Capítulo 6: Extraño comportamiento

.

.

.

Eran las diecinueve con veinticuatro minutos para ser exactos. Yashiro miraba su reloj de mano, y no es que fuese impaciente, solo le parecía extraño que ninguno de sus dos cargos aun hubiesen llegado. Estaba solo, Ren, había ido al sanitario y ya había tardado algo. ¿Se fue a defecar?... Los famosos también cagan. Pensaba serio el manager. Aunque no podía decir lo mismo de Kyoko, ellos habían ido a recogerla, y ella se estaba tardando mucho más, ya que anteriormente los dos esperaron siete minutos, que ahora se completaba con quince más después de que Ren se haya ido. ¿También se fue al sanitario? ¿Comieron algo que les hizo mal? Discurría esta vez el manager.

Comenzó a ponerse los guantes, no podía ser la misma razón que Ren, tal vez algo andaba mal.

Cuando agarró su celular, a tiempo divisó a los dos viniendo hacia él, y al observar mejor, pudo notar que ellos parecían extraños. No hablaban, iban uno al lado de otro sin mirarse como si estuvieran absortos en otra parte. Vio que de repente Ren le dijo algo, y ella le sonrió. Ambos alzaron su vista y por fin advirtieron de su presencia.

— Yashiro-san, siento hacerlo esperar tanto — Dijo la joven con una reverencia.

— Eh… Oh…No es nada — Respondió Yashiro con suspicacia — ¿Estaban juntos? —Dijo con una sonrisa ladina.

Ren parecía aún abstraído, así que siquiera se percató de los intentos de emparejamiento de su manager.

— No, solo nos encontramos — Expuso Kyoko indiferente.

Y así terminó. Yashiro miraba a los dos con rareza — Entonces, vamos — Dijo insatisfecho dando media vuelta, pero de repente Ren lo detuvo.

— Yukihito-san, yo iré en otra parte, así que puedes llevar a Mogami-san directo a su casa.

El manager giro bruscamente y lo miró — ¿Dónd… ¿Pero cómo irás?

— No te preocupes, un amigo vendrá a buscarme.

¿Amigo?... Está bien.

Yashiro solo se despidió y Kyoko a su lado hizo una reverencia.

Así fueron en silencio al auto, mientras él miraba extrañado a la joven que parecía ida, sin hablar y pensativa. Frunció el ceño. Esos dos estaban extraños, parecía como si les estuviera escondiendo algo…

— Yashiro-san…

Él alzó la vista hacia el espejo retrovisor, era la primera vez que hablaba en todo el transcurso.

— Sí.

La miró por un instante, ella tenía una expresión sobria, cerraba los ojos y exhalaba un suspiro.

— Lo siento… pero podrías por favor…ir hacia otra dirección…

— ¿Eh?... ¿Otra dirección?

— Sí… Lo siento, es que…recién quede con una amiga… Es aquí cerca.

¿Amiga?... Claro, dime. — Yashiro miraba de reojo el espejo, preguntándose si su amiga, se refería a Kotonami Kanae. Tal vez se arreglarían…

Una vez que cambio de dirección, ella se mantuvo de nuevo en silencio, mientras miraba su celular en más que tres ocasiones.

— ¿Irás a encontrarte con Kotonami-san? — pregunto él —, entonces eso significa que ya se arreglarán ¿no? — asintió con una sonrisa.

El aura lúgubre detrás de él, le confirmó lo contrario, así que se apresuró en disculparse.

— Lo…lo siento Kyoko-chan… pensé que irías con Kotonami-san… No debí suponer cosas…

— Ah, no, no se disculpe Yashiro-san… yo solo…iré con otra amiga.

Otra amiga… Le era extraño todo lo que sucedía. Tal vez estaba pensando demás. — Sobre lo que me contaste antes…

— ¿Sí? — Dijo Kyoko alejando su vista de su celular.

—…Pienso que deberías darle su tiempo, ella tal vez te lo contará algún día… Aunque haya amistad, siempre habrá cosas que no querrás decir…tal vez por temor a lo que piense… tal vez por lo que sabes que te dirá, o por otra causa.

Kyoko quedó en silencio y luego respondió — A Moko-san… yo no le he contado muchas cosas… Yo solo no lo hice… y con eso quiero que ella me confiese lo que esconde…

El ambiente se tornó pesado y oscuro. Yashiro trago saliva y se puso tenso. Cuando encontró la dirección, detuvo el auto, y miró a sus alrededores.

— Kyoko-chan, ¿es aquí?

— Ah… ¡Sí! Muchas Gracias Yashiro-san — La joven salió rápidamente, y se detuvo en la vereda mientras lo miraba — Nos vemos mañana.

El manager se despidió y condujo de vuelta, mientras miraba extrañado a través del espejo como la joven seguía parada ahí sin moverse.

Mientras se detenía en el semáforo, no pudo dejar de pensar en el raro comportamiento de los dos. Ambos habían ido a encontrarse con un amigo que no quisieron nombrar, y además pareciera como si quisieran ocultar a donde iban…

Yashiro comenzó a reír entre dientes, creyendo estar exagerando. ¿Hace cuánto que no salgo con amigos?… Me volveré viejo y aburrido…

Cuando oyó un bocinazo, se dio cuenta que tenía que avanzar, avanzó, pero cuando miró el espejo, pudo vislumbrar algo en el asiento trasero. Miró una vez más, y captó un celular. Detuvo el auto en una esquina y poniéndose los guantes, se estiró para alcanzarlo. Era el celular de Kyoko. Pensó durante unos instantes y luego dejo salir un suspiro. Arrancó el motor, dirigiéndose de nuevo a la dirección anterior.

.

.

.

¿Qué haces aquí? — Dijo una voz entre jadeos, mientras se tapaba la boca con una mano para reprimir más que un gemido.

¿Acaso no te gusta lo que te estoy haciendo? — Susurró a su oído, agarrando después entre sus dientes su oreja — Sho-chan…

El cantante quiso llevar una mano sobre el cabello del actor, pero Tsuruga-san lo agarró rudamente y lo puso tras su espalda, haciendo que Fuwa suelte un gemido de dolor y placer.

Sí, es así como tiene que ser — Dijo Tsuruga-san llevando ambas manos del cantante sobre el escritorio, mientras se pegaba a su espalda para hacerle sentir su dureza — No tengo que dudarlo… — Se dijo a si mismo Agáchate — Ordenó.

Unos golpeteos se oyeron tras la puerta. El actor gruño y apartó a Fuwa, quien con la respiración entrecortada fue hasta el sofá, se acomodó las ropas y se tapó con una revista la entrepierna. —Maldición — Murmuró con enfado.

Cuando Tsuruga-san abrió la puerta, no pudo esconder su asombro al ver a su manager frente a él, con su sonrisa habitual que suponía naturalidad.

Ren, ¿qué haces aquí?

El actor sintió su corazón dar un vuelco, pero solo sonrió falsamente — Yashiro-san, pensé que ya te habías ido con Momotani-san.

Olvidaste esto — Dijo dándole unos papeles — No sabía que conocías a Fuwa-kun — Repuso mirando al cantante y sonriéndole.

Solo hablábamos, tenía tiempo libre, pero ya me iba — Dijo empujándolo y cerrando la puerta.

Yashiro miró una vez más el nombre del camerino y sonrió. Tal vez tenga que castigar a alguien.

.


N/A: Gracias a los seguidores, a kotoko-98 y PaulaGato por siempre comentar :D