Capítulo 12: Nuevos enemigos.

Una siniestra reunión daba lugar a los pies de un oscuro bosque en las cercanías de la mansión Mathers. Tres personas, un chico y dos mujeres, indiferenciables entre si más que por sus voces. Vestidos con túnicas negras, idénticas a las del culto de la bruja, este extraño grupo escondía sus rostros tras blanquecinas mascaras indiferentes entre sí. El joven cerro su dispositivo comunicador con un movimiento rápido y comunico su situación a su la persona al mando.

-Recluta 1: Mi señora Lisa, me temo que el joven no se encuentra en el área. Como mucho habrá dos personas, una semi-humano y una pequeña niña.

-Lisa: Alguna idea de a dónde podría ir?

-Recluta 1: No. Pero sabemos que volverá tarde o temprano. Tenemos información de una chica de cabello azul en estado de inconciencia, según nuestros informantes es la misma chica demonio que lo acompaño durante su estadía en la capital.

-Lisa: Bien…caballeros, pónganse cómodos. Ya tenemos una carnada, ahora solo queda esperar a la presa.

Una sombría y hermosa figura se asomaba por entre las sombras, haciendo uso de su voluptuosa figura para cortejar al joven recluta tras la máscara a la vez que jugaba con una de sus dagas curvas que tantas veces había usado para arrancar las entrañas de sus enemigos.

-Elsa: Entonces solo nos quedaremos aquí hasta que decidan volver? Que aburrido…

-Lisa: Querida, todo a su tiempo. Tendrás tu venganza y nosotros tendremos un peso menos encima.

-Elsa: Todavía no entiendo, porque les importa tanto ese muchacho? La primera vez que lo vi no resalto en lo más mínimo. Era un simple chico con miedo de su propia sombra.

-Lisa: No tienes idea del poder que posee. Imagina una persona con la determinación y el valor para enfrentar a la muerte una infinidad de veces y seguir como si nada hubiese pasado…imagina alguien capaz de alterar el flujo de la historia como se le dé la gana…ahora imagina a una persona con todo lo anterior y además ligado al poder de las brujas del pecado…me da escalofríos de solo pensar en lo que ese…"sujeto" podría hacer.

Tapando delicadamente sus labios con la palma de su mano, Elsa lanzo un largo y silencioso bostezo mientras ponía una de sus manos sobre el hombro de Lisa.

-Elsa: No tienes por qué preocuparte…"solcito", yo me encargare de el tal Subaru o como se llame. Me lo debe, después de lo que me hizo pasar.

-Lisa: Eso no es lo que me preocupa.

-Elsa: Oh, entonces?

-Lisa: Que harás si viene con ayuda? Como te enfrentarías a un hipotético enfrentamiento contra el dueño de la mansión? Digo…ese sujeto no es ni más ni menos que el duque Roswaal .

-Elsa: Déjalo en mis manos…por otro lado, puedes disfrutar del espectáculo o si quieres puedes tomar algo de todas sus pertenencias…después de todo, él no las necesitara.

-Recluta 2: Estas tomando a la señorita como una vil ladrona? Como te atre…

Las palabras de la joven recluta fueron cortadas por el filo amenazante de la daga de Elsa, la cual apoyaba su mortal borde contra su piel mientras la sádica chica en el otro extremo clavaba sus seductores y fríos ojos en la blanca cascara.

-Lisa: Hermana…deberías saber cuándo es tu momento de hablar…y cuando debes guardar silencio.

Un movimiento rápido del arma lanzo un torrente de sangre en dirección a la voluptuosa dama que la empuñaba. Un corte limpio de punta a punta a través del cuello de la pobre recluta que apenas si tuvo tiempo de pensar en nada.

-Lisa: Como dije antes. Tenemos un trato y yo prometo cumplir. (Extendiendo su mano)

-Elsa: Yo siempre cumplo mis promesas, espero lo mismo de ti.

Formando un fuerte apretón de manos, Elsa y Lisa formaron una alianza mortal en contra de Subaru. Las cosas solo se complicaban para ambos jóvenes mientras estos tranquilamente cumplían órdenes en el santuario.

-.-

Roswaal dio un largo sorbo al verdoso te dé yerbas que su querida sirvienta había preparado minutos antes. El dulce y acido sabor del líquido paso por su garganta, haciendo un bien mayor que cualquier medicina que hubiesen podido darle anteriormente para sus heridas. Una sonrisa sincera se dibujó en su rostro a la vez que miraba a Ram y procedía a honrar su trabajo.

-Roswaal: Un te magnifico querida, en que momento has mejorado de esta manera?

-Ram: Solo use algunas plantas que encontré en el santuario señor, él te de calidad se acabó así que tuve que improvisar un poco.

-Roswaal: Pues déjame decirte que es una maravilla. (Dando otro sorbo mientras guiñaba un ojo) Por cierto, has visto a nuestro querido aprendiz de caballero últimamente?

-Ram: Quien? Oh Adrian…en realidad, llevo algunos días sin saber nada sobre él.

-Roswaal: Seguramente debe estar muy ocupado entrenando con el señor Gern, la última vez que lo vi estaba yendo camino a encontrarse con él, por lo que supongo estarán juntos.

Mientras el pálido hombre terminaba su desayuno, Ram guardo silencio mientras recordaba con ciertos sentimientos enfrentados lo ocurrido aquella noche luego de la pelea contra esos dos bandidos. "Fue solo la euforia del momento, no tiene por qué irse a mas…" pensó a la vez que sentía un gran arrepentimiento, acompañado de un extraño y contradictorio morbo por volver a sentir al joven cerca de si cuerpo.

-Roswaal: Cuéntame…qué opinas sobre él?

Mirando seriamente a la chica, Roswaal mantuvo su expresión jovial y risueña mientras apartaba la tasa con el poco de te restante.

-Ram: Pues me parece un perdedor como Balse…pero de cierta forma, tiene algo que lo diferencia mucho de él. De cierta forma, él es un poco menos…

-Roswaal: Egocéntrico?

-Ram: No era la palabra que buscaba pero, podría decirse. De cualquier modo, ambos tienen una manera muy extraña de reaccionar a los problemas, pero a Adrian parecen no afectarle en lo más mínimo. Es como si el no tuviese motivos para estar nervioso ni mucho menos…es extraño.

-Roswaal: No todos demuestran su preocupación querida. Algunas personas simplemente prefieren guardárselo para ellos mismos para evitar involucrar a otros. Te has puesto a pensar en todo lo que tuvo que pasar? Todas las veces que debo ver morir a la gente cercana a él en estos últimos días? Para ti puede que haya sido una semana, pero para él fue mucho más tiempo. Al igual que Subaru y ya has visto cómo ha cambiado luego de la última vez que lo viste en la capital.

-Ram: El…dijo que hablo conmigo muchas veces en ese tiempo.

-Roswaal: Te dijo algo sobre ello?

-Ram: No…

-Roswaal: Ya veo (Acariciando tiernamente la mejilla de Ram). Ahora te tengo una misión especial…

-Ram: Una "misión"? de que se trata?

-Roswaal: Es verdad que nuestro muchacho tiene sentimientos encontrados hacia ti, pude descubrirlo días atrás cuando tuvimos nuestra pequeña charla.

Ram sintió un escalofrió recorriendo su espalda a la vez que escuchaba eso. Disimulando sus nervios, continúo.

-Ram: Oh…y que fue lo que le dijo?

-Roswaal: No es importante en este momento. Lo interesante es saber que el confía en ti, así que quiero que lo sigas y aprendas todo lo posible sobre sus…"habilidades".

-Ram: Pero…porque quiere eso?

El hombre saco de entre las sabanas un oscuro y maligno libro, bien conocido por Subaru y que seguramente levantaría maliciosas sospechas en contra de su portador si se descubría su posición. Con la palma de su mano dio una lenta caricia a la portada del objeto y regreso su mirada a la preocupada sirvienta a un lado de la cama.

-Ram: Señor…su curiosidad comienza a incomodarme…

-Roswaal: No debería querida. Después de todo…jamás he hecho nada para hacerte desconfiar de mi verdad? (acomodando el cabello de Ram con un dedo) Solo quiero saber lo máximo posible sobre este…"tema" tan interesante.

Una mirada un tanto desconfiada se dibujó en el rostro de la sirvienta mientras tomaba la sucia taza con el poco te que descansaba en el fondo.

-Ram: Señor Roswaal…mi lealtad hacia usted es ilimitada…pero me temo que si usted opta por seguir un camino que lo llevara a su destrucción, me veré forzada a interferir.

-Roswaal: (sonriendo alegremente) Confió en que nunca te verás en esa situación.

Ram cerró la puerta de la casa tras de sí, pero sus piernas no se movieron. Ella simplemente se quedó allí, estática y pensativa. Que debía hacer en ese momento? Su vida había empezado a cambiar drásticamente desde la llegada de los dos hijos de la bruja y ahora incluso su señor y amante la estaba obligando a relacionarse incluso más con ellos. No es que no quisiese, pero es sabido que tener cualquier tipo de relación con un hijo de Satella solo trae problemas y percances.

-Garfiel: Pero mira que tenemos por aquí.

Cayendo desde el techo de la casa, Garfiel sorprendió a la sirvienta, sacándola de sus pensamientos y haciendo que esta volviera en sí.

-Ram: Oh, eres solo tu…Iba a ver como estaba Adrian. Por cierto, se puede saber que hacías arriba del techo?

-Garfiel: Estaba persiguiendo a mi presa, lamentablemente parece que se me escapo…esta vez…pero bueno, parece que encontré algo más interesante…quieres que te llame al cielo? Porque parece que se les cayó un…

Sin quedarse a esperar que Garfiel terminase su frase, Ram continúo su camino mientras mantenía su mirada firme y seria al frente. "Porque últimamente todos están sobre mí?" se preguntó a si misma mientras ignoraba al muchacho que la seguía rápidamente por detrás.

-Garfiel: Oye! Me estas escuchando?...oh la ley del hielo verdad? Pues ya verás…nadie se resiste al gran Garfiel…momento, dijiste algo de ir a ver a Adrian?

-Ram: Si, que hay con eso?

-Garfiel: Si sabes donde esta verdad?

-Ram: La última vez dijo que iría al santuario, no creo que este muy lejos.

-Garfiel: Pues…digamos que puede que yo sepa dónde está.

-Ram: (deteniéndose) Me dirás?

-Garfiel: Vaya, vaya, vaya, parece que ahora si tengo tu atención.

-Ram: No? Pues bien. (Retomando el paso)

-Garfiel: HEY ESPERA, ESTA BIEN TE DIRE!

-.-

-Gern: Vamos, demuéstrame de que estas hecho.

-Adrian: (respirando fuertemente) Eso…intento…

Durante los pasados dos días en los que Adrian había estado con Gern había entrenado sin descanso, haciendo uso continuamente de distintas medicinas para sanar las heridas autoinfringidas por la maldición de la bruja de la pereza.

-Adrian: Aun no me rendiré…VAMOS!

Corriendo en dirección a Gern, Adrian levanto sus puños e intento asestar un golpe contra el fornido y gigantesco hombre que sin mucho esfuerzo, hacia rápidos movimientos de columnas esquivando sus ataques. Levantando su mano y abanicando en dirección a su espalda, el semi-humano derribo al joven de un solo golpe.

-Gern: Bien. Es suficiente, terminamos por hoy.

-Adrian: No…aun puedo continuar.

-Gern: Sé que estás dando lo mejor de ti, pero la auto flagelación no es una manera de mejorar. Así que mejor detente.

Levantándose lentamente del sueño, Adrian miro con desafío a su maestro mientras cerraba su puño con determinación y un aura brillante comenzaba a emanar de este.

-Adrian: Te demostrare…lo que he aprendido.

A la vez que el muchacho se disponía a atacar, Ram y Garfiel se aproximaban al actual campo de entrenamiento de Gern, ubicado delante del gigantesco árbol Yggdrasil. Sus ojos se postraron rápidamente en la pelea y las pupilas de Ram se ensancharon al ver a un cansado Adrian preparando un ataque de prana con la poca energía que le quedaba.

-Gern: CHICO NO! AUN NO ESTAS…

-Adrian: HIMIKATSU INYO!

Adrian lanzo un puñetazo en dirección a Gern, pero no hubo ninguna respuesta favorable de su cuerpo en relación a tal esfuerzo máximo. Al contrario, el ataque cargado solo exploto en el lugar antes de salir del brazo del joven, lanzando a este rápidamente en dirección opuesta e impactando su espalda contra Yggdrasil y haciendo que el árbol perdiera algunas hojas debido al impacto.

-Ram: ADRIAN!

-Garfiel: Pero que…

Ram se aproximó rápidamente hacia el cuerpo del joven mientras veía como este lentamente perdía la conciencia en un mar de cansancio y dolor muscular. Las manos de la sirvienta tocaron su espalda mientras trataba de transferir un poco de su prana para evitar que muriese por debilidad.

-Gern: Demonios…maldito chico irresponsable.

-Ram: Q-Que le enseñaste?

-Gern: Estará bien, tranquilízate. El arte del movimiento espiritual es una magia muy básica. En vez de utilizar prana para lanzar conjuros, esta técnica canaliza ese poder para potenciar sus músculos. El problema es que el intento…por así decirlo, masticar más de lo que puede tragar y su cuerpo simplemente libero toda esa energía antes de tiempo.

Ram se cargó rápidamente a Adrian a sus espaldas y camino rápidamente en dirección a la salida de aquel lugar.

-Gern: No sobrevivirá si te lo llevas de aquí.

Los pasos de Ram se detuvieron frente a Garfiel en la salida de aquel lugar. La mirada del semi-humano era de sorpresa al ver la reacción de la chica pero rápidamente esta se convirtió en una sonrisa de descubrimiento. "Ya entiendo" dijo para sí mismo mientras la ayudaba a cargar al joven en dirección al gran árbol en que Gern se encontraba. El gran semi-humano busco de entre sus cosas un balde de distintos tipos de hojas y plantas y velozmente organizo los materiales necesarios en el recipiente para comenzar a molerlos. El instrumento que utilizaba era muy parecido a una cuchara, solo que este era completamente esférico, forma perfecta para aplastar rápida y eficientemente los ingredientes.

-Gern: Rápido, abre su boca.

A la vez que la sirvienta obedecía, Gern vaciaba un poco del contenido del molde en la boca del joven y moviendo su cabeza hacia arriba para que el amargo y extraño liquido bajase por su garganta. Al cabo de unos segundos de acabado esto, Adrian abrió los ojos y miro a las 3 personas reunidas a su alrededor.

-Adrian: (suspirando) Paso otra vez?

-Ram: Otra vez?

-Gern: Ha estado repitiendo esto durante el tiempo que lleva aquí. (Mirando a Adrian) Hijo, tu cuerpo no es el de un semi-humano, no puede soportar ese nivel de esfuerzo.

-Adrian: Si…ya lo sé…

-Gern: Podrías morir si sigues jugando de esta manera, tu puerta ya debe estar muy dañada por tanto intento fallido…escucha, acabemos por hoy. Ve a descansar, estoy seguro de que tus amigos quieren hablar contigo.

"No es como si la amenaza de 'Vas a morir horriblemente' me asuste ni mucho menos. Llegado a este punto, dudo que pueda tener alguna desventaja más haya tener que volver desde unos días atrás."

-Adrian: A todo esto, que hacen ustedes aquí?

-Garfiel: Pues esta preciosa señorita de aquí, estaba muy preocupada por ti, señor suicida, por lo que supongo deberías oír lo que tiene que decir.

-Ram: Que demonios tienes en la cabeza? Como se te ocurre hacer algo tan irresponsable?

-Adrian: Tranquila, estoy entero no es así? Pues que importa entonces.

-Ram: No se trata de si lo estás o no, lo importante es que hubieses podido morir y entonces…

-Adrian: Ooow, te preocupas por mí?

La mirada de Ram se oscureció y una silueta de rabia se dibujó en su rostro a la vez que tomaba por el cuello de su camisa a Adrian.

-Ram: Mejor cuida tus palabras si no quieres que acaben perjudicándote. El señor Roswaal ya está en demasiados problemas como para que vengas a empeorar las cosas con tus delirios.

-Adrian: (Quitándose las manos de Ram) WOW, tranquila solo fue una broma…

-Ram: No es momento de hacer bromas…tienes idea la presión que hay en el pueblo? Esa gente quiere volver a su hogar, la palabra "REENES" está siendo bastante recurrida, cualquier mínimo problema podría desatar un caos total…y tu jugando con tu vida como si fuese cualquier cosa.

-Adrian: Entiendo lo que quieres decirme, pero por otro lado, que importa? Voy a volver para cambiarlo todo. No es como si fuese a…

-Ram: Y tienes idea de lo que ocurre cada vez que mueres?

-Adrian: Pues…no…no me había puesto a pensar en ello.

-Ram: Cuando ese bandido que nos atacó se suicidó, el tiempo no se reinició para nosotros. Todo siguió como si nada, lo cual significa que aunque mueras, nosotros seguiremos aquí…lo que acabas de decir, es algo extremadamente egoísta.

Adrian se detuvo unos momentos antes de decir nada. Era verdad, cada vez que el moría el tiempo seguía fluyendo detrás de él. Cada vez que volvía de la muerte, no era el tiempo el que se reseteaba, sino que se creaba otra línea de tiempo diferente. El darse cuenta de esto, dio mucho en que pensar para el joven aprendiz de caballero. Su mirada se perdió en el vacío a la vez que pensaba en todo lo que esto implicaba.

-Adrian: Demonios…

-Ram: Ahora lo entiendes?

-Adrian: Bueno es verdad, la culpa fue mía por no haber previsto eso. Ahora, que podemos hacer para evitar que todo se vaya al demonio?

-Ram: Tu, nada. Balse ya se encargó de completar la primera prueba del santuario para abrir la barrera que nos separa del exterior.

-Adrian: Entonces ya pueden dejar libres a los aldeanos?

-Ram: No es tan simple. El trato era que fuese la señorita Emilia quien completase la prueba…pero ella…

-Adrian: No pudo hacerlo verdad?

-Garfiel: La princesita tubo un duro momento ahí adentro. La primera prueba hace que te enfrentes a tu pasado, lo que sea que eso signifique, y por lo que veo ella no fue capaz de hacerlo.

-Adrian: De igual forma podrían intentar una negociación por la libertad de los aldeanos. Digo, ellos no tienen nada que ver en todo esto y el que estén aquí solo provocaría problemas, por lo que no hay razón para impedir que se vayan.

-Ram: La negociación ya fue sugerida por el señor Roswaal y se llevara a cabo esta noche. Sería un gran detalle tenerte ahí.

-Adrian: Entonces vinieron solo para decirme que vaya a su reunión?

-Garfiel: A mí no me mires, yo me la encontré de camino y la traje contigo.

-Ram: Yo solo…"suspiro"…no importa. Solo asegúrate de venir esta noche.

Dijo antes de alejarse lentamente en dirección a Gern. Adrian se levantó con ayuda de Garfiel, a la vez que mantenía su mirada fija en la lejana chica que lo había confundido de manera súbita.

-Garfiel: Estas bien amigo?

-Adrian: Hermano, te lo juro. No entiendo a esa chica...pero como encanta y no puedo evitarlo. (Sonriendo fuertemente al final de esta frase)

-Garfiel: Lo sé, es un sueño hecho realidad…una lástima que ya este registrada en la propiedad Mathers.

-Adrian: (tragando saliva) Y que lo digas…

-.-

"Naturalmente, la negociación fue algo que ocurrió con aires de tención y debate sobre lo que sería correcto y lo que es necesario. Por un lado teníamos "LA FACHADA" creada para que Emilia completase los desafíos del santuario y liberase a sus habitantes para poder conseguir más seguidores y por el otro teníamos a mi buen amigo Subaru, que por alguna razón había logrado realizar las pruebas a pesar de que este no contaba con los requisitos necesarios para esto. Obviamente, este último fue quien causo más problemas, realizando preguntas y dudando sobre la integridad del chico y las posibles implicaciones que podían tener el hecho de que un simple humano tomase las pruebas. Afortunadamente, la señorita Lewes nos dio el visto bueno y accedió a dejar ir a los aldeanos con la condición de que Subaru completase las demás pruebas…no sé hasta qué punto estoy feliz por esto. Al fin y al cabo, es Emilia quien necesita completarlas, aunque supongo que el que uno de sus sirvientes lo haga es igual de bueno…Me llamo la atención el hecho de que fue Garfiel quien dio esta condición, supongo que de alguna manera convencido por Subaru"

La mañana comenzaba de forma movida, con el sonido de carretas y los alegres aldeanos de Irlam subiendo a los transportes de madera que los llevaban hacia sus hogares. Dos muchachos se encontraban sentados sobre la cerca de la salida del pueblo. Un felino de cabello rubio e hijo de Satella que sostenía la mochila que apenas había tenido la oportunidad de desempacar días atrás.

-Garfiel: Bueno y que tal fue tu estadía aquí? No está nada mal el santuario eh?

-Adrian: A decir verdad es un lugar muy acogedor. No estaría nada mal vivir aquí, aunque tengo ciertas…dudas acerca de cómo es tu mantención.

-Garfiel: Trabajo duro amigo, puro y duro jajaja (dándole palmadas en la espalda)

"Soy un fanático de la naturaleza. Nunca me gusto vivir en la ciudad, todo ese ruido y molestia por doquier, toda esa gente ensuciando todo y gritando por ahí me daba mucho asco. Lamentablemente luego que mi familia se separara tuve que conseguir un trabajo a tiempo completo para poder siquiera mantenerme. Era duro, pero necesario…lo bueno es que entre los tiempos libres podía llevarme mis libros para pasar el tiempo. Eran mi escape a la realidad."

-Garfiel: Espera…que es eso?

Tomando rápidamente la mochila del chico, Garfiel saco de entre sus cosas aquel brazalete que le fue arrancado al cuerpo sin vida de Dennis días atrás.

-Adrian: Oh eso? Se lo quite a un tipo que intento matar a Ram y Emilia.

-Garfiel: Me sorprende la normalidad con lo que lo dices. Tienes idea de que es esto? (señalando una piedra en la parte superior del objeto)

-Adrian: Una piedrita brillante?

-Garfiel: No idiota…bueno si, pero además de eso. Es una piedra de absorción, se usa para absorber el prana al contacto.

-Adrian: Al contacto? Ósea que si toco esa cosa se chupara mi prana?

-Garfiel: Pues sí, generalmente se usa para interrogatorios por lo cómodas que son. El problema es que si se excede su uso pueden llegar a ser letales. Esta por otro lado, parece estar protegida por un cristal, dudo que pueda usarse de esa manera desde ahí dentro.

-Adrian: Hmmm Ram dijo algo sobre que Dennis bloqueo sus ataques mágicos con un escudo. Tal vez esta piedra tenga más utilidades de las que creen?

-Garfiel: Un escudo que pueda absorber ataques mágicos? Bufff pagaría por uno de esos…bueno, no es como que lo necesite. Hey, te recomiendo que lo guardes bien. No es fácil conseguir una de estas y podría resultarte útil. (Extendiéndole el objeto)

-Adrian: Gracias amigo. Por cierto, donde fue Subaru?

-Garfiel: Ah ese cabeza hueca, seguramente está empacando sus cosas.

-Adrian: También se va? Pensé que se quedaría a completar las pruebas.

-Garfiel: Tiene que acompañar a los aldeanos…pero le deje muy en claro que regrese a este lugar lo antes posible. Por cierto, que tal es tu relación con él? Lo digo por lo del otro día.

-Adrian: Bueno…somos bastante cercanos…

-Garfiel: Eso no se escuchó muy convencido.

En la lejanía, un carruaje se acercaba lenta pero constantemente transportando a dos jóvenes que compartían alegremente una pequeña charla entre sí.

-Subaru: Oye Adrian, tu también vienes o qué?

Dijo sonriendo como si hablase con algún familiar o persona cercana.

-Adrian: Bueno, planeaba hacerlo pero no creí que fuese en el mismo vehículo que ustedes.

-Subaru: Oye sigues enojado? Caramba hombre, tranquilízate un poco. Está bien que sigas enojado por lo de "YA SABES QUIEN" y por "YA SABES QUE", (Guiñando un ojo mientras sonreía) pero ya encontraras a la persona indicada.

-Adrian: Debo suponer que tienes algo que ver con eso ultimo?...

-Garfiel: Bueno…puede que hablase un poco de más jeje…

El joven subió a la parte trasera del carruaje dragón a la vez intentaba no hacer contacto visual con Subaru.

-Adrian: Oye Subaru.

-Subaru: Si?

Adrian lanzo un puñetazo rápidamente hacia el hombro de Subaru, quien al no esperar dicha acción, lo recibió sin siquiera intentar esquivarlo.

-Adrian: Eres un imbécil.

-Subaru: AAAAAAA, oye eso si me dolió…has estado entrenando?

-Adrian: Pues sí, que crees que he estado haciendo estos últimos días? Correr detrás de una princesita de cabello plateado?

-Subaru: Bueno, no he estado muy atento a lo que tu…OYE ESO VINO CON OFENSA?

-Adrian: (Riendo entre dientes) No sé, tal vez jajaja.

-Garfiel: SUBARUUUUU! (corriendo detrás del vehículo) MAS TE VALE VOLVER AQUÍ LO ANTES POSIBLE!

-Adrian: No te preocupes amigo, (presionando la cabeza de Subaru con un brazo) yo me encargo de que cumpla, déjalo en mis manos.

-¿?: No se olviden de mí!

Detrás de Garfiel, una figura pequeña pero veloz de abalanzo sobre él, saltando a toda velocidad y haciendo una maniobra para caer delicadamente sobre la parte trasera del carruaje, a un lado de Adrian.

-Ram: No pensaron en irse sin mi verdad?

-Otto: Señorita Ram, ese fue un salto esplendido…

-Adrian: RAM? PERO…

-Ram: Alguien debe cuidar que ustedes dos no se metan en problemas, ya que dudo mucho que tomen en serio al pobre Otto.

-Otto: Oiga…

-Adrian: Neh, es un buen punto.

-Subaru: Si, estoy de acuerdo.

-Otto: OIGAN!

Garfiel por su parte vio al vehículo alejarse detrás de toda una caravana idéntica de carretas llenas de personas felices y risueñas por al fin volver a sus hogares. El muchacho rio entre dientes mientras pasaba uno de sus dedos bajo su nariz.

-Garfiel: Que grupito más inusual no crees abuela?

De entre la maleza, Lewes apareció poniendo su mano tras la espalda del chico y afirmando con la cabeza.

-.-

El viaje duro apenas unas 7 horas. No hubo percances por el camino y el regreso fue más calmado de lo que hubiesen esperado. Gritos y celebraciones de felicidad se escucharon a lo largo y ancho de la aldea de Irlam, las personas ahí presentes se habia reencontrado con sus familias y estaban finalmente en completa tranquilidad. Realizando un pequeño estiramiento, Adrian y Subaru lanzaron un largo bostezo afirmando el cansancio y aburrimiento por el viaje. En la entrada de la mansión Emilia los recibía con una sonrisa en su rostro a la vez que entraba nuevamente al lugar para descansar.

-Adrian: Bien caballeros, fue un largo viaje y quiero pegar la pestaña…avísenme cuando planeen volver, estaré en mi habitación.

-Ram: No estarás para la cena?

-Adrian: Nah, no me siento con hambres…solo…muy cansado…

"Mi cuerpo comenzaba a pesarme nuevamente. La maldición de la bruja de la pereza finalmente estaba acabando y estos eran los primeros efectos de esto."

El crepúsculo del cielo anunciaba el final del día. La poca luz que entraba por las ventanas daba a la mansión la apariencia de cuadros pintados por alguno de los artistas que inspiraron famosos libros de fantasía antigua, de los cuales nuestro chico era fanático. Como si de un objeto se tratase, Adrian se dejó caer sobre la suave cama perfectamente tendida. El silencio ya había dejado de representar algo horrible y ahora era asociado como un símbolo de paz y tranquilidad. Abrumado por esto, dejo escapar una pequeña frase de entre sus labios.

-Adrian: Este lugar…es maravilloso…

-¿?: A que si lo es?

Una desconocida voz femenina, tranquila y comprensiva a la vez que siniestra y amenazadora resonó en la solitaria habitación. Sobresaltado, Adrian rápidamente se reincorporo sobre su cama y miro a la figura ubicada frente a la puerta. Una túnica negra y un rostro oculto tras una máscara blanca eran los únicos rasgos que tenía esa persona.

-Lisa: Déjame adivinar, tú debes ser Adrian Mercer verdad?

No hubo respuesta por parte del chico.

-Lisa: Si…llevamos un tiempo vigilándote jovencito. No necesitas presentarte, pues ya sabemos todo sobre ti.

-Adrian: De que manicomio te escapaste?

-Lisa: Palabras muy valientes para alguien acorralado. Aplaudo eso.

La figura movió sus manos de arriba abajo golpeando sus palmas en señal de burla.

-Adrian: Adivino…buscas a Subaru.

-Lisa: Oh que observador. Si y no…buscamos a Subaru? Sí, es lo único que queremos? NO.

Adrian poco a poco se ponía en posición defensiva, ubicando lentamente sus pies al borde de la cama y canalizando el prana a través del puño invisible a la vista de aquella mujer. A pesar de lo peligroso que esto era, de no hacerlo probablemente no sobreviviría.

-Adrian: Entonces…

-Lisa: Buscamos…erradicar este lugar.

En un rápido movimiento la mujer saco una daga de entre sus ropas y procedió con un ataque en desliza hacia adelante. Adrian salto, esquivando el golpe y haciendo que el cuchillo se clave en medio de la cama. Aquel salto había sido muy pesado, no tenía la suficiente fuerza como para hacerle frente a esta mujer, por lo que la mejor idea sería escapar. Abrió la puerta y corrió a través del largo pasillo, ignorando el hecho de que detrás de él, otro sujeto, vestido de la misma manera había saltado en su búsqueda.

-Adrian: AAAAA…MALDITA SEA….

Un golpe seco se escuchó a la vez que el chico caía al piso rodando a toda velocidad. Sentía un gran dolo en sus pantorrillas a la vez que intentaba a toda costa mover sus pies sin que estos respondiesen. Mirando hacia atrás, pudo apreciar como sus tendones había sido cortado limpiamente, como si de un pedazo de mantequilla se tratase.

-Lisa: (caminando lentamente fuera de la habitación) Bien…parece que con este es uno menos. Elsa ya debió haberse encargado del otro, por lo que podemos proceder a la segunda parte del plan.

-Adrian: Aun…no estoy derrotado.

Presionando nuevamente su puño, Adrian se empujó a si mismo hacia arriba con un brazo a la vez que con el otro, lanzaba un ataque canalizado.

-Adrian: HIMIKATSU INYO!

La energía expulsada por aquel desmedido ataque lanzo a volar al chico nuevamente hacia atrás, golpeándose y rodando fuertemente contra el suelo. Al caer, sintió una debilidad inmensa y una imposibilidad de mover cualquier parte de su cuerpo. Solo podía ver como la nube de polvo que había levantado se dispersaba y de entre esta salía aquella mujer, inmutada por el ataque, como si ni siquiera hubiese impactado su cuerpo.

-Lisa: Estuvo bien, si…pero lamentablemente la idea de un ataque es GOLPEAR, no hacer un espectáculo de tierra esperando que el enemigo caiga muerto sin más. Lo siento chico…MEJOR SUERTE LA PROXIMA.

La navaja se movió rápidamente a través del cuello de Adrian, cortando este sin ningún problema y dejando a su alrededor un inmenso charco de fluido rojo y espeso.