Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a winterhorses, yo solo la traduzco.
BREAK STATEMENTc
Capítulo dos – El peor tipo de hedonismo
Tener una sesión de purga con "éxito" no es siempre tan sencillo y simple como vaciar el contenido del estómago. Puede ser mucho más que eso: una apuesta, una prueba de experiencia, una liberación, una ciencia... una penitencia.
En una situación ideal -si es que alguien puede considerar que la situación tiene algo de ideal-, se puede recuperar todo lo depositado en el estómago. Normalmente, esta liberación se provoca mediante la aplicación de estimulación al fondo de la garganta. Para algunos afortunados que nacieron con una gran capacidad de tener arcadas o han desarrollado la habilidad, la purga puede hacerse sin la necesidad de usar un objeto externo -estos no se pasean con los nudillos abiertos como yo.
Pero, primero, para poder purgar debe haber algo que purgar.
Me arrastro hasta el baño atravesando la matanza que es mi derrota -envoltorios de chocolatinas, una caja de donuts aplastada, pegajosas manchas de helado, recipientes de plástico vacíos que significaban toda una semana de saludables comidas pre-racionadas. Un solitario superviviente se esconde con miedo bajo el plástico roto, esperando retrasar su destino un día más.
Veo al resignado soldado -ese pequeño momento de placer vacío que va guardado en un envoltorio brillante, mi trocito del oro de los tontos. Incluso mientras mi mano se estira de forma inevitable, no dejo de ponderar la decisión. Ferrero Rocher es un enemigo peligroso; al chocolate, una vez que ha penetrado las defensas de su oponente, le gusta atrincherarse y echar raíces. No saldrá sin esfuerzo, no importa el método o la estrategia.
Pero yo soy una veterana que ha ganado varias batallas y ha estudiado la táctica. Puedo literalmente sentir los cadáveres de los vencidos en mi garganta, se han apilado hasta la parte superior de mi esófago -su pesada mole empuja hacia fuera, hacia mi tráquea. La sangre de una víctima más tal vez pase entre los cuerpos, pero no llegará hasta el final a tiempo.
La respuesta parece clara, pero nunca ha llegado a ser una pregunta en primer lugar.
Arranco la bonita celda del delicado premio con irreverente fervor y la tiro a un lado. El instante en que su sabor toca mi lengua, me asalta una fugaz explosión de emoción. El alivio de hacer algo sucio es como un chute. Durante todo el día, he sometido mi voluntad con regaños, humillación y odio. He mantenido mi hambre y otros deseos básicos fuertemente atados con una correa. Este es mi alivio, soy yo soltándome. Es un premio. Un placer culpable. Una declaración. Es mi gran "que te jodan" al control, el estrés, la perfección y los vaqueros ajustados en los que nunca cabrán mis enormes caderas y mi trasero.
Es un juicio justo. Diez mil calorías extra de grasa como el justo postre para una paria nada atractiva e incompetente.
Es autodestrucción.
Y se siente bien.
Vaya, me encanta como habéis recibido esta historia. Muchas gracias.
Estoy deseando leer qué os ha parecido este capítulo.
Sé que dije que actualizaría lunes y miércoles, pero en vez de los miércoles lo haré los jueves para que las actualizaciones no estén tan juntas entre sí.
Así que, ¡hasta el jueves!
-Bells :)
