Haikyuu! No me pertenece.
Segundo capítulo.
"Dry Your Eye"
"¡Estúpido Kusokawa Regresa!"
Fue lo último que gritó Iwaizumi antes de que Oikawa saliera caminando cual reina del gimnasio, había sido una semana particularmente insoportable para ambos, había mucha fricción en el ambiente y Hajime ni siquiera sabía por que Oikawa ahora todo lo tomaba tan personal, después de hacerse un caos con su propios pensamientos continuó ayudando al pequeño Kunimi en sus estiramientos.
"No sucede nada" fue lo que contestó al gesto interrogante del menor, en cuando terminaron las prácticas y guardaron todo en su lugar, se duchó rápido y salió del gimnasio en búsqueda del causante de su mal dormir y humor. Oikawa lo esperaba a la salida aún con el uniforme deportivo.
"Que mierda esa la de hacer escenas dramáticas" dijo Hajime al verlo sentado bajo el árbol.
"Tú tienes la culpa" contestó inflando las mejillas.
"No, yo no hice nada" Permanecieron un momento en silencio sintiendo el aire acariciar sus rostros, Hajime dio un par de pasos en dirección a la salida con las manos dentro de los bolsillos, no escuchó nada después de eso, caminaron en silencio, la tarde estaba por finalizar dando paso a un ocaso de tonos naranjas y violetas, las ondas de Oikawa brillaban aún con poca luz y en su rostro se podía apreciar algo de molestia, Hajime ingresó a la tienda y compró bebidas para ambos, Oikawa Agradeció y continuaron en silencio caminando, el silencio se hacia más incómodo conforme aumentaba la distancia. Hajime lo sabía, era cuestión de tiempo, pero aun no se sentía listo para aceptar ese cúmulo de emociones que crecían en su interior, aún no sabía como denominar a esa vorágine que avanzaba de su pecho a su rostro, le aterraba el calor que subía por sus mejillas cada vez que Tooru sonreía o cuando mordía las pajillas como ahora lo hacía, una ansiedad revoloteaba su estómago y pensaba que ni mil mariposas podrían producir esa sensación, era Godzilla creando un caos en su interior, era un terremoto despedazando su voluntad y temple, Era Oikawa Tooru ejerciendo sus encantos en él, se detuvo en seco unos momentos mientras veía de reojo la sombra de Oikawa. El cataclismo se acercaba.
"No vuelvas a tocar a Kunimi de esa manera" espetó Oikawa tras de sí. Un nudo en la garganta de Hajime se formó imposibilitándole hablar, -No ahora- pensó al ver el rostro molesto de Oikawa, desde mediados de segundo años en Kitagawa Daiichi se había dado cuenta de ello, pero aún ahora se sentía incompetente para hacer frente a sus emociones, todo era nuevo, todo era brillante, Oikawa era un astro y su brillo lo cegaba, su fuego lo quemaba y su suavidad lo abrumaba.
"Estúpido Oikawa, por su puesto que lo volveré a hacer" frunció el ceño y cruzó los brazos, la idea de darle un cabezazo cruzó por lo mente… -No, no, no- se repitió mentalmente al ver la pequeña lágrima que se deslizaba sobre el rostro de Oikawa . "Estábamos entrenando Oikawa" agregó y se acercó al castaño. "No puedes ir prohibiéndome que toque a las demás personas" Hajime se quejó de repente y el llanto de Tooru parecía no tener fin.
"Iwa chan, eres cruel, eres muy cruel" Oikawa se colgó de su cuello y continuó llorando. "No eres el único que no sabe como actuar ante esto" dijo suavecito contra su oído. "No te das cuenta que no hago otra cosa más que amarte Iwa chan" Oh, no el cataclismo era real, las piernas de Hajime temblaron, en su pecho sentía esa calidez que le daba el cuerpo de Oikawa y Godzilla hacía su entrada triunfal destrozando sus entrañas, sus manos torpes lo sujetaron por la cintura, el dulce aroma que emanaba la piel de Tooru, dulce dulce piel se le antojaba intóxicante, cerró los ojos con fuerza y respiró profundamente intentado estabilizarse un momento, ¡Al diablo! Pensó mientras estrujó contra sí el delgado cuerpo del setter
"No te hagas ideas que no son" fue lo único que dijo al soltar al castaño.
Han estado muchas veces bajo la misma lámpara, las pupilas vacilantes de Oikawa buscan en el firmamento algo para calmar su ansiedad. Iwaizumi es firme como la roca, se miran durante eternidades, la mirada de Iwaizumi le puede ver el alma, al menos eso piensa Tooru, quien llora de manera sucia y escandalosa, extiende una mano a través del espacio… la retira.. la vuelve a mover, su garganta quiere articular flores, pero lo único que obtiene son dolorosas espinas que duelen y lastiman al intentar hablar, traga saliva, respira, el ciclo se repite y de nuevo se encuentra incapaz de decirlo, la eternidad les llega mirándose el uno al otro.
"estúpido Iwa chan" gruñe el castaño.. se muerde su labio inferior con la fuerza que su cuerpo cree contener, con la ira implacable que su corazón puede soportar, el concepto de tiempo se pierde, ellos son el tiempo mismo, Iwaizumi con el ceño entrecerrado. Lo sabe, lo siente, toda la vida ha visto estrellas en sus ojos. Mueve sus ojos a otro punto en el espacio, reúne toda la fortaleza de su ser para este momento, su mano áspera acaricia la mejilla de Oikawa.
"ya lo sabía"…. Lo toca y sus mano se derriten contra la tersa piel de Oikawa, por un momento sus almas se funden, se amalgaman, se unifican, sus latidos se sincronizan y el concepto de universo desaparece para ello, ellos son el universo, ellos son galaxias, ellos son dimensiones, luz en la oscuridad, su espacio, sus respiraciones, sus miradas, forman un absoluto. Oikawa rie escandalosamente, nervioso, ansioso, las espinas desaparecen, son suaves pétalos creciendo en su interior, la mano de Hajime baja a su mentón, Oikawa cree que es el sol recorriendo su piel, quemándola, llenándole de calidez, Oikawa cree que moriría en ese momento… Hajime ejerce presión sobre el mentón de Oikawa jalando consigo el labio inferior del castaño. Sus ojos se abren completamente, Tooru es poesía. Sus cabello brillante, sus labios rojos, sus ojos llorosos llenos de los más puros sentimientos, Tooru es música, Tooru es ciencia y es el misterio más fascinante que jamás podrá resolver.
Las manos ansiosas de Iwaizumi buscan al castaño, su cuello, sus hombros. Las manos de Hajime se aferran a la cintura de Tooru, sus narices se rozan de forma poética y casi cursi.
"Dime que no estoy soñando Iwa chan"
"Si estuvieras soñando esto sería una pesadilla" gruñe, derritiéndose bajo los brazos de Oikawa, sus manos jalan el rostro de Oikawa, se besan, quince años esperando por esto, quince años solo en el universo, quince años para acortar esa distancia que existía entre él y Tooru. Se unen sus labios en el gesto más puro que podrán concebir jamás, ambos lloran bajo la luz de luna.
"Te amo Iwa chan" Dice Oikawa al separarse. Se toca, lo toca, cree estar en el mejor de sus sueños.
"eres todo un caso, celoso, desastroso, problemático, narcisista, una tormenta en día soleado" dije Hajime uniendo su frente con la del castaño, hundiendo sus dedos en la cintura del otro adolescente. "Eres un dulce caos Oikawa, te amo, eres mi mundo estúpido Oikawa"
"Iwa chan" gimotea el castaño ante de buscar los labios de Hajime.
La noche cayó sobre ambos, aún abrazados contra una pared, acariciándose, besándose, entregando sus almas al otro…
Quince años esperando por este momento.
La resaca era magistral al dia siguiente, Issei le pintó la cara como si de un felino se tratase.
"Isse ¿qué acaso somos universitarios?"
"Pues anoche parecías uno"
"Ugh, cállate, no digas nada" gimoteó Oikawa al recordar que la noche anterior se había puesto demasiado ebrio y que había llamado la atención de más de una señorita. "Por cierto, ¿Qué hago en tu departamento?"
"Oikawa, estabas de la mierda, Hanamaki fue el de la idea, por mi te dejaba morirte en tu miseria"
"No seas tan rudo, sabes que somos los cuatro fantásticos."
"Así son las cosas Oikawa, sólo tienes dos opciones, revolcarte en tu miseria hasta la muerte o levantarte y seguir adelante" dijo antes de dar un sorbo a su café. Las cejas de Issei le hacían sentir incomodidad, pero más que las cejas eran las arrugas en las comisuras, era el gesto burlón que denotaba que hacía un esfuerzo sobre humano por no soltar una carcajada.
"Issei, no te burles!"
"No lo puedo evitar, debiste verte anoche, te robaste el show ¡maldito Oikawa! Era la boda de Iwaizumi "Issei rio con el rostro completo, echó el rostro hacia atrás. "Te ganaste el ramo, serás el siguiente en casarte"
"Ugh, me haces reconsiderar si eres mi amigo"
"Creo que Iwaizumi lo reconsiderará también"
"¿Le hice algo a Iwa chan?"
"No que yo sepa" dijo Issei recuperando la compostura, Oikawa se frotaba para retirarse las pintura del rostro.
"Sabes Matsukawa, después del brindis Iwa chan me dijo algo"
"Eso si lo sé, no te cansaste de repetirlo cuando veníamos camino a casa" Issei colocó una mano sobre el hombro de Oikawa "El tendrá sus motivos para hacer lo que hizo" Issei le regaló una amable sonrisa y le dio un suave golpe en la cabeza. "Hanamaki no tarda, fue a comprar comida para los tres, sabes que tenemos una habitación extra, puedes quedarte el tiempo que desees, creo que estarás mejor si estás con nosotros"
Oikawa cerró los ojos, tenía mucho dolor de cabeza, repitió una y otra vez las palabras de Matsukawa en su mente, revolcarse en su miseria no sería una opción, no después de tanto, hizo un mohín y fue al baño a ducharse, buscó ropa en el armario de Hanamaki por que a criterio de Oikawa era el que mejor gusto tenia además que la ropa de Issei era rara. Se duchó con velocidad.
"Me siento mucho mucho mejor" dijo sonriendo Oikawa. Se tronó los huesos del cuello y olió el suave aroma del café que había comprado Hanamaki.
"Buenos días Maléfica" saludó Takahiro. Oikawa encogió los hombros y lo miró a los ojos.
"Luces como mierda"
"¡Oh gracias! Lo anotaré en las cosas que me importan una mierda, por cierto, tú luces como mierda también"
"Deja de decir mierda Hanamaki" apuntó Issei, se rieron los tres mientras tomaban el desayuno.
"Y bien Tooru, ¿Qué harás de ahora en adelante?"
Oikawa perdió la mirada en el amplio departamento de Issei y Takahiro, las flores en la mesa de seguro eran elección de Takahiro, al igual que las cortinas, el color de las paredes, suaves colores pasteles y algunas cuadros en la pared, de ella pendía una fotografía del día de su graduación en Seijoh, Iwaizumi le rodeaba con un brazo, el hacía la señal de paz.. Anhelaba regresar a esas épocas.
"Seguir con mi jodida vida" contestó con una sonrisa triste.
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Notas: Muchas gracias a las personas que comentaron con anterioridad. Espero que hayan disfrutado el capítulo.
Besos y abrazos hasta la próxima Chuu~
