La Posesión del Kyubi

"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"

Enmendandoo mi error les dejo los dos capítulos que ya había subido. Lametno tanto los errores que tuve. agradezco todos sus reviews... LOS ADORO!!

Capitulo 19: Mío

Soma: -Sintiendo el movimiento de esos dos, se dirigió a la cocina y dejando a todos en el comedor empezó a servir el delicioso ramen- ¡Ahora a cenar!

Arashi: -Extrañada ante lo comentado por la embarazada- pero… ¿no vamos a esperar a Naruto-san y a Hinata-chan?

Soma: -Apareciendo con un plato de ramen- No, tienen muchas asperezas que limar… cenarán después

Sasuke, escuchando esto, simplemente tomó por debajo de la mesa la mano de su amada y con la mirada se dijeron que deseaban que la Hyuga lograra lo que nadie ha podido hacer… amar a su amigo.

Hinata lo había llevado a su habitación deliberadamente... no obstante cuando llegaron no pudieron, mejor dicho ella no pudo dejar de reír y sonrojarse por el hecho de que, después de gritar y de aferrarse a él, cayeron en el piso: la pobre mujer, distraída por semejante beso, no le atinó a la suave cama y pues… los recibió felizmente el duro y liso suelo.

Hinata: -Viendo al pobre Naruto sobarse su retaguardia ya que él recibió todo el golpe para que ella no se lastimara- Lo siento… yo no quise que…

Naruto: -Poniéndose derecho, sin dejar de sobarse- No importa

Hinata: -Se separa de él para darle libre movimiento- Semejante golpe te acomodé… prometo que no volverá a pasar

Naruto: De acuerdo… -Sin dejar de ver a esa mujer que lo volvía "loco"- Hinata… -atrayendo su atención y diciendo lo siguiente muy tranquilo- Tienes que practicar para que no me tires a la próxima o… -besándola- yo mismo te traeré

Hinata: ¿Próxima? -Sorprendida por el comentario- Acaso tú…

Naruto: -La calla con uno de esos besos cortos pero llenos de ese "algo" que era sólo de ella- Prometo que caerás en la cama directamente

Hinata: Me parece muy buena idea

Naruto: -Se levanta y ayudándola la lleva hacia la ventana- Hinata…

Hinata: -Acurrucada en sus brazos, ya que él la abrazó- Dime

Naruto:-Que no dejaba de ver la luna- Tengo algo que explicarte

Hinata: Soy toda oídos

Naruto: Yo… -Y cuando encontró la mirada de ella no pudo evitar perderse ante semejante belleza.-

La luz de la luna aumentaba aún más el brillo de esos ojos aperlados de los que se enamoró, además de hacer notar el rubor intenso de esas mejillas y para rematar… esos labios carmín le invitaban a poseerlos hasta cansarse… ¿Cansarse? No: podría dejar de comer ramen o tomar su delicioso sake… pero dejar de besarla imposible. -"Estoy en problemas"- se dijo cuando olvidó todo lo que quería decirle, llenándose inmediatamente de ese sentimiento indescriptible de besarla y… ¿Qué era eso que percibía dentro de su ser? Necesitaba saberlo… quería preguntarlo y vivirlo… pero tenía miedo de perder o lastimar a su Hinata.

Lo único que pudo articular y pensar después de admirar semejante ángel, pasando algunos minutos, hizo reír a la Hyuga de tal manera de que después de tanto entendió el porqué Jirato y todos los zorros se la pasaban diciendo lo maravillosa que era la sonrisa de su ama: pudo definir después de tantas preguntas sin respuesta el sentimiento que le propiciaba estar al lado de esa mujer: felicidad. ¿Acaso era lo que él necesitaba para vivir? Si… la verdad si ya que sólo ella le podía provocar eso, sólo ella.

Hinata: Hahahahaha! Pero Naruto… ¿Cómo me preguntas eso cuando soy yo la que quiere hacerte cenar? –Y besándolo tiernamente- Yo tampoco tengo hambre...

Naruto, ante esta respuesta, simplemente juntó sus labios con los de ella. Como le gustaba hacer eso, sentirla cerca de él… respirar su mismo aire y sobretodo disfrutar del sentimiento que le regalaba. Recibió inmediatamente la respuesta deseada y al sentir como las delicadas manos de esa musa pasaron por su cuello sintió como su cuerpo reaccionaba de una manera inmediata y fugaz… y que poco a poco, mientras ella le "hacía el amor" en su boca, sus pies perdían rigidez… algo que la ojiperla notó inmediatamente.

Hinata: -Rompiendo el beso mordiéndole el labio inferior para después buscar esos ojos de océano- ¿Qué te ocurre?

Naruto: Mi fuerza… -apoyando su mejilla derecha en la frente de ella- mis rodillas tiemblan…

Hinata: -Sonriendo y abrazándolo más- ¿Qué más?

Naruto: Mi corazón… -no podía controlarse ni controlar esa sensación- late rápido y… es un descontrol mi… -recibe gustoso un beso suave y lento en la barbilla, sintiéndose desfallecer- ahora todo mi cuerpo tiembla

Hinata: ¿A si? Pues… -Acercándose a ese cuello tentador y deposita 3 largos y suaves besos- ¿Y tu estómago?

Naruto: Me… -calló al disfrutar de la respiración y los labios húmedos de ella, sacando involuntariamente un suspiro… que se asemejaba a un pequeño gemido- otro en movimiento descontrolado…

Hinata: -Completamente feliz ante esa confesión- Lo que te ocurre… -Besándolo de nuevo- es que estás nervioso

Naruto: ¿Ne… nervioso? –Con una expresión de duda- ¿El temblar de esta manera es estar nervioso?

Hinata: Si, pero no debes de estarlo… -con toda la voz sensual que pudo- sólo déjate llevar y disfruta –recibió una mirada… "divertida"- te amo tanto Naruto… –Dijo lo último como susurro y sin dudarlo ni un segundo se apoderó de esos labios nuevamente, incitándolo minutos después a realizar una bella danza en su boca -

Y sin palabras, sólo con hechos, continuaron su unión que dejaron pendiente en el estudio. Hinata estaba completamente extasiada al deleitarse como el hombre que era frío y sin sentimientos con los demás le regalaba tanta pasión, tanto amor… y ahora sí, sin preámbulos, deseándolo con todas sus fuerzas, pasó sus manos delicadamente por pecho y cuello de él para después encontrar el inicio del cierre de su chamarra… el cual bajó lo más lento que pudo. Cuando logró desabrochar esa prenda, sin romper con su unión, colocó sus manos en sus hombros por debajo de esta y la deslizo suavemente por sus brazos para después dejarla caer. Logrado su cometido terminó con la danza momentariamente y se alejó algunos centímetros de él para percibir la reacción de él ante su invitación, encontrándose con una mirada azul completamente diferente… estos ojos demostraban lo que ella por tanto tiempo estuvo buscando y que inclusive jamás vio cuando aún él tenía su humanidad: deseo.

Rió internamente por la satisfacción y sin dejar de perder la gloria de esos cielos pasó sus manos por su pecho con dirección a su cadera, buscando la orilla de esa playera que se encontraba fajada… y tirando lentamente de ella recibe un beso suave en su frente… para lo cual se detuvo, pensando si realmente Naruto deseaba eso… le entró miedo cuando imaginó un posible rechazo de él. ¿Y si ella iba rápido? ¿Tendría que pasar más tiempo? Aún tenía sujetada esa parte con sus manos cuando se detuvo.

Hinata quedó así hasta que él la volvió a besar, ahora en sus labios y quitó todo pensamiento negativo cuando el rubio terminó por desfajarse por completo. Y bueno, cuando terminó lo besó nuevamente con la misma pasión de antes y deseando tocar esa piel bronceada tomó la orilla de su playera para irla subiendo suavemente, teniéndose que separar al tener que alzarle las manos para liberarlo por fin de ese "estorbo", observando embobada como Naruto bajaba los brazos (obviamente sin dejar de tocarla) pero se preocupó al notar que tenía un par de vendas alrededor de su hombro izquierdo y parte de su pecho.

Hinata: ¿Qué te pasó?

Naruto: -Sin perder contacto con los ojos aperlados- Los zorros y su desesperado alcoholismo

Hinata: ¡Dios! -Rió un poco por el tono tan serio, pero agregaba algo de "ironía"- Hahahahaha… ¿qué vamos a hacer con ellos? –Recibe como respuesta "darles Sake" y sin poderlo resistir, se acerca a esa zona tan tentadora y deposita un sinfín de besos- Pero ahora voy a ver qué haré contigo…

Y con esas palabras recorrió con sus delicadas manos toda la zona afectada y con mucho cuidado empezó a despojarlo de esa tela, ya que deseaba ver esa herida y curarla con sus besos y caricias… logrando en un par de minutos deshacerse de ella. Al principio batalló para quitársela ya que estaba bien colocada mientras recibía besos en su frente y un "¿Te ayudo?" por parte del rubio. –No te preocupes, ya lo logré- afirmó con una sonrisa en su cara, pudiendo así deleitarse ante semejante cuerpo masculino… que deseaba más cada segundo.

Encontró una extraña marca, y al preguntarle al ojiazul que era eso se limitó a contestar que una mordida. Volvieron a la guerra de besos y es ahora ella la que se estremece cuando siente que él empezó a mover sus manos acariciándole la espalda. Y no conforme con eso, cuando profundizaron esa unión detonando una guerra sin fin, Naruto colocó tiernamente sus manos en el cuello de ella, pero aumentó su presión (sin lastimarla) al sentir la necesidad de juntarla más a él… al sentir que el espacio entre ellos era muy grande, buscando acortarlo de alguna manera.

Hinata, perdiéndose en la boca de él, tomó sus manos y de una manera terriblemente sensual después de separarse de semejante amante las apretó para después tomarlas y acariciarlas con sus labios, pasando desde sus dedos hasta la palma y… desatando toda la lujuria que ella esperaba de él las bajó por su cuello, sus pechos (deteniéndose ahí por unos instantes) y dejarlas en la cintura… comprobando así como él respondía a cada caricia… a cada provocación.

Ante semejante acción Naruto no pudo contenerse y como un zorro que asecha a su presa devoró esos pétalos rosados, que le incitaban tanta sensualidad. No podía definir nada de lo que sentía pero tampoco le importo… él se dedicó exclusivamente a disfrutar todo lo que su cuerpo y el de Hinata le regalaban. Se separaron sin quererlo para poder recuperar un poco del aliento perdido y antes de que ella le besara de nuevo, fue él el que acercó sus labios a su cuello y besó de la misma manera suave y excitante como lo había hecho ella.

Naruto: -Que ahora tenía sus manos en su espalda y cintura- Hinata… yo… -succiona esa piel y se gana un gemido salido de esa maravillosa boca- ¿Puedes describirme esto que siento? –y quitándose la tentación se dirigió a su lóbulo derecho y lo llenó de besos- Y… ¿qué es lo que tengo que hacer con él?

Hinata: -La cual, sin esperar más se separó de él y con un gran beso lleno de deseo y caricias, hizo que Naruto la abrazara fuertemente- sólo déjate llevar y… -saboreando la piel de su cuello y hombros terminó de decir- me describirás lo que sientes… después…

Estaba completamente extasiada por el sabor de esa piel… de su olor adictivo y que tanto le gustaba, y estando a punto de bajar hacia el pecho firme de su amado él la detuvo y tomando la iniciativa la abrazó fuertemente y poniendo sus manos en su trasero la alzó de tal manera que quedaran a la misma altura y así pudo degustar nuevamente de Hinata. Al principio ella se asombró ante el acto, pero inmediatamente siguió con lo que el rubio había iniciado acorralando la cadera de él con sus piés ya que le daba a entender que si lograría despertar en él todo lo que había dado al Kyubi.

Pero esto no se quedaría así… por el hecho de que Hinata se impulsó de tal mal manera de que Naruto perdió el equilibrio y cayeron a la cama, estando ella arriba de él, con ambas piernas al lado de la cadera de él, su pelvis en su estómago y sus brazos apoyados en su pecho.

La vista que tenían ambos de cada uno provocó el surgimiento de mejillas ruborizadas y respiraciones aceleradas, siendo compás ante el ritmo del corazón… pero eso fue leve a comparación cuando todo eso aumentó considerablemente en Naruto: después de recibir una caricia en su pecho y cuellos observó como Hinata se enderezó y colocando sus propias manos en el inicio de su chamarra, la desabrochó lo más lento posible que pudo… y cuando estaba a punto de zafar el carrete del cierre toma una de las manos de Naruto y le pide con la mirada que termine la labor, siendo hecha inmediatamente.

-¡Dios!- Es lo único que pudo articular Naruto después de absorber el efecto completo que le ofrecían sus ojos: la peliazul se quitó rápidamente la prenda, dejando al la vista ese sostén de encaje negro que no dejaba nada a la imaginación, escogido detenidamente para esta ocasión. Y no conforme con semejante regalo, Hinata empezó a acomodarse de tal manera que quedó exactamente su pelvis con la de él… soltando un fuerte gemido al sentir la masculinidad de su amado que, poco a poco reaccionaba ante todas sus provocaciones.

Hinata: AH!! –No pudo evitar esconder ese gemido- Na… Naruto ahora sabrás… cuánto te amo… -y sin dejar de hacer esos torturantes y deliciosos movimientos de cadera se encontró con esos labios que estaban buscando tranquilizar sin éxito la respiración de su dueño.

La danza que ahora practicaban lentamente se hizo una, armonizándose a la perfección por el hecho de que cada uno buscó la manera necesaria para acoplarse y lográndolo encontraron un placer sin igual, planeando todas las maneras posibles de no separarse aunque necesitaran respirar.

Naruto estaba encantado con todo lo que la ojiperla le provocaba. Al inicio dudó dejarse llevar por no saber qué hacer y posiblemente lastimarla sin quererlo, pero ahora, como lo dijo ella, se dejó llevar por esa ola de placer… momento, ¿eso era placer? Agradeció a la vida de dejarle deleitarse con semejante sentimiento. Para él era nuevo e inexplicable, y se juró que no lo dejaría nunca… descubriendo que su cuerpo guardó durante todo estos años el recuerdo de cuando él besó a Hinata por primera vez y lo fantástico que se sintió… teniendo de nuevo esa oportunidad de sentirla y de qué manera: ahora ella jugaba con su oreja y le daba un sinfín de besos… llenándolo de… pudiendo decir: FELICIDAD.

Por medio de un beso recibido en su frente y las caricias en su cuello, fueron rotos estos pensamientos y agregando el roce tan sensual de esas caderas en su parte media logró Hinata robarle un gran suspiro… y mientras aumentaban de intensidad y velocidad se convirtieron en gemidos y palabras roncas. Ahora sí, sin poderse aguantar más Naruto colocó sus manos en las caderas de ella e intensificó los movimientos… provocando que ambos amantes sintieran que la temperatura de sus cuerpos aumentaran considerablemente.

Hinata: AH!! – Un fuego líquido ardió y se derramó de forma insoportable entre sus piernas, las cuales estaban ahora a la merced de esas poderosas manos- Na… Naruto yo… ahhhh!

Y como acto instintivo el rubio la tomó de la espalda y acercándola a él giró por la cama de tal manera que ahora él estaba arriba. Cuando las miradas chocaron pudieron descubrir ambos ese fuego que los quemaba por dentro y que necesitaban apagar juntos. –Eres tan bella- palabras que salieron desde su corazón, llenando de felicidad a la mujer que se hallaba debajo de él y como respuesta Hinata alzó su cabeza para encontrarse nuevamente con esos labios.

Naruto perdió la consciencia de lo que estaba sucediendo a su alrededor por el hecho de que una gran fuerza dentro de él se apoderó de todos sus sentidos… cuando Hinata lo giró de nuevo (poniéndolo a su merced) y recorrió con sus labios y manos todo su cuerpo no pudo controlarse más, rindiéndose a esa mujer que lo amaba con todo su ser. Memorizó rápidamente cada parte del cuerpo de ese ángel que se encontraba robándole el alma, la cual le dejaba sin aliento por dejar con sus labios húmedos un camino imaginario por todo su ser. El rubio no fue consciente de sí mismo cuando sus prendas fueron desprendiéndose de su cuerpo… o cuando ella lo llevó más de dos veces al placer máximo cuando poseyó tan dulce pero pasional su arma sexual e hizo de las suyas… Cuando pudo recuperar algo de su cordura ahora fue él el que, por medio de besos y caricias, le robó a ella esos sonidos que lo dejaban sin aliento y la dejó en la misma condición de él.

Ambos como fueron entregados al mundo disfrutaron de sus cuerpos tibios, llenos de deseo de ser uno. Naruto besó todo lo que estuvo a su alcance: empezó con el delgado y blanco cuello, encontrándose en el camino un sinfín de suspiros y palabras que perdían significado al paso de su boca; después atendió esos hombros satinados, los cuales empezaban a cubrirse por una pequeña capa de sudor. Cuando continuó su camino hacia el sur se le ocurrió abrazar a su amada y alzándola un poco, besó el esternón que encaminaba la expresión de placer hecha voz y parándose a la mitad de esos dos preciados montes los observó con tanto deseo y… diciéndose que era la experiencia más maravillosa del mundo sentir como esas gemas ubicadas en sus nuevos objetos de placer se endurecían con un simple roce suyo y con la gran tentación los mordió y succionó suavemente… llevando a su dueña a un éxtasis total.

Cuando supo que su trabajo en esa área fue un éxito, siguió más al sur, disfrutando del sabor tan dulce que tenía la piel de Hinata y cuando se aventuró a esa zona inexplorada que sería sólo de él… SÓLO DE ÉL, agradeció profundamente a la vida por tener a un pervertido como maestro: pudo, por medio de una danza con su lengua en ese templo sagrado que guardaba el secreto del placer de Hinata, logró llevarla a un cataclismo de pasión. Ella al sentir como él la inspeccionaba y la llevaba a la cima del cielo, aferró fuertemente sus manos a la sábana y cuando la sensación era excitante e incontrolable arqueaba su espalda, siendo los gritos de ella el innegable efecto que causaba la posesión de Naruto a la gema más delicada que ella poseía.

Hinata: -Con una voz tan suave y llena de goce- Naruto…

¡Dios, cómo amaba a Hinata! Cada parte de ella era perfecto, único y saber que sería sólo de él le desató lo poco que le quedaba de cordura. Al alzar su cabeza se deleitó observar el rostro perlado de su mujer, el sube y baja de su pecho femenino y esa boca abierta que intentaba sin lograrlo regular la respiración de Hinata, provocando que él simplemente se colocara nuevamente encima de ella y continuara con la guerra de lenguas que durante esa noche no tendría ninguna tregua.

Estando satisfechos cada uno ante ese beso, la mirada de Hinata, que ahora expresaban además de amor pasión y lujuria, exclamaron el deseo de ser uno… y al hallarse al borde de la locura y la necesidad, Naruto entendió que era en ese momento que debía entrar en ella o morirse en el deseo. Viéndola a los ojos la recostó de tal manera que ella estuviera más cómoda y posicionándose sobre la mujer que amaba se acomodó entre sus piernas y acomodando su pecho sobre ella, no pudo evitar guardar un quejido ronco de sus labios por sentir los senos de Hinata aplastándose contra él… el cual volvió a presentarse cuando empezó a penetrarla.

Una expresión de dolor se hizo presente en Hinata y cuando la barrera de su virginidad fue traspasada no pudo evitar suspirar fuertemente y soltar unas cuantas lágrimas, expresión sin duda que ahora era de Naruto, sólo de él. Como respuesta ante eso el rubio detuvo lo más que pudo sus movimientos y con suaves besos, llenos del sentimiento que le albergaba su corazón, limpió cada lágrima derramada y después de tanto tiempo sintió una paz que le duraría por el resto de su vida.

Hinata: -Sonriendo al ver como trataba de consolarla- No… no te preo… preocupes… estoy bien

No recibió respuesta con palabras, simplemente los labios del ojiazul se posaron en los de ella y comenzaron una batalla más tranquila, la cual pudo calmar el malestar de la Hyuga. Cuando Hinata sintió que estaba lista se aferró más a esa espalda y moviéndose le dio a entender que podía seguir. –Te amo tanto… preciosa- bajo esas palabras se entregaron a la danza más antigua del mundo.

Para ellos no había otra cosa más que ellos, entregándose a la pasión y lujuria de ese acto, haciéndose uno solo. Naruto aumentaba sus embestidas mientras pasaban los minutos, llenando la habitación al principio de murmullos suaves para después pasar a palabras roncas o gemidos… los cuales expresaban todo lo que sentían ellos en el momento. El rubio no dejaba de besarla y acariciar su cadera mientras ella le acariciaba la espalda y cuando la sensación era realmente placentera, le clavaba las uñas.

Los movimientos de ambos aumentaron con el tiempo y estando a punto de llegar a la cima, Hinata toma la mano de Naruto y entrelazándola le pide llegar juntos… disfrutar esto al mismo tiempo. Y cuando sus respiraciones se armonizaron y el fuego de su interior llegaba al máximo, sus cuerpos al mismo tiempo experimentaron un espasmo tan fuerte y placentero que perdieron contacto con sus sentidos, dejándose abatir ante el resultado de transformarse en un solo ser: disfrutaron su primer orgasmo juntos.

Sin poderlo evitarlo Naruto se dejó caer encima de ella y disfrutando de esto que era totalmente nuevo para él, pudo entender porque decía Jiraiya que hacer el amor con la persona amada… era la sensación más placentera del mundo. No hubo movimiento de alguno hasta que pudieron recobrar parte de sus sentidos, siendo él el que salió tiernamente de SU templo… SU mujer y acostándose en el pecho de ella pudo disfrutar caricias de su amada en su cabello.

Naruto: -Empezando a besar sus hombros y acariciar su vientre- Gracias…

Hinata: -Besando ese bosque dorado con suma ternura- De nada… te amo tanto…

Naruto: -Recargándose nuevamente todo su cuerpo en ella para poder colocar su cabeza a la misma altura de la de ella- Eres lo mejor que me ha pasado… nunca me dejes…

Continuará...