Hola a todos...

Lamento mucho la demora! Me siento muy mal por tardar tanto... U_U primero no tenia ganas de escribir y después mi perrita estuvo a punto de morir lo cual me entristece mucho, pero gracias al veterinario y a mi terquedad (me negaba a darle la eutanasia) ahora esta bien C:

Paso todos eso... vuelvo a disculparme, prometo no tardarme mas. Gracias a mi beta :3 y a mi amiga por ser tan jodidamente persistente (no te molestes, sabes que te quiero x3).

Gracias por los reviews!


A Levi le agradaba su nueva vida. Tenia comida, una cama calentita y un sirviente personal, pero a pesar de eso, extrañaba ser libre. Poder andar por donde quiera y claro, no tomarse esos molestos baños que siempre lo dejaban todo mojado. Tampoco le gustaba el aspecto que quedaba luego de secarse; su pelaje se esponjaba.

—Levi, quédate quieto, ya voy a terminar. —Eren secaba el pelaje de su gato y a la vez impedía que este saliera huyendo— Ya está, te ves como una bolita de algodón~ ¡Qué lindo! Espera aquí, iré por el celular.

El chico salió corriendo del baño con un aura de corazones a su alrededor, dejando a Levi con una mirada de fastidio. Este se sacudió y se fue, no le gustaba quedarse ahí después del baño, había mucho vapor. Fue a la sala y observó el entorno, su sirviente había decorado la casa con mucho adornos naranja y unos extraños muñecos blancos.

"¿La casa de Hanji estará igual?" recordó a su molesta amiga que de seguro estaba haciendo alguna travesura.

—¡Ahí estas! —Cargó a Levi, lo puso en el sofá y le tomo algunas fotos con el celular— Debes ser un buen gato y hacerme caso.

"Nunca te hago caso"

—Bueno no importa... Te tengo una sorpresa~

"¡No, otro perro no!"

—Te divertirás mucho porque... ¡vendrán tus amigos!

"¿Qué hice para merecer esto?"

Quiso bajar del sofá e irse pero su dueño se lo impidió y lo regreso donde estaba, parecía muy emocionado. Cogió del otro sofá uno de esos muñecos blancos y comenzó a jugar con Levi.

"Creo que no le gustan las calaveras" pensó Eren mientras veía como su gato mordisqueaba al muñeco.

Escuchó el timbre y de inmediato se levantó para abrir la puerta. Levi iba a ir a esconderse a algún lugar con tal de no ver a sus "amigos" pero se detuvo al ver a Jean entrar a la sala.

"Te vez... ¡Tan estúpido!"

"Cierra la maldita boca."

Jean estaba disfrazado de un pirata, tenía puesto su gorro, una camisa blanca con una chaqueta marrón sin mangas y encima tenia sujeto un loro de peluche. Levi se mataba de la risa, mientras Jean contenía las ganas de saltar encima de ese jodido gato, pero no podía, debía cuidar su traje o su dueño se enfadaría.

—Se ve bien, —Dijo Eren entrando junto con Armin— pero Levi se vería mil veces mejor.

—Y sufrirías al ponerle el disfraz. —Le recordó su buen amigo.

"Bola de pelos, estarás igual que yo."

"No," estaba muy seguro "jamás me dejaría poner algo tan ridículo."

—Eren, creí que estarías disfrazado.

—De hecho te estaba esperando para que me ayudaras.

—Está bien, vamos.

Ambos se fueron a la habitación de Eren, dejando a sus mascotas solas. En eso Jean aprovecho para subirse al sofá y se sentó encima de Levi.

"¡Quítate de encima!"

"No, esto es por reírte."

"¡Que te quites!" le clavó las uñas y Jean saltó del dolor "Ahg, ahora apesto a perro"

—¡Levi, Jean, espero que no estén peleando! —gritó Eren desde su habitación— ¡Pórtense bien!

"Y bien, ¿por qué traes puesta esa cosa?"

"¿Esto? Es mi disfraz"

"¿Disfraz? ¿Qué es eso?"

"¿No sabes que día es hoy?

—¡Espera, Eren, falta tu cinturón!

—¡Mira, Levi! ¡Soy un Jedi!

Eren vestía el traje completo y blandía con un poco de torpeza la espada laser verde de juguete. Armin fue a su lado y le puso el cinturón. Sus mascotas se le quedaron mirando.

"¿Qué...?"

"Tu humano es muy raro."

Levi se acercó a la espada brillante, ese objeto le llamaba la atención, Eren lo cargo y comenzó a girar logrando marear a su gato, cuando lo dejo en el piso tropezaba con sus propias patas.

"Te ves tan ¡ridículo!" ahora era Jean quien se reía.

"¡Cállate! Ah, todo da vueltas"

—Eren, no debes hacer eso. —Le regañó Armin- Pobrecito, se mareó.

—Es que estaba emocionado, bueno, estoy emocionado.

—Has comido muchos dulces ¿verdad? —lo intuyó al ver que su amigo no se podía quedar quieto— Cálmate o asustaras a tu gato y se esconderá en algún lugar.

—¡No, aún tengo que disfrazarlo!

Cargó a Levi como si fuera un bebé y se lo llevó, a pesar que su gato ponía resistencia a ser cargado por él.

"¡Bájame!"

—Armin, ya vuelvo, voy a ponerle su disfraz.

—¿No vas a necesitar ayuda?

—No, él es muy tranquilo. —Y se fue a su habitación.

"Si Levi es tranquilo, Jean adora a Eren" pensó Armin, miró a su perro y comenzó acariciarlo.

El timbre sonó y como no estaba Eren, él fue a ver quién era. Cuando abrió la puerta encontró a un joven con una sonrisa amable y en sus brazos un gato de color marrón disfrazado de científico.

—Hola, ¿se encuentra Eren?

—Sí, pero está ocupado.

—Ah... él me pidió que trajera a mi gata para sacarla a pasear.

—Yo también, de hecho traje a mi perro.

—Entonces ¿puedo dejarla?

—Claro. —Armin extendió sus brazos para recibir al animal— No te preocupes, nosotros la cuidaremos,

—Está bien, nos vemos. Adiós Hanji.

Armin cerró la puerta y llevo a Hanji donde Jean, sorprendentemente estos no peleaban, al parecer se llevarían bien. De repente las luces se apagaron y se volvieron a prender, eso duro como dos minutos.

—Eren... —Ya sabía que se trataba de su amigo. Las luces volvieron a apagarse.

—Él es el emperador del mal, el domina el lado oscuro. —Hizo una pausa— ¡Él es Levi! ¡El emperador oscuro!

Y las luces se encendieron. Eren entró a la sala cargando a su gato como en la película de Rey León.

—¿Disfrazaste a tu gato de Darth Vader?

-¡Sí! Volveré a entrar pero esta vez pondré el soundtrack. —Bajó el interruptor y lo volvió a subir pero las luces no encendían.

—Genial, quemaste el foco.

—¡Ese es el poder del lado oscuro!

—Mejor ayúdame a buscar unas linternas.

—No es necesario las calabazas son fosforescentes.

La sala estaba iluminada pero no en su totalidad, aunque por lo menos servía para no tropezar. Levi se bajó de los brazos de Eren, y fue donde Hanji y Jean.

"¡Levi! ¡Te ves genial!"

"No, me veo horrible, deja de ser una inútil y ayuda a quitarme esto de la cara" le molestaba la máscara "Vamos tú también saco de pulgas"

"Yo no pienso ayudarte"

"Yo tampoco, Levi eso te queda genial, aunque no tan genial como yo"

"Los odio a los dos"

—Armin~ ayúdame a sacar el carrito, —fue hacia el armario— para poder salir a pedir dulces.

—Ok, pero no puedo creer que conservaras ese carrito.

Con cuidado lograron sacarlo, estaba como nuevo, sólo que tenía un poco de polvo encima. El rubio fue por un trapo para poder limpiarlo. Cuando estuvo totalmente limpio subieron a Hanji y Levi, ellos viajarían en el carrito, y Jean al ser mas grande iría caminando al igual que su dueño.

Iban a paso lento, Armin sujetaba a Jean de la correa y Eren jalaba el carrito, podían ver que algunos niños estaban disfrazados y acompañados de sus padres. También que solo unas cuantas casa estaban decoradas, pero no se sorprendían, después de todo el Hallowen no era celebrado con tanto alboroto como hacían en occidente.

—¿Recuerdas cuando nosotros salíamos así? —habló Eren al ver a los niños— Nos subíamos en el carrito y Mikasa nos llevaba por todas partes.

—Sí, fueron momentos muy divertidos... de seguro Mikasa aún podría llevarnos a los dos así.

—¡Cierto! —recordó que cuando los molestaban los niños grandes la chica siempre los perseguía— Ella tiene mucha fuerza.

"¡Me alegra tanto estar a fuera!" a Hanji le gustaba la brisa de la noche "Desde que mi dueño creció ya no salimos mucho."

"A mí no me preocupa eso... el mío parece que dejó de crecer" habló Jean.

"Y a mí no me interesa"

"Ay, Levi, eres un amargado."

Ignoró lo que había dicho Hanji. Realmente no le interesaba si su sirviente crecía, sólo le importaba que no se olvidara de sus necesidades.

"Hablando de dueños... el mío se llama Moblit"

"El mío Armin."

"¿Y el tuyo, Levi?"

"No sé su nombre" realmente si lo sabía pero no le importaba

"¿Eh? Pero es la persona que cuida de ti y sobre todo te abrió la puerta de su casa" A Jean no le agradó lo que había dicho Levi "Lo que mínimo que puedes hacer es saber su nombre."

"¿Por qué te importa tanto?"

"Levi, a todos nos importa" ahora Hanji estaba del lado de Jean "¿Realmente no sabes su nombre?"

El no respondió, sintió una presión en su pecho que le impidió decir algo. Jean lo fulmino con la mirada y Hanji agachó su cabeza resignada, ninguno volvió a tocar el tema, se quedaron en silencio.

Pensó en lo que había dicho Jean, ¿Realmente no le importaba el nombre de su sirviente? ¿Estaba bien llamarlo así? Se sacudió en un intento de desaparecer esos pensamientos pero no se fueron. Levantó la mirada y encontró a Eren feliz de llevar el carrito.

—Bien, aquí está la primera casa. —dijo Eren deteniendo el carrito. —¿Quién va primero?

—Hazlo tú, parece que Jean se ha puesto de mal humor.

—Está bien.

Eren tomó su bolsita para los dulces, cargó a Levi y se dirigió a la casa que tenía una decoración que era más adorable que aterradora. Tocó la puerta y una señora bajita abrió la puerta.

—Buenas noches, señora. —Su educación le impedía no saludar primero— ¿Dulce o Truco?

—Oh, ¡que bien te ves! y trajiste a tu gatito, es la primera vez que veo un gato disfrazado. —La señora saco un tazón lleno de dulces— Aquí tienes cariño.

Le dio un puñado de dulces que lograron llenar la mitad de la bolsa, para despedirse Eren movió la patita de Levi como si estuviera despidiéndose, la señora acarició al gatito, se despidió y cerro su puerta.

—¡Wow, Levi, nos ha dado un montón de dulces! Pero regresemos que Armin nos está esperando.

Cuando estaba caminado se dio cuenta que era difícil caminar con la bolsa de dulces y con Levi en brazos, quiso bajar a Levi y que este le siguiera, pero el gato se negaba a soltarse de Eren tenía sus pequeñas garras aferradas a su ropa.

"¿Me vas a dejar aquí?... No me dejes sirviente" se apegó al pecho de su dueño "¿Es por llamarte sirviente?"

—¿Qué pasa, Levi?

"No te volveré a decir así," comenzó a maullar "Tu nombre es Eren"

—¿Qué paso? —le preguntó Armin— Te quedaste ahí parado...

—Quería bajar a Levi pero no él no quiere.

"Eren; desde ahora y siempre te llamaré así"

—Parece que aún no quiere soltarte…

—Levi, tranquilo, no te voy a dejar ahí. Jamás te dejaría. —Abrazó a su gato con cariño.

"Eren..."


Gracias por leer!

A las personas que siguen A su servicio, dentro de estos días tendré lista la actualización. (/n_n)7