Capítulo 15: Tercer Round.
El sol llenaba de calor y vida la tarde en la mansión Mathers. Sin embargo, una pequeña niña se mantenía con su mirada clavada en los libros, deseando poder salir y aprovechar tan hermoso día.
-Petra: (suspiro) Me pregunto cómo la estará pasando Subaru…
-Frederica: Petra, no te distraigas. No se es una buena criada con solo usar el delantal. Debes ser educada, gentil, fiel y sobre todo… (Esperando una respuesta)
-Petra: No debe descuidar sus estudios…
-Frederica: Exacto. Ahora continúa.
La pequeña niña volvió su mirada hacia el gran libro sobre la mesa con una mirada de cansancio y desilusión en su rostro. Frederica suspiro y llevo su mano hasta su frente mientras otorgaba permiso divino a su aprendiz.
-Frederica: Y cuando termines ese capítulo puedes salir por un rato…
Petra formo una mirada feliz mientras agradecía a la chica.
-Petra: Muchas gracias señorita Frederica!
-Frederica: Si bueno, pero cuando vuelvas quiero que termines el libro. Pienso poner a prueba lo que leíste, así que no intentes engañarme.
-Petra: No se preocupe, me encargare de ello.
-Frederica: Bien…
Frederica abandono la habitación dejando sola a la niña y cerrando la puerta tras de sí. La chica comenzó a recordar su entrenamiento mientras recorría los pasillos de la mansión. Delante de las puertas de la inconsciente Rem, la chica se detuvo para admirar unos momentos su delantal, impecablemente limpio a pesar de los años y los usos que le había dado.
-Frederica: Una sirvienta…nunca debe perder la compostura…no es así?
Sin que ella lo hubiese querido, la puerta se abrió bruscamente y un rápido puñetazo voló en dirección a su rostro, golpeando de imprevisto y dejándola aturdida momentáneamente.
-Frederica: Q-Que demonios…
Una persona vestido con una túnica completamente negra y portando su característica e indistinta mascara blanca estaba parada frente a ella. Rápidamente, aquel sujeto lanzo otro ataque, esta vez con su pierna, intentando derribar a Frederica de una patada. Esta última, rápidamente esquivo el golpe y contraataco transformando su brazo y alargando sus uñas, formando afiladas garras y rasgando hacia adelante. Con un rápido salto hacia atrás, la oscura silueta evadió su corte y se posiciono delante de la inconsciente Rem.
-Frederica: ALEJATE DE ELLA!
Saltando como si fuese un animal salvaje, Frederica se abalanzo sobre el cuerpo del cultista interceptando su intento por esquivarla y rasgando parte de su pierna en el proceso.
-Recluta: Ahhh…mierda…
Girando rápidamente sobre sí mismo, el sujeto lanzo una daga escondida entre sus ropajes en dirección al rostro de Frederica, mas esta última atrapo el arma en medio del aire sin demasiado esfuerzo. Desarmado y a merced de la semi-humano, el cultista fue tomado por el cuello y levantado hasta ponerse cara a cara con la dama de cabello dorado.
-Frederica: Quién eres? Quien te envía? (poniendo su garra en el cuello del sujeto)
Al no recibir una respuesta a su pregunta, frederica presiono aún más el cuello del chico y sus ojos tomaron la forma de unos agudos y salvajes ojos de un felino iracundo.
-Frederica: Te lo preguntare una vez más…QUIEN ERES?
-Petra: SEÑORITA FREDERICAAA!
El sonido del grito de Petra capto rápidamente la atención de la chica, por lo que de un rápido movimiento incrusto sus garras en el cuello del cultista, arrancando la parte frontal de su garganta y matándolo al instante. Sin perder un segundo, ella corrió en cuatro patas en dirección a la habitación de la niña, como si de una bestia se tratase y de una patada la puerta simplemente se abrió de par en par.
-Lisa: Señorita Frederica, un placer finalmente poder hablar.
La maliciosa dama se encontraba calmadamente meciendo su filosa daga a centímetros del cuello de la pequeña Petra ubicada sobre sus faldas con una expresión de terror puro y una mirada que se clavaba en su maestra mientras pedís silenciosamente ayuda. La ventana de su cuarto, destrozada en miles de pedazos esparcidos por todos lados y a los pies de la cama, el otro cultista que siempre se encontraba acompañando a Lisa.
-Frederica: Invadir la mansión del señor Roswaal, destruir sus pertenencias y amenazar a sus sirvientes…
-Lisa: Eso solo sería un recuento de nuestros planes querida. Y por el bien de esta pequeña te sugiero que te mantengas calmada y en tu lugar.
Frederica se lo pensó unos momentos. Mirando a los ojos de Petra, esos verdosos y aterrados ojos que clamaban por ayuda, la maestra criada solo tenía una opción posible. Su mano, antes cubierta en pelo y con unas garras afiladas como cuchillos ahora estaba volviendo a su forma original.
-Lisa: Veo que eres una persona sensata. Ahora, hay una cosa que quisiera pedirte…
-.-
-Ram: Bien, la mansión está a unos pocos kilómetros de aquí. Lo mejor será repasar el plan antes de llegar.
El carruaje dragón, habiendo sido detenido anteriormente por Ram, se encontraba oculto entre la vegetación del área. Los tres jóvenes, sobre la parte trasera del vehículo, repasaban la manera en la que planeaban conseguir la victoria.
-Garfiel: Un momento tenemos un plan?
-Adrian: Mi idea era entrar por la puerta principal como si nada y buscar a las chicas.
-Ram: Eso funciono la última vez?
-Adrian: No, pero solo porque deje de lado a Petra y Beatrice.
-Ram: Seguro que fue solo por eso?
-Adrian: Esta bien, soy horrible haciendo planes. Tiene alguna mejor idea?
-Ram: Me alegra que lo preguntes. (Señalando hacia la profundidad del bosque) Verán, no nos detuve aquí por casualidad.
La sirvienta los condujo hasta las profundidades de aquel verdoso camino, alejándolos tanto del carruaje como del camino. Arboles inmensos comenzaron a aparecer alrededor de ellos y pequeñas señales imperceptibles a simple vista yacían dibujadas sobre las ramas de estos. Deteniéndose, Ram poso su palma sobre la corteza de una de estas antiguas y formidables estructuras naturales y con suma delicadeza, golpeo sus raíces, abriendo una especie de puerta que conducía a una escalera de mano.
-Garfiel: Una entrada secreta?
-Ram: Así es. Luego de los problemas que tuvimos con el culto, le pedí a Frederica que reconstruya esta salida en caso de que sea necesario. Nos será de mucha ayuda.
-Adrian: Entonces vamos a entrar por aquí y buscaremos a las chicas? Bien, así no tendremos que luchar contra nadie. (Dijo aliviado)
-Ram: (deteniéndolo con su mano) No tan rápido… Yo y Garfiel entraremos por aquí, tú ve por la entrada principal.
-Garfiel/Adrian: ¿Qué?
Llevando su mano a su frente, Ram se tomó unos momentos para explicar el porqué de su plan.
-Ram: Esto lo hacemos en caso de que nuestros enemigos sean hijos de Satella. En ese caso, ellos saben que Adrian va a ir, saben sus movimientos, su forma de pensar, pero no saben que iremos con él. Es nuestro haz bajo la manga, debemos aprovecharlo lo mejor que podamos.
-Garfiel: Todo muy bien planeado, pero como va "ADRIAN" a aguantar el tiempo suficiente como para que lleguemos nosotros a ayudarlo?
-Ram: Ahí es donde entra en juego Frederica. Ella y Adrian pudieron defenderse muy bien de los ataques de los cultistas, no es así?
-Adrian: En realidad, ella y yo morimos por un ataque sorpresa. Pero por otro lado, la velocidad y agilidad de esa mujer eran impresionantes. Apareció detrás nuestro en un abrir y cerrar de ojos.
-Garfiel: Vah, aficionada. (Golpeando sus manos) Eso es porque nunca has visto en acción las verdaderas fuerzas del gran Garfiel. Déjame a mí a la demente esa, tú encárgate de tus amigos y yo repartiré amor y compasión. (Mostrando sus puños) Este es amor y este es compasión.
-Ram: Como decía (retomando la palabra), lo único que deben hacer tu y Frederica es aguantar el tiempo suficiente como para que nosotros lleguemos. Podemos confiar en ello?
-Adrian: Pfff…es algo difícil. (Sonriendo) Pero vamos, no es como que no haya hecho cosas difíciles antes.
-Garfiel: Hijo, llenas de orgullo a tu nación.
-Adrian: No me andes con balbuceos, solo asegúrense de llegar a tiempo antes que nosotros acabemos con todos jajaja.
-Garfiel: Eso es un desafío? Jajaja ya vas a ver. Bien, vamos a trabajar!
De un salto, Garfiel se lanzó por el agujero de las escaleras sin siquiera tocar estas. Siguiéndolo, Ram se montó sobre la estructura de hierro y volteando, miro una última vez a Adrian mientras bajaba lentamente por esta.
-Ram: No dejes que te maten!
"Bien, como dijo Garfiel, hora de trabajar. Es una pena, me hubiera encantado ver ese pasaje secreto…"
-Heimdal: Estas muerto de miedo verdad?
La voz del espíritu retumbo en la mente de Adrian mientras este caminaba lenta y calmadamente de regreso al camino que conducía a la mansión.
-Adrian: Más que solo muerto, pero no voy a demostrarlo.
-Heimdal: Por cierto, no logro entenderlo. Si hay algo entre tú y esa sirvienta?
-Adrian: No…no estoy completamente seguro a decir verdad…bueno tampoco pasa nada, hay muchas chicas en el mundo.
-Heimdal: Oye Frederica no está nada mal, tal vez deberías intentarlo.
-Adrian: Cuando esto termine pensare en ello. De momento, centrémonos en intentar que siga con vida.
-.-
Un silencioso y siniestro anochecer en la mansión recibió al joven en la lejanía de esta, respetando el peligro que la asechaba y planeando cualquier tipo de estrategia posible en su mente ante un inminente enfrentamiento. Pero esta vez, algo paso…no tuvo la suerte de llegar a las puertas de esta sin ser detenido anteriormente.
-Heimdal: Chico, atento, no estamos solos.
El rasgar de una bestia feroz de escucho acercarse rápidamente por la espalda de Adrian, haciendo que este se lance al suelo y ruede rápidamente ante la inminente amenaza. Unas filosas garras de ma-bestia pasaron apenas rasgando la mochila en su espalda.
-Meili: Que tenemos aquí, debes ser uno de los chicos de los que hablo la señorita de mascara blanca.
Levantando la cabeza, el muchacho pudo apreciar a una pequeña niña montada sobre una de esos lobos que conoció en los bosques de Irlam apenas llego a este lugar. Mas su rostro no era desconocido para él. Esos ojos verdes acompañados de su cabellera azulada fueron motivo suficiente para reconocerla.
-Adrian: Espera, yo te conozco eres amiga de Subaru. Eres una de las niñas del pueblo que lo apoyo cuando se llevó a los aldeanos al santuario.
Más ma-bestias de distintas formas y tamaños acecharon al joven, rodeándolo en todas las direcciones que pudiesen representar un escape para él. Sus ojos, infundidos en un rojo intenso resaltaban perfectamente junto a sus hocicos babeantes, repletos de una espuma que representaba furia y hambre.
-Meili: (levantando su mano) Esperen!
Las criaturas retrocedieron al oír las órdenes de la pequeña niña, dejando libre para huir al joven aprendiz de caballero. Ella se bajó de su montura y se dirigió tranquilamente a hablar con él.
-Meili: Ahora que lo recuerdo…eres el amigo de Subaru. Si…te recuerdo perfectamente…Un momento, tú fuiste que interrumpió la misión de Elsa en la capital?
-Adrian: Elsa? Ni siquiera sé quién es.
-Meili: Es una chica alta, atractiva, viste de morado y le gustan arrancar intestinos.
-Adrian: OH! Si, ya se de quien hablas…pero lamentablemente nunca me topé con ella hasta ahora.
-Meili: Donde esta Subaru? Porque no está aquí entonces?
-Adrian: Él estuvo con nosotros todo este tiempo, no lo sabias? Creí que ustedes nos habían estado espiando todo este tiempo.
-Meili: No realmente. Seguramente fue esa extraña chica del culto. Elsa hizo un trato con ella para encontrar al chico que frustro sus planes en la capital…pero si no eres tú, entonces solo puede ser una persona…
-Adrian: Subaru…
-Meili: Eso me temo…ahora nuestra misión es acabar con él.
-Adrian: Pero él es tu amigo, no puedes realmente hacerlo…
-Meili: No es algo que yo quiera…de no hacerlo, mama mandaría a nuestras compañeras a acabar con nosotras…por lo que no tengo de otra.
La niña movió levanto su mano en alto y las ma-bestias volvieron a gruñir fuertemente en dirección a Adrian.
-Adrian: Supongo que ahora me mataras a mí, verdad?
-Meili: No, ella te quiere con vida. Es por eso que todavía estamos hablando.
-Adrian: Ella?
Meili señalo a la entrada de la mansión mientras las criaturas a su alrededor se acercaban a él, empujándolo en la misma dirección y obligándolo a avanzar.
-Adrian: No tienes que hacer esto niña…puedes venir con nosotros, te protegeremos de tu madre.
-Meili: Ya te dije, no depende de mí. Y mucho menos de ti.
Las puertas de la mansión se abrieron, revelando cuatro figuras sentadas a los pies de la escalera. Una dama de cabello dorado esposada con cadenas de hierro, una pequeña niña amordazada y siendo retenida por una persona con túnica negra y mascara blanca y a su lado, otra de iguales características. Levantándose y extendiendo sus brazos, la líder de todo ese festival de horror recibió al chico.
-Lisa: Adrian Mercer! Bienvenido.
-Adrian: Petra! Frederica!
-Lisa: Tranquilo, ellas estarán bien siempre y cuando tu cooperes. No vengo con intenciones hostiles, todo lo contrario. Quiero dar un final agradable a todo esto.
"Sus palabras, calmadas y obscenas, me causaban un terrible odio y repulsión. Lo único que quería hacer era saltarle al cuello y estrangularla hasta que su piel se volviese fría. Nuevamente, esa ira asesina estaba volviendo a mí, sin que me diese cuenta."
-Lisa: Por favor, sígueme…discutamos esto calmadamente con él te que preparo la querida…semi-humano aquí presente.
-.-
Cada vez más cerca de la mansión, Ram y Garfiel apretaron el paso mientras esta último se equipaba en sus muñecas dos brazaletes de hierro, a simple vista demasiado grandes para sus brazos, pero ocultando su verdadero propósito.
-Ram: Y esos?
-Garfiel: No soy fanático de las armas…
Con un rápido movimiento, Garfiel revelo dos enormes escudos de acero que se expandieron partiendo desde la base de los brazaletes.
-Garfiel: Pero tengo que admitir que tengo una fascinación por los escudos.
-Ram: Ahora entiendo porque querías el escudo de Adrian.
Unas escaleras en espiral se elevaban al final el túnel, declarando la entrada a la mansión y el final de su trayecto. Rápidamente, ambos jóvenes subieron rápidamente mientras se preparaban para todo lo que pudiese haber del otro lado. Ram se arrodillo a un lado de la puerta del final y Garfiel puso su mano sobre el picaporte de esta, lentamente jalando hacia atrás y espiando sigilosamente a través del agujero que poco a poco se ensanchaba para permitirles el paso.
-Ram: No…hay nadie?
-Garfiel: Hmm tal vez te equivocaste?
Una habitación de hierro que conducía a otra escalera, completamente vacía era la imagen que los recibía.
-Garfiel: Holaaaa? Señores cultistas? Hay alguien? (dijo mientras subía las escaleras)
-Ram: Garfiel? Qué demonios estás haciendo? (Susurrando)
Un largo pasillo a oscuras se extendía a lo largo de la inmensa mansión. La visión de Garfiel se perdió por todo el lugar mientras giraba en todas sus direcciones posibles buscando alguna amenaza.
-Garfiel: Baya vida que consiguió mi hermanita…(dijo para sí mismo) Oye Ram, puedes salir, no hay nada…
Una sombra bajo a toda velocidad, escondida por el abrigo de la oscuridad, portando una larga y afilada daga en su mano que rápidamente se movilizo en dirección al cuello del semi-humano. Los reflejos felinos de Garfiel le permitieron contraatacar con uno de sus escudos, bloqueando el ataque y provocando que luminosas chispas saltasen por todo el lugar. El fuerte sonido del impacto de sus armas alerto a Ram, quien rápidamente corrió a ayudar a Garfiel.
-Elsa: Vaya, parece que las ideas de Lisa si eran acertadas. Esa rata trajo consigo ayuda.
La apenas visible silueta de Elsa comenzó a moverse lenta y amenazadoramente alrededor de ambos jóvenes, como un depredador asechando a su presa antes de saltar.
-Garfiel: Adivino, tú debes ser la asesina demente que menciono Adrian. Bien, veamos si puedes medirte con el gran Garfiel.
Los ojos del semi-humano se agudizaron, permitiéndole a este tener una mejor percepción en la oscuridad. Seguido a esto, Elsa salto rápidamente al combate, seguido de Garfiel, quien volvió a interceptar su ataque con sus escudos.
-Garfiel: RAM! Busca a los demás, yo me encargare de esta.
La demonio de cabello rosado se movió rápidamente rodeando a ambos individuos en su batalla y comenzó a correr por el corredor de la mansión. Los movimientos de Garfiel y Elsa eran tan rápidos y fluidos como el entorno se los permitía. La asesina usaba las paredes para impulsarse y buscar puntos ciegos por donde lanzar sus ataques, mientras que Garfiel se mantenía estático en un solo punto, bloqueando y devolviendo golpes cada vez que la oportunidad se presentaba. Cada vez que sus armas se cruzaban, el impacto de los metales expulsaban pequeñas chispas que se dispersaban por todo el lugar.
-Garfiel: Adrian no mentía, sí que eres rápida. Pero sabes qué? Yo soy más inteligente.
Un fuerte pisotón por parte de Garfiel levanto las tablas de madera en el piso y libero una gran explosión de astillas que fueron rápidamente disparadas hacia Elsa. Teniendo que usar su brazo para impedir que estas impacten, la asesina fue tomada por sorpresa por un golpe con el escudo del muchacho y salió disparada en dirección a una de las paredes de la mansión, destruyendo parte de esta.
-Garfiel: Espero que no me hagan pagar por eso…
-Elsa: A mi si me las pagaras.
El frenético sonido del metal cortando el aire lleno los oídos de Garfiel, quien movió rápidamente su escudo detrás suyo para bloquear la puñalada de Elsa. La daga se incrusto dentro del metal, doblegando su resistencia y provocando una gran ráfaga de chispas que, para su desgracia, fueron a parar contra las cortinas de la mansión, imbuyéndose rápidamente en fuego y comenzando a consumirse rápidamente.
-Garfiel: Oh mierda…
Una veloz parada de la asesina hizo retroceder a Garfiel y ella aprovecho la oportunidad para reposicionarse en una de las paredes.
-Elsa: No le tendrás miedo al fuego, verdad gatito?
-Garfiel: La que debería tener miedo eres tú.
El fuego rápidamente comenzó a expandirse a lo largo de las cortinas, llenando la habitación de humo y comenzando a destruir el piso superior de la mansión. Esto causo que la pequeña niña saliera de su habitación para rápidamente dirigirse hacia el origen del problema.
-Beatrice: Que está ocurriendo aquí…
-.-
La habitación principal de la mansión, la oficina de Roswaal, estaba siendo utilizada como una especie de sala de juntas por aquella invasora de traje oscuro. Sentados uno frente a otro en el escritorio, estos dos individuos compartieron unos momentos juntos.
-Lisa: Un excelente te, a decir verdad. Era de esperarse siendo la casa del marques.
El silencio del lugar, completamente aislado de la batalla que tomaba lugar a metros de ellos, hacia parecer a aquella sala como un universo completamente distinto. La mirada de Adrian, seria y furiosa, estaba clavada sobre la cultista que sostenía fuertemente en sus manos a Petra mientras bebía tranquilamente la taza de te preparado por la sirvienta.
-Lisa: No quieres un poco pequeña? (ofreciéndole casi amablemente) Hmmm creo que no.
-Adrian: A dónde quieres llegar con esto?
-Lisa: Disculpe señor Adrian?
-Adrian: Que quieres de mí? Vas a torturarme psicológicamente? Mataras a metra ante mis ojos solo para volverme loco o simplemente quieres que entregue a Subaru? Qué demonios quieres? Solo dilo maldita sea! (golpeando la mesa)
Tomando otro sorbo del aun tibio liquido en su taza, Lisa dejo el recipiente vacío sobre la mesa y continuo.
-Lisa: Tranquilo, como dije no vengo con esas intenciones. Luchaste contra mis hombres…te enfrentaste a mí y me superaste, momentáneamente por lo menos. Incluso te las ingeniaste para llamar a más gente para que venga a ayudarte.
"Esas últimas palabras limpiaron la ira de mi ser y la reemplazaron con nerviosismo. Eso quiere decir que ella sabía que yo vendría con Garfiel y Ram…por lo que solo hay una posibilidad…Elsa esta con ellos."
-Lisa: Eres más peligroso de lo que creíamos. La senda solar nos envió a buscar a Subaru, pero tú…tú eres un hallazgo más que interesante. (Sirviéndose te) Sabes qué? te perdono. Podemos dejar de lado toda esta pelea, seguir adelante como si nada hubiese pasado. Tus amigos seguirán con vida, sanos y salvos.
Tomando otro sorbo del te, Lisa dio una larga pausa mientras miraba de re-ojo al muchacho.
-Lisa: Pero…como todo en la vida, nada es gratis. Quiero que te nos unas.
Un fuerte sonido proveniente desde el piso inferior retumbo a través de la habitación mientras ambos jóvenes hablaban. Como el sonido de un fuerte golpe contra las paredes. En el momento que esto ocurrió, Adrian comenzó a golpear levemente el piso con su talón, provocando un sonido hueco, casi imperceptible.
-Lisa: Piénsalo, cuando todo esto termine, podremos finalmente volver a nuestros hogares. No más muerte, no más destrucción…no tendrás que seguir luchando.
"Ahora entiendo hacia dónde va todo…esta chica no es más que un simple títere, un muñeco de manivelas manejado por una persona mucho más grande e inteligente. Me da igual las excusas que me ponga, si tengo que volver a casa traicionando a la gente que fue buena conmigo, prefiero antes morir en el barro."
-Adrian: Lo siento, pero mi respuesta es un rotundo NO.
Meciendo su cabeza de lado a lado, Lisa dejo nuevamente la taza sobre el escritorio. Acariciando la cabeza de Petra, aquella dama de la muerte prosiguió con su discurso.
-Lisa: Una pena la verdad…una pena…
-Adrian: Solo tengo una pregunta. (Levantándose)
-Lisa: Y esa seria?
-Adrian: Que día es?
-Lisa: (confundida) Para que quieres saber eso?
-Adrian: Llevo tiempo sin saberlo, me gustaría tener un mejor conteo del tiempo.
-Lisa: (suspirando) pues te lo diré…el día es…
El estridente sonido de madera rompiéndose lleno el ambiente, Adrian dio un largo salto hacia atrás mientras veía como el piso bajo sus pies se abría, creando una explosión de astillas y trayendo con ella a Elsa y Garfiel. Este último, había tomado por la asesina por la cintura, como hizo con su amigo anteriormente y la había estampado contra el techo. El golpeteo del chico con su talón no era más que una marca de donde se ocultaban para que el semi-humano pudiera llegar rápidamente hasta él.
-Heimdal: AHORA CHICO!
Canalizando el prana de su cuerpo en su brazo, Adrian puso un pie delante suyo y lanzo un fuerte puñetazo en medio del aire. Este, no estaba destinado a dar a nada, sino más bien a re direccionar las astillas que salían en dirección a Lisa. Esta última tuvo que usar sus brazos para proteger su cuerpo del impacto de aquellos pequeños pedazos de madera que se incrustaban en ella como su fuesen balas. Garfiel pensó rápido, y tomo de un momento a otro a la niña y volvió a posicionarse junto a Adrian.
-Garfiel: Todo de acuerdo al plan. Ad, te presento a mi amiga, la sexy asesina serial que le encantas los intestinos.
-Adrian: No hacen falta presentaciones, ya la conocía.
"Ram tenía razón, el hecho de no haber impactado con nada había salvado de brazo, pero ahora estaba sumamente cansado por la pérdida de prana."
-Lisa: Van a arrepentirse de esto… (Desenvainando sus armas)
-Elsa: El rubio ese es mío, encárgate del hijo de Satella.
Desde el agujero que habían creado en el suelo, una luz fulminante, originada por el fuego que yacía debajo iluminaba la habitación completa y comenzaba a quemar pequeños pedazos de las tablas bajo sus pies.
-Lisa: Acabemos esto rápido, el suelo no soportara mucho.
Ram por su parte corría en dirección a las escaleras principales, escapando de las llamas que rápidamente se expandían. La entrada principal de la mansión, completamente destruida impidiendo el paso de la chica, se encontraba custodiada por una oscura silueta con mascara blanca. A los pies de la escalera, tiritando por razones desconocidas, Frederica miraba con dolor a Ram mientras esta se acercaba.
-Ram: El Fura!
Sin decir una palabra, la sirvienta lanzo un hechizo de viento en dirección a la silueta. Rápidamente el individuo saco un escudo idéntico al que tenía Adrian y bloqueo fácilmente el ataque.
-Recluta: Ah una de las supervivientes del clan de los demonios. Relegada a una vida de sirvienta y sin siquiera poder recordar a su propia hermana.
-Ram: Cierra la boca, no sabes nada sobre mí.
-Recluta: Se más de lo que crees. Pero bueno, una vez terminemos con tus amigos podremos divertirnos un rato contigo y la señorita aquí a mi lado (señalando a Frederica). Le llevo trayendo bastantes ganas a ella por cierto…no veo la hora de…
Una corriente eléctrica sacudió el cuerpo entero del recluta, impidiéndole el uso del escudo. Ram aprovecho rápidamente y con su Fura cerceno su cabeza. Un corte limpio y recto, causándole la muerte instantánea.
-Beatrice: Que asco me causa este sujeto. Absorber su prana fue simplemente algo desagradable…
La pequeña niña espíritu se había movido sigilosamente detrás del hombre, incapacitándolo.
-Ram: Frederica!
Ram por su parte, corrió rápidamente hasta la encadenada chica. Esta se encontraba temblando como una hoja. Era incapaz de decir siquiera una palabra, algo la estaba atormentando terriblemente y la peli-rosada chica no lograba descubrir que era.
-Beatrice: Tiene una piedra de absorción, debe estar bajo las cadenas.
Con una rápida técnica de viento, Ram cortó las ataduras de hierro que retenían a Frederica, dejando caer una gema rojiza, brillante y rebosante de energía. Al instante, la semi-humano simplemente se quedó quieta en el suelo, respirando profundamente en señal de alivio.
-Beatrice: Ella estará bien, solo debemos sacarla de aquí.
-Ram: No podemos, aun nos faltan Petra, los muchachos y la chica inconsciente.
Un balbuceo apenas entendible salió de los labios de Frederica. Lentamente, la chica levanto su brazo señalando el pasillo superior izquierdo de las escaleras, donde un fuerte eco de metales chocando y fuego avanzando lograba oírse con toda tranquilidad.
Los impactos de las dagas de Elsa y los escudos de Garfiel, sumado a la velocidad de ambos hacia parecer a esa batalla como una coreografía planeada con meses de anterioridad. Adrian por su parte, la tenía más jodida. Solo podía dedicarse a esquivar los ataques de Lisa y rápidamente fue arrinconado contra el escritorio. Lanzándose sobre las maderas de este último, el chico giraba de lado a lado esquivando las rápidas puñaladas de la cultista y contraatacando con patadas.
-Lisa: Quedate quieto de una maldita vez!
Un rápido corte en la parte trasera de la pierna del joven lo obligo a lanzarse detrás del escritorio. Garfiel estaba demasiado ocupado bloqueando los ataques de Frederica como para ayudarlo y Lisa comenzó a rodear el mueble de madera.
-Lisa: La última vez me venciste de suerte. Eres fuerte, voy a admitirlo, pero yo lo soy más. El destino me sonríe a mi esta vez, no pasaras de este reinicio…desaparece de mi vista!
Dando un salto en dirección opuesta al mueble, cultista redirección su salto en dirección a la parte inferior del escritorio, donde Adrian se encontraba. Empuñando su daga, la apunto en dirección al chico, pero esta impacto fuertemente contra un objeto lo suficientemente duro como para agrietar su metal.
-Lisa: Tiene que ser una broma…
Una filosa espada larga de un durísimo metal desconocido para el joven lo estuvo esperando bajo el escritorio todo este tiempo. La espada de Astora había vuelto a sus manos.
-Adrian: Gracias Roswaal.
Doblando un poco el filo del arma, el metal de la daga formo una grieta muy sensible en la cual, basto con un simple empujón para romperla en dos.
-Adrian: Parece que la suerte me sonríe a mí.
-Lisa: (retrocediendo) Como te maldigo…
La puerta de la habitación se abrió rápidamente, dejando entrar rápidamente a Ram y Beatrice, cargando a Rem y Frederica. Ambas chicas entraron lanzando hechizos agresivos en dirección a Elsa.
"La pelea comienza a inclinarse a nuestro favor, debemos eliminarlas rápidamente y largarnos de aquí."
El fuego de la mansión ya había avanzado bastante, debilitando las vigas de contención del segundo piso. Elsa sabía muy bien esto y al verse en desventaja, prosiguió a lanzar un ataque cobarde y demoledor. La chica se lanzó a toda velocidad contra la parte central del suelo, destruyendo este y provocando que rápidamente el resto se agrietara y desquebrajara.
"Caímos en dirección a las llamas, que ya habían avanzado una gran distancia. Pero no estábamos dispuestos a morir ahí."
-Ram/Beatrice: El Fura!
-Adrian: Himikatsu Inyo!
La fuerza del viento sirvió para disipar un poco las llamas, pero el piso ya se había consumido en gran cantidad, por lo que en algunas partes quedaban pedazos de madera y brazas hirviendo. Afortunadamente, las escaleras de hierro que los había llevado ahí todavía estaban lo suficientemente estables como para sacarlos del lugar.
-Garfiel: NO PIERDAN EL TIEMPO, A LA SALIDA!
"Garfiel tomo a petra en sus brazos y todos juntos corrimos en dirección a la salida. Yo ya había gastando gran cantidad de mi prana para usar el Himikatsu y no podía moverme tan rápido como lo quería y para colmo tenía que lidiar con el corte en mi pierna, pero de igual forma, logramos salir de la mansión. Corrimos lo más rápido que pudimos, hasta llegar a un puente de madera, creado en lo que parecía ser una grieta bajo la tierra."
Más los jóvenes no se había librado completamente de sus problemas, Elsa los seguía de cerca, saltando de pared en pared como un trapecista se circo. Ram era la última de ellos, fue pasada por alto, Beatrice también…Adrian no fue atacado…pero Garfiel, él fue envestido rápidamente por la asesina. Debido a la niña en su espalda, el semi-humano apenas esquivar la puñalada que iba dirigida a su espalda, recibiéndola en su pierna derecha y cayendo al suelo derribado.
-Elsa: Ustedes son más persistentes de lo que parecen, pero ya no podrán molestar más sin su gallina de los huevos de oro.
Los pasos veloces y delicados de Elsa se movieron a toda velocidad, empuñando su característica arma en dirección al cuello de Garfiel.
-Adrian: No te dejare…ALEJATE DE MI HERMANO!
Presionando su puño con fuerza, Adrian canalizo el prana restante de su cuerpo, haciendo que este brille intensamente y lanzando un puñetazo con todas sus fuerzas en dirección a la ya mal herida Elsa.
-Adrian: HIMIKATSU INYO!
El golpe conecto directamente al vientre de la chica, destruyendo órganos, huesos y cartílagos de su cuerpo. Reventando vasos sanguíneos y lanzándola a toda velocidad en dirección opuesta a la que los jóvenes se encontraban, impactando fuertemente contra una de las paredes.
-Ram: ADRIAN!
"Caí al suelo, envuelto en dolor y cansancio mientras trataba con todas mis fuerzas el levantarme…y para nuestra desgracia, alguien venia por nosotros."
Dando un salto rápido, Lisa tomo el cuerpo de Rem y derribo a Ram de una patada en su espalda. Posicionándose a distancia y usando a la inconsciente chica como escudo humano. Beatrice levanto su mano, amenazando con lanzar un hechizo pero no podría hacerlo sin lastimar a Rem.
-Lisa: Solo quiero a Adrian. Si quieren a este…peso muerto de regreso, entrénenme lo.
-Adrian: (levantándose dificultosamente) Déjenme…con ella…
-Ram: ESTAS LOCO? NO PODRAS HACER NADA!
-Adrian: Yo estare bien, ustedes llévense a los demás fuera de aquí.
-Garfiel: Adrian…estas demente…(sonriendo orgullosamente) Ram, confía en él, sabe lo que dice…
Ram vacilo, pero rápidamente fue forzada a abandonar el lugar de mano de Beatrice y Garfiel. Moviéndose al final de la escalera, los tres amigos de Adrian vieron lo que ocurría con cierta impaciencia y recelo de no poder ayudar.
-Lisa: (dejando sobre las maderas a Rem) Te lo propondré una última vez…Únete a nosotros y se libre…o sigue con ellos y vive como esclavo por siempre.
-Adrian: Yo…soy Adrian, (Empuñando con una mano la espada de Astora) el caballero esclavo…
Lisa corrió con ira y odio en dirección al cansado Adrian. Sus pasos, aunque veloces, eran ralentizados por el tiempo debido a la adrenalina que corría por las venas del joven. Su percepción de la realidad estaba siendo modificada y apenas podía ver bien debido a todos los factores que incluían en esto. De igual forma, sostuvo fuerte el mango del arma, espero a que la chica estuviese en su rango y lanzase la puñalada en su dirección. Entonces, se agacho y giro sobre sí mismo lo más rápido que pudo, realizando un corte circular y abriendo de par en par el estómago de Lisa, dejando al descubierto sus órganos internos y lanzando un torrente de sangre a su alrededor.
-Adrian: Ya está…he ganado…
Pero como toda victoria…no llega sin sacrificios. Lisa se retorció sobre puente, lanzando cortes rápidos con su daga en todas direcciones, dañando levemente las cuerdas que sostenían a esta. Adrian estaba muy cansado como para correr, por lo que era imposible salir de eso para él. Lisa arranco su máscara de su rostro, su identidad, su única razón de ser en ese mundo.
"Fue ahí cuando…mi mundo se vino abajo…su rostro…esas expresiones faciales ya las había visto antes. Conocía perfectamente a esa persona…las lágrimas comenzaron a salir de mis ojos, mis manos temblaban intensamente y yo estaba inmóvil en mi sitio…sin poder procesar lo que había hecho."
-Adrian: L-Lisa…hermana…
Las sogas que sostenían aquel puente finalmente cedieron, dejando caer a Rem y Adrian al inmenso y oscuro vacío. Pero eso ya no le importaba al joven. Ya no tenía razón para importarle nada, pues había destruido lo único que quería recuperar. El sonido del agua salpicando retumbo a través de toda la grieta mientras el torrente se llevaba los cuerpos de los dos jóvenes. Unos gritos de ira y frustración se escucharon a lo largo de todo el lugar, provenientes de los amigos del caballero esclavo. La victoria era suya…mas no había nada porque festejar.
