Hola...

Joder lo sé otra vez tarde, pero esta vez tengo una buena escusa... mis cursos son una mierda hay una gran probabilidad que vaya a cursos de verano... e_eU

Estoy dando todo de mi para evitar eso...

Como siempre gracias a mi hermosa Beta (Sora) por corregir todo lo que yo escribo c:

Gracias por los reviews!


Ya era hora de levantarse, pero realmente no tenía ganas. Se sentía tan pesado; con flojera se estiró como siempre lo hacía pero esta vez su cabezo golpeó algo duro. Dolía... abrió los ojos, había algo diferente. El lugar donde debían estar sus patas estaban manos como las de Eren, solo que de un color diferente.

―¡¿Qué diablos?! ―se asustó.

Sintió pánico y quiso levantarse pero volvió a golpearse su cabeza, en el ajetreo despertó a los demás gatos que al verlo salieron huyendo quedando sólo Farlan.

"¿Qué rayos te pasa? Pero qué mierda…" Se suponía que no debería haber un humano ahí "¿Y este cómo entró?"

―¡Soy Levi, idiota! ¡Ahora se útil y ve a buscar a la hija de perra de Riko!

Farlan dudó cuando ese humano le dijo que era Levi; imposible, los gatos no se vuelven humanos de la noche a la mañana. Pero los humanos tampoco pueden comunicarse verbalmente con un gato, y este sí podía. Definitivamente necesitaba a Riko, así que fue por ella. Cuando la encontró la puso al tanto, no parecía sorprendida. Ambos fueron donde se encontraba Levi.

―¡Riko date por muerta!

"No al maltrato animal" observó de pies a cabeza a Levi y ronroneó "No está nada mal..."

―¡Tu…!

"Antes de que se maten ¿Me pueden decir qué diablos ocurre?"

"Bueno, es simple, el pidió un deseo, la deidad lo hizo realidad y fin de la historia".

―No me vengas con esas estupideces, ahora dime cómo regreso a ser un gato.

"Yo que sé, fue tu deseo; ahora disfrútalo". Habló feliz y relajada lo que provocó la ira de Levi.

―¿Sabes? Ahora con solo un golpe puedo mandarte a volar.

No estaba de humor, quería ser un gato otra vez y lo más pronto posible. ¿Cómo se acercaría a Eren con su actual apariencia?

"Está bien, averiguaré cómo solucionar esto, pero por mientras no puedes quedarte aquí todo el día y mucho menos desnudo".

―A quién le importa, soy un gato.

"Ahora eres humano y ellos no andan desnudos por ahí. Farlan ve afuera y pídele a uno de los perros que te ayuda a buscar ropa para nuestro amigo humano".

Sin dudarlo Farlan se fue, traería lo que encontrara, mientras Riko le pedía a Levi que esperara y que no hiciera ruido o las personas del templo lo encontrarían, y no es para nada agradable encontrar a alguien desnudo en un templo. Cuando se quedó solo Levi observó sus ahora manos. Se parecían a las de Eren, solo que era más pequeñas y finas. Su piel era de color claro, su complexión delgada y ya no tenía cola ni muchos menos sus orejas. Oh, sus pobres orejas. Tampoco quería mirar ahí abajo, se le hacía incómodo y vergonzoso.

"De seguro es como el de Eren así que no hay necesidad de ver". Pensó tratando de despejar su mente "Joder, Farlan se tarda una eternidad".

Farlan llegó trayendo a cuestas una camisa blanca que puso frente a Levi para luego traer unos shorts negros y por ultimo empujando con su hocico un par de zapatillas negras.

"Es una molestia traer esas cosas". Estaba cansado, llevar ropa no era cosa de gatos "Sería genial si me dieras las gracias".

―Vete.

"¿Qué?"

―Que te vayas ―tomó una zapatilla para que se fuera, el gato salió rápidamente de ahí.

"Bien ahora de algo debe servir ver vestirse a Eren todos los días"

Con cuidado se puso la camisa, fue algo difícil abotonarse, eso de tener dedos era algo extraño, la camisa le quedaba algo grande. Ahora le tocaba la parte de abajo que lo hizo sin ver, definitivamente no quería, y finalmente las zapatillas. Ahora tenía que ponerse de pie, fue un desastre, cayó directo al piso siguió así hasta que pudo dar unos pasos sin caerse. Con cuidado salió del escondite, como ahora era humano tuvo que arrastrarse para lograrlo.

"Te tardaste una eternidad". Le regañó Farlan.

―Cállate.

Los dos fueron a la parte delantera del templo, ahí estaba Riko observando la estatua del gato, al ver a Farlan y Levi se acercó a ellos.

"Luces bien".

―Púdrete. Dime cómo vuelvo a ser un gato.

"Aún no lo sé, pero lo averiguaré. Ya te lo dije; ahora ve por ahí a buscar algo que comer".

―¿Y la comida de aquí? ― se acercó a uno de los tazones y probó la comida― ¡Agh qué asco!

"Puta vida esa era mi comida favorita"

"Y por eso busca algo que comer". Comenzó a caminar hacia la entrada del templo seguida de Levi y Farlan "Se su guía y no te separes de él, ¿entendiste?"

"Está bien". Aceptó Farlan a regañadientes.

"Oye Levi, tu deseo era estar con tu humano. Aprovecha esto y ve con él".

Riko solo consiguió que Levi le gruñera, pero a ella eso no le molestaba; algunas cosas ocurren porque es necesario. Levi y Farlan emprendieron su camino, cuando estuvieron frente a la escalera Levi fue bastante torpe al bajar los escalones, se demoraron un buen rato en bajar, la poca paciencia de Farlan se estaba acabando. Cuando llegaron al pueblo lo primero era buscar algo de comer, pero no sería fácil de conseguir. Las personas no le darían comida a Levi gratis, después de buscar por las calles se cansó de caminar. Pidió descansar, se sentó en los escálanos de una tienda para hacerlo.

"Así no lograremos nada"

―Odio esto. Odio caminar. Odio que la comida que me gusta tenga a sabor a mierda. Y odio ser humano.

"Mierda si Eren me viera así sería algo horrible" pensó frustrado, ya iba a ser medio día, no había comida y no sabía nada de Eren.

"No te desamines. De seguro encontramos algo". Trató Farlan de animarlo "Vamos, arriba".

Sin ganas se puso de pie, y vio su reflejo en la ventana de la tienda, no se había visto, no quería hacerlo de seguro sería horrible, pero su reflejo decía todo lo contrario. Su cabello era negro y corto, su color de ojos seguía siendo el mismo, toda su piel era muy blanca, su cuerpo delgado y con su tamaño estaba seguro que media los mismo que el amigo de Eren, Armin. Debía admitir que era humanamente atractivo.

"¿Qué pasa?"

―Yo…

La puerta de la tienda fue abierta de repente, Levi retrocedió un poco y vio a Eren frente suyo con una bolsa de papitas. Eren vio a Levi, y fue como si por un instante el mundo se hubiera detenido. Esa persona que estaba frente a él tenía unos ojos increíbles, no sabía porque pero no podía apartar la mirada.

―¿Eren? ―la voz de Mikasa lo saco de su trance, parpadeó varias veces para asegurarse que no estaba soñando.

―Ah, disculpa, Mikasa, tenía la cabeza en otro lado.

"Es Eren. Es Eren. Está frente mío. ¿Se dará cuenta? ¿Me reconocerá?" Levi estaba tan nervioso que no se había movido de ahí, esperaba que Eren lo ignorara y se fuera.

―Oye tú ¿estás bien? ―pregunto Eren, al ver que el otro estaba dudando frio.

―Yo…

Iba a hablar pero su estómago se adelantó, y estaba seguro que se dejó oír, luego ocurrió el silencio, rogaba que esos dos se fueran, pero para su sorpresa Eren le ofreció su bolsa de papitas.

―Tómala.

―N-no ―y ahí estaba otra vez su estómago.

―Tienes hambre ¿verdad? ―le hablo con esa sonrisa suya que hacía que él se sintiera feliz― Ten, no es por lastima ni nada.

―...está bien.

Con nerviosismo tomó la bolsa y Eren le dedico una sonrisa, que hizo que sintiera calor en sus mejillas. Se preguntó que había sido eso, iba a darle las gracias, pero Mikasa ya se lo había llevado.

"Bien encontramos comida". Farlan salió de su escondite "¿Y ese quién era?"

―Eren, mi humano.

"Oh, bueno. Come de una vez que el gruñido de tu estómago me irrita".

Con facilidad logró abrir la bolsa y devoró su contenido en pocos bocados, ahora entendía porque Eren siempre tenía un montón de esas papitas, eran increíblemente deliciosas. Cuando terminó Farlan lo apresuró para ir a buscar más comida de reserva, se negó al precio porque pronto volvería a ser un gato, pero al final aceptó, quizás por ahí se encontraría de nuevo con Eren.

"Eres bastante lento".

―Y tu un malhumorado. ―le respondió― Ya quiero verte en esta situación.

"Yo no enojo a Riko ni pido deseos estúpidos".

―Tú, bastardo...

Estaba a punto de contestarle, pero escuchó un ruido familiar, no; era una voz. No estaba lejos y se escucha preocupado, no lo pensó dos veces y fue lo más rápido que le daban sus piernas al encuentro con esa voz. Pensó que al ser humano ya no tendría su buena audición ni agilidad, pero ahí estaban sus sentidos, se sintió feliz que aún los conservara. Siguió la voz hasta una calle alejada, entonces vio a Armin y una chica de cabellos marrones que estaban frente a un grupo de chicos, ellos parecían discutir. Si iba ayudar al amigo de Eren debía actuar y ya, esas personas no parecían amigables.

"¡¿Qué crees que haces?!" le regañó Farlan quien lo había seguido "Vámonos de aquí".

―No, debo ayudarles.

"No seas idiota, te destrozaran". Trato de infundirle miedo pero no lo logro, Levi gato o humano era tan osado como terco "No puedes hacer nada, no tienes un plan".

―Por supuesto que tengo un plan: ¡Atacar!

En un rápido movimiento Levi logró derribar de un patada a uno de los sujetos que terminó inconsciente, los otros cuatro al ver a su compañero se enfadaron y fueron contra Levi, pero él los esquivó con golpes certeros y rápidos. Los derribó a todos, querían contraatacar pero se asustaron al ver los ojos de Levi; eran como los de un animal salvaje. Sin más salieron despavoridos del lugar dejando a Armin y Sasha muy sorprendidos.

―Eso fue fácil ―no negaría que extrañaba una buena pelea, pero Eren tenía una estricta regla de no-violencia.

―Muchas gracias ―habló Sasha, Levi dio la vuelta al escuchar su voz― Nos salvaste.

―No hay de qué, estaban en problemas.

―¿Cómo diste con nosotros? ―preguntó Armin―. Digo, es un callejón alejado de la calle principal.

―Yo sólo los vi.

En sentido no era un mentira, Armin le dijo a Sasha que era mejor regresar al hospedaje, Levi se ofreció a acompañarlos para que ellos estuvieran seguros. Aceptaron y emprendieron el camino. A Farlan se le estaba acabando la paciencia, Levi era un dolor de cabeza. Los siguió de cerca para vigilarlos, cuando estuviera a solas con Levi ya se las vería con él. Llegaron al hotel sin percances Armin y Sasha le agradecieron su ayuda nuevamente, Levi ya estaba por irse.

―¡Armin! ¡Sasha! ¿Dónde han estado? ―Eren entró a la recepción y se acercó a sus amigos― Todos están buscándolos.

―Tuvimos un problema ―habló Armin― pero él nos ayudó.

―¡Eres el chico de la tienda!

"¿Por qué tengo la sensación de querer huir?" pensé al ver que Eren se acercó demasiado a él y lo abrazó fuertemente "¿Qué diablos..?"

―Gracias por ayudar a mis amigos ―lo liberó― ¿Cómo te llamas?

―¿Yo? Bueno yo… mi nombre es Levi.

Hubo un silencio que hizo sentir a Levi incomodo, sabía que fue mala idea haberle dicho su nombre, mejor le hubiera dado cualquier nombre estúpido. Había tanto silencio que pudo escuchar como comenzaba a caer las primeras gotas de lluvia.

―¡Te llamas como el gato de Eren! ―exclamó Sasha.

"Mierda."

―¡Sasha! ―le regañó Armin― Discúlpala. Nosotros nos retiramos. ―se llevó a Sasha consigo.

―Bueno, yo también me voy…

―Espera, está lloviendo afuera y con lo que llevas puesto seguro te mojarás y te resfriarás.

Eren quiso golpearse por haber hecho una referencia a la ropa del chico, su ropa era más del estilo veraniego, en el pueblo podía hacer calor pero también frio y si salía se moriría ahí afuera.

―Ten ―se sacó la chaqueta negra que llevaba puesta―. Con esto no sentirás frio, aunque igual lo sentirás en las piernas pero por lo menos estarás mas abrigado.

"Joder, Eren, deja de observar cada parte de él"

―Gracias... ―tomó la chaqueta y se la puso, le quedaba grande, notó que aún estaba caliente―. Bueno, ya me voy.

"Aún huele a él"

―Casi se me olvida, esta chaqueta es impermeable ―con cuidado le puso la capucha―. Listo, así no te mojaras.

―Gracias, haces mucho por mí.

―Ayudaste a mis amigos, es lo menos que puedo hacer ―sonrió―. Mañana temprano podemos encontramos en la plaza para que me la regreses.

―Claro, no hay problema.

Eren lo acompañó hasta la puerta, cuando la abrió pudieron ver que estaba lloviendo con fuerza, pero tenía la chaqueta de Eren y se sentía seguro con ella, se despidió de Eren y comenzó a caminar por la calle, mientras caminaba olfateó la chaqueta, tenía el aroma de su Eren. Cuánto quisiera que lo abrasase... visualizó a Farlan, estaba protegiéndose con el toldo que tenía el edifico que estaba al frente del hospedaje.

"Oye, vámonos, que no me gusta cuando llueve"

Caminó hacia Farlan, la lluvia le dio una idea, ahora que era humano podía llevar a Farlan en la casaca como lo hace Eren con él cuando no quiere que sienta frio. Tomó a Farlan y lo puso dentro de la chaqueta, el gato estaba calentito.

"¿Qué rayos haces?"

―Evito que te mojes, saco de pulgas ―comenzó a caminar―. Deberías estar agradecido.

"Sólo camina, con lo lento que eres llegaremos al templo mañana".

Levi en venganza le jaló los bigotes; a ningún gato le gusta que le jalen de los bigotes. Farlan daba pelea pero él seguía jalándole los bigotes, ser más grande tenía sus ventajas. Cuando llegaron al templo Riko los esperaba en la entrada, parecía feliz de verlos llegar enteros.

"Bienvenidos" saludó, pero Levi se fue de largo "¿No vas a amenazarme para solucionar tu problema?".

―Por ahora no tengo cosas que hacer mañana ―abrió la casaca y dejó a Farlan en el piso.

"Se encontró con su humano; hubieras visto su cara".

"De seguro fue muy divertida"

―Sigan hablando bolas de pelos, ya verán después.

Siguió su camino hasta su pequeño escondite con dificultad logró entrar, se sacó la casaca y sacudió el agua. Farlan y Riko entraron y vieron a Levi abrazándose a sí mismo para darse calor.

"Farlan ve por los demás para que duerman con Levi, así se calentará". Ordenó Riko y el otro gato fue a buscar a sus compañeros.

―Gracias.

"No sabía que podías decir gracias". Bromeó y Levi frunció el ceño "Esto es de tu humano y huele a verano; ha de ser una persona grandiosa" olfateó la casaca de Eren.

―Sí, lo es ―habló Levi mostrando una pequeña sonrisa―. Es el mejor humano que he conocido.

"Me alegro por ti Levi".

Un grupo de gatos entró seguido de Farlan y se acomodaron al rededor y algunos encima de Levi, ahora ya no tenía frio, todos esos gatos estaban calentitos era una sensación agradable, poco a poco fue quedando dormido, Farlan también se acomodó y todo durmieron tranquilos, a Riko le enterneció la escena así que unió a ellos; era lindo dormir todos juntos.

...

Se encontraba demasiado cómodo como para despertarse pero un arañazo lo levantó de golpe, su cabeza volvió a chocar con la parte superior de madera y logrando alarmar a los demás gatos que salían despavoridos, se frotó la zona del golpe. Lo bueno de tener manos es poder frotarse para aliviar el dolor, ya recuperado se disponía a darle su merecido al que le hizo eso.

"Buenos días" ronroneó Riko "A que es una bella mañana".

―Date por muerta. ―habló amenazante, se puso de pie con dificultad y se acercó a Riko.

"Yo no fui".

―Tú.

"No sé si te lo habré dicho pero le temo más a Riko que a ti" respondió Farlan relajado.

Suspiró cansado, hasta que se solucionara el problema estaba condenado a pasar todo el tiempo con esos dos. Se acercó a la casaca de Eren, ya se había quitado toda el agua, no se perdonaría así mismo si algo le pasara.

"Hoy vas con tu humano ¿no?"

―Sí.

"Bien, Farlan, ve a traerle otra ropa".

"¿Por qué?" protestó.

"Porque yo te lo digo". Volvió a ronronear, era mejor no llevarle la contraria a Riko.

―¿Ropa?

"Es tu humano, no puedes ir a verlo con la misma ropa, impresiónalo".

"¿Impresionar?" pensó Levi mientras se quitaba la ropa "No lo entiendo".

Farlan llegó agitado con la ropa, se las dejó a Levi y se fue con Riko para que él pueda cambiarse. La ropa que trajo era una camiseta gris holgada y unos jeans oscuros, se lo puso con mayor facilidad que la primera vez y finalmente las zapatillas. Salió del escondite con la casaca de Eren sus manos; era temprano pero los gatos que vivían en el templo ya tenían comida en sus tazones, encontró a Farlan y Riko comiendo con los otros.

"Fuiste más rápido que la última vez".

―Cállate, Farlan. ―lo miro enojado para luego dirigir su vista a la comida― ¿Me dan?

"Tú no puedes comer esto".

"Es cierto; te sabe a mierda". Agregó Farlan.

Levi gruñó y ellos tenían razón pero igual seguía siendo su comida favorita. Derrotado se sentó sin ganas al lado de los gatos esperando que terminaran de comer. Después de un rato que terminaron solo podía pensar una cosa; ¿realmente los gatos son así de lentos para comer? Él se había desesperado con solo verlos comer con semejante paciencia.

―¿Terminaron?

"Si, relájate". Habló Farlan limpiándose los bigotes "Ahora iremos por tu humano".

―Eren. Se llama Eren.

"Lo que sea".

Con un rápido movimiento tomó a Farlan y lo puso contra su pecho, al gato no le gustó para nada esa acción así que buscaba liberarse, Riko parecía divertirse verlos no siempre podía ver a alguien desesperar a Farlan. El gato de un arañazo se liberó y saltó, cayendo al piso en sus cuatro patas.

"¿Sabes? ¡Ve tu solo al pueblo!" gruñó enojado "¡A ver cómo te va sin mí!"

―¡Púdrete!

"Los jóvenes de hoy..." Suspiró Riko "Deja de fruncir el ceño y ve al pueblo de una vez".

―Más te vale que encuentres una solución a esto, me estoy hartando de ser humano.

Levi salió enojado del templo, tenía ganas de golpear algo, lo que sea, odiaba ser humano, Riko era un dolor en el trasero y Farlan un jodido de mierda. Iba tan metido en sus pensamientos que tropezó con una pieza de vestir y fue a aparar al piso. Se levantó lentamente, no tenía ninguna herida pero era la casaca de Eren que estaba con tierra, se maldijo internamente.

"¿Por qué me jode tanto la vida?"

La limpió como pudo aunque quedaban pequeñas manchas, fue caminando con cuidado de no volver a tropezar, a paso lento pero seguro llegó al pueblo, veía a las personas caminar de lo más tranquilos, otros charlando y niños correteando por ahí, lograba perderse con facilidad por su estatura, casi todas las personas eran más altas que él. Llegó a la plaza y ahí estaba Eren, vestía una camiseta verde oscuro y unos jeans negros, parecía ansioso, sabía que él no era de las personas que esperaban siempre estaba moviéndose o haciendo cualquier cosa para no quedarse quieto.

―¡Hola!

―Hola. Ten tu casaca. ―habló en voz baja― Lamento que tenga ese aspecto, digamos que soy torpe caminado.

―No te preocupes. ―recibió su casaca.

―Bueno, ya me voy…

―Ah, espera, quería invitarte a desayunar.

"¡Comida!"

―Yo…

―Acepta por favor.

Lo miraba con esos ojos verdes que solo Eren poseía, se quedó mirándolos, recordó las veces que Eren lo ponía tan cerca de su rostro que se perdía en sus ojos. No podía decirle que no porque podía pasar tiempo con Eren, lo que el objetivo del viaje, y porque se moría de hambre.

―Está bien.

―Es por aquí, ven.

Ambos comenzaron a caminar en el transcurso Eren le iba platicando acerca de el mismo y sus amigos, Levi escuchaba atentamente todo, llegaron a una cafetería que parecía antigua, el ambiente era agradable, se sentaron en una mesa y una chica les dejó la carta para que pudieran elegir.

―Me gusta este lugar; tiene el mejor café que he probado. ―comentó Eren.

"Demonios, no entiendo nada" pensó Levi viendo la carta.

―¿Sucede algo?

―No, nada.

Lo había olvidado por completo; él no sabe leer, trataba de mantener la calma mientras Eren llamaba a la mesera para poder ordenar.

―Yo quiero café y pie de limón. ―pidió Eren― No está Mikasa así que puedo hacer lo que quiera.

―¿Usted que desea? ―le preguntó la mesera a Levi.

"¡Di algo lo que sea!"

―Leche tibia. ―eso era algo que él conocía.

―¿Y para comer?

―No lo sé... ―la única comida decente que conocía hasta ahora eran sus Whiskas y su atún, y era muy obvio que no podía pedir ninguno de los dos.

―Un triple puede acompañar. ―sugirió Eren.

―Sí, eso leche tibia y un triple.

―Muy bien.

La mesera se retiró, Levi se sintió aliviado por eso no quería tener cerca aun humano que no conocía, cuando dejó de estar metido en sus pensamientos se dio cuenta que Eren lo miraba fijamente ahora ambos se miraban a los ojos, se sentía extraño quería que lo dejara de mirar de esa manera.

"Sus ojos son increíbles". Pensó Eren, eran iguales a los de su Levi "Cuando conozca a alguien con esos ojos yo… oh, espera, no soy gay" reaccionó y parpadeó.

―Bueno, ¿qué tal si nos conocemos mejor?

―Está bien. Me llamo Levi.

―¿Levi qué?

"Levi tu gato. Sí, respóndele eso, de seguro sale huyendo".

―Solo Levi.

―Que misterioso.

Levi escucho la risilla de Eren que comparó con su ronroneo. El ronroneaba cuando estaba feliz... ¿cómo sería Eren ronroneando? La mesera vino con sus pedidos y los puso en la mesa para luego retirarse mientras Eren echaba azúcar a su café Levi bebía su leche. Oh, cómo amaba su leche.

―Yo soy Eren Jaeger. ―hablo orgulloso― De la noble y ancestral casa de los Jaeger.

―No sabía que hablaba con alguien tan importante. ―volvió a escuchar la risilla de Eren.

―Eres divertido.

―¿Ah, sí? A la mayoría le parezco un gruñón. ―recordó todas las veces que Mikasa lo llamaba bola de pelos gruñona.

―Nah para mi eres divertido. ―probó un pedazo de su postre― Háblame de ti.

―No tengo mucho que decir.

―Vamos somos adolescentes hacemos una y mil cosas sino tenemos flojera.

"Piensa lo que vas a decir no lo jodas".

―Me gusta dormir ―no entendió porque sintió calor en sus mejillas― Amo dormir.

―A mí me gusta jugar video juegos.

―Me gusta el pescado.

―Yo amo la carne sobre todo en hamburguesas.

Iban diciendo datos sobre ellos mientras bebían y comían, Eren parecía divertirle algunas respuestas de Levi como una amiga me molestó tanto que la tiré por la ventana lo que hizo que Eren riera, es una pena que fuera cierto, pobre Hanji. Levi la pasaba bien, estaba feliz, podía estar cerca de Eren pasar de no ser un gato en esos momentos.

―¿Y qué haces cuando estás molesto? ―preguntó Eren― Yo salgo a caminar.

―Muerdo.

Ambos se quedaron callados, Levi se dio cuenta de lo que dijo. Quería morirse, y bueno, Eren, él sólo observaba. Uno de ellos tenía que decir algo para romper el silencio incómodo.

―Bueno...

―Cuando era niño yo también lo hacía. ―confesó Eren― No te sientas mal.

―Fue vergonzoso ―cubrió su rostro con sus manos.

―Nah, vergonzoso es que abraces a tu mejor amigo en la calle y te griten pedófilo.

Esta vez fue Levi quien rió, nunca lo había hecho y era increíble; se sentía bien hacerlo. Eren también rió al recordar esa anécdota, a veces las cosas vergonzosas pueden pasar a ser muy divertidas. Terminaron de comer, Eren pagó y salieron del local. Aún quería pasar tiempo con Levi así que lo animó a explorar el bosque con él, Levi aceptó sin dudarlo. En el camino de salir del pueblo, vieron a Mikasa, Eren no le tenía miedo, pero conocía a Mikasa. Ella era implacable incluso alumnos de grados mayores le temían así que tomaron otro camino para no cruzarse con ella. Ya fuera del pueblo, se adentraron al bosque; un lugar hermoso y silencioso.

―Adoro estar en la naturaleza.

―Yo también. ―dijo Levi― Me recuerda a casa.

―¿Vives en el bosque?

―No exactamente.

Se cruzaron con un riachuelo, Eren sacó su celular y le tomó una foto, lo pondría como fondo de su laptop, Levi lo cruzó pisando en las piedras grandes para no mojarse. Fue fácil para él, en cambio Eren casi se cae en la primera piedra, pero reaccionó y retrocedió para evitar la caída.

―Esto es nuevo para ti, ¿no?

―¿Tanto se nota?

"Rayos de seguro me vi como un idiota" pensó apenado Eren.

―Te ayudo. ―Levi volvió a cruzar― Dame tu mano.

Eren dudo un poco en tomar la mano de Levi que era pequeño y parecía tan frágil aunque su mirada demostraba que era una persona bastante decidida.

―Con cuidado o te caerás ―iba lento no quería que Eren se lastimara.

―Tienes un equilibro envidiable

―Y tú una altura envidiable.

Comenzó a reír tanto que perdieron el equilibrio y ahora ambos se tambaleaban en las piedras.

―Lo siento.

―No importa, porque si yo caigo tú caes conmigo ―volvió a tener estabilidad y continuo.

―¡Que vengativo!

Lograron cruzar y siguieron caminando, ya estaba atardeciendo, era hora de regresar al pueblo, Eren sabía que si tardaba Mikasa podía hacer que todo el mundo lo busque y no descansar hasta encontrarlo.

―Espera ―se detuvo en seco.

―¿Qué ocurre? ―le pregunto Eren― ¿Levi?

―Shhh ―le puso la mano en la boca de Eren para que no hiciera ruido y la otra alrededor de la oreja― Hay algo cerca de aquí.

―¿Mhh?

Levi se dio cuenta que su mano seguía cubriendo la boca de Eren, la quito siguió el ruido que escuchó, Eren lo seguía por detrás. Llegaron una parte del bosque algo empinada, ambos se quedaron asombrados de ver a un ciervo, estaban muy cerca de él y el animal parecía no darse cuenta.

―Esto es genial. ―susurró Eren― Debo tomar una foto.

―Hazlo sin asustarlo.

Despacio Eren sacó su celular y tomó la foto, pero como ya estaba oscuro la foto salió toda negra. Activó el flash para tomar una buena foto, sabía que después de eso el animal saldría huyendo pero lo bueno es que tendría la foto. Con cuidado se acercó más y tomó la foto, el animal notó su presencia y corrió lo más rápido posible.

―¡Oh, Levi, gracias! ―lo abrazó fuertemente― Nunca voy a olvidar esto.

"Eren me abraza... cuánto extrañaba esto".

―Vamos, regresemos. ―lo soltó.

Caminaron de regreso pero con un mal paso Levi se resbaló, Eren logró tomar su mano pero igual no evitó que ambos cayeran y se deslizaran un poco por la pendiente. Se pusieron de pie y ambos estaban sucios, incluso tenían tierra en el cabello.

―Lo siento, Eren.

―Yo también pude haber resbalado y sé que hubieras tomado mi mano ―sonrió amable―. Vamos te acompañare a casa para que te cambies.

"¿Casa? Joder, yo no tengo casa" Pensó Levi. "Di una excusa una creíble".

―Olvidé mis llaves... ―era lo que Eren siempre decía cuando quería quedarse en casa de sus amigos.

―¿Y tus padres?

"Nunca conocí a mi padre y mi madre ya no está aquí…"

―No están.

―Entonces quédate conmigo y mi amigo esta noche ―le ofreció―. Él es amable y no muerde.

―Nunca vas a olvidar esa ¿verdad? ―rió entre dientes, Eren asintió con la cabeza para luego reír― Está bien.

Regresaron por donde habían venido y encontraron el camino al pueblo. Ellos se abrían paso entre las personas, estaban sucios y nadie los quería tener cerca, fueron conversando de cualquier tema que se les cruzara por la mente. Cuando llegaron al hospedaje de Eren, el hizo pasar a Levi a escondidas, ya que las personas no hospedadas no podían pasar a las habitaciones. Levi nunca había estado en un lugar así y todo le deba curiosidad. Despacio Eren abrió la puerta de su habitación para no hacer ningún ruido e hizo pasar a Levi.

―Hola, Eren.

―¡Armin! ―gritó del susto― No te aparezcas así.

―¿Dónde has estado? Hoy teníamos guía ―le regañó― La profesora amenazó con quitarnos el día libre porque tu no estabas.

―Lo siento...

No quería meter a sus amigos en problemas además si por su culpa no habría día libre sus amigos lo asesinarían. Levi se mantenía al margen, era una conversación donde él no tenía lugar, conocía al amigo de Eren, siempre seguía las reglas (a diferencia de cierto castaño...).

―¿Y él? ―preguntó mirando a Levi.

―Ah, cierto. Armin él es Levi, hoy fui a explorar el bosque con él ―jaló del brazo a Levi para que se acercara a Armin― Nos ensuciamos y como olvidó su llave dormirá aquí con nosotros.

Armin observaba a Levi de pies a cabeza, no perdía ningún detalle e hizo que Levi se pusiera nervioso, él era un chico listo, quizás el sí se daría cuenta que es realmente un gato.

―Eren, en primaria nos dieron la charla sobre los desconocidos.

―Qué grosero ―le dijo a lo que el otro atinó con mirarlo con sarcasmo― Es buena persona y además será sólo por una noche.

―Pero Mikasa…

―¡No le digas a Mikasa! Me matara y a él también.

"¡Moriré peleando!" pensó Levi decidido.

―A él sí, a ti no.

―Por favor, Armin ―puso carita de perrito para que aceptara.

―Está bien. Pero báñense.

Eren sonrió victorioso, llevó a Levi a la ducha. Le pidió que se quitara la ropa y este lo hizo frente a él. Se cubrió los ojos y le pidió que le diera su ropa sucia, Eren con los ojos cerrados salió de la ducha tropezando con todo. Levi pensó que fue raro ya que ambos tienen lo mismo. Entro a la ducha y recordó cómo Eren se bañaba, e hizo lo mismo. Uso el jabón y el champú, le ardieron un poco los ojos pero se echó agua para que se quitara el ardor.

―Levi, estoy entrando ―tenía los ojos cerrados―. Aquí hay ropa limpia y una toalla ―lo dejó en el colgador para luego salir.

―Gracias.

Termino de bañarse y se secó con la toalla; siendo humano los baños no parecían tan malos. Se puso la ropa que Eren le había dejado, una camiseta de manga larga gris y un pantalón de franela negro, ambos le quedaban holgados de seguro eran ropa de Eren. Salió del baño y el susodicho esperaba su turno para bañarse ahora. Él entró y Levi fue a sentarse al borde de la cama, por mientras Armin leía un libro y no parecía percatarse de la presencia de Levi. Después de un rato Eren salió del baño con una camiseta blanca y unos short verdes, lucía más relajado. Vio a Armin con su libro y a Levi mirando la pared, a ambos les dio un jalón de oreja, a Armin por ignorar a Levi y al otro por no decir nada.

―Lo siento, no te vi ―se disculpó Armin―. Cuando leo todo a mi alrededor deja de existir.

―Es cierto, podría aparecer Godzilla y el seguirá con la cabeza metida en su libro.

―No importa, igual no soy muy hablador.

―Bien ahora a dormir.

―¿Dónde duermo yo?

―Conmigo ―dijo Eren, vio que Armin negaba con la cabeza―. Los dos somos chicos, Mikasa no puede decir nada al respecto.

―Si tú lo dices.

Armin dejó su libro en la mesita de noche y se metió a su cama, Eren le dijo a Levi que él también se metiera en la cama mientras apagaba la luz de la habitación. Regreso a la cama y vio a Levi seguía en la misma posición, así que se echó a su lado y tomó la colcha para cubrirlos a los dos. Eren se juntó más a Levi porque sólo tenían una almohada y se quedó dormido- Levi volteó para estar frente a Eren. Cuando dormía tenía un rostro calmado y su respiración era lenta, notó. Estiró su mano para tomar su rostro, se preguntó si se sentiría igual que con sus patas de gato. Tocó su rostro y se sentía igual. Luego vio los mechones de sus cabellos que caían por su rostro y sin poder evitarlo cogió un mechón y lo acarició; era suave. Eren hizo una mueca y Levi alejó su mano de inmediato, el otro volvió a tener un rostro calmado. Levi suspiró aliviado, no quería despertarlo.

Y ahí se quedó, contemplando el rostro de su dueño hasta que cayó dormido.


Gracias por leer!

Ya de aquí a dos semanas estará listo el siguiente capitulo de A su servicio, y de ahí hasta que lo corrijan será otra semana o quizás dos...

Gente hermosa ¿alguien sabe como poner links en el perfil? he estado tratando de poner unos links de una imágenes súper lindas de Levi como neko y maid, si alguien me puede orientar seria grandioso! ñ_ñ

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Solo falta una parte y el fic acaba... D: