—Y por esa razón las células... —la profesora no termino de hablar, debido a que el timbre para el descanso sonó. —Muy bien, acuérdense que para la clase que viene hay que traer el práctico. Se puede hacer de a dos. Es una de las notas que cierra el trimestre, acuérdense de traerlo. —luego de decir eso, los alumnos empezaron a salir del aula. Cuando todos se fueron, la profesora encontró un par de hojas en su banco, que decía 'Trabajo Practico De Biología N° 3'. Uno estaba a nombre de Kyoko y el otro de Kaede. La profesora sonrió de lado y los guardo en su maletín negro.

En el pasillo se podían ver dos chicas, caminado a paso lento, pero seguro, hacia la sala de música. Ambas iban hablando amenamente de temas variados. En un abrir y cerrar de ojos, ya habían llegado a la sala. Al entrar a la sala, Kyoko, abrió las ventanas dejando que el sol iluminara la habitación y que una suave brisa con olor a cerezo inundara la habitación.

—¿En serio que la nuevo tocó mi preciado violín?—dijo mientras se acercaba a donde estaba el violín guardado en su funda.

—Si, intente detenerla, pero el profesor me reto a mi por intentar mandarla a la mierda —dijo sacando las partituras del armario negro, que estaba al lado de la puerta de entrada —¿Qué cancion Kyoko?

—Canon de Pachelbel en D —dijo mientras terminaba de afinar el violín. Kaede trajo el atril negro que estaba al lado del bajo. —¿Lista Moko-san?

—Espero que no te pierdas en medio de la partitura —soltó con sarcasmo mientras esperaba que su amiga se posicionara.

Empezó tocando Kyoko, le violín sonaba fantástico a manos de la pelinaranja. Luego de un par de notas, la pelinegra se sumó a la cancion. La violinista se movía al compás de la melodía de su instrumento, sin prestarle atención a la partitura. Mientras tanto Kaede, miraba atenta la partitura, y cada cierto periodo de tiempo, miraba a su amiga, quien estaba ensimismada tocando su cancion favorita. Las ráfagas de viento, que se colaban por la ventana, movían los cabellos de ambas chicas, a la par que balanceaba las hermosas cortinas celestes, con bordes dorados.

La canción terminó, y ambas chicas se sonrieron mutuamente. Derrepente se escucharon aplausos, provenientes de afuera de las sala de música.

—Hermosa interpretación. Pero no pueden entrar a la sala de música sin autorización —un joven alto, entro a la sala, seguido de un otro chico con guantes y un teléfono en la mano.

—Gracias, pero no debería andar espiando a unas inocentes alumnas —dijo Kyoko mientras guardaba el violín en su estuche y se lo colgó en el hombro, al mismo tiempo que Kaede guardaba su instrumento en el armario. —Vamos Moko-san, o quieres quedarte a hablar con el profesor Yu~ki~hi~to —dijo mientras le pasaba al lado del hombre con el guante y le acariciaba la cara, provocando un sonrojo en las mejillas del mayor y una sonora carcajada del más alto. —¿Muy bien Moko-san, nos vamos? —Kaede sonrió y asintió y salió del aula, para ir a la azotea junto con su amiga.


Hola, creo que está es la primera anotación de este Fanfic. Y se siente un poco raro, así que seré breve para que sigan con sus cosas, quizá los este reteniendo para hacer sus camas o dormir (que se yo).

Les quería desear feliz navidad a todxs (un poco atrasada pero es lo qué hay) y un feliz Año Nuevo. Además, me quería disculpar por la tardanza, pero entre que las fiestas, my family que me obliga a salir de mi hermosa y adorada cueva, no he podido actualizar, en serio lo siento. Pero en serio, gracias por seguir el fanfic.

Un beso grande para todxs