo, llevo trabajando un tiempo en esto… e incluso me parece divertido.
-A ti no te pondrán un vestido. –lo miro con el ceño fruncido- ¡tanto se demora!. –observo la hora en su celular.
-De seguro que ya vienen.
Como si la hubiera invocado la señora Rosa apareció junto a dos jóvenes, la más alta tenía pecas y su cabello marrón estaba sujeto en una cola y la otra más baja tenía unos ojos azules y su cabello rubio estaba suelto.
-¡Muy bien! Ella es Christa es nuestra modista. –señalo a la rubia- y ella es Ymir ayuda a Christa con los vestuarios y trabaja como mayordomo.
-Hola chicos. –salido alegrete Christa e Ymir solo saludo con la mano.
-Se los encargo, me llaman cuando estén listos. –dijo yéndose.
-¡Comencemos! Primero ¿Quién es la madi? –pregunto Christa algo nerviosa.
-Eso es obvio ¡el pequeño! –Ymir comenzó a reírse ganándose una mirada de odio de parte de Rivaille.
-¿A quién llamas pequeño? Hija de…
-Relájate Rivaille te está probando, hiso lo mismo conmigo cuando era nuevo. –Nanaba puso una mano sobre el hombre de Rivaille para que intentar calmarlo.
-Así es… sabes esas personas pueden llamarte como les dé la gana, y tú no puedes reaccionar así lo primero que harían seria despedirte y luego mandar una carta de queja a la empresa y eso nos perjudicaría a todos. Luego de todo esto te enseñaremos modales y como controlarte.
Rivaille se había relajado pero seguía mirando a Ymir, Christa lo noto y prefirió intervenir.
-Ymir ve acomodando los trajes por favor, Rivaille primero trabajaremos contigo.
-¿Por qué?
-Bueno elegir el traje para el mayordomo es más sencillo primero tenemos en de la maid.
-Ah… está bien.
-Escogeremos los modelos y luego se les bordara el nombre de la familia el pecho.
-¡Los trajes ya están! –mostro tres cajas donde estaba la ropa- como no sabemos tu talla nos guiaremos d tu estatura… -Rivaille voy a mirarla molesto.
-Nanaba puedes ir viendo los trajes de mayordomo, mientras nos encargamos de Rivaille.
-Claro no te preocupes.
-¡Okey! ¡Aquí está el primer modelo! –Tomo la caja de forro verde- este es uno de los modelos de moda de esta temporada.
-¡Alto! –grito Ymir.
-¿Qué pasa?...-pregunto asustada Christa.
-No puede probarse los trajes falta lo más importante… ¡la depilación! –todos la miraron y luego pasaron a ver a Rivaille, en un rápido movimiento intento escapar de ahí pero fue detenido por Ymir y sujetado por Nanaba.
-¡Jodanse todos! ¡Suélteme pedazos de mierda!
-Lo siento Rivaille… pero es necesario.
Christa saco la cera que tenía escondida, Ymir le quito los pantalones quedando solo en boxers, después se oyeron unos gritos y maldiciones por todo el edifico.
-Los odio a todos…
-Lo lamento… bueno continuemos…entra al vestidor, yo te pasare el traje. –antes de que terminara él ya había entrado y le paso el vestido, después de unos minutos salió.
-¡Deben de estar de joda! ¡Parezco una estúpida colegiala!
Era un vestido de color verde de mangas cortas que llegaba hasta por encima de las rodillas encima un delantal blanco con holanes en los hombros y en la parte del cuello un listón de color azul, tenia puesto unas medias blancas que llegaban hasta las rodillas, unos zapatos verde oscuro y por ultimo una cofia blanca en la cabeza.
-Pero te vez bien...
-¡No voy a usar esto!
-Apoyo al pequeño. –dijo Ymir- si usa eso se darán cuenta que es un viejo en traje de adolescente.
-Buen punto… ¡otro! ¡Rivaille cámbiate! –lo empujo dentro del vestidor- ¡aquí va el otro! es un modelo con más detalles y un poquito de rosa… -le paso el vestido.
-¡Sabes un "poquito" de diminutivo! ¡y esto no es un "poquito"! –abrió la puesta del vestidor de una sola patada.
Llevaba un vestido de sirvienta rosa con holanes. Se podía ver una capa inferior de falda blanca bajo el vestido, y un delantal igual de blanco que iba amarrado en un moño en la espalda. El delantal era bastante fantasioso, con encajes en los tirantes.
-Perece una mágica girl… ¡qué lindo! –Christa era feliz siempre que veía el color rosa.
-Sabes niña… asusta el concepto que tienes de lindo… ¡y no pienso ponerme esos zapatos, tiene unos tacos enormes! ¡Va a doler!
-¡Pero hacen juego con el vestido! Y las mujeres los usamos casi siempre y no duelen tanto, somos rudas.
-O masoquistas…
-Okey paren los dos, es perturbador verlo así. –Ymir no dejaba de mirarlo- ¿Quiénes votan por otro modelo? –rodos levantaron la mano menos Christa.
-¡Oh vamos! ¡Se ve lindo!
-Lo siento pero el pueblo ha elegido.
-Está bien… -dijo resignada- bueno el último modelo es de los clásicos, es sencillo y elegante, aquí tienes. –se lo dio a Rivaille antes de que entrara al vestidor.
-Al fin el último.
-Apresúrate en cambiarte que tengo hambre. –le dijo Ymir.
-¡Deja de joder que ya estoy!
Rivaille llevaba un vestido de color negro y de mangas largar, el vestido tenía unos encajes blancos en el borde de la falda, en su cabeza una pequeña y blanca cofia, su delantal era blanco y estaba atado con un moño atrás, y por último los zapatos eran negros sin tacón.
-¡Te ves genial! –grito Christa emocionada- ¿verdad? –le dio un codazo suave a Nanaba y el asistió en respuesta.
-Pero ¿Por qué no te has puesto los pantis?
-Ni loco me pongo esa cosa. –dijo Rivaille cruzándose de brazos.
-Tranquila Ymir, él puede usar la medias largas y como el vestido también es largo nadie lo notara, además podría usar short debajo del vestido para sentirse cómodo.
-Entonces este modelo es el elegido… le queda bien y tiene sus ventajas…
-¿Qué ventajas? –pregunto Rivaille.
-Al no ser muy ajustado nadie notara que no tiene ni una sola curva y que eres tan plano como una pared.
-No hables por ti. –eso hiso enfadar a Ymir- ¿ya me pudo cambiar?
-Claro, mientras nos ocupamos de Nanaba.
Entro al vestidor y se quitó todo el traje para ponerse su ropa, mientras lo hacía pensó en su madre que le diría se lo viera vestido como una maid, peor aún que le diría o mejor dicho como lo joderia su trastornada amiga Hanji, un escalofrió recorrió su cuerpo definitivamente no se lo diría a nadie.
-Veo que ya han acabado. –escucho la voz de la señor Rosa y salió de inmediato del vestidor.
-Así es. – dijo Christa mostrándole los trajes escogidos.
-Les informo que estos trajes son sumamente costoso así que nosotros los tendremos.
-¿Y cómo se supone que vamos a cambiarnos? –pregunto Rivaille.
-Un auto pasara por ustedes a las una en punto, ustedes deben decirnos donde los recogeremos.
"A las una… demonios tendré que reacomodar mi horario… la ventaja es que ya no veré a Irvin" pensó Rivaille viendo el lado positivo del cambio.
-A mi pueden recogerme a la universidad que está en la Rose 123. –dijo Nanaba.
-Y a mí en la universidad que está en el centro de María al lado del parque Las murallas. –agrego Rivaille.
-¡Bien comienzan el lunes! Nos vemos. –hablo y se fue seguida de Ymir y Christa, sin antes que la última se despidiera cariñosamente de ellos, pero después de unos minutos regreso corriendo.
-¡Rivaille! Me había olvidado decirte, trata de no hablar mucho para que no noten tu todo de voz, ¡ahora si adiós! –se fue corriendo para alcanzar a Ymir.
-Nos vemos Rivaille. –se despidió Nanaba y también se fue.
El quedo solo, cogió se cartera y al salir se dio cuenta que estaba anocheciendo, su madre debía estar preocupada por el así que se dio prisa para regresar a casa.
Rápidamente llego el lunes, Rivaille pudo acomodar su horario y como había adelantado algunos cursos durante las vacaciones tenia horas libres, durante esas horas seguiría ayudando a Hanji, la ventaja de todo era que no vería Irvin ya que se cambio de clase. También le conto a su madre que había conseguido un empleo, no le dijo en qué consistía, y que llegaría mas tarde a casa, ella solo le dijo que no se sobrecargara de demasiadas cosas.
-Levi ¿ya te vas? –le pregunto Hanji- aun es temprano…
-Ya termine mi parte y debo ir a otro lugar.
-Oh está bien ¡Nos vemos, cuídate! ¡Saludos a tu mamá! –grito mientras veía a Rivaille salir del aula.
Salió casi corriendo hasta llegar a la entrada de la universidad, vio por todos lados pero no aparecía ningún auto.
"Ya son la una en punto ¿Dónde demonios están?" pensó comenzando a molestarse.
-Disculpe… ¿Usted es Rivaille?
Giro en sí y vio a la persona que le hablaba, era un chico muy alto, de cabello negro.
-Sí, soy yo.
-Soy Bertholdt y nos envía la señora Rosa, venga conmigo por favor.
Lo llevo hasta un auto negro, donde entro y vio a Nanaba cambiándose de ropa, Bertholdt cerró la puerta y subió en el asiento del copiloto.
-Vayan cambiándose, llegaremos en treinta minutos, el chofer es Reiner. –señalo al chico rubio que estaba al volante.
-Es un gusto –sonrió- vamos a ir algo rápido para llegar a tiempo.
El auto empezó moverse, Rivaille pudo reconocer la caja del traje de maid y lo puso a su lado, comenzó a quitarse la ropa hasta quedarse solo con un bivirí y short negros. De la caja saco las largas medias negras y se los puso, luego el vestido y encima el mandil blanco, los zapatos negros y por último se puso la cofia blanca en la cabeza. Guardo su ropa en su cartera, y se dedico a ver por la ventana las casas eran inmensas y con grandes jardines delanteros.
-Ya llegamos –hablo Bertholdt bajando del auto, y abrió la puerta.
-Suerte chicos –se despidió Reiner- ¡No se pongan nerviosos, son buena gente!
"¿Yo nervioso? Eso jamás pasara"
Ambos bajaron del auto y vieron a la señora Rosa esperándolos en la entrada de la casa, fueron hacia ella, los miraba fijamente a los dos.
-Nanaba, ajusta esa corbata –señalo- Y Rivaille trata de sonreír.
"Váyase al demonio…" pensó, aunque tratase de sonreír su rostro seguía igual.
-Bien, mirada al frente y sonrían –miro a Rivaille, pero él la ignoro- vamos.
Toco suavemente la puerta esperaron unos minutos y se abrió, vieron a una mujer de vestimenta elegante, cabello castaño largo y unos ojos de color dorado.
-Señora Rosa –sonrió al verla- ha pasado tiempo.
-Así es señora he venido trayendo a su nueva servidumbre.
-Pasen por favor. –les dio el paso y entraron.
La casa por dentro era como un palacio, inmensa y bien iluminada.
-Después de que Sarah se retirara, se fue el señor Oscar y me quede sola por esa razón abrí la puerta yo misma.
-El retiro de ambos me tomo por sorpresa, pero aquí están estos jóvenes…
-Antes de las presentaciones quiero llamar a mis hijos.
-Por supuesto, deben conocer a los miembros de su familia.
-Eren, Mikasa bajen ahora mismo –los llamo y de inmediato aparecieron un chico alto de cabello castaño y de grandes ojos verdes, y una chica de la misma altura de cabello y ojos negros, bajaron por las escaleras hasta llegar donde estaban a ellos.
"Tiene a dos mocosos…"
-Es un placer conocerlos soy Carla Jaeger –se presento y les sonrió- ellos son mis hijos Eren y Mikasa.
-Es un gusto –respondieron ambos.
-El es Nanaba –dio un paso al frente- y ella es…
-Levi.
-Si ella es Levi, es hija de la señora Sarah.
-¿De Sarah? –pregunto sorprendida, sus hijos lo miraron fijamente- ella nunca dijo que tenia una hija…
-Es que ella estaba en el extranejero.
-¿En que país?
-Estados Unidos.
-Francia –dijo Rivaille.
"Mierda…" se mordió el labio inferior.
Nanaba y la señora Rosa se sobresaltaron, los demás miraban confundidos.
-Estuve viviendo un tiempo en Estaos Unidos pero luego fui a Francia y me que ahí –trato de sonar lo más convincente posible.
-Oh ya veo… Señora Rosa yo me hare cargo desde ahora ya puede retirarse.
-Si hasta luego. –se despidió y se salió de la casa.
-Bueno les enseñare la casa –ambos asintieron- Eren, Mikasa continúen con sus deberes.
-Está bien –respondió Eren, y se fue seguido por Mikasa.
-Síganme por favor…primero les mostrare la cocina.
La fueron detrás de ella, y llegaron a la cocina, era inmensa adentro estaban un chico y una chica que estaban cocinando, ella los llamo y ellos se acercaron a donde estaban.
-Ellos son Connie y Sasha, los encargados de la cocina.
-Hola –respondieron a la vez
-Ellos son Nanaba y Levi, no se sorprenda a pesar de ser jóvenes son los mejores además de preparar unos postres deliciosos… continuemos.
Los guio por todo el primer piso donde aparte de la cocina estaba la sala, la biblioteca del señor Grisha, el esposo de Carla, el comedor y la lavandería; en el segundo piso las habitaciones, la biblioteca para sus hijos y ella, y la sala de entretenimiento, afuera de la casa había un gran patio trasera además de una gran piscina.
-Bueno eso es todo… yo tengo que salir dentro de unos minutos… asi que les encargo a mis hijos aun son unos niños.
-No se preocupe nos encargaremos –dijo Nanaba- ¿Verdad, Levi? –el solo asintió en respuesta.
-Gracias, si se necesitan de sus servicios los llamaran, con permiso. –se fue a su habitación.
Cuando se quedaron solos, se dirigieron a la cocina, donde Sasha no para de hablar con Nanaba, Rivaille solo los ignoraba, mientras Connie cocinaba.
-¡Ah! ¡Mira la hora que es! –grito Connie al ver el reloj en la pared- ¡Sasha ya es hora!
-¡Cierto! ¡Los preparare enseguida!
-¿Es hora de que? –pregunto Nanaba viendo como se movían de un lado para otro.
-¡Es hora de la merienda del joven Eren y la señorita Mikasa!
-¿Merienda? ¿Cuántos años tienen? ¿Cinco? –Rivaille hablo al escuchar lo que dijo Connie.
-Rivaille no digas eso…
-Vayan preparando el té hoy es de canela.
-Está bien.
La merienda consistía en una tajada de pie de manzana y una taza de té de canela para cada uno. Rivaille tenía que llevarlo porque Nanaba iba ir al supermercado para comprar los ingredientes de la cena, Sasha se lo había pedido a Rivaille pero este se negó ya que no quería salir a la calle vestido de esa manera.
-Ten mucho cuidado al llevarlo. –le pidió Connie- ¡Toca antes de entrar!
-Ya lo sé, cánsate de repetirlo.
Cogió la bandeja y fue hasta la biblioteca del segundo, toco la puerta y se escucho un "pase", y entro, ambos hermanos estaban sentados en sillones individuales y tenían un libro en la mano.
-Escache que el abuelo de Armin estaba hospitalizado.. –hablo Mikasa ignorando la presencia de Rivaille.
-Deberíamos ir a visitarlo.
Cuando escucho la palabra "hospitalizado" recordó que la cita para su madre en el hospital era hoy, estuvo pensando en eso y no vio los libros que estaban regados en el piso, tropezó con ellos y cayó en el piso, el té y pie terminaron encima de Eren.
-¡Eren! –grito al ver a su hermano con la merienda encima.
-No te preocupes estoy bien.
"¡Mierda, mil veces mierda!" pensó aun estando en el piso "¿Cómo pude caerme de una manea tan estúpida?"
-Oye ¿Estás bien? –le pregunto Eren extendiéndole la mano para que se levantara.
-Disculpa lo limpiare enseguida. –se levanto y comenzó a recoger los trozos de las tazas y platos.
-Que grosera eres, Eren te ofrece ayudarte y tu lo rechazas…
-Está bien Mikasa. –no dejaba de ver a Rivaille.
-Llamare a los sirvientes para que limpien esto más rápido. –salió de la biblioteca.
-Cuando entraste y escuchaste a Mikasa, te mostraste sorprendida ¿Por qué?
-Recordé… recordé que hoy era la cita en hospital.
-La señora Sarah… entonces ve. –le dijo sonriendo.
-¿Qué? –se levanto sosteniendo la bandeja que contenía los pedazos rotos de porcelana- pero aun no ha terminado mi turno.
-Deja eso en la cocina y ve con tu mamá…
-Pero…
-Nada de peros, vamos ve.
Rivaille se quedo mirándolo por unos segundos, ese chico que no conocía le estaba ayudando y era el primer día de trabajo, hiso un reverencia y salió de ahí, dejo la bandeja en la cocina y fue a cambiarse de ropa para luego ir donde su madre.
Me pidieron que pusiera los links de los vestidos de maid... Si no sale el "http" al inicio, agréguenlo, también eliminar los espacios.
1.- : / / randomc image/ Kaichou% 20wa %20Maid-sama! / Kaichou %20wa %20Maid-sama!% 20-% 2012% 20-% 20Large% 2031 . jpg
2.- : / / myanimelist forum / ?topicid = 8
3.- Es la imagen del fic. (aunque creo que no salió tan bien...)
- Se necesita BETA
Solo pido que sea puntual... si desean ayudarme mándenme un PM, por favor. Gracias.
Gracias por leer! n_ñ
