Reto 30 días de OTP
Día 23: Discutiendo
La cena puede ser un momento muy especial en el día a día de una familia, ya que es un rato de paz. Aquel instante donde no hay preocupaciones y uno puede dedicarse a disfrutar con los seres amados, sin nadie molestando al rededor. Esta parte de la jornada puede ser descrita así, tranquilidad, solo eso.
-Bien, Shikamaru.- La rubia se levantó de su asiento y se frotó las manos en una servilleta.-Hoy te toca lavar los platos.-
-Em ¿Disculpa?-El castaño miró con desconcierto a su pareja.-Creo que los lavé ayer.-
Para Shikamaru y Temari, aquel momento había terminado minutos atrás.
-No. Ayer fue mi turno.- La rubia se abstuvo de caminar, mientras el otro calculaba en su cabeza.
-Estoy seguro de que no, porque el lunes fue mi turno.-
-Pues hubo un día en el que tuve que lavarlos por ti porque estabas muy cansado ¿Recuerdas? Eso desestabilizó el horario.-
-Pero te lo compensé el día que cocinaste estofado. Me acuerdo porque había una cacerola asquerosa llena de grasa de la que habría preferido no hacerme cargo.- Frunció el ceño y la nariz ante el recuerdo.-Ugh. Hoy te toca, estoy seguro.-
-Que no, ayer fue mi día.-
-Que sí, Temari.-
-Que no.-
-Que sí.-
-¡Que no!-
-¡Que sí!-
-Ugh ¡Que terco eres!-
-¿Yo?¡Tu fuiste la que comenzó a gritar por esto!-
-¡No pienso lavar platos que no me corresponden!-
Para este punto, ambos estaban de pie junto a la mesa, las miradas fieras iban y venían a cada lado, enfrentándose.
-Ni siquiera es tanto ¿Por qué no los lavas hoy y yo lo haré mañana?-
-¿Disculpa? Ni en tus sueños ¿Por qué no lo haces tú?-
-¡Porque no es mi turno, Temari!...Eso creo.-
-¿¡Ni siquiera estás seguro!?-
La rubia tenía fuego en la mirada al gritarle; el pensativo ninja solo respondía a su manera los múltiples ataques verbales. Las voces chocaban entre los muros de la vivienda.
-Espera ¡Sí, estoy seguro! Por que el miércoles pedimos comida a casa y no tuve que hacerme cargo. Por lo tanto, a mí me tocó el viernes y hoy a ti.-
-¿Eso fue el miércoles?¡Con más razón deberías hacerlo hoy, además del día que aún me debes!-
-Te dije que ya lo cumplí ¡Eso fue la semana pasada, mujer!-
-Yo recuerdo bien que el miércoles cociné fideos, y lo sé porque llegaste del trabajo y la comida ya estaba lista.-
-¿Qué?-
-Como lo oyes, Shikamaru.-
Ambos se dedicaron a pensar unos momentos más, aunque con el calor del momento era cada vez más difícil centrarse en esa tarea. Se preguntaba entonces, por qué lo que uno comió los días anteriores y quién lavó los platos representan para el cerebro sucesos tan poco relevantes, que se vuelven una nube borrosa cuando uno intenta traerlos de vuelta. Y eso que en momentos así sería tan buena la información.
-Yo no pienso tocar esos platos hoy.- Afirmó él en un valiente acto desafiante, aunque se preguntó si sería una buena idea.
-¡Eres un vago tramposo! ¡Lo mismo haces con la ropa, maldito holgazán!-
-¿Y ahora de que hablas, mujer?-
-¡Siempre dejas la ropa tirada cuando te laquitas ¡Es tan molesto!-Gritó ella.
-No es cierto.-
-¿Cómo que no es cierto? No te atrevas a llamarme mentirosa.-
-No es eso, sé de lo que hablas pero no lo hago todo el tiempo.-
Temari estaba completamente indignada. Se mordió el labio, conteniendo una palabrota mientras sus ojos parecían querer saltar hacía el rostro de Shikamaru y morderlo.
-¿Qué no?- Comenzó a caminar con paso digno hacía la sala de estar.
-¿Y a dónde vas?- Él la siguió incluso cuando subió las escaleras.
Ya en su habitación, Temari apuntó con ambas manos a la cama, donde una camisa verde reposaba impertinentemente sobre la colcha.
-¿Ves?- Shikamaru no pudo evitar un leve sonrojo.
-Oh vamos, que lo haya hecho hoy no significa nada.-
-¡Siempre lo haces!-
-¡No!-
-¡Sí!-
-¿Y tú?- Su dedo índice apuntó a la otra.
-¿Yo qué?-
-Siempre dejas tus perfumes desordenados en el baño.-
-Claro que no.-
-Qué sí.- Él abrió la puerta del baño, sin apartar su mirada inquisitiva de la rubia.-¿Ves?-
Efectivamente, al rededor de la canilla se apreciaban distintas botellitas de colores, mientras sus respectivas cajas se encontraban desordenadas al otro lado de la habitación. A ella le tocó sonrojarse.
-Pues tu siempre dejas desacomodadas tus camisas y debo organizarlas por ti.- Abrió las puertas del ropero de par en par, dejando ver un pequeño desastre.
-Estás haciendo tanto escandalo por nada. Además, tu haces algo peor.-
-¿Ah sí? No me digas ¿Qué?-
-Cada vez que quieres comer algo en la habitación, lo traes y luego olvidas recogerlo. Si por ti fuera esto sería un chiquero. Como ayer con el pastel-
-Eso no es tan grave, siempre termino juntándolo.-
-Sí, pero luego de días.-
-¿Y a ti que te afecta?-
-Porque ayer tuve que subir a buscar el plato que trajiste solo para lavarlo.-
Un pequeño silencio se formó entre ambos mientras repensaban los últimos hechos. Casi mecánicamente ambos giraron hacía la mesita de noche donde, con descaro, un tenedor reposaba sobre la madera; incluso se veían entre sus dientes, migajas del pastel de chocolate de la noche anterior.
Ella observaba anonadada el utensilio de cocina mientras la realidad la golpeaba. Él sonrió con arrogancia, sintiéndose el gran ganador del doble o nada; ni siquiera sintió necesidad de recalcárselo, ya que el hecho se probaba solo.
Ambos respiraban con cierta agitación, la pelea los había dejado un tanto exaltados ¿No hacía calor?
Mientras se miraban directamente a los ojos; el enojo se reducía a cada segundo, siendo reemplazado por una especie de acaloramiento, el cual se denotaba sobre todo en sus rostros. No iba a mentir, ciertas discusiones tenían la cualidad de calentar un poco el ambiente.
Y la estúpida sonrisa que el ninja le mostraba no estaba ayudando.
Él supo exactamente lo que estaba pensando, en especial cuando la vio relamerse el labio y echar su mirada a la cama. La sonrisa masculina se ensanchó aún más. Discutir a veces podía ser divertido.
N/A: Hola! Quiero decir que yo no leí todos los retos antes de comenzar a escribir el fanfic, sino que leo uno o a lo sumo, dos o tres, termino esos capítulos y luego veo el siguiente y así, por tanto, cuando escribí la pelea del capitulo 18 yo no sabía que luego uno de los retos sería literalmente 'discutiendo'. Como me gusta sorprenderme sobre que temática voy a tener que escribir en cada capitulo, en algunos (como este) me he adelantado a los temas de días posteriores jaja. Sin embargo, creo que en este caso tuvo algo de bueno, ya que pude escribir una pelea sería y llena de emociones y ahora, narrar una discusión más cotidiana y cómica. Lo mejor de dos mundos XD
Como siempre, espero que les haya gustado; si no fue así siempre pueden decirme por qué, y gracias por todo el apoyo que me dan.
Gracias por leer!
