La música es la musa:
Canción para este capítulo: Maps, Maroon Five
Letra: So I'm following the map that leads to you.
Propuesta Accidental
Capítulo 17
Champagne and Witches (Brujas y Champagne)
…
Hermione se despertó suavemente y se acurrucó en la calidez que la rodeaba. Le tomó un momento darse cuenta que no estaba en su cama y que no estaba sola. Antes de que pudiera sobresaltarse, el aroma de Draco le llegó y sonrió. Inclinó la cabeza para ver que estaba envuelta en sus brazos, y se dio cuenta de que él seguía durmiendo. Miró alrededor y vio que estaba en la habitación de él. Su hermano estaba dormido en la cama del frente con las cortinas abiertas, probablemente para asegurarse que Draco no intentara nada con su hermana. Ella sonrió y levantó un poco la cabeza para ver que Blaise tenía las cortinas cerradas, claramente despreocupado de que Draco tuviera una chica en su cama.
Volvió a mirar a Draco y vio que él estaba completamente vestido, igual que ella. Levantó un dedo tentativamente para trazar los labios de él, esperando que despertara. Suavemente, él abrió sus ojos grises y besó su dedo.
— Me quedé dormida. – le dijo ella en un susurro. Él asintió y la abrazó más fuerte.
— No me molesta. – le susurró él de vuelta. Ella le sonrió y luego miró a su hermano roncando.
— ¿Y él? – Draco sonrió y tomó su mano entre la de ella.
— Un poco.
Ella sacudió la cabeza y dejó salir un leve siseo cuando él se movió a su lado y rozó contra ella su dureza. Él se sonrojo y se alejó.
— Lo siento. – le dijo suavemente. Ella sacudió la cabeza y suspiró, descansando su cabeza en el pecho de él.
— ¿Crees que es la magia lo que está ocasionando esta necesidad? – Draco se mantuvo en silencio por un minuto y luego ella sintió como él se encogió de hombros.
— No estoy seguro. – dijo finalmente, con voz suave. – ¿Acaso importa?
Hermione se encogió de hombros y suspiró de nuevo, mirándolo con sus ojos azules llenos de deseo.
— Se está volviendo una distracción. Mientras más te toco, más quiero. – Draco asintió y pasó una mano por el cabello de ella antes de tomarla por el cuello y acercarla a él para que sus labios se unieran. Cuando se separaron, él le susurró: ‹‹¡Oh, ofensa dulcemente infligida! Devuélveme mi pecado››.
Hermione no estaba segura de que la ponía más: que le hubiera citado a Shakespeare o que la estuviera besando en esos momentos. Mientras la lengua de él entraba a su boca, ella dejó que un pequeño jadeo escapara de su boca y movió su mano libre para agarrar el cabello de él, moviendo su cuerpo para que la dureza de él quedara entre sus piernas.
Él rompió el beso, respirando pesadamente, y se recostó. Él cerró los ojos antes de decir sin aliento:
— Si no nos detenemos, Theo me va a matar. – Hermione sonrió, pero tomó una profunda respiración y besó la nariz de él antes de rodar y quedarse quieta, tratando de recuperar el aliento.
— ¿Qué hora es? – preguntó ella después de un minuto. Ella sintió como el buscaba su varita y luego decía
— Las cuatro de la mañana. – Hermione suspiró y se sentó. Comenzó a quitarse el edredón de encima, bostezando.
— Me iré a mi cama para tener unas horas más de sueño. – Draco la encaró, frunciendo el ceño.
— Puedes dormir aquí. – ella rodó los ojos y se inclinó para besarle la mejilla.
— Si me quedara, no dormiría. – él sonrió y la haló para que quedara debajo de él y poderla besar hasta dejarla sin sentido. Así estuvieron hasta que ella estaba sujeta a sus hombros, jadeando de deseo.
— Draco. – gimió ella suavemente mientras el besaba su cuello.
Él suspiró y se movió, dejando que ella se levantara. Ambos se congelaron en sus lugares cuando escucharon a Theo soltar un profundo ronquido y moverse en la cama. Horrorizada, ella lo miró con los ojos muy abiertos y él solo sonrió, encogiéndose de hombros.
— Lo siento. – le dijo solo moviendo la boca, sabiendo que ella estaría mortificada porque ellos hubieran estado haciendo esas cosas mientras su hermano dormía en la cama de al lado.
Ella lo golpeó juguetonamente y cogió sus zapatos, escondiendo una sonrisa.
Más tarde esa mañana, ella se encontró sentada con Theo en la sala común, tomando té después de un poco de descanso y un desayuno perezoso. Draco estaba en el campo de quidditch con Blaise.
— Draco me dijo que accediste al encuentro con su madre. – dijo Theo después de un silencio. Hermione suspiró.
— Cuando estaban en Francia esperando la sentencia de su juicio era fácil ignorarlos, pero ahora que Lucius está en Azkaban y su madre está bajo arresto domiciliario, supongo que se siente obligado. – Theo resopló.
— Si no hubieran intentado apelar la sentencia, ahora mismo estaría fuera de Azkaban por buen comportamiento. – Hermione asintió cansada.
— Bueno, nadie esperaba que Lucius se fuera silenciosamente en la noche. – Theo asintió y tomó un poco de té.
— ¿Estarás bien yendo a la mansión? – Hermione se tocó suavemente el brazo.
— Tengo que estarlo, ¿no es así?
— ¿Por qué? – preguntó Theo con curiosidad.
— Porque Draco necesita que sea así. No sé muy bien que le pasó allí, pero me da la impresión de que odia ese lugar tanto como yo. – Theo asintió y su rostro se suavizó.
— ¿Así que vas a enterrar tu dolor para ayudarlo a él con el suyo? – Hermione se encogió de hombro en respuesta, sintiéndose incómoda.
— He visto sus cicatrices, Theo. Su padre las dejó en su cuerpo. Al menos la persona que me marcó a mí no fingía que me amaba. – Theo se recostó en su lugar, aturdido y exhaló suavemente.
— Cierto. – dijo después de un largo momento de silencio. Hermione suspiró y se frotó los ojos.
— Estoy preocupada por él. No estoy segura de que los pueda perdonar, y su madre lo va a necesitar. Nunca lo ha hecho bien sola. – Theo la miró sorprendida porque supiera eso.
— ¿Cómo sabes eso? – Hermione se encogió de hombros.
— Es una simple deducción, basada en lo que sé sobre su madre. Ella estaba rodeada de persona la última vez que Lucius estuvo en Azkaban. – Theo asintió pensativo.
— Sí, eso es cierto. Ella no puede hacer fiestas o tener amigos ahora.
— Draco es lo único que le queda. – dijo Hermione suavemente. Theo sacudió la cabeza.
— Eso no es bueno para Draco tampoco. – Hermione asintió.
— Lo sé. Es por eso que él necesita que yo sea fuerte. Tendré que establecer límites con ella para que Draco esté protegido. – Theo sonrió.
— Sin ofender, hermanita, pero eres un asco en eso. – Hermione lo fulminó con la mirada y luego se hundió en su lugar.
— Lo sé. – gruñó bajito. Theo soltó una carcajada y la rodeó con sus brazos.
— Anímate. Pansy puede enseñarte como ser una perra total.
— ¿Qué haré? – preguntó Pansy, entrando a la sala común y acercándose a la tetera.
— Enseñar a Hermione a sobrevivir al té con Narcissa y establecer límites. Básicamente, como ser una perra, pero sin perder lo modales.
— ¿Puedes ser una perra y tener modales al mismo tiempo? – preguntó Hermione frunciendo el ceño. Pansy bufó.
— Por supuesto que puedes. ¿Cuándo van a tomar el té? – Hermione se encogió de hombros.
— Pronto, supongo. – Pansy le dio un sorbo a su té antes de cuadrar los hombros.
— Bueno, tenemos que ir de compras primero. No tienes nada apropiado para vestir para ir a tomar el té con Narcissa Malfoy. ¿No tienes suerte de que haya programado el traslador para esta tarde? – Hermione gruñó.
— Temía que dijeras eso. – Pansy sonrió malvadamente.
— Y tendremos que darte clases de etiqueta. Ustedes los Gryffindor no tienen tacto o modales en la mesa. – Hermione se puso de pie, claramente molesta.
— ¡Hey! Tengo modales en la mesa. – Pansy la ignoró.
— Tomar el té entre los sangre pura es como un baile. Cada movimiento es crítico, desde cuantas veces sorbes la taza hasta cuando pones la taza sobre el platillo. Creeme, no sabes en lo que te estás metiendo. – Theo bufó y se recostó en su lugar con una sonrisa.
— Tuvimos que tomar lesiones por años. – confirmó él rodando los ojos. – Bop puede ayudar, ella me enseñó. – Pansy asintió y devolvió la taza a su lugar.
— Cierto, llama a tu elfina y comencemos.
Bop puso una mesa de té con todo a juego en el dormitorio y todas las chicas fueron a ayudar, incluso Ginny que, sorpresivamente, se había encogido de hombros y había dicho que si Hermione tenía que aprender entonces ella sufría con ella.
Tomó el resto de la mañana para que Bop y Pansy sintiera que Hermione no las iba a avergonzar. Ginny no había sido de ayuda y Bop, siendo Bop, le dijo a la chica que se iba a reunir con ella una hora cada tarde para asegurarse de que no fuera a avergonzarse a si misma frente a la sociedad. Ginny asintió solemnemente y aguantó la risa hasta que la elfina se fue. Hermione rodó los ojos molesta porque Bop le dijo que esperaba que fuera con Ginny a las reuniones.
— Ella me había estado enseñando cosas cada vez que tomaba el té con ella. No me había dado cuenta de que estaba siendo entrenada. – dijo Hermione mientras se lanzaba a la cama. Pansy soltó una carcajada.
— Los elfos son buenos en esas cosas, y deberías agradecerle porque es probable que por ella no seas una causa perdida como Weasley.
— ¡Oye! – gritó Ginny lanzándole la almohada.
OooOooOooOooO
Las chicas estuvieron leyedo por alrededor de una hora más antes de tomar el traslador que las llevaría hasta Paris para su viaje de compras. Pansy, por supuesto, había tomado el control y estaba como pez en el agua. Hermione se dio cuenta de que la forma más simple de no obtener una migraña era sonreír y asentir a todo lo que Pansy decía. Incluso Ginny se mantuvo en silencio mientras la bruja hacia su trabajo.
— ¿Cómo pudo perfeccionar esa cara? – susurró Ginny con curiosidad. Tracey alejó la mirada del catalogo que estaba ojeando y sonrió.
— ¿Cuál cara? – Ginny hizo un gesto hacia Pansy que estaba burlándose de una bruja que había traído unas túnicas difíciles de mirar según el criterio de Pansy.
— Esa. – Tracey inclinó la cabeza y luego se encogió de hombros.
— Algunos nacieron con el talento de aterrorizar a los demás. – Daphne bufó y las miró.
— Pansy definitivamente nació con esa habilidad.
Ginny empezó a reírse mientras Pansy le gritaba a Hermione que regresara al probador con otro montón de ropa. Hermione gruñó suavemente, pero se puso de pie obedientemente. Le debía una disculpa a Bop porque al lado de Pansy, la elfina era un pan de Dios cuando salían de compras.
Tres horas más tarde, Pansy declaró a Hermione lista para asistir a los eventos del mundo mágico por el resto del año. Con eso, el grupo salió hacia el Londres Muggle para conseguirle a Hermione un vestido para su primera cita con Draco.
— Tendrás que comprar ropa nueva para cada cita. – le dijo Pansy con tono severo.
— ¿Por qué? – preguntó Hermione rodando los ojos. Tracey, que tenía un brazo enroscado con el de Daphne, fue quien contestó.
— Porque serás fotografiada.
— Que suerte que ahora eres rica, Mione. – dijo Ginny sacudiendo la cabeza. Hermione se encogió de hombros.
— Creo que prefiero ser pobre. – le susurró Hermione a Ginny, que sacudió la cabeza. Tracey bufó.
— No tienes que ser rica. Puedes usar nuestras cosas si las necesitas, Ginny. La magia hace todo más fácil.
— Gracias. – dijo Ginny con una sonrisa. Tracey asintió amablemente y sus ojos brillaron.
— Así que cuando Blaise te pida salir, asegúrate de atacar nuestros armarios. Con Blaise, es seguro vestir de negro.
Ginny se sonrojó y todas las chicas sonrieron. Pansy, como quiera, miró a Ginny.
— Tu tamaño es bastante estándar. Podemos encontrar tiendas con ropa de segunda mano para ti fácilmente. Tú no necesitas vestir el último grito de la moda como Hermione. – Hermione sacudió la cabeza.
— Que suerte la mía. – fue todo lo que dijo.
Todos la ignoraron.
OooOooOooO
Sorpresivamente, escoger un vestido para su cita se convirtió en algo bastante divertido. Todas tomaron un poco de champagne muggle y aprobaron o abucharon cada vestido que Hermione se probó. Para la tercera copa, ella estaba lo suficientemente achispada como para recordar todo el proceso y comenzó a elegir ella misma vestidos. Las chicas de Slytherin preferían los verdes mientras que Ginny seguía intentando enfundarla en algo rojo. Hermione finalmente se decidió por un vestido azul claro, con mangas cortas y falda ancha que le encantaba. Le llegaba hasta las rodillas y tenía un cuello acorazonado que le recordaba a un vestido que había visto en una foto de su abuela de los años cincuenta. Pansy le añadió un pequeño cinturón rozado con zapatos a juego. Hermione lo amó y todas estuvieron de acuerdo en que se veía hermosa. Como sea, decidieron terminarse otra botella de champagne y llevarse otro par de vestidos ya que se habían divertido mucho y parecía un pecado irse.
Cuando tomaron el traslador de regreso al castillo, todas cayeron al suelo de la sala común riéndose mientras los chicos las miraban con las cejas encardas.
— ¿Qué demonios se metieron? – preguntó Blaise con curiosidad.
Esto ocasionó que las chicas se rieran más fuerte mientras Pansy le daba los paquetes a Bop, quien estaba sacudiendo la cabeza severamente.
— Lo que haya sido las dejó lejos de la sobriedad. – dijo Draco con una sonrisa mientras veía a Hermione tirarse en el sofá, con Ginny prácticamente encima de ella. Theo asintió y rodó los ojos.
— Estoy un poco preocupado, pues lo que sea que hayan tomado hace que Pansy actúe como una loca. – Pansy sacudió la mano frente a él.
— Oh, jódanse todos ustedes.
Draco tuvo que contener la risa, con los otros dos a su lado, mientras las brujas continuaban riéndose.
— ¿No habrán sido hechizadas? – susurró Theo. Draco, que finalmente lo había captado, sacudió la cabeza riéndose.
— Debieron haber ido de compras al París muggle.
— ¿Por qué dices eso? – preguntó Blaise con curiosidad.
— Porque así es como actúa Pansy cuando bebe el licor muggle llamado chapagne. – dijo Draco con una sonrisa.
Blaise y Theo arquearon las cejas mientras seguían a Draco a su habitación.
— Creo que me gusta este licor. – dijo Blaise cuando llegaron a su habitación.
— ¿Por qué? – dijo Theo con un bufido.
— Ginny se estaba quitando la ropa cuando nos fuimos. – dijo con un guiño.
Theo y Draco miraron a la puerta y estaban dispuestos a correr para allá cuando Blaise se paró frente a ellos.
— Ah, ah, ustedes dos se pueden quedar aquí. Nadie las va a molestar y podemos enviar a los elfos a llevarlas a la cama.
Draco gruñó y se lanzó a la cama mientras Theo bufaba y Blaise se reía. Dos horas después, cuando finalmente escucharon silencio en la sala común, enviaron a los elfos a llevar las brujas a sus camas.
OooOooOooOooO
Hermione gimió mientras despertaba con la peor resaca que había tenido en su vida. A su lado, Ginny también gimió y se puso una almohada en la cabeza.
— Alguien que busque poción contra la resaca. – gimió Pansy al otro lado de la habitación.
— ¿Funciona contra el alcohol muggle? – murmuró Ginny detrás de la almohada.
— ¡Sí! – gruñó Pansy.
Hermione llamó a Bop, que se apareció con un chasquido y las miró a todas severamente y desapareció para buscar lo que ella esperaba fuera una poción contra la resaca.
Ella escuchó como las otras chicas llamaban a sus elfos y dejaban salir pequeños gruñidos cuando escuchaban el sonido de la aparición.
Gracias a Merlín, Bop regresó con una poción contra la resaca, algo para el dolor de cabeza y una jarra de agua. Ginny le agradeció a la elfina sinceramente antes de tragarse las pociones y tomarse un gran vaso de agua.
— Nunca más saldré de compras con ustedes – dijo Ginny después de un momento. Tracey se rio después de tomarse sus pociones.
— Supongo que debimos detenernos después de la tercera copa.
— Habla por ti, después de esa fue que todo se volvió divertido. – dijo Pansy con un bufido.
— Creo que preocupamos a los chicos. ¿Vieron cómo nos fulminaban con la mirada cuando regresamos? – dijo Daphne soltando una carcajada.
— Draco sabe sobre el chapange muggle. Estoy segura de que les informó a Blaise y Theo que nos pasaba. – dijo Pansy encogiéndose de hombros. Hermione se puso de pie y se miró a si misma.
— ¿Dónde está mi ropa?
— Yo tampoco tengo la mía. – dijo Ginny soltando una risita.
— Creo recordar que comenzaron a desvestirse en la sala común. – dijo Pansy soltando una carcajada. Hermione se cubrió la cara con horror.
— ¡Oh, Merlín! Espero que Theo no nos haya visto en paños menores.
— Ellos debieron habernos dejado solas. Es una cosa de honor. – dijo Daphne soltando una carcajada y sacudiendo la cabeza.
— ¿Incluso Blaise? – preguntó Ginny con sorpresa.
— Especialmente Blaise. – dijo Tracey con una sonrisa. Ginny miró a Hermione.
— Creo que juzgué mal a las serpientes. Los Gryffindor nos hubieran tomado fotos con las cuales chantajearnos luego. – las tres Slytherin parecían horrorizadas mientras Hermione se ponía pálida.
— Oh, ¿lo imaginas? Seamus nos habría destruido.
Una hora después, cuando todas se hubieron bañado y vestido, las chicas estaban tomándose un té reconstructivo en la sala común mientras los chicos regresaban del desayuno.
— Sobrevivieron. – dijo Theo bromeando.
— Y están vestidas. – dijo Blaise con un guiño, haciendo que Ginny se sonrojara.
Draco se acercó a sonreírle a Hermione que rodó los ojos y se hizo a un lado para que él se sentara a su lado.
— ¿Cómo te sientes? – le preguntó él, sonriéndole.
— Bien. – dijo ella, recargándose en él. – él suspiró y pasó su pulgar por la palma de su mano.
— Recibí una carta de mi madre esta mañana. – dejó salir él. Hermione lo miró y arqueó una ceja.
— ¿Tenemos una cita para el té?
— Tengo que verificar con McGonagall pero, si nos da su permiso para usar la red flú, podemos encontrarnos con mi madre el próximo domingo.
— O sea, después de nuestra cita. Al menos. – dijo Hermione suavemente.
— Todavía quiero hechizar a la comadreja por haberlo atrasado todo. – Hermione sonrió y se encogió de hombros.
— No te detendré. – dijo ella descaradamente. Él se inclinó y la besó suavemente.
— ¡Hey! ¡Nada de eso!
Ambos se sonrieron mientras Theo era golpeado con una almohada por Pansy Parkinson.
— ¡Déjalos en paz!
— Bueno, al menos Pansy está de nuestra parte. – dijo Draco con una sonrisa. Hermione soltó una carcajada y lo abrazó.
— Eso siempre es una ventaja.
…
NdT: ¡Hola! ¿Están ahí mis vidas? Sé que ha pasada mucho tiempo desde la última vez, pero cumplí años hace unos días y me puse como meta personal ser un poquito más responsable con mis historias, sobre todo porque tengo una nueva para traducir y no la voy a publicar hasta que tenga todas las pendientes terminadas.
¿Qué les pareció este capítulo? A mí en lo personal me gustó mucho. ¡Esas calenturas de Draco y Hermione! xD Adolescentes en su máximo apogeo. ¿Cómo creen que irá el té con Narcissa?
Si queda alguien aquí, espero leerlo en un review, que como saben son el combustible de todo escritor.
Abrazo, Nat.
