Aparentemente Dame-Tsuna era solo un cruel apodo dado por los demas niños, y su nombre por el momento era Tsunange Sawada, no tan malo... También era hija de una madre soltera por lo que pudo notar, una encantadora mujer llamada Nana, que cocinaba como los dioses.
Al parecer Takeshi se tomo en serio sus palabras y ahora no la dejaba nunca sola, como su aterradora y sonriente sombra... El pequeño le estaba comenzando a dar escalofríos, en serio, ningun niño de ocho años debería dar tanto miedo... Lo que le llevaba a su siguiente descubrimiento, tenia ocho putos años, ¡Mierda! ¡Ella ya paso por toda la infancia y pubertad! ¡no quería volver a eso! ¡Tenia 18 años por Dios! Cuando se entero casi se intento tirar de nuevo, pero Takeshi la detuvo con una sonrisa en su rostro, tratando el intento como si fuera una broma...
— ¡H-Hibari-san! — Chillaron algunos de sus compañeros al ver al infame demonio de Nanimori golpeando a algunos chicos de años superiores.
—¡Oh eso fue increíble! — Aparecio la pequeña al frente del carnívoro antes de que cualquiera pudiera ver que hacía.
— Callate herbívora o te mordere hasta la muerte. — Ante aquello varias personas sudaron frio temiendo por la vida de la pequeña.
— ¡¿En serio lo harias?! — Pregunto con sus ojos brillando y varios pudieron jurar ver petalos de rosas volar por el lugar.
— Lo haria... — Respondio algo inseguro Hibari esta niña era diferente a los herbívoros normales... Era extraña.
— ¡Eres tan amable! — Le sonrio de forma sincera mientras detras de ellos todos murmuraban un "¿¡quien?!" al mismo tiempo que una flecha atravesaba el corazon del carnívoro sin piedad dejandolo de piedra.
— ¡Tsu-chan! — Aparecio Takeshi a su lado corriendo. — te dije que me esperaras
— Pero estaba aburrida, y ¡encontré un nuevo metodo!
— ¿Método? — Pregunto curioso
— ¡Si, para suicidarme! ¡Hibari-san dijo que me morderia hasta la muerte! ¡¿no es eso fantastico?!— "¡¿que?!" fue la respuesta generalizada que dio la audiencia que se había formado a su alrededor.
— Pero eso seria homicidio, no suicidio. — "¿Ese es su único problema?!" Pensaron atrás y Tsu parecio pensarlo.
— Bueno... No estoy segura. — Murmuró pensativo mientras Takeshi sonreía.
— Papá dijo que te llevará a comer hoy ¿vamos? quizas podremos preguntarle a él
— Oh esa es una buena idea. — Asintio para luego caminar a su lado hasta que recordó algo. Se dio la vuelta y ante la estupefacción de todos los presentes le dio un beso en la mejilla al joven cuervo. — ¡Gracias por todo! Espero que tengas un buen dia y me puedas morder hasta la muerte en otra oportunidad. — se despidió volviendo con su amigo cuya sonrisa parecia mas apretada que de costumbre.
Durante esa semana varios herviboros pudieron atestiguar que el carnivoro estaba de buen humor ya que no les rompió tantos huesos como de costumbre y tambien varios pudieron ver como acechaba (acosaba) a su presa (pequeño y tierno animalito, lease Tsu-chan)
