Capitulo 2 De vuelta en casa Parte 1:
{Ponyville, Biblioteca de Twilight}{12:00 P.M}{2 Días antes de la llegada del Expert Crede}
Ponyville se encontraba en sus máximo esplendor, pero como no estarlo. Si una nueva princesa se había alzado en las calles de esta, siendo la princesa alguien que había vivido por bastante tiempo en este lugar. Twilight Sparkle.
La aprendiz de la princesa Celestia, llego al pináculo de su aprendizaje, con un logro bastante grande; Lograr completar un hechizo que ni el mismísimo Starswirl El Barbado, pudo terminar antes de que desapareciera de toda Equestria.
Su camino para lograrlo no fue solo eso, sino que lucho junto con sus amigas para vencer a fuerzas del mal que buscaban transformar en un caos Equestria. Una princesa corrompida por su envidia, un Draconequus dios del caos, una reina changeling que trato de cazarse con su hermano para atacar desde dentro Canterlot y un gobernante de una nación olvidada corrompido por la oscuridad, eran de los muchos problemas que se vieron enfrentadas este grupo de amigas.
Ahora la ex-estudiante de la princesa se ha estado viendo abrumada por las nuevas responsabilidades que le da este cargo, cosa entendible, ya que nadie se espera que le den un titulo tan importante de un momento a otro.
-¡Hey Spike!, ¡Voy a ir a ver a Rarity. Así que cuida la biblioteca!-Grito Twilight a Spike quien se encontraba el segundo piso.
Ella era una Alicornio de color morado, crin azul oscuro con líneas violeta y rosa, además de unos hermosos ojos morados. Vistiendo una camisa rosa, una falda azul y unos zapatos de color negro.
Tan rápido como dijo en nombre de su amiga, rápido con un rayo, bajo un dragón bebe de color morado y cresta verde. Este era Spike, el compañero leal y ayudan te numero uno de Twilight.
-¡Te acompaño Twilight!-Dijo con exaltación el dragón, con la esperanza de ver a su amor platónico-Hoy voy a ayudar a Rarity en la Boutique, ¡así que vamos!-Este rápidamente se acerco a la puerta con tal de abrirla y salir, pero fue detenido por una magia rosa que lo levito.
-Ni lo creas Spike, hoy tienes que hacer las tareas que dejaste ayer-Dijo con autoridad Twilight al pobre dragón que perdía la esperanza de ver a Rarity.
-Pero sabes que lo que tuve que hacer ayer era importante-Trato de excusarse el dragón.
-Pasarse todo el día leyendo comics y durmiendo, no es hacer cosas importantes-Negó la excusa con mayor molestia Twilight.
Pues era cierto, Spike se quedo todo el día de ayer leyendo los comics de los Power Ponis, siendo que había trasnochado y no se despertó hasta las 2 de la tarde de ese día.
-Pero era importante, tenia que terminarme los 4 numero pendientes que tenia. ¿Acaso quieres que Button me haga spoiler con el numero que sale mañana?-Se defendió el dragón, siendo que pregunto eso ultimo con indignación a la Alicornio que se estaba masajeando las sienes por la actitud de su compañero.
-Mira Spike-Dijo Twilight con cansancio-Si terminas tus tareas de hoy y ayer, podrás ver Rarity, ¿Ok?-Le ofreció al dragón que no dudo ni un segundo para empezar a hacer sus tareas, siendo que Twilight lo miraba mientras empezaba a dar risillas yendo a la puerta-"Siempre funciona"-Pensó con risas la Alicornio morada.
Twilight caminaba por el pueblo en dirección a La Boutique Carrusel, con tal de ver a Rarity. Ella iba a buscar un encargo de ropa que le había hecho a Rarity, quien acepto sin que Twilight le pagara nada.
Mientras caminaba era saludada por los ponis y potrillos, quienes con una sonrisa y amabilidad le daban los buenos días. Esto era lo bueno de Ponyville para la Alicornio, todos los ponis del pueblo la conocían, y no la trataban de forma especial por ser una princesa, la trataban como una amiga y vecina normal.
Le disgustaba de que la empezaran a tratar especial y que la llamaran con el sufijo de "princesa", ella solo quería que la trataran como tratarían a cualquier otro poni.
Ella estaba sumergida en sus pensamientos donde se encontraba la llave que debía abrir el cofre que se encontraba en el árbol de la armonía. Ella buscaba en cada libro de su biblioteca, revisándolos de derecho al revés, con tal de encontrar alguna pista de su localización. Se le terminaban los libros de la biblioteca que revisar, siendo que su ultima opción seria ir al Castillo de las Hermanas para adentrarse en su biblioteca
, y buscar algún libro que diera indicios.
Tan sumergida en sus pensamientos estaba, que no se dio cuenta que ya había llegado a la Boutique. Al darse cuenta de esto toco la puerta.
-¡Ya voy!-Hablo una voz femenina desde dentro del edificio. Era la voz de la amiga de Twilight.
Pasaron unos segundos para que se abriera la puerta del edificio. Mostrando a una bella unicornio de Color blanco como la nieve, crin violeta y ojos celestes. Vestía una camisa blanca, una falda negras y unos zapatos rojos, además de unos lentes de lectura y una cinta en su cuello.
-¡Oh!, hola Twilight, ¿vienes a buscar tu ropa verdad?-Saludo de forma alegre con una sonrisa de ver a su querida amiga, siendo que la Alicornio asintió ante la pregunta de esta-¡Ven, Pasa!-Le ofreció pasar la unicornio entrando a su hogar seguida de la Twilight.
Al estar dentro del edificio Twilight veía los distintos vestidos y trajes que había creado Rarity. Cada unos con un mínimo toque elegante, algo característico de la unicornio.
Ella hacia ropa surgida de su gran imaginación como diseñadora, la cual vendía a ponis de tanto alta como clase media. Siendo que sus trabajos eran de una terminación perfecta y una gran durabilidad, todo eso trayéndole alago de los diseñadores mas grandes de toda Canterlot y siendo bastante conocida.
Rarity de un cajon saco una caja, la cual entrego a Twilight, quien la abrió. Viendo camisas, pantalones, faldas y calcetines de distintos colores.
-Hay esta todo lo que me pediste-Le menciono la Unicornio quien fue hacia un maniquí que llevaba un tipo de chaleco-3 pantalones, faldas y camisas, además de 4 pares de calcetines-Tajo con su magia un aguja la cual llevaba un hilo color negro en esta. Cociendo una parte suelta del chaleco-¡Listo!-Se dijo para si misma suspirando son satisfacción.
-¿Qué es estas haciendo Rarity?-Pregunto curiosa la Alicornio, dejando la caja cerrada en una silla y yendo a ver lo que hacia su amiga.
-Es un encargo que me hizo la princesa Celestia-Le respondió la unicornio con felicidad de haber terminado la chaqueta, y uniéndola con otras ropas que estaba en otros maniquís.
Quedando una traje compuesto de una chaqueta con capucha negra y violeta, además botones de oro en forma prisma, unos botones en las muñecas de los brazo, unos bolsillos dentro de la chaqueta y una funda pequeña de espada en la parte izquierda. un chaleco de color azul oscuro con detalles dorados, una camisa blanca y un pantalón deportivo negro.
-¿Un encargo de la princesa?-Pregunto sorprendida Twilight. La princesa Celestia no era de pedir encargos a Rarity, por que había otros diseñadores que podría contactar-Debe ser para alguien importante para ella si te lo pidió a ti hacerlo-Menciono con una sonrisa por tal trabajo que termino la unicornio.
-Si, ella me mando una carta contándome que alguien importante para ella la iba a visitar despues de mucho tiempo-Le empezó a explicar siendo escuchada atentamente por la Alicornio-Entonces me pidió hacer este traje para como regalo-Siguió explicando mientras revisaba la ropa para ver alguna falla-Me pidió un traje parecido al de los de la ata clase, pero con capacidad de usarse también para trabajo físico. Quizás este alguien sea algún tipo de guardaespaldas de alguien, porque darme las tallas justas de alguien y hacer un traje elegante de esa forma, debe ser alguien que debe tener mucha acción física-Opino con curiosidad de quien era la persona que le hizo el traje.
-Que extraño-Menciono de repente Twilight-La princesa nunca me hablo de nadie que fuera asi, creo que es un viejo amigo de ella, quizás algún "Protector Real"-Dio también su opinión con misma curiosidad.
Los protectores reales eran caracterizados por proteger a las princesas y la familia real, siendo entrenados en la lucha con armas y cuerpo a cuerpo. Siendo que llevan una ropa noble, pero con especificaciones especiales en la ropa, las cuales le permiten una mayor movilidad llevando estas puestas.
-Pero Twilight, las medidas que me entrego son de alguien de nuestra edad-Le conto sorprendiendo a la Alicornio-Y si mal no recuerdo, para ser un Protector Real se debe tener como unos 18 años. Porque no creo que alguien de 17 llegue a ese puesto-Explico la unicornio dejando confundida a la Alicornio.
Debe ser alguien que conoce Celestia desde pequeño, era lo que pensaba Twilight. Tal ves algún familiar de ella; Blueblood estaba descartado por razones obvias, Shining Armor era muy grande para ese traje, además de su edad, la princesa Celestia no tiene hijo alguno al cual le diera ese traje, quedándose con que quizás sea algún familiar lejano o poni entrenado.
-"Es lo mas seguro que se lo entregue alguien entrenado, ¿pero de quien será protector?, si ya toda la realeza ya tiene un protector "-Pensó confundida Twilight ante tal incógnita. Esta persona le trajo una duda que querrá quitarse cuando se encuentre con la princesa y se lo pregunte ella misma.
….
{Canterlot, desembarcadero. Cuarto de pasajeros}{13:00 P.M, Lunes}
Me encontraba sacando mis cosas de la habitación, recogía mis libros, bolígrafos, y demás cosas misma, también los comics que le gustaba leer a Aery. Todo guardado en mi fiel mochila del tamaño de mi espalda completa, muy grande a mi parecer siendo que mido 1,80.
Mientras guardaba mis cuadernos vi al libro de Starswirl, ya había empacado todo lo demás, por lo que una leidita no vendría mal. Abriéndolo en la pagina que lo había dejado, lo empecé a leer mientras que Aery jugaba con un juguete que le había comprado en Manehattan.
"Informe de la "Piedra del ave". Días 4:
Últimamente me estado interesado mas en esta piedra, no por su composición de cristal o su marca. Sino el tipo de magia que emana esta. Uno de sombras y oscuridad.
Me he encontrado con Ponis o seres que han podido manipular el poder de las sombras, sin perder el control en la practica, siendo unos muy pocos. Pero esta es diferente en todos los sentidos; llegando a crear múltiples de pulsaciones por segundos sin problemas, o que cada Poni que se hacer que a ella, sienta un frio en su espalda y miedo a esta. Cosa que también sufro.
Ahora que escribo esto me he dado cuenta de algo.. ¡La piedra esta absorbiendo algo de mi!.
Esta al parecer al estar cerca algún ser vivo, drena sus "Sombras" para llenarse. Quizás este artefacto confirme mi teoría de que todos tenemos algo de magia oscura, o algo que provoque algún tipo de efecto mágico negativo.
Al dejar de drenar las "sombras" de mi interior, en esta empezó a fluir un tipo de humo negro y morado en su interior, quizás significando que se lleno. Me entro de repente una gran fatiga despues de terminar de drenado. Me tendré que ir a dormir mas temprano para recuperar mis energías.
Esta piedra todavía no muestra su poder, pero por seguridad la guardare en la "sala de artículos mágicos". Tengo un viaje mañana, y no quiero estar cansado en medio del camino."
-Con que en la "sala de artículos mágicos"-Me dije para mi mismo cerrando el libro y guardándolo, ya se en donde se encuentra, solo falta la localización-Cuando vea a Celestia le preguntare su localización, por que no se encuentra en el castillo-Cerré mi mochila y me amarre los cordones de mis zapatos.
-¡Hey Aery!-Llame a mi amiga quien dejo de jugar al escuchar mi llamado.
-¿Gyu~?-Me grazno en forma de pregunta, acercándose a mi volando hasta ponerse en mi hombro.
Recogí su juguete y lo guarde en la mochila. Poniéndomela en la espalda, ella parándose en mi cabeza, seguido de volver a mi hombro cuando tenia la correa puesta en mi brazo.
-Es hora de volver a casa-Le respondí con una sonrisa, ella respondiéndome con la expresión feliz en su cara, ella quería ver de nuevo a su madre, Philomena.
Iba en camino a la puerta cuando.
¡Toc!
Alguien toca la puerta de la habitación, creo saber quien la toco. Abrí la puerta para encontrarme frente a mi a se encontraba Nerea, con una sonrisa en su cara me saludo.
Ella se paso casi toda la mañana llorando en su habitación por la muerte del Capitán Otho, se notaba mucho que eran muy cercanos, por lo que me imagino el dolor que debió estar sintiendo. Ahora trata de estar de mejor animo para luchar el dolor.
-¡Buenas tardes Shay y Aery!-Me saludo con un toque de alergia y con un poco de su voz quebrada, tal vez todavía no se le pasa la voz quebrada por llorar.
-¡Buenas tardes Nerea!-Le respondí con una sonrisa.
-¡Gyum!-Grazno saludando Aery.
-Veo que ya se prepararon para desembarcar, se nota que están ansiosos de volver a ver Canterlot-Nos menciono con tono divertido, era mas que obvio que quería ver mi ciudad natal despues de 6 años.
-Pues claro-Le respondí con emoción nostálgica-Despues de tanto tiempo, volver a ver mi ciudad natal es algo muy importante para mi, además de ver a mi madre-La nostalgia aumento en mi, pasando muchos de mis recuerdos con Celestia y otras personas importantes para mi, pasando por mi mente.
-Ya me lo imagino. Yo también pase por lo mismo-Dijo con nostalgia igualmente, entonces se dio la vuelta para empezar a ir a la salida-Sígueme-Me dijo y la seguí.
-¿enserio?-Le pregunte curioso por lo de antes-¿Y por cual razón?-Ella me miro y aumento su sonrisa.
-Cuando hice mi primer viaje con el capitán Otho, fue un viaje de 2 años por casi toda Equestria. Pasamos tod ese tiempo comerciando con mercancías, yendo d un lado a otro sin para para ir a casa, Yanhooves-me explico mientras caminábamos-Despues de esos 2 años sentí una gran alegría al saber que volvería a casa despues de tanto tiempo-Llegamos a la puerta y salimos a la cubierta.
Todos los tripulantes estaban bajando la mercancía del barco, entregándoselos a varios carruajes de carga, lo mas seguro de los compradores de estas. Los cuerpos de los muertos y heridos estaban siendo chequeados por un oficial que se encargaba de este tipo de situaciones, y eran trasladados a unos carruajes médicos.
-El estar lejos de nuestros hogares nos apreciarlos mas-Menciono mientras veía toda la cubierta-Porque no sabes si en cualquier momento no los volveremos a ver-Termino de decir y fue hacia una de las cajas que se encontraban en el piso.
Esta sacado de una pila de cajas un cofre mediano, 1,20 metros mas o menos era su tamaño, siendo de una madera de roble y metal en las esquinas, con grabados de un lenguaje diferente al que se habla en Equestria. Este lo conocía por uno de los viajes que hice, por viajar por el mar del sur del océano de Luna.
-Este es el cofre que tenia guardado el capitán Otho-Me entrego el cofre y lo tome con mis brazos, no pesaba mucho, como 20 kilos a lo sumo-Me gustaría saber que había adentro ahora que tienes la llave, pero tengo que encargarme de los temas de la mercancía, así que ábrelo cuando quieras-Suspiro cansadamente, ahora que era la capitana del Expert Crede y del barco de los piratas, tendrá mucho trabajo por delante.
-¡Bueno!-Llamo mi atención-Fue un gusto conocerte Shay, espero que tengas suerte-Se despidió de mi con su mano en el aire para darnos un apretón. Sonreí y le di la mano.
-¡Si, un gusto!-Me despedí también. Terminado el apretón, ella asintió con la cabeza y se fue hacia el encargado medico.
Con el cofre en mano me encamine hacia la tabla para descender en el borde del barco. Con el cofre en mano y con capucha puesta para que no aumentar la atención en mi, procedí a bajar del barco.
Al bajar vi la vista panorámica que tenia de Canterlot. Era tal y cual la conocía.
Sus calles, sus edificios, su gente, su estilo. Seguía como lo recordaba, una ciudad tan refinada como elegante, con gente con vocabulario refinado y acento elegante como su vestuario, el olor de la comida preparada por los mejor chefs, deleitaba mi fosas nasales, y la cereza del pastel, el Castillo de Celestia. Un castillo de mármol y oro en los techos de las torres, banderas con los símbolos de las hermanas; Celestia y Luna , y unos jardines que poseían las mas raras flores de toda la nación Equestre.
Sin quererlo, de mi mejilla cayo una lagrima llena de nostalgia llena de emociones. Volver a mi hogar, donde sucedieron los recuerdos mas bellos de mi niñez y una parte de mi pubertad, todos con la participación de mis seres mas queridos. Aery restregó su pico en mi mejilla para limpiar mi lagrima, no le gustaba que soltara lagrimas, porque ella pensaba de que significaba que de estaba triste.
La mire encontrándome con sus ojos con preocupación de mi situación emocional. Le sonreí dándole caricias en la cabeza, no quería preocuparla, ella es demasiado dependiente de sus emociones.
-Tranquila Aery, no estoy triste. Sino feliz de volver-Le dije con mi mejor sonrisa que le quito esa preocupación, esta mostrándome su expresión feliz seguido de un graznido-¿Tu también estas feliz de volver verdad?-Le pregunte recibiendo un asentimiento de parte ella.
-Aery adelántate, yo tengo que hacer algo antes-Le dije a ella, esta dándome una asentimiento y volando en dirección a el castillo.
-Bueno, sigamos-Dije y continúe la caminata.
Miraba con felicidad las tiendas, restaurantes y demás cambiando por las calles. Todo era tal y como recordaba, solamente que algunos cambios se encontraban a mi vista. Caminaba por las calles que generaron recuerdos gratos:
La heladería del Vanilla IceCream, me recuerda a cuando fue el cumpleaños de Celestia, fuimos a comer su helado favorito, y por accidente un Unicornio se tropezó y le desparramo todo su helado en el vestido favorito de ella. Jajaja el pobre se quedo media hora disculpándose y sin escuchar que Celestia lo había perdonado jaja.
O también la peluquería de Scissors Hairstyle, en la que Celestia sin que me diera cuenta, le dijera al peluquero que me pintara el cabello de color rosa despues de cortarme el pelo, haciéndolo cuando me quede dormido por trasnochar en la noche jajajaja, me quede por una semana completa con el pelo pintado.
Pero nunca olvidare esa ves que Twilight esta conmigo en la biblioteca, y por tratar de hacerme una broma mientras leía un libro, termino haciendo caer los libros de toda una estantería jajaja, ella tuvo que quedarse 2 horas para ordenar los libros, perdiendo ese tiempo en clases de ella. La ayude pero me divertir al ver que estaba desesperada por volver a sus clases, es muy estudiosa.
Casi todos los lugares por los que pasaba me traían mínimo, una memoria de ese lugar, cada uno con cierto aprecio de mi parte. Despues de un rato saque el reloj de mi bolsillo, siendo las 14:00. Creo que me pase un poco con el paseo, será mejor que vaya al castillo, no quiero hacer esperar mas a Celestia. Guarde el reloj, emprendí el camino hacia este.
….
Tal y como pensaba, unos 2 guardias se encontraban en la entrada del castillo, con sus lanzas y sus armaduras doradas con la crin azul de sus casco igualmente dorados. Eran los mejores protectores de los ciudadanos de Canterlot, entrenados por mucho tiempo para hacerlos unos grandes guerreros.
De seguro me preguntarían del asunto que me trajo al castillo, era mas que obvio, pero la preocupación en mi era mínima hasta casi nula. Traía conmigo la carta que la Celestia me había enviado, la cual autorizaba mi acceso al castillo. Me camine hacia entrada siendo detenido por los soldados que me bloquearon el paso con sus lanzas.
-¿Qué asunto lo trae al castillo de su majestad?-Me dijo un de los guardias que era un Pegaso gris, este tenia un tono neutral en su voz.
-Tengo una audiencia con la princesa Celestia-Le respondí educadamente, no quería que me tomaran como alguien agresivo.
-¿Algo que compruebe la credibilidad de lo que dice?-Me dijo ahora el otro guardia que era un unicornio celeste, teniendo el mismo tono que su compañero.
-Si, tengo una carta de la princesa-Deje el cofre en el suelo y saque de uno de los bolsillos interiores de mi chaqueta la carta, se la entregue al unicornio el cual la empezó a leer atentamente. Pasados unos momentos, miro a su compañero quien le asintió-¿Y bien?-Pregunte igual de educadamente esperando la positiva del guardia.
-Puede pasar señor Solaire-Me dijo nombrando mi apellido, me hace sentir raro que me digan por mi apellido, porque no es que sea el mejor del mundo.
Después de decírmelo, ambos quitaron las lanzas de la entrada permitiéndome entrar. Me entrego de nuevo la carta el unicornio, la cual guarde en mi chaqueta y procedí a entrar al castillo, agradeciéndoles a los guardia con un asentimiento y estos devolviéndomelo ellos haciendo lo mismo. Recogiendo el cofre procedí a entrar al jardín.
Al entrar al jardín que llevaba a dentro del castillo, veía la múltiples flores que se encontraban plantadas, las enredaderas que se sujetaban a los muros y que tenían flores hermosas, arboles frutales de distintos tipos, como de pájaros que se encontraban revoloteando por el lugar, también encontrándose abejas que sacaban el polen de las flores. Cualquier persona que gustara de la jardinería encontraría este lugar un paraíso exótico, esto gracias a las especies raras y casi extintas que se encuentran en el lugar. Mas de un jardinero se encontraba tratando con las plantas, un Poni no seria suficiente para tratar 2 hectáreas de jardín.
Tan bien en una fuente cercana a la terraza, se encontraban unas sirvientas limpiando y teniendo la ropa de las princesas, al igual que la de los sirvientes.
Despues de un minuto caminado entre al castillo estando en el vestíbulo, yendo a la sala del trono, donde lo mas seguro era donde se encontraba Celestia. Camine por la ruta que recordaba de los pasillos, que eran largos y con diferentes habitaciones y salas.
Me saque la capucha, ya no veía la necesidad de llevarla puesta, ya bastantes sirvientes me conocían por haber vivido en estos pasillos, y si no me reconocían, era por que eran seguramente sirvientes nuevos. Así que lo que pensaba ocurrió, algunos sirvientes que pasaban por los pasillos me reconocieron, saludándome con una afectuoso abrazo y estando alegres de verme de nuevo por el castillo después de tantos años, siendo que les devolvía el abrazo y los saludaba por sus nombres, con el mismo afecto que ellos me daban. Puede que hayan pasado 6 años, pero los nombres nunca los olvido.
Despues de unos 10 minutos de caminata y saludos llegue a la sala del trono, la puerta siendo protegida por un guardia. Me acerque llamando su atención este poniéndose en una posición firme.
-¿Asunto?-Me dijo con tono neutral el guardia Poni terrestre de color blanco. Saque la carta de mi chaqueta y se la entregue, leyéndola y abriéndome la puerta de la sala del trono-¡Princesa, un invitado a llegado, y viene por una audiencia!-Informo a la princesa sobre mi presencia y mis asuntos.
-Déjalo pasar-Dijo con su suave y calmada voz desde dentro de la habitación, el guardia me hizo la seña para que entrara. Entre siendo seguido por el desde detrás mío.
Hay se encontraba, sentada en su trono, la que era una madre amorosa y comprensiva para mi, la que me cuido desde que tengo memoria. La princesa Celestia, mi protectora y madre adoptiva.
Ella era una Alicornio de color blanco cual nieve, una crin de múltiples colores como una arcoíris; la cual ondea con el viento, y unos ojos rosas muy brillosos. Vestía un vestido hermoso de color blanco con volantes dorados en la base, unas joyas hechas de oro en sus muñecas, unos tacones de oro y su característico collar de oro con una amatista en el centro.
Se encontraba sentada en su tono mientras leía papeles de informes económicos, leyes nuevas que esperaban ser aprobadas, permisos de construcción, entre otras cosas. Sus ojos que se encontraban pegados al papel que tenia en mano, no se desviaban de este, a lo mejor esperando que yo, el invitado, hablara para tener mi "audiencia.
Unos minutos me tomaron para tomar el valor de decir mis primeras palabras que le diría después de 6 años. Todo por tener que buscar la forma de aguantar las lagrimas que estaban por Sali de las cuencas de mis ojos por la felicidad que estaba sintiendo en este momento, además de que quería solo llorar cuando estuviéramos nosotros solo.
Deje el cofre que seguía en mis brazos despues de todo el tiempo que paso, en el suelo y hable.
-¡Ha pasado mucho tiempo princesa Celestia!-Dije de repente aguantando la felicidad que me estaba desbordando, tenia que aguantar hasta que ella le diera la orden al guardia para que se fuera.
Cuando lo dije, ella quedo pasmada al escuchar mi voz, como si hubiera escuchado algún ruido producido por un fantasma. Sus manos temblaban sujetando con fuerza los papeles en sus mano, levantando lentamente la vista a los pocos segundos, encontrándose nuestras miradas despues de tan largo tiempo. Podía ver en sus ojos sorprendidos las lagrimas que estaban por salir por su parte, estaba aguantándolo al igual que yo. Miro al guardia, y entendió el porque estaba aguantando mis ganas de llorar.
-Puede retirarse joven guardia, yo me encargo de el asunto yo misma-Ordeno al guardia actuando como si estuviera actuando normalmente, el guardia obedeció y salió de la sala cerrando la puerta.
Cuando se cerro la puerta, Celestia se levanto del trono y volvió a mirarme, esta vez empezando a caer unas pequeñas lagrimas de su rostro mientras sonreía, al igual que me sucedía a mi. Segundos de silencio que parecían una eternidad pasaron, yo tomando la palabra.
-He vuelto madre-Dije sonriendo sintiendo una gran cantidad de sentimientos, como las lagrimas que caían a montones por mi mejillas desde mis ojos.
Ella empezó a llorar de la misma forma que yo, corriendo hacia donde me encontraba, y dándome un fuerte abrazo que al instante correspondí. Ambos llorábamos mientras nos abrazábamos afectuosamente llorando en uno de los hombros de cada uno.
El volver a sentir la calidez de ella era lo que aumentaba mi llanto, lo que aumentaba las emociones que salían de lo mas profundo de mi ser. Volver a verla era lo que me hacia pensar que este viaje de autodescubrimiento y encontrar una respuesta, hiciera que valiera cada segundo de estos 6 largos años sin ella. Yo sentí al llorar como ella sentía lo mismo desde mi hombro. Volver a ver a su hijo que tanto tiempo se fue, que cuido desde que era un bebe y que se encontrara en frente de ella volviendo a su hogar, haría que cualquier madre fuera corriendo a abrazar su hijo, para volver a sentirlo, volver a estar junto a ella.
Esto era la felicidad máxima que sentía despues de 18 años de vida, estos sentimientos eran los mas fuertes que he tenido hasta ahora. Mi mente no pensaba otra cosa que quedarme abrazándola por mas tiempo, desde lo profundo de mis emociones lo quería.
No quería que este abrazo acabara nunca.
….
Pasaron unos 10 largos minutos, llenos de la liberación de sentimientos que tuvimos los dos. Yo acariciaba la melena de Celestia, buscando reconfortarla para que dejara de llorar. Nunca me gustaba verla llorar, siendo el recuerdo que mas odio tengo es cuando yo empecé mi viaje, ella me despidió con un montón de lagrimas tristes, tan bien las vi cuando el tren que marcaba mi primer viaje ya llevaba una distancia.
Cuando termino nuestro llanto compartido, nos separamos un poco de nuestro abrazo, viéndonos ambos. Ella me puso su mano en una de mis mejillas y me miraba con una sonrisa hermosa, la misma sonrisa que yo le estoy dando.
-Has crecido mucho Shay-Me dijo con felicidad en su voz mientras veía mi cara. Eran mas que obvios los cambios que habían estado presentes en mi a de cuando tenia 12 años-Te has vuelto mas apuesto jaja-Me menciono entre risillas acariciándome el cabello.
-Pues no tan apuesto para muchas, que encontraría a mi apuesto jaja-Brome riéndome de mi mismo, Celestia igualmente se rio y me volvió a abrazar pero este fue corto.
-Te extrañe tanto Shay, estoy feliz de que volvieras-Me dijo con un tono amoroso mientras teníamos el abrazo. Al terminarlo camino hacia donde se encontraban los papeles que estaba leyendo-Como puedes ver estaba ocupada. Los permisos de construcción de bastantes Boutiques, aquí en Canterlot, son lo que mas me han estado llegando. Esto ocurre desde que los festivales de moda están tomando fuerza desde que Rarity empezó a tomar mas reconocimiento-Me explicó mientras ordenaba los papeles y los dejaba en una mesa cercana al trono.
Recuerdo que me hablo de esa "Rarity" una vez En una carta. Ella era una de las 5 amigas que tiene Twilight en Ponyville, ella siendo el elemento harmónico de la generosidad. Tan bien era bastante fama en varias partes de Equestria por su trabajo como diseñadora de ropa, siendo que sus trabajos poseían una calidad excelente y aun precio bastante accesible.
Su ropa es muy buena, lo sabia por mis pantalones y camisas, estos siendo parte de su línea de ropa de hombre. Me han durado una gran cantidad de tiempo, haciéndose notar su calidad, y eso que estaba contantemente en actividad física.
-Me imagino el trabajo que debes tener madre-Me hice la idea del trabajo que debe tener sobre sus hombros, despues de todo ser una princesa debe ser algo con demasiadas responsabilidades.
-Pero bueno dejemos de hablar de mi trabajo. ¿Cuéntame como fue en tu viaje?-Me pregunto con una sonrisa y mirada curiosa en su rostro por saber lo que encontré.
Desde que empezó mi viaje le había mandado las cartas con mis reportes semanales, pero ella siempre me respondía que le contara y yo mismo como fue mi viaje, cuando volviera a casa.
-Fue bastante emocionante la verdad, el viajar a diferentes lugares y conocer distintos seres y sus distintos puntos de vista, te hace ver el mundo de distinta forma, una forma mas abierta a las bellezas que puede mostrarte el mundo-Opine con una sonrisa de satisfacción en este habito que lleno mi viaje. Conocí muchos Ponis y seres de diferentes especies cuyas historias, serian dignas de contar en libros de historia universal. Como vi lugares que pensé que nunca existirían..
-Se nota por el tono de tu voz que es verdad, este viaje te cambio para bien. Me imagino los lugares hermosos que de seguro viste-Me dijo eso ultimo con la emoción de una niña esperando que su padre le contara historias fantásticas
Si pudiera le contaría de con palabras de mi voz, los lugares hermosos que mis ojos han presenciado, pero me tardaría demasiado tiempo describirle la mayoría de lugares que yo he visitado. A ella le gustaba los paisajes con una belleza natural, y contarle en mis cartas sobre lugares llenos de vida natural y templos creados con tal de preservar la naturaleza del lugar, no hacían mas que aumentar sus ganas de que le contara como eran.
-si, fueron muchísimos los lugares que he visto, pero tomaría bastante tiempo contártelos, lo siento-Me disculpe por no poder contarle sobre esos lugares. Ella mostro por unos segundos una expresión triste, cambiando a su expresión normal.
-No importa tanto Shay, ahora que volviste podrás contármelos despues-Me dijo con una voz calmada, pues era verdad, ya estaba devuelta en casa. El tiempo ya no seria un exponente en mi estadía en el castillo- Pero hay un lugar que quiero que me cuentes. Jorforder" se llamaba, ¿verdad?-Me pregunto con curiosidad por ese lugar que descubrí en mi viaje.
-Si, su nombre es Jorforder-Le respondió con calma.
-¿Cómo es su cultura, su gente, sus tierras? Quiero que me cuentes todo-Mn dijo con emoción, ella llevaba esperaba que entrara en detalles sobre esa cuidad desde que le mande la carta de que me encontraba en ese lugar.
-Solo te contare lo básico de ese lugar, porque contarte todo me tomaría mucho tiempo, ¿ok'-Le mencione con calma ella asintiendo.
…
Le Conte todo lo básico de Jorforder, una tierra que se encuentra en el extremo de este mundo. Este lugar se llegaba al cruzar el mar de Luna del sur, encontrándose con las grandes montañas de hielo en el mar del Suroeste. Siendo desconocido por casi toda Equestria, solo encontrando que algunos de Yakyakistan, como el príncipe Rutherford, sabían de su existencia.
Esta era una tierra que vivía de los bienes que le entregaban el frio y la nieve, siendo que poseían frutas, verduras y animales que exilian preparados para estos fríos extremos. Este lugar presentaba la mas grande población de Inter especies que había visto, desde lobos hasta Yaks, ninguna mostraba superioridad ante otras, todos lo habitantes se trataban como familia, sin tener diferencias por sus especies.
Estuve por ese lugar 2 años, en los cuales me vi en la tarea de entender su cultura, sus creencias y de su estructura política. Este lugar teniendo como capital a Menforder, la cual era un giro de 180 grados para lo que seria Equestria. Un lugar donde se seguían manteniendo las antiguas tradiciones de los inicios de su fundación, solo que se era mas avanzada por los adelantos tecnológicos que poseíamos actualmente, pero sin dejar de lado su estilo antiguo. Este parecido al de Yakyakistan, por sus estilo rupestre y tradicional.
Sus creencias religiosas estaban completamente ligadas a su actitud del día a día, siguiendo las enseñanzas que sus historias de su religión politeísta. Sus historias presentaban a todo el panteón Gudavki, nombre que le dan al panteón, como unos dioses que buscan traer la paz a todo el mundo, que buscan a los elegidos que les ayudaran a luchar contra los males traídos desde el Vermostre; el mundo donde habitan los monstruos, parte de los 6 mundos de esta tierra. Sus nombre no los recuerdo muy bien, solo recuerdo este por el momento.
Su lenguaje era bastante basto y su escritura no pasando de símbolos rectos y curvos, demostrando como mantenían su lenguaje desde sus inicios. Aprender su lenguaje me fue complicado aprender, pero por suerte me encontré con un Pegaso que llego a este lugar al naufragar y que vivió allí desde entonces por 20 años.
Celestia escucho atentamente todo lo que le Conte por unos 30 minutos, incluso mientras estábamos caminando por los pasillos del castillo, al estar guiándome a un cuarto en el cual me iba a entregar algo. Cada vez que le daba un termino que ella no entendía, le daba una explicación bastante simple y entendible. Le intereso mas el tema religioso que lo demás, será por que ella es casi una diosa en la tierra y escuchar de otros dioses quizás le parecía interesante.
-¿Entonces ese "Vermostre", posee criaturas malignas?-Me pregunto con la curiosidad que mantuvo estos 30 minutos, ella estando delante de mi yo siguiéndola a donde se encontraba lo que me quería entregar.
-Si, criaturas que son capases de usar 6 elementos; Agua, fuego, viento, tierra, hielo y electricidad. Cuyos cuerpos son capases de producir efectos letales con esos elementos-Le respondí explicándole que poderes tenían esos monstruos mitológicos.
-Interesante-Se dijo para si misma Celestia mientras pensaba con la mano en mentón. Seguimos caminado hasta llegar a la habitación que ella me estaba guiando. Mi cuarto-¡Ya llegamos!-Llamo mi atención mientras que abría la puerta de la habitación.
-No deje que sacaran nada, solamente que la limpiaran hasta que volvieras-Me menciono con nostalgia mientras ambos entrabamos a mi cuarto.
Seguí como lo deje, mis cosas; mis libros, mis dibujos, mis herramientas y mis cuadros de fotos. Mi cama estaba como la deje, hecha y sin arrugas, esperando que pronto pudiera usarla nuevamente esta esperándome lisa para cuando llegara.
Deje el cofre en suelo junto con mi mochila, y saque la llave que estaba en mi chaqueta. Celestia me estaba viendo curiosa por el cofre.
-¿Y ese cofre Shay?-.
-Es un cofre que me entrego la capitana del barco en el cual vine-Le respondí insertando y girando la llave en el cofre, abriéndose al escuchar el mecanismo de apertura quedándose entre abierto.
-Bueno, tengo que resolver unos asuntos-Me menciono saliendo de la habitación, deteniéndose en la puerta y girándose para verme-Lo que te quería dar se encuentra en tu armario, cuando lo veas, cámbiate y ven al comedor, necesito hablar contigo sobre el libro-Me dijo eso con un tono mas serio-Adiós-Se despidió, yo asintiendo con una sonrisa como despedida, ella me dio devolvió la sonrisa y se retiro del lugar.
-"Bueno, veamos que hay dentro"-Pensé en mis interiores, me estaba matando la curiosidad de saber hay dentro del cofre.
Levante la tapa del cofre mostrándome lo que se encontraba dentro, que se encontraban; una espada con guardia y pomo unidos de oro, una empuñadora y hoja de jade, y un revestimiento de oro que actuaba como funda; también habían partes de armadura, siendo que se encontraban: una hombrera, una hebilla que tenia una correa para guardar una espada, y otra para una daga, además de dos revestimientos de piernas, todo esto hechos de metal.
-"Que espada tan rara"-Pensé extrañado sosteniendo la espada, esta transformando que el jade de su hoja y empuñadura a metal, al estar en contacto con mis manos-"Ahora es aun mas extraño… ¡espera!, hay algo mas"-Deje a un lado la espada, metiendo la mano dentro del cofre para sacar lo que estaba oculto.
Saque todas las partes de armadura que había en la caja, dejándolos en el piso junto con la espada que seguía igual como cuando la tuve en mis manos.
Vi que había un compartimiento oculto en el cofre, levante la tapa de ese compartimiento con una hendidura que había. Se encontraba un brazal dentro del compartimiento, este hecho de lo que parecía ser acero, junto con escrituras en sus borde. Eran demasiado pequeñas como pera leerlas, al igual que una correar de cuero negro, al parecer sintético, que presentaba también escrituras.
-"Estas son partes de un guardia de los templo sagrados de Menforder"-Pensé asombrado mientras veía mas detenidamente lo que había en la caja.
Estas parte de armadura presentaban las marcas distintivas de estos guardias. Cada parte de las armaduras tenían un símbolo que representaba, por así decirlo, una supuesta mejoría en la zona del cuerpo que perteneciera la parte de la armadura. Las que existían eran: Ofensiva, fortaleza, rapidez, y la que solo presentaban los guardias que manipulaban magia; Hechicería. Estas siendo talladas en la armadura, según en que debía mejorar el guardia físicamente.
-"¿Pero porque ese humano tenia estas cosas?-Dije para mi mismo en voz alta, esto era demasiado raro como para ser verdad. Mejor dejo de darle vueltas a esto y veo lo que me dio Celestia-Con que el ropero-Mencione abriendo el susodicho mueble.
Dentro de el se encontraba la ropa que había dejado tirada cuando viaje, ya no me servían así que mejor las desecho. Sacando la ropa vi que había una caja de cartón de color morado con el símbolo de tres gemas; una grande y dos pequeñas, de color blanco las tres. Era bastante gruesa y su peso era ligero, creo que ropa es lo mas seguro que me encuentre dentro de esta caja. La saque del armario y la deje en la cama, mientras seguía sacando la ropa.
Despues de un rato sacando la ropa, fui hacia la caja y la abrí. Dentro de ella saque: una chaqueta negra con botones prismáticos dorados; esta era parecida a la de los Protectores Reales. Teniendo un estilo que la separaba con la capucha y su forma al tener la parte del ombligo abierta, un chaleco azul oscuro con detalles dorados elegantes, unos pantalones deportivos negros y una camisa blanca.
Esta ropa era bastante elegante, al igual que deportivita, es perfecta para mi. La chaqueta aunque no lo pareciera, era abertura en el ombligo me daba mas movilidad, al igual que la parte de la cola de la chaqueta se pueda expandir al estar dividida me da mas maniobrabilidad con las caderas y piernas, pero sin perder la elganzacia de la chaqueta junto con el chaleco y la camisa. Los pantalones hablaban por si solos, así que no es necesario explicar.
-Creo que desde ahora usare esta ropa-Me dije para mi mismo con una sonrisa-Gracias por esto madre-Aunque no estuviera, agradecí a Celestia.
….
-Creo que con esto estaría listo- Me dije a mi arreglándome la chaqueta, y mirándome al espejo.
Me vestí con el traje que me regalo Celestia, que era bastante cómoda y con una libertad de movimiento bastante buena. Puede que lleve esta ropa elegante, pero no dejare de lado la armadura del cofre, no la malgastaría, así que me la puse junto con mi nuevo traje.
La hombrera no molestaba, no era rígida, sino que era mas fluido el movimiento, protegiendo mi hombro izquierdo y sin darme problemas al moverlo; el cinturón me lo tuve que poner con una cinta ancha negra, gracias a que solo era una hebilla, pero con una protección en la parte superior de mi pierna derecha con una armadura que cubría mi muslo; el brazalete me lo puse en el brazo izquierdo, porque me gusta defender mi izquierda por ser la que mas descuido de ambos lados de mi cuerpo, y me puse los recubrimientos de piernas que llegaban hasta mas debajo de la rodilla, sobre mi botas dándoles protección a mis canillas y a las botas.
-Aunque no lo crea. Se ve bien esta armadura con la ropa-Pensé sorprendido por lo bien que se veía la armadura junto al traje. Tome la espada que seguía en el suelo sin su recubrimiento, y la puse en la correa de mi hebilla, enfundando la espada.
Mire por la ventana de mi habitación, el solo estaba en su punto medio en el cielo, significando las altas horas de la tarde que eran.
-"¿Qué hora es?"-De mi antigua chaqueta saque mi reloj, el cual apuntaba a las 16:39 horas-"¡Demonios como pasa el tiempo, será mejor ir al comedor para no hacer esperar mas a mi Celestia!"-Guarde rápidamente mi reloj en uno de los bolsillos interiores de mi nueva chaqueta, y tome rumbo rápidamente hacia el comedor.
{Castillo de Canterlot, Comedor}{17:00 P.M., Lunes}
En el comedor del gran castillo que habitaban las princesas Celestia y Luna, se encontraba cuatro seres; Shay el hijo adoptivo de Celestia, la mismísima Celestia, la fénix Aery y su madre la fénix Philomena. Los 4 se encontraban en la mesa comiendo las exquisiteces que habían preparado lo cocineros del castillo.
La mesa no era ni grande ni pequeña, pero tenia una gran variedad de comida; había sopa de verduras surtidas como entrada, ensalada de lechuga y tomates para plato principal y de postre una ensalada de frutas, pero la princesa en vez de la ensalada, pido un gran trozo de pastel de chocolate. Las fénix tenían una dieta estricta, así no podían comer cosas aparte de verduras como la lechuga o coliflor, siendo su postre unas gelatinas de frutilla.
Shay comía estas comidas que tenia en la mesa sin problemas, teniendo un vaso de agua para mejorar la entrada de la comida. Muchos pensarían que el por ser humano no podía vivir sin comer carne, pero la realidad superaba a las expectativas de los lectores de esta historia.
Desde que los humanos convivieron con lo Ponis, los humanos tuvieron que cambiar drásticamente su dieta para convivir con estos. Dejando de lado las carnes rojas y blancas, al igual que el pescado, tuvieron que cambiar su dieta a una de verduras, frutas y hasta flores comestibles. Con el paso del tiempo el metabolismo de los humanos se acostumbro a comer solamente cosas veganas, dejando a las carnes como un dolor de estomago, ya que las proteínas las podían sacar de las legumbres.
Desde que sirvieron la comida, ninguno de los dos seres que hablaban Equestre, dijeron palabra alguna. No por enojo, sino por el hecho de disfrutar la comida que tenían en la mesa. Costumbre que crearon ambos por el hecho de lo irrespetuoso que era hablar cuando alguien estaba comiendo, así que esperaban entre platos para poder conversar tranquilamente.
-Se te ve bien ese traje Shay-Alago con una sonrisa la princesa Celestia por la nueva apariencia del castaño, rompiendo el silencio que se estaba creando, siendo que ambos ya habían tomado su sopa.
-Gracias madre, me gusto este traje que me regalaste-Agradeció con una sonrisa el joven humano a su protectora quien acepto las gracias con una sonrisa.
-No es nada, solo quería regalarte algo para cuando volvieras. Además que se la pedí a una amiga que las hiciera, ella nunca decepciona-Menciono con una sonrisa y vio las armaduras que llevaba por encima de la ropa el castaño-Veo que ese cofre traía una armadura, ¿verdad?-Pregunto con curiosidad por el origen de estas.
-Si, dentro del cofre venían estas partes de armadura, junto con esta espada-Le respondió el joven levantándose de la silla y desenvainado la espada de su cinturón para mostrársela a la Alicornio-La hoja originalmente era de jade, pero al tenerla en mis manos se transformo en hierro-Explico la naturaleza extraña de la espada y volviendo a envainarla, seguido de sentarse de nuevo en la mesa-Y sobre la armadura, es que originaria de Jorforder-Termino de explicar llamando la atención de la gobernante.
-¿Y que las hace originaria de Jorforder?-La gobernante pregunto demostrando su curiosidad, cosa que noto Shay que solamente sonrió.
-¿Ves el símbolo de aquí madre?-Apunto al pequeño símbolo que se encontraba en la hombrera.
-Si-Asintió mientras afirmaba con la voz.
-Esta símbolo es una de las runas que utilizan los guardias de Menforder, mas específicamente de los templos sagrados de los dioses. Estas runas son, por así decirlo, unas runas potenciadoras según sus creencias religiosas-Empezó la explicación mientras que unos sirvientes sacan sus platos de sopa y les ponían en frente las ensaladas.
-¿Y que tienen de especial esas runas?, ¿algún tipo de magia o algo así?-Pregunto Celestia en medio de la explicación del castaño mientras le ponían su plato de ensalada en frente.
-No poseen nada de mágicos, solamente que según sus creencias, esas runas hacen que los dioses les provean de un aumento de poder defensivo, ofensivo, rapidez u mágico, pero este ultimo casi ningún guardia lo posee, ya que se considera una runa demasiado poderosa y solo para los elegidos por los dioses-Termino de explicar recogiendo un tenedor esperando que si Celestia decía algo, poder comer despues de que lo dijera.
-Es una tierra muy interesante, me gustaría visitarla en algún momento-Menciono con emoción presente una sonrisa de parte de la Alicornio.
-Algún día la llevare a conocer ese lugar madre, se lo aseguro-Le prometió el joven humano a su protectora quien lo vio con una sonrisa feliz y amorosa.
-Gracias Shay-Aprecio la promesa del castaño de ir al ese lugar tan lejano y desconocido, que sabia tan poco, y que solo la información que le ha provisto su hijo adoptivo le había provisto.
Después de que hablara Celestia, ambos comenzaron a comer de la ensalada, el cual era el plato principal del almuerzo. Estos presentaban una degustación un poco mas rápida que tuvieron con la sopa de antes, no por que fuera en mayor cantidad o que fuera mas deliciosa, sino por la importancia del tema que tenían que hablar después de ese plato.
En todos los almuerzos que tenían Shay y la princesa Celestia desde que el joven humano era un niño, ambos se guardaban los temas mas importantes que había que hablar, y lo dejaban para el plato principal, siendo este el mas importante del almuerzo. Dependiendo de la importancia del asunto, comían mas rápido o mas lento, todo dependiente del tema y de su gravedad.
Pasaron como 5 minutos para que terminaran de comer sus ensaladas, y se miraran seriamente mientras que dejaban los tenedores en los platos, para empezar tratar el tema. Esperaron a que los sirvientes se llevaran los platos y salieran de la habitación, para hablar en mas privacidad el tema.
-¿Ahora sabes de donde proviene tu marca?-La expresión de seriedad y preocupación que tenia Celestia por castaño era muy evidente, esa marca y la razón por la que la tiene el siempre le a preocupado.
-El libro de Starswirl dice que tiene algo que ver con un artefacto que encontró en un templo de las civilizaciones de los Ponitecas. Según el es un símbolo de protección que les dio una de sus diosas-Explico el castaño sacando de dentro de su chaqueta el libro de Starswirl, Celestia tomándolo con magia y empezando leerlo rápidamente, al termínalo en 6 minutos de leerlo quedo estupefacta de los corto del libro.
-¡Pero si solo son 10 paginas de texto!-Dijo con asombro la Alicornio por el breve libro.
-Si, son 10 paginas, pero desde la pagina 6 que no hay información alguna. Lo mas seguro es que tiene que ver con la desaparición de Starswirl, y por eso no continuo la investigación-Dedujo el castaño con seriedad y calma, termino su vaso de agua y continuo-Pero todavía queda el objeto que tenia la marca, que se encuentra en la "sala de objetos mágicos" de el. Desconozco el lugar de donde se encuentra esa sala, por que no se encuentra en este castillo-Termino mencionando la localización del objeto que tenia relación con su marca. Celestia al oír la localización del objeto, le entro una tristeza al recordar tal lugar.
-La sala de objetos mágicos de Starswirl se encuentra en el antiguo castillo en el que vivíamos mi hermana y yo, antes del suceso de Nightmare Moon. En el bosque Everfree-Dijo la localización de la sala con un tono triste al recordar ese lugar.
La tristeza que sentía era por dos razones muy personales de ella.
El alzamiento de Nightmare Moon en la princesa Luna, su hermana, hizo que sintiera la culpa del no saber como se sentía su hermana al vivir en la sobra de ella. Cada vez que pensaba en ese castillo se sentía culpable por su hermana.
Y por que la sala de objetos mágicos, fue la ultima sala en la que vio a Starswirl, su maestro en la magia, antes de desaparecer junto con los antiguos elementos de la harmonía. Recordando esta sala por no poder haberle dado mejor palabras de despedida que un simple: "Adiós".
-¿Estas bien madre?-Pregunto preocupado el castaño que se encontraba al lado de la Alicornio sujetándole la mano, sorprendiéndola por lo rápido que llego a estar al lado de ella. La verdad siendo de que ella estuvo unos largos 3 minutos con tristeza mirando al libro, preocupando a su hijo adoptivo quien se acerco a ver si tenia algo mal.
-Estoy bien Shay, lo siento por preocuparte. Solo tuve un mal recuerdo, eso es todo-Le respondió tratando de calmar al castaño mientras que con su otra mano acariciaba la mano con la que sujetaba su mano el, logrando calmarlo y este volviendo a su asiento.
-Bueno, como iba diciendo. Ahora se la localización de la sala, iré a buscar al objeto yo mismo para investigarlo-Explico el chico con mas clama al saber la información de donde se encontraba el objeto.
-¿Cuándo iras a buscarlo?-Pregunto la princesa.
-Lo iré a buscar el miércoles. Tomare el tren de las 12 hacia Ponyville, y entonces ire a Everfree a buscar el objeto en el castillo-Explico su plan a la Alicornio que asintió dándole el visto bueno a su plan, y recordando algo que le debía decir al joven.
-Ahora que mencionaste un viaje a Ponyville, recordé que te iba a pedir que fueras ahí para buscar unos encargos que tenia para ti, como regalo de los otros 5 cumpleaños que no pude celebrar contigo-Menciono lo que había recordado y menciono eso ultimo con un poco de tristeza.
-Si es así, los buscare cuando vaya ahí-Asintió aceptando su nuevo mandado para cuando fuera a Ponyville.
Empezaron a comer el postre siendo que el joven empezaba a comer su ensalada de frutas, y Celestia comía su delicioso trozo de pastel de chocolate.
-Nunca cambias madre jaja-Menciono divertido el castaño viendo divertido como su madre disfrutaba del pastel.
El postre nunca les importo hablar mientras comían en este, ya que no veían irrespetuoso comer cosas dulces mientras hablaban. El postre era para disfrutar mientras se hablaba amenamente entre los conocidos y nuevas caras.
Mientras Shay comía su ensalada recordó algo que no pudo decir en todo el tiempo que estuvo con Celestia, no pudo preguntar.
-¿Cómo esta Luna?-Pregunto con curiosidad de donde se encontraba su tía.
-Ella se encuentra durmiendo ahora mismo, esta recuperando energías para gobernar en la noche-Respondió con tranquilidad comiendo otro trocito de pastel de quistaba en su tenedor-Si quieres puedo mandarla a llamar, despues de todo ella esta ansiosa de conocerte-Le ofreció para que la pudiera conocer, siendo lo ultimo lago que ya se esperaba Shay.
-No porfavor-Nego la oferta que le hizo Celestia-No quiero molestarla mientras duerme. Ya encontrare un momento en el cual presentarme ante ella-Empezó a volver a comer su ensalada de frutas tranquilamente.
-Jaja son muy iguales en preocuparse por los demás, se llevaran muy bien-Menciono divertida y feliz la Alicornio volviendo a comer de su pastel.
-"Eso espero jeje"-Pensó un poco nervioso el castaño por la primera impresión que le podría dar a Lunas-"Pero tratare de hacer mi mejor esfuerzo para que no tenga una mala impresión mía"-Pensó con determinación, no le gustaba dar malas primeras impresiones a nuevas caras que lo conocían, siempre buscaba dar la mejor impresión posible.
Dejo de darle vueltas al asunto en su cabeza, volviendo a comer su postre, siendo de que cuanto Celestia preguntaba por alguna historia de su viaje, este le respondía con la misma calma. Así pasando el día junto con su madre, tenían muchas cosas que hablar y muy poco tiempo en el día.
Pero ya no tenían que preocuparse por el tiempo, ya que Shay había vuelto a casa, y el tiempo era lo que menos importaba ahora mismo.
Continuara…
