La música es la musa

Canción para este capítulo: Count on me, Bruno Mars

Letra: You can count on me like 1, 2, 3, I'll be there. And I know when I need it I can count on you like 4, 3, 2.

Propuesta Accidental

Capítulo 16

Count on Me (Cuenta Conmigo)

Hermione fue autorizada a salir de la enfermería después de la cena y alegremente la chica se hizo camino hasta su dormitorio para encontrarse a Ginny sentada en su cama luciendo desesperada.

Hermione se sentó a su lado y observó a Pansy que estaba en su propia cama mirando a la pelirroja con expresión preocupada.

— Terminamos. – dijo Ginny finalmente, su voz molesta. Hermione miró a su amiga y después a Pansy que le mostró una carta.

— ¿Terminó contigo por medio de una carta? – preguntó Hermione impresionada. – ¿Harry hizo eso? – Pansy asintió y le dio la carta a Hermione que la abrió y leyó antes de soltar un grito furioso.

— ¡Le voy a arrancar la piel vivo! – gritó. Pansy bufó.

— ¿Es algo que hacen los muggle? Me gusta. – Ginny fingio una sonrisa y después suspiró.

— Tuvimos una discusión muy fuerte, Mione. – Pansy asintió.

— Frente a Skeeter, de todas las personas. – Hermione gruñó. Harry odiaba la publicidad y sería algo muy fuerte si Skeeter había escrito algo.

— ¿Por qué fue la discusión? – preguntó Hermione, tratando de unir las piezas. Ginny suspiró, con lágrimas a punto de salir de sus ojos.

— Todo se redujo al hecho de que Harry está celoso de Blaise Zabini, de entre todas las personas. – Hermione levantó la mirada y frunció el ceño.

— Blaise Zabini. ¿Por qué? – Pansy rodó los ojos.

— Él estaba flirteando con ella durante el desayuno. Cosas que hace Zabini y que todo el mundo ignora. – Ginny sacudió la cabeza y se limpió las lágrimas.

— No fue solo por Zabini. También hizo un comentario intenso e hiriente sobre mí sentándome en la mesa de Slytherin e intentando que me sentara en la de Gryffindor. – Hermione se estremeció e hizo una mueca, a lo que Pansy asintió de acuerdo.

— Fue un completo imbécil por eso…inmaduro, realmente. – Hermione asintió.

— Y estoy segura de que Ginny no se tomó ese trato de buena manera. – dijo Hermione tristemente. Ginny bufó.

— ¡Por supuesto que no! Me levantó de mi asiento y comenzó a gritarme antes de que pudiera terminar mi primera taza de té. Lo detuve de inmediato.

— Alto y con distinción. – dijo Pansy con una pequeña sonrisa. Ginny suspiró cansadamente.

— No sabía que Skeeter estaba escuchando. – Hermione puso sus manos sobre sus ojos.

— Oh no, ya sé a dónde va esto. – Pansy dejó escapar una amarga carcajada.

— Sí, pues, él comenzó a gritarle a ella también y Blaise se molestó. Él podrá siempre estar flirteando, pero tiene un código de honor: no se maltrata ni se le grita a las brujas. – Hermione se asomó detrás de sus dedos.

— Que cabrón. – Ginny sollozó.

— Él es brillante, de hecho, lo que me hace molestarme aún más. – Hermione miró a Ginny sorprendida.

— ¿Sí? – Ginny asintió firmemente y frunció el ceño mientras miraba el techo.

— Blaise es un mujeriego rastrero que trata a las brujas mejor que el héroe de mi novio. Hay algo muy malo con eso. Harry no me había llamado por la red flú en semanas, Hermione. Solo me enviaba cartas una vez a la semana y con dos oraciones de largas. Iba a jugar Quidditch en vez de salir conmigo a Hogsmade los fines de semana. Y aun así se atrevió a gritarme frente a todos en el Gran Comedor por donde decidía sentarme y acusarme de engañarlo. ¡Eso está muy mal!

— ¿Dijo eso en el Gran Comedor? – preguntó Hermione, horrorizada con su mejor amigo. Pansy hizo un ruido molesto y asintió.

— Eso hizo. – Hermione gimió.

— ¿Y Skeeter escuchó todo? – Ginny asintió poniéndose verde.

— Estoy segura de que sacará la historia mañana después de que nos regale todo sobre su tórrido compromiso. – Hermione cerró los ojos y sacudió la cabeza disgustada.

— Lo hará. Estoy segura de que lo hará. ¡Mierda! ¿Por qué Harry y Ron tienen que actuar como dos imbéciles? – Pansy suspiró y tomó asiento.

— Bueno, Ginny, estás mejor sin él. – Ginny suspiró.

— Sé que eso es lo que debería creer, pero llevo casi toda mi vida enamorada de ese enorme estúpido. – Hermione dejó escapar un pequeño suspiro y abrazó a su amiga.

— Quizá solo necesiten un tiempo. Sabes que amo a Harry, pero todas sabemos que él es el idiota aquí y últimamente no ha sabido apreciarte. – Pansy asintió.

— Exacto. Solo si lo hace, cuando venga arrastrándose a pedirte perdón, entonces podrías considerar perdonarlo; pero ese mago no merece tus lágrimas. Deja de llorar y pensemos con quién deberías salir ahora. – Ginny miró a Hermione, que sonreía.

— Hay que seguir adelante. Ahora vamos, estoy cansada y quiero tratar de ponerme al día con Draco. Le iba a enviar una lechuza a su mamá. – los ojos de Pansy se abrieron grandemente y se puso de pie tomando a Ginny de la mano.

— Vamos a tu habitación. Te daré whiskey de fuego, el vino no sirve en esta ocasión.

Ginny asintió y abrazó a Hermione antes de salir de la habitación con Pansy. La Slytherin le dedicó un pequeño asentimiento de cabeza, que ella interpretó como que iba a cuidar de Ginny. Hermione dejó escapar un pequeño suspiro de alivio pues no estaba para tomar nada hoy, así que salió rumbo a la habitación de los chicos.

No había visto a Draco desde la entrevista y estaba preocupada.

OooOooOooOooO

Draco se sentó en su cama, leyendo la carta que su madre le había enviado y frunciendo el ceño. Theo estaba sentado en su propia cama, mirando impasible la cara de su amigo.

— Quiere conocerla. – dijo Draco molesto. – Quiere que vaya a la mansión y tomen el té y probablemente actuar como si no la hubiera torturado y casi matado en nuestro cuarto de dibujo. Está loca.

— Es tu madre, compañero. – dijo Theo en voz baja. – Y, a pesar de tus errores, ella te ama. Hermione va a ser su nuera. – Draco resopló y arrojó la carta a un lado.

— Lee la carta. Está actuando como si Hermione fuera la princesa perdida de los Nott y yo fuera afortunado de haberla conseguido, como si ella fuera un premio. ¡Es repugnante! – Theo asintió.

— Un poco extraño, supongo, pero no inesperado. Ella simplemente va a pretender que Hermione Granger nunca existió. Tan simple como eso.

— Eso está mal, Theo. Ella es la misma bruja. – Theo arqueó una ceja.

— ¿La sigues llamando ‹‹sangre sucia››? – Draco se estremeció.

— Claro que no lo hago. No lo hago desde quinto año, Theo. – Theo suspiró y movió las manos exasperado.

— No puede ser sangre sucia y sangre limpia a la vez, Draco. No para tu madre. – Draco pasó una mano por su rostro, agitado.

— ¿Puedes dejar de decir eso? – Theo asintió e hizo una mueca.

— Mira, Draco, sabes que te voy a apoyar si quieres cortar los lazos con tu familia, pero creo que deberías pensarlo al menos. Tu madre no estuvo durante los juicios y con tu padre en Azkaban y ella bajo arresto domiciliario, posiblemente necesite algo de apoyo.

— Hermione no merece que la traten de la manera en que sé que lo harán. – Theo hizo una mueca de dolor, pero habló con autoridad.

— Draco, Hermione es más fuerte que nosotros dos juntos. Ella le hizo frente a tu tía y no se rompió. No tendrá ningún problema en mantener en raya a tu madre.

— ¡Pero no debería tener que hacerlo! – dijo Draco molesto. Theo cerró los ojos y se recostó en la cama.

— Ya sé que no debería, pero obviamente significas algo para ella, así que lo hará. Solo habla con ella sobre ello. – Draco suspiró.

— No quiero dejarle todo esto a ella cuando ni siquiera hemos tenido nuestra primera cita. Merlín, Theo, esto es demasiada mierda para nosotros y todavía no nos hemos dado ni un beso adecuadamente. – Theo levantó la mano.

— Detente ahora mismo. Es mi hermana de la que hablamos. – Draco levantó los brazos exasperado.

— Me voy a casar con ella, Theo. En algún momento nos tendremos que besar. – Theo hizo una mueca y se puso de pie.

— Y este es el momento en el que me voy a dar un paseo. Mi consejo es: habla con Hermione.

Draco gruñó y se recostó en la cama mientras Theo salía dando un portazo. Que mierda de amigo tenía.

Cinco minutos después, cuando alguien tocó la puerta, rodó los ojos.

— Pansy, no estoy de humor para una charla. – la puerta se abrió y cuando vio quien estaba allí se levantó de un salto. – Oh, hola. – Hermione le dedicó una mirada cuestionadora.

— Pansy está con Ginny. – Draco frunció el ceño.

— Escuché sobre la pelea. ¿Ella está bien? – Hermione sacudió la cabeza, sus ojos con un halo de tristeza.

— No, rompieron. Harry actuó como un completo estúpido. ¿Qué te pasa a ti? – Draco suspiró y la invitó a sentarse a su lado.

— Solo el drama normal de la familia Malfoy. Nada de lo que preocuparse. – Hermione frunció el ceño y fue a sentarse a su lado.

— ¿Por qué no me dices que pasa y me dejas decidir si debo preocuparme o no? – Draco la fulminó con la mirada y luego suspiró, pasándole el papel que tenía en la mano. Hermione lo abrió cuidadosamente y mientras lo leía su ceño se fruncía.

— ¿Quiere tomar el té? – dijo Hermione confundida. – Esta muy alegre al respecto y envía sus felicitaciones. Obviamente no le dijiste que era un error.

— Por supuesto que no. – dijo Draco con un gruñido. Hermione sonrió suavemente, pero su ceño se volvió a fruncir.

— Es una carta muy amable, Draco, tanto que te ha molestado. ¿Por qué no me explicas? Porque obviamente algo se me está pasando. – Draco puso una mano sobre sus ojos y habló molesto.

— Ella va a pretender que nunca fuiste adoptada, que nunca te torturaron en su casa, que nunca fuiste una Granger.

— ¿Y eso te molesta? – preguntó ella cuidadosamente.

— Sí. – dijo Draco siseando. Hermione suspiró.

— Okay, ¿Por qué? Esto no está tan mal. La otra opción es que fuera una completa víbora conmigo y eso no cumpliría con sus propósitos.

— ¿Qué propósitos? – preguntó Draco moviendo su brazo y frunciendo el ceño.

— Reformar su imagen, imaginó yo, y mantener relación con su hijo. Además, por más que quieras mantener tu vida distanciada de la de tus padres, ellos siguen siendo tu única familia. ¿Qué pasará cuando tengamos hijos?

— Nada. – dijo Draco firmemente.

— Eso no tiene lógica, Draco. Puedo estar de acuerdo en que debemos ser cuidadosos, pero son tus padres. – dijo Hermione con un suspiro.

— Les odio. – espetó él.

— Bueno, tu padre es completamente terrible. – dijo ella con una mirada triste.

Draco seguía fulminando la pared con la mirada y ella suspiró, deslizándose para acostarse junto a él y abrazarlo.

— ¿Tu madre también era abusiva? – Draco dejó salir un enorme respiro y luego la envolvió con uno de sus brazos.

— No. – dijo cortante.

— Entonces, ¿Por qué no comenzamos con ella? Ella debe estar muy sola en la mansión bajo arresto domiciliario con tu padre en Azkaban. No veo razón para no ser amables. Si ella se pone grosera, nosotros podemos serlo también.

— ¿Así de fácil la vas a perdonar? – preguntó Draco, claramente sorprendido.

— No realmente. No confío en ella y no estoy segura de que algún día lo haga, pero puedo ser amable. – dijo ella con un encogimiento de hombros.

Draco se acostó y besó la frente de ella, su mano enredada en el cabello de ella.

— No he sido muy amable con ninguno de ellos este año.

— ¿Quién te culpa por eso? Estás herido y ellos posiblemente no se han disculpado contigo o han mostrado un mínimo de arrepentimiento.

— Mi madre lo hizo. – dijo Draco en voz baja.

— Dudo mucho que tu madre tuviera control sobre lo que te pasaba. Tu padre tiene una personalidad muy difícil, Draco.

— Madre simplemente lo ignoraba todo, así como va a ignorar todas las cosas que le molestan sobre ti.

— Probablemente así es como ella les hace frente a las cosas, Draco. No había salida para ella, ¿o sí? – dijo Hermione después de un asentimiento.

— No. – dijo Draco después de unos minutos de silencio. Hermione apretó su mano y lo miró.

— Draco, vamos a darle la oportunidad, ¿esta bien? Solo una. Si es desagradable, nunca más tendrás que hablarle y no diré nada al respecto, pero no creo que debamos alejarla desde el principio. Ella podría terminar siendo nuestra aliada en todo esto.

— ¿Mi madre podría ser nuestra aliada? – Hermione asintió y rodó los ojos.

— Le mintió al Señor Oscuro solo para regresar al castillo y buscarte, Draco Malfoy. Las madres moverían montañas por sus hijos. Algún día la podré perdonar porque puedo ver cuanto ella te ama y siempre la respetaré por eso. Ella no luchó en la segunda parte de la batalla, ninguno de tus padres lo hizo. Ellos estaban buscándote frenéticamente.

Ella bajó la cabeza y dejó que él pensara en eso. Fue mucho rato después, cuando ella estaba empezando a quedarse dormida, cuando Draco suspiró y la acercó a él para poder mirarla a los ojos.

— Gracias. – dijo él suavemente.

Hermione estaba instantáneamente despierta, observándolo mientras él la observaba. Ella sentía su corazón palpitar muy rápido contra su pecho y estaba segura de que el podía sentirlo contra la túnica.

La mano de él se movió hasta la parte trasera de la cabeza de ella mientras se sentaba. Ella dejó que sus ojos se cerraran mientras los labios de él tocaban los suyos, suavemente. Él tenia labios muy suaves.

El beso era dulce, como probando, e hizo que ella quisiera sonreír. Ella abrió los labios y sintió la respiración de él contra sus dientes, después la lengua de él se deslizó suavemente en su boca, como si estuviera dándole todas las oportunidades para romper el beso.

Hermione había estado esperando por esto lo que parecía una vida, así que en vez de alejarse se movió y enredó sus brazos alrededor de los hombros de él. Estrelló sus labios contra los de el con ferocidad, moviendo su lengua contra la de él y sonriendo cuando él había soltado un gemido.

— No deberíamos hacer esto aquí. – susurró él con la voz ronca, mordisqueando el labio inferior de ella.

Hermione suspiró y trató de entender que el tenía toda la razón. Si Theo entraba y los veía se iba a formar la Tercera Guerra Mágica. Justo entonces, él volvió a morder su labio inferior y luego la besó y ella se olvidó de todo.

De pronto, ella estaba acostada y él estaba sobre ella. Los ojos de ella se abrieron, viendo como él la observaba, con el rostro sonrojado. Luego, él inclinó su cabeza y la besó de nuevo mientras ella agarraba su rubio cabello.

Él era muy buen besador, ni agresivo ni pasivo. Se tomaba su tiempo y no babeaba. Ron, bandito fuera, había sido un baboso.

Ella suspiró contra su boca y movió la boca para besar su mandíbula.

— ¿Por qué habíamos esperado tanto para hacer esto? – preguntó Hermione con un gruñido mientras él mordisqueaba el lóbulo de su oreja.

— No tengo idea. – dijo Draco sinceramente, su respiración chocando contra el cuerpo de ella.

Hermione dejó escapar una sonrisita que rápidamente se convirtió en un gemido y le quitó la túnica. Ella jugó con los botones de su camisa mientras el la besaba por el cuello y volvía a su boca.

El siguiente beso fue mucho más intenso y ella sintió como se encendía y se movió bajo él, enredando su pierna con la de él y halando más su cabello. La siguiente vez que él rompió el beso, ella se quitó su propia túnica y enredó sus manos tras su cuello, empujándolo hacia ella de nuevo para besarlo fervientemente.

Las manos de él fueron hasta sus botones y ella dejó escapar un quedo gemido de alivio cuando su mano tocó bajo su camiseta.

— ¡Hey! – escucharon. Se separaron de un salto y Hermione gruñó molesta.

— ¡Blaise! – dijo, lazándole una almohada mientras Draco respiraba aliviado. Se había alejado de ella y había saltado de la cama con la interrupción.

— Bueno, bueno, bueno. Pequeña y dulce Hermione, desvergonzada; ¿Qué hacías besando a mi amigo en nuestro dormitorio? – dijo Blaise con una sonrisa. Hermione gruñó más fuerte y se sentó.

— Pues eso, besándolo. ¿Por qué fuiste un imbécil y nos interrumpiste? – Blaise envió un hechizo punzante a su amigo, que lo estaba fulminando con la mirada.

— Ponte decente, Malfoy. Su hermano viene en camino. – dijo con una sonrisa y luego miró a Hermione. – La próxima vez pon una corbata en la puerta, amor. No va a mantener fuera a tu hermano, pero yo respeto la regla de la corbata.

— Lo haré. – dijo Hermione con un gruñido.

Draco se pasó una mano por la cara y fulminó a Blaise con la mirada una vez más antes de acostarse nuevamente en la cama y arrastrar a Hermione a su lado. Ella no entendía porque él no la besaba otra vez hasta que él puso una almohada en su regazo y entonces ella soltó una carcajada.

— Quizá debería irme. – susurró ella, mirándolo un poco avergonzada.

— No, él tiene que comenzar a acostumbrarse a que somos una pareja en algún momento. Por favor, quédate. – dijo Draco sacudiendo la cabeza.

Hermione miró sus ojos grises, que la miraban con precaución, y se dio cuenta de que él le estaba pidiendo que se quedara porque quería que ella estuviera allí con él, no porque quería que Theo se acostumbrara a verlos juntos.

Ella se inclinó y lo besó cerca de la boca dulcemente.

— Okay. – dijo simplemente y puso su cabeza en el hombro de él, uniendo su mano con la de él y poniéndola sobre la almohada.

Theo entró a la habitación unos momentos después y se quedó mirándolos, pero no dijo nada. En vez de eso cogió un libro y los ignoró, después de preguntarle a Hermione como se sentía.

— Cansada y no quería estar sola. – dijo ella firmemente, sabiendo que su hermano no la echaría después de eso.

Theo suspiró ante eso y asintió y Blaise resopló.

Draco sonrió estúpidamente y la sostuvo más cerca, hablando tranquilamente con Blaise sobre lo que había pasado con Potter esa mañana en el Gran Comedor. Después de todo se había perdido toda la escena.

Cuando Hermione se quedó dormida, Theo hizo una mueca, pero sacudió la mano cuando Draco hizo el intento de moverse.

— Déjala dormir, solo mantente con los malditos pantalones puestos. – dijo Theo, serio.

— Y la camisa también. – añadió Blaise con una sonrisa.

Draco fulminó con la mirada a Blaise y asintió a Theo, acomodándose para dormir con Hermione en sus brazos.

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Lo próximo: De verdad necesitan un viaje de compras. Hermione no tiene nada que ponerse para su cita o para tomar el té. * guiño, guiño *

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NdT: ¡Hola! Lo sé, ha pasado mucho tiempo desde la última vez, pero la vida muggle es un completo asco cuando se lo propone. Aun así, como siempre les recalco, nunca voy a abandonar las historias que tengo en proceso. Y lo digo en serio. Puede que me tarde mucho tiempo en actualizar, porque son muchas y unas son más fáciles de traducir que otras, pero siempre que tengo un rato libre lo dedico a esto.

Sé muy bien que las historias abandonas en el fandom son muchas, pero no es el caso de las mías.

Ahora bien, infinitas gracias a todas ustedes que son tan pacientes y esperan las actualizaciones, aunque estas lleguen tan lentas como la caminata de un caracol. Gracias por cada review, follow y favorito que dejan por aquí y en otras historias. No saben lo mucho que significa para mí. Su apoyo incondicional me llena.

Entonces, ¿Qué les pareció el capítulo? Draco y Hermione son pura ternura. ¡Que espectáculo ese que dio Harry! El chico no me agrada (solo a veces) y hace estas cosas y me hace detestarlo aún más. Pero bueno, el chico es un idiota.

Theo no entiende que su hermana y mejor amigo están juntos, pero pronto lo unirán a tu talón de Aquiles (¿Quién creen que sea?) y dejará de ser tan molestoso.

No voy a hacer promesas vacías, pero de verdad intentaré actualizar lo más pronto que mi ajetreada agenda me permita.

Un abrazo,

Nat.