Hacía mucho tiempo que la castaña no sentía a su amigo tan desesperado y plagado de miedo como en esos instantes. Durante la guerra mágica tuvo muchas dolorosas pérdidas pero fue capaz de levantarse y andar de nuevo, esos minutos era solo un muñeco de trapo sin vida, sin aliento. La chica enfocó la vista en el pasillo que llevaba a unas puertas vaiven blancas, que quizá conducían a la habitación de Luna. Ella esperaba que por ellas Draco saliera, eso nunca sucedió hasta que una figura con una bata blanca apareció.

—Lo siento mucho señor Potter .—La mujer de avanzada edad se acercó al mencionado quien a duras penas se había puesto de pie.—No hemos podido hacer nada contra la maldición.

La castaña tuvo que sujetar a su amigo para que no cayera al piso, un hueco doloroso se instaló en su vientre ¿Qué clase de pesadilla se había vuelto su vida? Miro de reojo al hombre que ahora tenía un tono pálido, casi blanco.

—Ha entrado en coma y no sé si haya posibilidad de que despierte.— Finalizó la mujer con un pasivo gesto de labios, estiró la mano para posarla sobre el hombro del mago.— Lo único que nos queda es que el señor Malfoy encuentre al mago quien lanzó la maldición.

Al escuchar el apellido del mago que buscaba, Hermione mordió el labio inferior tratando de contener sus propias emociones. La bruja de avanzada edad nuevamente abrió la boca para informar que si gustaba podia pasar a ver a la paciente, al terminar se dio media vuelta para volver por el camino.

—Lo lamento Hermione pero tengo que irme.—El hombre se soltó del agarre pero no siguió a la medimaga sino que tomó su capa para dirigirse a la salida, decidido de la resolución tomada.

Granger se quedó con más dudas que respuestas, su amiga se encontraba en un estado donde no existía vuelta y ahora los únicos que conocían la causa desaparecieron, huyeron como los héroes que buscan desesperadamente salvar a su princesa. El hueco en el estomago ahora se tornó en una dolorosa punzada, se dirigió hacia las medimagas tratando de entrar a ver a su amiga pero se lo prohibieron, sólo Potter o Malfoy tenían permitido ingresar.


Lucius Malfoy respetó la valentía demostrada durante toda la guerra de la bruja delante suyo, le estaba completamente agradecido por haber salvado a su hijo, por lo tanto mantenía una deuda personal pero las respuestas que tan enérgicamente solicita no se las podía dar. Él no sabía ¿Qué relación su hijo tenía con la prometida de Potter? aunque sospechaba un lazo amoroso por la preocupación mostrada, le era imposible asegurar una respuesta.

—No tengo respuestas para usted, solo puedo decir que hubo ex mortifagos que secuestraron a Luna por una indiscreción hecha por mi hijo, ambos pasaron encerrados varios días en una vieja casa en Sudamérica hasta que .—El hombre detuvo su historia para mirar de reojo a su esposa, parada a un lado suyo.—Lograron escapar, Draco fue herido de esa manera por salvar a Lovegood y logró comunicarse con Potter para que fuera a su auxilio.

Hermione sospechaba aquella historia desde hace tiempo, entendía la actitud inicial de su amigo y ese afán desmedido por que ella le ayudará con la terapia. Draco salvó a la mujer que amaba por lo tanto le estaba agradecido. Su principal cuestión no era saciada, cada vez que más se acercaba a la causa raíz sus sentimientos iban colapsando ante la nueva información.

Desconocía los sentimientos de Draco hacia la chica de ravenclaw. Sus amigos más cercanos conocían de la infinita devoción que Harry le profesaba a su novia, Luna llevaba amándolo desde colegio, no se podía poner en juicio su lealtad. ¿Draco fue el tercero en discordia ?

—Cuando Draco volvió a casa sospechaba que uno de los magos que lo secuestraron seguía con vida por lo tanto me pidió encarecidamente buscarlo y atraparlo. —Nuevamente el mago separó los labios para dejar salir su versión.—Hace un par de semanas me tendieron una trampa, el hombre que sobrevivió les contó sobre la traición de los Malfoy.

—Draco ha salido a cazar, cree fervientemente que ese hombre conoce la cura para la maldición de la señorita Lovegood.— Agregó la mujer apartando la vista, ella sabía del inmenso amor que su hijo le tenía a esa mujer pero desconocía de sus emociones por Luna.

La castaña dio un par de pasos hacia atrás con las manos puestas en el vientre, él se había ido sin despedirse, sin dirigirle una palabra para calmar sus dudas, apretó los labios y levantó la barbilla orgullosa. No se permitió derramar una lágrima frente aquellos magos por ello decidió irse del sitio. Malfoy continuaba siendo el bastardo egoísta del pasado. Si tan solo le hubiese confesado la verdad desde un inicio, se metió a la habitación que por casi un año le pertenece, guardo todas sus cosas excepto los regalos del brujo. El collar, capa y la reliquia Malfoy se quedaron acomodados encima de la cama.

No le importaba comportarse como una malagradecida pero no se despidió de nadie, simplemente desapareció detrás de las llamas de la chimenea, cuando se encontró sola en su casa se soltó a llorar. Acaba de ser abandonada por el hombre que juró amarla, se fue sin decir una sola palabra. Envuelta en la fría soledad de la sala maldijo tantas veces como pudo el nombre de ese mago que tanto llanto le causó en el colegio. No le odiaba por amar primero a Luna sino irse sin decirle adiós, es como si ella no le importara un poco. Era doloroso amar tanto y no ser correspondida ¿Por eso Harry pospuso tanto tiempo su encuentro? ¿él también tenía dudas de Luna?


Una mujer con cabello corto caminaba apresurada entre los pasillos de San Mungo, emita una sonrisa cuando recibía algún cumplido de algún paciente. Hermione Granger había vuelto hacía unos tres meses antes, era la medimaga preferida de los niños de la área de pediatría. No llevaba sus típicos rulos castaños ahora presumía un corte estilo pixie. Al entrar a la zona de baños rapidamente corrió hacia un retrete libre, ahi vomito el desayuno invitado por otro medimago.

—Náuseas matutinas.—La señora Longbottom comentó mirando a la bruja de cabellos castaños.— Puedes continuar usando todas las capas holgadas que quieras pero no tardarán en darse cuenta…

La mujer de cabellos negros señaló el vientre la mujer que limpiaba sus labios delante del espejo. La bruja se maldecía a sí misma por haber creído en las palabras de un maldito mentiroso. Por varios días sostuvo la esperanza de recibir una carta de Malfoy, escucho el nombre salir de los labios de sus compañeras, continuamente enviaba información recabada en campo. Era obvio que ella no figuraba ni un solo segundo en su mente como para dedicarle unas simples palabras en una carta.

—No digas nada.— La mujer le contestó en tono serio y molesto.—He solicitado mi cambio a otro sitio, me iré antes de que alguien lo note.

Los avellana orbes se enfocaron en los temblorosos labios de Susan. Situaciones raras sucedieron durante los últimos meses, por cuestionó mágica los periódicos, reporteros olvidaron el pequeño evento de Hermione Granger llegando del brazo de Draco Malfoy. En la actualidad el profeta y periódicos amarillista aseguraban que el descendiente de Abraxas Malfoy se había fugado con una muggle y se dedicaba a gastar la fortuna en fiestas. Fotos de Draco con otras brujas bailando en eventos salían a la luz, era extraña la tormenta mediática y los rumores falsos comenzaron a inundar las fiestas privadas de familias de sangre pura.

—No será difícil saber quién es el padre.—Soltó de golpe Susan, que la prensa y la comunidad mágica lo olvidara no significa que se borró de la conciencia de los asistentes a la boda.— Debes …

—No y no.—Giró y en su rostro se formó una mirada furiosa y hundió los dedos en la cerámica.— Hay pociones, hechizos y este será nuestro secreto ¿Entendido?

La Hufflepuff asintió ante la orden. Granger acomodó sus cabellos para salir por la puerta con una hueca sonrisa. Su valentía era una de sus fortalezas pero también el orgullo, estaba decidida a huir de ese lugar porque las fuerzas escaparon de su cuerpo y no podría enfrentarse a las preguntas. Estuvo tranquila esos días porque que Ginevra continuaba de luna de miel y Ron estaba ocupado buscando una casa a donde mudarse, Harry simplemente desapareció.

Hermione observaba seriamente ese vacío entorno, esa tarde debía llevar las llaves del departamento a la empresa que se encargaría de rentarlo. A nadie le avisó sobre su cambio de lugar de trabajo y residencia, Harry tampoco le avisó a sus amigos sobre el estado de Luna así que no sería importante su decisión. Ella intentó muchas veces visitar a la bruja pero el acceso, las noticias de su estado era confidencial, sin duda su amigo llegó a un punto paranoico. Un suspiro escapó de sus labios al sentir algo en su vientre entonces bajó la vista. Sus emociones eran un caos, huir era la peor de las opciones. La castaña caminó hacia la chimenea para recitar un hechizo y cancelar la línea flu, entonces una figura masculina se dibujó.

—¿Tienes pensado irte sin decir adios? —Un hombre con una capa negra salió de la chimenea para caminar hacia la chica quien dio un par de pasos hacia atrás.—Nunca pensé que fueras una cobarde.

La bruja rápidamente cruzó los brazos sobre el pecho para cerrar el suéter y evitar que se viera su pequeño vientre abultado. Sinceramente no esperaba la visita de ese hombre, la barba descuidada cubría su rostro, sus ojos apagados dejaban ver el sufrimiento en su alma, sus ganas de huir por un segundo desaparecieron.

—Necesito hablar contigo sobre Malfoy.—El moreno dijo en tono serio tratándose de acercar a la chica pero esta se puso a la defensiva.

—No quiero hablar de ese idiota.—Contestó evadiendo la mirada y tragando en seco. —No me importa lo que haga con su vida.

Harry estiró el brazo para tomar una de las manos de Granger, se sentía culpable por lo egoísta que fue en los últimos días aunque siendo honesto no imaginaba de la relación de su amiga con el rubio fuera tan intensa. Era un estúpido egocéntrico enfocándose en su dolor hasta que el propio Malfoy le solicitó un favor extremadamente personal. Su situación con los ex mortifagos era muy peligrosa por eso todo lo referente al estado de Luna y Draco era confidencial, sospechaban que existía un topo en el departamento de aurores.

—Me ha pedido darte algo.— El chico sacó de la capa un sobre con el sello de la familia Malfoy.—Por favor prométeme que la leerás.

La bruja se negó a recibir ese pedazo de papel.

—Voy a comenzar una nueva vida lejos de él.—Comentó deshaciendo el agarre para alejarse.— Han pasado tres meses y apenas se acuerda de mi ¿Enserio?

El león sabía de lo peligrosa que era la misión de Draco, la información que lograba filtrar sobre sus investigaciones era usando métodos poco ortodoxos y vulnerables, quizá por esa razón nunca mencionó el nombre de Hermione hasta que tuvieron una reunión personal donde le solicito encarecidamente entregar esa carta.

—No pierdas tu tiempo.—Nuevamente la castaña comentó dándole la espalda para caminar hacia donde descansaba su bolso.

La heroína de la guerra era ampliamente conocida por su terquedad, si ella prometió no leer la carta entonces cumpliria su palabra hasta el final. La situación se salía de sus manos, ese hurón desteñido estaba en algún lugar de Jordania siguiendo las pistas del hombre que podía darle el antídoto para ayudar a su novia, lo mínimo que podía hacer por él era que las palabras escritas llegan a oídos de la castaña.

Querida Granger,

Será extraño dejar de llamarte así cuando te vuelvas una Malfoy. No sé como iniciar esta carta, llevo tantos borradores tirados al piso pero el solo hecho de acordarme de ti me dan unas terribles ganas de desistir en mi misión y volver a casa, a tu lado. Nunca me volviste a preguntar cómo me hice las heridas, yo no estaba de ánimo de confesar porque quizá podrías malinterpretar y no deseaba arruinar nuestros momentos juntos, quiero decir toda la verdad.

Mis heridas fueron causadas por ex mortifagos quienes por días enteros me torturaron debido a que trate de rescatar a Luna. Siempre cometo errores cuando mi soberbia y vanidad me dominan, Potter era mi contacto para dar informes de la caza de ex motifagos. "

El hombre detuvo sus palabras para enfocar sus ojos en la castaña que ahora alejaba las manos de sus orejas y detenía su huida. Era claro que aquella carta contenía las respuestas a sus preguntas.

—"Nuestras reuniones eran escasas y en sitios remotos, hubo una ocasión que Potter me solicitó encarecidamente una reunión en un país llamado México, solo que debía estar completamente seguro de que nadie me iba a seguir, yo envuelto en mi soberbia le confirme sin saber que de tiempo atrás habían comenzado a dudar de mi lealtad . "

Harry apretó el labio inferior tratando de mantener a raya sus emociones, aquella situación no solo fue un error de la serpiente sino tambièn de él, por su maldito afán de estar con Luna no prestó atención a los detalles. Un grave error que continuaba pagando.

—Luna se encontraba en México para ver el evento de días de muertos, había pasado mucho tiempo desde que la ví así que moría por estar con ella, no iba a sacrificar mi fin de semana en ir a otro país así que cite a Malfoy en un lugar cercano a donde Luna se encontraba.—El pelinegro confesó acongojado.

Hermione se giró con la vista puesta en el piso tratando de comprender la verdad soltada de golpe, dejó caer la maleta a un lado. .

—"Unos días después de la reunión con Potter recibí un extraño mensaje del líder del grupo que vigilaba. Al llegar al sitio me vi rodeado por varios magos, el ambiente era tenso y claramente fue una prueba. Me llevaron a una habitación, ahí se encontraba Luna encadenada con un par de golpes en el rostro, me forzaron a lanzar una maldición imperdonable sobre ella pero no pude, hubiese logrado escapar pero sabía que al momento de dejar el sitio la matarían. Nunca podré superar el hecho que bajo mi techo y ante mis ojos torturaron a personas inocentes, los recuerdos de la guerra continúan escabulléndose dentro de mis pesadillas.

Los días en esa prisión no fueron agradables, me ahorrare las descripciones gráficas por respeto, trate de proteger a Luna con cada fibra de mi ser porque ella es una buena persona. Durante la guerra aprendí que se deben salvar a los buenos para que el lado correcto se lleve la victoria.

"

Harry detuvo la lectura, muchas veces le cuestiono a su novia lo sucedido en el sitio entonces ella borraba la sonrisa en su rostro, sus labios se cerraban y el silencio solo significaba no querer tocar el tema, pasados unos minutos ella se colgaba de su cuello para acercar su boca y susurrar "él me defendió todo el tiempo. " La confesión lo torturaba día con día, a veces dudaba de sus sentimientos ¿Porque él la protegió?

—"Nunca podré llevarme bien con Potter, aunque en un futuro creo deberé soportarlo ya que es como un hermano para ti por lo tanto será de la familia, durante el tiempo encarcelado protegí de Luna por él. Lo respeto y estoy en deuda por liberar al mundo mágico de un genocida. Sabía que ella era importante para Potter y si él siente una pizca de lo que yo siento por ti, entiendo la locura y el dolor por el cual iba a pasar por perderla. Lovegood es una mujer que con una sola palabra deseas protegerla y cuidarla de cualquier daño, ella despertó en mí un terrible afecto fraternal. Cuando miraba su cabello rubio, su piel blanca y ojos grises imaginaba que era mi hermana pequeña, esa que tanto deseé tener. Ambos tuvimos esa conexión, la amo como si fuera una Malfoy. "

Las manos de Harry temblaron porque él también por un segundo dudo de los sentimientos de Luna al volver, ella no era la misma, a veces se perdía en las penumbras. Su sucio ego le impidió ver que quizá ella vio en Draco un hermano mayor de quien depender durante el secuestro. Las miradas de ambos amigos se cruzaron para después desviarse, ambos malinterpretaron aquellos sentimientos..

—"Una noche logré quitarle a uno de los captores una varita para hacer un patronus y mostrar mi ubicación, Luna y yo peleamos por escapar aunque claro el héroe llamado Harry no tardó en llegar para rescatar a su amada. Las continuas torturas dejaron cicatrices en mi cuerpo, no necesito explicarte porque fuiste la espectadora número uno y el ángel que las curó.

Después de salvar a Luna creí fervientemente que mis pecado del pasado quedaba redimidos, cariño, avergonzado confesó que no deseaba vivir pero entonces apareciste. Cuando las sobras de la noche me acechaban y nadie estaba ahí para secar mi lagrimas me abrazaste para sentir amor, por primera vez. Nunca olvides lo importante que eres para mi. Desde que me enseñaste que puedo amor te volviste mi todo, deseo hacerte feliz, hacer tus sueños realidad. Tú te volviste mi nuevo credo. "

Harry levantó el rostro mirando como las lágrimas bajar por el rostro de la castaña, la rodeo con ambos brazos para sostenerla. Compartían el mismo sentimiento, un terrible remordimiento por dudar, el miedo de saber la verdad los paralizó por ello nunca desearon hacer la importante pregunta a sus respectivas parejas "¿Qué significó ella/él para tí? "

—Luna comenzó a sentirse mal pero siempre culpo a un virus muggle, me ocultó la maldición y antes de caer en coma me confesó que quiso pedir la ayuda de Draco en la boda de Ron pero..— El pelinegro apretó la hojas en sus manos, también por su rostro lágrimas descendían.—Los vio tan felices que le fue imposible destruir su destino y por eso calló.

Hermione se aferró a la sucia capa de su amigo, hundió el rostro en su pecho tratando de calmar el llanto que escapaba de sus temblorosos labios.

—"Lo siento tanto por no haberme despedido, perdoname amor mio pero sigo siendo un cobarde que no puede expresar correctamente sus emociones. No me hubiese podido ir se te veía llorar porque solo una palabra tuya puede derribar cualquier idea en mi cabeza. Atrapar a este mago no solo es por Luna sino también para protegerte, el miedo de perderte me paraliza. Sé que no podemos tener nuestro final feliz si eso conlleva que tu mejor amigo sufra, somos los chicos buenos y merecemos ser felices por siempre.

Granger deseo mas que anda volver a casa, a mi hogar, a tus brazos. Nada me impedirá volver contigo, confia en mis palabras y espera por mi. Amor volveré, lo prometo. "

El héroe del mundo mágico dejó caer la carta para aferrarse a la espalda de su compañera ambos navegaban en el mismo barco sobre mareas turbulentas, el futuro era incierto por lo tanto ninguno de los dos podía tener el final feliz.

Hermione lloró hasta quedarse vacía, sus alas se abrían nuevamente, huir no era la solución por ello esperaría por el regreso de Draco, no le importaba si los días se volvían meses y estos a su vez años. Él prometió volver y creía en su palabra.


Notas de la autora: Aqui el final :( es un final abierto pero como pueden ver la historia no tiene status de complete porque falta el epilogo. Creo que quedo mas clara la situación de Luna y Draco. Gracias por leer el fanfic. Saludos.