-Te refieres a … ¿borrarle todos sus recuerdos?

Un trueno resonó en la lejanía, las nubes formaron una gruesa capa parda que se extendió por el firmamento ocultando la luna.

Saori apenas estaba asimilando la solución que ofrecía Afrodita, cuando de repente sintió una alerta en su cosmos, pronto se dio cuenta de lo que estaba sucediendo, Seiya se encontraba bajo amenaza.

¿Esto ha sido una trampa?, ¡enviaste a tus santos a atacarlo mientras me mantenías aquí! Le recriminó a su hermana.

-No he sido yo, le contesto Afrodita sorprendida ante tal reacción por parte de Athena.

Saori no perdió un solo segundo y salió corriendo en pos de Seiya. Nubes negras se arremolinaron en el cielo y un rayo descendió a la tierra seguido por un trueno ensordecedor.

Zeus… dijo con un hilo de voz… Saori sintió un dolor agudo en el costado y que el aire le faltaba. Las gotas menudeaban mientras ella corría contra el viento encendiendo sus cosmos para alcanzar el de él que se debilitaba. "Seiya ya voy" pensó con angustia, el cielo se desgajó en lluvia, todo se volvió blanco, todo era agua.

¡Pegasus Sui Sei Ken! El cosmos de seiya ardió con intensidad para luego consumirse. ¡Seiyaaaaaaa! Gritó Saori, llegando justo antes de que él se desplomara, sosteniéndolo entre sus brazos y cayendo con él de rodillas al suelo. El santo de Pegaso estaba inconsciente, los tres santos que lo habían atacado yacían alrededor inertes.

Seiya, no… por favor, sollozaba Saori, entonces, un enorme cosmos en medio de la tempestad se hizo presente paralizándola de golpe. Aun así Saori levantó la mirada y al tiempo que incendiaba su cosmos exclamó:

-No me importa lo que tenga que arriesgar… yo…. ¡No permitiré que le hagas daño!


Recuerdo uno meses atrás, estábamos en Grecia, caminando por la playa de noche y solo se escuchaba el mar como un enorme ser respirando.

Te veías preciosa bajo la luz de la luna y la brisa te revolvía el cabello, entonces tome el valor para decirte que me gustaba como te quedaba el pelo corto, sonreíste y me pareció que te sonrojabas. Luego miraste hacia las estrellas que tachonaban el cielo y dijiste algo acerca de querer que nosotros cinco lleváramos una vida normal ahora que lo de Hades había terminado, yo te contesté que yo solo quería estar donde estuvieras tú.

Saori ¡estaba dispuesto a decirte todo esa noche! Después de saber que habías arriesgado tanto por salvarme, comencé a pensar que quizá sentías lo mismo que yo. Pero tu semblante cambió y te quedaste en silencio, fue como si hubieras levantado un muro invisible entre los dos, comenzaste a hablarme de Miho y de mi hermana Seika, e insistías en lo de tener una vida normal.

¿Quieres normalidad? Te dije, puedo llevarte al cine un día de estos si quieres, e ir después por una pizza, ¿o quieres que salgamos fuera de la ciudad? para cabalgar por el campo como sé que te gusta… Yo solo quiero estar contigo Saori, rebatí, y vi entonces tus ávidas pupilas brillar. Creí que aquél era el momento pero no me dejaste acercarme más, inventaste excusas para huir de mí, de nosotros. Me sentí como un idiota pensando en que lo había confundido todo, tu solo eras una deidad que se preocupaba por sus guerreros, siempre llena de bondad y compasión, solo eso, como pude atreverme a soñar que podías corresponder a mis sentimientos.

Entonces nos alejamos. Sin duda estabas feliz de vernos marchar a mis hermanos y a mí a un largo viaje, no parabas de decir que lo merecíamos desde hace tiempo, pero yo te veía cuando creías que nadie lo hacía, vi la tristeza que se ocultaba tras cada sonrisa, vi la soledad reflejada en tus ojos. Yo no quería dejarte Saori, pero tú continuabas empujándome lejos de ti.

Regresé a Japón decidido a no dejarte de nuevo, así no estuvieras dispuesta a escuchar lo que tenía para decirte, así insistieras en creer que me hacías un favor alejándome de tu vida. Lo único cierto es que lo que siento por ti es irreversible, y continuará latiendo con fuerza dentro de mi hasta el último de mis días, en esta vida, en la siguiente y en todas las veces que mi alma renazca junto a la tuya.


Seiya abrió los ojos y lo primero que vio fue un techo desconocido, se encontraba en una habitación en la penumbra sin poder distinguir qué hora era, trató de incorporarse pero enseguida le dolió todo el cuerpo. Había un completo silencio a su alrededor salvo el leve sonido de la lluvia repiqueteando en la ventana, afuera las ramas negras de un árbol se mecían melancólicas.

De pronto la puerta de la habitación se abrió, y por un segundo su corazón dio un vuelco pensando que se trataba de Saori, pero quien entró no fue otra sino Shunrei trayendo consigo una manta.

- Seiya despertaste, dijo la chica con su dulce voz, fui por otro cobertor cuando ha comenzado a hacer más frio, ¿Cómo te sientes?

- Algo confundido, contestó él, ¿sabes dónde está Saori?

- Ahora mismo no lo sé, respondió Shunrei, sin embargo todos hemos estado preocupados por ti desde que llegaste a este hospital con múltiples heridas y…

Seiya volvió a hacer el ademán de levantarse de la cama y shunrei se apresuró a detenerlo, en ese momento entraron en la habitación Shun y Shiryu quienes también corrieron a evitar que su hermano se pusiera en pie.

- Tienes que descansar Seiya, tienes fracturas de cuidado le dijo Shiryu,

- Eso no me importa ahora, solo quiero saber si Saori está bien…

- Ella está bien Seiya no tienes que preocuparte, le dijo esta vez Shun, mirándolo compasivamente.

- pero… ¿Por qué no está aquí? Preguntó Seiya afligido, y percibió el intercambio de miradas entre los otros tres.

- Pues… comenzó a decir Shun, Hyoga tuvo que llevarla anoche a la mansión Kido, porque… verás…

- Que cosa Shun, ¿que pasa? Indagó Seiya al ver que Shun no sabía cómo continuar…

-Bueno, ustedes dos desparecieron hace semanas sin decirle nada a nadie, y un buen día nos llama Saori san en un mar de lágrimas desde una clínica en Gunma, porque estas inconsciente y mal herido, y no nos explica nada más. Así que te trasladaron a este hospital en Tokyo y… bueno, tu hermana y Miho, que te estaban esperando angustiadas, apenas vieron a Saori san…

Shun vuelve a detenerse y Seiya algo exasperado traslada su mirada a Shiryu quien tampoco dice nada, y luego ve a Shunrei quien finalmente decide soltarlo,

-Seika y Miho le reclamaron a Saori ojou san por traerte casi muerto de quien sabe donde.

-¿Qué le reclamaron… que? Pero… ¿por qué hicieron eso? Preguntó Seiya visiblemente irritado.

- Ellas estaban muy preocupadas por ti Seiya, contestó Shunrei disculpándolas, se suponía que ustedes ya no pondrían más sus vidas en riesgo, y si, tal vez no midieron bien sus palabras pero…

- Y Saori, ¿Cómo reaccionó? Interrumpió Seiya no muy interesado en las razones que hubieran podido tener Miho o su hermana para hacer eso.

Shun continuó con la historia,

- Creo que de hecho se sentía culpable por lo que te sucedió… así que prefirió marcharse, Hyoga se ofreció a acompañarla, porque de verdad se le notaba muy afectada, pero ¿no vas a decirnos que fue lo que pasó?

Pero Seiya no tenía intención en ese momento de sincerarse con sus hermanos y menos con Shunrei allí presente, prefirió mirar hacia afuera, en dirección al árbol de ramas negras que lucía tan abatido como él.

Varias horas más tarde, Shun regresó a visitar a Seiya, topándose en la puerta de la habitación con Seika que salía con cara de pocos amigos. Su hermano estaba sentado en la cama enfurruñado pasando los canales del televisor.

- ¿Has hablado con Saori? Le preguntó éste apenas vio a Shun entrar

- No, fui a la mansión pero ella no salió de su habitación.

Seiya seguía pasando los canales mecánicamente pero entonces unas imágenes captaron su atención, se trataba de un programa de chismes que mostraban un auto estacionado al lado de una avenida y una chica que se bajaba a vomitar en la acera.

La chica no era otra que Saori y junto a ella, un muchacho alto y rubio le ayudaba a incorporarse. "¿solo unas copas de más o realmente está embarazada?" se podía leer en un letrero en la pantalla. Luego mostraban como ella se abrazaba al rubio hundiendo su rostro en el pecho de éste y otro letrero ponía: "¿Quién es el nuevo chico de la heredera Kido?" los presentadores discutían entre sí:

- primero creíamos que era novia de Julián Solo…

- ¡ah sí! me encantaba la pareja que hacían, agregaba el otro

- luego la vimos con otro multimillonario esta vez en Londres…

- pero hace apenas un mes andaba por Shibuya con otro guapo ¿no?

- y ahora está este rubio misterioso con el que sale de una clínica, ¿acaso la ojou san tendrá alguna noticia para darnos en unos meses?

- ¿Por qué ves eso Seiya? no vas a creer eso que dicen de Saori san y Hyoga ¿no? Le dijo Shun indignado al tiempo que le quitaba el control de las manos y apagaba la televisión.

- No… respondió pensativo Seiya, ¡claro que no Shun!, añadió tras caer en cuenta lo absurda que era la pregunta.

- ¿Entonces porque tienes esa cara? Rebatió el otro, obviamente lo único que sucedió allí es lo que ya sabes. Ella salió muy consternada de aquí y pudo haberse mareado en el auto y ya está ¿pero embarazada? No tienen ni idea de lo que están hablando…

Shun hablaba muy convencido de esto último hasta cuando vio el rostro preocupado de Seiya y de repente comprendió que aquello que le parecía ridículo quizá no estaba tan lejos de la realidad.

-Seiya… comenzó a decir dubitativo, Saori san y tú… ¿ella puede estar…? Shun ni siquiera tuvo que terminar la frase al ver que Seiya solo se limitaba a bajar la mirada con gesto culpable.

- no se si está esperando un hijo mio, pero puede que si...

Shun realmente no se esperaba aquello

-¿Quiénes fueron los que te atacaron Seiya? Continuó Shun, en qué clase de lío estamos metidos ahora…

-Shun, basta, préstame de nuevo tu celular tengo que hablar con ella

Pero Shun no se movió, aún lo miraba con recelo,

-Vamos Shun tu sabías, todos sabían que yo…

- pero Saori es Athena, ¡es Athena!

- Lo sé… contestó Seiya, realmente necesito hablar con ella, Shun, por favor…

Éste finalmente decidió pasarle el teléfono para luego salir de la habitación sin agregar nada más.

-Seiya se apresuró a ubicar a Saori en los contactos de su hermano, pero tal como la última vez, ella no contestó.

La llamada se desvió nuevamente al buzón de mensajes:

"Saori, no entiendo que es lo que está pasando, tenemos que hablar de esto, si no estuvieran todo el tiempo vigilándome hubiera salido para allá hace horas pero… sólo contéstame, por favor"

Ella estaba encerrada en su habitación, sentada sobre la cama, con las rodillas contra su pecho y su rostro entre las rodillas. No era el primer mensaje que recibía en las últimas horas y sabía que en cualquier momento Seiya saldría del hospital para verla.

Era claro que no podía seguir dilatando lo que debía hacer.

Tomó el teléfono y marcó al número de Shun desde donde sabía que él le contestaría.

- Saori por fin! Se alegró Seiya, necesito decirte…

- Seiya, interrumpió Saori, por favor no salgas del hospital, yo iré a verte en un rato,

- Esta bien… dijó él

- Prométeme que esperarás, insistió ella

- Si, está bien, pero es que es importante…

- Lo sé, ya voy saliendo para allá,

- Saori…

Al otro lado de la línea, ella contuvo el aliento, y con un profundo dolor en su pecho contestó, si… lo sé… y luego simplemente colgó.

つづく


Tal vea ahora hayan cosas algo confusas pero se irán resolviendo en los siguientes capítulos...

dale next si ya hay otro capi subido, pero antes... escribe un review de lo que acabas de leer :)

Gracias por seguir esta historia y dejarme comentarios, me hacen muy feliz!