Capítulo 11: Nada de secretismo

.

Kyoko apretaba sus manos en su regazo, mientras miraba como su manager tomaba el segundo vaso de sake de un trago. Después de que dos hombres y la manager, le habían llevado a Sho, ella quiso escapar de la conocida aunque no tan demandante curiosidad de Yashiro. Él la descubrió de inmediato, yendo a hurtadillas, razón que hizo que él se enojará. Después de que éste le impuso a que se quedará, ella solo silenció, mirando como después él pedía sake, le traían y disponía de tomarlo sin esperas.

— Estoy cansado de tantos secretismos ¿por qué nadie quiere decirme lo que pasa? —le oyó murmurar. Kyoko tragó saliva y se mantuvo callada, viéndolo ya tomar el cuarto vaso.

Los ojos de él de pronto la miraron detenidamente.

— Kyoko-chan —la nombró con una sonrisa sospechosa— Tranquila. Yo solo quiero que me expliques todo lo que sucedió aquí.

— Pe-pero Yashiro-san…

— ¿Por qué no? —dijo aun con esa sonrisa— ¿Es que solo soy tu manager? Lo sé, cuando no quieren decir solo tengo que callar —hizo una mueca de disgusto y tomó de otro vaso— No importa, solo vete si tanto me consideras un desconocido, bien soy solo un empleado más. Hasta te estabas por ir sin decirme nada, supongo que solo querías escapar de este viejo aburrido.

— ¡Yashiro-san! —chillaba ante su sarcasmo. Se restregó el rostro con ambas manos y suspiró— Te lo contaré.

— No te estoy obligando —dijo sacudiendo su mano en negativa, y tomando con la otra otro trago— Sé que resulto molesto cuando parece que quiero obligar a la gente a que me diga lo que no quiere.

Kyoko ya estaba sorprendida, escuchando como Yashiro se revelaba. Era la primera vez que lo veía mostrar su enojo, y además de esa manera.

— Lo siento —se levantó ella e hizo una reverencia— Estuvo mal lo que hice, no lo volveré a hacer.

— Uhmm — él no respondió nada y solo se dedicó a tomar.

— Fue cuando llegue a TBM, fue hoy —inició, mirando cómo él parecía ignorarla, de alguna manera su comportamiento ya le estaba pareciendo gracioso. Se sentó a su lado y suspiró, decidida a contarle lo ocurrido — Encontrarme con Sho fue inesperado, él solo de repente apareció y me llevó a otra parte…Luego él me dijo algo como…Hey, Kyoko, ¿Qué haces escuchando tras la pue…Bueno…Eso no importa —carraspeó, con las mejillas ruborizadas—Como siempre —continuó de improviso más resuelta— él vino de nuevo a reclamarme sobre tonterías. Me reclamó sobre el hecho de que Koga-san me haya enviado bentos para el elenco. No sé cómo lo supo, si haya ninguno de ellos sabían…Le dije que lo envió por amistad…y…—miró como él ya había girado y le prestaba mucha atención.

— ¿Y después? — instigó.

— Ya te imaginarás el resto, Yashiro-san. —se preguntaba si su comportamiento se debía al sake que bebía.

— ¿Eh? —él quedó pensativo y luego chasqueó los dedos— ¿Te dijo que lo que Koga-kun hace no es solo por amistad?

—Exactamente —afirmó con el ceño fruncido— Hizo un discurso de eso, y entonces le dije tranquilamente que a él no le incumbe, que deje de entrometerse, y que lo he perdonado, pero que con eso no significa que tiene el derecho a mandarme.

Yashiro tomaba su sake, mientras asentía y la veía enfadarse golpeando a su costado con un puño.

— Y luego él intentó besarme — continuó ella, y él al escucharla abrió grande los ojos —Pero como ya soy experta, sé esquivarlo con facilidad —dijo haciendo un ademan de indiferencia— Estaba enfadada —su rostro comenzó a oscurecerse de la ira— Quería…— sus manos se retorcieron como si estuviese viendo un cuello imaginario para ahorcar— Pero no lo hice…—toda su ira desapareció frente a un perplejo Yashiro — Sé que a él le gusta provocarme, ya aprendí, entonces me mantuve tranquila y le dije que por favor se vaya, que estoy en el trabajo y que no intente mas eso… Pero luego…

.

::::::::::FlashBack:::::::::::::

Kyoko…Dime…Aun mantienes la promesa, ¿verdad?

¿Qué promesa?

Tú no te enamorarás de él, si lo haces…tienes que ir a Kyoto.

En sus ojos, ella no vio altanería o seriedad, fue una expresión nueva la que descubrió. Abatimiento y desespero, eso era la que expresaba, pero por más que lo viera, creyó que solo lo imaginaba, él nunca podría mostrar esa cara.

¿Por qué de pronto con eso? —habló actuando lo más calmada que podía.

Dímelo, Kyoko.

Él…Tsuruga-san es mi senpai, no podría tener esa clase de sentimientos que involucren…un enamoramiento. No soy como antes, y lo sabes.

La expresión con la que la veía, no cambió. Siguió mirándola directo a los ojos, sin parpadear.

Hay algo… —dijo él, pero luego calló. Se acercó un poco más, pero ella retrocedió— Hay algo que quiero proponerte…Tú… miró abajo, como si lo que estuviera por decir, le resultará difícil.

¿Qué es?

Quiero que seas mi novia —soltó de súbito con seriedad.

Kyoko frunció el ceño, rió un poco, y luego negó con la cabeza.

Por un momento creí haber escuchado algo loco… ¿Qué dices?

Kyoko, quiero que seas mi novia. —repitió.

¿Qué?... ¡¿Qué?! —miró con incredulidad, y luego volvió a reír— Sho —dijo seria— Te dije que dejes de molestarme de esa forma… No creo poder soportar más tus bromas, ya deja de hacerlo. Lo estoy aceptando tranquilamente, pero si sigues siendo así, te pediré que no vuelvas a buscarme más… Me voy, estoy ocupada.

Giró y dio unos pasos, pero él la detuvo, agarrándola del brazo.

No es una broma. Estoy…siendo serio… —su mano la soltó— Lo del pasado, la venganza…—pausó— La venganza es cosa del pasado, tú…ya no actúas como antes… Entonces, nosotros…

Es porque te perdone —repuso— No siento más odio hacia ti…y eso es todo…Pero, lo que dices…no tiene sentido.

No, Kyoko, yo habló enserio. Te estoy pidiendo que seas mi novia… Es porque…—paró de nuevo, pareciendo que luchaba contra sus pensamientos— Tú podías…—susurró— Podrías ser más famosa…si estuvieras conmigo…tú…

Sho, si lo que dices es verdad, lo rechazó. No entiendo porque me estás diciendo de repente todo esto, pero ya sea por la razón que dices o por cualquier otra cosa, que yo salga contigo es... Nunca saldría contigo —le vio reaccionar de manera extraña, lo último que dijo parecía que le había afectado. — Si eso es todo…— dijo— Me voy.

No, no, Kyoko, yo…

Shotaro, estoy ocupada, ya no sigas —volteó para largarse.

Espera… Hoy…a las dieciocho…ven ahí…en donde vinimos…la primera vez que llegamos a Tokyo…Lo diré de la forma correcta…yo…

Si solo quieres seguir con eso… por favor ya no insistas. No entiendo porque querrías algo así… pero la respuesta es definitiva.

No, tienes que venir.

No iré.

Esperaré por ti. Tienes que venir.

Sho, no. Y no esperes, será inútil. Nunca iré, no importa qué. Ya te dije que no, así que deja de jugar.

Esperaré… Si aún sientes algo por mí… No importa si sea odio o cualquier otra cosa… Ven.

Sho… —le miró a los ojos y suspiró— Mi respuesta es irrevocable. Nunca iré.

.

:::::::::::::::::::::

— ¿Kyoko-chan? —Yashiro agitó su mano frente a su cara, y ella comenzó a parpadear — ¿Y después?

— Ah…sí —dijo repentinamente cabizbaja— Él…Él dijo que quería que sea su novia...

— ¿Su novia? —exclamó atragantándose con el sake.

— Sí… Lo rechacé… Creí que solo estaba jugando…y después me dijo que venga acá a las seis… Dijo que quería decírmelo correctamente…y yo solo le respondí que no vendría aunque esperará… Le dije que nunca sería su novia… Si no fuera por Shoko-san, nunca vendría aquí… —El dolor surgió de su corazón, al entender el cruel rechazo que le había dado.

— ¿Quieres? —él cargó de sake el vaso, y Kyoko se sorprendió al ver que la bebida estaba siendo tomada cerca de la mitad de la botella.

— No…gracias.

— A mí me ayuda a soltar más las palabras, es una medicina para decir la verdad, también ayuda a desahogar los pesares —miró su cara y asintió con la cabeza— Tú te sientes mal porque lo rechazaste de esa manera, ¿verdad? Tranquila, no fue tu intención.

La de ojos dorados le miró con una sonrisa triste y aceptó un vaso.

— En realidad… Hoy no fue solo eso… Hikaru-san…se me confesó…y lo rechacé.

— ¿Sí? —dijo pensativo— Así que ya se te confesó…

— ¡¿Ya…ya lo sabías?! —aulló con sorpresa.

— Claro —contestó indiferente— ¿Quién no se daría cuenta que él gusta de ti?

Kyoko se cubrió el rostro con las manos — ¿Fui la única que no lo sabía? —susurró pesarosa —sintió una mano darle palmadas en el hombro, y alzó su rostro, sorprendida de verlo a él muy cerca.

— ¿Quieres qué te ayude con algo? —dijo sonriente— Esto tal vez te ayudará a salir de ahí — su dedo pulgar e índice formaron una L — Lo que paso hoy fue una ayuda…Sí… Ahora hay otros puntos más que necesitas aprender para graduarte de ahí.

— ¿Es…es posible? —sus ojos se agrandaron con asombro — ¿Q-qué es?

— Es simple —dijo tomando otro vaso— Hay un punto, para mí es el más importante, y eso es que no sabes lo buena que eres.

.

.

.

Aunque solo habían pasado tres días, las horas junto a él fueron largas, observándolo una vez más indiferente, ignorándolo como si lo que hubiese ocurrido fuese un suceso que había llegado al olvido. Le seguía el juego, pero cuando Tsuruga-san llegaba a su departamento, los pensamientos o los recuerdos de él poseyéndole lo abrumaban, lo exasperaban, lo encendían… Tiraba al precipicio toda esa necedad, el orgullo que acudía con entereza al estar solo con él, y entonces en la oscuridad de su habitación, lo dejaba salir, la necesidad y la desesperación que urgía su cuerpo de su presencia, de su placentero ser… Pero no, no lo tenía a él.

Con los ojos cerrados, lo imaginaba, lo sentía, oía su voz, ordenándole a que se mantenga quieto y a que lo disfrute sin más resistencia. Sus manos recorrían su abdomen, y una se deslizaba bajo la ajustada tela para ir directamente a su erección. Jadeaba, y se mordía el labio, mientras su mano se movía con una firmeza y una lentitud insoportable pero a la vez estimulante. Justo así como él lo había hecho…

Su otra mano quitó la estorbosa prenda, y luego siguió los movimientos que él le enseñó. Siguió más abajo hasta que sus dedos lograron rozar con el centro de su trasero. Soltó un jadeo, y sintió estremecerse. Su pecho subía y bajaba con suspiros temblorosos que comenzaron a convertirse en jadeos sonoros al invadir con un dedo esa parte prohibida de su cuerpo. Con su otra mano en su miembro erecto, aumentó el ritmo, gruñó, y aceleró más, hasta que los espasmos invadieron cada músculo de su cuerpo. Un ronco gemido se escapó de su boca, y un estallido de placer se liberó de él a borbotones.

Cuando la respiración empezó a normalizarse, sus ojos se abrieron y solo vio la oscuridad de su habitación. La cólera lo irrumpió en solo instantes. Su mano agarró de la lámpara cercana a su cama, y lo arrojó con ímpetu contra la pared, quedando el objeto totalmente destrozado.

Maldito imbécil gruñó recordando como él susurraba al oído a Momotani-san mientras acariciaba de su mano. La sonrisa maliciosa que él esbozó cuando lo vio, lo odiaba demasiado.

Eso ya no podría soportarlo.

.

.

.


N/A: Es la primera vez que escribo este tipo de escenas candentes, y además es parte de una fanfic BL?! En realidad, esto del yaoi me emociona jejeje Imagínense que me encontré con una fic de RenxLory, otro de RenxSho, y de RenxYuki, eso fue ¡OMG! ¡Kyaaaa! Me tapé un ojo, y con el otro seguí leyendo jajajaja

Quien este leyendo, agradecería un montón saber que piensa, estoy abierta a todo tipo de opiniones! :D