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Luego de alcanzar su objetivo de volverse invisible a los dioses (¿Cómo lo consiguió? ¡Lo sabrán en este capi!) Saori regresa a Tokyo, justo para una fiesta que ha organizado Shun en el nuevo apartamento que comparte con June, y allí se reencuentra con Seiya. Pasan una noche romántica en la habitación de Saori en la mansión y así retoman su relación. Esta vez ya todos lo saben, incluso Tatsumi, quien no lo recibe bien al principio pero luego lo acepta. La única a la que no le agrada para nada que hayan regresado es a Seika que sigue viendo a Saori como la nieta caprichosa de Mitsumasa, el hombre que abandonó a su madre y que luego la separó a ella de su hermano. Todo parece estar a favor de Seiya y Saori para que vivan su romance felices y en paz, hasta que Saori presiente el acecho de un nuevo enemigo, Mars.
En compensación por los meses de espera, el capítulo a continuación es DOBLE y pasan MUCHAS cosas, ¡espero que se diviertan!
Capítulo IX – Solo se vive una vez
Decidió tomar un baño relajante, entró en el agua tibia y se recostó posando su cabeza sobre una toalla enrollada. Estaba en completo silencio. Lo único que se escuchaba era el sonido de las gotas que se escurrían de sus dedos extendidos cayendo en el agua jabonosa de la bañera. Saori cerró los ojos e instantáneamente concibió la imagen de esa sonrisa que Seiya siempre le dedicaba antes de marcharse. Luego su memoria se trasladó a otro momento en el pasado donde también se encontraba flotando en el agua, solo que aquella vez eran las mareas del mediterráneo las que la cubrían y el cielo abierto y diáfano lo que se extendía ante sus ojos.
Años atrás, el amor y la felicidad eran dos cosas muy lejanas para ella, y no había razón para pensar que eso fuera a cambiar. Pero fue entonces cuando, dentro del silencio cerrado en sus oídos debido a la presión del agua, escuchó una voz que emergía del fondo del mar y que parecía conocer el anhelo secreto de su corazón. Le pedía que luchara por su libertad y le indicaba donde hallar las respuestas.
No se dio cuenta en qué momento se fue hundiendo y sus pulmones comenzaron a llenarse de agua…
Despertó en la orilla algo mareada, los ojos verdes de la amazona de la Cobra se clavaban en ella con una mezcla de reproche y preocupación.
- ¿Que estabas intentando hacer? Cuestionó su salvadora, jadeante y empapada igual que ella.
- No es lo que crees, objetó Saori reincorporándose.
- ¿Tanto así lo extrañas?, ¿es lo que merecemos todos los que cuidamos de ti en el santuario?
- ¡no estaba intentando morir ahogada! Refutó la diosa indignada.
La amazona se quedó en silencio. Ambas se sintieron mal por sus respectivas reacciones.
- yo… vine a estar un momento a solas… pronunció Saori al cabo de unos segundos, pero entonces, recibí un mensaje…
- ¿de quién? Preguntó Shaina, mirando con recelo a las mareas que por poco las habían ahogado.
Saori no contestó enseguida aunque la respuesta saltó de inmediato a su mente, tras unos segundos se decidió a pronunciarla en voz alta:
- Creo que… era mi madre.
...
El teléfono comenzó a repicar sacándola bruscamente de sus recuerdos. Saori se incorporó presurosa de la bañera, se envolvió en una toalla y caminó hacía la habitación donde había dejado el celular, dejando a su paso pequeñas salpicaduras de agua.
- Si, ¿Hola? もしもし (moshi moshi)
- Saori San soy yo Jabu, no quería molestarte pero…
- Jabu ¿Qué pasa?
- Tenemos una situación aquí en la corporación Graad, necesitamos que vengas cuanto antes.
...
A través de la ventana de su limusina veía las nubes azuladas hendidas por estelas rosáceas. Aquél atardecer le recordó a uno en particular en Grecia, el día en que había decidido seguir las indicaciones de su madre oceánide
"… en las entrañas de la tierra bajo la cruz del sur donde la diosa primigenia reposa custodiada por leones…" había susurrado la voz acuática, "solo tienes esta vida, y debes luchar por vivirla"
Había ganado tiempo, es verdad, tres maravillosos años junto a Seiya, pero éstos ahora le parecían efímeros, ¿cuánto tiempo más podría disfrutar a su lado? La amenaza que había sentido años atrás permanecía dormida, pero era como sentirse bañada en gasolina temerosa de la chispa que la incendiara.
Y aún desconocía la identidad del poseedor de los cerillos.
-Ya hemos llegado, le indicó el chofer al ver que ella permanecía sumida en sus pensamientos.
Entró en el edificio cavilando aún sobre el tema. En todo ese tiempo no había querido contarle nada a Seiya, si bien él era su apoyo y la persona en la que más confiaba en el mundo, simplemente no podía arrebatarle su tranquilidad ahora que por fin tenía una vida normal y feliz.
- Saori san, saludó Jabu, gracias por venir tan pronto
- Bueno esto es algo que simplemente no puedo ignorar, contestó ella sentándose a su lado en la sala de juntas.
Los otros directores inclinaron sus cabezas saludándola y tomaron asiento después de ella.
Jabu tamborileaba nervioso sus dedos sobre la mesa, se sentía muy mal de decepcionar a Saori como CEO de la corporación en Tokyo. Saori notó su gesto alterado y para tranquilizarlo apoyó su mano sobre las de él.
- Tranquilo, le dijo con voz calmada, vamos a solucionarlo.
...
Seiya llegó a casa luego de terminar de entrenar a sus alumnos en el dojo, actividad que venía haciendo por casi tres años y en la que se sentía muy a gusto. Dejó sus llaves en el mesón de la cocina al entrar y entonces vio una nota con la caligrafía de Saori que ponía:
"Llegaré tarde, problemas en Graad, te contaré después, te amo x3!"
Se sintió algo decepcionado de no encontrarla pero luego se conformó con pensar que ya la vería más tarde. Abrió el refrigerador para buscarse algo de beber y al cerrar la puerta se quedó viendo una de las fotos que se habían tomado juntos. Ella lucía una camiseta suya, una que ya nunca más le devolvió pues la usaba a menudo para dormir, y le plantaba un cariñoso beso en la mejilla mientras él sonreía muy satisfecho. Entonces pensó ¿en qué momento me enamoré tanto de esta chica?
"Si podrías desentenderte y llevar una vida acomodada ¿Por qué tienes esas ansias de luchar?" Le había preguntado casi una década atrás cuando apenas tenían 13 años.
"Debo hacerlo por la justicia, - le había contestado ella – Porque es el destino que me han marcado las estrellas"
Aún recordaba eso con detalle porque fue a partir de ese momento que comenzó a pensar en ella de manera distinta. Saori lo tenía todo. Belleza, dinero, inteligencia y poder pero estaba dispuesta a sacrificarse por el bien y la justicia, a asumir su destino con valentía… igual que él.
De repente ella comenzó a ocupar mucho espacio en su mente, y sin darse cuenta también en su corazón. No quería que nada malo le ocurriera, no quería que ella tuviera que sufrir por nada. Él quería hacerlo en lugar de ella, quería verla feliz, sonriendo… eso no lo había sentido por nadie, nunca.
"La quieres" le había dicho alguna vez hace muchos años Shiryu,
"si, tú también la quieres, todos la queremos, es nuestra diosa" le había contestado él, convencido de que esa era la verdad.
"No - añadió su amigo- tú la quieres como yo quiero a Shunrei"
Aquella había sido una revelación doble. En primer lugar su amigo nunca le había hablado de sus sentimientos por Shunrei, aunque eran bastante evidentes. Y en segundo lugar, si el mismo no sabía con exactitud que sentía por Saori, ¿Cómo podía ser esto obvio para Shiryu? ¿Alguien más había llegado a la misma conclusión?, ¿Saori sabía que él sentía esas cosas por ella?
Al pensar esto último entró en pánico, ya no sabía cómo comportarse estando cerca de ella. La situación se tornó ridícula, sus manos comenzaban a sudar y su corazón comenzaba a palpitar más rápido si ella lo miraba, le hablaba o siquiera pasaba cerca.
Su conducta debía delatarlo ya que en una de las últimas veces que acompañó a Saori al santuario, Mu se acercó para hablar con él. Al principio no entendía bien que era lo que quería decirle, pero luego le soltó una frase que no se esperaba:
"Hay algo entre ustedes dos, como si compartieran un secreto que nadie más sabe"
¿Era cierto eso?, de verdad… ¿compartían un secreto? Pensó sorprendido.
"Los secretos pueden llegar hacer daño" concluyó el santo dorado.
¿Acaso Mu estaba dando por hecho que él y Saori tenían algo? Eso solo podía significar que el santo de Aries había descubierto algo en ella también, quizá la razón por la cual Saori arriesgó tanto por salvarlo de la maldición de Hades era que ella sentía lo mismo por él.
Si esto era cierto no le importarían las prohibiciones, él no dejaría que nadie, absolutamente nadie le dijera lo que estaba bien y lo que no.
Si Saori le correspondía él lucharía por los dos.
"Sabes que no volverás a verle en otra vida. Al ser herido por un dios, su alma fue sellada para siempre…"
La oceánida Metis le había revelado esta dolorosa verdad y aunque ella lo había intuido, había decidido decantarse por la pequeña posibilidad de que eso no fuera cierto. Cegándose a la realidad.
Ella solo tenía esta vida para estar con él y estaba desperdiciándola por la santa voluntad de Zeus.
Pero no sería así por mucho tiempo.
- "Debe encontrarse aquí abajo". Le señaló la santo de ofiuco
Pero ella antes de ver el lugar, alzo la vista al cielo estrellado, confirmando que la constelación de la cruz del sur se encontrara justo arriba de sus cabezas.
- No veo la manera de entrar, caviló la amazona.
- Entonces tendremos que hacer la entrada nosotras, propuso ella
Tomó a Nike y concentrando su poder, reventó la roca del suelo abriéndolo a la mitad.
Dos leones contemplaban la escena, impasibles. Se trataban de dos grandes estatuas que marcaban el lugar donde yacía el templo subterráneo engullido por las arenas del tiempo.
Comenzaron a descender por la oscura caverna, una vez más se valió de Nike para iluminar el camino pero no conseguían ver más que un suelo color carne decorado con arabescos.
- Así que éste es el templo de Gea – murmuró la amazona quien había esperado encontrar algún escenario fastuoso.
- Donde la diosa primigenia reposa… recitó Saori en un susurro
Entonces el suelo comenzó a moverse súbitamente como si estuvieran andando sobre la cresta de una ola gigantesca.
- Un terremoto, sentenció Shaina
- No, no lo es, es Gea, replicó Saori
- ¿Quieres decir que ella está provocando este temblor en su templo?
- No, quiero decir que… ella es el templo, y se está moviendo
- ¿Estamos caminando SOBRE ella? Exclamó Shaina entre alarmada e incrédula
Cinco columnas de piel y músculo se abalanzaron sobre ellas en ese momento, capturando a la portadora del báculo sagrado.
- ¡Athena! Exclamó aterrada su guardiana
Pero ésta ya se elevaba por los aires encerrada en la mano de deidad primigenia. Aún asi, Saori se apresuró a encapsular a su amiga en una esfera de luz para protegerla.
Shaina continuaba gritando el nombre de su diosa, golpeando con sus puños la esfera, viendo como la titánide se la acercaba a la boca.
Todo estará bien, le comunicó Saori a través de su cosmos, antes de ser engullida por la madre tierra.
Se estaba tan cálido allí dentro y tan cómodo,
… pero entonces sonó el despertador.
Las cinco y media de la mañana.
Tuvo que reunir mucho valor para salir de dentro de sus cálidas cobijas y levantarse de su cómoda cama.
¡Que frio!
Si Seiya estuviera allí, de seguro la halaría de nuevo a la cama entre sus brazos.
Pero hacía varias noches que no dormía con él. Había tenido que viajar fuera varias semanas por cuestiones de trabajo y los últimos días salía tan tarde de la corporación y tenía que regresar tan temprano al día siguiente que lo más práctico había sido dormir las últimas noches en la mansión pues quedaba más cerca.
Cuanta falta le hacía, solo esperaba poder terminar pronto pues dentro de poco sería su cumpleaños…
De camino dentro de la limusina tuvo la intención de llamarlo, pero aún era muy temprano, seguramente seguía durmiendo. Contempló por unos segundos su foto de contacto (Seiya aparecía como siempre con su pelo desordenado y una amplia sonrisa) y luego miró la pulsera que colgaba de su muñeca. Recordó con nostalgia cuando él le dio aquél regalo:
-"es algo que vi por ahí mientras viajaba y… pensé en ti" Le había dicho.
Ella tomó la cajita[1] entre sus manos. Estaba muy conmovida pues en su vida había recibido un regalo de otra persona que no fuese su abuelo. Era algo completamente nuevo para ella.
"Este el primer regalo que recibo de Seiya, el primer regalo de… mi novio"
Con la emoción embargándole el pecho abrió la pequeña caja, en su interior había una delicada pulsera de plata con un pequeño colgante en forma de estrella.
-"¿Te gusta?" Preguntó él ansioso al notarla tan callada
-"Es preciosa" respondió ella, y pudo notar como él respiraba aliviado
-"¿Me ayudas a ponérmela?"
Él se dispuso entonces a colocarla alrededor de su muñeca con dedos torpes. Ella sonrió pero al mismo tiempo unas lágrimas resbalaron sin querer de sus ojos.
Seiya la vio preocupado con sus brillantes ojos castaños, como pensando; no era mi intención hacerte llorar, por lo que ella procuró sonreír aún más
-"Gracias Seiya, nunca me la quitaré".
Habían llegado al complejo de la corporación Graad. Saori descendió del vehículo y se dirigió a la entrada de la torre central donde la esperaba Jabu con dos cafés en la mano. Como se había vuelto costumbre, ambos tomaban la bebida mientras caminaban comentando los avances en las negociaciones y en las estrategias implementadas.
- Ah me olvidaba, -le dijo Jabu cuando ya ese estaban separando cada uno a sus respectivas oficinas- La fiesta con los inversionistas ha quedado para este viernes
- ¿Este viernes 1° de diciembre? preguntó Saori
- Si, este viernes es primero… ¿por qué?
- Es el cumpleaños de Seiya, contestó ella con desilusión
- Ah… - contestó Jabu sin saber que decir por un momento- Pues… puedes decirle que venga.
Saori suspiró – No, a él no le gustan las fiestas elegantes…
Jabu la miró sin saber que más decirle, por lo que ella añadió:
- Bueno ya veré como lo soluciono
- Pero…es importante que estés en la fiesta, le recalcó Jabu
- Si, si estaré, no te preocupes, dijo ella
Durante todo el día estuvo meditando el tema, dentro de un par de días Seiya cumpliría años. Los días se habían pasado muy rápido y ella no había caído en cuenta en las fechas.
Tendría que compensárselo, esa misma noche iría al apartamento, fuera como fuera.
Adelantó las tareas más apremiantes lo más rápido que pudo y así consiguió marcharse de la corporación justo cuando la ciudad comenzaba a encender sus primeras luces. Antes de llegar compró algunas cosas para preparar la cena pero cuando entró al apartamento no había nadie.
"Seguramente sigue en clases", pensó.
Sin darle mucha importancia al asunto, se puso a preparar el plato favorito de Seiya y así transcurrió un buen rato, para cuando se fijó en el reloj ya había pasado más de una hora y él aún no regresaba. Entonces lo llamó pero la llamada se desvió de inmediato al buzón. Saori comenzó a pensar que algo raro pasaba.
Decidió llamar a Shun, éste le dijo que estaba con June haciendo algunas compras navideñas pero que ni él ni los demás habían visto o hablado con Seiya en todo el día.
Fue entonces cuando resolvió marcarle a Seika con la que no hablaba seguido desde hacía un buen tiempo, desde que ésta se marchó del apartamento para irse a vivir con su novio.
Seika había tenido una niña y a veces le llevaba la bebé a Seiya para que la cuidase, pero procuraba ir cuando Saori no estuviera. Lo que Seika no sabía o mejor fingía ignorar, es que Saori había cuidado también a la niña muchas veces. Ese era el tipo de relación que ellas mantenían.
Seika se sorprendió con la llamada pero al igual que Shun, le dijo que no sabía nada de Seiya, "¿has intentado con Miho?" le preguntó antes de finalizar la conversación.
Miho era otra con la que la relación no pasaba de ser cordial. Cuando Seiya estaba presente Miho era solo risas y amabilidad, pero en los breves momentos que se quedaban a solas ella se comportaba fríamente. No era para nada un secreto que le reprochaba el haber puesto en peligro la vida de Seiya tantas veces, aunque quizá también solo era que no tenían nada en común y Miho se sentía incómoda a su lado.
Pero Saori intuía que en realidad Miho no había dejado de querer a Seiya como algo más que un amigo, así no lo reconociera ni para ella misma.
Y ahora sucedía que, el teléfono de Miho también estaba apagado.
Bueno, no era el momento de empezar con teorías locas. Podía ser una simple coincidencia, o si en tal caso ellos dos habían salido juntos, eso no tenía que significar nada especial. Seiya había dejado muy en claro tiempo atrás que Miho solo era una amiga para él. "la única persona que me esperaba en Tokyo cuando regresé del santuario" le había dicho.
Aquello le había dolido un poco. Seiya no lo sabía en aquél entonces, pero ella, Saori, también lo esperaba con ansias aunque ni ella misma entendía bien por qué. Solo notó que cuando volvió a verlo luego de seis años de entrenamiento en Grecia, sintió mariposas en el estómago por primera vez, pero claro en aquél entonces él la odiaba y tuvo que guardárselas.
Pasó otra hora más y la cena ya estaba fría.
Aburrida se había recostado sobre el sofá y se había puesto a jugar en su smartphone, pero entonces, una llamada entrante la tomó por sorpresa, haciendo que casi se le resbalara el teléfono de las manos. Era él, por fin.
-Hola bonita ¿cómo estás?
- Seiya! ¿Dónde estás?
- Acabo de salir del cine, y tú, ¿sigues en la oficina?
- Estoy en el apartamento
-Cual apartamento
-El nuestro
-¿Por qué no me dijiste que ibas esta noche?
-¿fuiste solo a cine?
-No, estoy con Miho… pero espera ¿por qué no me avisaste?
-No lo planeé…
(Hubo un silencio de apenas un par de segundos, donde solo se escuchaba voces y música de fondo)
Si te hubiera avisado, ¿hubieras estado aquí?
-Claro
-¿Entonces vienes?
-mmm después de que cene, ya ordenamos la comida
Saori miró hacia la cocina donde yacía la cena fría que ella le había preparado, y la ira la invadió de repente. Tuvo ganas de colgar inmediatamente, pero en vez de eso dijo – pues, ¡buen provecho! Y sin esperar respuesta colgó.
Seiya la volvió a llamar de inmediato, pero ella no contestó, minutos después la llamó otra vez y otra vez, hasta que ella se animó a contestar un poco más desacalorada
-¿por qué me colgaste?
- No te colgué, me despedí, te dije: buen provecho
- ajá…
- ¿ya terminaste de cenar?
- no, apenas nos trajeron la comida
- ¿y vendrás esta noche?
- ¡Claro que iré!, ¿a donde crees que me voy a ir?
-No lo sé, no sé qué tengas planeado para tu cita con Miho
(Se sintió tan ridícula después de haber dicho eso, ¡por qué lo había dicho!)
-¿Cuál cita? Solo salimos a ver una película
(El hecho de que Seiya pronunciara la palabra "cita" delante de Miho hizo que se irritara aún más)
-bueno, pues no sé, ven cuando quieras
Y esta vez sí le colgó.
Eran las 11pm y Seiya aún no regresaba.
Había estado mal lo sabía, él no había hecho nada reprochable, había salido un día cualquiera de la semana a ver una película y a comer con una amiga, solo eso. Él no podía saber que ella iba a ir precisamente ese día al apartamento, mucho menos que había una cena esperándolo. No podía pretender que se estuviera todos los días solo en casa sin hacer nada.
Sí, todo eso era cierto, pero aun así se sentía fatal. Se sentía frustrada porque la noche no había salido ni una pizca a como ella la había planeado. Celosa de que él estuviera pasando tiempo con Miho mientras ella estaba sola, triste porque no lo había visto en días y no iba a poder estar con él en su cumpleaños, y furiosa porque con todo, ¡él todavía no llegaba!
No quería llamarlo. Desalentada se cambió de ropa y se deshizo el peinado de trenza que llevaba, había comenzado a quitarse el maquillaje en el baño cuando lo sintió llegar.
Escuchó que dejaba las llaves sobre el mesón de la cocina, ella salió al corredor y vio como él se daba cuenta de la cena sobre la estufa. La cena que ella había preparado para él.
- Lo siento, le dijo él
Saori caminó hacia él y lo abrazó con fuerza – te extrañé tanto – le dijo, hundiendo su rostro en el pecho de él
- y yo a ti, si hubiera sabido que ibas a estar en casa a esta noche… le dijo él apretándola contra él
-Si es así por qué tardaste tanto en llegar, preguntó ella deshaciendo el abrazo
-Tenía que dejar a Miho en su casa
Saori se cruzó de brazos, el momento romántico se había roto.
- ¿cómo crees que la iba a dejar tirada en el restaurante? Refutó él
- y entonces ¿preferiste dejarme a mí?
-¿por qué haces esto?
- ¡porque el viernes es tu cumpleaños! y no voy a poder estar contigo… tengo una estúpida fiesta de inversionistas
(De nuevo otro silencio)
-No importa, dijo él finalmente
-¿No te importa que no esté en tu cumpleaños? Preguntó ella con un dejo de indignación
Y que quieres que te diga, ¿que no puedes ir?, que me lo debes después de pasar un mes entero con Jabu dia y noche…
-¿Jabu? por qué lo metes a él en esto
-Ah perdón, por supuesto él no tiene nada que ver, solo sigue enamorado de ti y busca cualquier excusa para tenerte lejos de mí
- de que estás hablando, él tiene novia
- Si y cuánto lleva con ella, ¿una semana, dos máximo? Igual que con todas, ¿te has fijado que siempre las busca parecidas a ti?
-Eso es absurdo, Jabu no se ha inventado nada para retenerme, los problemas de la empresa son reales, lo sabrías si hubieras estudiado economía
Saori enseguida supo que no debió haber pronunciado esa última frase, la mirada de reproche de Seiya se le clavó como una daga en el pecho.
- ya, como no estudié una carrera ni trabajo en nada importante, reclamó él
- eso no fue lo que quise decir, se excusó ella
- pero es lo que piensas todo el tiempo
- ¡eso no es cierto!
-¿entonces cual es el problema aquí? Cuestionó Seiya, porque no me dices por ejemplo que te acompañe a esa fiesta que tienes
- porque sé que no te gustan ese tipo de fiestas
-¿te he dicho que no me gustan?
- ¡no, pero lo sé! Sé que no te sentirías cómodo entre esas personas…
-¿porque no fui a la universidad ni soy millonario?
Saori le dedicó una mirada exasperada. A Seiya le recordó cuando tenía 8 años y no la soportaba.
-Esta conversación ya no tiene sentido, dijo ella dándose la vuelta para irse, pero él la tomó del brazo de repente, y la giró hacia él plantándole un beso al cual ella respondió sin pensarlo con más ganas.
Entonces ya nada más importó, solo existía ese instante de besos frenéticos que solo se interrumpían cuando uno le quitaba una prenda de ropa al otro y se susurraban con la respiración entre cortada "te extrañé", "te amo", "no vuelvas a irte" devolviéndose en caricias los días que habían estado lejos el uno del otro. Al final terminaron la noche abrazados en el sofá, tratando de permanecer despiertos hablando, pero cada vez las frases se hacían más breves e inentendibles pues sus párpados se sentían cada vez más pesados…
A la mañana siguiente muy temprano estaban los dos compartiendo la ducha entre risas y más besos, pues Seiya había decidido llevarla al trabajo.
-Me adelantaré para preparar el desayuno, dijo él saliendo del baño y envolviéndose una toalla en la cintura
- vale, contestó Saori quien seguía lavándose el cabello
Seiya regresó casi enseguida diciendo: ¿Qué te parece si caliento la cena de anoche para desayunar?
-Creí que habías dicho que "prepararías" el desayuno, contestó ella sonriendo
Seiya le mostró una descarada sonrisa e igualmente se fue a hacer lo que había propuesto
Minutos después de pie frente al espejo empañado, Saori se tocó el vientre con ambas manos deseando, como otras tantas veces, haber concebido la noche anterior...
Limpió el vaho para ver su reflejo y recordó aquello que Gea le profetizó cuando estuvo dentro de su cabeza tras ser engullida por ella, conectándose así sus pensamientos a los de la diosa primigenia.
-He visto dioses nacer y morir como imperios se han alzado y caído, pronunció la diosa, el tiempo de Zeus se ha agotado, es momento Athena, que tus hijos se levanten para iniciar una nueva era
-Zeus impidió que el primero naciera, reveló Saori con amargura
-Ni siquiera él puede evitar que suceda. El alma del que crees haber perdido se restaurará en un nuevo ser
-¿Volverá a nacer? Exclamó Saori esperanzada, ¿pero cómo? No puedo acercarme a la persona que amo sin ponerlo en peligro
-Hay una manera de hacerte invisible a los dioses, manifestó Gea, pero tendrías que renunciar a tu poder
-Que tengo que hacer, indagó Saori, sin importarle eso último
-Beber de Xibalba[2]
-¿Xibalba? Preguntó Saori confundida
-La nebulosa dorada, la fuente de la vida y la muerte, respondió Gea
-¿Y cómo llego a ella?
Las neuronas en el cerebro de Gea se llenaron de luz y una corriente viajó entre los axones conectándose al cerebro de Athena.
Saori abrió los ojos impresionada pues podía ver con claridad cómo llegar a la fuente, tenía impreso el mapa en su mente.
-Pero recuerda Athena, continuó Gea, Si bien que tras beber de Xibalba los dioses te perderán el rastro, ya no podrás hacer uso de tus poderes divinos
¿Qué pasará entonces si el mundo vuelve a estar en peligro?
¡Saori el desayuno ya está servido! Prorrumpió Seiya desde la cocina, regresándola al tiempo presente
¡Enseguida voy! Respondió ella mirándose así misma preocupada en el espejo, recordando lo que había sentido años atrás, ese cosmos encolerizado y gigantesco que amenazaba acabar con la vida en la tierra…
...
Algunas personas la miraban con curiosidad al verla descender de una motocicleta al frente de la corporación Graad, lo cual le pareció muy divertido. Seiya la tomó de la mano para acompañarla hacia la entrada, donde esperaba Jabu con dos cafés en la mano
- Hola Saori san, saludó Jabu dedicándole una sonrisa, y ¡Seiya que sorpresa!, añadió con sarcasmo, creo que nunca te había visto por aquí
-Pues ya ves, contestó este con un dejo de altanería, a lo mejor me sigas viendo más seguido
Saori le lanzó una mirada a Seiya como pidiéndole "por favor no empieces"
-Supe que el viernes estás de cumpleaños, felicidades
-Gracias, contestó Seiya secamente
-Acompañarás a Saori a la fiesta de la corporación Graad?
Seiya miró a Saori sonriendo y contestó - No, no me gustan esas fiestas
-Ah que lástima, tendrás que pasarlo solo entonces…
-No te preocupes Jabu, ya estuvimos celebrándolo muy a gusto anoche
Jabu se puso serio en seguida, no le gustó para nada lo que había dado entender Seiya con eso
-Jabu porque no te adelantas y nos vemos arriba, propuso Saori para terminar esa charla incómoda
- Está bien, contestó éste, ah se me olvidaba, tu café, añadió pasándole la bebida
- Ah sí muchas gracias, respondió ella sonriendo
Jabu se despidió de un gesto con la cabeza,
-¿Te trae el café todas las mañanas? Pronunció Seiya mofándose, una vez el otro se había ido
-¡ay vamos él solo está siendo amable! Exclamó Saori molesta
-¿por qué lo defiendes?
-Bueno, ¿por qué tienes que burlarte de él todo el tiempo?
- es un solapado que siempre ha querido contigo
-déjalo en paz solo es un buen amigo
-Sí, un buen amigo…
- Shh ya basta, susurró Saori acercándose a él cariñosamente dándole un tierno beso en los labios
Pero él aprovechó para aprisionarla entre sus brazos y besarla con todas las de la ley
-¡Seiya que no están viendo!
-Esa es la idea
...
La vista de Tokyo era espectacular desde la ventana de aquél rascacielos donde se celebraba la fiesta de Graad, la cual había resultado un éxito pues la corporación había recibido una buena inyección de capital. Con este objetivo cumplido, Saori no veía la hora de irse de allí para estar en donde realmente quería estar, en la fiesta de cumpleaños de Seiya, donde debían estar reunidos todos sus amigos celebrándolo.
Jugaba con la pulsera en su muñeca sin prestar realmente atención a lo que su interlocutor, un empresario más interesado en ligar con ella que en hablar de negocios, le estaba diciendo. Sus ojos recorrieron todo el salón buscando una ruta de escape, se fijó en Jabu pero éste estaba charlando animosamente con una chica que ella no reconocía, ¿sería su nueva novia? Saori se detuvo a analizarla a ver qué tan cierto era eso de que las mujeres con las que él salía se parecían físicamente a ella, y fue entonces cuando sintió que alguien la observaba, dirigió su mirada hacia el bar y se sorprendió al ver que el que estaba allí no era nada más ni nada menos que Julián Solo.
-…¿Sabes lo que quiero decir? Preguntó el empresario con un ridículo tono sugerente
- No, la verdad es que no… me disculpa? Exclamó ella levantándose de la mesa y dejando al empresario con un palmo de narices.
-¿Qué te dijo ese sujeto para que salieras huyendo, te propuso matrimonio? Exclamó Julián al ver que Saori Kido se sentaba junto a él en la barra del bar
Saori no pudo evitar reírse de la astuta broma de Julián
-¿Que te trae de vuelta a Japón? Preguntó ella
-ya sabes, siempre estoy buscando que hacer con el dinero que me sobra, y esta parece ser una buena inversión
Saori continuaba con una sonrisa en los labios, Julián la vio seriamente y añadió:
-a quien engaño, solo estaba buscando una excusa para acercarme a ti
Ella volvió a reír, obviamente Julián estaba jugando, o al menos eso creía
El barman se acercó a los dos preguntándoles que querían de beber, Julián pidió otro whisky y le preguntó a Saori que quería ella
-Solo un zumo de arándanos, gracias
- que, ¿no confías lo suficiente en mi como para compartir un trago conmigo? Preguntó él
Saori frunció el ceño, confundida, no sabía si Julián hablaba en serio o no, la sonrisa que hasta el momento exhibía se curvó nerviosa
- vi que escaneabas con la mirada las salidas de emergencia de este lugar, ¿estás planeando una fuga? Continuó diciendo Julián cambiando el tema
-ah te diste cuenta, si la verdad es que estaba pensando como huir de aquí, confesó ella
-¿necesitas un cómplice? Aventuró él
Al otro lado de la ciudad una fiesta más modesta pero mucho más entretenida estaba teniendo lugar en un pequeño apartamento. Todos estaban reunidos allí, incluido Ikki quien había traído una novia a la que ninguno conocía. Unos se terminaban la cena, otros bailaban, otros hablaban animadamente sentados en el sofá, las risas y la música inundaban el lugar
-Shiryu, pronunció Shunrei con esa dulce voz que la caracterizaba, ve a salvar a tu amigo
-¿de qué hablas? Preguntó éste tomando otra cerveza del refrigerador
Shunrei le hizo un gesto con la cabeza señalándole lo que veía. Miho, visiblemente desinhibida por la bebida, reía por cada cosa que Seiya decía y estaba tan cerca de él que le faltaba poco por sentársele encima
-ay por favor, él puede cuidarse solo, respondió Shiryu
- ¡él ni siquiera se está dando cuenta! Rebatió Shunrei
En eso, Miho regó algo de sake en la camisa de Seiya y en cuanto éste se levantó para ir al baño a secarse ella se fue tras él
¡Shiryu ve ahora! Pareció decir Shunrei abriendo los ojos de par en par
Pero en eso Hyoga se levantó del sofá y llamando la atención de todos propuso que fueran a continuar la fiesta en una disco a lo que los demás estuvieron de acuerdo.
Shiryu aprovechó entonces el alboroto e interponiéndose en el camino de Miho, le preguntó a Seiya por Saori
- A esta hora, seguro ella ya está pensando en irse de esa fiesta, le dijo ¿por qué no vas por ella y nos vemos más tarde?
Shiryu no la veía de frente pero podía sentir que Miho quería hacerlo polvo con la mirada, sin embargo a unos metros de la escena su novia sonreía muy satisfecha.
...
- Entonces, Kido Saori, continuó diciendo Julián, ¿a dónde tienes tanta prisa de llegar?
- No, es solo que tengo una reunión con unos amigos…
-¿estás saliendo con alguien? Indagó él muy interesado
Saori inconscientemente jugueteó nuevamente con la pulsera en su muñeca
Julián interpretó su silencio como una respuesta positiva
-¡Claro que estás saliendo con alguien! No era posible que aún no tuvieras novio, ¡brindemos por eso!
Saori se sintió incómoda, era evidente que Julián ya había bebido demasiado, comenzó a pensar que había sido un error acercarse a hablar con él
-¿y quién es el afortunado?
(Había algo en la mirada de Julián tras esa sonrisa que no le gustaba nada)
-¿Sabes? Dijo ella, deberíamos encontrarnos otro día y hablar de todo lo que nos ha pasado en estos años, pero ahora creo que debo irme…
-¿Es él verdad?
-¿quién?
-¿Crees que no lo he visto en las noticias? "La heredera que viaja en metro" Estás con él… con… Seiya, (Julián pronunció con desprecio esas últimas palabras)
-Si ya lo sabías por qué me lo preguntabas, recalcó Saori muy seria
-Ahora vives en un modesto apartamento en la bahía, ¿eso te hace feliz?
- Si debes saberlo, si soy muy feliz
-desde cuando estás viviendo con él
-dímelo tú que andas tan enterado de mi vida
-¿lo amas? (ahora Julián sonaba desesperado)
-si
-¿quieres hijos con él?
Saori no contestó
-Ah ahora entiendo, dijo él sonriendo hipócritamente, por eso no tomas bebidas con alcohol…
-Adiós Julián
Saori tomó su bolso y se levantó de la silla tratando de parecer lo más calmada posible, pero apenas salió del salón comenzó a caminar rápidamente por el corredor hacia el ascensor
Pudo escuchar la puerta del salón que se abría y alguien que caminaba a paso decidido hacía donde ella estaba, pulso varias veces el botón llamando al ascensor sin éxito.
Cuando al fin pudo subirse, Julián la alcanzó y detuvo las puertas, entrando a la fuerza.
Estuvieron unos segundos en silencio hasta que finalmente Julián le soltó con rabia,
-No puedo creer que te estés acostando con él
Ella continuaba ignorándolo, esperando salir pronto de ahí
-¿Es buen amante? Preguntó Julián volviendo a adoptar ese falso tono despreocupado
-ya Julián, déjame en paz, ¿Por qué haces esto?
-porque sí, porque quiero saber, quiero saber lo que te hace, como te lo hace, y que le haces tú a él
-¿y por qué eso es tan importante?
-¡Contesta! Le gritó él, asustándola por un breve segundo, pero luego tomando coraje ella le respondió en la cara,
¡Hacemos todo lo que la gente hace cuando tiene sexo![3] y puedes imaginártelo de mil formas pero la realidad siempre será mucho mejor
Entonces él la tomó de los brazos intempestivamente y comenzó a besarla a la fuerza. No le dio tiempo de apretar los labios, la lengua de Julián estaba dentro de su boca.
A los pocos segundos él aflojó el agarre y Saori aprovechó para empujarlo con todas sus fuerzas, logrando por fin quitárselo de encima.
Apenas se estaba reponiendo de la agresión, cuando se abrieron las puertas del ascensor en el sótano del edificio
Y entonces él apareció ahí de pie frente a ellos
-¡Seiya! Saori se sorprendió al verlo de repente
En segundos, el rostro de Seiya pasó de total normalidad al desconcierto de percibir una atmósfera extraña entre Saori y Julián
-Que está pasando aquí… preguntó Seiya, pero ninguno dijo una palabra, Saori entonces salió del ascensor diciendo,
- no es nada, sólo, vámonos
-Saori espera, - la llamó Julián- se te olvida algo
Ella se dio la vuelta indecisa, Julián había recogido el bolso que se le había caído al piso, Saori se acercó furiosa hacia él quitándole el bolso de las manos, el otro sonreía con satisfacción, burlándose.
Eso no le gustó nada a Seiya, ¿y tú de que mierda te ríes? Le espetó
-Seiya no importa, dijo Saori tomándolo de la mano, vámonos
-no, yo quiero saber qué ** está pasando, dijo él soltándola y acercándose a Julián quien había salido del ascensor y permanecía de brazos cruzados
-Pasa que tu novia no te quiere decir lo que hicimos ahí dentro, le respondió el otro con insolencia
-¿qué? Seiya miró a Saori con incredulidad por un microsegundo y luego se fue contra Julián agarrándolo por las solapas de la chaqueta
- me vas a decir ahora mismo que fue lo que le hiciste
-Seiya … susurró Saori temerosa
-¡¿qué le hiciste?!
-¡Seiya basta no vale la pena!, solo vámonos, continuaba rogando Saori
-¿y tú porque lo defiendes?
-¿qué?
-Si, por qué tienes tanto miedo por él
Viendo esto Julián comenzó a reírse aún más fuerte
Seiya ya no lo soportó más y de un cabezazo le rompió la nariz. Julián cayó al suelo quejándose y cubriéndose con las manos la sangre que le brotaba
Saori se tapó la boca estupefacta,
-No le vuelvas a poner un solo dedo encima, maldito imbécil
Julián solo lo miraba con odio desde el suelo pero no hizo ademán de levantarse,
-yo me largo de aquí, dijo Seiya viendo en dirección a Saori, como preguntándole, ¿te vienes conmigo o te quedas con él?
Ella no lo pensó dos veces y caminó en dirección a Seiya, ya se habían alejado unos pocos metros cuando Julián les gritó
SAORI!
Volvería a comerte la comerte la boca si esto es todo lo que tu novio puede hacer!
-¡Seiya no! Alcanzó a pronunciar ella antes de que el otro se devolviera iracundo donde Julián dispuesto a molerlo a golpes
No hubo nada que pudiera hacer.
Minutos más tarde Seiya manejaba visiblemente alterado por las calles de Tokyo, Saori aún temblaba como una hoja, había sido inútil pedirle que parara, que no estaba bien para conducir, él no le dirigía la palabra, ni la miraba.
No le había dejado explicarle nada, envenenado con las palabras de Julián, él la veía igual del culpable que el otro.
-¿a dónde vamos?, preguntó ella al no reconocer el camino. Seiya no le dijo nada simplemente se estacionó más adelante y se bajó del auto, ella no tuvo más remedio que seguirlo. Hacía frio, sus tacones se hundían en la nieve, caminaron un par de cuadras, comenzó a reconocer la zona, se dio cuenta que se dirigían a una discoteca.
Seguramente allí los esperaban sus amigos para continuar la fiesta de cumpleaños de Seiya. Se los imaginó divirtiéndose, completamente ajenos a los problemas. Como le hubiera gustado haber estado con ellos todo el tiempo y que lo de Julián nunca hubiese ocurrido.
-¡Seiya espera!
Él caminaba varios metros adelante sin prestarle atención. Saori se detuvo ahí mismo pues de repente sintió que ya no tenía sentido seguir caminando, comenzó a sentirse extraña, ausente, lo que había ocurrido con Seiya y Julián ya no parecía tan importante … ¿Qué le estaba sucediendo?
Ay no, otra vez no, pensó, de nuevo ya no se trataban de sus emociones, estaba sintiendo las de alguien más, las de él… el enemigo
De nuevo, el dolor en el pecho y ese vacío horrendo, comenzó a sentir una rabia intensa, quería herir a alguien, matarlo, la ansiedad se apoderaba de ella, el momento había llegado, cobraría venganza, si, destruiría las vidas de los que habían destruido la suya.
Seiya ya iba demasiado lejos, Saori se dejó caer en la nieve, sus ojos ya no veían un nevado tokyo de noche, veía una ciudad oscura, un callejón, dos hombres, la ansiedad por apretar el gatillo, la ira que a la consumía estaba por estallar y luego, nada.
La muerte no había cambiado nada, el dolor continuaba, ni siquiera menguaba, estaba ahí, nunca se iría[4].
Poco a poco volvió en ella, la brisa helada, la nieve mojándole la ropa. Se levantó del suelo y comenzó a andar hacia adelante, ¿hacia dónde iba? Ah sí, la discoteca, allí estaban todos. Dobló la esquina y vio entonces que Seiya se estaba devolviendo
-¿Dónde estabas? Le dijo, pudo notar que había preocupación en sus ojos aunque permanecía muy serio
-No puedo caminar tan a prisa con estos tacones menos en la nieve
(Aunque aquello era cierto, no quiso contarle la verdadera razón de su tardanza)
-entonces súbete a mi espalda
-¿Qué?
-que te subas
Saori sonrió extrañada, él también sonrió un poco, saliéndose de su papel de enojado
-no tienes que hacer esto, dijo ella
-¿te vas a perder la oportunidad de por fin montarme a caballito?
Saori se echó a reír, aunque al mismo tiempo sentía que iba a llorar, ¿Cómo podía ser así con ella, aun cuando creía que lo había traicionado?
-Eso sí nada de fusta, siguió bromeando él
Ella continuaba riendo pero finalmente la emoción la embargó y terminó llorando
Seiya la abrazó inmediatamente
-Shhh sé que tú no hiciste nada, que todo fue cosa de él, perdóname
-te amo más que a nadie en el mundo, dijo Saori entre sollozos, yo nunca… nunca te traicionaría…
-lo sé, lo se… le dijo él mientras la besaba sobre su pelo, shh no llores más
Pero ella necesitaba liberar toda la tensión que había acumulado, no solo por lo de Julián, sino también por el secreto que venía guardando por años, la amenaza que cada vez estaba más cerca
-Seiya, ¡no quiero perderte! Le decía mientras se aferraba más a él
-no lo harás, nunca me perderás,
¿Cuándo le diría lo que estaba sucediendo? Estuvo tentada a contárselo en ese mismo instante, pero luego recordó que era el día de su cumpleaños, no, no era el momento, no era justo.
-vamos deja de llorar, le dijo él suavemente, tomándole el rostro entre las manos, limpiando sus lágrimas con cuidado, luego acercó sus labios a los de ella y la besó.
Fué todo lo que necesitó en ese momento. Todo volvía a estar bien, los besos de Seiya tenían ese efecto en ella. Ya no tenía miedo.
-Bueno, ¿vamos? Volvió a proponerle Seiya, ofreciendo su espalda de nuevo, -sé que te mueres por hacer esto desde que tenías 8 años
Saori volvió a reír, enjugándose las lágrimas, -sí, vamos, contestó poniéndose tras él
-¡arriba! Dijo él dándole un impulso
Saori enredó sus brazos alrededor del cuello de Seiya, y de cuando en cuando le besaba la cabeza, él a ratos hacía como caballo y ambos reían como tontos. Fue un momento muy breve pero mágico para los dos, esa noche bajo la fina nevisca de diciembre, sería algo que atesorarían por siempre.
つづく
[1] Recuerden el final del Capítulo VI: The loneliest girl. Seiya le había comprado un regalo a Saori en su viaje a Europa. Pero cuando se separaron, él pensó que nunca iba a tener oportunidad de dárselo.
[2] el inframundo maya al cual viajan todas las almas cuando mueren, Xibalba es el árbol de la vida en la película "the fountain" (Aronofsky 2006) (ay perdón es q ya no sabía q nombre ponerle a esa fuente :P)
[3] Esta frase me la copié de la peli Closer
[4] En omega, Ludwig asesina a los responsables de la muerte de su esposa, pero esto lejos de traerle paz causó el despertar de mars
¡Hola de nuevo! Me costó mucho, pero también me divertí mucho escribiendo este capi, sobre todo las escenas de celos. Muchas ideas me pasaron por la mente durante estos 3 largos meses, Si vieran el montón de notas incoherentes dispersas en mis archivos de Word, pero bueno, comenzó a tomar forma poco a poco y al fin lo he terminado. Les agradezco enormemente que dediquen algo de su tiempo para leerme y compartir esto conmigo. Les agradezco muchisisisismo más si me comentan en sus reviews sus impresiones, valoraciones, preguntas, dudas etc. De verdad siéntanse en confianza de escribirme lo que sea, siempre y cuando venga del respeto (ja! Soné como O ren ishii) Recibir reviews es como el pago a este trabajo que si bien hago con gusto requiere de mucho esfuerzo (aquellos que escriben largos fics sabrán de que hablo)
Si lees esta historia por primera vez o quizá solo hasta este capítulo te convencí, no olvides darle favorite o follow al fic para que te informen por correo del estreno del nuevo capi, el cual espero no tarde tanto como este.
Ahora unos saludos rápidos a algunos lectores que espero me sigan leyendo:
LunáticaMisa (mi lectora VIP, espero que te hayan gustado las sorpresitas en el capi y gracias por ayudarme a sacarlo adelante, también gracias por las recomendaciones musicales!) Pegaso Seiya (mil gracias x dejarme un review por capítulo!) SakuraK Li ,LinaInverse, Adrimayer, Kate Goddess, (gracias por leerme guapas)L' Fleur Noir (a mi tmb me gustan mucho tus fics!), adri (gracias! no sé si eres la misma adrimayer, anímate a abrirte una cuenta en FF! :D) RoxyPendragon (tu comentario del último capi me hizo inmensamente feliz! No sabes, espero que éste también te haya gustado y me cuentes que te pareció) Alyshaluz (volviste! No vuelvas a irte) y por último, Cristopher 20, gracias por darle una oportunidad a mi fic :D
Un besito a todos los que me leen y no se animan a dejarme un mensaje, igual los quiero. (Pero los querría aún más si me escriben un review así sea chiquito)
Nos leemos en el próximo capi, suerte!
