—Perdón Moko-san, se que debes de tener que hacer un millón de cosas, pero hoy estaban más pegajosas que nunca —dijo con arrepentimiento pintado en el rostro. La pelinegra negó, y le entregó la mochila a su amiga.
—Kyoko, la semana que viene, iremos a un viaje a Kyoto, ira el profesor de música, el de matemáticas, el de teatro y un par más. —dijo mientras caminaba al lado de la chica quien miraba hacia al frente. En eso para y dice: —Iremos a expresarnos, a aprender y a divertirnos —hizo una expresión de galantería, imitando al representante del departanento de teatro; Lory. Una sonrisa se escapó de los labios de la pelinaraja.
—Vos vas a ir? —dijo mientras seguían caminado hacia la casa de la pelinaranja.
—Probablembte, pero los hijos de mis hermanos están todos con anginas. Así que si no me agarro ninguna peste voy. —se achicó de hombros mientras alacanzaba a la pelinaranja.
—Más vale, no me quiero enfrentar a mi hermano y decirle que voy a ir yo sola a no sé dónde, para hacer no se que cosa. —dijo Kyoko, mientras sacaba la llave del bolsillo de la derecha de su mochila. Hacia ya un rato que habían llegado, pero las dos amigas se habían quedado hablando. Antes que la pelinegra de fuera Kyoko la agarro del brazo y dijo: —Moko-san, es tarde. Es mejor que te quedes a dormir. Te puede pasar cualquier cosa.
—No quiero molestar, así que no. Pero gracias por la invitación. —dijo intentando zafarse del brazo de su amiga, intento inútil. Kyoko clavaba sus hermosos ojos miel en los de su amiga. —Está bien, me quedo, pero tengo que llamar a mis padres para avisarles de que no voy esta noche.
—Avísales adentro, vamos. —dijo mientras halaba el el brazo de su amiga. Cuando ambas chicas entraron, el olor a nicotina, inundó sus fosas nasales, provocando que la de pelo negro empezara a tocer.
—Nii-san, cuantas veces te tengo que decir que fumes con la ventana abierta, o a fuera. —exclamó molesta Kyoko, mientras abría las ventanas. Pero nadie contestó. —¿Nii-san? —dijo yendo al living, donde se escuchaba el murmullo del televisor —¿Al menos comiste algo? —Preguntó acercándose a una gran mancha negra, con ojos grises. La mancha negra asintió y señaló a su lado, ahí había una gran montaña de colillas de cigarrillo y cuatro o cinco latas de cerveza vacías, además aquel hombre tema otra en la mano. —Nii-san, eso no es comida. Ahora, anda a bañarte que voy a preparar la comida. —dijo ayudando al hombre a levantarlo y antes de que se perdiera por el pasillo, Kyoko gritó: —Tenemos visita, así que ten cuidado con tus modales.
Mientras eso sucedía en el living, Kaede seguía abriendo las ventanas de la casa y así poder respirar aire fresco y no nicotina. Cuando Kyoko volvió a la cocina, Kaede hablo. —Sigue tan irrresponsable como siempre —Dejó la frase en el aire y se puso a preparar la cena junto a Kyoko. Luego de una hora, el hermano de Kyoko apareció, por la puerta del comedor y se sentó en la mesa. Kyoko junto a Kaede ya habían comido, así que junto a una nota le dejaron la comida y se fueron a la habitación de la anfitriona.
Ya en la habitación, Kyoko y Kaede hablaban amenamente. Pasaron dos horas y se escuchó el golpe de la puerta principal y después el ruido de una moto. Cuando ya no se escuchó ruido, Kaede se levantó del colchón y se acercó al armario. Agarro: una pollera con patrón escoses; un sinturon negro; una remera de 'Guns 'N Roses'; y una campera de cuero. Luego se lo lanzó a su amiga quien tenía una sonrisa en su rostro, quien se iba poniendo la ropa que su amiga elegía cuando tocaba la cama. Kaede, se eligió: un pantalón de cuero negro, señido a las piernas; una blusa blanca corta adelante y larga atrás, la cual se abrochaba con dos botones en la parte de adelante y unos borcegos negros.
—¿Donde es la fiesta? —preguntó Kyoko, mientras bajaban las escaleras.
—En la casa de Sho. —dijo yendo detrás de Kyoko. Cuando estaban en el recibidor, agarraron las llaves de la casa y una más. Cuando terminaron de agarrar las llaves y guardarlas en la mochila que llevaba Kaede, fueron hacia la puerta de atrás, la cual llevaba al garaje. Una vez dentro, Kyoko abrío el portón y Kaede encendió la moto. Luego de que Kaede sacara la moto y que Kyoko volviera a cerrar el portón con llave, y cerrará la puerta de la casa desde fuera, ambas se fueron hacia la casa de Shotaro.
Hola, gracias por entender (para los que leyereon) por qué no pude subir seguido. Y gracias a Ivy por el consejo. Creo que ya está el inconveniente (O por lo menos por ahora).
Se despide atentamente: su escritora.
