Capítulo 14: Adrian vs Garfiel.
Ram acerco tazas de te a ambos muchachos sentados sobre la mesa. La estancia en la que se encontraba Roswaal, estaba siendo cede de el plan de Adrian por convencer al joven Garfiel para que lo ayude a defender la mansión de aquellos cultistas. En aquella habitación había solo 3 personas, Ram, Adrian y Garfiel. El silencio entre ellos daba una impresión muy parecida a la que se reflejaba en películas del viejo oeste. Ya saben a cual me refiero, esa ansia que sentimos cuando se están por enfrentar a duelo.
-Garfiel: Gracias preciosura. (Guiñando un ojo a la sirvienta)
La chica de cabello rosado simplemente clavo una mirada seria en respuesta al piropo del joven mientras se alejaba silenciosamente en dirección a la puerta. Abandonando la sala, Ram dejo solos a ambos individuos, sumergidos en aquel tenso silencio. Garfiel tomo un largo trago de te y termino exhalando el aire que quedaba en sus pulmones, a modo de romper el hielo entre los dos.
-Garfiel: Y bien? Que era tan importante como para que tuvieras que invitarme a su fiestecita del te?
-Adrian: Iré directo al grano. Necesitamos tu ayuda.
-Garfiel: Mi ayuda? (levantando una ceja en señal de intriga)
-Adrian: Veras. En la mansión del señor Roswaal nos están esperando un equipo lleno de individuos peligrosos. No hay manera que yo y Subaru los enfrentemos por nuestra cuenta.
-Garfiel: Oh y entonces pensabas llamar al poderoso Garfiel para que haga el trabajo sucio por ustedes? (frunciendo el ceño y mostrando sus colmillos) Pues que te hace pensar que yo tengo razones para ayudarlos?
-Adrian: Es verdad. No tienes razones para hacerlo. Es por eso que tengo una oferta que hacerte.
-Garfiel: Una oferta?
Sacando desde debajo de la mesa su mochila, Adrian revelo parte de su contenido feroz joven delante suya. Poniendo sobre la mesa aquel brazalete que en su centro portaba aquella gema a la que Garfiel había demostrado cierta atracción, el chico continuo.
-Adrian: Esto es un escudo anti magia. Es un artefacto que puede succionar los ataques mágicos que le lances a través de una piedra de absorción.
-Garfiel: Un escudo anti magia? Eso se escucha muy difícil de creer…por otro lado, la piedra me atrae. Antes que nada…COMO LA CONSEGUISTE. (Clavando una mirada fría)
Adrian se mantenía indiferente ante cualquier tipo de acción que pudiese realizar Garfiel. A sabiendas de que clase de hombre era, lo mejor era estar lo más calmado posible para no despertar su mal carácter. Aunque incluso esto resultaba peligroso.
-Adrian: Se lo quite a unos sujetos que intentaron matar a la señorita Emilia. No sé muy bien cómo se usa, pero lo he visto en acción. Puedo asegurarte que es 100% fiable.
-Garfiel: (chasqueando sus colmillos mientras hablaba) Deja ver si entiendo…me invitas a tomar el te con la intención de sobornarme porque eres incapaz de hacer tu trabajo por tu cuenta y además de eso quieres que mate a personas que ni siquiera conozco?
"Esto se está tornando difícil…intentare jugar mi última carta."
-Adrian: Hay una persona en la mansión. Una chica de cabellos largos y dorados. Semi-humana, como tú. Ella está en peligro, luche junto a ella para intentar salvar la mansión, pero lamentablemente fuimos asesinados.
-Garfiel: Que clase de hombre crees que soy para que intentes convencerme con…
-Adrian: Es tu hermana.
Garfiel guardo silencio en el momento justo que fue interrumpido por aquellas tres palabras. Sentándose bruscamente y poniendo una mirada de confusión, hizo una señal con las manos implicando que siga hablando.
-Adrian: Gern me conto sobre ti y…sobre tu familia. No eres el único que fue abandonado. Mi padre nos dejó a mí y a mis hermanos cuando apenas era un bebe. No tengo recuerdos de él, no llegue a conocerlo. Y mis hermanos…bueno, historia para otro día…el punto es que…
-Garfiel: Que te hace pensar que me interesa lo que le pase a mi hermana? Ella me abandono al igual que nuestros padres. ME DEJARON SOLO, UN NIÑO EN UN MUNDO PELIGROSO Y CRUEL, COMO PODRIA IMPORTARME LO QUE LES PASE?
Garfiel dio un golpe con su mano abierta en el medio de la mesa, partiendo esta por la mitad y levantando una pequeña nube de tierra.
-Adrian: Como ya dije, te entiendo completamente. No sé cómo fue tu vida, no sé lo que hizo que llegases a ser de esta forma, pero créeme cuando te digo que se lo que se siente y lo entiendo.
-Garfiel: Lo único que sé es que mi verdadera familia es la gente de este santuario y voy a protegerlos a toda costa, porque sé que ellos nunca me abandonaran…son gente buena, gente fiel que no traicionaría a sus hermanos.
-Adrian: Yo también protejo a mi gente. Y si estoy pidiéndote ayuda, es porque reconozco que la situación me supera y no quiero que nada le pase a esta gente, tu hermana entra en esta categoría por cierto. Deberías pensar en ello.
El joven semi-humano acerco su mirada lenta y agresivamente en dirección a Adrian mientras presionaba sus puños y mostraba nuevamente sus afilados colmillos. El muchacho por su parte, no se inmuto, mantuvo su expresión tranquila e indiferente.
-Garfiel: (escupiendo hacia un lado) No eres el tipo de persona fácil de intimidar eh?
-Adrian: Nunca fui de esos.
-Garfiel: Bien señor valiente. Tú me hiciste una propuesta, ahora yo te hare otra (Golpeando su puño con su palma). Un duelo.
-Adrian: Un duelo?
-Garfiel: Si, tu y yo. Combate cuerpo a cuerpo dentro de una arena. Las reglas son simples, si uno logra mover al otro fuera del campo o si alguno queda inconsciente, el otro luchador gana la batalla. Si tú ganas, iré contigo y te ayudare a defender la mansión del viejo Roswaal. Al ser un cuarto humano, podre salir de la barrera sin ningún problema. Si yo gano…me darás el escudo y ese viejo libro que escondes dentro de tu bolso. (Señalando el libro azul de Adrian)
-Adrian: Para que lo quieres? Es solo un libro viejo…
-Garfiel: No hagas como que no sabes lo que es…ahora decide. Aceptas mi propuesta o no? (extendiendo su mano)
"Gern me conto de las dimensiones de la fuerza bruta de este sujeto. No es alguien a quien se deba jugar y el hecho de que este haciendo esta proposición es porque sabe que no tengo oportunidad contra él. Por otro lado, él es el único que puede ayudarme a vencer a esa asesina maniática de la mansión…Tan solo recordar aquella expresión fría en su rostro cuando arranco mis órganos de mi cuerpo…me da escalofríos. Supongo que no tengo opción."
Adrian acepto el apretón de manos de Garfiel, presionando fuertemente la mano del semi-humano y mirando a sus brillantes y verdosos ojos. Este último, por su parte, dejo ver una confiada sonrisa maliciosa.
-Garfiel: Pues que así sea. El combate será mañana al atardecer, en el medio del pueblo. No te preocupes, le diré a la abuela que prepare una arena.
-Adrian: Hasta entonces.
-Garfiel: Si…(golpeando el pecho de Adrian con su mano y derribándolo) hasta entonces jajaja.
-.-
-Ram: QUE HICISTE QUEEEEEE?
Todas las miradas en la sala estaban posadas sobre el joven aprendiz de caballero sentado a un lado de la cama donde Roswaal se encontraba.
-Subaru: Amigo…cuando dijiste que tenías un plan, NO PENSE QUE ESE PLAN SERIA SUICIDARTE!
-Adrian: (levantando sus manos) Oigan! Sé que la cosa se ve mal, sé que nadie aquí cree que yo pueda lograrlo, pero de igual manera sé que debe haber alguna forma.
-Roswaal: La fuerza bruta de Garfiel dobla tus capacidades unas cuantas veces, tiene experiencia en combate y además tiene un control completo de sus habilidades. Y según lo que he escuchado, tú apenas puedes utilizar el Himikatsu Inyo.
-Adrian: Ahí es donde yo tengo la ventaja. En los últimos reinicios, he tenido la oportunidad de practicar el Himikatsu en batallas reales. Eso me da un poco de experiencia en peleas y además un arma muy potente que Garfiel desconoce. El problema es que…
-Roswaal: Si?
-Adrian: Cuando lo utilice la última vez…mi brazo que do hecho puré.
-Roswaal: Bueno, es de esperarse. Tu cuerpo no está acostumbrado a canalizar prana, por lo que pasar de 0 a 100 de un momento a otro tendría resultados catastróficos.
-Adrian: Que me recomiendas?
-Roswaal: Nada. A la larga tu cuerpo se acostumbrará y podrás usarlo sin problemas.
-Adrian: Y QUE HAGO HASTA ENTONCES? (exaltado)
"Algo me dice que Roswaal no es el mejor para dar consejos…"
-Ram: Podrias practicarlo. En teoría si no lo usas contra objetos físicos no tendría por qué ocurrirte nada. El problema es que gastarías prana a lo tonto y podrías llegar a necesitarlo realmente más tarde.
-Adrian: Esa también es una solución a largo plazo…
-Roswaal: Porque no vas con Gern? Tal vez él pueda ayudar…de alguna manera. Oh y por si te interesa saberlo, puedes cancelar el duelo. Pero perderías lo que apostaste.
-Adrian: No es algo recomendable…necesitamos la ayuda de Garfiel y seguramente cancelar el duelo solo traería más problemas. (Levantándose de la silla) Bien, lo mejor será irme. Se está haciendo de noche y quiero ver que me dice Gern…
A continuación, Ram acompaño al joven a la salida mientras mantenía si típica expresión indiferente. El sol, ahora cubierto por el horizonte lejano y desconocido, había desaparecido del firmamento dejando solo un pequeño rayo de luz que iluminaba el pueblo a través de las hojas de tantísimos árboles. Nuevamente, la vista parecía la de un cuadro.
"Note la ausencia de palabras en Ram como algo extraño. Esperaba alguna especie de reprimenda por tomar aquella decisión sin consultar a nadie. Pero su silencio simplemente se mantuvo hasta que nos movimos fuera de la casa."
-Adrian: Ram?
-Ram: Si?
-Adrian: Ocurre algo?
-Ram: Porque debería?
-Adrian: Pues…no, no importa.
-Ram: Oye.
"Planeaba comenzar mi camino a la tumba cuando la chica me tomo fuertemente de la manga de mi camiseta."
-Ram: Porque lo haces?
-Adrian: Porque hago qué?
-Ram: Porque vuelves a la mansión? Sabes lo que te espera haya y ya nos dijiste a todos. No tienes motivos para regresar. No conoces a Frederica lo suficiente como para que te importe, tampoco a Petra y mucho menos a la chica inconsciente.
-Adrian: No espero que lo entiendas…
-Ram: De igual forma quiero saber. (Presionando aún más fuerte su muñeca)
-Adrian: La cosa es que…si me importa. Si nunca puedo volver a mi mundo…esa es mi casa y quienes viven ahí, son mi nueva familia, cosa que incluye a Frederica, Rem e incluso a Petra…Y para colmo…dos de ellas son hermanas de dos amigos míos. Yo más que nadie se lo que es perder a tu familia y hogar…no quiero quedarme de brazos cruzados mientras esto vuelve a ocurrir.
Diciendo esto, Adrian volteo, poniéndose de rodillas y tomando la mano de Ram con ambas palmas como si de una escena de un libro se tratase. Ram la princesa y Adrian el caballero que llega jurando lealtad.
-Adrian: Simplemente eso. Un hombre debe proteger lo suyo…
La fantasía fue rápidamente destruida por una fuerte bofetada de la chica con su única mano suelta. Marcando su palma en el rostro del pobre muchacho.
-Ram: No te pases de listo conmigo. Ya te dije que…
-Adrian: Si, si, ya lo sé (frotándose la mejilla mientras sonríe). Solo cuida del Rosqui y el idiota de Subaru cuando me vaya.
-Ram: Cuando…te vayas…
-Adrian: Si, la mansión no se salvara sola jajaja
-Ram: AAAAAA IMBESIL!
Levantando su mano en alto, Ram amenaza con volver a abofetear a Adrian. Este cierra los ojos y agacha la cabeza, preparándose para el golpe mientras muestra una sonrisa de felicidad. Mas el golpe nunca llega, en cambio siente unas manos que se posan a ambos lados de sus mejillas y unos suaves labios que propician un tierno y duradero beso que tomo por completa sorpresa al chico. Liberándose de las garras de aquella joven, trato de decir algo para expresar lo que sentía, pero las palabras no salieron de su boca. Simplemente hubo un balbuceo confuso, emocionado y feliz.
-Ram: Shh…esto quedara entre tú y yo. Es para que tengas algo en que apoyarte en la pelea de mañana. Así que ve y descansa, vas a necesitarlo…y ten cuidado…
-Adrian: No…no necesitas preocuparte por mi…lo sabes?
-Ram: Alguien debe hacerlo. (Volviendo a entrar a la casa)
Con una mirada confiada y formando una sonrisa confiada, Adrian volteo para iniciar su camino hacia la tumba, pero lamentablemente fue nuevamente detenido. Un colosal hombre de cubierto de pelo se interponía en su camino de regreso, cruzando sus brazos y manteniendo una mirada juzgante e intimidante.
-Gern: Al fin te encuentro.
-Adrian: Bueno, supongo que a ti también te debo una explicación…
-.-
Un enorme círculo de tierra demarcaba la arena donde se realizaría el combate. Los aldeanos de Irlam y las personas del santuario se reunían en la distancia, entre las casas, e incluso arriba de los árboles para poder apreciar el combate que se estaba por llevar acabo ahí. En el centro de todo, Garfiel se encontraba sentado en medio del suelo, con una mirada seria clavada en el camino que llevaba al santuario. Lewes, a su lado, se encargaba de sermonear al joven para que no se exceda en el combate y no hiera de manera innecesaria a su contrincante. Roswaal, Emilia, Ram y Subaru se encontraban en uno de los extremos del círculo, aguardando por la llegada de Adrian.
-Garfiel: Sera que al final no es tan valiente como pretende ser? (dijo para sí mismo mientras presionaba sus colmillos)
Finalmente, acompañado por el gran semi-humano, Adrian hizo acto de presencia en la entrada al pueblo, caminando con una mirada tranquila e indiferente. Esto no era más que una fachada. La verdad es que el chico tenía más miedo que nadie, pero su propio cuerpo le impedía demostrarlo.
-Garfiel: (parándose con una sonrisa en su rostro) Bieeen. Parece que eres lo suficientemente valiente o estúpido como para querer enfrentarte al gran Garfiel.
Gern puso su mano sobre el hombro del chico. Ambos compartieron una mirada momentánea, como si supiesen lo que estaba pensando el otro y asintieron con la cabeza.
-Adrian: Bien Garfiel. Tu duelo, tus reglas. (Entrando al círculo)
-Garfiel: Aunque me encantaría que fuese así, la abuela es quien se encarga de ello.
Adrian y Garfiel se posicionaron en puntos paralelos del círculo, demarcando la zona central y mirándose fija y seriamente el uno al otro.
-Lewes: Bien, escúchenme bien ustedes dos. Las reglas son simples, el último en caer inconsciente u salirse de la arena, será el vencedor. Esta estrictamente prohibido matar a su rival (hizo una pausa para mirar fijamente a Garfiel). Ustedes dos son guerreros, por lo cual la pelea sea a puño limpio, sin armas ni nada que pueda herir gravemente al otro.
-Garfiel: Pfff…como si necesitase usar armas.
-Lewes: Dicho esto… (Levantando su bastón)
Adrian se puso en guardia, levantando sus puños y formando una postura erguida y tensa.
-Lewes: QUE COMIENCE EL COMBATE!
La pequeña mujer golpeo el suelo con su herramienta mágica y una gigantesca barrera de prana cubrió la arena usando como inicio y final el círculo marcado en la tierra. Seguido a esto, ella fue tele transportada junto a Roswaal y los demás, dejando solos a ambos jóvenes.
Garfiel comenzó lanzando un fuertísimo pisotón al suelo, creando una onda expansiva de tierra que rápidamente se acercó a Adrian. La velocidad del ataque era rápida, pero su tamaño apenas era de unos centímetros, por lo que el muchacho simplemente flexiono sus piernas y momentos antes de que el ataque lo golpeara, salto en medio del aire y cayo con ambas palmas en el suelo para amortiguar la caída. Garfiel no se quedó atrás y se movió velozmente hacia adelante, asestando un fuerte puñetazo en el estómago del muchacho. Esto fue tan veloz que Adrian apenas tuvo tiempo para reaccionar, el impacto lo lanzo hacia atrás, derribándolo y haciéndolo rodar en el piso, a centímetros del borde de la barrera creada por Lewes.
-Adrian: (levantándose) Wow…sabía que eras fuerte pero…(quejándose) Me dejas sin palabras jajaja.
-Garfiel: Estas luchando contra el más fuerte de todos, que esperas?
-Adrian: (sonriendo) El más bocón tan vez, pero el más fuerte? No estoy seguro de ello.
Garfiel frunció el ceño y comenzó a trotar en dirección al chico.
"Ahí viene…tengo que hacer tiempo…"
Saltando en medio del aire, Garfiel lanzo un rodillazo descendente para intentar aplastar a Adrian. Este último rodo hacia la derecha y recupero su postura erguida. El impacto del golpe de Garfiel levanto una nube de tierra, que rápidamente fue disipada por el mismo lanzando un puñetazo hacia adelante. Adrian comenzó a esquivar los golpes del molesto Garfiel, lo cual lo obligo a moverse rápidamente hacia atrás mientras buscaba una manera de hacer distancia.
-Garfiel: Vamos!
El semi-humano lanzo su último golpe hacia el piso, creando nuevamente una onda expansiva y levantando por los aires a Adrian. Seguido a esto, una patada a sus costillas en medio de su vuelo, mandándolo aún más alto. Para rematar, Garfiel cayó a tierra y dio un salto aún más alto para tomar al chico por su torso, seguido a ser posiciono sobre él y con ambas piernas lo empujo fuertemente hacia el suelo, rompiendo un poco de este y levantando tierra y polvo.
Ram puso sus manos contra la barrera, intentando entrar para ayudar al chico, pero esto fue completamente inútil.
-Lewes: La barrera solo te dejara entrar cuando el duelo haya concluido…
-Roswaal: (poniendo su brazo sobre el hombro de Ram) Mira bien.
Garfiel aplaudió sarcásticamente mientras la nube marrón que había creado se disipaba, dejando ver a un malherido Adrian, con su brazo completamente roto y rojizo como la carne de los supermercados.
-Garfiel: Estoy sorprendido la verdad. Usar esa habilidad tuya para evitar la caída…y a cambio de eso perder tu brazo.
-Adrian: Aun…no estoy vencido.
Los espectadores en shock por lo ocurrido, simplemente gritaron porque todo ese espectáculo de sufrimiento acabe. Nadie confiaba en Adrian, no había una sola persona entre todos ellos que pensase que podría haber una manera para el de ganar esta batalla.
"Gritos por todas partes…todos en mi contra. 'Solo ríndete', 'Garfiel acabalo de una vez', 'El duelo ya ha terminado, que alguien los detenga'. Pero yo…aún estaba determinado a ganar."
Poniendo una posa aún más tensa que las anteriores, Adrian miro a Garfiel con una expresión confiada aunque adolorida.
-Garfiel: Wow, sí que eres un hombre muy extraño. Enfrentarte contra lo imposible, tener todo en tu contra y aun así tener el valor para poner esa cara?...eso es algo que respeto.
-Adrian: Hasta que no caiga muerto, no me rendiré. E incluso cuando lo haga, volveré por más.
-Garfiel: Pues que así sea.
El semi-humano comenzó a caminar cada vez más rápido, hasta el punto que comenzó a correr en dirección a Adrian. Como un depredador que buscaba a su presa, los ojos de Garfiel de agudizaron como si fuese una especia de tigre o león cazando la comida para su manada.
"Era ahora o nunca…comencé a caminar lentamente hacia atrás, sin perder la mirada del furioso Garfiel, que en pocos segundos se encontraría sobre mi e intentaría arrancar el alma de mi cuerpo con un solo golpe."
Garfiel levanto su puño y a toda velocidad lo dirigió hacia la cara de Adrian. Los gritos, ahora parecían hacerse a ser cada vez más fuertes por cada segundo que pasaba en los oídos del joven. La realidad, es que su cerebro, víctima de la adrenalina y las emociones del momento, hacia parecer todo como si estuviese en cámara lenta. Y gracias a esto…una última esperanza. Adrian movió con todas sus fuerzas su cuerpo, posicionándose en la izquierda de Garfiel y esquivando su ataque.
-Adrian: NO PIENSO PERDER! HIMIKATSU INYO!
El joven canalizo todo el prana de su cuerpo en dos puntos específicos, su brazo restante y su pierna derecha. En un rápido movimiento, barrio el piso con su pierna, derribando a Garfiel y rompiendo sus propios huesos en el proceso. El inmenso dolor doblegaba la fuerza de Adrian, pero ya no había vuelta atrás. Cuando nuestro chico retrocedía, no lo hacía por miedo, sino más bien para acercarse al límite de la barreta. Un fuerte puñetazo en el pecho de Garfiel mientras este se encontraba en medio del aire, cello la batalla. El semi-humano salió disparado de la arena y la barrera se deshizo por completo en el momento que esto ocurrió. Adrian por otro lado, cayó al suelo, completamente inconsciente y con ambos brazos y una pierna destruidos.
"Lo último que escuche en este punto fueron los gritos de Ram y Emilia corriendo en mi dirección. Luego todo se fue a negro."
-Lewes: El ganador…el ganador es Adrian…
Los aldeanos, anteriormente gritando de horror, ahora se encontraban en silencio, tratando de procesar lo que había ocurrido. Hasta que finalmente, un grito de emoción dio pie a que otra decena de ellos gritasen el nombre de Adrian. Roswaal se encontraba más que feliz por lo ocurrido, dedico una mirada a Gern mientras este, de manera orgullosa, mantenía una sonrisa en dirección al muchacho.
-.-
"Desperté en la casa en la que descansaba Roswaal. Nada más abrir los ojos, fui bombardeado por un torrente inmenso de palabras. Apenas si pude escucha lo que dijeron, pero estoy seguro de que Emilia dijo algo con preocupación, Subaru habrá dicho algo estúpido (para variar), Roswaal simplemente habrá hecho algún comentario extraño y Ram…bueno, ni idea que pudo haber dicho Ram."
-Adrian: Emm…si chicos, estoy bien. Gracias por preocuparse.
Mirando sus extremidades, Adrian pudo notar la carencia de dolor o algún tipo de efecto secundario debido a la ruptura de sus huesos.
-Adrian: Pero que…
-Lewes: De eso me encargue yo.
La pequeña hechicera salió de entre las personas ahí presentes, portando su vestimenta y bastón típicos.
-Adrian: Porque cada vez que apareces tiene que ser a escondidas?
-Lewes: Solo me gusta hacerlo está bien?
Sin embargo, Lewes no estaba sola. Un pequeño pero fornido hombre pasaba entre las personas, tratando de conseguir algo de la atención del muchacho postrado en la cama.
-Garfiel: A un lado! Abran paso a un hombre enojado!
-Adrian: AAAAAAAAAAA ALGUIEN LANZEME POR LA VENTANA!
-Garfiel: ADRIAN! (Señalando con su dedo) TE…te respeto.
-Adrian: Q-Que? (ocultándose tras la almohada).
-Garfiel: Te respeto. Me venciste justamente contra toda probabilidad…PERO NO CREAS QUE ESTO SE QUEDARA ASI! Apenas pude usar toda mi fuerza contra ti, cuando esto termine quiero repetir este enfrentamiento.
-Adrian: Bien…supongo que puedo acceder a eso. Pero no creas que me quedaré de brazos cruzados. Cuando domine completamente el Himikatsu, quiero que uses toda tu fuerza.
-Garfiel: jejeje, puede que te arrepientas de esas palabras.
-Adrian: Nunca ha pasado.
-Subaru: Hey no es justo, porque cuando Adrian se bate a duelo todos lo adulan y a mí me hacen a un lado?
-Ram: Sera porque Adrian tenía una razón real para hacerlo?
-Subaru: AAAAAA...bueno un poco…
Mirando de re-ojo a Subaru, Garfiel se acercó a Adrian e hizo un extraño y sonoro ruido con su nariz, como si estuviese buscando alguna especie de olor en específico.
-Garfiel: Tu…no hueles a la bruja…(susurrándole a Adrian) Ten cuidado con ese chico…su hedor…no puede traer nada bueno. (Poniendo una mirada seria y oscura)
-Adrian: Su hedor?...
-Garfiel: (cambiando rápidamente de tema) Bueno, cuando zarparemos? Hace tiempo que no salgo del santuario, quiero ver que tanto han cambiado las cosas ahí afuera.
-Emilia: ESCUCHENME BIEN USTEDES DOS!
Emilia asusto a ambos jóvenes con una voz demandante, impropia de ella pero necesaria para expresar lo que quería decir.
-Emilia: En especial a ti, (señalando a Adrian) tu puerta de prana está dañada, sabes qué significa eso?
-Adrian: Mas problemas?
-Lewes: No solo más problemas, eso quiere decir que a tu cuerpo le costara más tiempo recuperar prana, lo cual facilitara la muerte por debilidad.
-Adrian: Hay que feo sonó eso…
-Emilia: Lo que intento decir es que no vuelvas a intentar una locura como la que hiciste ayer. Si vuelves a correr ese riesgo tu puerta podría romperse completamente y ya no habría manera de ayudarte. Entiendes?
-Adrian: Fuerte y claro capitana, nada de romper mis propios huesos.
-Emilia: Me alegra escuchar eso, Ram, acompáñalos.
-Adrian: QUE? Pero, señorita Emilia, va a ser…peligroso…
-Ram: Ordenes son ordenes, Ad, vámonos.
-Garfiel: Si, "AD", vámonos.
"Preparamos los equipajes. Poco había que me interesase llevar, más que mi mochila y…mi mochila…"
Adrian saco rápidamente el libro azul y abrió sus páginas, revelando un nuevo problema demarcándose junto al dibujo del santuario. Un animal, una bestia adorable a la vista pero con ojos como fuego, infundidos en ira y odio por la humanidad se encontraba parado entre las ruinas congeladas de un pequeño pueblo en medio del bosque.
-Adrian: Oh no…oh no, no maldita sea no…
-Subaru: Que pasa?
-Adrian: Subaru, algo está mal. Otra revelación, el libro dibujo esto. (Mostrándole las páginas del libro)
-Subaru: Demonios…justo cuando creía que todo había terminado. Lo peor es que no sabemos nada sobre esto. Podría pasar en cualquier momento.
-Adrian: Demonios hombre…esto parece una mala broma que nunca acaba.
-Subaru: Escucha…(poniendo una mano sobre su hombro) Déjame esto a mí.
-Adrian: Que? que estas sugiriendo?
-Subaru: Te estoy diciendo que yo me encargare de esto, tu vete y pon a salvo a las chicas.
-Gern: Yo lo apoyo.
Gern, saliendo desde detrás del carruaje dragón, había estado escuchando toda la conversación.
-Gern: No fuiste el mejor de mis pupilos, pero me saliste bastante bien a decir verdad (Acariciando su cabeza). Toma esto como la prueba final de tu entrenamiento. Regresa y podre decir que ya estás listo para enfrentarte a este mundo. Por mientras yo defenderé a mi gente.
Garfiel, más nervioso y furioso de lo que nunca había estado, presionaba sus dientes y puños al escuchar que su hogar y familia estarían en peligro y él no podría estar para ayudarlos. Gern, sin perder un momento, tomo del hombro a Garfiel y encontró su mirada seriamente contra la suya.
-Gern: Garfiel. Tú y Adrian tienen un pasado similar. Ambos fueron separados de su familia y ahora el destino te obliga a reencontrarte con la tuya. Entiendo tu miedo, pero debes confiar en nosotros. Ve con tu hermana, nosotros cuidaremos a la manada.
-Garfiel: No…no sabes lo que dices…
-Gern: Que más daría tu amigo por volver a ver a la suya…
"Ese comentario no podía ser más acertado…pero la elección de Garfiel era sumamente difícil."
-Garfiel: Ggggg maldita sea. Hagamos lo, Adrian...admito que esto me supera y por eso, confió en ti. (Extendiendo su mano)
-Adrian: Tranquilo, te acostumbraras (apretando fuertemente la mano de Garfiel). Bien…vamos a hacer la diferencia.
El destino separaba al grupo, pero en ese momento fue cuando estuvieron más unidos que nunca. Dos batallas ya habían sido libradas, una victoria y una derrota, es hora…del Tercer Round.
