La Posesión del Kyubi

"Te comprobaré que jamás te dejaré de amar... cueste lo que cueste"

De acuerdo... !no pude dejarlos sin conti! pero eso si, los demás fics los tendré en diciembre si todo sale bien. Agradezco muchisisimo sus reviews... !NO DEJEN DE ESCRIBIRLOS! Aunque sean para amenazas, no se imaginan cuanto los aprecio (gracias a ellos pude poner esta conti XD): un review = momento de inspiración.

Reitero que Naruto no me pertenece, ya que si lo fuera... XD le hubiera dado la paliza de su vida a Pein y a Sasuke... aver si ese jovencito entiende que Sakura lo espera (y asi eliminamos cualquier NAruSaku del mundo... no es nada personal, pero esa pareja no me gusta... !Sakura amando al hombre que golpea con toda su fuerza?! No sé que diga su creador ante eso, pero en lo que a mi me consta... no debe de ser.)

XD Ahora si, sigo con mi tesis...

Capitulo 22: Cumplimiento de la misión

-¿Pero qué es esto?- Comentó una molesta Temari. -¡Tenemos que cuidar a Gaara, no exponerlo!-

-Tranquila hermana, Gaara no corre peligro y lo sabes perfectamente-

-Kankuro, ¡cómo te atreves a decir esas estupideces! Si mal no recuerdo es el Kazekage y fue un Jinchuriki…- la rubia cruzó los brazos y bufó molesta.

-Temari, el enemigo no lo busca a él y lo sabes. Ahora Naruto nos necesita-

-Me lleva… ¡Cómo se atreve a utilizar a nuestro hermano en esas cosas!-

-¿No crees que es algo que nos conviene a todos?- Kankuro dejó callada a su hermana por la mirada seria que le dio –Además Gaara estará gustoso de ayudarlo… le debemos mucho al Uzumaki para que te pongas así-

-Sabes que no me simpatiza-

-Pero a mí sí- una tercera voz apareció en el recinto dejando sin habla a los dos presentes –y te prohíbo que hables de él de esa manera-

-Gaara…- la rubia agachó la mirada.

-Necesito que manden esto a Konoha- les extiende un pergamino – Y Temari, dirígete a la hoja y busca a Naruto… requiero que le des un mensaje de "Irikami" -

-Como órdenes-

-Y Kankuro, el consejo me ha dado apertura para crear la nueva legión de AMBU Marioneta-

-¿En verdad?- el mencionado se alegró por la noticia, hace mucho que la esperaba.

-Tienes una semana para poder reunir a los mejores estudiantes que tengas y así unirlos al plan que tengo para destruir al enemigo- el ojiverde se sentó en el escritorio, al lado de su hermana –y recuerden que pase lo que pase, estoy para ayudar a mi aldea y al mundo ninja-

-Pero Gaara… ¿no crees que te estás exponiendo demasiado?- Temari se puso de pié y enfrente de él –no quiero que te pase algo-

-Nada me pasará Temari… hermanos ahora tengo que pagarle a Naruto todo lo que ha hecho por mí, por nosotros-

-De acuerdo- realmente ella no sonó muy convencida –como quieras Gaara…-

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¿Por qué demonios todo era tan difícil? Hinata y Naruto se encontraba enfrente del líder Hyuga… tenían sentados ya 20 minutos y ni una sola palabra se había escuchado. Ellos habían llegado apenas 40 minutos atrás, por el hecho de que Naruto fue por ella después de la visita que tuvo con la "vieja Tsunade" y ahora se encontraba en el recinto principal de los Hyuga.

Algo extraño pasaba en la aldea, que no pasó en alto por Hinata: los aldeanos no dejaban de ver a su amado novio con asombro, ¿a qué se debía? ¿Qué le pasaba al mundo hoy? Y su duda aumentó considerablemente cuando entraron a la mansión Hyuga y todos los de su clan (especificando TODOS) no le quitaron la vista, dejándola sin aliento y cuando llegó a la casa principal, fue recibido por Neji y Tenten, los cuales actuaron de la misma manera.

Hinata entró primero para anunciarlos y cuando Hiashi apareció en la puerta quedó pasmado ante la presencia del Uzumaki para después poner una cara de "malos amigos"… algo que ni siquiera soportaron los Kitsune, generando en ellos unos nervios que jamás habían sentido, provocando una huída despavorida al patio y que se escondieran atrás de algunos arbustos y debajo de la casa. Los zorros observaban la reacción de su amo pero lo único que encontraron fue que este hizo una reverencia y tomó la mano de la ojiperla. Con eso su "suegro" los dejó pasar.

-Yo…- Hinata se encontraba demasiado nerviosa. ¡Ahora qué tenía que hacer! Conocía perfectamente a los hombres presentes y por desgracia ambos poseían un carácter serio infalible (nunca pensó que diría eso de su rubio) y si continuaban así… ¡Pasarían toda la noche sin decir una sola palabra! Y realmente esos no eran sus planes para esa noche ni con Naruto.

-Uzumaki, te explicaré el porqué de tu presencia en esta casa- el líder habló después de meditar sus palabras –pero necesito hacerte algunas preguntas antes… ¿Por qué huiste de la aldea?-

-Era necesario- contestó Naruto dejando pasar algunos segundos –el poder que liberé pudo haber destruido Konoha-

-Hay algo que no comprendo. Si tanto quieres proteger a la aldea, ¿por qué has dicho que no perteneces a ella?-

-Hiashi-sama…- miró a su mujer y ella afirmó, dándole la confianza suficiente para hablar –para poder obtener el poder del Kyubi yo…- suspiro, realmente era molesto hablar de esas cosas con alguien más –tuve que entregarle mi vida y por un shinobi que le ofreció la suya reviví. Sin él yo no estaría aquí- Y no hubo respuesta. Al parecer al padre de Hinata le pesaron esas palabras, tanto su mirada como el tono pálido de su piel lo delataba. -Y quiero aclarar que la única unión que tengo con Konoha es su hija- terminó de decir el ojiazúl.

-Explícate-

-La amo y no pienso perderla. Luché por conservarla todo este tiempo y haré hasta lo imposible para que nada ni nadie me la quiten y sobretodo estaré donde ella esté- terminó directo y regio, Naruto no pudo contestar de otra manera, provocando que la kunoichi adoptara un tono rojizo intenso y el jugueteo de sus dedos aumentara de velocidad.

-¿Sabes el significado de tus palabras Uzumaki?- Si que el rubio había cambiado. Hiashi jamás se imaginó que el ninja problema de Konoha se transformara en todo un Jounnin digno de respetar y sobretodo el hombre que se ha ganado el derecho de ser la pareja de su primogénita. No pudo estar más orgulloso de su decisión.

-Perfectamente-

-Entiendo…- lo miro fijamente a los ojos y dejando en completo shock, casi desmayo, a su primogénita mostró una real sonrisa (algo que NUNCA era visto en él) –seas bienvenido a mi familia, que desde estos momentos es tuya-

-Gracias-

-Que descanses y disfrutes de su estancia en tu nuevo hogar. Hinata desde este momento se hará cargo de ti y cualquier cosa que necesiten sólo pídanla y se les dará. Nos veremos mañana- y dejó que ambos salieran de la mano. En verdad estaba feliz de saber que su hija se uniría con el hijo de su mejor amigo, aunque no pudo dejar de sentir celos al ver como el rubio le robaba esas sonrisas a Hinata, las cuales sólo las mostraba cuando estaba él. Ahora tenía que esperar a que su hija regresara de la misión para darles la noticia que tenía preparada para esos dos.

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-¡¿Fue aceptado sin problemas?!- realmente estaba asombrada.

-Sí, desde ayer en la noche mi padre lo presentó como hijo suyo… dejándolo a mi cuidado- seria –y lo que más me molesta es que ahora que puedo disfrutarlo, tengo que hacer esta misión. Me dijo que tenía que hacer algo en la mañana pero que estaríamos juntos el resto de la tarde y ahora no podremos-

-Vamos Hinata, tenemos que ver qué es lo que quiere Tsunade-sama- la mujer que estaba con ella corriendo hacia la sede trató de tranquilizarla, no obstante era Hinata y el tema "Naruto-kun" era un verdadero tabú. Ino conocía perfectamente la actitud de la ojiperla con respecto al amor de su vida y simplemente no podía luchar con su "mal humor" por no estar con él.

Ambas estaban vestidas de AMBU y cuando llegaron a su destino se adentraron por los pasillos secretos de ese lugar y así poder llegar a la oficina más rápido evitando que notaran su presencia. Al entrar encontraron a tres ninja más que reconocieron inmediatamente.

-Muchas gracias por venir. Los he elegido a ustedes para poder cumplir esta misión lo más pronto posible- les da un pergamino a cada uno –encontrarán los detalles de la misión en lo que les acabo de dar-

-¿Acaso no los va a explicar usted?- la voz suave de la una AMBU se dio a notar.

-No todos los detalles, es por precaución. Existe un grupo de ninjas cercanos a los territorios de la Nube sin aldea que son comandados por un tal "Ojos de León". Tienen que encontrarlo y pedirle que les proporcione los nombres del "abastecedor"-

-¿Abastecedor?- Ino preguntó cuando abrió el pergamino y se dispuso a leer.

-Es un grupo de fabricantes de armas. Sospechamos que abastecen al enemigo-

-Entendido, estamos listos para salir- Ahora una voz masculina se hizo escuchar, la cual mostraba seriedad y un poco de molestia.

-Aún no pueden irse. Tengo que explicarles otra cosa pero necesito que estén completos- Tsunade terminó de decir eso con una sonrisa en su rostro-

-¿Completos?- Hinata preguntó después de algunos segundos.

-Así es- suspiró -ustedes seis tendrán que ir al país del Viento y entregarle este tratado al líder para después…-

-Momento, ¿seis? Pero Tsunade-sama, somos sólo cinco- Ino comentó con duda.

-Aún espero que terminen de darle la bienvenida- se levanta de su silla y ubicándose en la ventana, su vista se pierde en el paisaje de la aldea –no pensé que tardara tanto- lo dijo para sí misma con un toque de melancolía y sonrió satisfecha por lo que estaba haciendo.

-Disculpe, ¿puede explicárnoslo mejor? No entendemos nada-

-Sakura, no seas impaciente- y la mencionada bajó la mirada –Shikamaru, requiero que utilices tu astucia para obtener la información que necesitamos. No sé cómo puede reaccionar y la verdad no quiero arriesgarlos ya que el enemigo…- y para por el hecho de que una presencia apareció en el recinto. –Bienvenido- y de nuevo tomó asiento.

Pero no obtuvo respuesta y dejando a todos asombrados, apareció de la sombra que se generaba en uno de los muros, un AMBU con la máscara de zorro, una Katana en su espalda, teniendo vendadas ambas manos desde las muñecas hasta los codos y en el brazo derecho tenía un protector. El tatuaje en su brazo izquierdo recién hecho que mostraba que pertenecía a Konoha era más que evidente y lo que dejó sin habla a todos los presentes fue reconocer perfectamente al dueño de ese cabello rubio.

-Ahora que estamos completos- Tsunade trató de romper el estado de sorpresa en la que se presentaban todos –como decía- sonriendo por el hecho que el recién llegado se acomodó al lado de una Hyuga que no dejaba de verlo –no sé qué tipo de enemigo tengan que enfrentarse. Sasuke te ayudará en caso que tengan que buscar información a la "mala". Ino y Sakura se encargarán de la salud del grupo y de curar al Kage en la Niebla para que puedan acceder a todos los territorios sin problemas después.

Hinata tendrás que guiarlos por lugares que tienen mucha vigilancia y evitar a toda costa trampas que los ubiquen. Es necesario que esta misión sea lo más discreta posible…- y fijando su mirada al recién llegado –Naruto… tu misión principal será el proteger al equipo en el que se te ha asignado. Los quiero de regreso vivos y sin un rasguño –Se escuchó un ¡Hn! Incómodo por parte de él –esta es tu primera misión AMBU y con eso me comprobarás si mereces el título que te he dado. También te encargarás del cuidado del pergamino "trueno", sabes lo que tienes que hacer con él y…- suspiró resignada –tienes libre albedrio de hacer cumplir estas órdenes al costo que sea y de hacer lo que me has pedido sin problemas, sólo regresa sano y salvo.

-A todos- Y ustedes, tienen estrictamente prohibido el estorbar la labor de Uzumaki. El primero que lo haga perderá los derechos de su protección… y se verá en la penosa necesidad de aguantar el castigo que él mismo decida por su osadía. Tiene Naruto el poder de quitarlos de su camino y no quiero verme en la penosa necesidad de curarles heridas provocadas por él o de enterrarlos por su desobediencia- supo que sus palabras eran duras y pondría en alerta a los AMBU, pero era necesario ya que el rubio mostró un gran rechazo ante sus antiguos compañeros, desarrollando un miedo en ella ante la agresividad que pudiera mostrar en caso de que alguno se acercara y lo molestara.

-Si, Tsunade-sama- contestaron los presentes unísonamente.

Todos estaban absortos por el hecho de ver a Naruto parado recibiendo órdenes… ¿acaso Hinata había cambiado al rubio? Realmente se enorgullecían del cariño que tenía ella con él ya que poco a poco podían recuperar al hiperactivo y molesto amigo suyo.

Un poco más de indicaciones de la Godaime y pudieron salir a su misión. Shikamaru verificó el armamento que tenían todos y formando la línea de avance, pidió hablar con Naruto a solas, acto que dejó sin habla a los demás ya que este accedió sin problemas.

-Hinata- Sasuke se acercó a ella y discretamente le preguntó -¿Estás bien?—

-Claro, ¿porqué lo preguntas?-

-Me quedé preocupado por ti y Naruto por el hecho de que se fueron con tu padre-

-Tranquilo Sasuke-kun, todo está bien ahora…-

-Yo tengo que…-

-Tsk… Estamos listos- El Nara se acercó con el rubio.

Y estando a punto de salir, encontrándose en la puerta de Konoha, Naruto hizo algunos sellos con sus manos y aparecieron dos de sus zorros. Ambos estaban dormidos y al escuchar un extraño sonido de la boca de su amo (N/A: quejido, suspiro y risa, no sé cómo explicarlo… no define molestia, pero tampoco alegría) se despertó uno de ellos.

-¿Eh?- se estiró aún acostado y se sentó rápidamente al ver a todos los humanos –Este… ¿dónde estoy?-

-Kanno…- Naruto comentó antes de acercarse a Jirato, el cual estaba profundamente dormido.

-¿Amo? ¿Por qué viste de esa manera?-

-Hn-

-¿Una misión? ¡Excelente!- se dijo a sí mismo y cuando se estiró completamente se acercó también a su hermano y lo llamó algunas veces, pero este no despertaba, por lo que optó por la manera más correcta para despertarlo.

-¡AAAAAAAAAAAAHHHHHHHHH!- y un gran salto se presentaron, haciendo reír a los presentes (cada uno a su manera). Jirato saltó después de recibir una mordida en la pata trasera izquierda.

-Dobe, tienes que levantarte… tenemos una misión- se preocupó Kanno al escuchar un quejido de su amo al momento de despertar al Kitsune. -¿se encuentra bien? Lo siento-

Y como siempre no hubo respuesta. Pasaron algunos segundos y los zorros se colocaron al lado de Shikamaru y Sasuke. Con ellos emprendieron hacia su misión.

-¿Y Naruto lo sabe?-

-No lo creo. Reika, mi vida… ¿Aún no tienes lo que te pedí?- Futaro se acercó a ella y la beso.

-No… ¡y si no me dejas trabajar menos!- la mencionada intentó empujarlo pero era imposible.

-Oh, pensé que te divertías mucho-

-Déjate de tonterías que tengo cosas que hacer-

-¿Cosas más importantes que yo?-

-¿Acaso lo dudas? Ahora vete- y como pudo lo sacó de su habitación. Reika buscaba estar sola desde que llegó en la mañana una carta importante. Se sentó en la orilla de su cama y cuidando que nadie estuviera presente o cerca empezó a leerla. No pudo evitar asombrarse ante lo que estaba escrito. –Solo tengo 3 semanas… espero que Inazuma espere. No he podido terminar el jutsu… ¡Maldita sea!

Y aventando el papel para después quemarlo con un katon salió de su habitación. Perdía el tiempo con su actual grupo y lo peor era que los Bijuu estaban con Shiro, quitándole de alguna manera todo acceso a ellos. Tenía que obtenerlos y debía pensar rápido, el Jinchuriki cada día se hacía más fuerte y si la quinta fusión terminaba ni siquiera el poder de los demonios los ayudarían.

El trabajo no era difícil, sin embargo Futaro no la dejaba un momento a solas y eso si que era complicado… nadie debería de enterarse que ella buscaba traicionarlos para así entregarle el poder a su nuevo líder. Asi que se quedó todo el día buscando la manera de evitar ser descubierta…

&&&&

El sol se había ocultado desde hace 6 horas y aún el grupo estaba en movimiento. Decidieron avanzar lo más que pudieran para llegar rápidamente al paso Chao y así cumplir su primera misión. Hasta el momento no habían tenido problemas graves… aunque no pudieron evitar asombrarse por el gran poder que presentaba Naruto.

Unos vándalos del poblado hermano de Konoha los interceptaron para robarles sus pertenencias, sin embargo fueron derrotados por 4 clones del rubio. Era impactante la manera en como aparecieron estas copias, las cuales dejaron sin aliento al poseedor del Sharingan por descubrir que esa gran cantidad de chakra invertido en ellos era exclusivo del rubio, sin la combinación del poder del Kyubi. ¿Acaso ese era su poder nato? ¿Qué tan fuerte era Naruto? Y lo peor de todo fue que no necesitó emplear técnicas ninja.

Al cabo de 5 minutos y con un saldo de 46 muertos y 0 heridos siguieron su camino.

-Es mejor descansar- paró de pronto el líder y por lo consiguiente todos.

-¿Descansar? ¡Qué humanos tan débiles! Me han decepcionado- Jirato se molestó –aún podemos andar unas horas más y debemos hacerlo-

-Pero Jirato- Hinata se acercó a él y le acarició su cabeza –tenemos que descansar para recobrar fuerzas y así atacar al enemigo-

-Pero ustedes solamente tienen que caminar… nosotros haremos el resto- Kanno quitó a Jirato empujándolo y así recibir las caricias de su ama –sabemos perfectamente que nuestro amo tiene que cuidarles-

-Tarado… me las pagarás-

-No podemos quedarnos aquí- Naruto estaba inspeccionando el lugar, evitando ver el enfrentamiento de sus animales.

-¿No? ¿Por qué?- Sakura preguntó pero el rubio le mostró indiferencia… ¡ni siquiera la miró!

-Ash… Sakura-san, es más seguro salir de estos terrenos para después dormir- Jirato se sentó molesto –y no me hagan decir el porqué que no estoy de humor-

-¡Jirato!- su hermano le regañó- ¿Pero qué te pasa? ¡Ten un poco más de respeto!-

-^^ De acuerdo…- a los humanos –ninjas, si no mueven su trasero de aquí tendremos que luchar toda la noche para que ustedes duerman… ¡Y no lo deseo! Bueno, ama usted es la única que puede dormir, yo mismo la cuidaré ^^-

-¿o.O?- todos se quedaron de "a 6"

-Hn…- Naruto porfín tomó cartas en el asunto –Jirato…- buscando la mirada del Shikamaru -nos han seguido 6 shinobi de la Piedra y no deseo eliminarlos, no por el momento-

-¡¿Qué has dicho?!- Shikamaru se alarmó -¿Pero por qué demonios no lo dijiste?-

-¿Acaso debo de hacerlo?- Porfín alguien recibía respuesta.

-Naruto, te recuerdo que somos un equipo…- El Uchiha intervino, pero no valió la pena

-No lo somos. Yo tengo una misión con ustedes y la cumpliré, pero no se confundan… trabajo solo-

-Pero Naruto…- Hinata intensó suavizar la tensión del ambiente pero no lo logró por ser interrumpida por el mismo rubio.

-No me hagan abandonarlos- y dándoles la espalda –y faltar a mi misión-

-Problemático… cálmate Naruto- el Nara comentó sonriente después de unos mortales minutos –yo mismo me haré cargo de esos shinobi… lamentamos no tener tu resistencia, en verdad necesitamos descansar y aunque no lo aparenten y sea problemático para ellos admitirlo, tus zorros también- obtuvo la atención de su amigo –y así comemos algo también que no hemos probado bocado desde la tarde-

-Hn…- y desapareció en llamas.

Con esa actitud hacía pensar Naruto que los odiaba y realmente eran un estorbo, que no deseaba estar con ellos y que lo mejor era dejarlo solo y no protestar ante sus acciones; pero para Hinata significó todo lo contrario. Ese mal humor reflejaba nervios. Naruto tenía una gran responsabilidad y tenía que cumplirla a cualquier costo, pero… ¿por qué no se dejaba ayudar?

Aunque bueno, ya había un gran avance y Hinata no desaprovecharía la oportunidad para poder hablar con él y ofrecerle su ayuda, para bajarle ese "humor" que les contagiaba a sus zorros (algo que comprobó en la mansión Hyuga). Por lo que se disculpó con todos y con la técnica que aprendía a manejar día con día encontró al rubio sentado en una rama, que le permitía observar a su equipo.

-Amor…- con cuidado se acercó y se sentó al lado de él. Después se quitó la mascara (ya que él lo había hecho) y se recargó en su hombro para después acurrucarse en su pecho. ¡Bingo! Ella podía acercarse a él aún en esos casos.

No podía. Era realmente difícil el tratar con personas que no deseaba ver… ¡Qué difícil es eso! -No puedo- esa respuesta de Naruto fue música para los oídos de la Hyuga. Empezarían a tocar el tema, perfecto.

-¿Qué no puedes?- sin poderlo evitar y sintiéndose tentada besó ese nuevo tatuaje.

-Acercarme… no sé cómo- Naruto buscó su mirada y se encontró con una sonrisa.

-Pues… primero debes de dejar esos nervios-

-¡Hn!- Naruto bufó, Hinata dio en el blanco...

-Hahahahaha- buscó esa mirada azulada y después le besó -¿O me lo vas a negar?- recibe un "no" –Ves, te lo dije…- y por medio de sus cuidados y mimos buscó tranquilizarlo… lográndolo a los minutos –debes de confiar en todos nosotros-

-Tengo que protegerlos- Dios, como amaba esas caricias. Ahora él se encontraba cómodamente recargado en el pecho de ella.

-Y nosotros a ti-

-Esas no fueron sus órdenes-

-No necesitamos órdenes para cuidarnos unos de los otros. Amor, creo entender el porqué de esta misión. Tsunade-sama quiere que entiendas que el trabajo en equipo es indispensable. Conozco tu poder y sé que este trabajo lo hubieras hecho en un solo día… pero lo que tienes que aprender es a confiar. La única manera de acercarte a todos nosotros es con confianza- él como respuesta la abraza más fuerte -¿Has confiado en mí no? Pues es tiempo en que confíes en los demás-

-No es fácil-

-¿Y quién dijo que lo fuera?- besó esa cabellera rubia –Eso es resultado de un arduo trabajo. Y quiero confesarte que tu eres el más apto para eso-

-¿Yo?-

-Aja… con tu carácter te fuiste ganando a todos. Por ejemplo, tu seguridad y tu gran sonrisa me hicieron enamorarme de ti desde nuestra infancia. A Sasuke también. Él… bueno, su amistad es muy especial…-

-¿Me ayudarás?- buscó la mirada de Hinata y se encontró con una gran sonrisa.

-Claro, con mucho gusto- y sellaron esa promesa con un beso.

-Ya puedes ir a descansar- Naruto se separó de ella lentamente y le robó otro beso –yo me haré cargo del resto-

-¿Del resto?- con una voz molesta –Naruto…-

-Duerme- y la besó de nuevo.

Después de eso y enterarse que el enemigo fue destruido a los pocos minutos por el rubio para "dejar el camino libre" a su descanso, cada uno pudo retirarse para levantarse al alba y continuar con su viaje

Continuará...