Capítulo 2: Sacrificio.

Las dos gemelas demonio esperaban pacientemente a un lado de la puerta doble que llevaba a la habitación donde Roswaal y Adrian se encontraban. Una de ellas expresaba cierta inquietud con su lenguaje corporal. La chica intentaba ocultar esto, pero fue inútil ya que su hermana se percató de esto rápidamente.

-Ram: Te ocurre algo Rem?

-Rem: Nada fuera de lo común hermana…solo pienso en ese chico.

-Ram: No confió en él, es un sujeto extraño.

-Rem: Llevaba una ropa muy parecida a la que trajo Subaru.

-Ram: De seguro es otro fracasado como él. Me pregunto dónde habrá conseguido el escudo y espada de Astora…de seguro los habrá robado antes de irse del asilo.

-Rem: Lo que me inquieta es, el arriesgo demasiado solo para ayudarnos. No tenía motivos para hacerlo pero de igual manera lo hiso.

-Ram: Es un hijo de Satella Rem, no tiene nada que arriesgar. De cualquier forma, no tenemos que preocuparnos más por él.

Un olor repulsivo lleno sus narices. Sus instintos se activaron al instante y estuvieron a punto de entrar a la fuerza a aquella habitación. Pero respetando las órdenes de Roswaal, ambas volvieron a su puesto.

-Rem: Tranquila hermana, el señor Rosewaal puede sin problemas contra él. Es solo un chico sin idea de combate, poco puede hacer contra un hechicero como él señor.

Momentos más tarde la puerta se abrió, y dos figuras aparecieron frente a las sorprendidas chicas que rápidamente miraron a Roswaal.

-Roswaal: Señoritas, es un placer presentarles a Adrian (dijo poniendo una mano en su hombro) el trabajara aquí como mi caballero personal. Por lo tanto, es nuestra misión enseñarle lo que eso conlleva. Pero hoy, háganme el favor de enseñarle la mansión. (Desviando su mirada hacia la demonio peli rosada) Ram, ustedes dos ya se conocen, por lo tanto recae en tus manos poner en forma este saco de huesos.

-Ram: S-Si…señor.

La mirada de la chica se torció un poco a medida que respondía. No hace falta decir que la idea no le agradaba en lo absoluto. El chico amablemente prosiguió a presentarse amablemente.

-Adrian: Es un placer conocerlas señoritas...?

-Rem: Rem.

-Ram: Que te importa.

-Roswaal: Me alegra que se lleven bien. Si me disculpan, tengo algunos asuntos que atender…oh y Rem, vigila a nuestro "nuevo inquilino", por lo que pueda pasar.

Asintiendo con la cabeza, ambas sirvientas se quedaron a un lado de Adrian mientras Roswaal volvía dentro de su cuarto. Sin decir una sola palabra, Ram se adelantó a su hermana y al expectante chico mientras señalaba las salas con cierto desánimo.

-Adrian: Tu hermana no parece el tipo de persona que le agrade socializar con la gente.

-Rem: A mi hermana no le gustan las caras nuevas, y menos si son de las que se quedan en la mansión.

-Adrian: Me recuerda a mi hermana…bueno a alguna de ellas en realidad.

-Rem: Usted tiene hermanas?

-Adrian: Unas 7 hermana y 8 hermanos para ser exacto. Somos una familia extensa.

La normalidad con lo que dijo esto sorprendió a la pequeña demonio. Por su parte el chico mantenía una sonrisa de amabilidad en todo momento. Ocasionalmente Ram miraba de reojo con cierto recelo al chico. Sus ojos se encontraron en un momento, la chica intentando intimidarlo, le clavo una mirada fría mientras aceleraba el paso a través de los extensos pasillos.

-Adrian: (confuso por el irreverente odio hacia él) Señorita Ram, si en algún momento hice algo para ofenderla…sepa disculparme.

-Ram: (se detuvo en seco y volteo bruscamente) Que hiciste para que Roswaal te dé el título de caballero? No sabias usar la espada y su físico no parece mejor que el de Balse.

-Adrian: Supongo que tu podrás responderme eso. Si él quisiese un caballero hijo de no sé quién, bien podía haber elegido al chico ese…como era su nombre? SUBARU!

-Subaru: Alguien dijo mi nombre?

Saliendo de improviso desde una de las puertas del corredor se encontraba Subaru, vestido esta vez con una ropa más casual.

-Subaru: Oh eres tú. Emilia se encargó de sanar las heridas que te hicieron ayer, tienes que conocerla, es una chica maravillosa…por cierto, que haces aun aquí?

-Ram: Roswaal nombro a este enclenque como su caballero personal.

-Subaru: QUE HIZO QUE? Pero espera…Y YO QUE? ESTOY PINTADO?

El chico se sintió terriblemente ignorado en ese momento. De manera dramática se tomaba la cabeza y repetía frases para sí mismo que solo Adrian y el podían entender.

-Beatrice: Ya cálmate.

Desde el mismo cuarto, una niña de aparentemente no más de 12 años hizo acto de presencia. Vestía unos ropajes muy extravagantes, junto con unas medias largas y poseía un cabello que era proporcionalmente enorme en comparación a su cabeza.

-Beatrice: Roswaal no te nombre su caballero porque tienes la protección de Emilia. Ser un caballero no es trabajo fácil, requiere un inmenso sacrificio y dedicación. (Mirando a Adrian) Y tú, ven aquí, hay algo que necesito corroborar.

-Adrian: Eh…como quiera señorita.

El chico se acercó al cuarto de la niña mientras esta con su mano tocaba delicadamente la parte inferior de su vientre a través de su ropa. Instantáneamente sintió como una corriente eléctrica recorría todo su cuerpo, paralizándolo por completo y dejándolo con un inmenso dolor a su vez que este derribaba su cuerpo. Más tan rápido como comenzó, el dolor acabo.

-Beatrice: Bien, está limpio.

-Adrian: (respirando fuertemente) Que…Que me hiciste?

-Beatrice: Solo reuní el prana de tu cuerpo para corroborar que no tienes malas intenciones. Felicidades, si eso fuese verdad te habrías freído ante todos nosotros.

-Adrian: Wow…gracias? Supongo?

-Subaru: (extendiendo su mano) Pasaste la prueba de la loli taladro, felici…

Antes de siquiera poder terminar su frase la misma corriente eléctrica recorrió el cuerpo de Subaru, al igual que hizo con Adrian.

-Beatrice: No tientes a la suerte.

Unas risas femeninas se escucharon proceder desde espaldas de ambos chicos. Lentamente estos giraron sus cabezas para encontrarse con una chica de pelo plateado, ojos morados y vestida con un vestido rosado, muy casual y de época.

-Subaru: (rápidamente levantándose) Emilia-Tan!

El chico expresaba su completa felicidad al ver a la chica frente a él. Mientras tanto, Adrian quedo perplejo ante esta, examinando minuciosamente su cuerpo de arriba abajo y juntando partes en su cabeza. Tantas historias sobre reinos místicos, dragones, caballeros y princesas le habían dado los conocimientos necesarios para realizar la siguiente afirmación.

-Adrian: Se…señorita…ES USTED UNA ELFO?

Sorprendida a la vez que avergonzada por la pregunta, la chica no supo que responder al tremendamente emocionado Adrian que sonreía como todo un fanático. Las palabras salieron disparadas como balas de su boca hacia los oídos de la pobre chica.

-Adrian: Oh dios santo, no puedo creer que realmente estoy hablando con un elfo. Es todo un placer conocerla señorita, mi nombre es Adrian y seré el caballero personal del señor Roswaal, tengo tantas preguntas que me gustaría hacerle y tan poco tiempo, oooooh dios esto parece un sueño.

En un movimiento rápido, Subaru tomo del cuello a Adrian y lo alejo de Emilia con cierto aire de celos en sus actos.

-Subaru: (hablándole al oído) Escucha amigo, Emilia-Tan es de MI propiedad y no creas que dejare que cualquiera se le acerque así como así…este es mi territorio, que te quede claro.

-Adrian WOOOW MOMENTO! (Alejándose del chico y reorganizando su postura) ejem…Ciento lo que acaba de ocurrir…es que, de pequeño me han contado historias maravillosas sobre ustedes los elfos y siempre fue mi sueño conocer a uno. Es realmente un honor estar en su presencia señorita…POR OTRO LADO, no tienes por qué estar celoso mi amigo, no tengo ese tipo de intenciones con la señorita aquí presente…o por lo menos no aun (dijo intentando provocar de manera chistosa al chico)

-Subaru: SI CLARO, ESO MISMO LE DIJERON A MI HERMANO Y AHORA SOY TIO!

La pequeña discusión de ambos jóvenes causo gracia tanto a Emilia como Rem y aunque no quisiera que se dieran cuenta, Beatrice dejo escapar una risa silenciada mientras volvía a su habitación.

"Las personas de este mundo son bastante peculiares, pero en realidad son bastante parecidas a mi familia. Emilia es como la típica hermana adorable y tímida, Beatrice la chica pequeña pero mandona, Rem y Ram son tan unidas que me recuerdan a mis tías, Subaru es el clásico chico enamorado que haría cualquier cosa por su chica y Roswaal…me recuerda a mi padre de una manera muy oscura…al menos no me siento tan lejos de casa"

La demonio peli rosada acompaño a Adrian hasta su cuarto mientras los demás marchaban al pueblo. Subaru tenía las intenciones de que todos conocieran a Emilia y no se sientan inseguros de ninguna manera con ella cerca. Esto se debe a su parecido físico con la bruja de los celos.

Ram abrió la puerta de la nueva habitación del chico. Este, al entrar pudo admirar las dimensiones de aquella habitación. Su elegancia era una que solo parecía descrita, nuevamente, en los libros que el tanto amaba.

-Adrian: Aquí dormiré?

-Ram: Pues sí, esta es la habitación de invitados, pero supongo que puedes quedártela por ahora.

-Adrian: Me parecen demasiados lujos para alguien que solo se quedara unos días…pero supongo que acomoda bastante para mí.

-Ram: Te quedaras solo unos días?

-Adrian: No, lo decía por lo de "invitados".

-Ram: Oh…bueno, de igual forma si quieres irte puedes hacerlo en cualquier momento. Bajo la cama tienes algunas prendas. Para que cambies esos harapos.

Ram dio media vuelta y lentamente se acercó a la puerta. Adrian por su parte quedo sumido en sus pensamientos mientras veía a la chica alejarse. Casi instintivamente, sus labios se movieron por si solos y aclamaron su nombre.

-Adrian: Oye…eh, Rem?

-Ram: Esa es mi hermana…que quieres?

-Adrian: Porque eres tan agresiva? no he dicho nada malo sobre ti desde que te vi por primera vez…

La peli rosada demonio guardo silencio unos momentos. Su rostro no expresaba ningún tipo de emoción ni reacción a las palabras del chico. Este último viendo que no obtendría ningún tipo de respuesta, manifestó su necesidad.

-Adrian: Al menos me gustaría saber tu nombre.

-Ram: Soy Ram y actuó de esa manera porque es mi forma de ser, si no me cae bien alguien no actuare como si fuésemos amigos ni mucho menos. Ayudaste a mi hermana y estoy agradecida por ello, pero no esperes tratos especiales de mi parte por ahora…Quieres ser tratado bien? Gánate mi confianza.

Y de manera brusca Ram abandono el cuarto cerrando la puerta fuertemente detrás suya, dejando a Adrian solo con sus pensamientos. La respuesta de la sirvienta de pelo rosado había dejado frio al chico, pero con una expresión de felicidad que no podía explicar en su rostro. En su mente, hasta entonces en blanco, resonó un pensamiento. "Ese carácter…esa forma de ser y esa respuesta…dios, me encanta esa chica".

-.-

El comienzo del segundo día fue algo agitado. Ram entro a hurtadillas al cuarto de un inconsciente Adrian portando un balde lleno de agua con algunos cubos de hielo dentro. El pobre chico no se esperaba la ráfaga helada que azoto su espalda. Lanzando un grito se levantó rápidamente de la cama temblando mientras de quitaba el cubo de hielo que había ido a parar bajo su axila.

-Ram: Ya amaneció querido Adrian. Vamos, es hora del entrenamiento. (Dijo con una sonrisa en su rostro mientras arrancaba las sabanas mojadas y las cargaba en el cubo vacío)

-Adrian: Espera, al menos deja que me bañe o algo.

-Ram: No hay necesidad, volveremos antes de desayunar y podrás tomarte un descanso para hacer todas tus necesidades. Ahora, empecemos con 5 vueltas alrededor de la mansión. Es un buen comienzo.

-Adrian: 5 VUELTAS? PERO ES ENORME!

-Ram: Es la idea, así te acostumbraras más fácil…a no ser que ya no te interese el título de caballero. (Dijo con malicia en su voz)

-Adrian: Ya veo lo que tratas de hacer…dijiste 5 vueltas? Las tendrás.

-Ram: Esa es la actitud…pero pensándolo mejor, tengo una mejor idea.

Terrible idea la del chico al hacer tal declaración, ya que momentos más tarde se encontró corriendo con un tronco de medio metro cargado en su espalda. Ram había dicho al chico que corriese 5 vueltas que rápidamente se convirtieron en 15. Por cada vez que Adrian se detenía a descansar, Ram agregaba otra vuelta más al recorrido.

-Ram: Wow…estoy sorprendida, lo lograste.

Adrian se derrumbó a los pies de la sirvienta, dejando que el tronco rodase a lo largo de su cuerpo. Sus piernas latían con un dolor inhumano y su pecho ardía como si estuviese respirando el fuego ardiente de un volcán. Triunfante, la peli rosada chica sonreía mientras hablaba.

-Ram: Lo has hecho bastante bien para ser tu primera vez…ahora ve a bañarte, puedes tomar un descanso mientras preparo el próximo ejercicio. Oh por cierto, lamento decirte que te perdiste el desayuno…bueno supongo que no representara un problema para ti, verdad?

Débilmente, Adrian se levantó y camino lentamente hacia la mansión sin dar la cara a aquella orgullosa sirvienta tras de sí. Dentro de esta lo esperaban Subaru y Rem. La mirada de estos era algo muy lejano a la alegría esta vez. Tenían una expresión de sorpresa y exaltación al ver la manera en que caminaba el chico.

-Adrian: Tan mal me veo?...

-Subaru: Amigo parece que te hubiese pisado un camión.

-Adrian: Más o menos…más bien una sirvienta pelo rosada.

-Rem: Supuse que mi hermana haría algo así, así que rescate esto para ti. Considéralo un agradecimiento de mi parte por lo del otro día.

La chica saco desde detrás suyo una canasta con manzanas verdes, relucientes y limpias. A la hambrienta mirada de Adrian, esas cosas parecían forjadas en el mismísimo Valhalla y estaban siendo entregadas por una valkiria que se apiadaba de su sufrimiento. El muchacho lo pensó unos momentos, quería devorar cada centímetro cuadrado de esas frutas, pero si lo hacía probablemente terminaría vomitando por el trabajo que le quedaba.

-Adrian: Agradezco el regalo Ram…

-Rem: Rem.

-Adrian: Agradezco el regalo Rem, pero si no es mucha molestia podría dejarlas en mi habitación? Las comete cuando termine los ejercicios.

Sorprendida por la encomienda de Adrian, la joven sirvienta asintió con la cabeza y marcho escaleras arriba hacia su alcoba. El chico tomo rumbo hacia el baño, pero fue detenido rápidamente por Subaru. Quien ofreció su ayuda para llevarlo hasta allí. Nuevamente el chico negó con la cabeza.

-Adrian: Si puedo soportar el primer día…el resto serán pan comido…puedo hacerlo, en serio.

La afirmación de Adrian hizo emocionar a Subaru, quien de manera un tanto exagerada dio un saludo militar llevando su mano hacia su frente.

"Dicen que a todo uno se acostumbre, menos al hambre."

El largo pasillo parecía interminable a los ojos del cansado muchacho. Cada paso parecía haber sido dado sobre una brasas ardientes, pero nuestro chico se sostenía de las paredes, extremadamente determinado a encontrar aquella habitación. Pero finalmente callo en cuenta de la verdad inevitable.

"No sé dónde está el baño…"

Repitiéndose a sí mismo en su mente sobre el porqué había tantísimas habitaciones en aquel lugar si solo vivían unas cuantas personas, Adrian abría y cerraba cada puerta que encontraba. Una de aquellas puertas contenía algo bastante inusual a la vista del chico. Una pequeña dama jugando con un extremadamente pequeño gatito.

-Puck: Se le ofrece algo extraño?

-Adrian: AAAAAA UN GATO QUE HABLA! Que genial.

-Beatrice: Oh solo es el sujeto que Roswaal contrato como su nuevo caballero. Déjame adivinar, buscas el baño?

-Adrian: Pues si, como lo supiste?

-Beatrice: Nadie lo encuentra a la primera. Solo cierra y vuelve a abrir esta puerta.

La declaración de la niña dejo extrañado al chico, pero de igual manera lo hizo. Al abrirse nuevamente, la puerta revelo una enorme bañera que se extendían a lo largo de todo el lugar, rodeada de varias canillas que desprendían agua caliente.

-Adrian: Gracias! (Dijo a la nada en vos alta)

El cálido líquido y la atmosfera tranquila eran la cosa más reconfortante que el chico sintió desde que llego a aquel extraño mundo, lleno de las criaturas que alguna vez había soñado con conocer. Por otro lado, eso era lo último que quería hacer en ese momento. Su mente voló con todas las posibles criaturas que podrían hacerle daño por el solo hecho de no tener manera de defenderse. Poco a poco sus ojos se cerraron y el chico se dejó llevar por la tranquilidad del ambiente. "TOC TOC TOC"

-Ram: Se terminó el descanso.

Sin decir más, la chica entro al baño como si este estuviese vacío. Adrian, tomado por sorpresa, rápidamente volvió a abrir los ojos y miro desorientado a Ram.

-Adrian: Eh un poquito de privacidad por favor?

-Ram: Solo vine a traerte una toalla. Cuando salgas ven conmigo al cobertizo detrás de la mansión.

Como consiguiente prueba, Ram ordeno al muchacho que llevase cada una de las cajas que se encontraban en el cobertizo fuera de la mansión. En cuando la sirvienta abrió la puerta delantera, el chico comenzó. Si bien no hubiese sido un trabajo difícil, créanme cuando les digo que era un GRAN cobertizo. Esto le tomo a Adrian unas 4 horas. Al terminar el chico pregunto a la sirvienta de que servía hacer todo esto. Su respuesta fue bastante desalentadora.

-Ram: Lo que ahí se encontraba no eran más que maquinaria rota y armas desafiladas. Ahora que has limpiado todo, es hora de que llevemos todo al pueblo.

-Adrian: TODO? Ósea dices, todo TODO?

-Ram: No tendría sentido dejarlo aquí afuera tirado. Bien, comienza. Cuando vuelvas será la hora de la cena, así que apúrate.

-Adrian: Espera, podrías acompañarme? No sé dónde queda el pueblo.

-Ram: (suspiro) Lo dices en serio? Solo sigue el camino… (Alejándose)

-.-

La noche caía sobre la mansión. Roswaal y Ram veían ocultos tras la ventana de aquella gran habitación como un cansado Adrian volvía ya habiendo terminado la tarea que la sirvienta le había encomendado. Una sonrisa se dibujaba en el rostro del chico, al mismo tiempo que Roswaal lo miraba con soberano entusiasmo.

-Ram: No se rindió a pesar de todo lo que le hice hacer…

-Roswaal: Ciertamente tiene un espíritu notable. Tus intentos para hacer que abandone fueron buenos, estoy impresionado.

-Ram: Realmente no esperaba que pasase de la mañana.

Adrian callo exhausto. Sin nadie que lo detuviese, cerró sus ojos e ignoro la inmensa hambre que sentía.

-¿?: Llevémoslo adentro.

Subaru y Rem salieron en a socorrerlo. Lo tomaron de ambos brazos y lo subieron por las escaleras para dejarlo plácidamente dormido en su habitación. Detrás de ellos, la hermana de la demonio peli azul traía un plato con algunos alimentos. Dejándolo en su mesita de noche, las tres personas abandonaron el lugar.

"Me desperté en medio de la noche. El dolor se había ido casi por completo, solo dejando aquella hambre insaciable que sentía. Al ver la comida que había junto a mí, seguida de las manzanas que Rem me había regalado, proseguí a devorar cada célula de estas. Mi cuerpo entero gritaba de dolor más yo me sentía más vivo que nunca. La satisfacción de haber logrado aquella tarea aparentemente imposible era simplemente embriagadora"

Tomando la última mañana, el chico se recostó mirando al techo mientras proseguía a acabar su comida. Más tarde, un tenue resplandor hacia acto de presencia a través de la ventana de las señoritas Ram y Rem. Esta última fue la primera en levantarse y prosiguió a despertar a su hermana abriendo por completo las cortinas. Sus ojos se ensancharon como platos. La chica parpadeo un par de veces mientras veía por la ventana.

-Rem: Her-Hermana?

-Ram: Que pasa Rem? (bostezando)

La chica de pelo rosado de asomo por la ventana para observar como un chico, un decidido chico corriendo con un tronco de medio metro en su espalda alrededor de aquella mansión.

"Esa mañana Ram no despertó antes que yo, por lo que decidí adelantarme. Nadie en ese mundo va a esperarme y Satella mucho menos"