Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a winterhorses, yo solo la traduzco.
BREAK STATEMENT
Capítulo nueve – Juicio reservado
―Oye, Ben, ¿sabías que las posiciones del U.S. Destroyer no aparecen en el PIAO*
El moreno ingeniero informático se sube las gafas por la nariz mientras se inclina más cerca de una de sus tres pantallas de ordenador.
―¿En serio? Mierda, creí que Tyler habría arreglado ese error. Vale, lo tengo listo para la acción.
―Gracias. Si necesitas algo en la siguiente hora, estaré en el Muelle 11 reunida con los reservistas.
Ya profundamente metido en las líneas de códigos, Ben apenas mueve la cabeza como reconocimiento de haberme escuchado.
Mi ritmo hasta la sala de simulación designada es rápido, básicamente como lo han sido todos mis actos hoy. No importa lo bien que funcione un programa al final de la fase de desarrollo, siempre aparecen errores no previstos cuando empieza la fase de validación. Tengo confianza en que mi equipo estará listo mañana, pero todavía está ese sentido de urgencia que solo puede producir una inminente fecha límite.
Y me encanta.
El diseño y la programación son interesantes por sí mismas, pero prefiero el aspecto de dirigir el desarrollo de un software. Aunque esa inclinación puede parecer extraña para una introvertida Myers-Briggs*, me atraen los retos específicos inherentes a los puestos de liderazgo. Hay algo sobre resolver problemas a un macro-nivel que me llena de resolución y entusiasmo.
También disfruto de hablar en público, lo que es otra contradicción de personalidad. Mi timidez no conoce límites y, aun así, me expongo voluntariamente durante las presentaciones. Tal vez mi necesidad de validación externa puede con mi miedo a que me juzguen. O a lo mejor soy una masoquista. Puede que las dos cosas.
El resumen que estoy a punto de hacer es para el grupo de cuatro reservistas de la Marina que actuarán como usuarios finales de un módulo de simulación de guerra marítima actualizado. Asumirán los roles de varios comandantes en la cadena de mando de la Marina y tomarán decisiones basadas en el escenario naval que les demos. La meta es hacer una variedad de simulaciones y descubrir tantos errores y fallos de funcionamiento como sea posible antes de que el módulo se utilice en el Exercise SeaStar la semana que viene.
El Muelle 11 es dónde se harán las pruebas. Los oficiales de la Marina están aquí para cumplir sus dos semanas obligatorias anuales de servicio. Esta será la primera vez que trabaje con reservistas; ya he interactuado previamente con personal activo o con aquellos que se han retirado y se han convertido en contratistas para el gobierno.
Hay varias puertas que dan al Muelle 11 y elijo entrar por la que está al fondo. De esta manera, tengo un segundo o dos antes de que todos los ojos estén sobre mí. Pueden descubrirse muchas cosas en esos breves momentos, y veo que el grupo es completamente masculino -uno bastante corpulento, dos de tamaño medio y uno muy en forma. El último es el único hombre que tiene pelo en la cabeza y es de un tono sorprendentemente vibrante. Un tono vibrante y familiar.
Cuatro cuerpos se giran en sus asientos. Sin embargo, solo me fijo en uno que muestra unos mechones broncíneos pulcramente cortados y unos claros ojos verdes. Durante el breve encuentro en el restaurante del hotel me había preguntado si sería parte del contingente. Ahora que se han confirmado mis sospechas, no estoy segura de cómo me siento por ello.
Sin embargo, parece que Edward sí que siente algo sobre el tema. Tras un destello de sorpresa que cruza su cara, frunce el ceño y luego levanta las cejas, como si esperase a que respondiese una pregunta obvia. La razón de su expresión se me escapa y, de todas formas, este no es el lugar apropiado para algo que no sea trabajo.
Le doy un paquete informativo a cada oficial. Edward intenta hacer contacto visual de nuevo, pero yo me concentro en lo que tengo entre manos.
―Buenas tardes, señores. Soy Isabella Swan, Jefe Senior de Proyectos en RA Corporation...
Completo mi presentación y luego presento formalmente a los miembros del equipo de reserva: Capitán (CAPT) Hugh Bishop, Comandante (CDR) Richard Llewellyn, Comandante Seth Clearwater y el Teniente Comandante (LCDR) Edward Cullen. Al principio me parece raro que él esté asignado al grupo, dado su rango más bajo, pero descubro que se ha ganado un codiciado alojamiento como el comandante de un barco de patrulla costera*.
Al ser el oficial más senior de la sala, el Capitán Bishop recibe casi toda mi atención durante el resumen. Aun así, me doy cuenta de que mi mirada cae a menudo sobre Edward. Su comportamiento me fascina. Tiene un aire de tranquilidad, de confianza, que casi podría parecer engreimiento pero, de alguna manera... no lo hace. Él pasa la mayor parte de mi presentación inclinado hacia atrás en su asiento, con una pierna cruzada sobre la otra, con el tobillo apoyado sobre la rodilla -la viva imagen de la relajada compostura, pero con ojos perceptivos que no se pierden nada.
Por suerte, soy capaz de impartir la información pertinente a pesar de la distracción. Al final de mi monólogo, respondo preguntas de los oficiales. Edward mira intensamente, pero no dice nada... hasta el final, justo cuando estoy a punto de cerrar la sesión de la tarde. Levanta dos dedos en el aire para llamar mi atención.
―¿Sí, Comandante?
―Tengo una pregunta para ti, ―dice -sin ninguna necesidad, creo.
―Por supuesto. ―Hay un ligero tono de sarcasmo en mi respuesta.
―¿Por qué el programador informático se quedó todo el día en la ducha?
Me siento asombrada porque esté haciendo esto aquí y ahora. Estoy incluso más asombrada cuando mi mente conjura inmediatamente la indecorosa imagen de mí en la ducha... con él. Es un gran logro que sea capaz de mantener una expresión neutra. Una mirada de reojo a los otros oficiales revela una leve sorpresa en sus caras y también una buena cantidad de interés en la pregunta.
―No sé. ¿Por qué se quedó el programador todo el día en la ducha, señor?
Pongo énfasis en el respetuoso título para mantenerme centrada. Dudo que su chiste sea subido de tono, pero el inesperado temblor en mi abdomen sugiere que quiero que lo sea.
―La etiqueta trasera del bote de champú decía: enjabonar, aclarar, repetir.
Por alguna razón, sus compañeros encuentran esto divertidisimo. Ríen y resoplan, con el Comandante Clearwater dándole a Edward una fuerte palmada en el hombro. El que ha contado el chiste sonríe una sonrisa torcida y recibe con gracia su diversión.
Pero, como han hecho durante la reunión, sus ojos se mantienen en mí.
Hoy no ha importado cuándo le mirase, esos ojos verdes como el mar siempre han parecido estar en mí.
No puedo entender porqué.
*PIAO: Programa Interfaz Alojado Online. Permite una interacción visual con la simulación en forma de una imagen gráfica y muestra de datos.
*Myers-Briggs es un indicador de personalidad.
*Rangos de los oficiales de la marina de junior a senior: Alférez, Teniente junior, Teniente, Teniente Comandante, Comandante, Capitán, Contraalmirante (bajo), Contraalmirante (alto) Vicealmirante, Almirante.
*Un barco de patrulla costera es un barco de guerra más pequeño que es comandado por un Teniente o Teniente Comandante. Al estar la mayoría de los barcos de la Marina de los Estados Unidos comandados por Comandantes y Capitanes, ser seleccionado como el oficial comandante de uno de estos barcos es considerado un gran logro para un oficial junior.
¡Hola!
Bueno, las que me sigáis en Facebook ya sabréis que ayer fue mi cumpleaños. Así que no he podido actualizar porque al final se me ha complicado el fin de semana.
En cualquier caso, aquí está el capítulo 9 y yo estoy deseando leer vuestras opiniones.
Nos vemos el jueves.
-Bells :)
