Hola!

Bueno aquí un nuevo capitulo! :D espero que les guste ñ_ñ

Gracias a Sora por corregir el cap. y a Anita por ser increíblemente insistente *-*

Gracias por los reviews!


Recibió un mensaje en la mañana de que hoy no habría clases en la universidad, porque Hanji al parecer creo de "casualidad" algo que probablemente mataría a cualquier ser vivo y eso llevo a los encargados a usar el protocolo "Hanji Zoe". Es decir, no hay clases hasta que todos estén fuera de peligro. Y ahí estaba él en su casa tranquilo hasta que llegó ella. Sintió alivio pues su madre estaba con el, su querida amiga trataría de comportarse. Y entonces...

—Bueno, viendo que ya no vas a estar solito, me voy —dijo su madre tomando su cartera y yendo hacia la entrada.

—¡Espera! —le rogó Rivaille— No me dejes con ella.

—Cariño, es tu mejor amiga, no hará explotar la casa... de nuevo.

Rivaille iba a dar un discurso, el que siempre tiene preparado, exponiendo las razones porque no es buena idea dejar a Hanji con él; pero su amiga se adelantó.

—Tranquila, tu ve, que yo cuido al bebé.

—Gracias —abrió la puerta y mandó un beso—. Los quiero mucho.

Y se fue.

—Tu no entras a la cocina, no tocas objetos filosos y no ves mis fotos de la infancia.

—Nah, igual ya las vi. Luces adorable de gatito.

Hanji fue a la sala y se tiró de largo en el sillón. Amaba darle visitas sorpresa a su amigo, eso lo hacía enojar y era parte de su hobby. En cambio a Rivaille le molestaba las visitas sin avisar y sobre todo si la visita era ella, pero cuando ya estaba ahí no podía sacarla. Así que fue a la cocina y tomó dos latas de soda del refrigerador y de la despensa saco una bolsa papas fritas. Cuando entró en la sala vio a Hanji tirada en el sillón, y le lanzo una lata de soda. Ella reaccionó y la atrapó, después se sentó correctamente en el sillón. Él se sentó en el sillón también, abrió la bolsa de papas y la puso en la mesita de centro.

—Levi, eres un maravilloso anfitrión —bebió de la lata y cogió unas papitas.

—Soda y papitas es comida de dioses. ¿Sabes a dónde fue mi madre?

—Sip.

—¿Y me puedes decir?

—Nop.

—Hanji...

—Era broma —se río y contestó—. Fue a la librería del centro.

—¿Por qué hasta allá? Hay una aquí cerca.

—No tiene lo que ella quiere —Rivaille la miro de una forma seria—. Ok, voy al grano, tu linda mamá fue a comprar un libro de fantasías eróticas.

Rivaille casi escupe la gaseosa, Hanji rió nerviosa. Había prometido no decir nada, pero él es su amigo y tiene derecho saber que su progenitora lee porno.

—Creí que lo había dejado.

—Es el nuevo libro de la saga, escuché que es puro fuego.

—No estás ayudando.

—Mi madre también lee eso, mi padre dice que la pone creativa.

—Para ya, por favor.

Él era una persona conservadora, su madre lo crió así y quizás por esa razón iba a morir virgen. Las mujeres de hoy en día realmente le irritaban, menos su madre y Hanji. Bueno, ella sí lo irritaba, pero porque era Hanji. Nunca había tenido novia o siquiera salido con alguien, tampoco se le ocurrió invitar a salir a alguien. Aunque era un obvio no por respuesta. Pero incluso Hanji a tenia citas, ¡Hanji! De seguro eran unos locos.

El único —para su desgracia— que mostraba interés en él, era Irvin.

—¿Irvin es gay?

— No, te confundió con una chica, por eso te acosa.

—Hanji, no se te da el sarcasmo.

—Si me da, sólo que te molesta que lo use contigo —sonrió divertida—. Y sí, es gay, y tiene cara de "nadie en este mundo puede volverme un muerde almohadas".

—¿...qué?

—Nada. Nada. Oye, aunque sea un acosador es la primera persona que muestra interés en ti.

—Define interés.

Hanji sintió como si volviera tener once y hablara con sus amigas sobre chicos, y luego llega Rivaille con su cara de Grumpy Cat* y ahuyenta a sus queridas amigas.

—Bueno, es cuando una persona está pendiente de ti, se preocupa, suele poner cara de idiota cuando te ve.

—¿Lo hace?

—Cara de pervertido, pero se parecen. Y trata de llamar tu atención.

—¿Eso es interés?

—Sip, creo. ¿Por qué tanta curiosidad? ¿Te gusta alguien?

Iba a responder, pero miró el reloj y ya iba ser la hora de ir al trabajo. Ni siquiera había avisado que tendrían que recogerlo en su casa.

"Odio que el tiempo pase rápido cuando no hago nada."

—Hanji, te tienes que ir.

—Eh, no evadas mi pregunta —protestó Hanji.

—No la evado; ya debo ir a trabajar.

Rivaille se paró, tomó las latas de soda y la bolsa de papitas, fue a la cocina y las echó al tacho de basura. Seguido por Hanji fue hasta la entrada.

—¿Puedo acompañarte al trabajo?

—No —respondió directo—. Ahora vete, si quieres más tarde regresas.

—Pero quiero verte como Cenicienta.

—Vete.

Salió a regañadientes, de nada le serviría molestar a Rivaille, no cambiaría de opinión, pero realmente quería ver a su amigo en acción y ella siempre consigue lo que quiere. Rivaille tomó su celular y llamó a Nanaba para avisarle que le recogieran en su casa. Después se cambió para salir; lo de siempre con negros y oscuros colores. Recordó que su madre solía decirle cuando era adolescente "pareces uno de esos emos suicidas."

Salió a la calle para esperar el auto, cambiándose como siempre cuando llegó. Ya habiendo arribado la mansión, se encontraron a Eren y Mikasa allí. Al parecer iban de visita a una universidad pero ocurrió un imprevisto y se canceló.

"De seguro que es mi universidad."

—Dijeron algo sobre un accidente y nos liberaron —se estiró como un gato y se lanzó al sillón.

—No digas "liberaron" como si la escuela fuera una cárcel —respondió Rivaille a mientras sacaba el polvo con un plumero—. Y baja los pies que tu no limpias.

"Gracias Hanji. Adoro cuando tus experimentos hacen algo bueno."

—Lo siento —se sentó de manera correcta—. ¿Y cómo está la señora Sarah?

—Anímicamente está como una quinceañera, de salud está más o menos bien.

—Siempre me gustó su forma de ser.

—Sí, a mí también me gusta su optimismo totalmente irracional.

Eren rió, él también es un optimista extraño, podría ser el fin del mundo y el seguiría sonriendo. Es un chico amable y algo idiota, que se preocupa por él y siempre está al tanto de si está bien o no.

Espera, ¿eso no era el "interés" que Hanji mencionó? ¿Será posible que Eren esté interesado en él?

—Levi, ¿estás bien? te ves pálida...

—Sí, ese es mi color, tú tranquilo.

"No seas idiota, quítate esa idea de la cabeza."

El timbre comenzó a sonar de manera irritante, de seguro era alguien con mucha prisa. Rivaille dejó lo que estaba haciendo y fue a atender ya que Nanaba no lo haría, él estaba con Mikasa. Cuando llegó la puerta realmente quería asesinar a esa persona, no era necesario tocar el timbre tantas veces, a este paso se malograría. Abrió la puerta y cuando vio quien era, ahogó un grito y cerró la puerta de un portazo.

—Levi, ¿qué ocurrió? —preguntó Eren— Parece que has visto al Diablo…

Quería responder pero no podía articular palabra alguna. Eso alarmó a Eren, que apartó a Rivaille y abrió la puerta.

—¡No! —gritó al ver lo que había hecho Eren.

Ahí frente a ellos estaba Hanji, sonriendo amablemente y saludando con la mano.

—¿Si? —pregunto Eren.

—¡Hola! Soy Hanji y Levi es mí-

No pudo terminar, Rivaille le tapó la boca con la mano y salió de la casa, cerrando la puerta y dejando a Eren muy curioso.

—¿Qué haces aquí? —susurró y le quitó la mano de la boca.

—Quería verte en el trabajo —susurró también, le siguió la corriente a Rivaille.

—Casi arruinas todo —estaba a punto de arrancarse los pelos—. Ahora vete a tu casa.

—No hasta verte trabajar.

Entendió que era inútil tratar de convencerla, así que se resignó. Hanji lo acompañaría pero primero debía poner unas reglas.

Primero: en esa casa él es una ella. Hanji casi estalla de la risa.

Segundo: no hablaría sobre su persona.

Tercero: no haría estragos que lo despidieran.

Hanji aceptó.

Rivaille tocó la puerta, el timbre ya era irritante. Eren abrió, su cara decía que deseaba una explicación. La castaña se presentó de manera respetuosa y aclaró que había ido a visitar a su querida amiga en el trabajo.

La gente normal no visita a sus amigos cuando trabajan, pero Hanji no era normal. Y al parecer Eren tampoco, porque no se molestó, de hecho la invitó a pasar y le preguntó si quería jugar algún videojuego.

Ella aceptó entusiasmada y los tres fueron a la sala a jugar. Mario Kart estaría bien para ellos.

—¿Y cómo es Levi en el trabajo? —preguntó Hanji.

—Muy eficiente y puntual —respondió Eren—. Y también es mi amiga.

—A que es un amor, ¿verdad?

—Sí, es puro amor —sus mejillas se pusieron rojas, Hanji lo notó—. Di-digo, es genial, ella está siempre para mi...

Siguieron jugando, Rivaille prefiero ignorarlos ,era mejor así, o él también se pondría nervioso. Ya estaban en la última ronda y Eren iba ganado, Hanji segunda, Rivaille pisándole los talones.

—¿Sabes? A veces Levi se siente mal porque es plana como una tabla —comentó Hanji. Eren casi choca su autito al igual que Rivaille—. Siempre me pregunta cómo puede hacer para que sean grandes.

—Eso no es importante, y aunque sea una tabla la sigo queriendo.

"Serás imbécil. Te está tomando el pelo. ¡¿Y porque coño me está haciendo enojar?!"

—¡Oh, Levi! Tu amigo es tan tierno.

El auto de Rivaille se acercó al de Hanji, le tiró todo su arsenal y la pantalla del plasma se llenó de explosiones. Eren miraba sorprendido, no quedó nada del autito de Hanji, ella se lo tomó normal. Al final Eren ganó y Rivaille llegó en segundo lugar.

—Creo que ya es hora de que te vayas —dijo Rivaille fríamente.

—Si... ya es tarde.

Hanji se despidió y se fue dando brinquitos. A Eren le agradó Hanji. Estaba algo loca pero era divertida, aunque Rivaille parecía algo molesto. Decidió animarlo.

—Levi, el tamaño no importa —dijo de forma amable—. Lo que importa está aquí.

Y tocó su pecho.

Rivaille no esperaba eso. Su rostro se sonrojó y fue directo a la cocina para evitar que le vieran; Eren creyó que se había molestado por sus palabras.

—¡Si te hace sentir mejor, Mikasa también es plana!

Sintió un escalofrió. Entonces giró lentamente y en las escaleras estaba su hermana mirándolo fríamente. Él sabía lo que pasaría así que se echó a correr. En toda la casa se escucharon los gritos de Eren mientras Mikasa lo persiguió hasta atraparlo, y le aplicó unas cuantas llaves de defensa.

Auch. Mikasa tiene fuerza.

*Grumpy Cat es una gata y una celebridad de internet conocida por su expresión facial de mal humor. Gumpy Cat en español significa Gato Gruñón.


Gracias por leer! :D

Escribí un Riren... soy un fracaso escribiendo Riren... T-T