Draco frotaba la yema de los dedos contra sus sien, llevaba un largo tiempo conviviendo con esa ruidosa castaña. En un inicio le agrado la compañía pero ahora se volvía una piedra en su camino. No podía dormir como antes, la chica estaba las 24 horas pegada a su espalda como una sanguijuela. Necesitaba descansar de su presencia, de su protección. Ella lo hacía sentirse vivo, explotaba sus más oscuros pensamientos, por ella deseaba volver a caminar, andar. Su sonrisa inyectaba adrenalina a sus cansadas venas.

—No merezco sentirme asi. —Balbuceo mentalmente apretando el puño formado en su mano derecha.— Este es el castigo por mis pecados.

La maldición caída sobre su persona fue la perfecta sentencia para expiar sus pecados. Torturó, lastimo a inocentes en su época de mortifago. Por su debilidad muchas personas sufrieron. La misma castaña fue lastimada en su presencia mientras él fue tan asquerosamente cobarde. La energía escapaba de su cuerpo así como se multiplicaban los pensamientos negativos. "Inútil," "cobarde" eran adjetivos para describirlo. A veces se sentía sumergido en un hoyo sin salida, sin luz, sin calor simplemente a la espera de la muerte.

Nuevamente la puerta de su habitación se abrió sin solicitar un permiso de acceso. Apareció la castaña, pero esa mañana no llevaba unos leggins negros y playera larga con alguna imagen sin sentido. Esa mañana usaba un traje de baño completo color azul rey. La mandíbula de la serpiente se abrió ante esa figura delante de él, aunque llevara un pareo en la cintura, la parte superior era sugestiva y atrayente.

—Tu madre ha aprendido un nuevo hechizo y por eso el sol brilla en su máximo esplendor.—Comentó emocionada la leona dirigiéndose al closet donde comenzó a buscar alguna prenda.— También estrenamos la alberca del jardín. Necesitas un poco de color en esa pálida piel.

La castaña le lanzó una prenda sobre la cama para salir por la puerta no sin antes girarse y regalarle una sonrisa. Draco se quedo sin aire, extrañamente su dolor de cabeza desapareció. Tomó la prenda intrigado por la idea de estar en el agua con la leona y ese sugestivo traje de baño. Con ella su mundo se ponía patas arriba y los deprimentes pensamientos se desvanecen. Ella era un huracán.

Hermione deicidio ese día llevar a su paciente a la alberca, últimamente lo notaba más nervioso y propenso a explotar. Quizá se excedió con su cuidado. La sensación de perderlo cuando dormía la inquietaba. Al inicio dudo de lo síntomas pero cada día corroboraba que su paciente presentaba un serio problema de depresión. Si de por sí su carácter era voluble dejarlo caer en las redes de esa enfermedad sería su perdición.

La chica llevó sus ojos al rubio sentado en la silla usando solo una bermuda.

—Deja babear por mi.—Interrumpió el rubio tratando de dibujar una burlona sonrisa.—Se que soy sensual.

—Haz mejorado bastante en poco tiempo.—Contestó con una mediana sonrisa y se colocó en la parte trasera para arrempujar la silla.—Cuando llegue parecías un cadáver.

Draco torció los labios. Su cuerpo estaba marcado por ciento de cicatrices, consecuencia de sus últimas "misiones" pero siempre tuvo la suerte de tener una estructura ósea de envidia por ello continuaba estando en forma. Llegaron a un jardín recién renovado donde una piscina descansaba a la mitad, algunos camastros en el perímetro y un potente Sol brillaba. Una peculiar figura se acercó. La señora Malfoy usa un tropical vestido, en la mano derecha lleva una bebida de colores llamativos y una sombrilla.

—El clima está genial, es una pena que deba salir.—Comentó en todo abatido pasándole un bote de bloqueador a la leona.—Draco siempre ha tenido la piel sensible.

La rubia desaparece lanzando quejidos ya que deseaba seguir disfrutando de la alberca y el hechizo de clima que aprendió hacer. Los dos brujos se dirigieron a la alberca. Hermione ayudó al rubio a tomar asiento a la orilla de un camastro, destapó el bote para vaciar algo de protector en la mano.

—¿Porqué tiene tantas cicatrices?.—Cuestiono sin un gramo de temor. No era capaz de soportar la intriga por más tiempo.—Son recientes y causadas por maleficios.

Draco apretó los labios al sentir las suaves manos de la leona acariciar sus hombros, espalda, cuello y pecho. Al tenerla de frente no pudo evitar observar ese abultado pecho. No era la primera vez que observaba esos montes, en los ejercicios era imposible no tocarlos por error al realizar los ejercicio o verlos al agacharse. Ya llevaban un tiempo compartiendo casa.

—Me gustan las peleas contra chicos malos.—Contestó al coordinar mejor sus palabras. —¿Le has preguntado a Potter?

Hermione descanso las palmas de sus manos sobre las rodillas del rubio. Estaba en cuclillas frente a él para ponerle bloqueador en las piernas. Bajó la mirada para meditar su respuesta. Desde la carta respuesta de su amigo, una enorme pila de teorías conspiratorias se apilaron en su cabeza. Si había algo odiaba eran los enigmas sin descifrar. Por ello se enfocó en analizar la situación a fondo para encontrar la teoría perfecta.

—El muy tonto dice que todo es un secreto y continúa con la bobada de que fue un incidente doméstico. —Sus dedos acariciaron la piel de las rodillas.—No soy tan estúpida para creer en semejante mentira. He descubierto la verdad.

La mujer levantó el rostro y dibujó una triunfal sonrisa ante la sorpresiva cara del rubio. Draco levantó la ceja cuestionando qué había descubierto la chica. Una terrible sensación de miedo se apoderó de su cuerpo. No le agradaba la idea de lidiar con la leona heroína de la guerra.

—Eres un auror.— Contestó ladeando la cabeza, sus rostros estaban tan cerca y a la vez tan lejos.—Tratas de usar apodos para nombrar a Harry pero cuando tienes la guardia baja usas su apellido. Significa que lo respetas. Me sorprenden tus heridas.

La chica levantó la mano derecha para pasar sus dedos por algunas marcas en el blanco pecho.

—Pero ya las he visto en magos que ejercen esa profesión. Tu gesto serio y de chico malo no era común en el colegio porque ahí eras niño arrogante y berrinchudo.— Continuó acercando más su rostro.-— Los autores asumen un papel de salvadores, fui una heroína entonces sé cómo se ven.

Draco se quedó sin aliento. Esa mujer delante de él rompía cada una de sus murallas puestas. Elevo la mano derecha para alcanzar a tocar uno de sus rizos. ¿Por Qué ella estaba llena de tanto luz? ¿Como era capaz de ser tan buena con él? ¿Porqué ante sus ojos continuaba sintiéndose más sucio y cobarde?

—Nunca pongas en duda mi inteligencia.—Se puso de pie para saltar al darse cuenta que ganó.— Un misterio menos asi que solo me queda saber quién te lanzo la maldición.

Un fuerte tirón obligó a Granger a bajar la vista. El terror y miedo se posaron en el rostro de la serpiente.

—No, ya detén tu investigación.—Le hablo tratando de mantener la calma y que las palabras no se atoraran en la garganta. Aún le costaba hilar frases largas.—Era un auror encubierto, nadie sabe de mí más que algunos miembros de ministerio. No sigas Granger.

La mencionada tuvo que borrar la mueca de autosatisfacción. No quería preocupar a su paciente con su impertinencia. Nunca antes llegó a escuchar de aurores encubiertos. ¿Qué se supone que hacen? ¿Son como los espías muggles? ¿Por Qué Draco tendría que ser?... la pregunta mental quedó en el aire al fijar sus ojos en la marca tenebrosa. ¿Seguían existiendo mortífagos? La idea erizo cada vello de su piel.

—No hay nada de qué temer.—Suavizó el tono de su voz. No le agrado la reacción de la chica, ni esa mirada perdida. —Hay pocos bastardos y no tienen poder.

La castaña se volvió a poner en cuclillas. En los últimos años no se escuchaba sobre los seguidores del mago tenebroso, muchas brujas y brujos creían ciegamente que aquella secta tuvo su fin con la muerte del líder. Su estómago se revolvió ante el miedo que experimentaba. Draco levantó la mano derecha para sujetar la barbilla de la castaña. Fue un estúpido al confesar su verdadera profesión.

—Granger, no pienses en eso.—Nuevamente su tono era dulce, nunca antes en su vida tuvo que usarlo pero esta vez necesitaba tener cuidado para no lastimar a la leona.—Todo está bien. Me he encargado de todos.

Hermione cerró los párpados tratando de mantener la respiración. El tacto de Draco siempre fue frío pero en ese momento le agradaba. Esa piel como cono de nieve haciendo contacto con su barbilla. Levantó la mirada y se sumergió en esos orbes grises. ¿Por qué se hizo auror? ¿Por qué cazar mortifagos? No necesitaba ser un genio para entender su posición. Trataba de expiar sus pecados.

—Anda termina de ponerme bloqueador o voy a parecer panque marmoleado.—Dibujo una sonrisa. Era la primera vez que el chico trataba de ser amable y de hacerla sentir bien.—Me vas a gastar si continuas mirándome de esa forma. Ya sé que estás perdidamente enamorada de mi.

—Estaba viendo que tienes papada.—Contestó de golpe para ponerse de pie y continuar aplicando bloqueador. Trato de esconder sus mejillas sonrojadas.—Hay que bajarle a los carbohidratos porque te estás poniendo gordo.

Draco soltó una risilla ya que fue capaz de ver esas mejillas rojas. Hermione era la causa raíz de una serie de extrañas emociones sin sentido. Al mirarla temerosa deseo con toda el alma poder darle confort, rodearla con ambos brazos para protegerla de todo daño. Ella era una luz abriéndose paso en su oscuridad. Ha sido la única persona a la que ha confesado su profesión. Al terminar de ponerle bloqueador la chica se sentó a su lado, dándole la espalda.

—Puedes poner un poco por favor.—Draco asintió poniendo presionando el bote con la mano derecha, con la cual ya podía ejercer presión con la muñeca, el brazo continuaba sin hacer caso.—La piscina es muy grande ¿Podríamos invitar algunos amigos?

—No tengo.—Sentenció seriamente mientras con la mano izquierda pasaba algo de bloqueador por la espalda.—No cómodo.

Esa situación ya era conocida para la leona. Blaise y Ginevra llevaban comprometidos un buen tiempo, en el pasado la serpiente fue muy amigo de Malfoy pero desde que inició relación con la leona no lo mencionaba para nada. Ginny comentó que ambos amigos tuvieron una pelea muy fuerte obligándolos a separarse. Lo mismo iba para Pantsy, a quien la leona considera una nueva amiga. La chica estaba comprometida con Ronald. De hecho en un par de meses se celebraría una boda doble.

—¿Qué le sucedió a tu pequeño grupo de amigos? —Cuestionó para girarse y enfrentarlo—¿Por Qué los alejaste de ti?

—Ya revele un secreto.—Dijo tratando de poner un poco de bloqueador en la punta de la nariz de la leona.—Vamos a nadar.

La castaña ladeo la cabeza para en un movimiento asentir. Ese secreto sería fácil de descubrir en la próxima cena en la madriguera. Ahora entendía que para sanar ese cuerpo debía remendar el alma atormentada de su paciente. Ambos magos ingresaron a la piscina con cuidado y con ayuda de algunos hechizos. Draco terminó sentándose en un desnivel de la alberca donde el agua le llegaba hasta el pecho. Observó a la leona dar un par de vueltas nadando en estilo mariposa.

Hermione usando la varita encendió una bocina y el sitio se lleno de alegre música del momento. One kiss de Dua Lipa resonó por el sitio. Los elfos aparecieron con bebidas tropicales no alcohólicas y botana en platos. La serpiente ya era capaz de manipular su varita y evocar sencillos hechizos. La usó para lanzar chorros de agua a la chica quien contestó el ataque. Realizaron algunos ejercicios corroborando que la fuerza en la pierna derecha del hombre cada vez era mayor. Ya llevaban varios meses y los frutos eran tangibles.

—Te toca bailar. —Le comentó el rubio al ver como la torre de Jenga caía ante la sorprendida cara de la leona.—Yo elijo la canción.

Usando la varita el aparato muggle reprodujo Solo de Demi Lovato. Al inicio Hermione dio torpes pasos pero ante el ritmo y los tontos aplausos de Draco se animó a moverse con más brío. Esa mañana-tarde el chico no intento ir a dormir, disfruto de los rayos del sol y la cálida agua de la piscina. Esa era el objetivo de Hermione, mantenerlo activo y alejarlo de las garras de la depresión.


Notas de la autora: Espero les guste el capitulo. Como antes les comenté este es un mini fic así que por eso ya le metí prisa. Tendrá solo 10 capítulos. Muchas gracias a las personas que dejan reviews ya que es la forma de saber que hay gente interesada en la historia. Gracias y saludos.