Capítulo 9: Llegada al Santuario.
La mirada tranquila de Alice se clavaba en los ojos de aquellos caballeros encargados de sacar información de la siniestra e inteligente muchacha. Habiendo pasado apenas unas horas y estando los residentes del pueblo en camino de regreso a sus hogares originales, lo mejor que podían hacer de momento es conseguir toda la información posible que pudieran en caso de que el culo tuviese un plan de contingencia para posibles fallos en su invasión. Y que mejor lugar para realizar dicha tarea que el cobertizo de la mansión?
-Adrian: A ver…Alice era tu nombre verdad?
-Alice: Ya nos hemos presentado con anterioridad Adrian, deberías saberlo tu mejor que nadie…aunque tal vez tantas muertes dañaron un poco tu memoria. (Dejando escapar una pequeña risa)
-Felix: Adrian, conoces a esta demente?
Exaltado por la declaración de Alice, Felix miro con un poco de desconfianza a Adrian mientras este no despegaba sus ojos de la joven atada frente a él.
-Adrian: Es una larga historia. Solo diré que nos encontramos de pura casualidad e intentaron reclutarme para yo que sé que…debo suponer que por ende tienes algo que ver con el culto de la bruja?
-Alice: mmm (moviendo su cabeza de lado a lado en señal de burla) si…no…más bien, sí y no.
-Felix: No estás en posición de hacer bromas, deberías decirnos lo que queremos saber antes de que…
Adrian detuvo a Felix con su brazo mientras hacia una señal con su mano, expresando su detenimiento para pensar.
-Adrian: Si y no…eso quiere decir que son una facción aparte pero ligada al culto?
La sonrisa de Alice se amplió al oír las palabras del muchacho. Sus ojos no reflejaban miedo en lo absoluto, más bien, estos parecían tener una expresión de victoria. Era imposible ver esto y no sentir que algo horrible estaba a punto de ocurrir.
-Adrian: Escucha…(tomando asiento frente a ella) Escucha, todos aquí sabemos que tienes algo oscuro entre manos Y NO ES UNA BROMA DE MAL GUSTO.
Alice dejo salir una carcajada extremadamente sonora al escuchar la frase del joven, pero rápidamente fue acallada con un "lo siento, lo siento solo continua".
-Adrian: (suspirando) Porque no simplemente acabamos con esto? Dinos que tenían en mente cuando atacaron de esa manera y te prometo que todo saldrá bien para ti.
-Alice: No puedes amenazarme con eso chico, vas a tener que ofrecerme algo que me interese si quieres un poco de mi valiosa información.
-Felix: Siempre podemos torturarte hasta que decidas hablar…conozco maneras de expandir el dolor por mucho tiempo…
-Alice: Estas hablando con un hijo de Satella que lleva AÑOS en este mundo, en serio creer que el dolor es la manera de hacerme hablar?
-Adrian: Eso es lo que me temía…mira, tú nos ayudas y yo te prometo mover los hilos para que salgas impune por tus actos y los de Dennis. Te lo juro por mi título de caballero.
Nuevamente Alice volvió a reír fuertemente ante la propuesta de Adrian, esta vez golpeando la suela de sus pies contra el suelo y moviéndose hacia todas direcciones.
-Adrian: Que es tan gracioso?
-Felix: Vamos Adrian, en serio quieres engañarme con eso? Se perfectamente que no eres más que un aprendiz de caballero. Juras sobre un título que no te pertenece y negocias con un criminal que intento matar a tus amigos e incluso le propones impunidad, JAJAJAJA Y TU QUIERES SER CABALLERO JAJAJA!
-Adrian: En realidad para mi es solo un título, no estoy para nada interesado en ser un caballero.
"El silencio lleno la sala, Alice y Felix clavaron su mirada en mí, seguramente pensando en lo ilógico que sonaban mis palabras. A decir verdad no intentaba engañar a nadie. La única razón que tenía para ser un caballero seria porque de esa manera podría lograr sobrevivir por más tiempo en aquel extraño mundo, pero fuera de eso, el mero título me parecía vago y poco interesante."
-Alice: (suspirando) Eres un sujeto muy interesante a decir verdad. Me gustaría saber mas sobre ti, si no es mucha molestia…a cambio responderé lo que quieras. Pero no con el aquí.
Dijo señalando al caballero gato parado detrás de Adrian. Poco había que pudiese hacer aquella muchacha, por lo que sin muchos problemas Felix abandono el cobertizo, dejando a solas a Adrian y Alice.
-Adrian: A ver…dime la verdad, de que se trata esto? Porque te interesa saber cosas sobre mí?
-Alice: Una chica no puede interesarse por un joven y atractivo muchacho? (lanzando una mirada seductora)
-Adrian: No en caso de que horas antes tratase de matar a sus amigos.
-Alice: (riendo entre dientes) Bien me atrapaste…nos enviaron aquí a buscar a tu amigo Subaru. Mis superiores supieron sobre la batalla con la ballena blanca y quedaron muy interesados en su existencia…luego te encontramos a ti…y bueno.
-Adrian: Eso no responde demasiado…
-Alice: Tú todavía no respondes ninguna de mis preguntas.
"Me di cuenta de que esto no llegaría a ninguna parte si no seguía su extraño juego. Este no es el tipo de personas con las que es fácil negociar y menos engañar, por lo que tendré que ser muy meticuloso con ella."
-Adrian: Adelante, pregunta.
-Alice: Cuantas veces has muerto en tu primera semana?
-Adrian: Alrededor de unas 12 o 14 veces.
Sus ojos se abrieron y de sus labios salió un silbido muy agudo, implicando su asombro por la respuesta.
-Alice: Y lo dices como si nada…interesante…
-Adrian: Me toca. Porque buscaban a Subaru?
-Alice: Que predecible…Supongo que estarás al tanto de la profecía del hijo de Satella. El legendario guerrero elegido que llegara para liberarla de su letargo y bla bla bla…
-Adrian: Ve al grano.
-Alice: El punto es que, nuestro "GRUPO" se encarga de buscar a dicha persona. Y bueno, al enterarnos de que un simple humano derroto a la ballena blanca, era muy predecible que intentásemos hacer que…se nos uniese por las buenas o por las malas.
-Adrian: Y matando a la mujer que ama lograran que se una a ustedes?
-Alice: Así que la mujer que ama…lo tendré en cuenta.
Al darse cuenta del error que había cometido, el chico presiono sus dientes y entre cerro sus ojos. Aquella pregunta había salido más como un reflejo que como algo voluntario, pero había revelado algo muy valioso.
-Alice: Bueno, eso responde una de mis preguntas…adelante, puedes preguntar algo más si quieres.
-Adrian: Si, quiero saber quiénes son tu grupo.
-Alice: Nosotros? (recostando su espalda sobre el espaldar de la silla) Nosotros somos la Senda Solar.
Irrumpiendo en aquel intercambio de conveniencias, Wilhelm y Felix entraron y se dispusieron a llevarse a Alice a la capital.
-Alice: Parece que nuestra charla ha acabado cariño. Hasta que nos volvamos a ver será entonces…
-Adrian: Dudo que eso ocurra.
Dejando solos a Felix y el muchacho, Wilhelm retiro a la siniestra chica y la subió sobre uno de las carretas que habían quedado libres luego del regreso de algunos aldeanos.
-Felix: Y bien, te dijo algo útil nya?
-Adrian: Mas o menos, puedo encargarte algo?
-Felix: Nya!
Aquel hombre gato cerró el ojo e hizo una pose extraña con ambas manos demostrando la aprobación a la petición que se le imponía.
-Adrian: Maldita sea Felix, justo cuando empezaba a verte de forma más masculina tu…da lo mismo. Escucha, necesito que busques todo lo que puedas sobre un grupo llamado "La senda solar".
-Felix: La senda Solar? Que tienen de importante?
-Adrian: Podrían estar fuertemente relacionados con el culto de la bruja.
-Felix: Nya! Déjalo en mis manos! (haciendo nuevamente aquella extraña pose)
-Adrian: lo haces solo para molestarme verdad?
-Felix: Nya!
-Adrian: Maldito gato travesti…
En la distancia podía verse una a dos sirvientas caminar en dirección al muchacho y al hombre gato, ambas portando una mirada seria y calmada. Una de ellas, la que era totalmente desconocida para Adrian, portaba en sus manos un gran paquete, del tamaño de su pecho, dejando únicamente visible parte de su rostro y su cabello. Dejando caer su misterioso objeto, ambas hicieron una reverencia en honor a Felix y luego solo una de ellas lo hizo por Adrian.
-Ram: Adrian, ella es Frederica, era la ama de criadas de la mansión hasta hace unos meses.
-Frederica: Un gusto conocerlo señor Adrian.
-Adrian: El gusto es todo mío…por cierto "Era"?
-Frederica: Así es señor, me vi en la necesidad de abandonar mi puesto. Pero viendo la necesidad, estoy dispuesta a volver para ayudar al maestro Roswaal y…
Mientras la chica hablaba, Adrian había quedado abrumado por la apariencia de esta. Desde su espalda, podía verse una oculta, pero parcialmente visible, larga y esponjosa cola de perro. Unos ojos color verde, cabello rubio y muy largo y por ultimo pero no menos importante…
-Adrian: Esos son…colmillos?
Interrumpiendo la presentación de la muchacha, esta clavo su mirada escaza de sentimientos en el muchacho cuyos ojos comenzaban a iluminarse y de su rostro emergía una sonrisa de genuina emoción.
-Adrian: QUE GENIAL! (Exclamo) Una verdadera mujer licántropo…oooooh dios, primero los elfos y ahora los hombres lobo, este lugar es increíble!
Exaltado, el joven se movilizo rápidamente hacia adelante y tomo una mano de la muchacha y la junto entre las suyas mientras exclamaba con euforia.
-Adrian: Hay tantas cosas que quiero preguntarle, que genial por el amor de…
Rápidamente, el pie de Ram descendió fuertemente hacia uno de los pies de Adrian, haciendo que esta volviese en sí y se quejase del dolor.
-Ram: Compórtate Adrian, a ella no le gusta hablar sobre el tema.
La mirada de Frederica, sonrojada por la actitud del chico, rápidamente cambio a una de hilarante sonrisa que fue tapada por su mano mientras dejaba escapar una escasa risa.
-Heimdal: Oye Felix, parece que al chico le gustan más los perros que los gatos…no quiero implicar nada jajaja.
-Felix: Nya…me siento relegado…ADRIAN! YO PENSE QUE TENIAMOS ALGO ESPECIAL…
Realizando una dramática actuación, el caballero gato se desplomo lentamente en el suelo mientras el espíritu lobo se posaba sobre él y fingía un grito de agonía a la vez que miraba al cielo. Esto causo más risa a la nueva sirvienta, quien ya no se contenía y simplemente rio a carcajadas mientras Adrian ponía cara de "como los odio". Incluso Ram, dejo ver una pequeña sonrisa a la vez que lanzaba una toz fingida para volver a su expresión seria.
-Ram: Dejando a un lado las bromas. Señorita Frederica, trajo lo que le encargue?
-Frederica: Así es…
Delante de los tres muchachos, las dos sirvientas abrieron la gran caja transportada por Frederica, revelando cuatro brazaletes que destacaban por sus inscripciones en el idioma nativo de Lugunica. Así mismo, estas significaban cosas como "valor, fe, esperanza, fuerza y sabiduría.
-Adrian: Y eso?
-Ram: Un regalo, podrías llamarlo así.
-Adrian: Un regalo? Esto me huele mal…
La expresión sonriente de la sirvienta daba escalofríos al muchacho. Tomando en cuenta los acontecimientos anteriores, era realmente difícil definir el tipo de relación que ambos jóvenes compartían, por lo que Ram continuo antes de siquiera dejar reaccionar a Adrian.
-Ram: Veras, estas cosas te ayudaran a…adelantar tu entrenamiento por decirlo de alguna manera. Cuando te pongas todas las partes se activara la bendición de estas, adoctrinando tu cuerpo para que te sea más fácil ganar fuerza y agilidad.
-Adrian: Me gusta cómo suena eso pero (moviendo de arriba a abajo las partes) no parecen muy pesadas, como va a ayudarme esto?
-Ram: Lo sabrás cuando te las pongas.
"Las palabras de Ram no terminaban de convencerme del todo, pero supuse que podía confiar en ella después de todo lo ocurrido. Mientras me ponia las partes de aquella…"armadura", pude ver como aquella sirvienta nueva, "Frederica" se frotaba las manos con cierta inquietud por verme hacer esto mientras la sonrisa de Ram seguía amplia y juzgante."
-Frederica: Eh…Ram tal vez deberías decirle todo sobre…
Al terminar de abrochar el cierre del chaleco, la armadura sello sus aberturas, convirtiéndose en una pieza completa que cubría muñecas, tobillos y torso de Adrian y cobro un peso descomunal, derribando rápidamente a este.
-Frederica: La armadura de titanio…
-Adrian: Q-QUE DEMONIOS ES ESTO?
-Ram: Bien, veo que pudiste soportar los primeros segundos. Eso quiere decir que la armadura no te aplasto con tu propio peso como era de esperarse. Ahora empezara tu verdadero entrenamiento.
-Frederica: (mirando con pena al muchacho) La armadura de titanio multiplica el peso de su usuario y no puede retirarse hasta que este domine por completo su uso…fuera de eso, no tiene otra utilidad.
-Adrain RAAAAAAAAAAAAM! ¿COMO DEMONIOS ES ESTO UNA BENDICION?
-Ram: Ya me lo agradecerás, así podremos centrarnos en entrenar tus habilidades en combate. Estarás listo mucho antes de tiempo.
Golpeando fuertemente el suelo y poniendo toda la fuerza posible en sus extremidades, el muchacho se levantó de forma erguida y miro directamente a los ojos de la sirvienta. Una sonrisa se clavó en su mirada mientras repetía las mismas palabras en su mente.
"Dios, me encanta esta chica."
-Felix: Bien, creo que es hora de que también me valla, salúdenme a Subaru de mi parte cuando vuelva.
-Adrian: Subaru…
"La sola mención de Subaru me recordó el hecho de que Rem ya no volvería con él. No me terminaba de sentir mal por ella, sino más bien por su Ram. Yo mejor que nadie se lo que es perder a tu familia y no sabía si sería lo correcto decirle lo que ocurría o dejar que ella lo descubra por si sola."
-Frederica: Señor Adrian? Se encuentra bien?
-Adrian: Que? oh, si…oigan puedo preguntarles algo? El nombre "Rem" no significa nada para ustedes?
-Ram: Si, significa que mi nombre se pronuncia "RAM".
-Adrian: No, no me refiero a…oh, da igual.
"Preferí no ser yo quien se lo dijera."
Dificultosamente las sirvientas acompañaron a Adrian mientras este daba una ligera caminata para acostumbrarse a la armadura. Deteniéndose momentáneamente en la entrada del pueblo, fue imposible para el chico no despejar sus dudas.
-Adrian: Oigan, a todo esto me parece muy extraño que Roswaal no haya aparecido por aquí hasta ahora.
-Frederica: El marques tendrá sus razones…aunque de cierta manera, es verdad.
-Ram: Él tenía una importante reunión en las cercanías del Santuario, estoy segura de que esta mejor que nosotros.
-Adrian: No lo dudo, pero mi extrañes se debe a que…no les parece familiar el chico que viene en ese carruaje?
Su mirada se fijó en las personas sentadas frente a un lento y humilde vehículo guiado por dos dragones de tierra, uno claramente adiestrado para transportar mercancías y el otro siendo más delgado y aerodinámico, seguramente pensado para ser un animal de guerra. Sobre el asiento de conductor, 3 personas abrumadas por un incómodo silencio tan denso que podría ser cortado con un cuchillo. Subaru, Emilia y un tercer muchacho dueño del carruaje y actualmente amigo de este primero, Otto.
-.-
Vestida con un delantal azul del mismo tono que su cabello, yacía una durmiente y preciosa chica que había dado hasta lo último por proteger a la persona que amaba. Subaru sentía un terrible remordimiento y dolor a la vez que contemplaba la consecuencia de sus actos. Tal vez, si hubiese vuelto con ella, o si la hubiese dejado ir con el esto no habría pasado. Poniendo una mano sobre el hombro del adolorido muchacho, Adrian expresó sus condolencias.
-Adrian: Lo siento…me di cuenta que algo estaba mal en cuanto Ram no recordaba a su hermana…
-Subaru: No todo está perdido…podemos hacer que regrese…
-Adrian: Subaru…
-Subaru: Solo debemos encontrar al culto de la bruja y…
-Adrian: SUBARU! Reacciona, no tenemos oportunidad contra ellos.
La sola mención del culto había hecho estremecer los pensamientos del joven. Supongo que era algo inevitable, después de todo, fueron ellos quienes murieron más de diez veces en sus manos y esto no es una experiencia que quieras repetir.
-Adrian: Rem no hubiese querido que corras a tu muerte.
-Subaru: ¿Y QUE DEMONIOS QUIERES QUE HAGA? (Sacándose bruscamente la mano de Adrian de su hombro)
-Adrian: (Sacando de entre sus ropas su libro azulado) este libro fue creado por la bruja de los celos, los sectarios que atacaron a Ram y Emilia me lo dijeron. Si seguimos sus páginas, probablemente logremos encontrar los restos de su pasado, estoy seguro que su magia será lo suficientemente fuerte como para traer de regreso a Rem.
-Subaru: Estas diciendo que piensas seguir los pasos de una bruja ancestral que casi destruye la tierra misma?
-Adrian: No digo que nos transformemos en alguien de su calaña, solo digo que tenemos la posibilidad de conseguir nuestros objetivos en nuestras manos.
-Subaru: "Nuestros objetivos"?
La mirada del joven se torció aún más al escuchar las extrañas palabras de su amigo.
-Adrian: Yo…yo solo quiero volver a casa Subaru. Este mundo es increíble, hay todo lo que alguna vez soñé con conocer y aún más…pero no es para mí, no soy el tipo de persona que le interesa hacer tal cosa como "convertirse en caballero" o "rescatar princesas". Solo quiero una vida tranquila, me entiendes?
Palabras faltas de verdad salieron de los labios de Adrian mientras miraba con cierto compadecer a Subaru.
-Subaru: Y qué tal si el destino te eligió para esto? Qué tal si hemos venido a este mundo para realizar grandes cosas? Renegaras del destino que se te está siendo impuesto?
-Adrian: El destino?...(caminando hacia la puerta) el destino no es más que el que nos auto imponemos Subaru, no lo olvides.
Ante los ojos del muchacho, Adrian abrió la primera página de aquel libro azul, revelando nuevamente la imagen del lobo dibujado a lo largo de toda su blanca expansión. La suciedad y mugre del antiguo pedazo de papel comenzó rápidamente a limpiarse a la vez que sus palabras ya leídas tomaban fuerza y se plasmaban nuevamente en aquella página. Volteando las demás hojas, el chico pudo ver como ocurría lo mismo con el dibujo del culto de la bruja y se dibujaba una nueva y extraña profecía sobre el papel de la siguiente hoja. Primero pudo ver un cuadrado, luego, unos simples garabatos que poco a poco fueron tomando forma hasta revelar completamente el aspecto de aquel trazado. Un templo del cual desprendían cadenas que mantenían aferrados a su origen a multitud de personas, de todos colores, formas y tamaños. Una de ellas fue la que llamo la atención de Adrian, un hombre alto, delgado con cabello azulado y largo y un color de piel blanquecino que resaltaba por unos tatuajes en su rostro.
-Adrian: Un momento…ROSWAAL?
-Subaru: Roswaal? Deja ver.
Ante los ojos de ambos jóvenes, unas inscripciones en ingles se dibujaron bajo el antiguo pero futuro trazado. "Un nuevo día comienza y una tumba disfrazada de santuario espera para ser liberada. Seis brujas, un monstruo, un destino".
-Subaru: Que crees que signifique?
-Adrian: No lo sé, (cerrando fuertemente el libro) pero si se mi objetivo. Si tú quieres dejar dormir a esta pobre chica por toda la eternidad pues haya tú…yo me voy a casa.
Saliendo desde su espalda, aquel espíritu lobo que ahora estaba ligado a el expreso su intriga por las acciones del muchacho.
-Heimdal: Chico, cuando algo huele demasiado mal es visible en su persona…
-Adrian: A que te refieres?
-Heimdal: Porque no le dijiste la verdad a tu amigo?
-Adrian: (acomodando sus pensamientos en silencio) Es algo…más bien personal…
Mientras el joven se alejaba de Subaru, este último aunque asqueado por la decisión que había tomado su amigo, se da cuenta de que lamentablemente no podría ayudar a Rem por sí solo. Acariciando lentamente su rostro adormecido con el reverso de su mano, Subaru susurra unas palabras en voz baja antes de salir del cuarto e ir a buscar a su amigo.
-Subaru: Juro…que voy a salvarte.
-.-
El carruaje esperaba junto a la sirvienta peli rosada con su típica expresión de pocos amigos. Un emocionado pero a su vez serio Adrian salía por la puerta principal de la mansión, siendo erguido por el peso de su nueva adquisición y de igual manera portando una mochila con algunos objetos que podrían ser de utilidad mientras era acompañado por la señorita semi humana que había conocido hoy.
-Frederica: Señor Adrian, ya le dije que puedo ayudarlo a cargar sus cosas si es necesario (mirando de manera molesta).
-Adrian: Y yo dije que no…un hombre…debe demostrar su valía…(tambaleándose) aunque le duela…
El sonido de un fuerte impacto contra el suelo dio paso a un Adrian extendido de brazos y piernas en todas direcciones, forcejeando por levantarse y a una Ram riendo silenciosamente en la distancia.
-Frederica: Vamos, arriba.
Con una mano, Frederica levanto al muchacho mientras que con su pie pateaba la mochila y la enganchaba en su espalda.
-Adrian: Bien…eso fue genial.
-Frederica: Tranquilo, te acostumbraras rápidamente. Mi preocupación seria como te defenderías en caso de un ataque sorpresa de… de lo que sea realmente.
-Adrian: Siempre se ve mal al principio pero luego encuentra el camino. Es una frase que solía decir mucho mi hermana.
Con un rápido movimiento, Frederica abrió la puerta del carruaje y metió la mochila del muchacho dentro solo para volver a cerrarla delicadamente momentos luego. Mientras esto ocurría, Adrian hacia uso de un esfuerzo inhumano para lograr subir al asiento del conductor junto con su amiga. Un alarido cansado provoco otra pequeña risa a Ram mientras esta ponía el vehículo en marcha y ambos jóvenes saludaban a la sirvienta que los miraba alejarse desde la cercanía de la mansión.
-Ram: Bien, tenemos una horas hasta llegar. Ponte cómodo.
-Adrian: Bueno, al menos no tenemos que caminar hasta haya. Crees que Roswaal esté bien?
-Ram: Ya te lo dije, es el mago más grande de todo Luginica, si él está el problemas entonces no hay nada que nosotros podamos hacer…sabes, en realidad hay algo que estaba pensando sobre eso…
-Adrian: Sobre Roswaal?
-Ram: No exactamente. Cuando luchamos con esos dos sujetos, el muchacho saco un escudo muy extraño, pudo bloquear tanto la magia de Emilia como la mía sin ningún problema.
-Adrian: Lo único que pudimos confiscar del cuerpo de Dennis fue un brazalete que cubría su antebrazo por completo. Era lo único que tenía fuera de lo común.
-Ram: Fue algo…extraño, no sabría cómo explicarlo. Parecía magia pero él nunca lanzo ningún conjuro ni nada que se le pareciera.
-Adrian: Te asustaste? (sonriéndole juguetonamente)
-Ram: Que tú te hubieses asustado en una situación parecida no quiere decir que yo lo hiciera.
-Adrian: Oh vamos, no tendría nada de malo.
-Ram: Que NO!
-Heimdal: Ahh…sus peleítas de parejita me enferman.
Un silencio incomodo lleno el ambiente en el momento que Heimdal dio su opinión sobre la actitud de ambos jóvenes. Ninguno de los dos quería dar su opinión sobre ello, por el simple hecho de como reaccionaria el otro. En ese momento ambos estaban en una posición delicada, una palabra mal dicha del otro y podrían padecer las consecuencias de aquel arrebato que ocurrió la noche anterior.
-Heimdal: Eh dije algo que no debía?
-Adrian: No, tu solo…da igual…
El carruaje se movió rápidamente fuera del pueblo. El joven aprendiz de caballero fue rápidamente sucumbiendo al aburrimiento y cansancio causado por aquella armadura maldita que se aferraba fuertemente a su cuerpo como un ancla que impide el avance de un barco. Reposando su cabeza sobre el borde del asiento del conductor, cerro sus ojos dejando que la oscuridad de Morfeo se adueñe de todo su ser. Y llevándolo frente a alguien a quien no quería confrontar.
"Decir que aquel sueño fue extraño seria decir poco. Estaba en una enorme llanura. El suelo verde se extendía infinitamente en todas direcciones, dejando apreciar un corte completamente recto en este. Miré a mí alrededor, intrigado por el vacío inmenso que me rodeaba y la extraña sensación que todo ello me proporcionaba. Rápidamente me percate del cielo…un ciclo infinito y veloz de día y noche. El sol y la luna bailaban entre sí como si de alguna manera interpretaran una danza mortal destruyendo todas las estrellas en su paso. Oh no lo mencione, estas últimas aparecían y desaparecían constantemente. Parecían las luces de navidad que mi familia colgaba del árbol cada maldito año…dios, como las odiaba…en fin. Llegado esta punto me percate de una figura en la lejanía, una silueta oscura y femenina, voluptuosa por si sola. Girando a mí alrededor, pude ver que esta no se encontraba sola. Seis siluetas oscuras e indiferenciables se encontraban rodeándome en la lejanía, pero su distancia duro más bien poco. Estas mujeres parecían moverse al compás del sol y la luna y realizar movimientos imposiblemente rápidos en función de la ubicación de estas. Poco a poco las estrellas fueron apagándose y el sol y la luna se acercaron cada vez más el uno a al otro al mismo tiempo que las bellas figuras comenzaron a acercarse a mí. Finalmente, girando en un círculo de velocidad y odio sin fin, ambos planetas formaron un espiral infinito mientras el cielo se cubría de un color rojo apocalíptico y las figuras femeninas chocaron la una con la otra, formando una sola silueta que de forma lenta tomo asiento en una roca formada por el poder de los sueños."
-¿?: Hijos míos…cuan obstinados pueden llegar a ser…
"Su voz resonó por todos lados, como una explosión de proporciones bíblicas que expresaba el odio hacia todo lo que tocaba."
-¿?: No son más que niños que han perdido el camino…y como todo niño…su madre debe mostrarles el camino.
-Ram: Oye, despierta ya hemos llegado.
Ligeros y delicados toques en el brazo de Adrian fueron proporcionados por la peli rosada sirvienta que conducía el carruaje a su lado. Bajando lenta y cuidadosamente del vehículo, ambos jóvenes admiraron la belleza de aquel paramo boscoso en el que sobresalían edificios entre toda la vegetación. Maravillado por esto, Adrian miraba boquiabierto en todas direcciones posibles. En más de una ocasión se encontró a si mismo mirando el suelo y emocionado por esto.
-Ram: Adrian! Es por aquí! (señalando una casa indiferente de todas las demás)
Dentro de aquel edificio, recostado sobre una cama pobremente armada y rodeado de vendajes y mirando con una expresión que reflejaba confianza y orgullo, se encontraba el conde Roswaal L. Mathers, recibiendo con ambos brazos extendidos a los jóvenes que llegaban a su encuentro.
