Hola. Lo sé ha pasado demasiado tiempo ToT dije que lo haría antes pero ocurrieron muchas cosas, no tenia tiempo ni inspiración, más me he tardado trascribiendo esto en la pc que escribiéndolo e_eU no tengo laptop propia. Lo genial es que ya está aquí! ;D Lo dividí porque era muy, muy largo joder es lo más largo que escrito en mi vida D: me esforcé mucho! Espero que les guste :3
Como siempre gracias por corregir a mi hermosa e increíblemente paciente beta ¡Sora! –te adoro- y mi gran amiga Sandy ;D
Gracias por lo reviews anteriores!
Por fin habían llegado las vacaciones de mitad de año, y en su escuela el salón que obtuviera las notas más altas se ganaría un viaje con todos los gastos pagados. Gracias a Armin, Mikasa y sus compañeros; la clase ganadora resultó ser la de ellos. Obviamente, todos estaban muy emocionados. Después de que terminó la clase, la profesora Ral dio dos días para atender todos los preparativos y así partir el viaje; el punto de encuentro sería el patio de la escuela. Sin embargo, todos los estudiantes necesitaban autorización de sus padres o tutor, y aunque Eren fue regañado porque sus notas eran algo bajas, su padre aceptó.
Cuando Eren, Armin y Mikasa terminaron de alistar su equipaje, al castaño se le vino a la mente un pequeño pero muy importante detalle.
―¡¿Quién va a cuidar a Levi?! ―gritó tan fuerte que resonó en todo el apartamento.
―Eren, cálmate ―le pidió Mikasa―. Es un gato; no necesita que lo cuiden.
―Armin, apóyame.
―Mikasa, es cierto que los gatos son más independiente que los perros, pero aún necesitan cuidados. Yo dejé a Jean con mi abuelo.
Mikasa realmente no entendía el drama de su amigo, quizás era porque ella no tenía mascotas. No era que no le gustaran, era que a los animales parecía no agradarles. Especialmente al gato de Eren, Levi. Ese gato la sacaba de quicio y tenía la corazonada de que el sentimiento era mutuo.
―Diablos, cómo pude haber olvidado a Levi...
―Quizás porque tenías asuntos más importantes.
―Mikasa ―le regañó Armin―. Eren no te martirices le puedo decir a mi abuelo que lo cuide, de seguro acepta.
―¿Tú crees?
―Claro, el adora a los animales.
Se sintió aliviado al saber que alguien se encargaría de su Levi, realmente su mente estaba en otro lugar, sus exámenes lo tenían preocupado; temía suspender. Su padre lo mataría si eso ocurriera.
...
―Hablando del gato, ¿dónde está? ―preguntó Mikasa mirando a su alrededor― No ha venido a morderme ni nada por el estilo.
―Es hora de su siesta así que debe estar en su cama.
―¿Toma siestas?
―Los gatos pasan casi todo el día durmiendo ―agregó Armin.
―Es cierto, siempre que lo veo durmiendo en una pose adorable tomo muchas fotos ―dijo Eren emocionado y mostró las fotos en su celular―. ¡A que es súper lindo!
―Eren... no sé si pareces un acosador o un fanboy de tu gato.
No pudo evitar sonrojarse un poco, pero es que amaba a su Levi, podía ser tan lindo como gruñón, a veces pensaba que había acumulado tantas fotos se su gato que crearía una página de Facebook y le haría competencia a Grumpy Cat.
Pasó la tarde hablando con sus amigos acerca del viaje y lo que harían ahí, iba a ser genial viajar con mejores amigos. A veces quería que Mikasa fuera un chico así podrían compartir una habitación los tres, pero aunque no fuera un chico ella no sentía pudor por estar entre ellos; así que la colarían a su habitación y harían una pijamada como cuando eran niños.
...
Ya era tarde, Mikasa y Armin debían regresar a sus casas. Acordó con el rubio que iría temprano a su casa para dejar a Levi e ir después a la escuela para reunirse con sus compañeros.
―Muy bien, debo preparar las cosas de Levi...
Fue a la cocina para poder sacar las bolsas de comida para gato y unas cuantas latas de atún. El ruido despertó a Levi el cual fue al lugar de donde provenía.
"Eren ¿qué es todo ese ruido?" fue hasta su dueño y llamo su atención con sus maullidos "¿Qué haces con mi comida?"
―Lamento haberte despertado Levi, pero debo alistar todo.
"¿Por qué? ¿Qué ocurre?"
―Hmmm será una semana; una bolsa y dos platos estarán bien. Debo dejar también tus platos para el agua y la comida, aunque primero debo darte tu cena.
"¡Eren, préstame atención!" en un veloz movimiento saltó a los brazos de Eren, y este dejo lo que estaba haciendo para poder agarrarlo "Eren, mírame".
―¡Levi no hagas eso! ¿Qué hubiera ocurrido si no te atrapaba? ―le regañó al gato que seguía mirándole con curiosidad en sus grandes ojos―. Aunque probablemente igual te hubiera atrapado y terminado en el piso...
El gato negro seguía mirándole fijamente, sus ojos eran realmente hermosos a veces pensaba que si conocía a alguien con esos ojos quedaría embobado un buen rato. Suspiró, acarició la cabecita de Levi y lo bajó al piso con cuidado.
―Lamento no prestarte atención, pero no quiero que nada te falte, solo dame un momento ¿Ok?
Cuando Eren hablaba con esa voz tan serena, entendía que debía calmarse y esperar pacientemente aunque ser paciente no estuviera en su naturaleza, Eren siempre lograba calmarlo sin importa que tan ansioso o molesto se ponía, así que dejó que Eren terminara con lo suyo mientras él estaba sentado en el piso al lado de sus pies sin dejar de observar lo que hacía.
―Ya está. Tu comida estará en tu bolsa. ―le mostró la bolsa con que hacia las compras― Ahora tu trasporte.
Dejo la bolsa en la sala junto con su equipaje y fue al armario seguido de Levi, comenzó a buscar el Gato Móvil como lo había llamado, Levi tenía tiempo de vivir con él y era tiempo de comprar un trasporte adecuado no podía llevarlo cargando a todos lados.
―¡Aquí esta! ―exclamo Eren sacando el transporte.
"Oh eso es mío ¿Qué vas hacer con él?"
―Qué bueno encontrarlo, pensé que seguía con Connie
Le había pedido a su amigo Connie que era muy bueno con las latas de spray personalizar el trasporte así no sería como las cajas promedio y no tendría ese aburrido color hueso. Su amigo lo había pintado de un color plateado con algunas huellitas negras esparcidas por todos lados, en ambos lados estaba escrito Levi y una carita de un gato negro con el ceño fruncido al lado del nombre.
―Todo está listo. Ven Levi. ―lo llamó y el gato lo siguió hasta la sala.
"¿Qué ocurre?"
―Levi, voy a ir de viaje. Solo será una semana, el abuelo de Armin te cuidará.
"¿Qué?" puso la cara que lograba poner nervioso a Eren.
―Lo bueno es que no estarás solo. ¡Jean estará contigo!
"¡Sobre mi cadáver, no pienso quedarme con el pulgoso!"
―Levi Jaeger. ―sabía que si no se ponía serio perdería contra el gato― Es una orden te quedaras con el abuelo de Armin, te portaras bien y no peleas con Jean.
"¡Oblígame!"
El gato le enseño los colmillos y se fue corriendo de seguro a esconderse debajo de su cama, siempre iba ahí; Eren suspiró. Sabía que sería difícil decirle y que lo aceptara, pero era su única opción y Levi debía aceptarlo. De seguro mañana se le pasaría, ambos no tenían ganas de cenar, así que Eren apagó las luces y fue a su habitación, se agachó para ver a Levi que seguía con esa mirada fría y moviendo la cola, era señal que mejor no acercarse, volvió a suspirar, se puso la pijama y se metió a la cama.
―Buenas noches, Levi. ―dijo amablemente.
"Muérete".
―Que tengas dulces sueños.
"Vuelve a morir. Tú también ten dulces sueños".
Puedo escuchar la lenta respiración de Eren, el dejaría que Eren lo dejara de nuevo, después de lo ocurrido con Irvin se sentía inseguro. No quería tenerlo lejos una cosa era pasar una mañana sin verlo y otra era pasar una semana. Ya se le ocurriría algo, pero era seguro Eren no se iría sin él.
...
Eren escuchó su alarma sonar, pero no se levantó, se cubrió con una de sus almohadas y ese en diabólico aparato seguía sonado, joder a quien se le ocurría poner un ruido tan irritante como ese. Entre las sábanas sacó su brazo y de un golpe lo apagó. Luego sintió que algo pasaba por su nariz, era molesto y le daba cosquillas. Abrió los ojos y se dio cuenta de que era la cola de Levi; el gato estaba sentado en su pecho.
―Levi, buenos días. ―le acarició su cabecita y en respuesta el gato le arañó la mano― ¡Levi! ¡¿Por qué hiciste eso?!
El gato de un salto bajó de la cama y se sentó junto al despertador que estaba en el piso. Eren vio la hora que era y de un rápido movimiento salió de la cama.
―¡Mierda, ya es tarde!
Fue corriendo al baño y se metió a la ducha, al diablo el agua fría debía llegar a tiempo o el bus lo dejaría. Cuando terminó salió tan pido que casi se cae, fue a su habitación y sacó ropa del closet; rápido se vistió con un pantalón verde oscuro, una camiseta gris y una chaqueta negras, más unas zapatillas del mismo color. Tomó a Levi y lo metió en el Gato Móvil. Agarró su equipaje y el de Levi y se fue lo más rápido posible; cuando llegó a la casa de Armin ya lo estaba esperando.
―¡Lamento la tardanza! ―gritó Eren entrando a la casa de Armin.
―Creí que no vendrías.
―¡Perdón!
―Tranquilo Eren, ya llame a tu profesora para avisar que tú y Armin se tardarían un poco.
―Gracias, señor, realmente disculpe las molestias ―se sintió apenado, el abuelo de Armin aceptaba cuidar a su gato y él llegaba tarde.
―Y bien, ¿dónde está el pequeño?
Eren puso el Gato Móvil en el piso y abrió la rejilla, con pereza salió Levi y vio a su alrededor a las personas. Reconocía a Armin pero no al otro humano que era todo arrugado como aquellas personas que a veces le daban de comer en el parque.
―Se llama Levi ―acarició el lomo de su gato―. Es algo gruñón aunque también puede ser muy cariñoso.
―Es un lindo nombre ―el anciano imitó a Eren y el gato ronroneó en respuesta.
"Quizás se lleven bien" pensó Eren al ver la escena.
―Come tres veces al día, le estoy dejando una bolsa de comida y dos latas de atún, cuando se ponga quisquilloso le da la lata con eso lo calmara y bueno eso es todo.
―Entendido, este gato estará en buenas manos. ―habló el hombre―. Chicos ya deben ir a encontrarse con sus compañeros.
―Cierto, vamos.
―Una despedida rápida ―pidió Eren.
Se agachó hasta donde estaba Levi y lo abrazó, después de haberlo dejado con su profesor entendió que el necesitaba a Levi y se volvieron inseparables, y ahora iban a separarse, pero solo sería una semana, luego volvería a estar con su adorado gato.
―Se buen chico Levi.
Se puso de pie y cogió su maleta, Armin también cogió la suya pero tenía problemas con levantarla; su maleta era muy pesada para él.
―¿Ocurre algo? ―pregunto el abuelo.
―Pesa mucho de seguro es por la manta.
―Yo estoy llevando una que podemos usar los dos, es bastante grande y así podrás cargar tu equipaje.
―Gracias Eren, iré a dejar la manta a mi cuarto.
Armin fue hasta su cuarto, abrió la maleta y saco la manta, escucho un ladrido y vio que era Jean que de seguro lo extrañaría. Se detuvo un rato para acariciarlo mientras Levi aprovechaba y se metía en la maleta sin ser visto. Logró camuflarse entre la ropa, Armin cerró la maleta, se despidió de Jean y salió de su habitación. El abuelo de Armin los embarcó en un taxi para que pudieran llegar más rápid, cuando llegaron sus compañeros ya habían subido al bus. Ellos subieron a los tropezones y el bus se puso en marcha. Se sentaron en medio del bus, adelante estaba Mikasa y Sasha. Con cuidado Eren subió en el porta equipaje su maleta y la de Armin, después se sentó, para decidir quién se sentaba al lado de la ventana jugaron piedra, papel o tijera. Eren perdió, él se sentaría ahí de regreso.
―Se tardaron ―les regañó Mikasa.
―Fue mi culpa. ―dijo Eren apenado― Me quedé dormido.
―Eso es tan propio de ti Eren ―habló Sasha―. Pero lo que importa es que llegaron.
―Pensé que estarías ansiosa Sasha. ―dijo Armin.
―Nop. Traje mis provisiones de comida así que estoy tranquila.
―No deberías comer tanto, iremos a la montaña y te pude chocar la altura. ―le dijo Mikasa mientras le quitaba la bolsa de papitas.
―¡Oye…!
―Shhh. va hablar la profesora Petra.
―Buenos días chicos, como saben nos dirigimos al pueblo Magome que está en la montaña. El viaje durará aproximadamente tres horas, llegando nos instalaremos en el hotel, descansaremos un rato y comenzaremos con el tour ―habló la profesora―. Ah, casi se me olvida, el colegio pidió un profesor de apoyo así que el profesor Smith también viajará con nosotros.
El nombrado se puso de pie para saludar con la mano, por un momento sus ojos se cruzaron con los de Eren quee de inmediato aparto la mirada. La profesora por último dijo que si alguien se sentía mal, le avisara para detener un momento el bus y atender su urgencia.
―¿Qué fue eso? ―le pregunto Armin.
―Aún no he hablado con el profesor Smith después de lo que ocurro en Navidad, es incómodo.
―Debes hacerlo o será incómodo para siempre ―le aconsejó y Eren asintió, tardaría un poco a volver hablar con su profesor―. Eren, ¿puedes sacar mi libro de mi maleta?
―¿Traes un libro?
―Sí, tú te duermes siempre y no quiero aburrirme.
Eren se levantó y abrió un poco el bolsillo principal de Armin, con su mano buscó el libro y se topó con algo realmente suave, agradable y extrañamente familiar al tacto, luego le preguntaría que suavizante usaba. Encontró el libro, lo sacó y se lo dio a Armin, ya comenzaba hacer algo de frio así que saco su manta y la usó para cubrir a su acompañante y a él mismo; al rato se quedó dormido. Mientras, dentro del equipaje de Armin, Levi se encontraba cómodo entre toda la ropa, estaba orgulloso de sí mismo, logró meterse en la maleta aunque con la ayuda del saco de pulgas. Sí, lo usó como distracción. Al principio se negó pero luego de amenazarlo aceptó, él le ayudaría a meterse en la maleta y lo cubriría mientras no estaba en cambio no le haría la vida miserable por un año.
El viaje fue tranquilo hasta que Armin despertó a Eren. La profesora les avisó que estaba haciendo frío así que se abrigaron, algunos se pusieron chompas, gorras, guantes y chalina, después todos bajaron del bus y entraron al hotel, Armin y Eren compartirían cuart, Mikasa y Sasha igual. Pensaron si colaban a Mikasa también lo harían con Sasha sería divertido estar los cuatro juntos.
―Vamos Armin nuestra habitación nos espera.
―Lo siento, es que la maleta esta algo pesada. ―iba despacio con su maleta acuestas.
―Creí que habías sacado la manta.
―Lo hice, de seguro es por mi libros
―Venga te ayudo.
―Gracias.
Eren levanto ambas maletas mientras Armin iba detrás suyo. Llegaron a la habitación que les tocó, era lo suficientemente grande para ellos dos solos, puso las maletas en el piso y no dudo en lanzarse a la cama que estaba cerca de la ventana.
―Creo que ya escogiste la tuya ―dijo Armin entrando a la habitación―. La profesora dijo que descansemos, nos avisaran cuando vamos a salir.
―¡Oh, esto es tan genial!
"Mikasa tiene razón, a veces se oye como una fangirl" pensó Armin al ver a su amigo saltar en la cama.
―Voy a acomodar mis cosas.
―Yo iré a admirar el baño ―saltó de la cama y corrió al baño― ¡Es enorme!
Abrió su maleta e iba a sacar sus cosas pero tocaron la puerta y fue atender. Levi aprovecho el momento, salió de la maleta y se escondió debajo de la cama. Armin regresó a lo suyo, acomodó sus cosas y se echó un rato en su cama. Realmente era muy suave.
―¿Quién era? ―pregunto Eren secándose la cara con una toalla.
―Era Mikasa, dice que ya vamos a salir.
―Ok. Sacare mi morral.
―No lleves muchas cosas.
Abrió su equipaje y saco su morral negro, ahí llevaría su cámara, dinero y claro su celular que tenía un dije plateado de un gato. En su última salida con sus amigos lo compró ya que le pareció muy lindo, Armin prefería usar la cámara de su celular, decía que era más práctico. En cambio Eren adoraba tomar fotos y el celular no cumpliría con sus expectativas. Ya listos salieron del cuarto, Armin guardaría la llave por ser el más responsable, fueron con sus demás compañeros que estaban en la recepción.
"Bien ya se fueron". Levi salió de bajo de la cama y fue a la puerta "Diablos la dejaron cerrada" entonces se percató de la ventana "Las ventajas de haber vivido en la calle".
Con movimientos agiles subió hasta el techo y vio al grupo de Eren moverse, debía seguirles, no bajó del techo porque no conocía el lugar así que no sabía si habrían perros por ahí, se movería por los techos además que no podría ser visto ahí. El grupo de alumnos realmente avanzaban lento se detenían en lugar en lugar, y veía que Eren la estaba pasando bien, no parecía extrañarle. Okay, eso le dolió, porque él si lo extrañaba. Quería saltar y que Eren lo atrapara en sus brazos pero no, debía resistir, si él se enteraba lo castigaría de por vida.
"Son un grupo bastante lento…" se habían detenido a comer y por lo que veía se tardarían un buen rato "También debo buscar algo que comer".
Vio los contenedores de basura, quería hurgar ahí y comer lo que encontrara, pero ya no era un gato callejero, era el gato de Eren, seguía sin gustarle el término casero.
"¡Hey!"
Escuchó que lo llamaban y vio que era un gato de pelaje blanco subió hasta donde estaba el."¿Quién eres?"
"Soy Riko. Tú no eres de por aquí ¿verdad?"
"¿Eso importa?"
"Si, si quieres comer". Esa gata lo miraba de forma altanera "Escucha si tienes hambre puedes comer lo que sea no hay nada envenenado y los perros son amigables".
"¿Por qué?"
"Sigues a ese grupo de humano, no los pierdas de seguro irán a ese lugar, cuando llegues ahí entenderás porque, ahí podrás comer y quedarte, es un lugar acogedor".
"¿De qué diablos hablas?"
"Ya lo veras".
La gata sin más se alejó saltando entre los techos, Levi no sabía si tomar en cuenta lo que dijo pero sentía hambre, mejor esperaba a ver a donde iba el grupo de eren. Después de andar por el pueblo ellos fueron a un lugar apartado, abundaba la vegetación, pero había un camino de piedras para quitarse.
―¿Qué es eso? ―pregunto Eren asombrado frente a él estaba una grande escalera de piedra―. Se ve antiguo.
―Arriba hay un templo importante para este pueblo ―habló la profesora Ral― vamos, que la cantidad absurda de escalones no los desanime.
Con mucho esfuerzo y varias paradas para descansar lograron llegar al templo; era un lugar antiguo pero se veía muy bien conservado. Habían algunos turista y personas del pueblo. Todos entraron y vieron que en el interior había gatos por todos lados.
―Mierda, tratando no de pensar en Levi y me traen a un lugar lleno de gatos, lindos, peludos y abrazarles.
Eren no pudo resistir y comenzó a acariciar a los gatos, habían desde los más pequeños al más grande todos con diferentes color de pelaje, nadie dijo nada sabían cómo era Eren; un amante de los animales pero en especial de los gatos. Mikasa le regaño y le pidió que se comportara.
"Maldito Eren ¿Qué rayos haces acariciando a otros gatos?" Levi los observaba desde lejos.
Después vino una señorita que los llevo al fondo del templo, donde les mostro una estatua de piedra de un gato, era enorme y en la base había muchas cintas de colores.
―Es nuestra deidad. Cuida del pueblo, aquí lo respetamos mucho ―explicó la joven―. Y como pueden ver aquí están los gatos callejeros o con dueños, porque se sienten seguros.
―¿Qué hace? ―pregunto Sasha.
―Bueno aparte de ser nuestra deidad protectora, cumple deseos ―cuando dijo eso todos se emocionaron― Tranquilos, si desean hacerlo pueden tomar una cinta, hacer un liston y lanzarlo al pozo que se encuentra afuera.
La chica terminó su explicación y fue a conversar con los profesores, mientras los alumnos exploraban el lugar, se toman fotos, acariciaban los gatos o cogían una cinta e iban al pozo.
―¿Lo harás Eren?
―¿Tu no Armin? ―se agachó y miro las cintas, debía elegir la indicada.
―No creo en estas cosas.
―¿Y tú Mikasa?
―Yo lo haré. Tengo un deseo… ―se agachó y cogió la cinta de color rojo―. Nos vemos afuera, vamos Sasha.
Eren eligió una cita de color verde esmeralda y fue al pozo seguido de Armin, con cuidado hizo un lazo, se detuvo a pensar que pediría
"Deseo que Levi siempre este a mi lado, pero también quiero tener a alguien con quien estar para cuidarla y besarla, rayos, mejor debería pedir que me den mi primer beso."
―¿Qué ocurre?
―No sé qué pedir, bueno si sé es solo que tengo varios...
―Puedes pedir tres y la deidad sabrá cual es el adecuado para ti ―Eren iba hablar pero Armin se le adelantó―. La señorita no dijo nada al respecto.
Armin tenía razón no perdía nada con arriesgarse así que lo hizo, lanzó el lazo pensando en sus deseos, sería genial que uno se hiciera realidad. El profesor Smith dio aviso que ya era tarde, era hora de irse, todos se agruparon y se fueron.
"Rayos ya están moviéndose y aun no como nada" Levi debía decidir seguirlos o comer la comida que estaba en el templo.
"Quédate a comer, los humanos siempre regresan al lugar donde se quedan." Riko se acercó por detrás de él "Vamos no mordemos."
"Oh, al demonio" decidido hacerle caso a la gata blanca y entro al templo con ella, era un lugar acogedor con muchos gatos dentro.
Fue donde había unos tazos de comida y también agua, comió al lado de otros gatos, era raro los gatos suelen comer solos y si comen acompañados es con un gato conocido. Después de beber y comer ya era hora de irse, estaba oscuro afuera debía aprovechar eso y escabullirse por la ventana de la habitación de Eren y Armin.
"Ya me voy, gracias por la comida".
"No hay de qué, si necesitas algo ven, aquí estamos todos".
Salió del templo y rápidamente se escabulló entre la maleza, cuando llegó al pueblo subió a los techos así sería fácil moverse. Recordaba el camino de regreso, pero cuando llegó a la ventana, esta estaba cerrada.
"Maldita sea, no debí quedarme a comer". Por la ventana podía ver a Eren dormir tranquilamente "¿Ahora qué hago?"
Busco otras entradas por donde pasar pero estaban cerradas, ir a la puerta principal no era buena idea, el dueño lo vería y lo echaría a patadas. Ya era tarde, las luces de las casas comenzaron a apagarse y la temperatura descendió. A este paso se moriría de frío, recordó lo que le dijo Riko. Era su única opción así que rápidamente fue al templo y encontró a muchos gatos agrupados entre sí para darse calor.
"Regresaste".
"Es tu culpa, si no me hubieras convencido ahora estaría en una cama caliente".
"Pero ahora aquí estas". Esa actitud relajada y sarcástica desesperaba a Levi "Ven te mostrare donde vas a dormir".
La siguió hasta un cuarto que estaba al fondo del templo, tuvo que pasar un corredor y luego una entrada pequeña y estrecha, era como un cuarto secreto, adentro todo estaba oscuro pero se podía ver muchos gatos ahí, Riko se acercó a un gato de color beige y lo despertó.
"¿Qué rayos? Riko no molestes". Levantó la cabeza para verlos y luego se volvió a echar.
"Farlan, arriba, ahora". Con esa voz tan autoritaria, el gato se levantó de golpe "Él es Levi, será tu compañero, se amable".
"Hola, soy Farlan. Me encargaré de ti y ahora ven aquí a dormir". Lo dijo tan rápido que solo logró que Levi frunciera el ceño.
"Créeme es lo más amable que te dará".
"No me importa. Igual solo me quedare a dormir esta noche".
Levi fue donde Farlan y se acomodó a su lado para poder dormir, Riko seguía en el mismo lugar observándolo.
"¿Por qué estás aquí?
"Eso no te importa". Se dio la vuelta para darle la espalda, no tenía ganas de hablar.
"¿Es por el humano?"
"Su nombre es Eren".
"Has seguido a tu humano hasta aquí, debes apreciarlo mucho". No hubo respuesta pero no le impidió a Riko seguir. "Debe ser alguien importante para ti, ¿o solo eres de esos gatos que solo siguen a quienes le dan comida?"
"Claro que no. Eren me importa mucho. Y lo he seguido hasta aquí porque…"
"¿Por qué…?"
"Deseo estar a su lado ¿Tiene eso algo de malo?"
Ambos se miraban fijamente, ninguno estaba dispuesto a ceder, pero Farlan se levantó.
"Dejen el maldito drama para mañana que quiero dormir" Los miró a ambos molesto. "Riko, largo. Y tú duérmete de una buena vez".
Riko sonrió y se fue moviendo la cola, mientras que Levi volvió a echarse. Esa gata era molesta y podía ser amable como terriblemente irritante. ¿A ella qué le importaba su maldita relación con Eren? No le agradó para nada que dijera todo eso, él realmente quería estar al lado de Eren, solo le importaba eso. Estaba cansado, había sido un día agitado; ya mañana iría donde su dueño y jamás regresaría al templo. Y si volvía a encontrar con Riko barrería el suelo con ella.
Gracias por leer! :D
El especial se dividirá en tres partes cuando estén terminados los subiré.
