Hola...
Si, lo sé. x_x Dije que actualizaría "dentro de unos días" pero tenia muchas tarea y no se ocurría nada (ToT)9 Lamento mucho la demora! u_u
Bueno... aquí esta el cap n_ñ. Gracias a linda Beta :3 ella hace su Soramagia eue
Gracias por los reviews
Después de haber hecho la promesa, Eren, emocionado, hizo una lista de las cosas que siempre quiso hacer. Organizó de la mejor manera su tiempo, así sus padres ni hermana sospecharían de lo que estaba haciendo. Pero Rivaille estaba preocupado. Si hacía esas cosas le tomaría horas extras en su trabajo y ya no tendría tiempo para cuidar de su madre, pero Eren le aseguró que eso no pasaría y que no se preocupara.
...
Había llegado el tan esperado día. Por fin harían la primer cosa de la lista. Rivaille al menos había logrado convencer al chico de comenzar con lo más sencillo.
Eren llegó antes de la escuela y se dedicó a hacer la tarea, dejándola casi terminada y yendo a esperar al otro en la entrada.
—¡Bienvenida! —gritó Eren cuando vio a su amigaentrar a la casa.
—No grites, te van a oír —hizo un ademán para que bajara la voz— y nos descubrirán.
—Eso ya no es un problema.
—¿A qué te refieres?
—Mis padres salieron, Mikasa está siendo entretenida por Sasha y Conny debe estar durmiendo en algún lugar. —Terminó de explicar mostrando una gran sonrisa.
Todo lo tenía tan fríamente calculado que Rivaille se sorprendió por su habilidad para organizarse, pero sobre por todo, por el hecho de que haya logrado alejar a su hermana, quien nunca se despegaba de él.
—¡Levi, comencemos!
—Espera, tengo que dejar mis cosas. Ve adelantándote.
—Okey, te espero en mi habitación —subió rápidamente las escaleras—. ¡No te tardes!
Rivaille fue al armario de limpieza y dejó sus cosas allí. Había decidido guardarlas en tal lugar para que nadie las encontrara, ya que se armaría un gran problema si alguien husmeaba lo suyo y encontraba su ropa.
Después de guardar todo se dirigió al cuarto de Eren, pero caminando hacia allí vio que la luz del foco se apagaba y prendía varias veces hasta que ya no volvió a aprenderse. Cuando estuvo cerca, Eren salió de su habitación, le tomó de la mano y lo jaló hacia la dirección opuesta.
—¿No íbamos a estar en tu habitación? —preguntó confundido.
—Sí, pero primero necesito que me ayudes a conseguir una escalera.
Fueron hasta el patio trasero, donde Eren le enseñó que había un cuarto de herramientas a unos cuantos metros. El objetivo era ir hacia allí y sacar la escalera, pero había un problema. Auruo, el jardinero.
El hombre no debía ver a Eren, ya que un niño como él no tiene porque usar herramientas, y menos una escalera. Los delataría. El de ojos verdes comenzó a crear un plan al muy estilo militar para poder obtener la escalera, pero Rivaille optó por lo más practico; ir hasta Auruo y hablarle.
—¡Espera, Levi! —Eren intentó detenerlo— ¡Levi!
—Necesito la escalera. —Fue directo al grano.
—¿Para qué la quieres? —le preguntó— Alguien tan pequeña como tú no podría ni cargarla.
Rivaille sintió unas tremendas ganas de molerlo a golpes, pero se controló, no debía cometer un homicidio en el trabajo. Auruo vio que Eren se encontraba detrás de la pequeña.
—La necesitamos sólo por un momento... por favor —pidió Eren algo nervioso—. No haremos nada malo.
—No me convences.
—Sólo danos la escalera y ya. Si rompemos algo podrás avisarle a su padres —señaló a Eren—, y tendrá que venir Petra.
Cuando mencionó aquel nombre la mirada de Auruo se iluminó. Petra era la diseñadora de interiores. Si ellos hacían un desastre, ella vendría a re-decorar y eso le daba una oportunidad al jardinero de hablar con ella.
Rivaille sabía que a él le gustaba Petra, así que con tal de verla no le importara si ellos tiraban la casa abajo.
—Está bien, hagan lo que quieran —abrió la puerta del cuarto de herramientas—. Pero recuerden que si pasa algo, toda la culpa será de ustedes.
—¡Levi, eres genial! —Eren entró al cuarto para sacar la escalera diciéndole eso.
—No, sólo sabía cuál era su punto débil.
—Bueno, la señorita Petra es muy bonita —dijo saliendo con la escalera en brazos—. Cualquiera se enamoraría de ella.
—¿También te gusta? —preguntó Rivaille. De alguna manera las palabras dichas por el otro le molestaron, y no sabía por qué.
—¡No! Digo, eh, bueno... ella es linda, pero no es mi tipo, además todos me ven como un niño.
"Le diría que no lo veo como a un niño, pero sería mentirle. El aún es un mocoso" pensó.
—Pronto serás mayor y te dejaran de ver como a un niño —lo animó. El chico se alegró al oír eso; iba a decirle algo al respecto pero Rivaille lo interrumpió—. Te ayudo a llevar la escalera.
—No, esto no es trabajo para chicas.
—No me trates como un cristal frágil —le jaló su cachete—. Aunque no quieras te ayudaré.
Eren iba a protestar pero Rivaille ya había tomado la parte inferior de la escalera, no podía darle la contra así que tomó la parte superior y llevaron la escalera dentro de la casa. Cuando por fin lograron llegar a la habitación de Eren, el pelinegro trato de encender la luz pero no funcionaba, así que el más joven tomó su celular para poder iluminar el lugar y no chocar con nada.
—Bien, aquí está. ¿Ahora qué? —preguntó Rivaille.
—Como dijiste que comenzáramos por lo más sencillo, hoy cambiaremos el foco ya que se presentó la oportunidad de cambiarlo.
—Quemar el foco a propósito no es "se presentó la oportunidad" —le regañó—. ¿Por qué quieres hacerlo?
—Siempre quise arreglar mis cosas yo mismo. Aunque hubiese preferido subirme a una mesa y que alguien la girara mientras tomo el foco para poder colocarlo.
—Para eso están las escaleras. Como sea, tienes un foco nuevo, ¿verdad?
—Sí, aunque no es nuevo, lo tome del proyecto de Jean. Creo que era algo sobre eclosionar un huevo, pero realmente no me interesa.
Acomodaron la escalera para que Eren pudiera subir con el foco en la mano, mientras Rivaille se quedaba abajo vigilando al estabilidad de la escalera.
—¿Sabes lo que estás haciendo? —le preguntó preocupado. Alguien que no sabía ni hervir agua estaba a punto de cambiar un foco.— ¿Estás seguro de que, en tu caso al menos, no debes llevar algún equipo o traje de protección?
—Levi, te preocupas demasiado. He visto como lo hacen.
—¿Ah, sí? ¿Dónde?
—En la televisión —cuando dijo eso Rivaille se golpeó la frente con la palma de la mano—. ¡Confía en mí! ¡Sé que lo voy a hacer bien!
Eren llegó hasta arriba y con cuidado logró sacar el foco, alcanzándoselo a Rivaille, el cual lo puso en la mesita de luz. Ahora sólo debía colocar la nueva pieza y girarla, pero cuando dio la última vuelta saltó una chispa y por reflejo se fue hacia atrás, lo que hizo que perdiera el equilibrio y cayera sobre Rivaille. Este soltó una exclamación antes de sentir un peso extra sobre sí y caer, haciendo contacto contra el piso.
Ignorando el golpe, se concentró en el chico sobre el.
—¡Eren! —comenzó a moverlo para que reaccionara, pues no podía levantarse; Eren era muy pesado— ¡Eren, despierta!
—¿Eh...?
—Oh, Eren, qué bueno que reaccionaste —lo abrazó, hasta que se dio cuenta de lo que estaba haciendo y lo soltó, sintiéndose extraño—. Eh, ¿puedes quitarte de encima?
El castaño notó en qué posición de encontraban y de un solo movimiento se puso de pie, ayudando al otro en lo mismo.
—Así no pasaba en televisión.
—¡Pues claro que no! Por eso te dije que usaras protección, tonto.
—Lo siento.
—No, no, discúlpame a mí, no debí gritarte. Yo olvidé bajar el encendedor, pero es que me asusté, creí que te habías electrocutado o algo...
Rivaille bajó la cabeza para que Eren no pudiera ver su rostro angustiado. El chico tan sólo removió sus cabellos haciendo que el otro lo mirara.
"Se ve tan linda..." resonó en su mente cuando Levi lo miró. Iba a decir algo pero escuchó que tocaban la puerta.
—Eren, soy Mikasa. ¿Está todo bien?
—Sí, todo está muy bien —habló con seguridad, pero Mikasa no es tan fácil de despistar.
—¿Puedo pasar?
—¡No! Me estoy cambiando. Espérame en la biblioteca. Tomaremos café juntos.
—Está bien. —Dicho esto se fue tranquila.
—Ah, qué bueno, logré que se fuera —suspiró aliviado, pero en cuanto vio que Levi seguía con el mismo semblante preocupado, no resistió el impulso de tomar su mentón y levantar su rostro para poder observarla mejor, directo a los ojos—. Tranquila, mírame. ¡Estoy entero! Además hoy fue un buen día, logramos hacer la primera cosa de la lista y me gustó mucho estar contigo.
Cuando el chico le dijo aquello mirándolo directo a los ojos, sintió una extraña sensación en el pecho. "Me gustó mucho estar contigo" era lo que se repetía en su mente. Intentando alejar esos pensamientos y cambiar el tema, dijo:
—Bueno... ahora hay que devolver la escalera.
—Que Auruo lo haga.
—Sabes cómo es él; no lo hará.
—Sí lo hará. A cambio le daré el número de la señorita Petra —Rivaille lo miró sorprendido—. Ya aprendí de ti.
Ambos fueron en busca de Auruo, quien escuchó la oferta y aceptó de inmediato. Luego de eso el pelinegro acompaño al chico hasta la biblioteca.
—Ah~ ya quiero hacer el número dos de la lista —sonrió emocionado—. Pero ni modo, tendré que esperar hasta mañana.
—¿Mañana mismo?
—Pues claro, ¡hay muchas cosas que hacer! —A Rivaille casi le faltó el aire—. Nos vemos, Levi.
"¿Muchas cosas por hacer? Oh Dios mío, si la primera termino así... ¿Cómo serán las demás?" sentía que se había metido en un gran embrollo, pero una promesa es una promesa, no le fallaría a Eren, aunque este terminara con todo el cuerpo enyesado, seguiría hasta el final. O al menos eso esperaba.
Gracias por leer :D
