HoI! miky-chan reportandoce con un nuevo cap!

aqui es donde la historia empezara a ponerce zabrozhonga ewe

jejeje algo q realmente quiero aclarar

no sigo el Au de echotale solo los personajes ya q el au en si me mareo y no logre entenderlo /(9w6)\

asi q buee si les gusta esa bizarreada me gustaria que me lo dijeran en un review no es mucho pedir TwT

agradecimientos:

Spark297: muejejejeje sii soy crueeeel y me comere todo el chocolate del mundo! hehehehehehe aqui el cap espero te guste :p saludos y manten tu determinacion hacia mi historia

sin mas

aqui el cap!


Estaba estupefacta, mis piernas no reaccionaban ante su presencia, mis ojos estaban clavados en sus cuencas, bueno cuenca una estaba mal vendada, gracias a la luz de la cocina podía observarlo mejor, si estaba más alto y su cráneo más delgado y un poco maltratado, su rostro mostraba aún más expresiones de la que acostumbraba, una vez Papyrus me había explicado que podían poner mucha magia para controlar sus expresiones como el poder abrir la boca pero de perezoso no la utilizaba, pero al que tenía en frente mantenía su entrecejo (si se puede llamar así) ligeramente arrugado mostrando angustia o miedo pero de una forma muy sutil

-Real… realmente estas aquí…- Mi corazón latía a mil por hora e intentaba controlar mi respiración fracasadamente, las ganas de llorar estaban cerca pero a él no le daría el lujo de verme llorar aún me quedaba algo de dignidad después de todo este tiempo

_Frisk… yo - Dio un paso al frente y yo retrocedí bruscamente, se detuvo a metro y medio de distancia, aún mantenía la vista aturdida sobre él y los ojos más abiertos que un plato, su simple presencia me llenaba de pánico y mi mente parecía no cooperar, estaba por decir algo más pero no sé de donde saque un cuchillo y lo apunté directamente a su cuello, estaba alarmada y mi mente no estaba en su sano juicio en ese preciso momento

-Aléjate… te lo advierto- le pronuncie desafiándolo fríamente

-Oye chica, cálmate…- levanto ambas manos en señal de derrota, mantenía firme el cuchillo apuntándolo a él, sabía incluso que el color de mis ojos había cambiado a un rojo carmesí gracias a que algo de la esencia de Chara había quedado en mi ser luego de tratar de detener la ruta genocida, por milésima vez

Él se mantenía quieto con la mirada fija en mí, baje un poco el arma de filo y fue entonces que me di cuenta que cometí un gran error, sentía como su magia poco a poco se apoderaba de mi alma revelando un corazón rojo con la mitad azul, aquello que ocultaba de todo el mundo desde mi adolescencia, estaba paralizada y mi cuerpo no respondía a lo que demandaba, en pocas palabras… me había derrotado

Mis lágrimas caían libremente por mis mejillas, algo peor que la muerte sentía en ese momento, no dejaba de llorar e hiperventilarme, ni siquiera note cuando había utilizado su magia para llevarnos a mi habitación, me levitó un poco y limpió mis pies, no dejaba de llorar y prácticamente hipaba por aire, me sentó en la cama y él se sentó frente de mí contra la pared, ya había pasado un así mantenía la mirada fija en la de él… expectante y molesta, demasiado molesta; el continuaba mirándome casi sin pestañear, eso me frustraba más. Pasó quien sabe cuánto hasta que me percaté de la hora y de que posiblemente mis padres podían venir y hacer un alboroto, me levante con rapidez pero él hizo un movimiento con su mano que me paro en seco

-No están… tuvieron que asistir a una conferencia fuera de la ciudad, volverán la próxima semana , me dejaron una tarjeta para tus gastos y demás, también dijeron que si quieres ir a casa de Asriel a pasar la semana no había problema- me dijo mientras sacaba una cajetilla de cigarrillos y ponía uno en su boca dejándome muy sorprendida

Primero, llegaba y amargaba lo que tenía de existencia; segundo, mis padres me abandonan vilmente a mi suerte dejándome prácticamente a su cargo y tercero, según mi calendario era la madrugada del lunes así que aún tenía que asistir a la escuela antes de las vacaciones por el invierno, o sea en pocas palabras… mi vida está en un hoyo cada segundo más profundo y no había nada que podría salvarme, punto para mi patética existencia

Volví a sentarme en la cama apoyando mi espalda contra la pared y abrace mis piernas mirando en algún punto en la pared mientras el fumaba su cigarrillo, tendré que cambiar las cortinas después de todo, suspire pesadamente estaba por decir algo pero él se levantó y se puso en frente de mí y suspiro exhalando humo

-Mira, déjame hablar o te atrapare de nuevo ¿ok?- quedé perpleja por lo franco que había sido, una gota de sudor cayo por mi mejilla mientras asentía y volvió a calar de su cigarrillo- Hable con tus padres en la mañana y como Papyrus estará ocupado me dejaron a cargo de ti hasta que vuelvan, no te dijeron nada porque fue muy apresurado y toda esa mierda

Estaba demasiado sorprendida, franco y directo, no era para nada como lo recordaba, se volvió a sentar en donde estaba y apago su cigarrillo en el borde de su antebrazo sacando otro esperando a que dijera algo, suspire y escondí mi cabeza en mis rodillas, mi corazón no se calmaba y sabía que el de él estaba igual pero su semblante estaba tranquilo e incluso parecía aburrido

-Sé que estas molesta- soltó de golpe provocándome un pequeño salto donde estaba- No hay perdón por lo que hice, estoy al tanto de eso… pero las cosas se van a poner difíciles a partir de ahora para ti… necesito protegerte

Levanté mi cabeza rápidamente para verlo a la cara, realmente me había enojado, se iba por mucho tiempo y me dejaba de lado y ahora se preocupaba por mí? , mi sangre hirvió por el coraje y por todo lo que me había guardado por tanto tiempo

-¿Necesitas protegerme?... ¿JUSTAMENTE AHORA?- Me levante de mi cama y lo encare con varias lágrimas en mis ojos- ¡¿Y QUE PASO TODOS ESTOS AÑOS?! ¡ACASO NO IMPORTABA!- Explote quería decirle de todo a la cara ya no me importaba nada- ¿TIENES UNA IDEA DE LO QUE TUBE QUE PASAR? ¡¿UNA JODIDA IDEA?!... ¡ME DEJASTE DE LADO MALDITO IDIOTA! CREYENDO…-Suspire y baje mi voz estaba muy cansada- Creyendo que algo había hecho mal… pensando… que no cumplí mi promesa…

-Yo lo entiendo…- contestó de manera suave pero triste, estaba muy sorprendido

-No…NO TIENES UNA MALDITA IDEA!- Volví a gritarle sacando con fuerza mis muñequeras para que viese las cicatrices viejas y recientes que surcaban mi piel que portaría de por vida, como un maldito recordatorio de lo estúpida y desolada que podía llegar a ser, mis lágrimas aún caían de mis ojos pero al menos ya no era tan asfixiante, tenía un alivió en el pecho que me dejaba respirar, levanté la mirada y él estaba ahí expectante, iba a tocar mi cabello pero me aleje muy apresuradamente

-NO ME TOQUES- Le grite sin mirarlo, estaba muy cansada y no quería seguir con esto así que di por terminada la discusión- No voy a contradecir a mis padres, si me dejaron a tu cargo bien… pero no te quiero cerca, no somos amigos, no somos nada, solo un guardaespaldas hasta que vuelvan mamá y papá… luego de eso no quiero volver a verte, ya sufrí demasiado este tiempo… ahora vete por favor necesito dormir un poco…

Lo escuche suspirar con resignación, caminó a paso lento hasta que puso una de sus manos en la perilla, no aparte mi mirada de su espalda hasta que me percaté qué mi alma había sido capturada por una magia muy familiar dejándome inmóvil, me devolvió la mirada bastante decaído, con una de sus manos tomó mi mejilla, estaba muy fría y mis mejillas hervían por el llanto anterior y el rubor, pero su rostro era otra historia, estaba muy… muy serio y la luz de su cuenca era apenas visible hasta que se acercó hasta mi altura, podía jurar que su aliento chocaba en mis labios aterrándome

-Juro que cuando esto termine… Te juro por mi único punto de H/P que vas a entender…- besó suavemente mi mejilla y desapareció de mi cuarto quien sabe a dónde

Me desplome ahí, no tenía fuerzas en mis piernas, asenté mi cabeza en el colchón y llore; como nunca lo hice llore hasta que me quede dormida profundamente

Sonaba mi despertador de forma muy ruidosa y con muchísima pereza lo apague, la posición en la que me había dormido me generaba un terrible dolor de cabeza que pensé que pasaría con un baño caliente, ya en la ducha me relaje bastante, ya no tenía ese nudo en la garganta que me molestaba durante mucho tiempo, ahora mi frustración yacía en como pasar la semana sin sentirme abrumada por la presencia de Sans, suspire derrotada si era lo que mis padres creían que era lo mejor para mí no iba a juzgarlos, salí de la ducha envolviéndome en una toalla corta pero no note que habían caído varios jabones pequeños de esos que te dan en los hoteles ( a los que asistían mamá y papá a veces) con los pies mojados lo pise y caí de sentón en el suelo llevándome varios accesorios en el trayecto, estaba sobándome la retaguardia cuando escuche los pasos apresurados de mi cuidador y entrando de golpe en el baño

_FISK, ESTAS BIE…- no terminó su frase ya que mi toalla había caído al piso dejando al aire toooda mi magnifica existencia, estaba más roja que un tomate y sin poder articular palabra alguna, y Sans en la misma situación hasta q vi como algo de sangre caía de donde debería estar su nariz

-¡PERVERTIDO SAL DE AQUÍ!- Le grité mientras le tiraba con cualquier cosa que había en el baño tapándome miserablemente con mi mano libre, cerró con rapidez la puerta y por arte del destino ambos gritamos a mero pulmón. Cuando salí del baño, me dedique a buscar un poco de ropa "conservadora" para evitar incomodidades hacia mi persona, así que terminé usando una remera de mangas largas de una banda de música rock color vino junto a un jean ajustado oscuro, mis botas limpias y mi queridísima chaqueta de cuero, cargué mi mochila y bajé para prepararme un ligero desayuno y el almuerzo que llevaría

Cuando llegue a la sala el botiquín principal estaba en la mesa y varios trozos de algodón estaban manchados de sangre, suponía que no eran de su nariz (eran demasiados) y fue cuando lo vi, tratando de vendar su mano izquierda sentado en el sillón, al parecer estaba muy mal herido y sangraba a borbotones

-Por dios Sans, ¿qué te pasó?- Se sorprendió al verme y lo vendo rápidamente para evitar la hemorragia

-Es una laaarga historia chica… será para otro día, estoy cansado hasta los huesos- aún que en su expresión había calma yo trataba de taparme la boca para evitar reírme a carcajadas, chiste muy malo y muy nostálgico

-Bien… como es lunes Papyrus pasara por mí para llevarme a la escuela… ¿me avisas cuando llegue?

-claro…- dijo mientras sujetaba su mano con fuerza, al parecer dolía pero no quise indagar

En la cocina vi una bolsa de papel con mi nombre lista para guardar, dentro estaba un almuerzo bien preparado, ensalada con algo de queso y carne asada y una botella con jugo de limón, quede anonadada incluso todo lo que se usó para cocinar estaba lavado y puesto a secar ¿Había sido Sans? ¿Era así de ordenado ahora? En definitiva no era el mismo que había conocido tiempo atrás y de verdad era mucho para asimilar en ese momento, tomé del refri un trozo pequeño de tarta y un vaso de leche mientras cargaba mi súper almuerzo en mi mochila

Escuche un auto detenerse y como abrían la puerta principal, Sans no estaba así asumía que había salido, me acerque a la ventana principal y allí los vi hablando o más bien Papyrus gritando miles de cosas que no logre entender, hasta que Sans saco ambas manos que estaban en sus bolsillos en forma de derrota y al notarlo su hermano se paralizó, tomo con cuidado una de estas y lágrimas naranjas caían por sus cuencas, y se abrazaron con mucha fuerza a pesar de todo se extrañaban mutuamente, fueron los segundos más emotivos de mi vida

Una vez recuperada mí compostura (y la de Paps), salí a saludarlo mientras él me abría la puerta del copiloto de su flameante y querido convertible rojo, Sans nos despidió con el movimiento de su mano y poniéndose un cigarrillo en su boca, arrancó y en cuestión de minutos llegamos a la escuela mientras bajaba me ofreció otro almuerzo que para no ser descortés acepte

Sé que dije que tenía una vida simple, la tengo pero la escuela es otro asunto, por la posición de mis padres tuve que asistir a una escuela privada es decir solo para humanos, y bueno los humanos eso son… crueles por naturaleza, solo falta tener una piza de algo diferente para que te molesten o te hagan el famoso bulling, y yo no era la excepción, quiero decir soy la chica con todo el sequito de monstruos raritos así que era el blanco de miles de burlas

Cuando llegué a mi casillero note varios papeles pegados con insultos escritos e incluso dibujos obscenos que arranqué y tiré a la basura, mi día comenzó mal y terminaría mucho peor

*los días de escuela te agobian…. ¡Frisk mantén tu DETERMINACIÓN!


hasta aca! bueno seria mas largo pero decidi cortarlo para darle dramaaaa *pose estilo mettaton*

nos leemos la proxima

atte: Asakura Miky-chan