Capítulo 4: Tensión
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— Kyouko-chan, lo siento por eso. Gracias por haberme sostenido el celular —Decía el manager algo apenado.
— No… —Replicó la joven con un sutil sonrojo en sus mejillas — Fue mi culpa que usted haya perdido sus guantes. Yashiro-san deberíamos llamar a Tsuruga-san.
— Es cierto se nos va a hacer… — Su mirada se había fijado en frente, y sus ojos se agrandaron del susto al ver al actor acercarse.
Kyoko miró curiosa a dónde él dirigía su mirada. Su piel se erizó, un escalofrío se adueñaba de su cuerpo. Los espíritus vengativos habían salido al oler una fuerte presencia llena de iracundia.
—…Es Tsuruga-san — Murmuró trémula.
El actor se acercaba mirándolos fijo. En su mirada se percibía cierta frialdad, pero cuando sus ojos se encontraron con el de la actriz, una sonrisa brillantemente caballerosa y falsa había aparecido. La primavera llegó con toda su gallardía.
— Ya-Ya-Ya-Yashiro-san… — Tartamudeó Kyoko, mucho más asustada al ver esa sonrisa. Se suponía que tenía que salir del auto, saludarlo e ir a sentarse atrás, pero no pudo porque el miedo la dejo paralizada y temblorosa.
Volteó a verlo al no escuchar ninguna respuesta de su parte. El rostro del manager estaba muy pálido y hasta algo azulado, que preocupaba. Se había congelado en su asiento, sin siquiera pestañear.
— ¡Yashiro-san!
El sonido de la manija de la puerta querer abrirse retumbó. Kyoko giró y retrocedió de su asiento al ver el rostro del actor frente a su puerta.
— ¿Q-q-q-qué ocurrió? — Farfulló, preguntándose porque la puerta no se había abierto. Giró a ver al manager y vio que él lo había bloqueado — ¡Yashiro-san! ¡Cerraste la puerta a Tsuruga-san!
Yashiro giró lentamente su cabeza hacia Kyoko. Dio un respingo al ver el rostro del actor mirarlo con un semblante siniestro, un cierto toque de instinto asesino parecía envolverlo. Sacudió su cabeza y desvió su mirada. Inconscientemente su dedo se había movido solo, oprimiendo el interruptor para bloquear las puertas. Tal vez fue su mecanismo de defensa al percibir la irrebatible amenaza dirigida directamente a él.
— Yukihito-san — Lo oyó nombrarlo con tono seco y cortante. Si no era su imaginación podía decir que hasta había oído un tono que exteriorizaba un posible atentado homicida.
Tragó grueso, y desbloqueó las puertas.
— Kyoko-chan…
— ¡Sí! — La actriz abrió la puerta, y salió dando una reverencia de noventa grados al hombre de uno noventa — ¡Buenos Días Tsuruga-san! —Exclamó.
— Buenas, Mogami-san.
—…
— ¿Por qué no te levantas, Mogami-san?
— ¡Sí! — La actriz se incorporó y se estremeció al ver su centelleante sonrisa — Suba primero por favor Tsuruga-san— Dijo abriendo la puerta de atrás.
Kyoko miró extraño, cuando escuchó una pequeña risa del actor.
— Se supone que sea lo contrario. Debería ser yo el que te abra la puerta.
— No, no es necesario Tsuruga-san — Dijo agitada, negándose con la cabeza — Solo estoy mostrando mis respetos como kohai — Se excusó, aunque en realidad lo había hecho inadvertidamente al no saber cómo actuar frente a él. Se sintió confundida pero aliviada al oír su risa, tal vez fue su imaginación el notarlo tan enfadado.
— Por favor, entra primero Mogami-san.
Kyoko asintió con una sonrisa, y entró. Ren lo siguió, cerrando la puerta.
— Y bien Yukihito-san, ¿qué es lo estaban haciendo?
El pánico volvió a surgir de nuevo al ver la relumbrante sonrisa.
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Sus ojos solo podían seguirlos. Silencioso y con una sonrisa brillantemente falsa asentía. Ellos seguían frente a sus narices, cotorreando alegres, mientras le ignoraban…No, su kohai giraba unas cuantas veces tratando de integrarlo a la conversación, pero no lo lograba, él solo se quedaría observando fijo, viendo a ese hombre con su usual sonrisa estar en el mismo auto, desatendiéndolo y haciendo como si nada hubiera pasado.
Salió primero del auto, estaba irritado, pero frente a todos siempre se mostraría con su mejor sonrisa falsa, porque él era Tsuruga Ren.
— Kikyo-chan, espérame un momento adentro. Me haré cargo de algunas cosas con Ren y regresó para llevarte al set —Dijo el manager con una sonrisa.
— Esta bien Yashiro-san. Que tenga un buen día Tsuruga-senpai — Se despidió la joven del guapo actor, con un pequeño rubor en sus mejillas.
— Nos veremos más tarde Momotani-san— El actor le esbozó una sonrisa, pero su kohai se estremeció al verlo así. Bajo su cabeza y asintió débilmente.
Los dos fueron dentro del edificio. Tsuruga-san sonreía y saludaba a todos, mientras que su manager también lo hacía con una pequeña reverencia.
— Ren, ¿por qué sonreías así a Kikyo-chan? Sí sigues con eso, solo la asustarás más —Replicó con el ceño levemente fruncido.
— ¿De qué hablas? —Contestó con indiferencia. Su mirada se detuvo en el nombre de un camerino, y luego desvío de nuevo a la de su manager — Mejor nos apuramos Yashiro-san. No vayas a hacer esperar mucho a Momotani-san.
Cuando llegaron en una parte deshabitada, la expresión del manager cambio a uno de frialdad, agarró del brazo del actor y lo estiró con fuerza.
— Ren, ¿por qué te comportas así? ¿Acaso es por lo de ayer? — Repuso mirándolo fijamente.
Un pequeño rubor se formó en las mejillas del actor, pero enseguida sacudió su brazo, haciendo que la mano de su manager lo soltará — ¿Ayer? Eso solo fue por trabajo, no fue nada especial — Dijo con seria expresión, esbozando después una pequeña sonrisa — Lo haré bien como el actor x, así que no te preocupes, ya está todo solucionado…Todo se verá más realista.
Yashiro le miró ir, la comisura de sus labios se estiraron levemente, formando una sonrisa de satisfacción y malicia.
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Sintió alivio una vez entró al estudio TBM. Aún seguía frotándose los brazos al recordar la tensión que no sabía porque se había presentado desde un principio. La sonrisa falsa de Ren siguió apareciendo, y aun no entendía el posible motivo de su enojo.
Compadecía a su manager, que se despidió de ella con el rostro todavía pálido. Lo entendía. Si estuviera en su lugar, también estaría así de temerosa.
Suspiró. Hacía mucho que no había visto a su senpai, y verlo de nuevo ese día fue…realmente atemorizante. Creyó que su corazón se aceleraría y estaría nerviosa por su cercanía, pero fue todo lo contrario, o al menos lo fue parcialmente. Se encontró nerviosa, no obstante, la causa era totalmente diferente, y una vez llegaron al edificio, escapó presurosa del auto. La calma por no tener que verlo más, era vasta, que hasta se sentía algo ingrata.
Si fuera Tsuruga-san con la sonrisa angelical me derretiría… Gracias a eso, pude olvidar el problemático sentimiento de ansiedad por querer verlo… ¿Será posible que pueda dejar de q**** a Tsuruga-san? Sí dejo que pase el tiempo tal vez pueda olvidarlo, lo vería solamente como un senpai…y hasta puede ser como un amigo… Pero… me preguntó porque Tsuruga-san estaba tan enojado…
— ¿Ya has visto a ese nuevo talento que anda con Tsuruga-san?
Kyoko se detuvo y miró a su alrededor. Había ido a la dirección equivocada al quedar inmersa en sus pensamientos.
— La he visto hace solo unos días, pero según oí anda con Tsuruga-san desde hace muchos meses.
¿Están hablando de mí? ¿Yo...andar con Tsuruga-san? Guardó silencio y se quedó tras la puerta media abierta del camerino.
— No anda así con Tsuruga-san. Yashiro-san es también su manager ¿no te parece extraño?
Kyoko dejo el aire salir de su boca, pero luego frunció el ceño al entender el malentendido que había creído escuchar.
— Tonta, nunca pensaría que Tsuruga-san andaría de esa forma con esa chica. Tsuruga-san de seguro buscaría a una mujer más bella. Ella es tan simple… No lo sé… Ordinaria.
El entrecejo se había fruncido esta vez con enojo. Maldito Shotaro. Gruño en su mente al escuchar esas palabras, pero cierta aflicción también había invadido su corazón, y no entendía porque se pondría así, sí lo que decían era verdad.
— ¿Sabes de quien si tenemos que tener cuidado?
Los ojos de Kyoko se agrandaron. Se acercó más a la puerta queriendo escuchar de quien se trataba.
— Pfffff… ¡Eso es imposible!
— No solo lo descartes, es muy posible.
— No creo en ello, pero si me ha gustado la fanfic que me recomendaste. Quién diría que también lo emparejarían con él.
— ¿Qué? ¡¿Qué?! ¡Espera no me digas spoilers!
— Oh… Así que aún no llegaste en ese capítulo —Dijo con una risa maliciosa — Ya sabes Tsuruga-san tiene una relación con un—
De pronto sintió una mano cubrir su boca desde atrás. Kyoko forcejeó tratando de escapar, pero la fuerza de quién lo agarraba era mayor que la de ella.
Estuvo a punto de aplicar una llave, pero antes de hacerlo, sintió como éste la giraba y tomaba de su mano para llevarla a rastras.
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N/A: Estuve pensando que hacer una fanfic yaoi es emocionante jajajaja En serio, aun no me he convertido en fujoshi.
Gracias a los seguidores y a quienes comentan :D
