La forma De Mi Corazón
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Capitulo 5
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Llegó cuando el carruaje de la Señorita Sara, junto a su padre, un hombre rico de la ciudad de Tortola, salía con un porte serio y elegante, pero una sonrisa apareció en sus labios al verlo.
- ¡Señor Philip Swift! que agradable que haya venido. - se estrecharon las manos - Mi hija me habla mucho de usted y de su librería que heredo del Viejo Thomas - a Philip no le agrado que le tratara de esa forma al Sr. Thomas. - eres un granuja ¿eh? - río con burla.
- Nunca fue mi intención o mi meta como usted lo dice de heredar algo; yo nunca supe, hasta en boca del abogado, de que había recibido algo. Yo ya estaba decido irme de ahí -
-¿ Y dejar a mi pobre hija muerta de pena? -Philip quiso preguntar a que iba su insinuación, pero Sara fue más rápido con él, y tomando de una brazo a su padre lo dirigió al puente para abordar el barco.
- Padre - sonrió amablemente - Deberíamos dejar tranquilo al Sr. Swift para que busque en su biblia las bendiciones nos dará - Su padre sonrió y asintió. Se alejaron de Philip para ordenar a sus sirvientes que bajaran las valijas y las subieran al barco.
El barco era grande como para realizar un viaje de placer; parecía más un barco mercante, pero Philip prefirió no preguntar o ahondar en el tema, podrían malinterpretarle.
Philip sacó su biblia y busco los salmos que eran para bendecir a los viajeros. Mientras recitaba, Sara estaba anonadada de escuchar la dulce voz de Philip. Algo que le gustaba de Philip, aparte de apuesto, era su devoción a la fe católica y el ser tan caballero con todos.
Cuando ya estaba todo para salir, el padre de Sara, Sr. Ronald Worth, le indico que subiera a bordo para partir. Ya le habían agradecido a Philip por venir tan temprano y bendecir el viaje que harían.
Philip esperaba que zarparan. El ver un barco le causaba cierta nostalgia; recordar cuando él era un marinero y navegaba para profesar la fé católica y promover la evangelización con los marineros.
Sara estaba concentrada en lo que haría. Era algo demasiado arrebatado, pero sí no lo hacía ahora, en el resto del viaje estaría arrepentida.
- Sr. Swift - se acercó al hombre vestido con una camisa blanca de lino, con un chaquetón de cuero café. - Honestamente quiero agradecer que haya podido venir. Tengo que pagárselo -
- Con amor puedo darme pagado señorita Worth; con amor a Dios me doy por pagado - Sara le latió el corazón y se ruborizo.
- ¿Y sí siento algo por usted? - Philip, con sorpresa abrió su boca pero no salió nada de ella.
- Yo le quiero Sr. Swift, le quiero - y con una rápida maniobra se acercó al cuerpo de Philip y acercando sus labios a los de él, le robo un casto beso de su boca. Philip estaba desconcertado. No pensó nunca que se vería en aquella situación, y menos con Sara. Le tomo de los hombros y la alejo de golpe.
- Sa..ra tú - la aludida se acercó a su oído y le susurro un "Adiós" lentamente para luego correr y abordar el barco.
...
- ¡Maldito con Suerte! - gritó John con risa. Philip estaba bebiendo vino y comiendo. Estaban cenando y la tarde se estaba despidiendo desde la ventana de la casa del religioso.
- Nunca pensé que ella albergaría sentimientos por ...- Philip suspiró apenado.
- ¡Uff! Cómo tampoco piensas por las demás del pueblo que te idolatran. Quizás debería unirme a tu fé -
- No veas con humor la Fe cristiana, John. Además, yo nunca me mostré interesado por ella, simplemente fuí ..-
-¿Atento? ¿Preocupado? ¿Amable? ¿Caballero? -Philip asintió la cabeza. - Vaya si que eres Idiota, Philip. -
Philip enrojeció de la vergüenza. Sí, ahora se daba cuenta en la metida de pata que había hecho. Pero es que estaba en su naturaleza ser así o mejor dicho en sus creencias. Nunca podría tratar tan mal a alguien, o ser indiferente con las damas o personas en general.
- ¿Y qué harás? - preguntó John una vez finalizada la cena. El de cabellos negros y radiante sonrisa lobuna volvió a tocar el asunto con la mujer.
- Nada. Solamente le diré que muchas gracias por sus afectos pero mi corazón ya le pertenece...-
- A una Sirena. Y cuando le digas aquello, pensará que tragaste mucha agua de mar, amigo -
- Pero debo decir la verdad. - protestó Philip con molestia.
- O disfrazar la verdad, que es distinto - susurró con maldad, John - Dile que tus sentimientos le pertenecen a una mujer que vive en otras colonias por el mundo -
- ¿Otras colonias? - pregunto dudoso, Philip.
- ¡Claro!, como...¡Marruecos!, ella debe ser exquisita para la vista, y que mejor que las mujeres del mediterráneo - Philip evocó la imagen de Syrena. Blanca roseada, cabellos largos y castaños pegado a su cuerpo, labios gruesos y rosados llamándolo a besar; ojos verdes hipnotizadores. Sí, quizás funcionaría.
- Está bien, quizás, disfrazar la verdad, no sea tan malo...- murmuro con incertidumbre.
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Se que es un capítulo corto, pero estuve en los exámenes. Ya tengo listo el cap 6.. quizás próximamente lo suba.
El séptimo vaya vaya.. muchas ideas se me viene.
Pobre Philip, tan inocente que sea.. jajaja me dio mucha ternura que se pusiera Rojo awww 3
Se despide
Ca211
