Hola... lo sé tarde una eternidad... e_eU lo siento...
Bueno gracias a Sora! por corregir el capitulo ñ_ñ y a todas las personas que esperaron pacientemente este fic :3
Gracias por los reviews!
Otro día más en la universidad, atento a sus clases. Irvin lo hostigaba durante el almuerzo e iba de vez en cuando al departamento de Hanji a asegurarse de que no creara un arma de destrucción masiva.
Sus clases ya habían terminado y se disponía a ir a su trabajo, pero Hanji fue hasta su salón para caminar juntos hasta la salida, debía ser cuidadoso de que ella no descubriera donde trabajaba.
—Me alegro de encontrarte —dijo la joven, feliz— siempre que voy a tu salón ya no estás y comenzaba a extrañar caminar juntos.
—A veces tengo que irme rápido.
—¿A dónde? —preguntó curiosa.
—A un lugar que no te incumbe.
Rivaille se dio cuenta que faltaba poco para llegar a la entrada de la universidad, debía deshacerse de Hanji o ella vería el auto, le haría un interrogatorio y no pararía hasta saber la verdad.
—Ah, casi lo olvido. Debo comprar unos materiales de construcción. —dijo Hanji.
—¿Para…?
—Hacer una mini catapulta.
—¿Por…?
—¡Por diversión, mi querido amigo! —afirmó sonriendo— Así que aquí nos separamos. Nos vemos mañana Levi.
Ella se fue dando brincos mientras caminaba; siempre hacia eso cuando estaba feliz, para Rivaille había sido un golpe de suerte. Ahora podía ir a su trabajo tranquilo. Como siempre el auto le esperaba a las afueras, subió y comenzó a cambiarse, ya no era tan tedioso, se estaba acostumbrando a su particular trabajo, lo cual era raro porque antes de seguro hubiera preferido ser el conejillo de indias de Hanji que tener ese empleo.
—Reiner, debemos pasar por el supermercado. —dijo Nanaba acercándose al asiento del conductor— Sasha me llamó en la mañana y me pidió que recogiera las compras.
—Claro, no hay problema.
El auto se desvió de la ruta habitual, llegaron al supermercado y Reiner estacionó el auto.
—Nanaba te ayudaré con las compras —dijo Reiner— de seguro son varias bolsas.
—Gracias. Entonces Rivaille cuando regresamos puedes abrir la puerta.
—¿Salir a la calle? Ni lo sueñes.
—Vamos es lo único que vas hacer no es la gran cosa.
—Lo es, si eres un hombre y estas usando un vestido.
—Oye chico, solo serán unos segundos, nada malo pasará en ese tiempo —habló Reiner de manera calmada—; así que no te preocupes.
Al final Rivaille se resignó y aceptó abrir la puerta, Reiner y Nanaba bajaron del auto y entraron al supermercado, después de unos cuentos minutos los vio salir con grandes bolsas desde la ventana de la puerta. Dudo en salir del auto pero quizás Reiner tenía razón nada malo pasaría entonces salió del auto y abrió la puerta.
"No fue tan difícil."
Reiner y Nanaba acomodaban las bolsas dentro del auto y Rivaille seguía sosteniendo la puerta.
—¿Levi?
Cuando escucho esa voz sintió como si le hubieran tirado un balde agua fría, no quería girar y ver a la dueña de la voz, solo se quedó ahí parado.
—¿Levi eres tú?
Como no obtuvo respuesta dio unos pasos más para poder estar frente a esa persona que usaba un vestido de maid.
—¡Oh pero si eres tu Levi!
Rivaille no hacia movimiento alguno quizás así ella se alejaría y olvidaría lo que vio.
—¡Eres un travesti!
—¿Qué? ¡No, no digas estupideces! —las palabras de Hanji lo sacaron de su trance.
—¡Pero si estas con un vestido…! ¡Ah y mallas!
—¡Son medias largas! —dijo en su defensa— ¡Y deja de gritar!
—Okey…
—Te voy a explicar.
—¿Por qué eres un travesti?
—¡No! La razón por la que estoy vestido así…
—Eso no es de mi incumbencia.
—¿Qué?
—Levi, eres conocido por todos como "El hombre de hielo", si estas vestido así debe ser por una muy buena razón y como tu mejor amiga esperare que me digas tus razones pero porque tu deseas hacerlo no porque te cache con las manos en la masa.
Realmente el no esperara esa reacción de Hanji, el creyó que ella comenzaría a burlarse de el y que le tomaría fotos para la posteridad, pero en cambio se comportó de una manera calmada e incluso madura.
—Hanji, yo…
—Rivaille no es arruinar el momento pero se nos hace tarde. —dijo Nanaba.
—Levi, tranquilo, todo a su tiempo. Ahora ve que te necesitan en otro lugar.
El vio la gran sonrisa de su amiga y entendió que todo estaba bien y subió al auto, este se puso en marcha. Hanji vio alejarse el auto y ella siguió con su camino mientras pensaba que modelo de catapulta construiría. Rivaille pensó que quizás Hanji no era la persona más tranquila o cuerda del mundo, pero era una gran amiga y con eso le bastaba.
Cuando llegaron a la casa de los Jaeger, Nanaba y Rivaille bajaron las bolsas y las llevaron a la cocina, comenzaron a acomodar los productos en la despensa, cuando terminaron alguien abrió de un golpe la puerta de la cocina.
—¡Hola a todos! —grito Eren con su uniforme escolar aun puesto.
A ambos les sorprendió ver a Eren ahí frente a ellos, a Rivaille por la extraña forma de entrar y saludar a los demás; y Nanaba porque no se dio cuenta que alguien había entrado a la casa.
—Joven, ¿Cómo ha entrado? —pregunto Nanaba.
—¿Sabes? Tengo mi propia llave.
—Pero… nuestro trabajo es servirle y…
—Ya déjalo en paz. No se le van a caer las manos por haber abierto una puerta el solo.
—¡Gracias, Levi! Tu siempre sabes que decir. —dijo dedicándole una sonrisa, que puso algo nervioso a Rivaille— Ah cierto Nanaba hoy no vendrán Connie ni Sasha.
—¿Qué? ¿Por qué?
—Yo les pedí que no vinieran hoy yo haré la cena.
—Pero… usted… no sabe cocinar…
—Por eso Levi me apoyara. No te preocupes tu ve y haz tus labores. Así un pequeño favor mantén alejada a mi hermana de la cocina. Y si algo sale mal yo asumiré la responsabilidad.
Eren hablaba mientras daba pequeños empujoncitos a Nanaba para que saliera de la cocina, cuando Nanaba iba a decir algo ya estaba afuera de la cocina y Eren cerró la puerta y le puso el seguro para que no pudiera abrirla.
—Bien jugado niño.
—Levi, ahora solo estamos tú y yo. —dijo con una mirada afilada, de nuevo se sentía nervioso pero se la paso cuando Eren puso su cara de idiota y le abrazo— ¡Te extrañe mucho Levi!
—¡El otro día fuiste a mi casa! —trato de salir del abrazo pero no podía, odia ser bajito.
—Pero siento que si no te veo voy a morir.
Ambos se quedaron en silencio mirándose fijamente, Eren con una expresión avergonzaba y Rivaille con un leve sonrojo en las mejillas.
—Y ¿Qué piensas cocinar? —Rivaile rompió el silencio.
—omelette de arroz.
—No creo que tus padres estén acostumbrado a platillos como ese…
—No importa mientras sea delicioso —agrego— además es fácil de hacer, lo vi en un video en internet.
Eren se acerco a la despensa y saco los ingredientes que necesitara para poder cocinar, mientras Rivaille se encargaba de los utensilios de cocina.
—¿Alguna vez has preparado un omelette? —pregunto Eren por curiosidad.
—No, pero siempre hay una primera vez para todo.
Cuando ya tenían todo listo, según el vídeo de Eren había visto, debían cortar el pollo en pequeños pedazos y hacer el arroz. Rivaille decidió que él se encargaría de cortar la carne por la seguridad de Eren, no quería verlo con curitas en todos sus dedos, y Eren de preparar el arroz. Rivaille se picaba la carne con gran agilidad y cada minuto miraba de reojo a Eren que seguía muy concentrado en el paquete de arroz.
—Si no sabes te puedo-
—¡No! Yo sí sé, en verdad sé.
Eren encendió la hornilla, puso la olla, abrió la bolsa y hecho el contenido.
—¡No se prepara así! —apago la hornilla— ¿Por qué no usas la olla arrocera?
—No quiero tomar el camino fácil.
—Entonces te enseñare hacer arroz. Primeo debes lavarlo.
Llevo la olla al fregadero, cogió un colador y otro recipiente; con cuidado saco un puñado de arroz de la olla y la puso en el colador y abrió el grifo y callo el agua en el arroz. Eren vio que el agua que pasaba por el arroz tenía un color blanquecino, después de lavar el arroz, Rivaille lo puso en el otro recipiente.
—Y así se lava el arroz. Ahora hazlo tú, debo terminar de cortar el pollo.
—Okay, gracias Levi.
Eren comenzó a lavar el arroz cuando termino fue a enseñarle a Rivaille lo bien que había lavado el arroz, se acercó desde atrás con la olla y el brazo de Rivaille choco con la olla y este se hizo un corte con el cuchillo en el dedo índice.
—¡Levi, lo siento mucho! ¡No he querido lastimarte! —puso a un lado la olla y fue a ver la herida.
—Solo es un pequeño corte.
—Tranquilo, ahora mismo voy por el botiquín.
—No es-
No pudo terminar de hablar porque Eren había salido prácticamente disparado de la cocina, para Rivaille solo era una pequeña herida y no dolía nada, no entendía porque Eren se desesperaba tanto, escucho la puerta abrirse y vio a Eren con un botiquín en sus manos.
—Voy a limpiar la herida.
Tomo con delicadeza la mano de Rivaille y en la herida hecho aplico agua oxigenada en spray, después seco el dedo con algodón y finalmente le puso la curita.
—No era para tanto…
—Claro que sí, cualquier herida siempre debe ser tratada.
—Bueno gracias.
—No tiene por qué agradecerme yo te lastime —dijo con una mirada llena de culpa— ahora estas convaleciente así que yo haré todo y tú me guiaras.
Estaba a punto de llevarle la contraria a Eren, pero entendió que no lograría nada. Así que guió a Eren en cada paso, prepararon el arroz y frieron la carne, luego tenían que combinarlos y echarle ketchup.
—Levi ¿te gusta el ketchup?
—Sí, es rico.
—A mí también, entonces hay que echarle bastante.
Eren apretó muy fuerte el pote y el ketchup termino por caer en el piso y paredes.
—Te encanta darme trabajo…
—¡Lo siento!
—Voy a limpiar.
—¡Espera tu dedo!
—Mejor presta atención a la cocina.
Mientras Eren revolvía el arroz y pollo con el ketchup, Rivaille se encargó de limpiar las manchas de ketchup. Lo último que faltaba del plato era freír el huevo, Rivaille decidió dejarle eso a Eren porque era sencillo, no pensó que el terminaría quemando el huevo y tuvieron que hacer otro.
Ahora solo quedaba poner el combinado de ketchup encima del huevo, envolverlo y luego con mucho cuidado voltearlo en un plato, Eren lo hizo con una santa paciencia que desesperaba a Rivaille.
—¡Lo hicimos Levi! —grito de felicidad.
—¡Y no quemamos la casa! —Eren rió con el comentario de Rivaille.
—Haré otro para que podamos comer juntos, hay que asegurarse que se comestible.
—Y qué mejor forma de probarlo en el primogénito de la familia y en la servidumbre. —Eren volvió a reír, su risa era tan agradable— Entonces iré lavando los platos.
—Oh no estas lastimada, yo lo haré después.
—¿Y qué hago?
—Espera en la sala.
Rivaille salió de la cocina y fue a la sala, se sentó en el sillón, espero por Eren; tenia cuidado de cruzarse con Mikasa estaba de buen humor como para renegar por una chica que tiene pinta de acosadora. Sintió como unas manos cubrían sus ojos.
—¿Debo adivinar quién eres?
—Nop te llevare aun lugar secreto.
Se dejó llevar por Eren, sintió que salieron de la casa y también pudo reconocer el camino que había en el patio trasero, Eren quito sus manos y pudo ver que el lugar donde se encontraba habían hermosas flores, las paredes y techo eran de cristal y en el centro una mesa y dos sillas blancas, nunca había estado en un lugar así parecía sacado de un cuento.
—Eren ¿Qué es este lugar?
—Es el invernadero. Mis padres vienen aquí cuando desean pasar un momento romántico o a celebrar su aniversario, es su lugar secreto.
—Nosotros no…
—No pasa nada, si no se enteran. —puso su dedo índice sobre los labios cerrados— Ahora a decorar omelette. Yo decorare el tuyo y tú el mío.
En la mesa estaba servidos los dos omelettes y había dos potes de ketchup, Rivaille no estaba muy seguro que poner en el omelette de Eren en cambio el otro parecía muy concentrado en lo que hacía, al final decidió hacer un dibujo, aunque él nunca fue muy bueno con los dibujos.
—¿Terminaste? —le pregunto Eren.
—Solo me falta un poco. Ahora si ya está.
—¡Muy bien! A la cuenta de tres intercambiamos los platos. Uno, dos y ¡tres!
Intercambiaron los platos y Rivaille no despejo la vista de su omelette, Eren había escrito con el ketchup: ¡Te quiero mucho! w
—¿Te gustó?
—Sí, gracias. —Sintió como su corazón latía demasiado rápido.
—El tuyo es muy lindo, un perrito y un gatito juntos, así que mi representación es un perrito…
—Bueno eres leal y amigable y…
—Lo sé. Soy un lindo perrito. —sonrió— ¡Y ahora a comer!
Ambos probaron la comida, estaba delicioso, nada mal para la primera vez de Eren. Rivaille no podía sacarse de la cabeza las palabras de Eren en su omelette y no entendía porque su corazón había latido tan rápido, realmente no lo entendía.
Gracias por leer! :D
Mejor no prometo nada... ya no quiero fallarles... u_u
Ah hare un Riren para una amiga... ñ_ñU Dios Rivaille me esta saliendo tan uke xD
