Reto 30 Días de OTP

Día 12: Besuqueándose

(Making Out)


Al verla caminar hacia ese espacio obscuro a la derecha del salón, decidió seguirla.

Ni siquiera podría llamarle a eso un cuarto aparte, o decir que era otra habitación; no había puerta alguna, solo era una especie de extensión oculta en las sombras.

Se acercó y sintió en su pecho un fuerte latido de asombro al reconocer las manos de Temari en su mandíbula, y sus labios cálidos estampándose contra los suyos propios; a pesar de la sorpresa, esos besos ya conocidos eran suficiente para hacerlo marear y perder la noción de todo lo demás, por lo que no tardó en ubicar las manos en su cintura, a la vez que se dejaba llevar lo suficiente como para permitirse capturar el labio inferior ajeno. Delicioso. Y de pronto, aparecía ese calor en su estomago.

Sonrió contra su boca sin poder evitarlo, pero eso causó que ella sonriera también. Y eso lo hacía feliz.

A medida que se besaban múltiple veces, sus cuerpos se acercaban sin que fueran conscientes de ello, como por instinto, como si la naturaleza misma de ambos los llevara a reencontrarse; Shikamaru la atrajo con sus brazos, sosteniéndola fuerte, apretando en su puño cerrado la tela del vestido; mientras que los brazos femeninos rodeaban su cuello. No paraban de acercarse uno al otro, a pesar de que ya no podían estar más cerca; sentía sus piernas enredarse entre las de él, su cálido abdomen frotándose contra el suyo, incluso la manera en que sus senos se apretaban a sus pectorales.

A penas les dejaron tiempo a sus lenguas de reencontrarse cuando se separaron un momento, lo suficiente para verse las caras, no tanto como para soltar el abrazo...eso estaba fuera de discusión. Notaron el aire caliente de sus respiraciones chocar contra la piel. La luz del salón que apenas llegaba a rozar aquel lugar, hizo que los ojos de Temari fueran obscuros y brillantes a la vez; eso provocó que Shikamaru notara lo impaciente que ella parecía estar, lo mucho que ella aparentaba desearlo. Y por lo que a él concernía, no habría problema alguno, puesto que su boca había comenzado a extrañarla en esos segundos fuera de contacto.

Volvieron a la labor, aunque se preguntó si debía de usar el autocontrol que le quedaba para detenerse antes de que llegara a algo más. Besarse en ese lugar no era algo muy romántico, además del riesgo a ser encontrados en cualquier momento. Descartó esa idea de inmediato al sentir como cada parte de su cuerpo parecía encontrar el lugar idóneo, desde las pálidas manos en el cabello, tironeando y despeinando sin llegar a sacarle la coleta, enloqueciendo de paso la piel de su cuero cabelludo, hasta la forma en que sus piernas se mezclaban. Todo se sentía destinado a ser así, se sentía bien, y perfecto, y puro. Y así no quería detenerlo.

Sus manos viajaron por el contorno femenino, re dibujando la silueta de la rubia. Un sonido brusco que seguramente provenía de algún juego, le hizo dudar en el preciso momento que su mano iba a acariciar los glúteos de la dama. La sintió estirándose para frotarse debajo de su mano, como rogándole, así que se olvidó rápido y su palma abierta se encontró con el trasero de su chica. Sentir la mano bajando por su cuerpo y tanteando su piel por encima de la tela, la había estado enloqueciendo, por lo que no pudo retener un gemido cuando finalmente llegó a destino; cada acción mandaba escalofríos de su cabeza hasta sus pies. Comenzaba a sentir calor en todo el cuerpo, como si todo el aire a su al rededor pudiera subir de temperatura solo con la ayuda de esa fuerte y bella mujer.

Por un momento Shikamaru se preguntó ¿estaba eso de verdad sucediendo? De pronto ella bajó las manos hasta el limite de su camiseta. Se supone que iban a pasar una tarde agradable con sus amigos, y ahí estaban, calentándose en un rincón.

Eso no iba a detenerlo, por supuesto.

De hecho sentía que casi nada podía detenerlo ante el compás de sus cálidas, húmedas y hábiles lenguas luchar, juguetear y rozarse así. Envolviéndose como si fueran uno solo y despertando placeres únicos.

Ella dejó que sus manos pasearan por la espalda fuerte y musculosa de él, despertando cada una de sus sensibles terminaciones nerviosas a medida que lo tocaba; en el momento en que él sintió sus dedos sobre su piel desnuda, ya no le parecía que era él quien estaba en llamas, ni siquiera la habitación o el edificio, sintió que estrellas explotaban a su alrededor y era el universo entero el que ardía.

Era increíble cuanto podía provocarle con solo una caricia, un beso, una mirada.

El muchacho dejó escapar un gruñido grave y lleno de anhelo; su aliento caliente chocó contra ella. Deseaba que nunca dejara de tocarlo. Ambos corazones latían desbocados.

''Nunca los vemos abrazarse'', ''apenas los hemos visto tomarse de las manos'', ''no parecen una pareja muy cariñosa''. Eran comentarios de moneda común por parte de su grupo de amigos, bueno, de las chicas especialmente; pero no tenían ni idea, ni de como eran ellos en la intimidad, ni de que podrían descubrirlo si daban un par de pasos y se asomaban. Rogaba por que no lo hicieran.

Si le quedaba autocontrol, este se debilitó un momento y la tomó de los muslos para levantarla; la espalda de Temari conoció la pared, le gustaba que él la acorralara, sentirse entre la calidez de su cuerpo y el muro aumentaron su excitación. Fue un poco difícil hacerlo de un movimiento fluido debido al kimono que ella estaba usando, y él ansiaba quitarle, mas se ingeniaron para elevarlo y exponer de paso, las piernas de la rubia; el castaño pellizcaba un poco sus muslos. Las manos de ella le acariciaron las orejas completamente calientes, y bajaron por su cuello hasta llegar a los hombros, allí se dedicaron a deshacer un poco la camisa, buscando aventurarse en la cálida piel guardada bajo la ropa.

La acción en sus bocas era continua, sabían como hacerlo placentero. Se habían besado tantas veces, que ya era más que una simple acción, era casi un requerimiento para la supervivencia.

Haya sido intencional o un desliz causado por su instinto, presionó su entrepierna a la de Temari, casi como buscando mezclarse y ser uno solo, demostrándole cuan ansioso estaba de ella y aumentando aun más la presión de su vientre. Ella gemía y respiraba aguitadamente, y si para él ya era complicado mantener algo de recado, eso resultaba cien veces más difícil con los sensuales sonidos que salían desde el fondo de su garganta. Dejó besos en su mejilla antes de trasladarlos a su cuello, succionando debajo de su mandíbula y dejando tanto huellas suaves, como mordidas. Solo entonces se percató de que comenzaban a transpirar, y podía ser que eso lo afectara aún más; había algo en su aroma natural, y en esa leve capa de sudor, que hacía todo un poco más sexy. Ya sea por naturaleza, gusto, o amor, cada parte de ella, todo lo que tenía para ofrecerle le encantaba. Y decidió que le haría el amor ahí mismo.

Sostuvo su cuerpo con un solo brazo, mientras que su mano derecha se adelantaba a tocar una de las suaves protuberancias de su pecho; cuando Shikamaru alcanzó el seno izquierdo, la muchacha casi los delata con una exclamación, pero en su lugar susurró su nombre.

Sus amigos estaban en la habitación de al lado, podía escucharlos conversando, riendo, jugando. E iba a hacérselo ahí mismo, en ese rincón un poco frío y con olor a humedad.

Ella le hizo levantar la cabeza para volver a picotear sus labios, y luego tironeó del labio inferior con los dientes. Él quería poseerla allí mismo.

Las respiraciones agitadas, ella mordiendo su dedo para no hacer ruido, sentía su piel justo debajo de la ropa; no podía esperar a-

Una cadena. El sonido de agua de un váter los despertó de golpe. No había duda, provenía justo del final del pasillo.

Cuando notaron la posición comprometedora en la que estaban, Temari volvió a poner los pies en el suelo a la vez que ambos intentaban arreglar lo mejor que podían su respectiva ropa, con el sonido de un grifo abierto de fondo, e ignorando el calor en sus zonas bajas. No es que estuvieran tan desaliñados, solo lo suficiente para delatar los lugares donde sus manos habían intentado desnudarlos.

Cuando un hombre que les doblaba la edad -y probablemente el peso- salió de un pequeño cuarto apenas a unos metros de ellos, hicieron lo mejor por fingir que estaban conversando, cuando hace segundos hacían de todo menos charlar. La cara de pocos amigos del desconocido daba a entender que no lo ocultaban muy bien, pero a la vez les decía que a él no podía importarle menos si antes habían estado hablando, besándose, o escondiendo un cadáver; quizá lo ultimo fuese un poco excesivo. Pasó de ellos y volvió al salón principal, Shikamaru creía recordar que ese hombre era uno de los dueños del lugar, pero en verdad, no apostaría a ello, ni le importaba.

Volvió a ver a la chica más bella del mundo, y encontró su cara con los labios hinchados y la mirada un poco más fiera de lo normal. Aunque no creía que eso fuera un problema. Si no contaba que su cabello estaba hecho un desastre, de seguro el suyo estaba igual o peor.

La pregunta ahora era cómo volver con sus amigos, y cómo pasaría el resto de la tarde con ellos sin intentar arrebatarle la ropa a la rubia.


A/N: Okey, creo que quiero morir...yo siempre describí los ojos de Temari como azules en lugar de verdes, estaba convencida de que en la primera parte los tenía azules y para Shippuden les habían hecho un cambio loco de color (como pasa con Bulma en DBS, por ejemplo) Pero después de ver varias imágenes me di cuenta que realmente siempre los había tenido de un verde un poco oscuro y azulado, y que por momentos se los hacían más verdes todavía. Así que desde entonces en vez de escribir la ojiazul me salía poner la ojiverde y me quedaba debatiendo frente al teclado...*suspiro*... Lo que decidí para que haya concordancia es que durante todo lo que quede de este fic voy a seguir diciendo que tiene ojos azules (aunque me duela) y ya voy tener en cuenta para futuras descripciones en otros fics que tiene ojos verdes. Agradezco que con Shikamaru no tenga ese problema; por qué todos estamos de acuerdo en que él tiene el pelo y los ojos marrones ¿no? ¿NO?...¿A quién engaño? Él tiene el pelo negro, no sé si he descrito su pelo en este fic pero voy a tener que replantearme mis descripciones futuras. Moraleja: No viene mal consultar la wiki de los personajes sobre los que querés escribir antes de hacer las descripciones físicas.

Gracias por leer, incluso si no llegaron a este punto y le estoy escribiendo a la nada...ahora con permiso, me voy a llorar un poco.

Ps...¿Debería cambiarle el rating a la historia por solo este capitulito inocente? Espero que no :p Bye!