Reto 30 días de OTP
Día 10: Usando orejas de animales
Eso era...inusual. Cuanto menos. Probablemente una de las cosas más mata pasiones que había visto en su vida ¿Qué se suponía que harían con aquello?
-Jaja, es lindo.- Dijo Temari, levantándola para dejarla sobre la mesita de la sala.
-¿Lindo?- Preguntó siguiendo a la rubia, luego se sentó a su lado en el sofá.
Era medio día, y el correo acababa de pasar; no solían recibir mucho, por lo que, que el repartidor se hubiera detenido en su puerta ya había sido una sorpresa, pero aquello...
Ambos se quedaron observando a lo recién llegado unos momentos, y fue Shikamaru el primero en tomar el objeto por los extremos y hacer rodar cada punta levemente entre sus dedos. La atención de Temari se concentró en algo totalmente diferente, bueno, aunque no dejaba de estar relacionado de cierto modo, suponía.
-Mira, esto se ve rico ¿No crees?- El otro escuchó un sonido levemente plástico pero no prestó mucha más atención al descubrimiento de la muchacha.
-¿Qué se supone que hagamos con esto?- Le enseñó el ridículo accesorio que tenía entre manos.
-Se supone que lo uses.-
-¿Qué?- Ella no lo decía enserio ¿Verdad? Rozaba lo ilógico que ella se emocionara con eso, aunque la mirada que le dio daba a entender que no estaba bromeando.-Oh, vamos.- Se quejó.
-No seas aguafiestas.- Le reprendió justo antes de acercarse a él, tomar el juguetón objeto entre sus manos y ayudarlo.
-Ugh ¿Sabes? Las orejas de animales no son realmente lo mío.- Levantó la vista para intentar mirar por encima de su cabeza aunque claro, eso le fue imposible.
Temari rio, luego tomó la otra vincha con cuernos y orejas de ciervo, cuidadosamente acomodada en la canasta navideña que los Uzumaki les habían enviado (y a todos sus otros amigos) la colocó en su cabeza, de modo que los pequeños adornos se exhibían por sobre su cabello rubio. El regalo era extravagante, y cursi, es decir, hasta tenía un bello lazo rojo para rodearla, pero en esas fechas ¿por qué no? Él se volteó a verla, ninguno de los dos tenía el mayor de los espíritus navideños, pero si ella parecía feliz con el obsequio ¿Para que hacerla enojar? No podía creerlo, pero hasta le quedaba algo bonita la ridícula vincha.
-No digas eso, te queda bien.- Se burló ella acercándose un poco más en el asiento. Shikamaru suspiró.
-Debes estar bromeando ¿Hay algo más cliché que esto?-
La rubia estaba apunto de decirle cuan hermosos y tonto se veía con las adorables orejas de ciervo felpudas en la cabeza, hasta que se percató de que era realmente el objeto que había visto colgando de una de las ramas de la cornamenta falsa del chico.
-Em, Shika...- Él vio como ella contenía la risa y apuntaba a la derecha de su cabeza.-Mira.-
-¿Hum?- Shikamaru tomó el pequeño objeto al que no había dado importancia hasta ese momento y lo llevó hasta su campo visual.
Un muérdago.
Ya no estaban seguros de si reir o rodar los ojos, como fuese, o más bien, por más tonto que fuese, aproximaron sus rostros y Shikamaru posó su mano en la mejilla de Temari antes de que se besaran. Un pequeño beso, dulce, suave y divertido por la situación, con olor a pan dulce de frutas en el fondo.
Al final, sus amigos eran unos cursis navideños, expertos en avergonzarlos.
A/N: Bueno, quería que fuese regalo de Navidad y terminó siendo regalo de reyes. Ójala hayan tenido una buena Navidad y un bello Año Nuevo, de paso les deseo que sea un gran año y que el 2018 sea uno de los mejores para todos nosotros (ojala, nosotros tenemos el poder para que se cumpla y así sea) Gracias por leer!
