cap final

La noche estaba más fría que de costumbre para la época del año en la que estábamos, o así yo lo sentía, tal vez sería por la tormenta que se veía acercar desde el horizonte, me decía a mí mismo intentando justificar el mal presagio que sentía en mi.

Solte un suspiro profundo y miré hacia la ventana de mi bella princesa sintiendo un fuerte dolor en el pecho al pensar en ella, 6 meses ya habían pasado desde que la tenía conmigo y dos desde que nos enteramos de su estado, pues sí, después de muchos intentos al fin logramos que nuestro amor de frutos, era tan adorable el ver su casi invisible pancita creciendo y haciéndose notar, lastimosamente entre nosotros aún las cosas no estaban bien.

Ella dejó de resistirse a mis caricias e intentar escapar, pues tras varios intentos y aunque me avergüenza decirlo golpizas, sólo necesarias, dejó eso de lado por el bien de nuestro hijo. Comenzó a cuidar su alimentación y yo por mi parte intentaba tenerla lo más cómoda y tranquila posible, por ende le daba un poco más de espacio, pero las cosas no mejoraban más de eso.

esde hace tiempo deje de escuchar su voz y su mirada aunque dejó el miedo de lado se convirtió en una tan vacía de emociones que más que una humana era como una hermosa muñeca que se movía sólo por el bien de la criatura dentro suyo.

En la capital las cosas tampoco mejoraban , pues habían encontrado nuevas pistas para el caso del secuestro de la princesa Hyuga según las noticias locales, pero nada que me apuntara a mí pues no volvieron a llamarme a interrogar ni nada parecido, los familiares de ella y su "prometido" aún la buscaban constantemente y las llamadas pidiendo rescate por ella era una eterna distracción para la policía, que aunque yo no tenía nada que ver con ella agradecía en secreto.

Hace pocas horas había hablado con Kim, una modelo Parisina que ante la prensa era mi nueva novia, pero que sólo era una de mis tantas pantallas para pasar desapercibido, aún que ya me tenía colmado la paciencia al querer más de lo que yo estaba dispuesto a darle, ella era sólo un peón más en mi juego hasta que finalmente mi reina me aceptará nuevamente.

El sonido de algo quebrándose me alarmo y corrí lo más pronto que mis pies podían para saber qué sucedía. Subí las escaleras y tumbé la puerta de la habitación principal donde Hinata se encontraban, encontrándome con ella en el piso con trozos de lo que parecía un vaso roto a su alrededor, los mareos constante eran uno de los síntomas que más la afectaban , según el médico que la controlaba por causa del estrés.

La tomé en brazos y la recosté en la cama buscando su mirada pero como siempre está estaba ladeada e ignorándome. Busqué alguna herida y sólo encontré un pequeño corte en uno de sus tobillos fui al baño para atraer el botiquín y tras limpiar la herida la deje descansar después de depositar un beso en sus labios que nuevamente no me correspondieron.

Nuevamente el dolor en mi pecho se hizo presente como cada vez que ella decidía ignorarme, pero yo sabía que tarde o temprano ella volvería aceptarme y que su estado no podía exigirle más de lo que ya hacía, por lo que opté por desearle un buen descanso y salir de la habitación para ir a la que yo desde hace dos meses también ocupaban para no incomodar su sueño.

Una vez acostado en mi cama cerré los ojos y pensé nuevamente en ella, cada día estaba más convencido de que con el pasar de los días y con nuestro hijo creciendo dentro suyo ella finalmente me aceptaría. Aunque una parte en mí me decía que lo correcto era liberarla para que vuelva a ser la chica adorable y la mujer hermosa de quién me había enamorado. Pero sabía que de hacerlo, ella volvería a confundir sus sentimientos y correría en brazos del perrucho aquel que se hacía pasar por su prometido, y todo el esfuerzo que hicimos hasta ahora quedaría en el olvido.

Talvez ahora me ignoraba, pero ya no me rechazaba, y eso era un avance muy grande según mi criterio, sólo le hacía falta más tiempo.

Y con ese pensamiento positivo me dejé caer en los brazos de Morfeo.

El ruido de puertas azotandose y varios pies corriendo en el pasillo me despertó de mi sueño, lo siguiente que supe fue que antes de poder levantarme de la cama la puerta de mi habitación fue tumbada y varias personas vestidas de negro aparecieron apuntando con sus armas.

Mi primer pensamiento fue Hinata, si ella se encontraba bien, más al intentar correr para ir a buscarla varios sujetos me sujetaron y tumbaron al piso. Entre el griterío de ellos y mi forcejeo, sólo llegué a entender que se trataba de la policía y que me estaban arrestando por el secuestro y cautiverio de Hinata.

Me habían encontrado y aún no era el tiempo, ella aún no me aceptaba, ella aún me rechazaba, ella aún no me amaba como yo a ella.

Al pasar las horas y nuevamente en la capital me encontraba en uno de los cuartos de interrogación de la Policía Nacional, y frente mío se encontraba mi abogado quien también era mi mejor amigo Sasuke Uchiha, quién pese a que le explicaba del porque hice lo que hice, él me miraba como si fuera una persona totalmente extraña, ante sus ojos estaba mal lo que yo hice, mientras que yo sabía que no era así.

Sólo lo hacía por el bien de ella, porque nadie podría hacerla más feliz que yo, porque sólo yo era el amor de su vida, y que sólo era confusión lo que ella sentía por el perrucho aquel.

Luego de terminar de hablar Con Sasuke, él se retiró y volvió a abrirse la puerta, esta vez dejando entrar a quien menos quería ver en estos momentos.

Kiba se mostraba ante mi Furioso y dolido, no podía culparlo si lo pensaba bien, después de todo también era mi amigo, pero si él no se hubiera metido con mi mujer, nadie hubiera sufrido.

Un fuerte golpe dio la vuelta mi rostro, varias palabras fuertes de parte de ambos y el final de una larga amistad dio por concluida esa visita cuando dos oficiales entraron y lo sacaron afuera.

Por más que intentes saber de Hinata, todos se negaban a darme alguna respuesta, simplemente me ignoraban o decían que no era de mi incumbencia.

Una vez en mi celda luego de tan "agradable"por así decirlo visitas me enteré que me habían encontrado por medio de Kim, quién en un arrebato de celos decidió colaborar con la policía, ya que ellos tenían sospechas de que yo estaba atrás de la desaparición de Hinata, y que con esa última llamada que hizo esa noche me estaba rastreando para saber mi ubicación y la de ella.

2 semanas después durante el segundo día de mi juicio la volví a ver, y aunque se mostraba aún con profundas ojeras, estaba más hermosa que nunca. Tal vez sea por esos días en que no la tuve cerca, pero para mí era la criatura más bella sobre la tierra sin importar cómo ni donde esté.

Su declaración según su punto de vista desgarro mi corazón en mil pedazos, pues al parecer ella creía que lo que yo hacía era una tortura, más no era así, yo lo hacía por amor,para que ella entendiera que todo era una confusión suya y que su lugar era a mi lado, que solo conmigo podía ser feliz.

Intenté acercarme a ella pero rápidamente varias personas y guardias se interpusieron entre nosotros, y una rabia inmensa me inundó al verla sollozar en brazos de kiba, quien aprovechándose de la ocasión la acercaba cada vez más a su cuerpo sacando ventaja como si quisiera mostrar que él había ganado sobre mi.

Terminado el quinto día de juicio me hallaron culpable de todos los cargos y con una condena de 20 años en prisión sin posibilidad de salir bajo fianza.

Supongo que era lo mejor que podía hacer Sasuke como último acto de amistad hacia mí, pues según sus palabras no quería volver a saber nada de mí después de esto, al igual que varios de mis supuestos amigos quienes aunque dolidos decidieron apoyar a kiba para alejarme de Hinata definitivamente.

No volví a ver a Hinata desde esa tarde hace ya cinco años, la vida en prisión me hizo cambiar en muchos aspectos, pero el cambio más grande que tuve fue en darme cuenta de quién estuvo siempre equivocado fui yo, más eso no quita el hecho de que si tuviera la oportunidad lo volvería hacer, distinto, pero me aseguraría de que ella esté a mi lado, hace 2 días en las noticias salió un especial sobre la familia Hyuga en la cual se mostraba a las herederas como tema principal, Hanabi convertida en una jovencita bastante inteligente y capaz y a Hinata como una mujer trabajadora y digna del apellido como decían, trabajando tanto en la empresa familiar y apoyando a su marido quién se estaba haciendo de renombre en el ámbito de la veterinaria, junto a su familia una pequeña peli azul de ojos celestes de nombre Himawari, claramente mi hija pies a simple vista se notaba, pero que llevaba como apellido Inuzuka y un pequeño de cabellos castaños revoltosos y ojos Perlas como su madre, ambos hermosas criaturas que de haber seguido conmigo hubieran sido los dos míos.

Sí... tal vez hubiera cambiado, pero mi amor por ella seguía tan fuerte como hace 5 años atrás, y aún así espero el momento que ella se dé cuenta que lo que vive es una ilusión y que arrepentida vuelva a mis brazos, que felizmente la aceptarían junto a mi hija y por qué no, al pequeño de 2 años también, después de todo sigue siendo hijo de ella y por ende es de mi aceptación.

Ya una vez lo había dicho, y ahora sólo lo re afirmó. Tal vez soy egoísta.. pero un egoísta enamorado.

Y bien... que les pareció?

Tras mucho tiempo y muchos pedidos, subí una segunda y última parte de esta historia.

No podía tener un final feliz pero creo que les dejará contento a alguno de ustedes.

Por mi parte estoy bastante contenta con este proyecto, pues recibió mucho apoyo desde el principio y hasta ahora me siguen llegando muy buena onda de parte de mis lectores, por lo que me predispuse a escribir esta segunda parte y complacerlos.

Espero su Estrellita Y algún comentario por el esfuerzo.. tqm.. Bye bye