Disclaimer: nada de esto me pertenece, los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a winterhorses, yo solo la traduzco.
BREAK STATEMENT
Capítulo trece – Dejarse ir
-Doce años antes-
27 de noviembre de 2003
Feliz Acción de Gracias para mí.
En lugar de estar en casa en Forks, estoy atrapada en el Hospital McLean. Mi TRAG*, Becca, me trajo aquí el martes por la noche y, como todos los doctores están demasiado ocupados teniendo una vida, no me evaluarán hasta el lunes, puede que el martes. Eso significa que voy a tener muchas partidas de solitario y teléfono gratis.
Al menos me dejarán ir a Next House* con un acompañante esta la mañana para poder coger algunas cosas de mi habitación. Mi madre me trajo ayer algunos básicos antes de volar de vuelta a casa, pero en ese momento yo estaba con vigilancia cada treinta minutos y no podía tener cosas como papel y bolígrafo. Es molesto cuando alguien te controla cada media hora para asegurarse de que no te estás abriendo las muñecas o algo. Creo que en mi caso era un poco demasiado, pero aun así era mejor que la vigilancia cada 5 minutos en la que me habían tenido durante mi primera hora aquí. Me sentí mal por la pobre chica que me vigilaba -creo que directamente debería haber cogido una revista y haberse sentado en una silla junto a mi cama.
Y, ¿cómo había pasado todo esto? Es fácil para mí explicarlo, pero difícil de creer. Básicamente, me apagué.
Había pasado todo el fin de semana en la sala de ordenadores, trabajando en mi tarea del programa. Literalmente. Me llevé la almohada, una bolsa de snacks y una Coca Cola Light de 2 litros (la primera de muchas ese fin de semana). Cuando salí el lunes por la mañana temprano, tenía un programa terminado en mi pen drive y un total de cuatro horas de sueño fragmentado.
También tenía que entregar un trabajo el miércoles, así que eso significaba trabajar también toda la noche del lunes. Pero, en algún momento antes del amanecer, empecé a sentir pánico por no terminar; luego empecé a odiarme a mí misma por... bueno, por nada y por todo. Había mucha presión y me sentía una fracasada por no poder con todo. Me dio el bajón y, de alguna manera, terminé en mi cama, mirando al techo y gimiendo de vez en cuando.
Así es como Jess me encontró por la mañana. Como una buena compañera de piso, intentó todo lo que pudo para sacarme de ello, pero estaba demasiado deprimida como para responder o incluso mirarla. No la culpo por asustarse y llamar a Becca.
Lo que pasó después lo tengo un poco borroso. Recuerdo hablar con el Decano No-Sé-Quien. Empecé a salir del bajón cuando se mencionó McLean, pero entonces ya era demasiado tarde. Ella ya había tomado la decisión de ingresarme involuntariamente como paciente de psiquiatría.
Encantador.
Creo que reaccionó de forma exagerada. Sí, en ese momento a mí no me importaba si vivía o moría, pero tampoco es que estuviera planeando suicidarme. Puede que hubiera tenido esos pensamientos en concreto antes, pero ella no lo sabía. Creo que simplemente quería irse a casa para rellenar su pavo, y necesitaba una forma de sacarme del campus y de su responsabilidad. Perra.
De todas formas, aquí estoy, haciendo tiempo hasta que pueda convencer el lunes al doctor de que mi bajón fue el resultado del estrés y la falta de sueño. Y la verdad es que esas cosas sí que jugaron un gran papel. Sé que tengo otros problemas serios -demonios, no soy estúpida-, pero solo tengo que seguir adelante, jugando al juego.
Supongo que aquí no se está tan mal. Lo cierto es que he podido ponerme al día con el sueño acumulado en mi pequeña habitación -es justo lo suficientemente grande para la cama de cabecero metálico, una mesilla de noche, una pequeña cómoda y una silla. Y al menos tengo mi propio baño con ducha.
Una enfermera me trae las comidas en un recipiente de poliestireno. Ahora que estoy fuera de la vigilancia por suicidio, recibo comidas que puedo tomar con cubiertos de plástico. No es que sean las cosas más sabrosas del mundo, pero tampoco es terrible.
Estar fuera de vigilancia también significa que puedo dejar mi habitación, aunque los únicos lugares a los que tenemos permitido ir son los pasillos y la sala común. Es raro caminar por un pasillo y ver todas las puertas bien cerradas con tarjetas de colores que muestran con cuanta frecuencia hay que ir a ver a una persona, pero hay muchas puertas sin tarjeta -como la mía ahora.
Hoy he ido a la sala común unas cuantas veces y he visto a algunos de los otros pacientes hacer sus cosas. Da un poco de miedo, para ser honesta. Creo que soy la más joven de todos los que están aquí ahora mismo -todos los demás son de mediana edad o más mayores. La mayoría parecen estar como en trance y simplemente se quedan sentados mirando a la nada hasta que es hora de hacer cola para recoger las medicinas. Unos cuantos caminan de un lado a otro de la sala en un patrón infinito, como esos animales del zoo que llevan años encerrados en un espacio pequeño. Me pregunto si será lo mismo para esta gente y, si lo es, ¿el espacio en que están atrapados es físico o mental? ¿Los dos?
Siempre había pensado que era demasiado inteligente y fuerte para estar en un lugar como este, pero luego estaba Marcus. Si no le hubiera visto coger su vaso de plástico con las pastillas, habría pensado que trabajaba aquí. Es un hombre alto, delgado, con pelo castaño que empieza a canear y una gran barba. Se puede ver la inteligencia y la vida en sus ojos. Ríe y habla con todos, y anoche sacó una guitarra para tocar. Era muy bueno.
Parece ser que Marcus era profesor de aeronáutica en el MIT -le escuché hablando con una de las enfermeras, pero dejaron la habitación antes de que pudiera enterarme de nada más. ¿Cómo terminaba aquí un tipo como él? Parece tan normal... aunque parecía que o llevaba un tiempo ya en McLean o que había estado aquí antes.
Se me hace difícil entender porqué se dejó ir y tiró a la basura una vida tan prometedora. No puedo dejar que eso me pase nunca.
Soy mejor que eso.
No soy tan débil.
*TRAG: Tutor/a Residente de Alumnos Graduados.
*Next House: una residencia para alumnos no graduados del MIT.
¡Hola!
Ya sabemos porqué internaron a Bella. Es que no es bueno ponerse tanta presión encima.
Estoy deseando leer vuestras opiniones. Nos vemos el lunes.
-Bells :)
