wololololo! holiiiiis! my friends!

soy yoo! espero q no me hayan olvidado TwT y espero q hayan pasado unas hermosas fiestas ejejeje

yo estaba trabajando asi q bueeee digamos que recien tuve tiempo para escribir y subir esta wea XD

agradezco muucho que le guste esta cochinada salida de mi cabeza nwn prontooo vendran las partes super ricolinas y zuculemthas

pero hasta entonces disfruteeen!

spark297: te dije que te adoro? *w* siempre estas ahi mostrando apoya dandome mas determinacion para terminar esta cosa :,v eh aqui la continuacion! besoteees!


Mis padres volvieron ese miércoles para llevarme a casa, estaba sentada en el asiento trasero del auto mientras íbamos atravesando la cuidad mientras observaba el paisaje nevado con mis pensamientos anudando mi mente, me sentía extraña al tener por completo mi alma y trataba de encontrar las palabras adecuadas para explicarles a mis padres lo que había pasado en la escuela

Al llegar entre y me senté en el sillón frente a la chimenea que estaba encendida, mientras que mis padres y el esqueleto charlaban de lo que iban a hacer a partir de ahora, suspire y mire el ramo de flores que me había regalado, eran flores doradas y las amaba; era un gusto que compartía con Chara y mi padre, algunas estaban algo marchitas pero aun así eran hermosas

Cuando mis padres entraron ambos se sentaron en los sillones en frente de mí, mirándome con miedo y preocupación, mientras que Sans se quedaba afuera seguramente fumado. Nos quedamos en un silencio de lo más triste e incómodo, no sabía cómo explicar mientras bajaba la mirada y observaba mis muñecas perfectamente vendadas

-Mamá… Papá…yo… no quería… solo… lo siento…- termine diciendo casi en un susurro, mamá lloraba mientras que papá mantenía su rostro triste y serio, se levantó y tomo un libro de pasta gruesa y muy antiguo, volvió a sentarse mientras tomaba la mano de Toriel

-Frisk… tu madre y yo tenemos que contarte algo… pero primero te contare una vieja historia…- me miro fijo y yo solo asentí poniendo total atención a su relato

Hace mucho tiempo… los humanos y monstruos vivían en paz y armonía… nuestra especie destinada a gobernar sobre todos los monstruos y llevarlos a la prosperidad… a lo que nos llamaron los Dreemurr, de generación a generación nuestro conocimiento sobre el uso de la magia y las "almas" eran tratados solo en esta familia…

Un día una especie de monstruo muy peculiar apareció en los parámetros del reino, a los que los llamaron Reaper, esqueletos con un mayor y más poderoso manejo de la magia lo cual fueron nombrados los sabios del reino cortesía de mi padre

Cuando era un pequeño príncipe aprendiz de gobernante conocí a un joven Reaper aprendiz de sabio… Wing Dings Gaster, un joven bastante despierto de mente y leal ante toda mi familia, fuimos amigos por mucho tiempo incluso fue mi acompañante en mi boda con Toriel…

El tiempo paso y la curiosidad de los humanos aumentaba por el conocimiento sobre el uso de la magia, y no se les negaron las antiguas sabidurías de mi pueblo… grave error…

Gracias a ese conocimiento fue el que usaron para encerrarnos bajo el monte sin posibilidad de escape, de nuestra raza solo quedamos yo y Toriel que estaba esperando a Ariel… y de los Reaper solo quedaba el… paso mucho tiempo mientras que el creaba el Core y hubo un horrible accidente…

Termino su historia suspirando pesadamente, al parecer continuar con lo que "el" había hecho era algo muy difícil para mi padre, tomo una foto de aquel libro y la puso en mis manos y al verla me paralice

El mismo rostro sin el toque de locura y terror, se veía… feliz sosteniendo 2 bultos, uno más grande que el otro pero el más grande asomaba su rostro sin duda ese niño era Sans, lo escuche entrar dando fuertes pasos que sonaban molestos, me gire lentamente hasta verlo parado detrás del sillón

-El viejo se obsesiono con la determinación y nos creó a mí y mi hermano para hacernos pruebas y cosas parecidas a la tortura pero con niños… aunque yo me lleve la peor parte pero por nada tengo poco H/p y buenos reflejos…- soltó molesto casi iracundo mientras su ojo flameaba inquieto- El creo el Core y la habilidad del Reset… pero nunca tuvo la determinación para usarlo, luego de lo que paso con los príncipes hubo un accidente que lo llevo a separarse de este plano existencial o algo así y lo que necesita es determinación para volver y como tú eres la única disponible no le importara matarte para conseguirlo…- era mucho que asimilar que termine desmayándome en media sala

Cuando desperté estaba en mi cuarto mirando hacia el techo, mi vida estaba dando un vuelco bastante drástico en tan solo 4 días, mi cabeza dolía horrores y mi estómago estaba revuelto, gire la cabeza hacia la izquierda y ahí estaba sentado al parecer dormido cuando me moví abrió lentamente su cuenca derecha para sonreírme de forma tranquila

-He he, pensé que ya no despertarías chica…- me senté apoyando mi espalda en la pared mirándolo algo confundida, un suspiro sonoro salió de su boca cuando quise hablar el coloco una de sus manos en mi mejilla y su dedo pulgar para callar lo que tenía que decir, callé y me ruboricé por completo- Ya habrá tiempo para explicaciones chica… solo descansa… haz eso por los que se preocupan por ti…- y salió de mi cuarto lentamente

Baje al rato a buscar algo para comer y mi madre estaba preparando la cena mientras papá hablaba con su secretario y el esqueleto… bueno creo que estaba dormido en el sillón. Mis padres me saludaron y fui al baño principal a ducharme, bueno realmente a usar la tina para relajarme. Llene el agua hasta que me llego a los hombros, me recosté y trate de relajarme hasta que tocaron la puerta un poco insistente

-¿Quién es?- dije casi en vos baja, pero cualquiera en esta casa podía escucharme tranquilamente

-Oh… ¿Estas bien mi niña? Saldremos con tu padre unos momentos llama a Sans si es que algo ocurre

-Está bien mamá no te preocupes

-Bien… te quiero mi niña- eso me dejo helada, sabía que los lastimaba pero solo era una niña idiota sin consideración a lo que ellos sentían

-Yo también mamá… te quiero mucho

La escuche suspirar y como se alejaba a pasos lentos, luego de un rato salí de la tina me puse una toalla alrededor del busto y busque en la repisa alta donde mamá guardaba sus jabones caros escondido en la parte de atrás una pequeña caja de color marfil, me senté en el suelo dando la espalda a la puerta, abrí lentamente la caja dejado la tapa a un lado, dentro había varias hojas de navajas, algodones y vendas limpias

Pero quedé allí, quieta con el sentimiento atorado en la garganta y sin poder moverme, lo sentí aparecer detrás de mí pero no me gire a verlo quede allí viendo aquella caja con mis ojos vacíos y tristes, se sentó detrás de mí y me abraso con ternura

-No sé qué hacer… estoy perdida…- sentía el llanto cerca pero trataba de contenerme, estaba tan cansada de llorar y solo quería que ese sentimiento acabase

-Tranquila solo… solo déjame ayudarte…- terminó por decir abrazándome con algo de fuerza mientras rompía en llanto, el apoyo su rostro en mi hombro y podía sentir como sus lágrimas caían por mi hombro y así estuvimos por quien sabe cuánto, abrasados y llorando desahogándonos de todo aquel dolor que soportamos por tanto tiempo, después de mucho tiempo podía sentir que podría arreglar mi roto interior y volver a ser alguien feliz y alegre

Después de un rato estábamos en el sillón de la sala curando mis muñecas con cuidado aunque aun así me ardían como los mil horrores

-Listo preciosa… quedaste como nueva

-Gracias, deja que te ayude con los tuyos

-Wow tranquila chica yo puedo solo…

-Sí, eh visto los fabulosos resultados

-Bien me atrapaste, soy todo tuyo muñeca- le saqué la lengua y le saqué los vendajes con sumo cuidado de sus manos, cuando observe aquellos hoyos sangrantes y dolorosos mi rostro de seguro estaría para una revista porque me era imposible creer que le hubiesen hecho eso

-¡Por amor a dios Sans!... ¿¡Quién te hiso esto!?- estaba horrorizada y busque el botiquín especial de monstruos que mamá guardaba por si acaso, al terminar de curarlo estaba mucho mejor que antes incluso aquella horrenda grieta sobre su cuenca derecha, el solo suspiro tratando de explicarme con la mayor simplicidad

-Fue un regalo del viejo tratando de obtener la determinación de tu media alma… créeme esto fue lo más ligero que puede llegar a hacer ese maldito bastardo- miro al fuego de la chimenea mientras su ojo brillaba contrastando el naranja de la luz del fuego mágico, dejé el tema de lado encendiendo el televisor y hablando de muchas cosas triviales, era tarde cuando mis padres volvieron y me fui a dormir, por primera vez en mucho tiempo, sin pesadillas

A la mañana siguiente me levante unos segundos antes que el despertador, era jueves así que me tocaba gimnasia luego del almuerzo, así que guarde las zapatillas de ballet en mi mochila y mi uniforme que consistía en una falda azul camisa blanca y saco azul oscuro, medias largas y zapatos negros, realmente lo odiaba no quedaba con mi estilo pero solo una vez al mes nos dejaban usar ropa casual, peine m cabello y me puse una diadema y bajé para desayunar

Mis padres me saludaron con ternura la cual devolví mientras que mamá nos servía una pila de hotcakes con fruta jugo de naranja y varios medicamentos que tendría que tomar para contrarrestar la anemia, me puse una bufanda roja que Papyrus me había regalado para mi cumpleaños número 15, me despedí de mis padre y justo cuando abrí la puerta principal Sans estaba por tocar el timbre nos reímos un rato y me propuso llevarme a la escuela, acepte y me paso un casco con motivos de calaveras, reí de nuevo ante la ironía y fuimos en su motocicleta estilo chopper

Cuando llegue todos nos miraron simplemente infle el pecho cuando Dayana me miraba con cara de pocos amigos junto a su sequito de lame botas, me fui a clase sin pasar por mi casillero mientras que mi esquelético amigo hablaba algo con la directora, esta vez algunas chicas me preguntaban por el esqueleto tan cool que venía como mi guardaespaldas, los chicos me tiraban indirectas para tríos que simplemente mandaba al diablo sin responder, y los típicos insultos y comentarios a mi trabajo, pero no deje qu7e nada de eso arruinara mi nuevo estado de ánimo, a la hora del almuerzo llegue a mi terraza especial y él estaba sentado en el grueso barandal fumando

Hablamos un rato mientras comíamos algo de espagueti de Papyrus, nos quedamos en un silencio simple mientras repasaba unos apuntes de matemáticas, antes de que tocara la campana me puse las zapatillas de ballet mientras que el huesudo reía

-¿De qué te ríes ahora?- lo encare abochornada mientras él trataba de respirar por culpa de la risa

-Te ves adorable querida… te queda ese color- y me guiñó la cuenca mientras yo lo empujaba para que dejara de molestar, y me fui al gimnasio ahora odiando de por vida el rosado

En la clase de gimnasia nos hacían usar camisetas blancas y calzas cortas azules, mientras estiraba Dayana mostraba sus "habilidades" para los saltos que consistían en mover el trasero y busto como loca ya que era la única a la que dejaban usar musculosas, y bueno saltando como loca y perra en celo así que todas las miradas estaban puestas en ella y su numerito; continúe estirándome hasta que me propuse a hacer algo de gimnasia acrobática saltos y vueltas, gracias a las zapatillas tenia mayor agilidad y elasticidad así que me divertía como si fuera una niña luego de un rato note que todos me miraban, absolutamente todos, incluso la profesora me propuso un lugar en el equipo de porristas el cual rechacé cordialmente ya que no me interesaba pero Dayana me miraba con demasiado odio

Antes de que la clase terminara me dirigí a las duchas para relajarme, pequeño beneficio que me dejaban los profesores por mi precaria condición social, mi ducha fue rápida no me gustaba bañarme en la escuela y menos con tantos idiotas cerca odiándome, cuando terminé de cambiarme arias chicas me taparon el paso, era de esperarse que la señorita zorra estuviese en la cabeza

-Déjate de trucos estúpida monstruosa- me encaro queriendo escupirme en la cara, estas niñas inmaduras

-No sé de qué hablas zorra… rechacé el maldito puesto así que deja de estorbarme…- no me gustaba hablar así, pero habían personas que lograron romper mi paciencia hacía ya mucho rato

-No te metas con mi apellido tonta… te voy a acabar Dreemurr… vámonos chicas- y salieron solo riéndose como estúpidas, suspire y fui directo a mi casillero a buscar mis libros eh irme a casa, cuando llegue habían varias notas pegadas con comentarios tratando de ser hirientes oh acosadores hasta que una nota azul llamo mi atención

-"Te dejé un regalo… estate lista a las 8, S"… hummm ¿Qué estará planeando?- abrí el casillero y había una flor echo… brillaba hermosamente en la maseta con detalles en lila y magenta junto a un moño celeste, cuando la toque sonó algo de música clásica a mi parecer y repetía sin cesar

"Mantente determinada chica… hay alguien qué se preocupa por ti…" mi rostro tomó un color rojo fuerte al notar que varios se acercaban y me preguntaban miles de cosas, prácticamente salí corriendo fuera de la escuela con la maceta y mochila en mano, y afuera estaba el parado sobre su motocicleta

-heya…- fue lo único que me dijo antes de pasarme el casco y llevarme a casa, no dije ni una palabra en todo el camino solo me sostuve de el con algo de fuerza y pena, cuando llegamos mamá entraba con las compras así que la ayudamos a entrar, luego de un rato el esqueleto se retiró saludando con la mano a mamá y a mí me dejó un tierno beso en mi mejilla haciéndome subir los colores al rostro con risas de parte de ambos.

-Oh mi niña… ¿Cómo te fue en la escuela? a juzgar por la maseta muy bien

-¡Ma- mamá! Por favor… solo es un presente de amigos…- desvié mi mirada mientras subía a mi habitación, hice mi tarea por un buen rato y llamaron a mi celular

-¿Diga?

-¿Estas lista preciosa?- qué totalmente paralizada… ¡¿Era en serio?!

-Pu Pues…

-Paso por ti en 15 minutos… ponte algo cómodo- y me colgó dejándome con las palabras en la boca, corrí a mi armario y me puse mi atuendo común, remera a rayas color vino, jeans cortos medias largar y botas negras, sin olvidar mi fiel chaqueta de cuero regalo de mis dulces 16, y mi bufanda roja; cuando baje las escaleras mi madre estaba tomando té atenta a la puerta y cuando me vio sonrió muy tiernamente

-Te ves bien mi niña… ¿algún plan para hoy?- mierda, ahora trataba de explicar algo coherente hasta que alguien tocó el timbre haciendo que mamá se levantara con prisa y abriera la puerta invitándolo a pasar mientras que yo me petrificaba a pie de las escaleras, estaba vestido como lo vi el primer día, con su chaqueta de cuero que le llegaba a la cintura, pantalones negros, botas cortas y oscuras una especie de tirantes y un suéter gris para mantener el calor, pero tenía un ramo de rosas amarillas y naranjas para mí, cuando me lo extendió y tomé tímidamente mi mamá sacó una foto con una cámara de quien sabe dónde habría sacado, el esqueleto mantenía su mirada cansada y usa sonrisa socarrona mientras que yo moría de la vergüenza

Lo tomé de la mano y lo saqué de la casa dejando las flores en el florero que convenientemente mi madre había preparado cuando yo llegue, una vez afuera suspire con fuerza mientras aún se reia, subimos a su motocicleta y partimos quien sabe a donde

Mientras manejaba me decidí por hablarle

-Si esto tiene que pasar…. Quiero que seas sincero con migo…- le dije cerca de donde debería estar su oreja, lo sentí suspirar y bajo un poco la velocidad mientras íbamos a las afueras de la cuidad por los campos

-Lo sé muñeca… esto será largo…

*Querer enmendar lo te tu pasado… Te llena de DETERMINACION