Hola.

Lo sé otra vez tarde. Ya terminaron mis clases, pero jale un curso (TT-TT) asi que ire a verano a recuperarlo y es un curso bastante fuerte asi que debere luchar con todas misfuerzas... y luego de ahi viene el siguiente ciclo donde todos los cursos son fuerte (no sé a quien mierda se ele ocurrio juntar esos cursos en un solo ciclo)

Bueno y ahi la historia de mi vida... Y como siempre gracias a mi hermosa Beta (Sora) por corregir todo lo que yo escribo c:

Gracias por los reviews!


Sintió como le sacudían suavemente. No era exactamente molesto, pero aún así no lo dejaba dormir tranquilo. Con lentitud abrió los ojos y se encontró con el preocupado rostro de su amigo Armin. Bostezó y se sentó en la cama, frotándose los ojos. Pudo ver que Levi seguía dormido a su lado.

―¿Qué pasa Armin? ―preguntó entre bostezos.

―Ya es tarde. Baja a desayunar o el bus te dejará.

Sin más salió de la habitación, aparentemente molesto. De seguro era por haber desaparecido, traído a un completo desconocido a su habitación y ahora quedarse dormido. Debía admitirlo, era un irresponsable de primera. Luego haría algo para enmendar sus acciones y claro, también debía disculparse. Pasando a otro tema, Levi seguía dormido. Tendría que despertarlo y decirle que regresase a su casa, pero también quería que conociera a sus amigos; de seguro se llevarían bien.

"No, Eren. Harás enfardar a Armin y Mikasa te matará" pensó. Pero se había encariñado con Levi y no quería dejarlo... "Puede acompañarnos si va por su cuenta y sorprendentemente nos encontramos. ¡Soy un genio!".

Sacudió a Levi con cuidado, sin embargo este despertó de inmediato. La forma en la que abrió completamente sus ojos asustó a Eren pues las personas no hacen eso normalmente. Levi se estiró todo lo que pudo y lo observó.

―Buenos días, Levi ―sonrió Eren―. ¿Dormiste bien?

―Sí, gracias.

―Bien. Ahora, ahí está tu rop. ―le señaló la ropa doblada, encima de la cama de Armin―. ¿Conoces las aguas termales?

―En realidad no-

―Mi salón ira ahí. Encontrémonos allá para que puedas conocer a mis amigos.

Eren habló y a su vez caminó hasta llegar a la puerta del baño donde entró y gritó desde el lugar a Levi que se fuera yendo, que él se bañaría. Levi cambió su ropa y escuchó el caer del agua de la ducha. Regresar por el mismo camino no era seguro, así que decidió ir por la ventana. La abrió y salió. Andar por los techos como humano era algo complicado. Cuando vio que ya no pasaba ninguna persona, saltó y logró un aterrizaje más o menos decente; ahora debía encontrar esas aguas termales.

"¿Está bien que yo vaya?" se preguntó a sí mismo "ellos son sus amigos, es su viaje. Yo solo soy un desconocido entrometido".

Comenzó a caminar lentamente, quizás debía regresar al templo. No vio a Farlan ni a Riko en un día y quizás por fin esa bastarda encontró una solución, pero también estaba Eren, estar con el de esta forma era algo que disfrutaba mucho.

"¡Agh, no se qué hacer!" pateó una piedra y chocó con un bote de basura.

"Yo ya decía que eras un problema".

Escuchó la voz de Farlan detrás suyo, giró y ahí estaba mirándolo fijamente. Lo tomó en sus brazos y lo estrujó.

―¡Farlan! Bola de pelos con sarna, te extrañé.

"¡Suéltame!"

―Lo siento ―lo dejó en el suelo―. Aún no se medir mi fuerza.

"No fue gran cosa. Volvamos al templo". Empezó a caminar.

―Espera. Debo contarte algo.

Pasó un buen rato para que Levi le contara la situación en que se encontraba, la gente que pasaba miraba extrañados a Levi y Farlan, a ellos les daba igual así que seguían con lo suyo. Cuando terminó de hablar Farlan parecía enojado.

"Le agradaste ¿no?"

―Sí.

"Si sus amigos son igual de idiotas que él te amarán" se lamió las patas "Los humanos se complican por algo tan sencillo".

―¿Entonces voy?

"¡Si!"

―Bien. Ahora dime cómo llegar ahí.

"Sígueme".

Caminaron por muchas calles, todas hacia arriba. Era cansador caminar una subida, Farlan parecía no afectarle pero en cambio Levi ya estaba cansado, sus piernas le dolían y estaba sudando un poco; se le hacía bastante asqueroso. Cuando llegaron Levi se recostó en la pared y esperó que Eren y su grupo apareciera. Después de unos minutos de espera el bus apareció y vio que bajaban una humana de cabello claro, seguida de los alumnos. Casi al final vio a Eren, Armin y Mikasa. Iba acercase a ellos pero vio a la última persona que bajó del bus y se paralizo.

Él estaba ahí. Irvin. Ahora sentía que debía esconderse.

"¿Qué mierda hace aquí? Joder odio mi suerte".

"Oye, ¿estás bien?" le preguntó Farlan "¿Qué hay con ese humano?"

―Nada. Es un humano cualquiera. ―no quería estar en el mismo lugar que Irvin, luego se disculparía con Eren, pero debía irse ya.

―¡Levi!

Escuchó la voz de Eren y se detuvo en seco, él se acercó alegre mientras Levi no hacia ningún gesto, pero se relajó cuando vio a Irvin entrar en el edifico.

―¡Qué bueno que estés aquí! ―dijo feliz― Ven hay que entrar.

Lo jaló del brazo y entraron. El lugar tenía una decoración tradicional, pero los compañeros de Eren ya no estaban. Eso alarmó a Levi; se preguntó dónde se habían metido.

―Mi entrada ya está pagada. Ahí está la señorita ―señalo a una joven que estaba detrás de una ventanilla― Paga y entras, yo te esperare allá.

―Eren-

―¡Eren Jaeger! ―se escuchó un grito.

―Me llaman; nos vemos allá.

Se había olvidado que él no tenía dinero, ahora no podría entrar sin pagar. Comenzaba a odiar ser olvidadizo pero sintió que arañaban su pierna y ahí estaba a Farlan con un billete en la boca. Se agachó para coger el dinero.

―¿De dónde...?

"Riko te lo envía".

―No pueden haber animales dentro ―escuchó a un hombre acercarse a ellos, Farlan salió corriendo de ahí― No metas a tu mascota. ―le regañó.

Levi lo ignoró, fue donde la muchacha, le dio el dinero y ella un boleto, de seguro era el pase a ese lugar fue por donde se había ido Eren. El hombre que le había regañado tomo el boleto y lo partió por la mitad, una parte se la dio a Levi y lo dejo pasar. Adentro habían varias personas, ahora debía encontrar a Eren y sus amigos, comienzo a buscar hasta que los vio todos estaban reunidos ahí y no había rastro de Irvin. Era seguro acercarse.

―Hola, Eren.

―Levi, ya iba a ir a buscarte, te estabas tardando.

―Lo siento...

―No importa ―sonrió, lo llevó con sus amigos― ¡Chicos, les voy a presentar a alguien!

Todos pusieron su mirada sobre Levi, para él era raro ser el centro de atención, algunos lo miraban sonriente, otros curiosos y Mikasa, ella lo miraba a con enojo y desconfianza.

―Él es Levi.

―Hola. ―habló con voz baja.

―Eres el chico de la otra vez ―dijo Sasha acercándose― Eres mi héroe.

―Así que al final, Eren te trajo ―comentó Armin― lamento mi actitud antes; a veces Eren es como un niño.

―¡Oye!

―Tienes razón, suele ser impulsivo. ―agregó Levi, algunos rieron y otros asintieron.

―Como para traer a un desconocido a una salida de sólo alumnos. ―al fin habló Mikasa, no parecía feliz.

―Mikasa. ―le regañó Eren― Sé amable.

―Si Sasha confía en él, yo también. ―dijo Connie.

―Ella confía en cualquiera que le dé comida.

Hubo un silencio en que los demás escanearon a Levi; maldijo a Mikasa estaba logrando que la gente lo aceptara y ella viene a joderlo todo.

―¿Te dio comida? ―pregunto Armin a Sasha.

―No, para nada.

―¿Ves, Mikasa? no le dio comida y confía en el.

Los demás se relajaron y recibieron a Levi con los brazos abierto. Mikasa seguía mirándolo con desconfianza, pero Eren se alegró de que lo aceptaran, ahora lo único por lo que debía preocuparse era por los profesores, ellos sí que no aceptarían a un desconocido.

Ya era hora de entrar a los baños, las chicas por un lado y los chicos por el otro, como era un baño tradicional solo se cubrían con una toalla. Entraron a los vestidores y comenzaron a quitarse la ropa, Levi se sentía raro desvistiéndose frente a otros. Vio de reojo que Eren comenzaba a quitarse los jeans, apartó la mirada, él ya lo había visto desnudo muchas veces, pero se sentía extraño. Terminó de desvestirse y se cubrió con una toalla alrededor de la cintura, Eren guardo su ropa junto con la suya. Todos entraron al agua y se veían relajados. Levi entró lentamente; la temperatura era bastante alta comparada con la del agua que Eren usaba para bañarlo. Se sentó a su lado.

―Oh, Dios, esto se siente bien ―dijo Connie―. No saldré de aquí nunca.

―Si te quedas, Sasha se comerá tu comida. ―bromeó Armin.

―Esa tragona… ―murmuró.

―¿Qué tal el agua Levi?

―Se siente bien, muy bien.

―Jajaja eso se oyó raro. ―rió Connie― Levi ¿Qué le viste a Eren?

―¿Qué?

―Te pregunto ¿Por qué te fijaste en Eren? ¡Es un cabeza dura!

―Connie, qué cosas dices... ―habló Armin.

―¿Qué? Todo chico tiene un amigo gay.

Todos se quedaron en silencio como esperando una respuesta de Levi o quizás de Eren.

―¡No soy gay! ―gritó Eren, comenzó a salpicar agua a Connie como venganza.

―¡Para, Eren!

―¡Dejen de jugar! ―les pidió Armin― ¡Nos regañaran!

―Yo quiero a Eren. ―hablo Levi.

Eren paro de salpicar a Connie y observó a Levi. No parecía bromear sobre lo que dijo, tenía una expresión tranquila y las mejillas sonrojadas; estaba seguro que era por el agua caliente.

―Y yo quiero a todos mis amigos.

―¡No seré tu uke! ―protesto Connie.

―¡Para con eso! ―le volvió a salpicar― No pararé hasta que dejes de decir esas cosas.

―¿Está bien que se lleven así? ―preguntó Levi― Digo son amigos ¿no?

―Así son ellos.

Siguieron jugando hasta que se cansaron y volvieron a estar tranquilos, preguntaban a Levi acerca de él y cómo era su vida, el respondía todo lo que pedían claro sin tocar el tema de que no era humano, Connie que era muy curioso no dejaba de hacerle preguntas cada que más personales e iba a seguir pero la risa de las chicas lo interrumpió, paro de hacer preguntas y en cambio intentaba espiarlas. Los demás le advirtieron que Mikasa lo mataría, pero él no le temía. O era muy estúpido para darse cuenta del peligro. Al final no lo logró.

Ya era hora de partir, estaban tan relajados que no se dieron cuenta que estaba atardeciendo, Connie no quería irse; se esforzaron mucho en sacarlo del agua. Ya casi todos habían salido, sólo quedaban dos personas. Eren que se había puesto a flotar boca arriba y Levi que lo observaba haciéndolo.

―¿Está bien que hagas eso en este tipo de agua?

―No lo sé, pero estar tan relajado y ver el cielo es genial.

"Si lo intento ¿flotaré o me hundiré?"

―Vamos Levi inténtalo.

―Nunca había hecho esto.

―Es fácil solo recuestarte y levanta la cintura tu cuerpo hará el resto.

―Está bien.

Se puso al lado de Eren e hizo lo que le indicó. Tenía miedo de ahogarse, pero lo logró. Miró el cielo y se dio cuenta de que realmente era muy bello... La vista sólo duró cinco minutos ya que luego se hundió.

―¡Levi! ―escuchó gritar a Eren.

Entró en pánico, no sabía qué hacer hasta que sintió que lo tomaban de la cintura y lo jalaban del brazo; de un movimiento estaba afuera del agua. Eren lo sostenía pegado a su pecho. Se veía preocupado y del movimiento brusco la tolla se había soltado y solo quedó cubriendo la parte delantera de su cuerpo. Eren veía a Levi, él respiraba de forma agitada, sus mejillas ahora estaban más sonrojadas y tenía su cuerpo pegado a él.

No entendió por qué pero acercó a su rostro al de Levi y cuando estuvieron lo suficientemente cerca, cerró los ojos y lo besó en los labios. Mientras tanto Levi los tenía totalmente abiertos, no entendía lo que estaba ocurriendo. Eren escuchó que Armin lo llamaba y paró el beso, ambos se miraron fijamente, no dijeron nada. Ayudó a Levi a apararse y él se acomodó su toalla, salieron en silencio y se vistieron, aún en silencio.

Ya afuera del lugar, la profesora Petra llamaba por lista para que subieran al bus e Irvin vigilaba que no se fueran por otros sitios, para él fue raro ver a Eren callado, ya que él siempre era muy hablador y le dio curiosidad el chico que estaba a su lado. No era un alumno, de eso estaba seguro, quizás los chicos habían hecho un amigo en el pueblo, pero ese chico lucia tan distinto de los otros... dejó de pensar en eso, él era un profesor y debía vigilar a los alumno. Esa era su función.

―Eren ―lo llamó Levi, pero el otro no respondió.

"¿Estará molesto?"

―¿Hice algo que te enojó?

―¿Qué? ¡No! ―respondió de inmediato― No es eso, es solo que yo… No estoy enojado contigo y no hiciste nada malo. Lo que ocurrió fue algo extraño.

―¿Extraño?

―¿Nunca lo hiciste con alguien más?

―No; fue mi primera vez.

"¡Joder! ¡Fue su primer beso!" pensó Eren sintiendo que se había aprovechado de Levi "Venga Eren, no es la gran cosa, solo será esta vez, no pasa nada".

―Oye como no habrá buen clima el domingo, yo me iré el sábado temprano, así que mañana será nuestro día libre, antes del mediodía estaré con mis amigos pero en la tarde estaré libre ¿quieres pasarla conmigo?

"¿Está bien querer ver al chico que besé? ¿Mi reacción no debería ser alejarme de el?"

―Claro, ¿en el lugar de aquella vez?

―Sip.

―¡Eren Jaeger! ―lo llamó la profesora.

―¡Presente! ―gritó y levantó la mano― Nos vemos.

Se despidió subiendo al bus, Levi también se despidió agitando la mano, había aprendido que servía para decir hola y adiós. Cuando ya no pudo ver al bus dejó de agitar la mano y se puso en marcha de regreso al templo. En una de las esquinas lo esperaba Farlan. Ambos caminaron juntos, Levi lo ponía al tanto de todo incluso del incidente con Eren en las aguas termales, Farlan no dijo nada. Cuando llegaron al templo vieron a Riko lamiendo sus patas, ella parecía feliz de ver a Levi como siempre el la amenazaba para encontrar una solución, pera esta vez su amenaza no fue tan intensa como siempre, se metieron al escondite, a ella también le contó sobre lo ocurrido con Eren. Riko parecía aún más alegre, Levi no entendía por qué.

"¡Oh, Levi! Te dieron un beso".

―¿Qué es eso?

"Algo que solo se dan personas que se quieren mucho".

―Yo quiero a Eren y sé que él me quiere a mí.

"Tú lo quieres porque es tu humano y él a ti porque eres su gato. Pero esto va más allá, es un querer más profundo".

―No entiendo... ―habló bajo, sentía curiosidad por las últimas palabras de Riko. ¿A que se refería ella? Pero no podía demostrarlo él era Levi y no era curioso.― En vez de hablar cosas extrañas deberías ya tener lista una solución.

"Por supuesto. En un día tu problema se habrá acabado".

―Al fin ―respondió serio.

"Bueno me retiro. Descansen los dos".

Riko se fue de forma tranquila, Levi sentía que ella tramaba algo, de por si la gata poseía un aire misterioso. No tenía ganas de dormir pero cuando se echó en el piso y Farlan se echó a su lado comenzó a sentir sueño. Las aguas termales lo habían relajado, y antes de caer dormido pensó en el beso de Eren. Llevó su mano hasta sus labios, la sensación del beso aún estaba ahí.

...

Se despertó por sí solo, los gatos aún seguían durmiendo. Se levantó con cuidado para no despertarlos y salió del escondite. Fue a la entrada del templo donde se sentó en el borde, había un poco de niebla y le daba un aspecto sombrío. Allí se quedó, observando el paisaje.

Riko lo vio y fue a sentarse a su lado. Ninguno de ellos hablaba, solo observaban, hasta que ella decidió romper el silencio.

"¿Hoy te encontrarás con Eren?"

―Sí.

"Disfruta estar con él. Como humano estás aun más cerca de él".

―Pero no podré estar con él por siempre ―habló triste―. Los humanos viven más tiempo que los gatos.

"Es triste pero cierto".

―Explícame mejor qué es un beso ―le recordó―. No se te ocurra cambiar de tema, bola de pelos.

"Claro que te diré, Levi" Ronroneó. "Te dije que ocurre entre dos personas que tienen un sentimiento mutuo. Es algo maravilloso".

Las palabras de Riko lo llenaban de curiosidad. Era obvio que él quería a Eren y el otro le correspondía, pero ahora que era humano ese sentimiento pasaba a ser algo más intenso, su corazón latía muy rápido cuando Eren estaba cerca. Pensó que quizás era la emoción de verlo, pero era constante y entendió que no era por eso... se preguntaba qué era.

"¿Cómo te has sentido estos últimos días Levi?" le preguntó viendo que el otro estaba perdido en sus pensamientos.

―Normal ―respondió sin ganas.

"¿Normal?"

―Sí, normal. ¡A ti qué te importa!

"Me importa mucho" le respondió con una mirada amable "Es para una decisión que debo tomar".

―¿Qué decisión?

"La curiosidad mató al gato".

―Ya no soy un gato ―le recordó―. No pasará nada.

Estaba a punto de responderle, pero Farlan apareció y saltó a la cabeza de Levi. Él trataba de quitárselo, pero el gato no quería soltarlo. Al final Riko le pidió que dejara a Levi en paz y lo hizo. Ahora él se lamía las patas tranquilo mientras Levi quería vengarse.

―Joder, ¿por qué hiciste eso?

"Ya te vas a ir ¿no? Quería descargar todo lo que tenía dentro".

―Pues ahora es mi turno ―estaba punto de coger a Farlan por la cola, pero Riko lo detuvo.

"Suficiente; compórtense los dos" les regañó "Levi, hoy los humanos del templo no están, puedes entrar a su casa, comer algo y bañarte. Farlan te llevará, yo los esperaré aquí".

Farlan se puso en marcha y Levi le siguió, llegaron a una casa pequeña que estaba detrás del templo, ambos entraron por un ventana abierta. Levi podía ubicarse, tenía la misma estructura que el departamento de Eren. Encontró el baño y agradeció que el agua fuera caliente, se desvistió y antes de entrar a la ducha tomó a Farlan y lo metió con él. Ahora estaban mano, Farlan dejó de poner resistencia al ver que estaba todo mojado, Levi hizo lo mismo que hacía Eren cuando lo bañaba.

"Te odio".

―No es tan malo cuando te acostumbras.

"Te odio".

―Deja de quejarte, ahora debo quitarte la espuma.

Terminaron de bañarse. Farlan se fue a esconder debajo de la mesa, para él era humillante el aspecto que tenía, Levi se secó luego y fue a buscar otra ropa, al parecer solo una persona vivía en esa casa. Buscó en los cajones y encontró unos jeans gris y una camiseta azul oscuro, se puso la ropa y también sus zapatillas, comenzaba a tenerles cariño, siempre las usaba. Luego fue a la cocina y no tenía ni la menor idea qué hacer, Farlan salió de su escondite y le dijo que en la gran caja blanca siempre había leche. Levi abrió la puerta del refrigerador y ahí estaba la caja, la abrió y tomo la leche, pero escuchó el gruñido de Farlan, de seguro él también quería. Busco un tacho donde servir la leche, cuando lo encontró vertió un poco y puso el tacho en el piso.

"Gracias por compartir".

―De nada, mi buen amigo ―respondió con sarcasmo―. Ahora, algo que comer que no puedo vivir solo de leche.

"Adentro de aquí hay algo que huele bien". Olfateó el horno de la cocina, Levi lo abrió y vio que había un panque entero.

―Si lo como se darán cuenta.

"¡Sí que eres un genio! Sólo toma un pedazo y deja el resto".

Levi tomó un trozo y cerró el horno, lo probó. Realmente tenía buen sabor. Le ofreció a Farlan pero lo rechazó, a él no le gustaba, comía despacio, aún era temprano y se encontraría con Eren en la tarde. Si fuese un gato no habría duda en salir a explorar el bosque, escalar árboles o hurgar en la basura, lo último ya no quería hacerlo pues le resultaba desagradable. Se preguntó si el anciano se habrá dado cuenta que no estaba, esperaba que no o Jean lo pagaría, extrañaba torturar a ese perro y a Hanji, esa demente; de seguro habría hecho tantas tonterías que solo le quedaría una vida...

Para matar el tiempo buscó una tela o toalla para secar el pelaje de Farlan. Solo lamento que se tardaría una eternidad. La encontró, parecía vieja así que quizás el dueño no se molestaría encontrarla llena de pelos de gato, comenzó a secar a Farlan, pero este se resistía. Después de un rato ya está totalmente seco su pelaje estaba muy suave y olía bien. Recordó que cuando Eren terminaba de bañarlo siempre lo cepillaba, le gustaba eso; le daba una sensación relajante.

...

Así pasó el tiempo hasta que llegó la tarde. Ya era hora de ir al encuentro, seguía limpio y sin ninguna mancha, volvió a salir por la vetana junto con Farlan, pasó por el templo pero no vio a Riko, Farlan le dijo que a veces ella desaparece y regresa mas tarde. Fue por el sendero hasta el pueblo y llegó al punto de encuentro, veía a todos lados para ver si Eren llegaba, Farlan permanecía a su lado también vigilando, después de unos minutos sin aparecer Levi creyó que Eren no vendría y se desanimó, él quería verle y también pregúntale sobre el beso.

"Oye Levi ¿estás seguro que vendrá?"

―Si ―respondió con seguridad―. El siempre cumple su palabra.

"Eres un gato muy raro".

―¿Qué?

―¡Levi! ―escuchó la voz de Eren, pero no lo veía, muchas personas se cruzaban en su vista, hasta que lo visualizó. Llevaba un hoodie, unos pantalones marrón claro y una zapatillas grises; estaba con la respiración agitada quizás había corrido, se acercó a Levi― Lamento la tardanza, Mikasa no me dejaba irme.

―Se oye como si fuera tu madre.

―No digas eso, sería terrible si ella fuera mi madre.

―No saldrías en toda tu vida.

Eren rió y Levi sonrió, jamás se cansaba de verlo reír, Eren vio curioso al gato que estaba con Levi, quiso acariciarlo pero el gato retrocedió. Levi lo tomó en brazos y lo acercó a Eren, este lo acarició suavemente, a pesar que Farlan mantenía su distancia con los humanos dejó que lo acariciaran. Cuando Eren terminé de un salto bajó de los brazos de Levi y se fue corriendo por la calle.

―¿Está bien que se vaya?

―Sí, es un gato independiente.

―El mío también lo es ―recordó a su Levi, su lindo Levi―. ¿Sabes? Yo lo recogí de la calle, al principio fue difícil, pasamos muchas cosas juntos y casi se lo doy a otra persona.

"¿Por qué me haces recordar?"

―¿De verdad?

―Si, a mí profesor Irvin, no sé si lo viste, ¿el rubio alto? Se lo di pero luego me arrepentí y fui por el por qué lo necesitaba a mi lado.

"Yo también te necesitaba".

―De seguro ahora es feliz a tu lado ―trato de no sonreír―. Es un gato afortunado.

―Y yo un dueño afortunado ―sonrió de oreja a oreja hizo e que Levi se sonrojara―. Después de eso yo me sentía incómodo con mi profesor, pero antes de venir aquí hablamos y ya está todo bien.

Había tenido una charla con el profesor Irvin para que dejase de evitarlo, ambos hablaron y no había rencor por lo que había ocurrido, al contrario parecían más cercanos, los dos amaban a sus mascotas, ya todo claro, el profesor le preguntó por el chico de las aguas termales, le explicó que era un amigo. Le sorprendió que le preguntara su edad, él no le había peguntado pero suponía que tenían la misma edad, después de eso el profesor se retiró por haber saciado su curiosidad, Eren no entendía porque pero le molesto el interés del profesor por Levi.

―¿Sabes que tienes el mismo nombre que mi gato?

―¿En serio? ―fingió sorpresa―. Que coincidencia.

―Yo también me sorprendí. Tienen el mismo nombre y el mismo color de ojos.

―Oh, eso es extraño.

―Sí, lo sé. Levi tiene unos ojos que me encantan nunca creí encontrar a una persona con esos ojos y apareciste tu.

―También me gustan tus ojos ―dijo Levi haciendo que Eren se sonroje―, es decir, son increíbles.

No espero eso, tampoco espero sonrojarse. ¿Por qué lo hizo? ¡Él es un chico! No debía sonrojarse por otro chico, a él le gustaban las chicas como Mikasa. Bueno, no Mikasa, sino como la profesora Petra, lindas y amables. Relámete se sentía confundido, él había salido con chicas y lo pasaba bien con ellas, pero con Levi era diferente. Todo era diferente.

―Oye, por esa calle venden unas crepas muy buenas, vamos, te invito.

―Si, quiero algo caliente, está haciendo frio.

Miraba de reojo a Eren que parecía nervioso. Ahora pensaba que preguntar sobre el beso lo pondría peor, mejor no tocar el tema. Llegaron a la tienda, Eren compró dos, para él uno con chocolate y trozos de plátano, y para Levi de dulce de leche con fresas, lo probó y sabia delicioso. Los humanos tienen buena comida, ¿eh? Fueron caminado por las calles, no tenían rumbo fijo irían donde el momento los llevara.

―¿Levi, tienes novia?

"¿Novia? Deben ser las mujeres que Eren trae a casa".

―No ¿y tú?

―Menos, hace tiempo rompí con mi última novia ―recordó a Hitch, no era la mejor, solo salía con ella porque era eso o que ella lo siguiera acosando―. ¿Y tienes novio?

"Mierda ¿en serio? Le pregunto esto ¡mejor dale la razón a Connie y grita que eres gay!"

―No, tampoco ―respondió calmado―. ¿y tú?

―¿Y-yo?

"¿Por qué me siento nervioso?"

―¿Eren?

―No digo que sea malo que dos chicos se gusten…

―¿Es malo? ―vio con ojos inocentes a Eren.

―¡No! Si ambos sienten lo mismo, no le veo el problema.

De un solo mordisco Eren se terminó su crepa y casi se atora, Levi le dio unas palmadas en la espalda hasta que se le pasó, caminaron más lento para que Eren se recuperase, la calle que habían tomado los llevó hasta una pequeña pileta a la luz de la noche que se veía hermosa; como si el agua danzara en el aire. Había unas bancas al rededor donde se sentaron.

"Pregunta por el beso no seas cobarde". Pensó Levi, era aquí, era ahora.

―Eren ―lo llamó de forma suave― ¿Por qué me besaste?

Cuando le preguntó Eren tenía los ojos muy abiertos.

―Yo, bueno, yo…

"¡Joder di algo! ¡Tú lo besaste! ¡Di algo!"

―Alguien me dijo que un beso es especial y que solo se dan personas que sienten algo-

―Fue por impulso ―lo interrumpió―. Fue por impulso...

Levi sintió como se estrujaba su pecho porque dolían las palabras de Eren, el era su amo, su humano, lo quería y mucho, pero esa dolorosa sensación no podía ser por rechazar su querer, sino por algo más fuerte, era de lo que los humanos hablaban, amor, un sentimiento más profundo y más grande que un querer.

―Pero ―logró sacar de su trance a Levi―. Ahg ¡mierda! No sé cómo decirlo, como expresar esto que tengo dentro.

―¿Qué…?

―¡Dios! Desde que te vi sentía algo cálido aquí ―tocó su pecho donde estaba su corazón―. Me siento confundido porque siempre he salido con chicas y luego apareces tú y todo se vuelve extraño, quizás Connie tiene razón; quizás si soy gay o bisexual.

―Eren...

―Pero eres único, adoro tu personalidad, eres tan jodido y me encanta, también tiene unos increíbles ojos y cuando sonríes es de una forma tan sincera que no puedo dejar de verte.

―Dijiste que me besaste por impulso...

―Sí, porque cuando te vi en esa forma simplemente no pude resistirme.

Eren respiraba agitado y estaba sonrojado, había logrado sacar todo lo que llevaba dentro desde hace días y se sentía tan bien, ya no se sentía nervioso al lado de Levi. Oh, Levi, quién diría que en un viaje escolar conocería a alguien del que se enamoraría perdidamente. A pesar de la oscuridad de la noche podía ver el rostro sonrojado de Levi, había dicho todo de golpe que se olvidó si sus sentimiento eran correspondidos.

―Cada vez que te veía mi corazón latía mas rápido ―habló Levi―. Pensé que solo te quería pero esto va más allá, Eren... yo... te amo.

Esas palabras fueron como música para Eren, una maravillosa melodía, se acercó a Levi y con sus dos manos tomó su rostro, a esa distancia podía apreciar hasta el mínimo detalle que poseía, ambos estaban sonrojados pero su respiración era calmada y lenta.

―¿Es por impulso?

―No ―respondió seguro de sí mismo―. Es porque quiero hacerlo.

Acercó sus labios a los de Levi; fue un beso lento y profundo, querían disfrutar cada segundo de ese beso. Parecía que ambos hubieran esperado una eternidad para poder besarse. Se separaron y se vieron a los ojos, ambos rieron, como si hubieran sido cómplices de una travesura y se abrazaron. Levi recostó su cabeza en el hombro de Eren mientras el acariciaba su cabello.

―Mikasa va a matarme.

―A la mierda Mikasa.

Se separaron y se recostaron el uno al otro, viendo los movimientos de la fuente. No se percataron de que ya era tarde, Eren debía regresar a su hospedaje o se metería en grandes problemas, ambos caminaron tomados de la mano de regreso al hotel. Caminaban lento, otras veces corrían, Eren lo jalaba a todos lados, se divertían haciendo eso. Cuando llegaron a la entrada del hotel, Eren volvió a a besar a Levi; era como decir hasta mañana, y le dijo a la hora que partiría el bus para poder despedirse.

―Sueña conmigo ―le dijo de forma seductora a Levi, entrando al hotel.

―¡No tendré pesadillas!

―¡Malo! ―le gritó y le saco la lengua antes de entrar al local.

Ahora él debía ir de regreso al templo, Farlan apareció frente a Levi y le movía la cola en señal de molestia, Levi frunció el ceño y siguió caminando, estaba feliz, Farlan no arruinaría su felicidad.

"No me ignores" seguía a Levi por detrás "Sabes que no puedes".

―¿Qué no puedo?

"Estar a su lado porque volverás a ser un gato". Le recordó "Solo una mascota".

―¿Y qué si no quiero volver a ser un gato?

"No puedes, naciste gato y morirías siéndolo".

―Ahora soy más cercano a Eren, de una forma que jamás logre imaginar. No renunciaré a ello.

"Se lastimaran ambos"

Cuando termino de hablar, Levi corrió todo lo que puedo para llegar al templo, quizás Riko podía lograr que él sea humano para siempre así no tendría que decirle adiós a Eren, como gato podía estar a su lado, pero como humano era totalmente diferente, Farlan también corría detrás suyo. Llegó al templo y Riko no estaba por ningún lado, luego se le ocurrió buscar en el escondite de seguro estaba. Ahí fue a buscarle con Farlan detrás de él, entró en el escondite y allí estaba Riko echada en el piso.

―¡Riko!

"Hola, Levi. No deberías correr así, mira lo agitado que está Farlan".

―No es mi asunto.

"Gracias" gruño Farlan y luego se hecho al lado de Riko, necesitaba un buen descanso.

"¿Cómo estuvo tu día?"

―Quiero seguir siendo humano ―fue directo al grano―. Sé que te he fastidiado para volver a ser un gato, pero ahora quiero quedarme así.

"¿A qué se debe este cambio?"

―Yo amo a Eren.

"Tu deseo fue estar a su lado".

―Pero quiero seguir siendo humano.

"Bien mi querido amigo... así será, ahora vete a dormir".

Riko salió del escondite dejando a Farlan y Levi, el ultimo se sentía tranquilo. Ahora podía estar al lado de Eren; de seguro extrañaría a Levi gato, pero el compensaría ese lugar, para que los dos puedan ser felices, se abrazó a sí mismo y se quedó dormido.

...

Cuando despertó se sentía diferente, más ligero. Se estiró y su corazón casi se detiene al ver sus patas de gato. Con pánico examinó todo su cuerpo. Era un gato otra vez, y la ropa que llevaba puesta la noche anterior estaba regada en el suelo. De puro impulso salió rápido del escondite, pasando por encima de Farlan quien despertó al sentir el movimiento. Desesperado buscó a Riko por todas partes pero no la encontró, diablos, quería barrer el suelo con ella.

"Oh, eres un gato otra vez" se acercó Farlan "Bienvenido a la familia".

"¡Púdrete!"

"Nunca creí decir esto, pero extrañaba tus gruñidos".

"Maldita sea, ¡¿dónde está Riko?!"

Mientras Levi entraba en pánico no se percataron que frente a ellos se encontraba una muchacha con un vestido blanco, ella no era muy alta, de cabellos blancos que los miraba con una sonrisa.

―Buenos días. ―saludo los dos gatos dirigieron su atención a la desconocida.

"¿Y esa quién es?"

"Yo que sé".

―Que mal, no me reconocen ―hizo un mohín―. Soy Riko.

"¡Tu, perra!" Levi se lanzó al ataque, pero Riko lo esquivó "Me robaste mi deseo, date por muerta".

―Cálmate, no te robé nada, tu tiempo como humano acabó y por eso regresaste a ser un gato ―le explicó―. Y con respecto a mi aspecto soy la guardiana de este lugar, puedo tomar la forma que quiera.

Levi no confiaba en las palabras de Riko, ella siempre ocultando cosas y con esa actitud tan molesta, pero no le quedaba de otra debía confiar en sus palabras.

"Te ves horrible" comentó Farlan.

―Para ti todos los humanos son horribles.

"Haz que sea humano otra vez".

―No puedo hacerlo, deseaste estar a su lado y te convertí en humano. Luego me lo demostraste, pero no puedes ser humano ahora. Tu ciclo de vida aún no se ha acabado, por eso... cuando tú mueras como gato, regresarás a este mundo como humano.

"Pero seré un bebé".

―No, me aseguraré que regreses con la misma edad que tendrá Eren en ese momento.

"¿Qué hay con mis recuerdos? ¿Lo olvidaré todo?

―Lo recordarás.

Debía aceptar que no estaría con Eren como humano ahora pero debía ser paciente, de por mientras él permanecería su lado como su gato. Ahora lo que lo afligía era el hecho que no podría despedirse de él seguro lo odiaría por eso.

"Debo despedirme de Eren".

"E irte a tu casa" le recordó Farlan.

"¡Mierda! lo olvidé por completo, joder debo estar en la maleta".

―Yo hablare con Eren y tú te meterás en la maleta.

Riko recogió su vestido ya que le quedaba por debajo de las rodillas, y se dispuso a correr, ya tenia practica así que era fácil, Farlan y Levi iban a su lado, Levi les mostró el camino y se detuvieron en una esquina para observar su objetivo. Ahí estaban los alumnos, estos subían cuando la profesora los llamaba y el profesor era quien ayudaba a las chicas con sus maletas. Levi puedo ver a Eren, estaba inquieto y mirando a todos lados. Farlan y Levi fueron al montículo de maletas, buscaban la de Eren mientras Riko se acercaba a él.

―¿Eres Eren?

―Eh, sí. ¿Tú eres...?

―Soy Riko, amiga de Levi. ―cuando mencionó a Levi, Eren se mostró interesado.

―¿Él está bien? ¿Va a venir?

―Escucha, los padres de Levi se lo llevaron lejos de aquí, partieron en la noche ―podía ver tristeza en los ojos de Eren―. Él me pidió venir en su lugar.

Eren se sentía culpable quizás los padre de Levi no aprobaban su orientación y al enterarse de lo suyo con Eren, se fueron lejos. Ahora se lamentaba de no haberle dado su número o su correo, pero ya era tarde.

―No te sientas mal, también me pidió que te dijera que te ama mucho y aunque estén separados siempre estará a tu lado cuidándote y que está seguro que en su momento se encontrarán.

―Gracias, de verdad, gracias. ―la chica tenía razón. Ellos siempre estarían juntos y verían el uno por el otro aunque estuvieran en lugares distintos.

Pudo ver que Levi había logrado meterse en la maleta y ahora Farlan distraía a los demás alumnos rondando en el piso, haciendo ojitos a todos. La profesora llamo a Eren y este se despidió de Riko. Antes de que se volviera a olvidar le dejo su número, su correo y su dirección, Eren tomó su maleta y subió al auto. Riko se despedía con la mano y con la otra cargaba a Farlan.

"¿Todo esto terminará bien?"

―El camino será difícil sí, pero terminará de maravilla ―habló feliz―. Ven, has hecho un buen trabajo. Te daré leche tibia.

Farlan se acurrucó en sus brazos y ronroneó, Riko se puso de camino al templo. Esta será un historia que jamás se cansaría de contar. Ya en el autobús, Mikasa y Sasha tomaban unas sodas, mientras Eren miraba por la ventana recordando los momentos que pasó con Levi. Debían hacerlo sonreír, no sentirse triste. Armin de por mientras leía un libro como siempre, más atrás Connie hacia sus payasadas.

―¿Armin?

―¿Si, Eren?

―Soy gay.

―¡Profesora, Mikasa se ahoga! ―grito Sasha llamando a la maestra

Esperaba una respuesta de su amigo, él lo observó atentamente y lo dio unas palmaditas en el pecho y sonrió, continuando su lectura. A veces Eren se preguntaba como él y Armin podía ser amigos, eran tan contrarios; todo lo que Eren hacía complicado Armin lo hacía simple, por eso congeniaban de maravilla. Eren también sonrió y siguió viendo el paisaje, ahora faltaban los demás y Mikasa, bueno, con ella debía ser más cuidadoso. De momento Levi viajaba escondido en la maleta de Eren, había olvidado lo practico que era ser pequeño, ahora debía dedicarse a cuidar de Eren y vivir una buena vida de gato para luego volver a reunirse con él.

*** FIN ***


Mientras subía el capítulo me di cuenta que era el final xD

La historia en si comenzó como un pequeño regalo de cumpleaños para mi amiga Sandy, a ella le gusto tanto que pidió que lo publicara.

¡Bueno ahora los agradecimientos!

Gracias a todos por seguir esta historia hasta el final, realmente no creí que llegaría ser tan popular.

A mi amiga Sandy por insistir que publicara la historia y por pasarme la imagen de la portada.

A Fredo Godofredo por ayudarme con la sinopsis.

A BiLuLu55 por ser mi primera beta.

A Sora por ser mi nueva beta y ayudarme siempre.

Y finalmente a mi amiga Rose por darme críticas que no tienen piedad con mi autoestima.


(+) El siguiente capitulo de A su servicio va a la mitad, pero escrito a mano y con el curso que llevare en verano, la siguiente actualización sera a finales de Febrero. Esta vez si va enserio xD ademas que actualizare cada semana para avanzar la historia porque sino terminare cuando sea una abuela y tambien quiero escribir otras historias... tengo una que hara llorar a todo el mundo cada capitulo hay sufrimiento y tragedia algo asi como los capitulos de Tokyo Ghoul:Re.